
Como os decía, acaba un curso, y con él se marchan alumnos y compañeros a los que dejaré de ver a diario. Compañeros que lo han sido todo en algunos momentos. Rectifico: COMPAÑERAS. Las destinaciones de interinidad nos hicieron coincidir en un lugar y un momento concretos, pero las relaciones se forjan día a día y a las personas se las conoce por lo que hacen, no por lo que dicen.
Dejo Son Servera, y ahí dejo también buenas amistades que he hecho a lo largo del curso y un DEPARTAMENTAZO. Así, en mayúsculas, porque ellas lo valen, porque son unas profesionales como la copa de un pino de las cuales he podido aprender un montón y que también son el ejemplo a seguir si uno quiere ser un buen docente.

Reconozco que este no ha sido mi mejor año, pero ellas han estado siempre ahí, siempre. Ojalá que el destino vuelva a poneros en mi camino y que todas tengáis toda la suerte que os merecéis y todo el cariño que me habéis dado.
Muchas gracias por haber sido mis compañeras. Siempre lo seréis. Os quiero y os voy a echar de menos. Mucho.
Porque acaba un curso, pero empieza otro.