Este año me he dado cuenta no sólo de algo de lo que vengo apercibiéndome desde hace ya un tiempo, como son aquellos alumnos con necesidades económicas severas, sino también de que tenemos un grupo significativo de alumnos que no son lo suficientemente maduros y autónomos como para autogestionarse cosas tan básicas como sus necesidades fisiológicas, cuanto menos para organizarse su material y su trabajo. Antes de que me apedreéis, os diré que hablo de chavales de 11 o 12 años como mínimo, edades en las que creo que esto ya tendría que estar más que superado.
Así pues, cansada de prestarles mi material, he decidido crear un "estuche de emergencia" del que poder tirar sin tener que quedarme yo sin lápiz, bolis o goma. Ya sabéis que el material escolar tiene tendencia a desaparecer y/o volatilizarse...
¿Qué os parece la idea? ¿Cómo lo solucionaríais vosotros para que la falta de material interfiriera lo mínimo posible en vuestra asignatura?
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martes, 8 de noviembre de 2016
domingo, 19 de abril de 2015
Las aguas vuelven a su cauce. O no.
Últimamente no he tenido demasiado tiempo para escribir y, sinceramente, tampoco he estado muy inspirada. La culpa la tiene el trabajo de mi chico, y no voy a entrar más en ello que me caliento y digo cosas feas que no debería decir una señorita tan fina y educada como yo, me cago en la puta. Básicamente iban a mandarlo a tomar por culo al fin del mundo y al final, por problemas médicos -fácilmente solucionables en un par de meses, no os preocupéis, todo apunta a que se queda en casa. Al menos de momento.
Mientras todo este estrés corría por mis venas, por mi casa y por mi entorno, han pasado muchas cosas en el mundillo educativo: sindicatos cada vez más ineficientes, electoralismo gubernamental y de los partidos de la oposición, habilitación -o no- para impartir materias lingüísticas, pactos de estabilidad... Vayamos por partes.
1. De los sindicatos no voy a hablar porque cada vez que veo a los representantes por la tele me dan arcadas. Así, sin más. Cierto es que algunos pueden salvarse en algún momento, pero hace ya años que dejé de pertenecer a un sindicato porque me di cuenta de que me resultaba más económico leer yo misma los BOE y BOIB y/o pagar un abogado en caso de que fuera necesario -que esperemos que no-. Asco me dan. Si no les conviene a ellos no te ayudan, por mucha cuota que pagues.
2. De los políticos y politicastros que nos acechan cual leones a su presa en este año "multielectoral" tampoco voy a hablar. Se definen por sí solos. Como me llegue unaputa carta de campaña o algún panfleto no os digo lo que voy a hacer con él. Semejante gasto de papel me parece ridículo en la era de internet y de las comunicaciones. Y si quiero elegir una papeleta, para eso está la cabina en el colegio electoral, cansinos, no hace falta que me la mandéis a casa.
3. Sobre la habilitación de licenciados en humanidades + B2 para impartir materias lingüísticas sí me voy a pronunciar. En este caso puedo opinar desde las dos partes y, por goleada, ganan filólogos y traductores. Os explico: Soy Licenciada en Filología Hispánica y tengo el C1 de inglés. Aunque puedo mantener largas conversaciones en inglés en cualquier ámbito y registro -con algunos errores, cierto- y hasta pertenezco -desde hace poco- a una asociación de residentes de habla inglesa, considero que un filólogo de la lengua en cuestión (inglés, alemán o francés) o un traductor no sólo está más capacitado para impartir dicha lengua, sino que la conoce con mayor profundidad.
No digo con ello que los de humanidades+B2 no sean estupendos docentes y no realicen su labor con esmero, pero un B2 (Upper-Intermediate, independent user, según el MECR) no supone, ni de lejos, el dominio de una lengua. Conozco a muy buenos profesores con esas características que han impartido inglés sin problemas, sin embargo, son muchos más lo que conozco que, en las mismas condiciones, han tenido severas dificultades que, además, han provocado las quejas de alumnos y padres. No eran malos profesores, pero sí cometían algunos errores lingüísticos que, con ciertos alumnos o a ciertos niveles, son imperdonables. Yo misma este año imparto sólo 3 horas de inglés. No se trata de enseñanza formal, sino de un curso de idiomas A2/B1 dentro de la formación complementaria para adultos. Si bien considero que no tengo ningún problema "lingüístico", debo ser honesta y decir que muchas veces no sé como explicar ciertas estructuras de la lengua o cómo justificar el uso de un verbo y no de otro, por ejemplo. Eso, señores, no me pasa explicando contenido de lengua castellana ni siquiera a nivel universitario.
Muchos de estos profesores (humanidades+B2) esgrimen cuestiones de experiencia o de pedagogía para poder conservar su plaza (no los culpo, tal y como está el mundo laboral hoy en día, y muy especialmente el de la docencia, perder el trabajo es, cuanto menos, una condena al ostracismo). Sin embargo, ese mismo argumento se les puede tornar en su contra si observamos el deplorable nivel de lenguas extranjeras de la mayoría de nuestros alumnos. Alguien podría pensar (nótese el uso del condicional) que este paupérrimo nivel se produce como consecuencia del poco adecuado (nótese que no digo ni bueno ni malo) nivel de sus profesores. Todos sabéis -y el que lo niegue, miente-, que la enseñanza de lenguas extranjeras en el instituto no se caracteriza por ser en grupos pequeños ni por fomentar la lengua oral. Falta de cualificación, acomodación del profesorado, falta de innovación, masificación de las clases, etc., son factores que juegan en nuestra contra.
Pese a que la situación me haya podido beneficiar particularmente en algunas ocasiones, considero que los filólogos y los traductores deben prevalecer por delante de las demás titulaciones. A fin de no herir sensibilidades, me explicaré: Como es evidente que hay falta de filólogos en ciertas lenguas, creo que, a fin de acceder a una plaza, deberían primar estos y los traductores. Luego, al agotarse los titulados, sí se podría proceder a suplir esta carencia con Humanidades+C2 y luego C1. Un B2 me parece totalmente insuficiente. No me juzguéis por ello: Sé que hay personas con un B2 que hablan inglés como si fueran nativos y otras con un C2 que cometen errores básicos y que nos hacen plantearnos que el día del examen tuvieron un golpe de suerte. Igual sucede también con algunos filólogos, por qué no decirlo. Sin irnos al inglés, yo misma me encontré hace unos años que un compañero de departamento, que acababa de aprobar las oposiciones, era incapaz de distinguir un complemento directo pronominalizado en una oración simple. ¡Agüita!
Cierto es que nunca llueve a gusto de todos, pero algún rasero tenemos que poner. Y que no os engañen: Un avanzado 2 de la EOI no es ni un B2+ (que NO existe en el MECR) ni mucho menos un nivel Advanced del British Council. Un B2 es un Upper Intermediate, un C1 es un Advanced y un C2 Proficiency. Nivel este último dificilísimo de conseguir por la maestría del idioma que supone. Yo estoy en ello, pero me quedan unos añitos. Es una cuestión de orgullo. ;) Como ya he dicho, será difícil contentar a todo el profesorado, pero si yo no quiero que alguien de Humanidades con 40 créditos de Hispánicas pueda ocupar mi plaza (cosa que sé que ha sucedido), tampoco quiero yo ocupar la plaza de un compañero de filología inglesa. Aunque si me la ofrecen, la aceptaré. Más cornás da el hambre, y las leyes y las convocatorias no las propongo yo. Triste pero cierto. Lo siento, compañeros. Sé que debería ser ecuánime, pero como ya he dicho, trabajo es trabajo. :( Si os sirve de consuelo, siempre he tenido plazas bajo la función de Lengua Castellana. -- El inglés es la manzana de la discordia.
4. Por lo que al pacto de estabilidad y a su posible cambio se refiere, me remito al párrafo anterior. A unos beneficia, a otros perjudica, pero... ¿quién es el que tiene los arrestos y la ecuanimidad para renunciar a una plaza fija por unos cuantos años? Si estuviera en esa situación, yo, desde luego, querría mantener mi trabajo independientemente de que me desplazaran o me cambiaran de función. Otra vez con el Más cornadas da el hambre. En este mundo, siempre, siempre, para que unos puedan estar bien otros tienen que estar perjudicados, y los gobiernos no parecen hacer nada para solucionarlo, ni en el entorno laboral educativo, ni en el resto de ámbitos, seguramente mucho más trascendentales que el nuestro.
La verdad es que estoy que muerdo. Menos mal que creo que mi chico ya está vacunado de la rabia. ;)
Mientras todo este estrés corría por mis venas, por mi casa y por mi entorno, han pasado muchas cosas en el mundillo educativo: sindicatos cada vez más ineficientes, electoralismo gubernamental y de los partidos de la oposición, habilitación -o no- para impartir materias lingüísticas, pactos de estabilidad... Vayamos por partes.
1. De los sindicatos no voy a hablar porque cada vez que veo a los representantes por la tele me dan arcadas. Así, sin más. Cierto es que algunos pueden salvarse en algún momento, pero hace ya años que dejé de pertenecer a un sindicato porque me di cuenta de que me resultaba más económico leer yo misma los BOE y BOIB y/o pagar un abogado en caso de que fuera necesario -que esperemos que no-. Asco me dan. Si no les conviene a ellos no te ayudan, por mucha cuota que pagues.
2. De los políticos y politicastros que nos acechan cual leones a su presa en este año "multielectoral" tampoco voy a hablar. Se definen por sí solos. Como me llegue una
3. Sobre la habilitación de licenciados en humanidades + B2 para impartir materias lingüísticas sí me voy a pronunciar. En este caso puedo opinar desde las dos partes y, por goleada, ganan filólogos y traductores. Os explico: Soy Licenciada en Filología Hispánica y tengo el C1 de inglés. Aunque puedo mantener largas conversaciones en inglés en cualquier ámbito y registro -con algunos errores, cierto- y hasta pertenezco -desde hace poco- a una asociación de residentes de habla inglesa, considero que un filólogo de la lengua en cuestión (inglés, alemán o francés) o un traductor no sólo está más capacitado para impartir dicha lengua, sino que la conoce con mayor profundidad.
No digo con ello que los de humanidades+B2 no sean estupendos docentes y no realicen su labor con esmero, pero un B2 (Upper-Intermediate, independent user, según el MECR) no supone, ni de lejos, el dominio de una lengua. Conozco a muy buenos profesores con esas características que han impartido inglés sin problemas, sin embargo, son muchos más lo que conozco que, en las mismas condiciones, han tenido severas dificultades que, además, han provocado las quejas de alumnos y padres. No eran malos profesores, pero sí cometían algunos errores lingüísticos que, con ciertos alumnos o a ciertos niveles, son imperdonables. Yo misma este año imparto sólo 3 horas de inglés. No se trata de enseñanza formal, sino de un curso de idiomas A2/B1 dentro de la formación complementaria para adultos. Si bien considero que no tengo ningún problema "lingüístico", debo ser honesta y decir que muchas veces no sé como explicar ciertas estructuras de la lengua o cómo justificar el uso de un verbo y no de otro, por ejemplo. Eso, señores, no me pasa explicando contenido de lengua castellana ni siquiera a nivel universitario.
Muchos de estos profesores (humanidades+B2) esgrimen cuestiones de experiencia o de pedagogía para poder conservar su plaza (no los culpo, tal y como está el mundo laboral hoy en día, y muy especialmente el de la docencia, perder el trabajo es, cuanto menos, una condena al ostracismo). Sin embargo, ese mismo argumento se les puede tornar en su contra si observamos el deplorable nivel de lenguas extranjeras de la mayoría de nuestros alumnos. Alguien podría pensar (nótese el uso del condicional) que este paupérrimo nivel se produce como consecuencia del poco adecuado (nótese que no digo ni bueno ni malo) nivel de sus profesores. Todos sabéis -y el que lo niegue, miente-, que la enseñanza de lenguas extranjeras en el instituto no se caracteriza por ser en grupos pequeños ni por fomentar la lengua oral. Falta de cualificación, acomodación del profesorado, falta de innovación, masificación de las clases, etc., son factores que juegan en nuestra contra.
Pese a que la situación me haya podido beneficiar particularmente en algunas ocasiones, considero que los filólogos y los traductores deben prevalecer por delante de las demás titulaciones. A fin de no herir sensibilidades, me explicaré: Como es evidente que hay falta de filólogos en ciertas lenguas, creo que, a fin de acceder a una plaza, deberían primar estos y los traductores. Luego, al agotarse los titulados, sí se podría proceder a suplir esta carencia con Humanidades+C2 y luego C1. Un B2 me parece totalmente insuficiente. No me juzguéis por ello: Sé que hay personas con un B2 que hablan inglés como si fueran nativos y otras con un C2 que cometen errores básicos y que nos hacen plantearnos que el día del examen tuvieron un golpe de suerte. Igual sucede también con algunos filólogos, por qué no decirlo. Sin irnos al inglés, yo misma me encontré hace unos años que un compañero de departamento, que acababa de aprobar las oposiciones, era incapaz de distinguir un complemento directo pronominalizado en una oración simple. ¡Agüita!
Cierto es que nunca llueve a gusto de todos, pero algún rasero tenemos que poner. Y que no os engañen: Un avanzado 2 de la EOI no es ni un B2+ (que NO existe en el MECR) ni mucho menos un nivel Advanced del British Council. Un B2 es un Upper Intermediate, un C1 es un Advanced y un C2 Proficiency. Nivel este último dificilísimo de conseguir por la maestría del idioma que supone. Yo estoy en ello, pero me quedan unos añitos. Es una cuestión de orgullo. ;) Como ya he dicho, será difícil contentar a todo el profesorado, pero si yo no quiero que alguien de Humanidades con 40 créditos de Hispánicas pueda ocupar mi plaza (cosa que sé que ha sucedido), tampoco quiero yo ocupar la plaza de un compañero de filología inglesa. Aunque si me la ofrecen, la aceptaré. Más cornás da el hambre, y las leyes y las convocatorias no las propongo yo. Triste pero cierto. Lo siento, compañeros. Sé que debería ser ecuánime, pero como ya he dicho, trabajo es trabajo. :( Si os sirve de consuelo, siempre he tenido plazas bajo la función de Lengua Castellana. -- El inglés es la manzana de la discordia.
4. Por lo que al pacto de estabilidad y a su posible cambio se refiere, me remito al párrafo anterior. A unos beneficia, a otros perjudica, pero... ¿quién es el que tiene los arrestos y la ecuanimidad para renunciar a una plaza fija por unos cuantos años? Si estuviera en esa situación, yo, desde luego, querría mantener mi trabajo independientemente de que me desplazaran o me cambiaran de función. Otra vez con el Más cornadas da el hambre. En este mundo, siempre, siempre, para que unos puedan estar bien otros tienen que estar perjudicados, y los gobiernos no parecen hacer nada para solucionarlo, ni en el entorno laboral educativo, ni en el resto de ámbitos, seguramente mucho más trascendentales que el nuestro.
La verdad es que estoy que muerdo. Menos mal que creo que mi chico ya está vacunado de la rabia. ;)
lunes, 2 de marzo de 2015
Mamás ojipláticas ante nuestro maravilloso sistema educativo.
Si el otro día era yo quien escribía una carta al presidente de mi comunidad autónoma, carta que, por cierto, me respondieron casi todos los representantes políticos por Twitter excepto él o cualquiera de su partido, hoy es una mamá la que analiza lo que ha observado en el mundo de la enseñanza. Como tiene una peque que el curso que viene empieza el cole, ha decidido buscar cuál es el mejor para su nena, pero lo que se ha encontrado no tiene desperdicio.
Estupefacta como me quedé ante la dosis de realidad que yo, por verla desde dentro, ya tengo como normal, no puedo sentir sino una pizca de vergüenza por lo que pasa en nuestros centros. Probablemente no sea yo, ni ningún docente, quien tenga que avergonzarse de la la lamentable situación -de la educación infantil en este caso-, pero aquellos que deberían responder ante estos ataques a los derechos de los niños y a su desarrollo completo tanto físico como emocional y social dudo mucho que tengan corazón alguno para sentir vergüenza, cuanto menos lástima, empatía o la necesidad de tomar un camino responsable para con nuestros peques.
Aquí os dejo la entrada de @lorzagirl quien, por cierto, tiene un blog fabuloso: Carta a un político español. O a varios.
-------------------------
Aquí tenéis un texto similar, humano, cercano, real, analítico, pero del mundo de la sanidad. Es breve pero intenso, disfrutadlo: Lágrimas de vergüenza.
Estupefacta como me quedé ante la dosis de realidad que yo, por verla desde dentro, ya tengo como normal, no puedo sentir sino una pizca de vergüenza por lo que pasa en nuestros centros. Probablemente no sea yo, ni ningún docente, quien tenga que avergonzarse de la la lamentable situación -de la educación infantil en este caso-, pero aquellos que deberían responder ante estos ataques a los derechos de los niños y a su desarrollo completo tanto físico como emocional y social dudo mucho que tengan corazón alguno para sentir vergüenza, cuanto menos lástima, empatía o la necesidad de tomar un camino responsable para con nuestros peques.
Aquí os dejo la entrada de @lorzagirl quien, por cierto, tiene un blog fabuloso: Carta a un político español. O a varios.
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Aquí tenéis un texto similar, humano, cercano, real, analítico, pero del mundo de la sanidad. Es breve pero intenso, disfrutadlo: Lágrimas de vergüenza.
viernes, 27 de febrero de 2015
¡Aló, presidente!
Realmente quería titular el post "Tengo una carta para usted", pero ahora que los populismos venezolanos están tan de moda he decidido encabezar así esta entrada y dedicársela -no sé si afectuosamente- a José Ramón Bauzá, el presidente de mi comunidad autónoma. Así pues, como dijo Jack el Destripador, voy a ir por partes.
¿POR QUÉ ESCRIBO EL POST?
1. Porque me he cruzado con el Sr. Bauzá varias veces en alguno de los aeropuertos de las islas e incluso un día estuve sentada a su lado en el avión. No sólo no fue capaz de dirigirme la palabra sino que ni siquiera se digno a devolverme mi más que educado y sonriente "Buenos días". Eso puede deberse a dos motivos: 1. No ha venido a mis clases. 2. No conoció la chola de mi madre cuando pequeño. ¡Educación ante todo, please!
2. Porque parece que los profesores le damos alergia. ¡Incluso los de Lengua Castellana! Inaudito, señor presidente, inaudito...
3. Porque uno de esos días en que nos cruzamos en el aeropuerto "se me escapó". No dudo de lo apretado de su agenda, peeeeeero, votante o no, soy una de los ciudadanos a los que él representa. En honor a la verdad, he de decir que la anterior consellera, Juana María Camps, sí dio la cara. Lo podéis leer aquí.
4. Porque soy una interinucha que poco tiene que perder al decir lo que piensa.
5. Porque considero que todas las cosas se pueden hablar y debatir dentro de un marco de respeto y buena voluntad y siempre, siempre, teniendo en cuenta la legalidad vigente.
6. Porque no represento a ningún colectivo y, a la vez, represento a muchos: docentes de la enseñanza pública, mujeres (no públicas, mentes sucias), jóvenes en precariedad laboral, paciente de la sanidad pública, alumna de un centro público, usuaria del transporte público, etc.
7. Porque el Sr. Presidente se ha ofrecido a que los ciudadanos se pongan en contacto con él. No quiero pensar que esto se debe a que hay unas elecciones a la vuelta de la esquina; prefiero creer que se debe a un cambio en el talante del Sr. Bauzá.
Y AQUÍ MI CARTADE AMOR AL PRESIDENT DE LA CAIB:
Apreciado Sr. Bauzá:
Soy Isabel Pascual y actualmente trabajo como profesora de Lengua Castellana a media jornada en el CEPA Mancomunitat des Pla de Vilafranca de Bonany. Un día, si quiere, quedamos y le hablo de la importancia de las escuelas de adultos rurales, pero no es éste el asunto principal que ahora me ocupa. Le escribo para comentarle ciertas situaciones que a usted tal vez le pasen desapercibidas, ya sea porque éstas acaecen en los pueblos -territorio hostil para cualquier persona de Palma o de su área metropolitana- o porque se trata de problemas que sólo atañen a la clase trabajadora (o no trabajadora, tal y como van las cosas). Voy a intentar ceñirme a un párrafo por asunto, como si fuera usted uno de mis alumnos y tuviéramos que hacer el repaso de todo lo que entra a un examen. Encabezaré cada uno de ellos con su tema.
LENGUA. Si es usted buen observador, se habrá percatado de que me dirijo a usted en castellano. No sólo lo hago porque es la lengua habitual de mi blog, la lengua en/de la que imparto clases y la lengua en la que aprendí a hablar, sino porque intuyo -sólo intuyo- que usted la prefiere en la comunicación. Además, quiero obviar las diferentes maneras de designar la lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tan propia y tan nuestra que la llamamos mallorquín, menorquín o ibicenco. Como filóloga -hispánica- le ruego, le suplico, le imploro, que deje de hablar de lenguas, de gramáticas y de cualesquiera salvajadas que a este respecto se le ocurran a cualquier político. Nos harían un enorme favor, a nosotros y a nuestra disciplina, que tan maltrecha está.
SOCIEDAD. Lo primero para conocer una sociedad es observarla, hablar con ella, ver cuáles son sus costumbres, cuál es su potencial y cuáles son sus necesidades, para poder satisfacerlas a la mayor brevedad. Me alegro de que se muestre más receptivo a los ciudadanos de las islas. Aunque lo más probable es que usted no vaya a ser el receptor de esta misiva, me alegro profundamente de ello, con el corazón en la mano se lo digo, créame. Si me acepta un consejo de pardilla inexperta, respete a sus conciudadanos. Respete la cultura propia y no la folklorice. Respete la lengua propia y no se empeñe en fragmentarla -usted hable como le dé la gana, contra eso no tengo nada que decir-. Respete a los habitantes de las islas y muéstrese empático con las situaciones que muchos se ven forzados a vivir. A fin de cuentas, a nadie le gusta subsistir gracias a la caridad.
MOVILIDAD. El transporte público se debería fomentar sobremanera. No sólo se deben abaratar sus costes drásticamente, sino que también se debe mejorar su funcionamiento: horarios, fiabilidad, creación de empleos, seguridad, bonos, etc. Por poner un ejemplo, SFM no se caracteriza por su eficiencia y pierde pasajeros día a día. Ir de Alcudia a Palma me sale más económico -y rápido- en coche que en autobús. El tren Sa Pobla-Palma es también carísimo y muy incómodo, ¿8€ ida y vuelta y encima tener que cambiar de tren y ahora hacer también el paripé del bus hasta Muro? Es algo ilógico. De los vuelos interislas no hablamos, ¿verdad? Más y más económicos.
SANIDAD. Creo que he tenido la maravillosa suerte de contar siempre con magníficos profesionales de atención primaria, como la Dra. Outeiral o el Dr. Siquier, o Dª Elena Malillos, la enfermera que logró que yo ganara en salud -y en felicidad-. Vale la pena nombrarlos, porque muchas veces nos olvidamos de ellos. El trato recibido tanto por ellos como por los profesionales de distintas especialidades tanto en el HGMO como en el HCIN ha sido fabuloso pese a las condiciones en las que muchas veces trabajan. La situación de estrés a la que se ven sometidos nuestros profesionales sanitarios es totalmente contraproducente para con los pacientes: saturación de pacientes y de horarios, listas de espera interminables, equipos insuficientes, etc. Mejore la situación de médicos, enfermeros, auxiliares, celadores, administrativos, etc., y mejorará todo el sistema. Dótelos de lo que necesitan -como más personal, tal vez- y, además, se acabarán las listas de espera. No olvide Menorca e Ibiza, que carecen de muchas especialidades y servicios y dependen, para casi todo lo importante, de los hospitales de Mallorca.
EMPLEO. Vivimos en una comunidad estacional. Lo sé. Pero formo parte de ese colectivo de jóvenes que, si no ve mejores perspectivas, tendrá que emigrar. A Dios gracias, sé inglés y alemán, pero yo estudié con beca -algo que pronto pasará a la historia- y quiero que mi potencial se quede en mi país, a poder ser en mi comunidad. Creo que tanto yo como toda mi generación tenemos muchos para dar; nuestra contribución es esencial para el desarrollo de nuestra sociedad. Por otra parte, es del todo intolerable que haya familias completas en paro y que, además, se vean obligadas a subsistir con 400 euros al mes. Los mayores de 50/55 años también son otro grupo de riesgo: ¿A dónde se va su experiencia? ¿Acaso, siendo aún jóvenes, ya no se les valora? No quieren ayudas, quieren trabajar.
TERRITORIO. Vivimos en islas. Reducidas. Rodeadas de mar. Que viven de su sol y de sus playas. No permita que las destrocen. Carreteras, rotondas, hoteles, parques acuáticos... dejan cicatrices imposibles de borrar. Soy consciente de que se deben hacer mejoras, y de que éstas revierten en la comodidad y la seguridad de los ciudadanos, pero no veo por qué una cosa debe estar reñida con la otra. Cuidado, además, con las megaestructuras. Algo que se antoja grandioso no es siempre lo que parece. Además, creo que los turistas que vienen quieren ver nuestra naturaleza, nuestras playas, paisajes mediterráneos, no moles de cemento. De la "euromerda" prefiero no hablar. De Es Milà mejor tampoco hablo.
EDUCACIÓN. Tranquilo, presidente, no le voy a hablar del TIL ni de la LOMCE, puesto que ello me daría para varias tesis doctorales y otros tantos tratados sobre legislación educativa. Le voy a hablar de lo que me encuentro en clase. ¿Qué se supone que tengo que hacer con los alumnos con dificultades si el gobierno no me da ni la formación ni los medios para ayudarle en su proceso de aprendizaje? Yo se lo digo: soy autodidacta, hago más horas que un reloj y rezo para que alguna de mis intervenciones funcione y ese muchacho o muchacha aprenda algo tras haber pasado un curso conmigo. Me conformo con poco: Me basta que aprendan a decir "Buenos días", "Por favor" y "Gracias". Si además sonríen, ya entro en éxtasis. Creo que una clase con 10 alumnos está desaprovechada, pero con 30 está saturada. ¿Y si lo dejamos en 20? Por otra parte, hay otras clases en las que se precisan grupos pequeños para facilitar la implicación del alumnado, es el caso de la Diversificación Curricular o la ESPA (adultos). Tenga en cuenta que muchos de mis alumnos vienen del fracaso escolar. Meterlos en aulas masificadas por culpa de los recortes sólo va a provocar que vuelvan a fracasar. El trato cercano y personalizado es la clave. Necesitamos los medios y el tiempo, sobre todo el tiempo, especialmente en los institutos. Sobre este tema también podríamos hablar durante horas. Si quiere, pásese un martes por la mañana por el CEPA Mancomunitat des Pla, un centro modélico -a mi juicio-, y lo hablamos. O mejor, vaya a algunos institutos de Menorca y vea el frío que pasan. O acérquese a Ibiza y vea lo que es la masificación de las aulas. O pregúntele a jefes estudio y a policías tutores lo que de verdad supone un problema en nuestros centros. Como diría alguno de mis alumnos: ¡Fliparías!
Soy consciente de que me dejo muchas cosas en el tintero, pero tampoco era mi intención atosigarle con todos los aspectos con los que tiene que lidiar como presidente de una de las comunidades autónomas más ricasy expoliadas, y empobrecidas, y con más desigualdad de España. Sin más, agradeciéndole su tiempo, me gustaría que tomara el consideración algunas de las situaciones que he sacado a colación en mi carta para que, al menos, podamos mejorar la vida de alguno de nuestros conciudadanos, aunque sea uno solo.
Atentamente,
Isabel.
¿POR QUÉ ESCRIBO EL POST?
1. Porque me he cruzado con el Sr. Bauzá varias veces en alguno de los aeropuertos de las islas e incluso un día estuve sentada a su lado en el avión. No sólo no fue capaz de dirigirme la palabra sino que ni siquiera se digno a devolverme mi más que educado y sonriente "Buenos días". Eso puede deberse a dos motivos: 1. No ha venido a mis clases. 2. No conoció la chola de mi madre cuando pequeño. ¡Educación ante todo, please!
![]() |
| La chola de mi madre no era tan estilosa, pero ésta es la primera que he encontrado en Google. |
2. Porque parece que los profesores le damos alergia. ¡Incluso los de Lengua Castellana! Inaudito, señor presidente, inaudito...
3. Porque uno de esos días en que nos cruzamos en el aeropuerto "se me escapó". No dudo de lo apretado de su agenda, peeeeeero, votante o no, soy una de los ciudadanos a los que él representa. En honor a la verdad, he de decir que la anterior consellera, Juana María Camps, sí dio la cara. Lo podéis leer aquí.
4. Porque soy una interinucha que poco tiene que perder al decir lo que piensa.
5. Porque considero que todas las cosas se pueden hablar y debatir dentro de un marco de respeto y buena voluntad y siempre, siempre, teniendo en cuenta la legalidad vigente.
6. Porque no represento a ningún colectivo y, a la vez, represento a muchos: docentes de la enseñanza pública, mujeres (no públicas, mentes sucias), jóvenes en precariedad laboral, paciente de la sanidad pública, alumna de un centro público, usuaria del transporte público, etc.
7. Porque el Sr. Presidente se ha ofrecido a que los ciudadanos se pongan en contacto con él. No quiero pensar que esto se debe a que hay unas elecciones a la vuelta de la esquina; prefiero creer que se debe a un cambio en el talante del Sr. Bauzá.
Y AQUÍ MI CARTA
Apreciado Sr. Bauzá:
Soy Isabel Pascual y actualmente trabajo como profesora de Lengua Castellana a media jornada en el CEPA Mancomunitat des Pla de Vilafranca de Bonany. Un día, si quiere, quedamos y le hablo de la importancia de las escuelas de adultos rurales, pero no es éste el asunto principal que ahora me ocupa. Le escribo para comentarle ciertas situaciones que a usted tal vez le pasen desapercibidas, ya sea porque éstas acaecen en los pueblos -territorio hostil para cualquier persona de Palma o de su área metropolitana- o porque se trata de problemas que sólo atañen a la clase trabajadora (o no trabajadora, tal y como van las cosas). Voy a intentar ceñirme a un párrafo por asunto, como si fuera usted uno de mis alumnos y tuviéramos que hacer el repaso de todo lo que entra a un examen. Encabezaré cada uno de ellos con su tema.
LENGUA. Si es usted buen observador, se habrá percatado de que me dirijo a usted en castellano. No sólo lo hago porque es la lengua habitual de mi blog, la lengua en/de la que imparto clases y la lengua en la que aprendí a hablar, sino porque intuyo -sólo intuyo- que usted la prefiere en la comunicación. Además, quiero obviar las diferentes maneras de designar la lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tan propia y tan nuestra que la llamamos mallorquín, menorquín o ibicenco. Como filóloga -hispánica- le ruego, le suplico, le imploro, que deje de hablar de lenguas, de gramáticas y de cualesquiera salvajadas que a este respecto se le ocurran a cualquier político. Nos harían un enorme favor, a nosotros y a nuestra disciplina, que tan maltrecha está.
SOCIEDAD. Lo primero para conocer una sociedad es observarla, hablar con ella, ver cuáles son sus costumbres, cuál es su potencial y cuáles son sus necesidades, para poder satisfacerlas a la mayor brevedad. Me alegro de que se muestre más receptivo a los ciudadanos de las islas. Aunque lo más probable es que usted no vaya a ser el receptor de esta misiva, me alegro profundamente de ello, con el corazón en la mano se lo digo, créame. Si me acepta un consejo de pardilla inexperta, respete a sus conciudadanos. Respete la cultura propia y no la folklorice. Respete la lengua propia y no se empeñe en fragmentarla -usted hable como le dé la gana, contra eso no tengo nada que decir-. Respete a los habitantes de las islas y muéstrese empático con las situaciones que muchos se ven forzados a vivir. A fin de cuentas, a nadie le gusta subsistir gracias a la caridad.
MOVILIDAD. El transporte público se debería fomentar sobremanera. No sólo se deben abaratar sus costes drásticamente, sino que también se debe mejorar su funcionamiento: horarios, fiabilidad, creación de empleos, seguridad, bonos, etc. Por poner un ejemplo, SFM no se caracteriza por su eficiencia y pierde pasajeros día a día. Ir de Alcudia a Palma me sale más económico -y rápido- en coche que en autobús. El tren Sa Pobla-Palma es también carísimo y muy incómodo, ¿8€ ida y vuelta y encima tener que cambiar de tren y ahora hacer también el paripé del bus hasta Muro? Es algo ilógico. De los vuelos interislas no hablamos, ¿verdad? Más y más económicos.
SANIDAD. Creo que he tenido la maravillosa suerte de contar siempre con magníficos profesionales de atención primaria, como la Dra. Outeiral o el Dr. Siquier, o Dª Elena Malillos, la enfermera que logró que yo ganara en salud -y en felicidad-. Vale la pena nombrarlos, porque muchas veces nos olvidamos de ellos. El trato recibido tanto por ellos como por los profesionales de distintas especialidades tanto en el HGMO como en el HCIN ha sido fabuloso pese a las condiciones en las que muchas veces trabajan. La situación de estrés a la que se ven sometidos nuestros profesionales sanitarios es totalmente contraproducente para con los pacientes: saturación de pacientes y de horarios, listas de espera interminables, equipos insuficientes, etc. Mejore la situación de médicos, enfermeros, auxiliares, celadores, administrativos, etc., y mejorará todo el sistema. Dótelos de lo que necesitan -como más personal, tal vez- y, además, se acabarán las listas de espera. No olvide Menorca e Ibiza, que carecen de muchas especialidades y servicios y dependen, para casi todo lo importante, de los hospitales de Mallorca.
EMPLEO. Vivimos en una comunidad estacional. Lo sé. Pero formo parte de ese colectivo de jóvenes que, si no ve mejores perspectivas, tendrá que emigrar. A Dios gracias, sé inglés y alemán, pero yo estudié con beca -algo que pronto pasará a la historia- y quiero que mi potencial se quede en mi país, a poder ser en mi comunidad. Creo que tanto yo como toda mi generación tenemos muchos para dar; nuestra contribución es esencial para el desarrollo de nuestra sociedad. Por otra parte, es del todo intolerable que haya familias completas en paro y que, además, se vean obligadas a subsistir con 400 euros al mes. Los mayores de 50/55 años también son otro grupo de riesgo: ¿A dónde se va su experiencia? ¿Acaso, siendo aún jóvenes, ya no se les valora? No quieren ayudas, quieren trabajar.
TERRITORIO. Vivimos en islas. Reducidas. Rodeadas de mar. Que viven de su sol y de sus playas. No permita que las destrocen. Carreteras, rotondas, hoteles, parques acuáticos... dejan cicatrices imposibles de borrar. Soy consciente de que se deben hacer mejoras, y de que éstas revierten en la comodidad y la seguridad de los ciudadanos, pero no veo por qué una cosa debe estar reñida con la otra. Cuidado, además, con las megaestructuras. Algo que se antoja grandioso no es siempre lo que parece. Además, creo que los turistas que vienen quieren ver nuestra naturaleza, nuestras playas, paisajes mediterráneos, no moles de cemento. De la "euromerda" prefiero no hablar. De Es Milà mejor tampoco hablo.
| Los turistas quieren ver esto. AUCANADA |
| No esto. MENORCA |
EDUCACIÓN. Tranquilo, presidente, no le voy a hablar del TIL ni de la LOMCE, puesto que ello me daría para varias tesis doctorales y otros tantos tratados sobre legislación educativa. Le voy a hablar de lo que me encuentro en clase. ¿Qué se supone que tengo que hacer con los alumnos con dificultades si el gobierno no me da ni la formación ni los medios para ayudarle en su proceso de aprendizaje? Yo se lo digo: soy autodidacta, hago más horas que un reloj y rezo para que alguna de mis intervenciones funcione y ese muchacho o muchacha aprenda algo tras haber pasado un curso conmigo. Me conformo con poco: Me basta que aprendan a decir "Buenos días", "Por favor" y "Gracias". Si además sonríen, ya entro en éxtasis. Creo que una clase con 10 alumnos está desaprovechada, pero con 30 está saturada. ¿Y si lo dejamos en 20? Por otra parte, hay otras clases en las que se precisan grupos pequeños para facilitar la implicación del alumnado, es el caso de la Diversificación Curricular o la ESPA (adultos). Tenga en cuenta que muchos de mis alumnos vienen del fracaso escolar. Meterlos en aulas masificadas por culpa de los recortes sólo va a provocar que vuelvan a fracasar. El trato cercano y personalizado es la clave. Necesitamos los medios y el tiempo, sobre todo el tiempo, especialmente en los institutos. Sobre este tema también podríamos hablar durante horas. Si quiere, pásese un martes por la mañana por el CEPA Mancomunitat des Pla, un centro modélico -a mi juicio-, y lo hablamos. O mejor, vaya a algunos institutos de Menorca y vea el frío que pasan. O acérquese a Ibiza y vea lo que es la masificación de las aulas. O pregúntele a jefes estudio y a policías tutores lo que de verdad supone un problema en nuestros centros. Como diría alguno de mis alumnos: ¡Fliparías!
Soy consciente de que me dejo muchas cosas en el tintero, pero tampoco era mi intención atosigarle con todos los aspectos con los que tiene que lidiar como presidente de una de las comunidades autónomas más ricas
Atentamente,
Isabel.
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miércoles, 19 de noviembre de 2014
A vueltas con la doble insularidad... y los monopolios.
Hoy, una vez más, me solidarizo con quienes padecen la doble insularidad. En este caso le ha vuelto a tocar a Menorca, y la verdad, no sólo estoy indignada por los precios abusivos, sino por la falta de empatía de ciertos peninsulares. No entraré aquí a juzgar la lacra del déficit fiscal de Baleares, y tampoco voy a hablar mucho más. Os voy a copiar la publicación de Facebook (puesto que está colocada de manera abierta) y toda la retahíla de comentarios que se ha generado (puesto que quienes comentan lo hacen en una página pública). Juzgad vosotros mismos.A fin de no saturar el blog, os enlazo a los comentarios de la foto de Faceboo, pues no tienen despercidio. Para leerlos, pinchad aquí: LA FOTO DE LA DISCORDIA.
He revisado los precios para otras fechas cercanas a la Navidad para un MAH-BCN-MAH (para comprobar con mis propios ojos si esto era cierto), y con horarios dignos no te escapas de los 100 euros. Adaptándote bajas unos 10 eurillos, que algo es algo, y eso seleccionando siempre la tarifa sin equipaje. Si queréis facturar una maleta subimos a 120 o 150 eur, y eso saliendo dos días antes y regresando un día después, con lo que puede haber personas que pierdan días de trabajo y tal.
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lunes, 17 de noviembre de 2014
La media jornada
Como muchos ya sabréis, este año me han adjudicado una vacante de media jornada. Lo mejor de todo es que me quedo en Mallorca, en casa, que me han compactado el horario al máximo y que tengo tranquilidad y estabilidad hasta el 31 de agosto de 2015. Sin embargo, no todo es tan bonito. Si bien es cierto que media jornada también implica la mitad del trabajo (a lo largo del curso, porque a principio de curso se pringa igual) y la mitad de alumnos de los que encargarte, lo más negro de la media jornada es la mitad del sueldo. (NOTA: expertos en pragmática, no es que sea redundante, es que quiero remarcar el concepto MEDIA JORNADA por si a alguien no le había quedado claro; cualquier indicio de falta de léxico por mi parte a ciertas horas del día/la noche/la madrugada es sólo eso: un indicio).
Volvamos a la media jornada. Mi objetivo de hoy es haceros una lista de pros y contras de la misma, a la que podréis añadir todo lo que os venga en gana en los comentarios, si os apetece. Lo hago a modo de lista no sólo porque sea más cómodo y más grafico, sino porque me encantan las listas. Me he hecho adicta a ellas cual fashion victim estadounidense. Por cierto, no viene a cuento, pero os comento que en El Corte Inglés de Jaime III tienen los libros al lado de los zapatos, y eso, amigas, es amor absoluto. Lo meto aquí en medio como si tal cosa porque sé que no podíais vivir sin este dato. :D
PROS DE LA MEDIA JORNADA:
- La mitad del trabajo.
- El porrón de tiempo libre para hacer otras cosas.
- Las ganas con que vas a trabajar, puesto que no estás agotado/-a.
- La mejora de salud, puesto que puedes descansar más.
- La estabilidad -sólo en el caso de que se trate de una vacante; una sustitución de media jornada es una putada, básicamente, así, con todas las letras y sin tachar-.
- Das envidia a tus compañeros -al menos en mi caso, porque son buena gente, seguro que otros habrá que me deseen una muerte lenta y dolorosa, jajajaja.-
- Tienes tiempo para cocinar y realizar tareas creativas.
- La casa está más limpia (en teoría).
CONTRAS DE LA MEDIA JORNADA:
- La mitad del sueldo.
- Tener que recortar los gastos en ropa y calzado (según mi chico, esto es una ventaja, aunque aún no hemos llegado a un acuerdo sobre ello).
- Todo el tiempo libre que te queda, en caso de que no te lo sepas administrar o de que no busques actividades productivas para ocuparlo. Dormir es una buena actividad. :D
- ¿Os he hablado ya del sueldo?
- Reducción de las opciones de ocio: Seleccionas más y mejor los actos a los que asistes, y primas aquellos de mejor calidad y/o de entrada gratuita, aunque no necesariamente.
- Cambias el gimnasio por la calle. No, no es que me haya metido a puta, es que voy a caminar. Bueno, debería ir a caminar, y a correr, pero de momento me estoy mentalizando con esto.
- Tienes DEMASIADO tiempo para cocinar, con lo que te comes las guarrerías deliciosas que preparas y luego engordas. En este punto: revisar ítem anterior.
- Tu casa está hecha una mierda hasta que tiene que venir alguien. En ese momento te pones a limpiar cual camarera de pisos estresada en plena temporada alta.
- Procrastinas demasiado, luego escribes posts en el blog.
¿No sabes qué es la procrastinación? Mira este vídeo:
jueves, 9 de octubre de 2014
Ni el ébola ni el TIL son el problema.
Ni el ébola ni el TIL son el problema, el problema son los recortes y las escasas luces dela mayoría de nuestros mandatarios.
Y aquí podría acabar el post, pero no. Ya me conocéis. Tanto el ébola como el TIL son la mera anécdota. El problema de fondo son los recortes. A mí, sinceramente y pese al probable escándalo de algunos, la lengua en la que aprendan los niños me la trae floja... Mientras aprendan. El problema no es el inglés, ni el catalán, ni el castellano. Un posible TIL bien aplicado y a largo plazo me parece un sistema fabuloso, pero no metido con calzador y sin preparación... oh, wait, con el ébola ha pasado lo mismo: la falta de preparación de los profesionales -y la falta de medios-.
El problema educativo no es la lengua en la que se impartan o no las clases (eso, si queréis, es una cuestión cultural). El problema actual de la educación es la masificación de las aulas, la falta de campañas y de actuaciones serias y punitivas -contra los padres- frente al abandono escolar y el absentismo, la falta de itinerarios que se adapten a todos los alumnos, la excesiva dilación del horario escolar (7 horas para uno de 14 años son simplemente el mal), la falta de personal cualificado y formado en las diferentes necesidades de aprendizaje (que levanten la mano los profesionales que saben hacer una ACI para un disléxico, para un TDA/H, para un Asperger o para un alumno con las capacidades motrices afectadas, por no hablar de síndromes de down, retrasos madurativos, esquizofrenias...).
Hasta ahora habíamos vivido en la inopia: Departamentos de Orientación masificados con la mitad de profesionales que sólo pensaban en ir a tomar café y que no colaboraban en la creación de materiales ni en el seguimiento del alumnado para nada (la otra mitad trabajaban, algunos el doble, si no, esto no hubiera seguido su curso). Otros, profesores de secundaria, se consolaban al pensar que para qué necesitaba su alumno la ESO, mientras no le molestara podía faltar cuanto quisiera, así no le molestaba en clase. Total, pronto encontraría trabajo por un mínimo de 1000 euros, a veces incluso más.
But, wait! ¿Qué ha sucedido? Que ya no nadamos en la abundancia, hemos vuelto a la época de vacas flacas. El profesor tiene que aguantar sí o sí a ese sujeto en su clase y el DO se ha visto drásticamente recortado (lamentablemente, sin tener en cuenta la valía de algunos de sus profesionales, que si sólo dejaran a los profes, PT, orientadores, etc. que de verdad hacen su trabajo, nos quedábamos en cuadro). El problema, como decía, no es el TIL, es no tener recursos en el aula. El problema no es renovar los baños de un edificio, el problema es que no haya papel en los baños. El problema no es que un centro no tenga sistema de calefacción, el problema es no tener dinero para pagar el gasoil para la caldera. El problema no es tener cuatro alumnos con necesidades en clase, el problema es no tener cómo atenderlos, peor aún, el problema es que el gobierno no nos forma para saber cómo hacerlo.
Me atrevo a decir que todos los profesores que buenamente intentamos hacer las adaptaciones, acercarnos a la realidad de los alumnos, etc., lo hacemos a través de lo que hemos aprendido de manera autodidacta. Para saber cómo hacer una ACI para un disléxico he tenido que pagar de mi bolsillo la formación. Para saber qué es el síndrome de Asperger he tenido que buscar mucha información y he tenido que molestar a mi médico de cabecera para que me lo explicara. Cuando he tenido que tratar con una persona esquizofrénica en clase, he tenido que volver a dirigirme a personal sanitario amigo mío e incluso a la familia de la alumna, pues ninguna pauta se me ha dado desde el centro, así como ninguna formación se me ha ofrecido desde mi consejería de educación.
Lo mismo sucede cuando tenemos un alumno con epilepsia en clase, o con diabetes, o con asma, o con depresión, o con un ataque de ansiedad. ¿No sería hora de que, por ejemplo, nos formaran el primeros auxilios en la infancia y la adolescencia? Por supuesto que cuando estas cosas ocurren llamamos a la ambulancia, ¿pero no sería también adecuado saber qué hacer en los primeros momentos cuando un alumno se da un golpe en la cabeza y pierde el conocimiento? O cuando sangra por la nariz, o cuando se ha clavado una grapa en el dedo -y sí, estas cosas pasan, no os riáis-. Tampoco estaría de más saber actuar frente a un alumno bajo los efectos de estupefacientes, que también los tenemos. La clave está en la falta de recursos y en la falta de formación (no quiero pensar ni por asomo en que el problema esté en la falta de ganas de formarse de algunos de mis compañeros).
Como veis, casi todos los problemas de los últimos tiempos, lleven el nombre que lleven, se resuelven de una manera: con inversión económica y formación de los profesionales. ¿Acaso si el Carlos III no hubiera sido desmantelado tal vez seguiría siendo el hospital de referencia -de verdad- para toda España para enfermedades infecto-contagiosas? ¿Acaso si no se siguieran más escrupulosamente los protocolos de la OMS y no se escatimara en gastos todo esto no hubiera sucedido? ¿Acaso si los profesionales no trabajaran bajo tanta presión y con mayor seguridad hubiera sido menos probable un contagio accidental por error humano? Pero claro, es que el ébola mata. Y la falta de una educación también, aunque eso, como se ve a largo plazo y no parece muy contagioso, pues hacemos como que no lo vemos.
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Otro día os hablaré de por qué creo que en los centros se debería de ofrecer TODO el material de manera gratuita y de la necesidad de dar cada día, a todos los alumnos de primaria y secundaria, un desayuno saludable a expensas del sistema -recordemos que muchos niños actualmente no se nutren como deberían-.
domingo, 7 de septiembre de 2014
El Currunfur de los malacatones
Los que me conocéis sabéis que soy muy dada a ir al Currunfur de los malacatones con la fragoneta. Bueno, estereotipos racistas a parte, hoy os voy a hablar de mi incursión de ayer al Carrefour de Corea (un barrio de Palma, no es que me haya dado por irme a comprar a la otra punta del mundo). Como a las grandes superficies sólo voy a mirar (y comprar, si se da el caso) lo que no es comestible, ayer me hallé en medio de la zona de "Vuelta al cole" (cómo no) rodeada de papás que me hacían preguntas. Sí, sí, rodeada de papás indefensos ante sus criaturas y ante las maestras tiquismiquis que les dan tooooda una lista con material escolar a comprar.
Todo comenzó con una señora que me pidió si había visto cuadernos de espiral microperforados con líneas, no con cuadritos. Me quedé un poco extrañada, pero sacando la dependienta que hay en mí (lo fui durante seis años) le dije que no y la ayudé a buscar, pero no había (Carrefour, por cierto, podrías contratar a personal específico para estas campañas, ¿no? Rácanos, que sois unos rácanos). Luego la misma señora me preguntó si a la maestra le importaría que su hija llevara un regla de 50cm en vez de uno de 40, porque sólo había de 30 o de 50. Yo le sugerí que, ande no ande, caballo grande, y que ciertos docentes a veces son muytocapelotas exigentes con el material a comprar, pero que de grande se puede hacer pequeño.
Al oír la conversación se nos unió un señor (y su esposa y su nene de unos 3 o 5 añitos, no me acuerdo) que era de Jaén y no entendía el catalán, y me pidió buenamente si le podía ir traduciendo la lista de cosas. Además, aprovechó para pedirme consejo acerca de qué marcas comprar. Yo le dije que si no le habían indicado marca, comprara lo más barato, ya que muchas veces lo suelen poner todo en común y hala. Lo que sí le indiqué es que, por ejemplo, el lápiz con el que debían empezar a escribir era recomendable que fuera bueno, al igual que la goma. Por lo demás, que eligiera lo que mejor que viniera en gana. Además, comparando los precios les sugerí que la próxima vez fueran a la tienda o papelería de barrio, ya que muchas veces apenas hay diferencia en el precio (algunas cosas eran incluso más caras en Carrefour) y, además, el servicio es impecable. Algunos así lo hicieron con las cosas más específicas. A la primera señora también le recomendé que revisara las cosas que tenía su hija de cursos anteriores, ya que se podía ahorrar un buen dinero (efectivamente, dejó de comprar ciertos productos que ya tenía en casa).
La vuelta al cole es cara, muy cara, y más para las familias humildes y/o para aquellas que tienen varios hijos. Sinceramente, voy a sugerir aquí ciertos puntos a los docentes y a los centros en general:
Todo comenzó con una señora que me pidió si había visto cuadernos de espiral microperforados con líneas, no con cuadritos. Me quedé un poco extrañada, pero sacando la dependienta que hay en mí (lo fui durante seis años) le dije que no y la ayudé a buscar, pero no había (Carrefour, por cierto, podrías contratar a personal específico para estas campañas, ¿no? Rácanos, que sois unos rácanos). Luego la misma señora me preguntó si a la maestra le importaría que su hija llevara un regla de 50cm en vez de uno de 40, porque sólo había de 30 o de 50. Yo le sugerí que, ande no ande, caballo grande, y que ciertos docentes a veces son muy
Al oír la conversación se nos unió un señor (y su esposa y su nene de unos 3 o 5 añitos, no me acuerdo) que era de Jaén y no entendía el catalán, y me pidió buenamente si le podía ir traduciendo la lista de cosas. Además, aprovechó para pedirme consejo acerca de qué marcas comprar. Yo le dije que si no le habían indicado marca, comprara lo más barato, ya que muchas veces lo suelen poner todo en común y hala. Lo que sí le indiqué es que, por ejemplo, el lápiz con el que debían empezar a escribir era recomendable que fuera bueno, al igual que la goma. Por lo demás, que eligiera lo que mejor que viniera en gana. Además, comparando los precios les sugerí que la próxima vez fueran a la tienda o papelería de barrio, ya que muchas veces apenas hay diferencia en el precio (algunas cosas eran incluso más caras en Carrefour) y, además, el servicio es impecable. Algunos así lo hicieron con las cosas más específicas. A la primera señora también le recomendé que revisara las cosas que tenía su hija de cursos anteriores, ya que se podía ahorrar un buen dinero (efectivamente, dejó de comprar ciertos productos que ya tenía en casa).
La vuelta al cole es cara, muy cara, y más para las familias humildes y/o para aquellas que tienen varios hijos. Sinceramente, voy a sugerir aquí ciertos puntos a los docentes y a los centros en general:
- No hagáis comprar material a los papás. Si es una escuela pública o concertada, se supone que eso ya está pagado. El "repago" en el material me parece una estafa. Si el centro no tiene dinero, que solicite más.
- En caso de que lo anterior no sea posible, creo que es preferible que el centro/profes pidan una aportación económica a modo de matrícula/pago por material a fin de evitar esos quebraderos de cabeza a los padres (no es lo mismo comprar cuadernos que ir a comprar "ceres toves" -ceras blandas-, ni comprar varios lápices a tener que llevar un paquete de folios o cartulinas. Simplemente me parece indignante).
- A menos que sea indispensable por motivos de salud o de psicomotricidad (o de aprendizaje), no especifiquéis una marca. A parte de ser poco ortodoxo, me parece que en los tiempos que corren es ser muy poco conscientes de que hay gente que no tiene ni para pagar el alquiler, cuanto menos para comprar una marca determinada. Reconozco que a veces se puede hacer una sugerencia, o incluso que hay determinadas marcas que sí ofrecen mejor calidad que otras, pero seamos sinceros: en estos momentos hay que primar el bolsillo.
- Si hace falta, poned una foto del material que pedís, especialmente en el caso de materiales específicos (no es lo mismo comprar un simple compás, a comprar el juego completo, por ejemplo).
- Jamás, jamás, jamás de los jamases pongáis el material en común. Por mucho que os cueste -que tampoco cuesta tanto-, cada alumno puede tener su caja de materiales en el aula. Eso evita que muchas familias que sí hacen el esfuerzo paguen el material de los hijos de otras que no lo hacen y pasan de todo. Reconozco que de todo hay en la viña del Señor, pero si un alumno no tiene materiales debe proporcionárselo el centro, no los otros padres. Si hace falta, a final de curso cada alumno debería poder llevarse a casa lo que le ha sobrado, ¿no creéis? Reconozco que algunas maestras de infantil y de primaria pondrán el grito en el cielo por lo que acabo de decir, pero hay padres que llevan un teléfono móvil supersónico y tienen una tele de plasma que no hay comprado ni un mísero cuaderno a sus hijos y se aprovechan de la gente humilde que prima el bienestar y la educación de los pequeños. A esos padres, a los aprovechados, hay que eliminarlos de la faz de la tierra, así, sin más. He dicho.
Dicho todo esto:
1. Papás del mundo, relax: Si no lo tenéis todo el primer día, ya lo iréis comprando durante la primera quincena.
2. Docentes: Antes de acribillarme, pensad en la situación de las familias de los nenes que tendréis en el aula. Reclamad al gobierno el dinero que le pertenece al centro y a vuestros alumnos (veis, por eso SÍ que vale la pena protestar) y por favor: sed clementes. Con semejante lista de material para comprar vi carros enteros llenos de ceras de colores (Plastidécor, obviously), paquetes de folios, cuadernos de todas las clases y colores... Buff!
¡La de dinero que cuesta educar a un niño! Libros, material, lecturas, clases de refuerzo, chándales para la clase de EF... ¿Y encima pedimos más esfuerzos a las familias? Yo, si fuera ellas, me encerraba en la Consejería. Aunque sea, les robaba los bolis. Todos. Ya serían varios euros de ahorro. :D
AVISO A PERSONAS QUE SE ESCANDALIZAN POR TODO:
ESTE POST, AUNQUE TIENE MUCHO DE VERDAD, ESTÁ ESCRITO EN "IRONIC MODE ON"
martes, 6 de mayo de 2014
El delito de estudiar
En los últimos días nos han llegado noticias del secuestro de más de 200 niñas en Nigeria (para más información, pincha aquí). Si los secuestros en sí ya son un acto deleznable, éste lo es aún más por todas sus implicaciones:
- Se trata sólo de mujeres, chicas jóvenes.
- Las raptaron de la escuela donde estudiaban.
- En su mayoría provienen de familias humildes que han sabido ver en la educación de sus hijas una manera para que éstas prosperen.
- Los captores son un grupo islamista de los más extremados.
- Las han secuestrado porque consideran que las mujeres no deben acceder a la formación.
- Según han relatado varias de ellas que han logrado escapar (y como ya habíamos imaginado), son violadas sistemáticamente varias veces al día.
- Las autoridades no saben -o no quieren- empezar a buscar y a rescatar a las muchachas.
No voy a entrar a valorar la crueldad de estos actos, que todos podemos juzgar a simple vista, pero creo que puedo aseverar que esto en un colegio masculino no hubiera ocurrido (y su hubiera pasado, las fuerzas del orden ya hubieran acudido a rescatar a los afectados).
A la imposibilidad de estudiar que tienen muchos jóvenes -tanto en países subdesarrollados como aquí en España, que nos obstinamos en llamar "primer mundo"- se le une el hecho de ser mujer. ¿Qué falta han cometido estas muchachas para ser objetivo de sus secuestradores? Pues dos delitos muy graves: ser mujer y querer estudiar.
Por mucho que las consigan liberar (si es que aún viven), esta experiencia vivirá con ellas el resto de sus días y las marcará para siempre. ¿Qué hacen los estados para impedir estas situaciones? Y no hablo sólo de Nigeria, hablo también del caso de Malala o, si lo preferís, de las matanzas en los institutos de Estados Unidos. ¿Qué hacen los gobiernos? Yo os lo diré: NADA. Bueno, en el caso del "primer mundo" se llenan la boca hablando de homenajes y prevención y bla, bla, bla... No sé qué es peor, el no hacer nada o la hipocresía que muchos gobernantes muestran.
jueves, 25 de abril de 2013
¿Cómo hacer que los de la Conselleria te llamen para ofrecerte trabajo?
Pequeña guía para conseguir la soñada llamada de la Conselleria a fin de obtener una sustitución.
¿Cómo hacer que los de la Conselleria te llamen para ofrecerte trabajo?
1. Sea feliz y pase del teléfono.
2. No espere llamada alguna desde por lo menos el mes de octubre.
3. Haga planes.
4. Apúntese a exámenes oficiales.
5. Enamórese y sea muy, muy pero que muy feliz. Asquerosamente feliz. :D
6. Concierte todo tipo de citas.
7. Intente conseguir un trabajo en otro ámbito.
8. Planifique un viaje.
9. Intente mantener la línea.
10. Olvídese de la docencia.
Y es entonces cuando...
¡RIIIIIING!
Sí, amigos, os llaman de la Conselleria y os mandan a Ibiza, con lo que el decálogo anterior se va a la mierda pero sois estúpidamente felices de volver a entrar en un aula con treina monstruitos a los que, confesadlo, echabais de menos. Entonces lo anterior se convierte en:
1.
Vuélvase una histérica pegada al teléfono.
2.
Quédese pegada al ordenador y al teléfono buscando pisos, organizando los primeros días, contactando con el centro...
3.
Deshaga todos los planes y reorganice su vida en 20 minutos.
4.
En el mejor de los casos podrá correr para anularlos o podrá pedir un día en el trabajo, en el peor, perderá la convocatoria y el dinero.
5. Enamórese y sea muy, muy pero que muy feliz. Asquerosamente feliz. :D
Bueno, ésta puede seguir igual, porque el amor no conoce distancias, y siempre espera a los apasionados reencuentros. Ya me entendéis... jejejeje.
6.
Anule todo tipo de citas -médicas, laborales...- y posponga su salud, su vida social, etc. hasta que acabe el curso.
7.
Cuando tenga algo medianamente apalabrado, zas, le llamarán. No falla.
8.
9.
El histerismo se apoderará de usted y devorará todo el chocolate de su casa y cualquier otro 'alimento' guarreril con un montón de calorías.
10.
Tendrá que rebuscar entre sus materiales didácticos todo aquello que pueda serle útil según los cursos que vaya a impartir.
Hala pues. A partir del lunes este blog retomará su nombre y, al menos durante dos meses, ya no seré una interina en paro y os podré ir contando historias de día a día, y no sólo las anécdotas que recuerdo o mis cruzadas contra la burrocracia educativa y sus gerifaltes.
PD: Desempolvar la Iberia Plus de tanto en tanto no viene mal.
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martes, 23 de abril de 2013
Fuuuuuu, alimentando a los ladrones.
Vosotros os preguntaréis qué es todo esto de la imagen; pues yo os lo respondo rápido: Se ve que en septiembre de 2011 -WTF? Sí, hace ya más de un año y medio- cobré, según la Conselleria d'Educació, 79'97 euros de más, y los tengo que devolver.
Hasta ahí todo bien, cumpliré como ciudadana, pero obviamente, a parte de hacer caso a esos papelacos con los cuales hay que comulgar -entre los cuales, cómo no, se encuentra el formulario para pagar-, antes he llamado a la Conselleria para que me informaran de qué pasó realmente: UN ERROR SUYO. Así que de acuerdo, yo cobré 80 euros que no me tocaban, pero por un error suyo. Lo triste es que los errores de la administración los pagamos entre todos. Y las langostas de los consellers en Cabrera también.
miércoles, 13 de marzo de 2013
Los jueces no tienen ni puta idea.
Lo dicho, los jueces no tienen ni puta idea. Voy a hablar desde el corazón, desde la moralidad y desde la lógica, no sólo porque desconozco la ley y toda la terminología que ella implica, sino porque precisamente de los tres factores que menciono está totalmente carente la justicia. Será, pues, que la justicia no es cosa de pobres, pero eso ya lo debatiremos otro día.
No sé si sabéis que a unos niños de Valencia la justicia los obliga, por auto/sentencia o como narices se llame, a irse a vivir con sus padres a México. No sé si era de 2008 o de 2010, pero ha llovido mucho desde entonces y los niños, españoles, se han criado en España todo este tiempo, con su madre, sin que su padre se preocupara por ellos. No voy a hablar de la crueldad que se ha cometido contra esa madre ni la cara de fría impasibilidad que tenía el padre aun cuando veía sufrir a sus hijos por el drama que les estaba obligando a pasar. Eso lo dejo a juicio de los demás. Yo me centraré en los niños y en cómo la justicia se pasa por el forro del arco de triunfo los sentimientos de éstos, y no me digáis que a veces se los manipula ni demás chorradas, porque en el 99% de los casos no es cierto ni de lejos. Y os hablo desde la experiencia de ser hija de padres separados entre los que, por decirlo finamente, no había entendimiento, especialmente por la parte paterna.
El psicólogo de los juzgados
Me descojono cuando pienso en esta figura (perdonad la vulgaridad de mi vocabulario a lo largo del post, pero es que me hierve la sangre). Se supone que una persona, hablando con ella 30 minutos, ya sabe qué es lo que más te conviene para tu vida. Estupendo. No dudo yo de su formación y de sus capacidades, pero para poder decidir el futuro de un menor a golpe judicial que hay que acatar sí o sí, lo ideal sería hacer un estudio, una investigación, llevar a cabo un seguimiento...
Los niños en el jugzado, sólo por el mismo edificio, están atemorizados. Y quien me diga que no, miente como un bellaco. La presencia de personas extrañas les cohíbe, y tener que hablar de cosas tan íntimas como su sifrimiento ante un extraño aún más, de ahí que a veces muchas cosas no salgan a la luz. Y no me habléis de que hay que poner denuncias porque bien sabéis que muchas veces no se denuncia por el mismo miedo.
La opinión de los niños
En pocas palabras, la opinión de los niños cuenta una mierda. Y os lo digo por experiencia, otra vez. Si yo le digo al juez o a la jueza que no quiero estar con una persona porque directamente me da miedo estar con ella, ¿qué cruel y atrofiado mecanismo hace que el/la magistrado/-a piense que tengo que estar con esa persona un mínimo de días al mes? Yo particularmente me pasé la decisión judicial por donde no digo, aun a sabiendas de lo que podía ocurrirle a mi madre (o a mí). Es que me daba igual. Que venga la jueza o la Guardia Civil a buscarme. Antes me tiro por una ventana, y los que me conocéis lo sabéis.
A los juzgados les importa poco o nada la opinión de los menores, y mucho menos su integridad física o psicológica. Que te diga una señora o un señor que "al menor eso no le va a suponer un trauma" es, cuanto menos, insultante. ¿Y usted qué sabe? Miren, señores de la justicia, pueden irse todos a tomar viento fresco (bueno, la mayoría, que me consta que hay algunos que son muy buenos y coherentes). Ya me gustaría a mí verlos en esa situación. Los juzgados, por norma general, destrozan la vida de los menores, no la solucionan.
A la fuerza
A la fuerza, así es cuando se actúa cuando la opinión, la vida, la experiencia y el deseo de los menores no casa con los de la justicia. Señores jueces, bien que pueden pasar 8 años para poder cobrar el primer año de pensiones de manutención, pero ah, amigos, para cumplir el régimen de visitas no, eso se hace en seguida porque está escrito. Y lo otro también, no te jode, y hay niños que viven un año entero a base de arroz con papas o papas con arroz porque a un sinvergüenza le preocupa más joder a su ex-pareja que preocuparse por el bienestar de sus hijos. Si la ley se tiene que cumplir, se tiene que cumplir TODA. Y aun así, debe prevalecer el bienestar de los menores.
Ya no me extiendo más, porque, si bien mi situación afortunadamente no fue tan grave como la de los tres niños que van a ser trasladados contra su voluntad y cual mercancía a México, lo que supone un desarraigo brutal, un cambio de familia, de compañeros, etc., sí que os puedo asegurar que esas tres personitas vivirán con eso dentro de por vida, con un resentimiento, un rencor y un dolor que muchas veces no te deja avanzar porque te nubla todo a tu alrededor, algo con lo que hay que aprender a vivir y que hay que dejar atrás, porque por mucho que digan, ni se supera ni se olvida: se deja atrás. ¿Quién se responsabiliza entonces de los sentimientos y del bienestar psicológico de los menores? ¿La justicia? Ah, no, que a ésa los niños le importan una mierda. Y así nos luce el pelo.
No sé si sabéis que a unos niños de Valencia la justicia los obliga, por auto/sentencia o como narices se llame, a irse a vivir con sus padres a México. No sé si era de 2008 o de 2010, pero ha llovido mucho desde entonces y los niños, españoles, se han criado en España todo este tiempo, con su madre, sin que su padre se preocupara por ellos. No voy a hablar de la crueldad que se ha cometido contra esa madre ni la cara de fría impasibilidad que tenía el padre aun cuando veía sufrir a sus hijos por el drama que les estaba obligando a pasar. Eso lo dejo a juicio de los demás. Yo me centraré en los niños y en cómo la justicia se pasa por el forro del arco de triunfo los sentimientos de éstos, y no me digáis que a veces se los manipula ni demás chorradas, porque en el 99% de los casos no es cierto ni de lejos. Y os hablo desde la experiencia de ser hija de padres separados entre los que, por decirlo finamente, no había entendimiento, especialmente por la parte paterna.
El psicólogo de los juzgados
Me descojono cuando pienso en esta figura (perdonad la vulgaridad de mi vocabulario a lo largo del post, pero es que me hierve la sangre). Se supone que una persona, hablando con ella 30 minutos, ya sabe qué es lo que más te conviene para tu vida. Estupendo. No dudo yo de su formación y de sus capacidades, pero para poder decidir el futuro de un menor a golpe judicial que hay que acatar sí o sí, lo ideal sería hacer un estudio, una investigación, llevar a cabo un seguimiento...
Los niños en el jugzado, sólo por el mismo edificio, están atemorizados. Y quien me diga que no, miente como un bellaco. La presencia de personas extrañas les cohíbe, y tener que hablar de cosas tan íntimas como su sifrimiento ante un extraño aún más, de ahí que a veces muchas cosas no salgan a la luz. Y no me habléis de que hay que poner denuncias porque bien sabéis que muchas veces no se denuncia por el mismo miedo.
La opinión de los niños
En pocas palabras, la opinión de los niños cuenta una mierda. Y os lo digo por experiencia, otra vez. Si yo le digo al juez o a la jueza que no quiero estar con una persona porque directamente me da miedo estar con ella, ¿qué cruel y atrofiado mecanismo hace que el/la magistrado/-a piense que tengo que estar con esa persona un mínimo de días al mes? Yo particularmente me pasé la decisión judicial por donde no digo, aun a sabiendas de lo que podía ocurrirle a mi madre (o a mí). Es que me daba igual. Que venga la jueza o la Guardia Civil a buscarme. Antes me tiro por una ventana, y los que me conocéis lo sabéis.
A los juzgados les importa poco o nada la opinión de los menores, y mucho menos su integridad física o psicológica. Que te diga una señora o un señor que "al menor eso no le va a suponer un trauma" es, cuanto menos, insultante. ¿Y usted qué sabe? Miren, señores de la justicia, pueden irse todos a tomar viento fresco (bueno, la mayoría, que me consta que hay algunos que son muy buenos y coherentes). Ya me gustaría a mí verlos en esa situación. Los juzgados, por norma general, destrozan la vida de los menores, no la solucionan.
A la fuerza
A la fuerza, así es cuando se actúa cuando la opinión, la vida, la experiencia y el deseo de los menores no casa con los de la justicia. Señores jueces, bien que pueden pasar 8 años para poder cobrar el primer año de pensiones de manutención, pero ah, amigos, para cumplir el régimen de visitas no, eso se hace en seguida porque está escrito. Y lo otro también, no te jode, y hay niños que viven un año entero a base de arroz con papas o papas con arroz porque a un sinvergüenza le preocupa más joder a su ex-pareja que preocuparse por el bienestar de sus hijos. Si la ley se tiene que cumplir, se tiene que cumplir TODA. Y aun así, debe prevalecer el bienestar de los menores.
Ya no me extiendo más, porque, si bien mi situación afortunadamente no fue tan grave como la de los tres niños que van a ser trasladados contra su voluntad y cual mercancía a México, lo que supone un desarraigo brutal, un cambio de familia, de compañeros, etc., sí que os puedo asegurar que esas tres personitas vivirán con eso dentro de por vida, con un resentimiento, un rencor y un dolor que muchas veces no te deja avanzar porque te nubla todo a tu alrededor, algo con lo que hay que aprender a vivir y que hay que dejar atrás, porque por mucho que digan, ni se supera ni se olvida: se deja atrás. ¿Quién se responsabiliza entonces de los sentimientos y del bienestar psicológico de los menores? ¿La justicia? Ah, no, que a ésa los niños le importan una mierda. Y así nos luce el pelo.
martes, 12 de febrero de 2013
Hacienda me estafa
O de cómo se piensan que la gente es tonta, que no lee o que no se documenta.
Con todas las letras, los de la Agencia Tributaria son unos HIJOS DE PUTA (presuntamente, sólo presuntamente, ya me entendéis).
Por si os pasa a vosotros, interinos desplazados, os informo de que en el artículo 20.2b de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas dice que:
Pese a ello, no aceptaron mi declaración de la renta, puesto que, según ellos, les faltaban datos. A ver, almas de cántaro, ¿qué datos os van a faltar si trabajaba para un ente público y lo podéis comprobar todo desde el ordenador, y si además el alquiler estaba declarado, y en él aparecía el número de referencia catastral? ¿Somos lerdos (presuntamente) o qué?
Así pues, si yo me inscribo en el SOIB y luego acepto un trabajo que implique un CAMBIO DE ISLA, eso ya es un cambio de residencia, ¿no? Pues la funcionaria que me atendió empezó por poner excusas como que era de la misma comunidad autónoma. Disculpe, señora, pero es mucho más fácil ir cada día de Alicante a Albacete, siendo de comunidades distintas, que de Mallorca a Menorca. Después empezó a decirme si declaraba el alquiler, a lo que respondí que sí, obviamente, y que le adjuntaba el contrato. Luego me pidió recibos de mensualidades, y le dije que lo pagaba por el banco, pero que si quería se los sacaba, a lo que me dijo que no hacía falta.
Después de esto -que no aparece en ningún artículo de la ley ni en ninguna parte-, y al verse desarmada, me dijo que si tenía el certificado del padrón. No, bonita, no me empadroné, en primer lugar porque no lo necesité, y en segundo lugar porque la ley que usted menciona no hace referencia alguna a estar empadronado para justificar el cambio de residencia. Además, en la "cartita de amor eterno" que me mandaron, como documentos que se me requieren, figuran los siguientes:
1. Certificado que acredite los períodos de inscripción en INEM (No saben que se llama SEPE y que, además, eso lo gestiona el SOIB, no el SEPE. Animalicos -presuntamente-). OK
2. Contrato de trabajo. OK
4. (Se saltaron el 3, o no saben contar, también presuntamente). Certificado de empadronamiento histórico en la nueva ciudad, contrato de arrendamiento o cualquier otro documento que estime conveniente. OK
Nótese la disyuntiva, que marca que sirve una cosa u otra. De momento, de gramática van mal, y esto no es presuntamente, o no saben leer, o no saben escribir, o el día que explicaban las coordinadas no asistieron a clase. Y esto es así, se pongan como se pongan. Así pues, presento el contrato de arrendamiento, todo muy bien ordenadito, muy bonito y muy bien colocadito, junto con todo lo demás, y cuál es mi sorpresa al ver que no estiman mi alegación. A ver, incompetentes (presuntamente), yo entiendo que tenéis que hacer caja, pero con la ley en la mano, la ley que vosotros mismos citáis, vosotros mismos me estáis dando la razón, así que, ¿por qué se desestima mi demanda? Que yo entiendo que estamos manteniendo a muchos chorizos (estos no son presuntamente, estos son unos desgraciados de arte mayor), pero de ahí a que, con la ley en la mano, engañéis a los contribuyentes, pues no me parece de recibo.
Si no me queréis pagar/devolver lo que me toca, decídmelo claramente, pero no me hagáis hacer el tonto ni me queráis tomar por idiota, que no hay cosa que me dé más rabia. Si me dicen "no te vamos a pagar lo que te toca porque hemos recibido órdenes de arriba de valorar las declaraciones de IRPF a la baja, y sobre todo las que son a devolver", pues me joderé, pero lo entenderé, y luego ya protestaré por otros cauces, pero hacer las cosas así, pues no me parece ni medio normal. Además, si tanta razón tuviesen, ya me hubieran citado el artículo donde aparece todo lo que ellos dicen, porque buscando en todas las leyes que me ponen como excusa/pretexto no he encontrado en ninguna la palabra padrón/empadronamiento. Y el Ctrl+F no falla.
De que devuelvan las declaraciones de 2011 en el 2013, cuando deberían ejecutarse en 2012, para que así computen como gastos de un año después y que no suba más el déficit de 2012 no vamos a decir nada... Esto es desvestir a un santo para vestir a otro. Ojo con vuestras cuentas con el Estado, siempre vais a salir perdiendo.Yo os lo digo porque no es la primera vez que me pasa, y dudo que vaya a ser la última.
Por cierto, pese a haberme encontrado con una funcionaria -supuesta y presuntamente- borde, que tanto que sabe de leyes tributarias y se olvida del artículo 34.1j "Derecho a ser tratado con el debido respeto y consideración por el personal al servicio de la Administración tributaria", también me encontré con el funcionario que se encargaba de registrar solicitudes, que me dio toda la información que ella me ocultaba (haciendo caso omiso del artículo 34.1a "Derecho a ser informado y asistido por la Administración tributaria sobre el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento de sus obligaciones tributarias"). Este señor me trató de una manera MUY correcta, aséptica pero cordial y correcta; además de darme toda la información y de tramitar el registro de mi solicitud, también me explicó cómo debía proceder en los años siguientes y me dio algunas ideas para ahorrarme varios trayectos hacia la administración de Inca y poder realizar varios trámites por internet. Todo esto en menos tiempo y con mayor eficacia que la -presuntamente- borde que estaba a la defensiva, como si el dinero -que yo y los demás contribuyentes ya hemos pagado- fuese suyo y no del pueblo.
Y luego mis amigos me preguntan por qué siempre me leo las leyes que me pueden afectar... La información es poder, aunque a veces se obre de una manera tan marrullera como ésta. Por cierto, aún no he recibido ninguna "carta de amor eterno" en la que se me explique por qué se rechaza mi alegación, sólo he visto el miniingreso en mi cuenta y he ido a la página web de la Agencia Tributaria, y he hecho un "self-service", por eso de que Hacienda somos todos.
Con todas las letras, los de la Agencia Tributaria son unos HIJOS DE PUTA (presuntamente, sólo presuntamente, ya me entendéis).
Por si os pasa a vosotros, interinos desplazados, os informo de que en el artículo 20.2b de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas dice que:
Artículo 20. Reducción por obtención de rendimientos del trabajo.
[...]
2. Se incrementará en un 100 % el importe de la reducción prevista en el apartado 1 de este artículo, en los siguientes supuestos:
[...]
b. Contribuyentes desempleados inscritos en la oficina de empleo que acepten un puesto de trabajo que exija el traslado de su residencia habitual a un nuevo municipio, en las condiciones que reglamentariamente se determinen. Este incremento se aplicará en el periodo impositivo en el que se produzca el cambio de residencia y en el siguiente.
Pese a ello, no aceptaron mi declaración de la renta, puesto que, según ellos, les faltaban datos. A ver, almas de cántaro, ¿qué datos os van a faltar si trabajaba para un ente público y lo podéis comprobar todo desde el ordenador, y si además el alquiler estaba declarado, y en él aparecía el número de referencia catastral? ¿Somos lerdos (presuntamente) o qué?
Así pues, si yo me inscribo en el SOIB y luego acepto un trabajo que implique un CAMBIO DE ISLA, eso ya es un cambio de residencia, ¿no? Pues la funcionaria que me atendió empezó por poner excusas como que era de la misma comunidad autónoma. Disculpe, señora, pero es mucho más fácil ir cada día de Alicante a Albacete, siendo de comunidades distintas, que de Mallorca a Menorca. Después empezó a decirme si declaraba el alquiler, a lo que respondí que sí, obviamente, y que le adjuntaba el contrato. Luego me pidió recibos de mensualidades, y le dije que lo pagaba por el banco, pero que si quería se los sacaba, a lo que me dijo que no hacía falta.
Después de esto -que no aparece en ningún artículo de la ley ni en ninguna parte-, y al verse desarmada, me dijo que si tenía el certificado del padrón. No, bonita, no me empadroné, en primer lugar porque no lo necesité, y en segundo lugar porque la ley que usted menciona no hace referencia alguna a estar empadronado para justificar el cambio de residencia. Además, en la "cartita de amor eterno" que me mandaron, como documentos que se me requieren, figuran los siguientes:
1. Certificado que acredite los períodos de inscripción en INEM (No saben que se llama SEPE y que, además, eso lo gestiona el SOIB, no el SEPE. Animalicos -presuntamente-). OK
2. Contrato de trabajo. OK
4. (Se saltaron el 3, o no saben contar, también presuntamente). Certificado de empadronamiento histórico en la nueva ciudad, contrato de arrendamiento o cualquier otro documento que estime conveniente. OK
Nótese la disyuntiva, que marca que sirve una cosa u otra. De momento, de gramática van mal, y esto no es presuntamente, o no saben leer, o no saben escribir, o el día que explicaban las coordinadas no asistieron a clase. Y esto es así, se pongan como se pongan. Así pues, presento el contrato de arrendamiento, todo muy bien ordenadito, muy bonito y muy bien colocadito, junto con todo lo demás, y cuál es mi sorpresa al ver que no estiman mi alegación. A ver, incompetentes (presuntamente), yo entiendo que tenéis que hacer caja, pero con la ley en la mano, la ley que vosotros mismos citáis, vosotros mismos me estáis dando la razón, así que, ¿por qué se desestima mi demanda? Que yo entiendo que estamos manteniendo a muchos chorizos (estos no son presuntamente, estos son unos desgraciados de arte mayor), pero de ahí a que, con la ley en la mano, engañéis a los contribuyentes, pues no me parece de recibo.
Si no me queréis pagar/devolver lo que me toca, decídmelo claramente, pero no me hagáis hacer el tonto ni me queráis tomar por idiota, que no hay cosa que me dé más rabia. Si me dicen "no te vamos a pagar lo que te toca porque hemos recibido órdenes de arriba de valorar las declaraciones de IRPF a la baja, y sobre todo las que son a devolver", pues me joderé, pero lo entenderé, y luego ya protestaré por otros cauces, pero hacer las cosas así, pues no me parece ni medio normal. Además, si tanta razón tuviesen, ya me hubieran citado el artículo donde aparece todo lo que ellos dicen, porque buscando en todas las leyes que me ponen como excusa/pretexto no he encontrado en ninguna la palabra padrón/empadronamiento. Y el Ctrl+F no falla.
De que devuelvan las declaraciones de 2011 en el 2013, cuando deberían ejecutarse en 2012, para que así computen como gastos de un año después y que no suba más el déficit de 2012 no vamos a decir nada... Esto es desvestir a un santo para vestir a otro. Ojo con vuestras cuentas con el Estado, siempre vais a salir perdiendo.Yo os lo digo porque no es la primera vez que me pasa, y dudo que vaya a ser la última.
Por cierto, pese a haberme encontrado con una funcionaria -supuesta y presuntamente- borde, que tanto que sabe de leyes tributarias y se olvida del artículo 34.1j "Derecho a ser tratado con el debido respeto y consideración por el personal al servicio de la Administración tributaria", también me encontré con el funcionario que se encargaba de registrar solicitudes, que me dio toda la información que ella me ocultaba (haciendo caso omiso del artículo 34.1a "Derecho a ser informado y asistido por la Administración tributaria sobre el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento de sus obligaciones tributarias"). Este señor me trató de una manera MUY correcta, aséptica pero cordial y correcta; además de darme toda la información y de tramitar el registro de mi solicitud, también me explicó cómo debía proceder en los años siguientes y me dio algunas ideas para ahorrarme varios trayectos hacia la administración de Inca y poder realizar varios trámites por internet. Todo esto en menos tiempo y con mayor eficacia que la -presuntamente- borde que estaba a la defensiva, como si el dinero -que yo y los demás contribuyentes ya hemos pagado- fuese suyo y no del pueblo.
Y luego mis amigos me preguntan por qué siempre me leo las leyes que me pueden afectar... La información es poder, aunque a veces se obre de una manera tan marrullera como ésta. Por cierto, aún no he recibido ninguna "carta de amor eterno" en la que se me explique por qué se rechaza mi alegación, sólo he visto el miniingreso en mi cuenta y he ido a la página web de la Agencia Tributaria, y he hecho un "self-service", por eso de que Hacienda somos todos.
lunes, 15 de octubre de 2012
Mi primera minifalda
Sí, mis queridos blogoreaders, hoy, a mis 26 años, me he comprado mi primera minifalda. Para vuestra tranquilidad y vuestra salud visual os diré que no es un minifalda RC*, sino más bien una normalita, recatadita, pero bueno, algo es algo.
Vosotros me diréis: "¿Y esto es posteable?". Pues sí. Las minifaldas me encantan, y creo que sientan bien si se saben llevar y el cuerpo más o menos acompaña. Yo jamás me había podido poner una, pero ahora con 20 kg menos voy a intentarlo. Eso sí, como la celulitis no me abandona de ninguna de las maneras (debe ser que me quiere mucho) tendré que llevarla con medias tupidas para no dar miedo a quien me vea -básicamente porque ya no es verano y ya no se permiten ciertas licencias-.
Próximo objetivo: no engordar y no comprar nada más. Pero bueno, tampoco es que haya gastado tanto... :P
____________
*RC: "a ras de coño", refiriéndose a una minifalda.
Vosotros me diréis: "¿Y esto es posteable?". Pues sí. Las minifaldas me encantan, y creo que sientan bien si se saben llevar y el cuerpo más o menos acompaña. Yo jamás me había podido poner una, pero ahora con 20 kg menos voy a intentarlo. Eso sí, como la celulitis no me abandona de ninguna de las maneras (debe ser que me quiere mucho) tendré que llevarla con medias tupidas para no dar miedo a quien me vea -básicamente porque ya no es verano y ya no se permiten ciertas licencias-.
Próximo objetivo: no engordar y no comprar nada más. Pero bueno, tampoco es que haya gastado tanto... :P
____________
*RC: "a ras de coño", refiriéndose a una minifalda.
martes, 11 de septiembre de 2012
Un vaso de leche
El pasado domingo mi madre leía el Última Hora cuando fijó sus ojos en un curioso artículo sobre la vuelta al cole. En él, una mujer de su edad, poco más de cincuenta años, recordaba como cuando era pequeña, al llegar al colegio, recibía un vaso de leche en polvo. Mi madre también se acuerda de ese vaso de leche. Formaba parte de un plan contra la desnutrición infantil en España que estaba financiado por los Estados Unidos, o al menos eso es lo que dice el vox pópuli, aunque también se ha oído hablar de Argentina.
Mi madre no sólo fue una de las niñas del plan contra la desnutrición infantil, sino que además iba a una escuela rural a la que llegaba a través de las calzadas (caminos de tierra montaña arriba), en el mejor de los casos con las "lonas del rock and roll", unos zapatos que emulaban las bailarinas modernas, hechos con goma blanca en la base y tela azul para cubrir el pie. Hay una foto de mi madre en la que aparece con un par de esas lonas, ya medio raídas por el uso y por el crecimiento inevitable en los niños. Cuando la encuentre os la pasaré. Es una foto preciosa por lo emotiva que es.
Mi madre tenía pocos libros y los cuidaba con celo puesto que eran su bien más preciado. Nada más lejos de lo que ocurre hoy en día. Al menos hasta ahora. Tal vez este curso ya nos percatemos de que hay niños que llegan a clase sin desayunar o que no traen la merienda de media mañana, y no por dejadez, sino por escasez de alimentos en sus familias. Otros tal vez lleven eternidades sin comer carne o pescado. Otros no podrán comprarse ropa para adecuarla a su crecimiento (ya no hablo de las marcas, porque hablo de la necesidad, no del capricho) y tampoco podrán hacer frente al gasto que suponen los libros.
El intercambio de libros dentro de los mismos centros o entre familias conocidas hará que los chavales valoren más sus pertenencias y las traten con mayor mimo. El heredar la ropa de los hermanos y de los primos o de los vecinos volverá a ser algo normal. La leche en polvo, ahora, tal vez venga de Alemania.
Mi madre no sólo fue una de las niñas del plan contra la desnutrición infantil, sino que además iba a una escuela rural a la que llegaba a través de las calzadas (caminos de tierra montaña arriba), en el mejor de los casos con las "lonas del rock and roll", unos zapatos que emulaban las bailarinas modernas, hechos con goma blanca en la base y tela azul para cubrir el pie. Hay una foto de mi madre en la que aparece con un par de esas lonas, ya medio raídas por el uso y por el crecimiento inevitable en los niños. Cuando la encuentre os la pasaré. Es una foto preciosa por lo emotiva que es.
Mi madre tenía pocos libros y los cuidaba con celo puesto que eran su bien más preciado. Nada más lejos de lo que ocurre hoy en día. Al menos hasta ahora. Tal vez este curso ya nos percatemos de que hay niños que llegan a clase sin desayunar o que no traen la merienda de media mañana, y no por dejadez, sino por escasez de alimentos en sus familias. Otros tal vez lleven eternidades sin comer carne o pescado. Otros no podrán comprarse ropa para adecuarla a su crecimiento (ya no hablo de las marcas, porque hablo de la necesidad, no del capricho) y tampoco podrán hacer frente al gasto que suponen los libros.
El intercambio de libros dentro de los mismos centros o entre familias conocidas hará que los chavales valoren más sus pertenencias y las traten con mayor mimo. El heredar la ropa de los hermanos y de los primos o de los vecinos volverá a ser algo normal. La leche en polvo, ahora, tal vez venga de Alemania.
domingo, 26 de agosto de 2012
La inmersión lingüística
Antes de empezar con lo que sería el asunto principal del post me gustaría aclarar que no ofrezco aquí una visión profesional de ello (aunque visiones profesionales puede haber muchas y muy dispares) y tampoco pretendo apoyar o rechazar sistemas que se estén implantando en la actualidad en ciertos lugares de España, así que no os pongáis susceptibles antes de empezar y no veáis más allá de lo que está escrito. Os dolerá menos el hígado.
LA INMERSIÓN LINGÜÍSTICA
No os voy a dar aquí una definición de lo que es la inmersión lingüística en primer lugar porque me parece una chorrada, porque los términos pueden ser muy elásticos, y en segundo porque la red está llena de información que podéis consultar y contrastar. ¿Una definición "paleta" de inmersión lingüística? Poner a una persona dentro de un entorno que se comunique totalmente en una lengua para que ese individuo la aprenda a partir de lo que le rodea.
Hay muchas situaciones de inmersión:
- Los inmigrantes que llegan a un país.
- Los niños que se desplazan a otro lugar y son colocados en centros con líneas en la lengua oficial o cooficial de esa región.
- Los cursos / campamentos que, dentro de un país de lengua X, se desarrollan por completo en la lengua Y.
- Los cursos de idiomas en el extranjero.
De los únicos que os puedo hablar fehacientemente es de los tres últimos, y me voy a centrar en el cuarto: los cursos de idiomas en el extranjero. Si bien es cierto que suponen un alto desembolso económico, cada vez van siendo más asequibles y uno los puede ajustar a su bolsillo (en características, duración, alojamiento, destinos...). Si uno los aprovecha y procura usar siempre la lengua que ha ido a aprender suponen un gran avance personal y académico en la adquisición de un idioma, y ni que decir cabe que las ganancias que uno obtiene a la larga superan con creces la cantidad invertida. Porque para mí todo lo que tiene que ver con la educación nunca es un gasto, es una inversión, y de las más seguras que existen.
Pero desengañémonos: Todos, absolutamente todos, tenemos tendencia a juntarnos con otras personas (estudiantes, en este caso) de nuestros propios países o de nuestro propio idioma. Sí, por mucho que lo neguemos, somos viles mortales que sucumbimos a los patrones de conducta social: formamos guetos más o menos elásticos para crear un entorno cercano en un territorio hostil. Llamémosle entorno cercano en un territorio hostil o llamémosle formar un grupo con ciertas similitudes para poder ir a liarla parda por ahí, con la seguridad de ser muchos y de tener la jarana y la fiesta garantizadas. Porque esto es así: uno va a estudiar idiomas al extranjero no sólo para aprender, sino también para pasárselo bien. Son unas vacaciones culturales (queda muy bien llamarlo así).
No os voy a contar mis peripecias en Cambridge (15 añitos), Frankfurt, Dublín y Mánchester porque no acabaría hoy, especialmente con las de Dublín y Mánchester, que ya me pillaron en mis 20, con dinero propio, con muchas ganas de salir y con compañeros maravillosos; lo que sí que os puedo recomendar es que os forméis, ahorréis, invirtáis en vosotros o en vuestros hijos... Siempre es una garantía. Ninguna empresa me paga por hacer propaganda (que si quieren, ya lo saben), pero aunque una persona no acabe usando la lengua que ha ido a aprender más que en clase y en las tiendas, lo que sí que se le asegura es una experiencia única de la que va a aprender mucho en muchos aspectos: convivencia, interculturalidad, costumbres, historia, arte, gastronomía... vamos, que se aprende eso que no se puede enseñar en los colegios ni en casa: MUNDOLOGÍA.
Se dice que los consejos sólo deben darse en caso de vida o muerte o cuando son solicitados, pero yo me atreveré a daros uno: FORMAROS, haced cursos, aumentad vuestros conocimientos académicos, culturales y personales. Las épocas de crisis deben servir para mejorar. Hay que ver lo positivo dentro de lo negativo, el diamante en la negra roca. No os podéis imaginar cuánta gente me he encontrado en Mánchester que estaba en paro o que tenían trabajo y que, por miedo, por interés, por el motivo que sea, invertían sus vacaciones, todo el tiempo libre del que disponen en un año, en realizar un curso de idiomas. El centro estaba especializado en personas de más de 25 años, así que el panorama que a veces una contemplaba era desolador, pero siempre, de entre esa oscuridad, salía la llama del positivismo, del buen rollo, de las ganas de mejorar, la esperanza de encontrar trabajo a través de la formación, las ganas de afrontar el síndrome postvacacional con los recuerdos de unas semanas diferentes, lejos del sol y de la playa.
A modo de conclusión sólo os recordaré una cosa que ya he dicho: cuando veáis que un curso, una matrícula, un proyecto de investigación es caro pensad que no es un gasto: es la mayor inversión que podéis hacer y cuyos beneficios revertirán siempre directamente sobre vosotros. ¡Ánimos!
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Comentario final: Esto no quita que los HdP del gobierno no se hayan lucido incrementando los precios de las matrículas y subiendo el IVA de los artículos escolares y de la cultura. Son unos garrulos.
Comentario final II: Acabo de volver y ya tengo ganas de irme a hacer otro curso. A donde sea: la cuestión es partir.
LA INMERSIÓN LINGÜÍSTICA
No os voy a dar aquí una definición de lo que es la inmersión lingüística en primer lugar porque me parece una chorrada, porque los términos pueden ser muy elásticos, y en segundo porque la red está llena de información que podéis consultar y contrastar. ¿Una definición "paleta" de inmersión lingüística? Poner a una persona dentro de un entorno que se comunique totalmente en una lengua para que ese individuo la aprenda a partir de lo que le rodea.
Hay muchas situaciones de inmersión:
- Los inmigrantes que llegan a un país.
- Los niños que se desplazan a otro lugar y son colocados en centros con líneas en la lengua oficial o cooficial de esa región.
- Los cursos / campamentos que, dentro de un país de lengua X, se desarrollan por completo en la lengua Y.
- Los cursos de idiomas en el extranjero.
De los únicos que os puedo hablar fehacientemente es de los tres últimos, y me voy a centrar en el cuarto: los cursos de idiomas en el extranjero. Si bien es cierto que suponen un alto desembolso económico, cada vez van siendo más asequibles y uno los puede ajustar a su bolsillo (en características, duración, alojamiento, destinos...). Si uno los aprovecha y procura usar siempre la lengua que ha ido a aprender suponen un gran avance personal y académico en la adquisición de un idioma, y ni que decir cabe que las ganancias que uno obtiene a la larga superan con creces la cantidad invertida. Porque para mí todo lo que tiene que ver con la educación nunca es un gasto, es una inversión, y de las más seguras que existen.
Mi habitación en la residencia de Mánchester, mi primera experiencia en residencia,
las demás fueron en host family.
Pero desengañémonos: Todos, absolutamente todos, tenemos tendencia a juntarnos con otras personas (estudiantes, en este caso) de nuestros propios países o de nuestro propio idioma. Sí, por mucho que lo neguemos, somos viles mortales que sucumbimos a los patrones de conducta social: formamos guetos más o menos elásticos para crear un entorno cercano en un territorio hostil. Llamémosle entorno cercano en un territorio hostil o llamémosle formar un grupo con ciertas similitudes para poder ir a liarla parda por ahí, con la seguridad de ser muchos y de tener la jarana y la fiesta garantizadas. Porque esto es así: uno va a estudiar idiomas al extranjero no sólo para aprender, sino también para pasárselo bien. Son unas vacaciones culturales (queda muy bien llamarlo así).
No os voy a contar mis peripecias en Cambridge (15 añitos), Frankfurt, Dublín y Mánchester porque no acabaría hoy, especialmente con las de Dublín y Mánchester, que ya me pillaron en mis 20, con dinero propio, con muchas ganas de salir y con compañeros maravillosos; lo que sí que os puedo recomendar es que os forméis, ahorréis, invirtáis en vosotros o en vuestros hijos... Siempre es una garantía. Ninguna empresa me paga por hacer propaganda (que si quieren, ya lo saben), pero aunque una persona no acabe usando la lengua que ha ido a aprender más que en clase y en las tiendas, lo que sí que se le asegura es una experiencia única de la que va a aprender mucho en muchos aspectos: convivencia, interculturalidad, costumbres, historia, arte, gastronomía... vamos, que se aprende eso que no se puede enseñar en los colegios ni en casa: MUNDOLOGÍA.
Yo, en la excursión a Chester, con el uniforme de batalla: gabardína, paraguas y pañuelo al cuello.
Se dice que los consejos sólo deben darse en caso de vida o muerte o cuando son solicitados, pero yo me atreveré a daros uno: FORMAROS, haced cursos, aumentad vuestros conocimientos académicos, culturales y personales. Las épocas de crisis deben servir para mejorar. Hay que ver lo positivo dentro de lo negativo, el diamante en la negra roca. No os podéis imaginar cuánta gente me he encontrado en Mánchester que estaba en paro o que tenían trabajo y que, por miedo, por interés, por el motivo que sea, invertían sus vacaciones, todo el tiempo libre del que disponen en un año, en realizar un curso de idiomas. El centro estaba especializado en personas de más de 25 años, así que el panorama que a veces una contemplaba era desolador, pero siempre, de entre esa oscuridad, salía la llama del positivismo, del buen rollo, de las ganas de mejorar, la esperanza de encontrar trabajo a través de la formación, las ganas de afrontar el síndrome postvacacional con los recuerdos de unas semanas diferentes, lejos del sol y de la playa.
A modo de conclusión sólo os recordaré una cosa que ya he dicho: cuando veáis que un curso, una matrícula, un proyecto de investigación es caro pensad que no es un gasto: es la mayor inversión que podéis hacer y cuyos beneficios revertirán siempre directamente sobre vosotros. ¡Ánimos!
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Comentario final: Esto no quita que los HdP del gobierno no se hayan lucido incrementando los precios de las matrículas y subiendo el IVA de los artículos escolares y de la cultura. Son unos garrulos.
Comentario final II: Acabo de volver y ya tengo ganas de irme a hacer otro curso. A donde sea: la cuestión es partir.
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martes, 3 de julio de 2012
La cola del paro
Sí, amigos. Ha llegado el aciago día en el que yo he vuelto a la cola del paro. Esta mañana me he ido a Inca, donde me toca la oficina de ocupación (cosas de los códigos postales), a pedir información para saber cuándo puedo comenzar los trámites. Aunque ya esté dada de baja, se supone que hasta que no haya disfrutado las vacaciones no puedo inscribirme en el SOIB. FUUUU. Me parece muy bien que todo conste a efectos de la fecha en que acabo las vacaciones, ¿pero no podríamos ir aligerando trámites?
No me quejaré, puesto que cuando he llegado a la oficina me han citado para casi dos horas después, con lo que he podido comenzar mi temporada de rebajas. Sí, señores, me voy al paro, pero con todo el glamour del mundo. Porque yo lo valgo. He vuelto después de adquirir un bolso y un bikini y me han atendido puntualmente. Tanto el segurata como la chica han sido amabilísimos (y lo digo de verdad) y me han dado toda la información que precisaba (aunque ya la había contrastado previamente con el sindicato y con la Conselleria d'Educació - DG Recursos Humans - Seguretat Social).
Pues nada, hasta día 25 no puedo tramitar nada, ni SOIB, ni SEPE (antiguo INEM), pero por lo menos lo puedo tener todo preparadísimo para acudir rauda y veloz a la oficina de ocupación a "hacerme la tarjeta del paro", salir, irme al INEM a la oficina de al lado y tramitar la prestación. ¿Qué os parece?
No me voy a amargar. Sin más, he seguido mi camino hacia Palma con el tren (que por cierto se ha encarecido muchísimo) y he seguido rodando por las tiendas en busca de ropa que me guste y que me siente bien -algo dificilísimo-. He tenido un éxito moderado. No me quejo.
Se me olvida una cosita: Como habréis podido comprobar, este blog ha cambiado de nombre (esperemos que sólo temporalmente) para ajustarse a la realidad de quien escribe y a la de muchos más que se ahorran tamaña verborrea. Vaya con ellos mi solidaridad.
Por cierto, pese al paro, ¡somos EUROCAMPEONES!
(Lo de "trabajamos para ti" creo que ya es recochineo)
No me quejaré, puesto que cuando he llegado a la oficina me han citado para casi dos horas después, con lo que he podido comenzar mi temporada de rebajas. Sí, señores, me voy al paro, pero con todo el glamour del mundo. Porque yo lo valgo. He vuelto después de adquirir un bolso y un bikini y me han atendido puntualmente. Tanto el segurata como la chica han sido amabilísimos (y lo digo de verdad) y me han dado toda la información que precisaba (aunque ya la había contrastado previamente con el sindicato y con la Conselleria d'Educació - DG Recursos Humans - Seguretat Social).
Pues nada, hasta día 25 no puedo tramitar nada, ni SOIB, ni SEPE (antiguo INEM), pero por lo menos lo puedo tener todo preparadísimo para acudir rauda y veloz a la oficina de ocupación a "hacerme la tarjeta del paro", salir, irme al INEM a la oficina de al lado y tramitar la prestación. ¿Qué os parece?
No me voy a amargar. Sin más, he seguido mi camino hacia Palma con el tren (que por cierto se ha encarecido muchísimo) y he seguido rodando por las tiendas en busca de ropa que me guste y que me siente bien -algo dificilísimo-. He tenido un éxito moderado. No me quejo.
Se me olvida una cosita: Como habréis podido comprobar, este blog ha cambiado de nombre (esperemos que sólo temporalmente) para ajustarse a la realidad de quien escribe y a la de muchos más que se ahorran tamaña verborrea. Vaya con ellos mi solidaridad.
Por cierto, pese al paro, ¡somos EUROCAMPEONES!
Este hombre, vasco para más señas y con un elevado índice de follabilidad, levanta en mí un alto espíritu patriótico. Dicho de otra manera (más basta): ME LO FOLLABA. I prou.
lunes, 18 de junio de 2012
Sobre la eficiencia, los defectos y las virtudes.
Si alguien ha trabajado en la empresa privada o en algún sector público en el que se busquen resultados (investigación, etc.) sabrá que la eficiencia y la optimización de recursos es la base para una buena organización y, en general, para la concordia y los no-asesinatos entre compañeros de estudio/investigación/trabajo.
Yo tengo muuuchos defectos, pero muchos-muchos, y si no me creéis (los que me conocéis me creeréis a la primera -cabrones, jejejejeje-) se lo pedís a mi madre, que aunque sea mi madre, y precisamente por eso, los conoce todos; a saber: soy gritona, soy testaruda, me enrabieto pronto, amenazo con collejas constantemente (aunque nunca las doy, tranquilos, soy inofensiva), escribo tan fuerte con el boli que puedo llegar a rasgar el papel, etc.
A parte de esos defectillos que habitan en mí, también tengo ciertas virtudes. De todas ellas voy a destacar las que competen al ámbito de la organización. Sí, creo que soy muy organizada, diligente y eficiente (podéis discrepar tranquilamente, que a las pruebas me remito). Aunque soy un poco vaguilla, si me comprometo a algo lo cumplo y siempre cumplo con los plazos (salvo causa de fuerza mayor).
Es por lo citado en el párrafo anterior por lo que me cabrea soberanamente que me rompan ese orden. Soy una persona de rutinas y de ideas fijas, y me cuesta adaptarme a una manera de trabajar más liviana. Las cosas se hacen, se hacen una vez, se hacen bien y se hacen rápido. Y punto.
Sí, yo a veces también la lío parda, pero la lío parda con la suficiente antelación como para poder enmendar cualquier error; además, en mis errores procuro que no se vean implicadas terceras personas. Algo que he aprendido en los últimos años es a decir que no, y eso me sirve, entre otras cosas, para no meterme en berenjenales. También he aprendido a pedir ayuda, aunque sé que si quieres algo bien hecho (a criterio propio) tienes que hacerlo tú mismo. Suelo procurar evitar la ineptitud, pero a veces logra alcanzarme y hacer de mí un daño colateral.
Trabajo en un entorno en el que no se piden cuentas. No tenemos un producto que acabar o unos resultados que obtener. La educación no es una ciencia empírica (porque algunos pedagogos se empeñan en que no lo sea*) y en ella trabajamos con un material demasiado maleable como para que nos dé resultados que nosotros podamos palpar. Yo veré los resultados del trabajo de hoy dentro de 15 años, cuando mis alumnos sean adultos aficientes, eficaces y útiles para la sociedad. ¡O eso espero!
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* Llevaba mucho tiempo sin meterme con los pedagogos. Ése es otro de mis defectos. xD
Yo tengo muuuchos defectos, pero muchos-muchos, y si no me creéis (los que me conocéis me creeréis a la primera -cabrones, jejejejeje-) se lo pedís a mi madre, que aunque sea mi madre, y precisamente por eso, los conoce todos; a saber: soy gritona, soy testaruda, me enrabieto pronto, amenazo con collejas constantemente (aunque nunca las doy, tranquilos, soy inofensiva), escribo tan fuerte con el boli que puedo llegar a rasgar el papel, etc.
A parte de esos defectillos que habitan en mí, también tengo ciertas virtudes. De todas ellas voy a destacar las que competen al ámbito de la organización. Sí, creo que soy muy organizada, diligente y eficiente (podéis discrepar tranquilamente, que a las pruebas me remito). Aunque soy un poco vaguilla, si me comprometo a algo lo cumplo y siempre cumplo con los plazos (salvo causa de fuerza mayor).
Es por lo citado en el párrafo anterior por lo que me cabrea soberanamente que me rompan ese orden. Soy una persona de rutinas y de ideas fijas, y me cuesta adaptarme a una manera de trabajar más liviana. Las cosas se hacen, se hacen una vez, se hacen bien y se hacen rápido. Y punto.
Sí, yo a veces también la lío parda, pero la lío parda con la suficiente antelación como para poder enmendar cualquier error; además, en mis errores procuro que no se vean implicadas terceras personas. Algo que he aprendido en los últimos años es a decir que no, y eso me sirve, entre otras cosas, para no meterme en berenjenales. También he aprendido a pedir ayuda, aunque sé que si quieres algo bien hecho (a criterio propio) tienes que hacerlo tú mismo. Suelo procurar evitar la ineptitud, pero a veces logra alcanzarme y hacer de mí un daño colateral.
Trabajo en un entorno en el que no se piden cuentas. No tenemos un producto que acabar o unos resultados que obtener. La educación no es una ciencia empírica (porque algunos pedagogos se empeñan en que no lo sea*) y en ella trabajamos con un material demasiado maleable como para que nos dé resultados que nosotros podamos palpar. Yo veré los resultados del trabajo de hoy dentro de 15 años, cuando mis alumnos sean adultos aficientes, eficaces y útiles para la sociedad. ¡O eso espero!
Me ha encantado la imagen; me ha parecido muy acertada y muy explicativa. Eso sí, "asertivo" va con s, no con c. El autor de este cartel no ha sido eficiente, pero sí eficaz. |
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* Llevaba mucho tiempo sin meterme con los pedagogos. Ése es otro de mis defectos. xD
lunes, 21 de mayo de 2012
Yo estudié en la pública.
Ya he dicho mil veces en este blog que yo cursé la ESO en una escuela concertada de la que no guardo precisamente un buen recuerdo. Cuando pasé a estudiar el bachillerato en el instituto público del pueblo empecé a disfrutar de verdad, a aprender, a tener buenos recuerdos, a valorar el esfuerzos, a que me valoraran por mí misma.
No sé dónde me voy a ver en el futuro, igual tenga que trabajar en la concertada o en la privada. Ante todo soy profesora. Eso sí, no dudéis que nunca voy a dejar de lado la filosofía de la escuela pública. En la enseñanza pública (bachillerato y universidad) me formé como persona. Junto con mis compañeros y las familias, en la enseñanza pública quiero formar a mis alumnos como personitas de hoy y ciudadanos responsables del mañana.
Os recomiendo que veáis este vídeo. Toda una apología a la sensatez. Mi más sincera enhorabuena a los creadores de esta iniciativa.
No sé dónde me voy a ver en el futuro, igual tenga que trabajar en la concertada o en la privada. Ante todo soy profesora. Eso sí, no dudéis que nunca voy a dejar de lado la filosofía de la escuela pública. En la enseñanza pública (bachillerato y universidad) me formé como persona. Junto con mis compañeros y las familias, en la enseñanza pública quiero formar a mis alumnos como personitas de hoy y ciudadanos responsables del mañana.
Os recomiendo que veáis este vídeo. Toda una apología a la sensatez. Mi más sincera enhorabuena a los creadores de esta iniciativa.
sábado, 12 de mayo de 2012
Escuela pública
Yo fui a una escuela concertada (de monjas, para más señas) hasta que acabé la ESO. Creo que ése fue uno de los grandes errores de mis padres. Jamás podré explicar la emoción que sentí ante el recibimiento en el instituto público de mi pueblo. Recibí de los profesores de la pública mucho más apoyo y orientación que de los de la concertada, y también recibí de ellos más autonomía y más humanidad. Me juzgaban por ser yo, YO, no hija de ni hermana de. Me estimularon para tomar siempre mis propias decisiones, fueran cuales fueran las consecuencias, y me prepararon para afrontarlas.
Pese a ser un producto Logse con el título de borrega (llámese graduado en ESO), creo que llegué dignamente a un Bachillerato de Humanidades, del que salí con notas mediocres pero sobradamente preparada para llegar a la universidad -en la cual estudié Filología con un plan antiguo, pero eso os lo contaré otro día-. Y obviamente llegué a una universidad pública y estudié con beca los cinco años de carrera. Probablemente mis actuales alumnos no vayan a poder decir lo mismo, aunque no haya pasado aún mucho tiempo desde aquel 1 de octubre -miércoles- en el que empezaba a las 8 de la mañana mis clases universitarias (esto también os lo contaré otro día).
Mis alumnos tampoco podrán contar que tuvieron unas condiciones dignas para estudiar en la escuela pública, pues el año que viene serán más de 30 en aulas muy pequeñas. Tampoco podrán experimentar la sensación de saber, de haber aprendido, de estar preparados, puesto que los profesores -saturados de horas y de trabajo- estarán demasiado ocupados en cubrir un currículum que se debe impartir por ley y no podrán prestar atención al aprendizaje significativo ni a individualidades (olvidémonos de los NESE, ACI, etc.).
Cuando la gente oye protestas a favor de la educación pública automáticamente piensa: "Los profesores quieren cobrar más, son unos vagos, con lo bien que viven siendo funcionarios..." Pues ni todos los profesores son funcionarios de carrera (ni muchísimo menos), ni todos tienen el "espíritu del funcionario", ni precisamente nos quejamos para cobrar más (que no estaría mal, pero no, no van por ahí los tiros). Los profesores -y la comunidad educativa en general- nos quejamos de que cada vez trabajamos en peores condiciones y, por ende, la situación nos obliga a ofrecer un peor "servicio".
Y es precisamente ese "servicio precario" (uso términos de la empresa privada para que la gente me entienda) el que llega a nuestros alumnos, vuestros hijos, vamos... ¡quienes pagarán nuestras pensiones! Bueno, no, a nosotros ya no nos llegarán las pensiones. A lo que íbamos: la calidad de los alumnos de hoy será mucho menor que la que recibí yo, y casi me atrevería a decir que será incluso peor que la que recibió mi madre en las postrimerías del franquismo en un pueblo del sur de Tenerife.
No sabrán ni sabrán hacer. Porque claro, hoy en día dar "contenidos" no está de moda, no es molón, no es "cool" pedagógicamente hablando. Hoy, por contra, debemos enseñar a saber hacer. ¿Pero a saber hacer qué? Eso que en el anterior currículum se llamaban conceptos, procedimientos y actitudes hoy se llama "competencias básicas" (cómo no, otro día os hablaré de ellas). De tanta competencia nos han hinchado que han hecho de nuestros alumnos unos incompetentes, y más incompetentes aún son los políticos que se supone que lo tienen que arreglar.
Aunque personalmente sea partidaria del aprendizaje tradicional (a lo largo de miles de años ha dado frutos), también veo las virtudes del trabajo por proyectos, siempre y cuando implique un esfuerzo por parte del alumno y desarrolle en él la capacidad de organización, la autonomía y el aprendizaje de nuevos contenidos, y nunca como sustituto lúdico del proceso de enseñanza. Esto supone mucho trabajo por parte del profesorado y muchas horas de coordinación que escasean ahora y serán inexistentes en los cursos venideros. El aprendizaje tradicional sólo es realmente apto en aquellas clases con una conducta más o menos aceptable en las que todos los alumnos sean capaces de trabajar autónomamente y puedan aprender a buscar información en libros, en apuntes, etc. No hace falta que os diga que la disciplina es precisamente uno de los aspectos más abandonados hoy en día dentro de la enseñanza.
Habíamos llegado a un punto de estabilidad en el que, dentro de las zozobras que se sufrían cada cuatro años por el cambio de gobierno, se resistía y se podía llevar a cabo un trabajo continuo. Hoy en día la educación ya no zozobra. Se va directamente a pique.
Desengañémonos. España no es como el resto de Europa. No podemos aplicar aquí métodos de Finlandia porque estamos hablando de sociedades muy diferentes. Hace poco, en un bar de Mahón, me encontré con unos padres preocupados por la futura enseñanza de su hija de dos añitos. Ante la pregunta de "¿Pero cuál es el mejor sistema?" que se cernió sobre mí y sobre mi estupefacta compañera de trabajo no se me ocurrió cosa más sensata que decir "Pues el que necesite cada alumno y el que le vaya mejor a cada uno".
No creo que nadie tenga recetas mágicas para el éxito escolar en particular ni para la salvación del sistema educativo en general, y quien diga que sí o miente o es político (vaya redundancia). Siempre decimos que los alumnos necesitan estabilidad: emocional, económica, familiar, etc. ¿Qué hay de la estabilidad educativa? ¿A dónde van a parar los impuestos de los papás? ¿Cómo explicaremos dentro de 10 o 15 años a los adolescentes de hoy que permitimos que se jugara con su educación?
No me molesta tener 36 alumnos por clase, me molesta no poderlos atender individualmente. No me molesta que los centros educativos se conviertan en centros de reclusión matutina, me molesta que no seremos capaces de ver conflictos subyacentes o de controlar una clase de 20 energúmenos de 1'80 que tienen intimidados a los otros 20. No me molesta quedarme en el paro, me molesta que personas formadas pierdan su empleo y encima se vean desprestigiadas. No me molesta que me aumenten las horas y me bajen el sueldo, me molesta no poder dar abasto a todo mi trabajo y no poder satisfacer las necesidades de mis alumnos (esto es particularmente frustrante). No me molesta que se creen materias afines, me molesta tener que dar clase de una materia que no es la mía puesto que no podré ofrecer calidad. No me molesta que no haya PT, AL, etc, me molesta que un alumno no pueda avanzar en su aprendizaje porque alguien le ha privado de sus derechos. No me molesta que volvamos a un sistema educativo antiguo, me molesta que implantemos un sistema desfasado para la sociedad actual. No me molesta poner orden en clase -es algo que me encanta-, me fastidia sobremanera que mi labor se vea reducida a la de domadora de fieras. No me molesta que no se cubran las bajas, me revienta que varios grupos de alumnos se queden casi un mes (o más) sin tener clases de una asignatura. No me molesta que quieran eliminar el catalán de las aulas, me apena que se estén cargando la cultura de más del 20% de la población española con total impunidad. No me molesta que hagan recortes, me cabrea que se pasen la Constitución por donde no se puede mentar y que el dinero que es de mis alumnos se lo lleven los señores de Bankia. No me molesta que se reajuste el sistema educativo, me indigna que señalen al colectivo de profesores como culpable. No me molesta todo lo que sale en los periódicos, me molesta la mentira y la demagogia. No me molesta que se carguen un sistema que, pese a que muchos digan lo contrario, es eficaz y casi ejemplar (véase una generación entera de titulados universitarios que emigra a por ofertas de trabajo en otro país), me repatea que se carguen dos generaciones. Porque sólo quieren eso: eliminar cualquier atisbo de pensamiento crítico.
Siento que hayáis tenido que leer este párrafo tan grande, pero no os podéis imaginar la satisfacción que he sentido hoy cuando alumnas del IES en el que trabajo, desde primero de la ESO hasta segundo de Bachillerato, informaban a los viandantes sobre los recortes y les pedían un poco de solidaridad para con su futuro, independientemente de ideas políticas. La educación es un acto de sensatez y responsabilidad y son precisamente muchos alumnos los que la demuestran, y no quienes quieren impedírselo. No sé cómo contestarle a un alumno mío ACI significativa cada vez que me pregunta por qué no tiene una maestra de apoyo que sustituya a la compañera que está de baja por maternidad. No sé cómo contestarle. Tal vez algún gerifalte de la Conselleria o del Ministerio pueda venir a mi clase de 2º y responderle con un poco de sensatez. Los alumnos no son tontos, gracias a Dios se dan cuenta de todo y, tarde o temprano, castigarán a aquellos que les han negado un futuro.
No es una cuestión política, es una cuestión de sensatez, de responsabilidad, de no destruir un sistema público de calidad que nos ha costado años conseguir (bueno, a quienes son 10 o 15 años mayores que yo; yo tuve la suerte de encontrármelo montado). Invito desde aquí a cualquier político, periodista, personaje dicharachero, tertuliano, director general, inspector, etc. a que acuda a una de mis clases, pueda auditar mi trabajo, vea y conozca a mis alumnos, hable con ellos, les permita preguntas y que, si puede y tiene un poco de vergüenza, se las conteste.
Pese a ser un producto Logse con el título de borrega (llámese graduado en ESO), creo que llegué dignamente a un Bachillerato de Humanidades, del que salí con notas mediocres pero sobradamente preparada para llegar a la universidad -en la cual estudié Filología con un plan antiguo, pero eso os lo contaré otro día-. Y obviamente llegué a una universidad pública y estudié con beca los cinco años de carrera. Probablemente mis actuales alumnos no vayan a poder decir lo mismo, aunque no haya pasado aún mucho tiempo desde aquel 1 de octubre -miércoles- en el que empezaba a las 8 de la mañana mis clases universitarias (esto también os lo contaré otro día).
Mis alumnos tampoco podrán contar que tuvieron unas condiciones dignas para estudiar en la escuela pública, pues el año que viene serán más de 30 en aulas muy pequeñas. Tampoco podrán experimentar la sensación de saber, de haber aprendido, de estar preparados, puesto que los profesores -saturados de horas y de trabajo- estarán demasiado ocupados en cubrir un currículum que se debe impartir por ley y no podrán prestar atención al aprendizaje significativo ni a individualidades (olvidémonos de los NESE, ACI, etc.).
Cuando la gente oye protestas a favor de la educación pública automáticamente piensa: "Los profesores quieren cobrar más, son unos vagos, con lo bien que viven siendo funcionarios..." Pues ni todos los profesores son funcionarios de carrera (ni muchísimo menos), ni todos tienen el "espíritu del funcionario", ni precisamente nos quejamos para cobrar más (que no estaría mal, pero no, no van por ahí los tiros). Los profesores -y la comunidad educativa en general- nos quejamos de que cada vez trabajamos en peores condiciones y, por ende, la situación nos obliga a ofrecer un peor "servicio".
Y es precisamente ese "servicio precario" (uso términos de la empresa privada para que la gente me entienda) el que llega a nuestros alumnos, vuestros hijos, vamos... ¡quienes pagarán nuestras pensiones! Bueno, no, a nosotros ya no nos llegarán las pensiones. A lo que íbamos: la calidad de los alumnos de hoy será mucho menor que la que recibí yo, y casi me atrevería a decir que será incluso peor que la que recibió mi madre en las postrimerías del franquismo en un pueblo del sur de Tenerife.
No sabrán ni sabrán hacer. Porque claro, hoy en día dar "contenidos" no está de moda, no es molón, no es "cool" pedagógicamente hablando. Hoy, por contra, debemos enseñar a saber hacer. ¿Pero a saber hacer qué? Eso que en el anterior currículum se llamaban conceptos, procedimientos y actitudes hoy se llama "competencias básicas" (cómo no, otro día os hablaré de ellas). De tanta competencia nos han hinchado que han hecho de nuestros alumnos unos incompetentes, y más incompetentes aún son los políticos que se supone que lo tienen que arreglar.
Aunque personalmente sea partidaria del aprendizaje tradicional (a lo largo de miles de años ha dado frutos), también veo las virtudes del trabajo por proyectos, siempre y cuando implique un esfuerzo por parte del alumno y desarrolle en él la capacidad de organización, la autonomía y el aprendizaje de nuevos contenidos, y nunca como sustituto lúdico del proceso de enseñanza. Esto supone mucho trabajo por parte del profesorado y muchas horas de coordinación que escasean ahora y serán inexistentes en los cursos venideros. El aprendizaje tradicional sólo es realmente apto en aquellas clases con una conducta más o menos aceptable en las que todos los alumnos sean capaces de trabajar autónomamente y puedan aprender a buscar información en libros, en apuntes, etc. No hace falta que os diga que la disciplina es precisamente uno de los aspectos más abandonados hoy en día dentro de la enseñanza.
Habíamos llegado a un punto de estabilidad en el que, dentro de las zozobras que se sufrían cada cuatro años por el cambio de gobierno, se resistía y se podía llevar a cabo un trabajo continuo. Hoy en día la educación ya no zozobra. Se va directamente a pique.
Desengañémonos. España no es como el resto de Europa. No podemos aplicar aquí métodos de Finlandia porque estamos hablando de sociedades muy diferentes. Hace poco, en un bar de Mahón, me encontré con unos padres preocupados por la futura enseñanza de su hija de dos añitos. Ante la pregunta de "¿Pero cuál es el mejor sistema?" que se cernió sobre mí y sobre mi estupefacta compañera de trabajo no se me ocurrió cosa más sensata que decir "Pues el que necesite cada alumno y el que le vaya mejor a cada uno".
No creo que nadie tenga recetas mágicas para el éxito escolar en particular ni para la salvación del sistema educativo en general, y quien diga que sí o miente o es político (vaya redundancia). Siempre decimos que los alumnos necesitan estabilidad: emocional, económica, familiar, etc. ¿Qué hay de la estabilidad educativa? ¿A dónde van a parar los impuestos de los papás? ¿Cómo explicaremos dentro de 10 o 15 años a los adolescentes de hoy que permitimos que se jugara con su educación?
Así estarán las clases el curso que viene, con alumnos por el suelo.
No me molesta tener 36 alumnos por clase, me molesta no poderlos atender individualmente. No me molesta que los centros educativos se conviertan en centros de reclusión matutina, me molesta que no seremos capaces de ver conflictos subyacentes o de controlar una clase de 20 energúmenos de 1'80 que tienen intimidados a los otros 20. No me molesta quedarme en el paro, me molesta que personas formadas pierdan su empleo y encima se vean desprestigiadas. No me molesta que me aumenten las horas y me bajen el sueldo, me molesta no poder dar abasto a todo mi trabajo y no poder satisfacer las necesidades de mis alumnos (esto es particularmente frustrante). No me molesta que se creen materias afines, me molesta tener que dar clase de una materia que no es la mía puesto que no podré ofrecer calidad. No me molesta que no haya PT, AL, etc, me molesta que un alumno no pueda avanzar en su aprendizaje porque alguien le ha privado de sus derechos. No me molesta que volvamos a un sistema educativo antiguo, me molesta que implantemos un sistema desfasado para la sociedad actual. No me molesta poner orden en clase -es algo que me encanta-, me fastidia sobremanera que mi labor se vea reducida a la de domadora de fieras. No me molesta que no se cubran las bajas, me revienta que varios grupos de alumnos se queden casi un mes (o más) sin tener clases de una asignatura. No me molesta que quieran eliminar el catalán de las aulas, me apena que se estén cargando la cultura de más del 20% de la población española con total impunidad. No me molesta que hagan recortes, me cabrea que se pasen la Constitución por donde no se puede mentar y que el dinero que es de mis alumnos se lo lleven los señores de Bankia. No me molesta que se reajuste el sistema educativo, me indigna que señalen al colectivo de profesores como culpable. No me molesta todo lo que sale en los periódicos, me molesta la mentira y la demagogia. No me molesta que se carguen un sistema que, pese a que muchos digan lo contrario, es eficaz y casi ejemplar (véase una generación entera de titulados universitarios que emigra a por ofertas de trabajo en otro país), me repatea que se carguen dos generaciones. Porque sólo quieren eso: eliminar cualquier atisbo de pensamiento crítico.
Grande Mafalda, grande.
Siento que hayáis tenido que leer este párrafo tan grande, pero no os podéis imaginar la satisfacción que he sentido hoy cuando alumnas del IES en el que trabajo, desde primero de la ESO hasta segundo de Bachillerato, informaban a los viandantes sobre los recortes y les pedían un poco de solidaridad para con su futuro, independientemente de ideas políticas. La educación es un acto de sensatez y responsabilidad y son precisamente muchos alumnos los que la demuestran, y no quienes quieren impedírselo. No sé cómo contestarle a un alumno mío ACI significativa cada vez que me pregunta por qué no tiene una maestra de apoyo que sustituya a la compañera que está de baja por maternidad. No sé cómo contestarle. Tal vez algún gerifalte de la Conselleria o del Ministerio pueda venir a mi clase de 2º y responderle con un poco de sensatez. Los alumnos no son tontos, gracias a Dios se dan cuenta de todo y, tarde o temprano, castigarán a aquellos que les han negado un futuro.
No es una cuestión política, es una cuestión de sensatez, de responsabilidad, de no destruir un sistema público de calidad que nos ha costado años conseguir (bueno, a quienes son 10 o 15 años mayores que yo; yo tuve la suerte de encontrármelo montado). Invito desde aquí a cualquier político, periodista, personaje dicharachero, tertuliano, director general, inspector, etc. a que acuda a una de mis clases, pueda auditar mi trabajo, vea y conozca a mis alumnos, hable con ellos, les permita preguntas y que, si puede y tiene un poco de vergüenza, se las conteste.
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