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martes, 8 de noviembre de 2016

El estuche de emergencia

Este año me he dado cuenta no sólo de algo de lo que vengo apercibiéndome desde hace ya un tiempo, como son aquellos alumnos con necesidades económicas severas, sino también de que tenemos un grupo significativo de alumnos que no son lo suficientemente maduros y autónomos como para autogestionarse cosas tan básicas como sus necesidades fisiológicas, cuanto menos para organizarse su material y su trabajo. Antes de que me apedreéis, os diré que hablo de chavales de 11 o 12 años como mínimo, edades en las que creo que esto ya tendría que estar más que superado.

Así pues, cansada de prestarles mi material, he decidido crear un "estuche de emergencia" del que poder tirar sin tener que quedarme yo sin lápiz, bolis o goma. Ya sabéis que el material escolar tiene tendencia a desaparecer y/o volatilizarse...



¿Qué os parece la idea? ¿Cómo lo solucionaríais vosotros para que la falta de material interfiriera lo mínimo posible en vuestra asignatura?

domingo, 7 de septiembre de 2014

El Currunfur de los malacatones

Los que me conocéis sabéis que soy muy dada a ir al Currunfur de los malacatones con la fragoneta. Bueno, estereotipos racistas a parte, hoy os voy a hablar de mi incursión de ayer al Carrefour de Corea (un barrio de Palma, no es que me haya dado por irme a comprar a la otra punta del mundo). Como a las grandes superficies sólo voy a mirar (y comprar, si se da el caso) lo que no es comestible, ayer me hallé en medio de la zona de "Vuelta al cole" (cómo no) rodeada de papás que me hacían preguntas. Sí, sí, rodeada de papás indefensos ante sus criaturas y ante las maestras tiquismiquis que les dan tooooda una lista con material escolar a comprar.

Todo comenzó con una señora que me pidió si había visto cuadernos de espiral microperforados con líneas, no con cuadritos. Me quedé un poco extrañada, pero sacando la dependienta que hay en mí (lo fui durante seis años) le dije que no y la ayudé a buscar, pero no había (Carrefour, por cierto, podrías contratar a personal específico para estas campañas, ¿no? Rácanos, que sois unos rácanos). Luego la misma señora me preguntó si a la maestra le importaría que su hija llevara un regla de 50cm en vez de uno de 40, porque sólo había de 30 o de 50. Yo le sugerí que, ande no ande, caballo grande, y que ciertos docentes a veces son muy tocapelotas exigentes con el material a comprar, pero que de grande se puede hacer pequeño.

Al oír la conversación se nos unió un señor (y su esposa y su nene de unos 3 o 5 añitos, no me acuerdo) que era de Jaén y no entendía el catalán, y me pidió buenamente si le podía ir traduciendo la lista de cosas. Además, aprovechó para pedirme consejo acerca de qué marcas comprar. Yo le dije que si no le habían indicado marca, comprara lo más barato, ya que muchas veces lo suelen poner todo en común y hala. Lo que sí le indiqué es que, por ejemplo, el lápiz con el que debían empezar a escribir era recomendable que fuera bueno, al igual que la goma. Por lo demás, que eligiera lo que mejor que viniera en gana. Además, comparando los precios les sugerí que la próxima vez fueran a la tienda o papelería de barrio, ya que muchas veces apenas hay diferencia en el precio (algunas cosas eran incluso más caras en Carrefour) y, además, el servicio es impecable. Algunos así lo hicieron con las cosas más específicas. A la primera señora también le recomendé que revisara las cosas que tenía su hija de cursos anteriores, ya que se podía ahorrar un buen dinero (efectivamente, dejó de comprar ciertos productos que ya tenía en casa).

La vuelta al cole es cara, muy cara, y más para las familias humildes y/o para aquellas que tienen varios hijos. Sinceramente, voy a sugerir aquí ciertos puntos a los docentes y a los centros en general:


  • No hagáis comprar material a los papás. Si es una escuela pública o concertada, se supone que eso ya está pagado. El "repago" en el material me parece una estafa. Si el centro no tiene dinero, que solicite más. 
  • En caso de que lo anterior no sea posible, creo que es preferible que el centro/profes pidan una aportación económica a modo de matrícula/pago por material a fin de evitar esos quebraderos de cabeza a los padres (no es lo mismo comprar cuadernos que ir a comprar "ceres toves" -ceras blandas-, ni comprar varios lápices a tener que llevar un paquete de folios o cartulinas. Simplemente me parece indignante). 
  • A menos que sea indispensable por motivos de salud o de psicomotricidad (o de aprendizaje), no especifiquéis una marca. A parte de ser poco ortodoxo, me parece que en los tiempos que corren es ser muy poco conscientes de que hay gente que no tiene ni para pagar el alquiler, cuanto menos para comprar una marca determinada. Reconozco que a veces se puede hacer una sugerencia, o incluso que hay determinadas marcas que sí ofrecen mejor calidad que otras, pero seamos sinceros: en estos momentos hay que primar el bolsillo. 
  • Si hace falta, poned una foto del material que pedís, especialmente en el caso de materiales específicos (no es lo mismo comprar un simple compás, a comprar el juego completo, por ejemplo). 
  • Jamás, jamás, jamás de los jamases pongáis el material en común. Por mucho que os cueste -que tampoco cuesta tanto-, cada alumno puede tener su caja de materiales en el aula. Eso evita que muchas familias que sí hacen el esfuerzo paguen el material de los hijos de otras que no lo hacen y pasan de todo. Reconozco que de todo hay en la viña del Señor, pero si un alumno no tiene materiales debe proporcionárselo el centro, no los otros padres. Si hace falta, a final de curso cada alumno debería poder llevarse a casa lo que le ha sobrado, ¿no creéis? Reconozco que algunas maestras de infantil y de primaria pondrán el grito en el cielo por lo que acabo de decir, pero hay padres que llevan un teléfono móvil supersónico y tienen una tele de plasma que no hay comprado ni un mísero cuaderno a sus hijos y se aprovechan de la gente humilde que prima el bienestar y la educación de los pequeños. A esos padres, a los aprovechados, hay que eliminarlos de la faz de la tierra, así, sin más. He dicho. 
Dicho todo esto:

1. Papás del mundo, relax: Si no lo tenéis todo el primer día, ya lo iréis comprando durante la primera quincena. 
2. Docentes: Antes de acribillarme, pensad en la situación de las familias de los nenes que tendréis en el aula. Reclamad al gobierno el dinero que le pertenece al centro y a vuestros alumnos (veis, por eso SÍ que vale la pena protestar) y por favor: sed clementes. Con semejante lista de material para comprar vi carros enteros llenos de ceras de colores (Plastidécor, obviously), paquetes de folios, cuadernos de todas las clases y colores...  Buff! 

¡La de dinero que cuesta educar a un niño! Libros, material, lecturas, clases de refuerzo, chándales para la clase de EF... ¿Y encima pedimos más esfuerzos a las familias? Yo, si fuera ellas, me encerraba en la Consejería. Aunque sea, les robaba los bolis. Todos. Ya serían varios euros de ahorro. :D 


AVISO A PERSONAS QUE SE ESCANDALIZAN POR TODO: 
ESTE POST, AUNQUE TIENE MUCHO DE VERDAD, ESTÁ ESCRITO EN "IRONIC MODE ON"


sábado, 21 de enero de 2012

¿Qué hay en el estuche de una profe de lengua?

Como ya estaba un poco guarrete, acabo de poner a lavar mi estuche rosa, el de clase -como ya iréis descubriendo, me encantan todos los accesorios de color rosa, ¡y a las nenas les fascina!-. Pues bien, el primer paso es vaciarlo, y aunque no es muy grande, os sorprenderíais de todo lo que cabe dentro. Ésta es la imagen:



Junto a la botella de agua, los tiques de compra y los pañuelos de papel, tan necesarios durante un resfriado, han caído toda suerte de bolígrafos de todos los colores, especialmente rojos, rotuladores, subrayador azul -mi favorito, porque los demás me encandilan-, clips, gomas, afiladores, USB, tippex de cinta, lapiceros, minas, un lápiz con un cristal de Swarowsky comprado en el palacio de Sisí en Austria, el portatizas (pese a ello, siempre acabo hecha un desastre), el socorrido boli bic, en sus dos modalidades: cristal y naranja, aunque el último en una edición de funda dorada comprada en el duty-free del aeropuerto. Como os digo, toda clase de pijadas de material escolar, pero también he encontrado un anillo y una pulsera, esta última regalada por una compañera de inglés antes de presentarme a las últimas oposiciones. Mención a parte merecen las llaves del IES, que tengo adornadas con un cordoncito rosa y un llavero de Hello Kitty con brillantitos... Pero hoy no estaban en el estuche, así que no os contaré más. 

Lo que más os sorprenderá, o no, es la notita en papel azul con la que me he vuelto a topar. Se trata de un papelito que se pasaban dos nenas de clase, en la que una le pregunta a la otra qué chico le gusta y ésta le responde que no le gusta, sólo "le pica" (juasjuasjuasjuasjuasjuasjuas). Y no, no os voy a copiar el diálogo, aunque es de lo más, porque a estas dos nenas las quiero mucho -como a todos mis alumnos, por si alguien lo duda...- y no hace falta que sus intimidades amorosas salgan a la luz, pero eso sí, esta notita me la quedo como recuerdo de lo que es estar enamorada con trece añitos. 

Voy a corregir un poquito para pasar la noche del sábado. ¡Feliz programación a todos y mejores clases!