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lunes, 30 de enero de 2017

El saludo

Este post va a ser cortito. Vayamos por partes.

1. Trabajamos en el mundo de la educación.
2. Lo básico en educación es saludar.
3. Queremos enseñar a los niños a saludar.
4. Fin.

Entonces, ¿por qué c*ñ* hay docentes que no saludan a sus compañeros sin que haya un motivo aparente? Y luego serán los que querrán educar en valores y se llenarán la boca de educación y de compañerismo. Mis cojones treinta y tres.

Y como diría el Schuster de Polonia: No hase falta que dises nada más.

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Ampliación del post

Hay muchos tipos de saludo: la cortesía a la dama, la inclinación respetuosa de los japoneses, el puño cerrado comunista, el saludo nazi, el beso de nariz de los esquimales, el abrazo, el apretón de manos, el saludo militar, el beso pasional de una pareja, el saludo masón, la genuflexión, el saludo nigga, etc. Cada uno que elija el que más le guste. A mí con un «hola» o incluso con un leve levantamiento de cejas me basta.


Será porque he trabajado en turismo, o porque me parece que el saludo no se le niega ni al peor enemigo, pues antes que las rencillas está la cordialidad. En las empresas en las que he trabajado se me ha enseñado que cuando te encuentras con una persona la tienes que saludar aunque sea la trigesimoséptima vez que la ves ese día, más aún cuando sois las dos únicas personas en el pasillo y se va a crear una situación incómoda si no se establece una comunicación mínima. Un simple «hola» es suficiente, tampoco hace falta contarse la vida.

Así como hay un código de vestuario, también hay un código de conducta en el entorno laboral. Si existe, es por algo, en primer lugar para ser respetado y, en segundo lugar, para evitar situaciones como las que llevo viviendo desde principio de curso; y si bien es cierto que la Conselleria (aún) no nos ha pasado ninguna circular al respecto (aunque a veces haría falta), no está de más aplicar el sentido común y, sobre todo, no ser hipócritas. No se puede trabajar en educación y carecer de ella.  

lunes, 26 de enero de 2015

Los cuidados de la piel

Realmente el título de este post es el siguiente:

LOS CUIDADOS DE LA PIEL DE UNA PROFESORA INTERINA QUE RONDA LA TREINTENA Y QUE AÚNA ACNÉ CON ARRUGAS Y, POR SI FUERA POCO, VIVE EN PERMANENTE CRISIS PERO LE GUSTAN LAS MARCAS CARAS. 

Pero me pareció muy largo. :D

Los que me conocéis sabéis que padezco brotes de acné que pueden ir desde el típico granito premenstrual a brotes enormes que hacen que mi cara parezca más un mapa en relieve. No sé si ello se debe a que aún no he acabado la adolescencia, motivo que empiezo a descartar debido a mis incipientes arrugas, o a que la naturaleza es una hija de la grandísima fruta y me juega malas pasadas.

Así pues, en muchas ocasiones me maquillo para disimularlo. Otras veces, el acné es tan severo que debo usar cremas/toallitas farmacológicas con antibiótico (eritromicina) para curarlo y dejar que las pápulas se sequen, así que nada de maquillaje. Otras veces uso el make-up porque me da la gana, porque yo lo valgo, y porque me gusta verme guapa! :P Desde el momento en el que alumnas adolescentes me piden consejo a mí sobre cómo curar y tapar los granitos, creo que soy una autoridad en ello, jejejeje. *

¿Qué productos recomiendo? 

Principalmente cualquier cosa que sea Oil-free.

1. Agua y jabón. Punto. La higiene es básica. Recordad también limpiar el móvil cada día con una servilleta o con un pañuelo desechable. Cuando digo jabón, no sólo me refiero a los jabones específicos para rostro. Si no tenéis uno a vuestro alcance, cualquier jabón neutro os servirá. Y si no, una toalla humedecida en agua caliente. Hay otros trucos caseros como el limón, la aspirina molida, el agua con sal (este sí funciona, pero sólo para limpiar), pero vamos... Tampoco son la pera limonera.

2. Si tenéis dineritos, podéis optar por los productos Mary Kay específicos para pieles propensas al acné. La versión de tallas pequeñas para probar cuesta 28 euros. A mí me duró todo un mes mientras estuve en Ibiza (me la recomendó otra profe), y es genial. Mejor calidad que muchos productos de farmacia.


3. También si tenéis dineritos, la gama Antiblemish Solutions de Clinique, muy similar a la anterior, pero en un formato mayor. Los precios de las tallas individuales son parecidos. Ahora han sacado su base de maquillaje, pero aún no la he probado. Cunde mucho, pero la crema no tanto. Un producto fabuloso es el concealer, del que os hablaré más adelante.


4. Si no tenéis muchos dineritos, que es mi caso, os recomiendo una cosa: ir alternado tratamientos. Hay una línea de productos antigranitos fabulosa en Mercadona, en su marca cosmética Deliplus. Yo lo he probado todo, y además de ser muy económica, es muy ligera. Obviamente la calidad no se puede comparar con la de las dos anteriores, pero es bastante aceptable. Yo la uso especiamente cuando llega el buen tiempo, que es cuando más me tengo que limpiar (más que nada, para abaratar costes, para qué lo vamos a negar). Puesto que las pieles con granitos suelen ser extremadamente sensibles, descartad su exfoliante y las toallitas.

Imagen: Beautytipsmania


¿Y EL DRAMA DEL MAQUILLAJE? 

Don't panic!!! ¡¡¡Tenemos la solución para todo!!!

1. Ponte una crema hidratante para tu tipo de piel, que sea Oil-Free y que tenga un FPS+20. Yo uso la Superdefense CC cream de Clinique, que en perfumería vale unos 25eur, o su crema hidratante FPS+20 según vuestro tipo de piel. Cuesta unos 40eur. y cunde muchísimo. La ventaja de usar la CC Cream es que ya aporta color. La hay en diferentes tonos. Esparcid bien la crema de color, que si no os pasará lo que a mí alguna que otra vez con las prisas: que se ve el brochazo, jajaja.

2. Aplica los correctores. Hay personas que los aplican antes de la crema, de hecho, yo lo hago a veces, pero así la piel no queda tan cuidada. Por eso, primero la crema y luego el corrector. Hay miles de opciones, pero siempre debe ser OIL-FREE. Hay un concealer fabuloso de Clinique por unos 18 euros. Es carillo, lo sé, pero tiene la ventaja de que 1. Cura el granito, 2. Es del mismo color de la piel -de hecho, podéis elegir tono-. Si usáis este corrector, da igual si lo ponéis antes o después de la base, pues es un producto que también "trabaja". Cuidado de no comprar el de la crema verde, fijaos en que sea siempre de vuestro tono de piel. Si la opción de Clinique os parece muy cara, en última instancia podéis optar por cualquier corrector, incluso si es un antiojeras de vuestro tono, pero no abuséis de ello, pues no son el producto ideal para los granitos. Eso sí, cobertura al 100% y resultado fabuloso garantizado: yo uso el de Deliplús. Al acabar este paso ya estarás con una cara muuuuy diferente, jejeje.



3. Píntate los ojos, si te apetece. Es el momento ideal para también hacerse la raya. Deja las pestañas para el final.

4. Ponte el resto de masilla maquillaje. Yo suelo usar o bien una base líquida oil-free de Clinique, o polvos compactos (ojo, no se trata de maquillaje en crema, pues el formato se parece, pero no es lo mismo). Si optáis por los polvos compactos os sirven los de cualquier marca. Yo tengo unos de Clinique para ocasiones extremadamente especiales. Los de Maybelline, Catrice, e incluso Deliplús, para cada día, van genial. Si los aplicáis con una brocha muy grande os quedarán sensacionales, pues tendréis un resultado muy natural. No escatiméis dinero en brochas, son una buena inversión y, bien cuidadas (lavadas, higienizadas y secadas), duran la vida.

5. Aplica un poco de rubor (colorete) en pómulos y mandíbula. Yo también aplico un poquito en la frente, pues la tengo muy ancha y no quiero que se note. Yo uso uno de Dior (que me regalaron). Realmente se nota la marca, es ¡FA-BU-LO-SO! Llevo un porrón de años con él y cunde muchísimo; además, su brochita es maravillosa. Otra opción es el de Mary Kay, que también lo tengo. También dura mucho, pero hay que comprar la brocha a parte o tener una ya en casa.


6. Ahora ya, al final, y después de tanto polvo (de maquillaje, guarrillos), os podéis poner la máscara de pestañas. Es muy importante que sea de calidad, puesto que un granito se puede curar fácilmente -o no, pero bueno-, sin embargo, es de lógica evitar cualquier problema oftalmológico derivado de un cosmético malo. Pese a que yo uso Clinique -por las promociones-, hay otros muy buenos de cualquier marca: MAC, B. Brown, Lancome, Maxfactor... Duran entre un año o un año y medio, pero si os maquilláis a menudo, vale la pena gastar unos 20 o 30 euros en este producto.



7. Dejad los labios para el final, pues con un simple brillito ya vale. Aunque adore los labiales mate, últimamente tengo los labios muy secos y me he tirado otra vez a los Glossy. No duran tanto, pero quedan sensacionales y muy frescos. Si por culpa del viento tenéis los labios agrietados y os llegan a sangrar y os duelen, combinad todo lo anterior con Letibalm. Yo uso el botecito, puesto que además de poder controlar mejor dónde pongo el producto, también me sirve para la nariz cuando estoy resfriada. Es un producto fabuloso que encontraréis en la farmacia en múltiples formatos. A falta de gloss, bueno es Letibalm, ¡y más cuando hay viento y frío!



A estas alturas ya debéis de tener una piel maravillosa libre de granitos -al menos visualmente-. Después de tantos años, aún no he encontrado un remedio definitivo. Sólo hay algo que a veces los cura o mitiga: el sol -extremadamente moderado- y el agua del mar. No tener estrés, ni nervios, ni ansiedad también ayuda a que poco a poco vayan desapareciendo.


Y por favor, no olvidéis desmaquillaros. Yo he descubierto el agua micelar y es maravillosa: uno o dos algodoncitos y piel limpia en un tris-tras.




¿Y si necesito un remedio extremo? 

Dios te ayude.

Si el granito ya se te ha infectado te recomiendo dos cosas: 1. Lávalo bien . 2. Desinféctalo como cualquier herida. Yo uso Betadine, aun a riesgo de dejar amarillas todas las toallas de casa. Como algo excepcional, es un muy buen remedio. El aceite de rosa mosqueta también es muy bueno para curar las costras y para que no quede cicatriz o para disimularla, pero no se debe abusar de él, pues no deja de ser un aceite. Maravilloso y natural, eso sí.


¿Estás al borde de los 30 o ya has cruzado la barrera? Te recomiendo este post de Womenonblog.

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*Siempre recomiendo ir al dermatólogo, pero muchos de ellos siempre recurren al recurso fácil de administrar fármacos que deben usarse junto a anticonceptivos (hormonas). En mi humilde y poco científica opinión, a menos que sea algo que realmente os duele y os impide llevar una vida normal, huid de los fármacos orales como del mismísimo diablo: No sólo no garantizan una solución de por vida (de ahí la inutilidad de tomarlos), sino que sus efectos secundarios son terribles: sequedad, caída de la piel de los labios, afección a los riñones, prohibición de tener niños en dos años... Creo que es mejor lucir granos, que es algo natural, a lucir/padecer efectos secundarios.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Errare humanum est

sed perseverare diabolicum. Clásicos grecolatinos, os odio. Bueno no, pero hoy sí. No aprendo. No aprendo ni a tiros. Soy peor que todos mis alumnos juntos. Soy obstinada y caprichosa -y dudo mucho que esto vaya a cambiar-. No, no soy obstinada y caprichosa en general, sólo en ciertos aspectos de mi vida, pero me equivoco con más frecuencia de la que me gustaría poder admitir. Y lo pago caro, Dios sabe que lo pago caro. Bueno, mi cuerpo también lo sabe.

Resulta que tras una alimentación - dieta con la que he perdido 20 kilos para volver a un estadio normal para mi estatura, complexión, etc., mi cuerpo ha decidido que va a seguir un modo de vida austero cueste lo que cueste. Además, se ve que piensa cobrarme una alta factura por cualquier exceso que me permita. Ni una grasa, nada de trasnochar (mucho), nada de humo, nada de frío.

¿Qué pasa si "no me porto bien"? Pues que escribo este post a base de manzanilla templadita, mesa-camilla y sofá. A parte de eso, mi cuerpo ha decidido que, según él, lo más sabio es que me suba la temperatura de golpe, me quede en cama, y poco a poco -muy, muy, muy poco a poco- se me pase. Asco de todo...

¿Por qué no aprenderé a la primera? ¿Por qué me obstino en seguir comiendo cosas que sé que me provocarán esto? ¿Por qué? Yo os lo diré: GULA. Sí, la gula es un pecado capital, así que arderé eternamente en las calderas del infierno. Eso lo tengo asumido, pero ya que va a ser así, que sea con un brownie, ¿no? Ah, y ya de paso, con unas tartas de limón, unos crespells y robiols, y un buen pedazo de lomo de cerdo aderezado.

Mantequilla, manteca y cerdo es lo que peor me sienta. No, no por ello me voy a convertir al islam ni al judaísmo. Tranquilos. En estos momentos me siento como las nenas que van en shorts en pleno mes de enero, con una supersudadera XL porque es muy cool, congeladas de frío, pero incapaces de ponerse unos pantalones largos, porque eso, amigos, no mola. Se congelan día tras otro y saben por qué, pero insisten en ello y persisten en su particular error de congelación. Yo soy como ellas, pero con los dulces.

Otro día os hablaré de este tipo de alumnos/-as, que también se merecen un espacio en este nuestro blog. Yo, mientras, pagaré la penitencia de perseverar en el error. ¿Algún truco para no sucumbir?

martes, 11 de septiembre de 2012

New look

Como podéis comprobar, Diario de una profesora interina (en paro) cambia de look (o de imagen, si así lo prefieren los puristas de la RAE). A petición popular he abandonado los colorines (no eran chillones, por mucho que algunos se empeñen en ello) y me he pasado al sobrio verde. Verde esperanza, verde educación pública, verde como la albahaca, verde como los pupitres, verde como las pizarras, verde como las hormonas de mis chiquimonsters, verde como el futuro de los interinos... ¡Ah, no! Que ése está negro...

¡Espero que os guste y que os sea más fácil de leer! También he aumentado el tamaño de la letra y le he oscurecido el color. Se aceptan sugerencias para posibles cambios en el futuro, ¡así que ya sabéis!

Hablando de verde, me acuerdo del Romance Sonámbulo de Lorca, pero es muy triste, así que sólo os lo enlazo. Vale la pena leerlo.

lunes, 18 de junio de 2012

Sobre la eficiencia, los defectos y las virtudes.

Si alguien ha trabajado en la empresa privada o en algún sector público en el que se busquen resultados (investigación, etc.) sabrá que la eficiencia y la optimización de recursos es la base para una buena organización y, en general, para la concordia y los no-asesinatos entre compañeros de estudio/investigación/trabajo.

Yo tengo muuuchos defectos, pero muchos-muchos, y si no me creéis (los que me conocéis me creeréis a la primera -cabrones, jejejejeje-) se lo pedís a mi madre, que aunque sea mi madre, y precisamente por eso, los conoce todos; a saber: soy gritona, soy testaruda, me enrabieto pronto, amenazo con collejas constantemente (aunque nunca las doy, tranquilos, soy inofensiva), escribo tan fuerte con el boli que puedo llegar a rasgar el papel, etc.

A parte de esos defectillos que habitan en mí, también tengo ciertas virtudes. De todas ellas voy a destacar las que competen al ámbito de la organización. Sí, creo que soy muy organizada, diligente y eficiente (podéis discrepar tranquilamente, que a las pruebas me remito). Aunque soy un poco vaguilla, si me comprometo a algo lo cumplo y siempre cumplo con los plazos (salvo causa de fuerza mayor).

Es por lo citado en el párrafo anterior por lo que me cabrea soberanamente que me rompan ese orden. Soy una persona de rutinas y de ideas fijas, y me cuesta adaptarme a una manera de trabajar más liviana. Las cosas se hacen, se hacen una vez, se hacen bien y se hacen rápido. Y punto.

Sí, yo a veces también la lío parda, pero la lío parda con la suficiente antelación como para poder enmendar cualquier error; además, en mis errores procuro que no se vean implicadas terceras personas. Algo que he aprendido en los últimos años es a decir que no, y eso me sirve, entre otras cosas, para no meterme en berenjenales. También he aprendido a pedir ayuda, aunque sé que si quieres algo bien hecho (a criterio propio) tienes que hacerlo tú mismo. Suelo procurar evitar la ineptitud, pero a veces logra alcanzarme y hacer de mí un daño colateral.

Trabajo en un entorno en el que no se piden cuentas. No tenemos un producto que acabar o unos resultados que obtener. La educación no es una ciencia empírica (porque algunos pedagogos se empeñan en que no lo sea*) y en ella trabajamos con un material demasiado maleable como para que nos dé resultados que nosotros podamos palpar. Yo veré los resultados del trabajo de hoy dentro de 15 años, cuando mis alumnos sean adultos aficientes, eficaces y útiles para la sociedad. ¡O eso espero!





Me ha encantado la imagen; me ha parecido muy acertada y muy explicativa. Eso sí, "asertivo" va con s, no con c. El autor de este cartel no ha sido eficiente, pero sí eficaz. 


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* Llevaba mucho tiempo sin meterme con los pedagogos. Ése es otro de mis defectos. xD


sábado, 26 de mayo de 2012

¿Internet o internet?

Hoy, en Diario de una profesora interina, resolvemos una duda lexicográfica: cómo escribir la voz 'internet'.

Como soy un poco freak de todo lo que tenga que ver con la lengua, os dejo con mis pequeñas averiguaciones, que lejos están de cualquier estudio serio o fiable, pero tal vez puedan servir al usuario medio.



Cualquier persona, para salir de dudas, se dirigiría al DRAE en línea para hacer la consulta. No parece extraño pensar que si una palabra se halla en el diccionario es porque ésta se escribe con minúscula por tratarse de un nombre común. Pues bien. Aparece en el diccionario escrita en minúscula, con la explicación de que también se puede escribir en mayúscula. Así pues, ambas formas serían correctas. Copio el fragmento:

Artículo nuevo.

Avance de la vigésima tercera edición

internet.
1. amb. Red informática mundial, descentralizada, formada por la conexión directa entre computadoras u ordenadores mediante un protocolo especial de comunicación.
ORTOGR. Escr. t. con may. inicial.


Por lo que observamos, nos encontramos con un artículo de nueva creación, lo que supone que hasta el momento la palabra 'internet' era un neologismo que ha dejado de serlo. Para aseverar esto se podrían consultar las versiones anteriores del DRAE, que también están en la red o, si se prefiere, en internet. Si nos fijamos bien, al final del artículo aparece la reseña ortográfica que indica que también se puede escribir con mayúscula inicial. Por lo que al género se refiere, es ambiguo; es decir, se pueden usar el masculino o el femenino indistintamente, aunque este rasgo corresponderá a una cuestión más dialectológica que ortográfica. Morfológicamente, al traducir la palabra "red" del inglés, el género de esta palabra debería ser femenino, pero su uso europeo ha hecho que también se acepte el masculino por su terminación fonética (una explicación tan sencilla como que no acaba en '-a'). El Diccionario Panhispánico de Dudas, en una edición anterior a ésta (y, por tanto, no actualizada) puntualiza lo siguiente:

Internet. ‘Red mundial de computadoras u ordenadores interconectados mediante un protocolo especial de comunicación’. Funciona a modo de nombre propio, por lo que, en el uso mayoritario de todo el ámbito hispánico, se escribe con mayúscula inicial y sin artículo: «Instalarán cabinas públicas con acceso a Internet» (Nacional [Ven.] 10.4.97); «Los adictos a Internet hablan sobre sus ventajas sin fin» (Mundo [Esp.] 26.1.97). Si se usa precedido de artículo u otro determinante, es preferible usar las formas femeninas (la, una, etc.), por ser femenino el nombre genérico red, equivalente español del inglés net: «Nadie puede asegurar cómo será la Internet del futuro» (Mundo [Esp.] 15.6.97). En español es voz aguda ([internét]), por lo que debe evitarse la pronunciación esdrújula [ínternet], que corresponde al inglés.

Al tratarse ya de una edición poco actualizada, en cabecera, la RAE expone el siguiente texto, que otorga mayor validez a lo comentado anteriormente:

AVISO IMPORTANTE
Esta obra está en proceso de adaptación a la Nueva gramática de la lengua española (2009)
y a las normas de la nueva edición de la Ortografía de la lengua española (2010).

Una página altamente recomendable para resolver dudas de esta índole es la de la Fundación del Español Urgente: www.fundeu.es. En esta web un equipo de filólogos y lingüistas asesorados por la RAE dan respuesta a cuestiones que suelen suponer ciertos problemas ortográficos o morfológicos. Lo bueno de este servicio es que, a parte de contar con la sección "Vademécum", que ordena las dudas alfabéticamente, ofrece a los usuarios respuestas basadas en el uso imperante de la forma y no en la tradicionalidad de la lengua, que a menudo suele quedarse obsoleta. Pese a ello, su guía y su referente siempre es la RAE. Por todo ello, merece la pena tomar en consideración lo siguiente, que es lo más actual:

internet
Internet puede escribirse con minúscula.

La Asociación de Academias de la Lengua Española en el avance de la próxima edición del Diccionario recomienda que internet se escriba con minúscula por tratarse de un nombre común, aunque también acepta la grafía con mayúscula. 

Aunque al principio fuera una palabra femenina (la internet), el uso la fue convirtiendo en masculina. Por ello, los adjetivos que la acompañan pueden ser femeninos o masculinos («internet es magnífico» o «internet es magnífica»).

Para acabar, también cabe mencionar que una buena obra de consulta es el Diccionario de uso del español, más conocido como el 'María Moliner'; su cariz privado le permite una mayor celeridad y flexibilidad en la confección de artículos y la adopción de nuevas formas, plasmando así la lengua del pueblo y no la de los académicos. 

Espero haber dibujado un pequeño esbozo de lo que es la búsqueda lexicográfica y, sobre todo, de lo que supone el uso de internet para saber cómo escribir correctamente el término 'internet'. 


Yo me quedo con 'internet' en minúscula, que es más vulgarcillo, más de andar por casa, más común pero igualmente aceptado, ¿Y vosotros?

lunes, 5 de marzo de 2012

Estoy gorda...

... y la enfermera me ha puesto a dieta -a petición mía, todo sea dicho-. Sí, los que me conocéis diréis que he empezado mil y una dietas, lo sé. Pero bueno, esta vez me lo voy a tomar en serio (al menos la intención es tomárselo en serio). Ya me he comprado mi balanza de cocina digital para pesar los gramos (¡horror!) y dejar la comida preparada para el día siguiente (¡más horror!).

Aviso a navegantes: voy a estar de mal humor. Antes de que lo sufran mis alumnos, hoy he hecho la última buena acción pre-dieta: he dado una alegría a una alumna con la entrega de un trabajo, que se justifica con el permiso departamental y una intachable trayectoria académica, amén de 5 e-mails pre-infarto de la nena. Y ahora diréis... "Sí, sí, mucha buena acción pero los vas a putear como hay Dios". Pues sí, jejejeje.

QUE NOOOOOOO, que yo los quiero mucho y soy incapaz de darles una desilusión, y mucho menos de hacerlos sufrir (bueno, sólo un poquito). Además, son más majos que las pesetas y, cuando me ven medio mosca, siempre me dicen: "Profe, tú no te preocupes, que hoy nos portaremos bien". Y así es, ese día se portan de maravilla, pero vuelven a las andadas (para mi regocijo, todo hay que decirlo... jejeje).

Pero pa' qué ponen a una flaca haciendo dietaaaaaaaaa!!! Extreme Face Palm!

Por cierto, y ahora qué le digo yo a mi alumnlo que me trae magdalenas caseras, ¿que me traiga manzanas? Pobrecico mío... ¡Qué desilusión! xD

martes, 21 de febrero de 2012

Manías inconfesables

Sí, lo sé, soy un poco tiquismiquis: lo reconozco y me gusta. Aquí os dejo algunas de mis manías inconfesables de profe interina, para que os entretengáis:


  • Odio que me pierdan los tapones de los bolis.
  • Siento cierta atracción compulsiva hacia las tiendas de ropa interior y pijamas: Woman'secret y Etam son mi perdición. 
  • Me encanta el material escolar. 
  • Odio que se rayen los libros con boli o subrayador. Sólo lápiz, por favor. 
  • No me gustan los orejones en los libros, aunque reconozco que soy muy torpe. 
  • No soy capaz de mantener siempre la misma letra. Depende de mi humor. 
  • Tanto me da ser una obsesiva de la limpieza como que las pelusillas del suelo de mi casa cobren vida propia. 
  • Me encanta corregir con boli rojo, y cuanto más, mejor. 
  • Adoro las telenovelas. 
  • Me encanta la "literatura" que nunca aparecería en los libros de texto. 
  • He comenzado mil y una dietas... (no os diré cuántas he acabado... ¬¬).
  • Me cuesta tanto como a mis alumnos leerme las lecturas obligatorias del trimestre.
  • Necesito llevar reloj. 
  • Me encantan los pendientes de bolitas, y si son de perlitas, mejor. Son una parte de mí. 
  • Corrijo todo lo que veo con errores ortográficos.
  • "Colecciono" geles, champús, cremas... y en general toda clase de elementos de higiene. 
  • Odio mi acné, por eso siempre llevo maquillaje. 
  • No me gustan los animales (algunos de dos patas tampoco).
  • No soporto las excusas falsas. 
  • Odio que me trastoquen los planes. Necesito mucha organización y mucha pauta. Mi planificación es lo primero. Si me la van a cambiar, ¡necesito que me avisen por lo menos 10 minutos antes!
  • Me encantan las visitas, pero no soporto que no avisen (¿ya os he hablado de que mi casa a veces parece el lejano oeste?)
  • Disfruto de tener invitados, pero por favor, ¡la cocina es mía! xD
  • Soy una TIC adicta (seguro que esto no lo habíais notado).
  • Pese a tanta organización, lo suelo dejar todo para el último día. Ya sabéis eso de que se trabaja mejor bajo presión...
  • Odio el boli negro. Folios y boli azul, please...
  • Soy una maniática de la seguridad, en todos los ámbitos.
  • Podría irme de fin de semana sólo con mi bolso. 
Por hoy es suficiente, que no es plan asustaros... Creo que me da para dos o tres entregas más. ¿Qué opináis? ¿Cuáles son vuestras manías inconfesables?