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domingo, 19 de abril de 2015

Las aguas vuelven a su cauce. O no.

Últimamente no he tenido demasiado tiempo para escribir y, sinceramente, tampoco he estado muy inspirada. La culpa la tiene el trabajo de mi chico, y no voy a entrar más en ello que me caliento y digo cosas feas que no debería decir una señorita tan fina y educada como yo, me cago en la puta. Básicamente iban a mandarlo a tomar por culo al fin del mundo y al final, por problemas médicos -fácilmente solucionables en un par de meses, no os preocupéis, todo apunta a que se queda en casa. Al menos de momento.

Mientras todo este estrés corría por mis venas, por mi casa y por mi entorno, han pasado muchas cosas en el mundillo educativo: sindicatos cada vez más ineficientes, electoralismo gubernamental y de los partidos de la oposición, habilitación -o no- para impartir materias lingüísticas, pactos de estabilidad... Vayamos por partes.

1. De los sindicatos no voy a hablar porque cada vez que veo a los representantes por la tele me dan arcadas. Así, sin más. Cierto es que algunos pueden salvarse en algún momento, pero hace ya años que dejé de pertenecer a un sindicato porque me di cuenta de que me resultaba más económico leer yo misma los BOE y BOIB y/o pagar un abogado en caso de que fuera necesario -que esperemos que no-. Asco me dan. Si no les conviene a ellos no te ayudan, por mucha cuota que pagues.

2. De los políticos y politicastros que nos acechan cual leones a su presa en este año "multielectoral" tampoco voy a hablar. Se definen por sí solos. Como me llegue una puta carta de campaña o algún panfleto no os digo lo que voy a hacer con él. Semejante gasto de papel me parece ridículo en la era de internet y de las comunicaciones. Y si quiero elegir una papeleta, para eso está la cabina en el colegio electoral, cansinos, no hace falta que me la mandéis a casa.

3. Sobre la habilitación de licenciados en humanidades + B2 para impartir materias lingüísticas sí me voy a pronunciar. En este caso puedo opinar desde las dos partes y, por goleada, ganan filólogos y traductores. Os explico: Soy Licenciada en Filología Hispánica y tengo el C1 de inglés. Aunque puedo mantener largas conversaciones en inglés en cualquier ámbito y registro -con algunos errores, cierto- y hasta pertenezco -desde hace poco- a una asociación de residentes de habla inglesa, considero que un filólogo de la lengua en cuestión (inglés, alemán o francés) o un traductor no sólo está más capacitado para impartir dicha lengua, sino que la conoce con mayor profundidad.

No digo con ello que los de humanidades+B2 no sean estupendos docentes y no realicen su labor con esmero, pero un B2 (Upper-Intermediate, independent user, según el MECR) no supone, ni de lejos, el dominio de una lengua. Conozco a muy buenos profesores con esas características que han impartido inglés sin problemas, sin embargo, son muchos más lo que conozco que, en las mismas condiciones, han tenido severas dificultades que, además, han provocado las quejas de alumnos y padres. No eran malos profesores, pero sí cometían algunos errores lingüísticos que, con ciertos alumnos o a ciertos niveles, son imperdonables. Yo misma este año imparto sólo 3 horas de inglés. No se trata de enseñanza formal, sino de un curso de idiomas A2/B1 dentro de la formación complementaria para adultos. Si bien considero que no tengo ningún problema "lingüístico", debo ser honesta y decir que muchas veces no sé como explicar ciertas estructuras de la lengua o cómo justificar el uso de un verbo y no de otro, por ejemplo. Eso, señores, no me pasa explicando contenido de lengua castellana ni siquiera a nivel universitario.

Muchos de estos profesores (humanidades+B2) esgrimen cuestiones de experiencia o de pedagogía para poder conservar su plaza (no los culpo, tal y como está el mundo laboral hoy en día, y muy especialmente el de la docencia, perder el trabajo es, cuanto menos, una condena al ostracismo). Sin embargo, ese mismo argumento se les puede tornar en su contra si observamos el deplorable nivel de lenguas extranjeras de la mayoría de nuestros alumnos. Alguien podría pensar (nótese el uso del condicional) que este paupérrimo nivel se produce como consecuencia del poco adecuado (nótese que no digo ni bueno ni malo) nivel de sus profesores. Todos sabéis -y el que lo niegue, miente-, que la enseñanza de lenguas extranjeras en el instituto no se caracteriza por ser en grupos pequeños ni por fomentar la lengua oral. Falta de cualificación, acomodación del profesorado, falta de innovación, masificación de las clases, etc., son factores que juegan en nuestra contra.

Pese a que la situación me haya podido beneficiar particularmente en algunas ocasiones, considero que los filólogos y los traductores deben prevalecer por delante de las demás titulaciones. A fin de no herir sensibilidades, me explicaré: Como es evidente que hay falta de filólogos en ciertas lenguas, creo que, a fin de acceder a una plaza, deberían primar estos y los traductores. Luego, al agotarse los titulados, sí se podría proceder a suplir esta carencia con Humanidades+C2 y luego C1. Un B2 me parece totalmente insuficiente. No me juzguéis por ello: Sé que hay personas con un B2 que hablan inglés como si fueran nativos y otras con un C2 que cometen errores básicos y que nos hacen plantearnos que el día del examen tuvieron un golpe de suerte. Igual sucede también con algunos filólogos, por qué no decirlo. Sin irnos al inglés, yo misma me encontré hace unos años que un compañero de departamento, que acababa de aprobar las oposiciones, era incapaz de distinguir un complemento directo pronominalizado en una oración simple. ¡Agüita!

Cierto es que nunca llueve a gusto de todos, pero algún rasero tenemos que poner. Y que no os engañen: Un avanzado 2 de la EOI no es ni un B2+ (que NO existe en el MECR) ni mucho menos un nivel Advanced del British Council. Un B2 es un Upper Intermediate, un C1 es un Advanced y un C2 Proficiency. Nivel este último dificilísimo de conseguir por la maestría del idioma que supone. Yo estoy en ello, pero me quedan unos añitos. Es una cuestión de orgullo. ;) Como ya he dicho, será difícil contentar a todo el profesorado, pero si yo no quiero que alguien de Humanidades con 40 créditos de Hispánicas pueda ocupar mi plaza (cosa que sé que ha sucedido), tampoco quiero yo ocupar la plaza de un compañero de filología inglesa. Aunque si me la ofrecen, la aceptaré. Más cornás da el hambre, y las leyes y las convocatorias no las propongo yo. Triste pero cierto. Lo siento, compañeros. Sé que debería ser ecuánime, pero como ya he dicho, trabajo es trabajo. :( Si os sirve de consuelo, siempre he tenido plazas bajo la función de Lengua Castellana. -- El inglés es la manzana de la discordia.

4. Por lo que al pacto de estabilidad y a su posible cambio se refiere, me remito al párrafo anterior. A unos beneficia, a otros perjudica, pero... ¿quién es el que tiene los arrestos y la ecuanimidad para renunciar a una plaza fija por unos cuantos años? Si estuviera en esa situación, yo, desde luego, querría mantener mi trabajo independientemente de que me desplazaran o me cambiaran de función. Otra vez con el Más cornadas da el hambre. En este mundo, siempre, siempre, para que unos puedan estar bien otros tienen que estar perjudicados, y los gobiernos no parecen hacer nada para solucionarlo, ni en el entorno laboral educativo, ni en el resto de ámbitos, seguramente mucho más trascendentales que el nuestro.

La verdad es que estoy que muerdo. Menos mal que creo que mi chico ya está vacunado de la rabia. ;)

viernes, 27 de febrero de 2015

¡Aló, presidente!

Realmente quería titular el post "Tengo una carta para usted", pero ahora que los populismos venezolanos están tan de moda he decidido encabezar así esta entrada y dedicársela -no sé si afectuosamente- a José Ramón Bauzá, el presidente de mi comunidad autónoma. Así pues, como dijo Jack el Destripador, voy a ir por partes.

¿POR QUÉ ESCRIBO EL POST?

1. Porque me he cruzado con el Sr. Bauzá varias veces en alguno de los aeropuertos de las islas e incluso un día estuve sentada a su lado en el avión. No sólo no fue capaz de dirigirme la palabra sino que ni siquiera se digno a devolverme mi más que educado y sonriente "Buenos días". Eso puede deberse a dos motivos: 1. No ha venido a mis clases. 2. No conoció la chola de mi madre cuando pequeño. ¡Educación ante todo, please!

La chola de mi madre no era tan estilosa, pero ésta es la primera que he encontrado en Google.

2. Porque parece que los profesores le damos alergia. ¡Incluso los de Lengua Castellana! Inaudito, señor presidente, inaudito...

3. Porque uno de esos días en que nos cruzamos en el aeropuerto "se me escapó". No dudo de lo apretado de su agenda, peeeeeero, votante o no, soy una de los ciudadanos a los que él representa. En honor a la verdad, he de decir que la anterior consellera, Juana María Camps, sí dio la cara. Lo podéis leer aquí.

4. Porque soy una interinucha que poco tiene que perder al decir lo que piensa.

5. Porque considero que todas las cosas se pueden hablar y debatir dentro de un marco de respeto y buena voluntad y siempre, siempre, teniendo en cuenta la legalidad vigente.

6. Porque no represento a ningún colectivo y, a la vez, represento a muchos: docentes de la enseñanza pública, mujeres (no públicas, mentes sucias), jóvenes en precariedad laboral, paciente de la sanidad pública, alumna de un centro público, usuaria del transporte público, etc.

7. Porque el Sr. Presidente se ha ofrecido a que los ciudadanos se pongan en contacto con él. No quiero pensar que esto se debe a que hay unas elecciones a la vuelta de la esquina; prefiero creer que se debe a un cambio en el talante del Sr. Bauzá.



Y AQUÍ MI CARTA DE AMOR AL PRESIDENT DE LA CAIB:

Apreciado Sr. Bauzá:

Soy Isabel Pascual y actualmente trabajo como profesora de Lengua Castellana a media jornada en el CEPA Mancomunitat des Pla de Vilafranca de Bonany. Un día, si quiere, quedamos y le hablo de la importancia de las escuelas de adultos rurales, pero no es éste el asunto principal que ahora me ocupa. Le escribo para comentarle ciertas situaciones que a usted tal vez le pasen desapercibidas, ya sea porque éstas acaecen en los pueblos -territorio hostil para cualquier persona de Palma o de su área metropolitana- o porque se trata de problemas que sólo atañen a la clase trabajadora (o no trabajadora, tal y como van las cosas). Voy a intentar ceñirme a un párrafo por asunto, como si fuera usted uno de mis alumnos y tuviéramos que hacer el repaso de todo lo que entra a un examen. Encabezaré cada uno de ellos con su tema.

LENGUA. Si es usted buen observador, se habrá percatado de que me dirijo a usted en castellano. No sólo lo hago porque es la lengua habitual de mi blog, la lengua en/de la que imparto clases y la lengua en la que aprendí a hablar, sino porque intuyo -sólo intuyo- que usted la prefiere en la comunicación. Además, quiero obviar las diferentes maneras de designar la lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tan propia y tan nuestra que la llamamos mallorquín, menorquín o ibicenco. Como filóloga -hispánica- le ruego, le suplico, le imploro, que deje de hablar de lenguas, de gramáticas y de cualesquiera salvajadas que a este respecto se le ocurran a cualquier político. Nos harían un enorme favor, a nosotros y a nuestra disciplina, que tan maltrecha está.

SOCIEDAD. Lo primero para conocer una sociedad es observarla, hablar con ella, ver cuáles son sus costumbres, cuál es su potencial y cuáles son sus necesidades, para poder satisfacerlas a la mayor brevedad. Me alegro de que se muestre más receptivo a los ciudadanos de las islas. Aunque lo más probable es que usted no vaya a ser el receptor de esta misiva, me alegro profundamente de ello, con el corazón en la mano se lo digo, créame. Si me acepta un consejo de pardilla inexperta, respete a sus conciudadanos. Respete la cultura propia y no la folklorice. Respete la lengua propia y no se empeñe en fragmentarla -usted hable como le dé la gana, contra eso no tengo nada que decir-. Respete a los habitantes de las islas y muéstrese empático con las situaciones que muchos se ven forzados a vivir. A fin de cuentas, a nadie le gusta subsistir gracias a la caridad.

MOVILIDAD. El transporte público se debería fomentar sobremanera. No sólo se deben abaratar sus costes drásticamente, sino que también se debe mejorar su funcionamiento: horarios, fiabilidad, creación de empleos, seguridad, bonos, etc. Por poner un ejemplo, SFM no se caracteriza por su eficiencia y pierde pasajeros día a día. Ir de Alcudia a Palma me sale más económico -y rápido- en coche que en autobús. El tren Sa Pobla-Palma es también carísimo y muy incómodo, ¿8€ ida y vuelta y encima tener que cambiar de tren y ahora hacer también el paripé del bus hasta Muro? Es algo ilógico. De los vuelos interislas no hablamos, ¿verdad? Más y más económicos.

SANIDAD. Creo que he tenido la maravillosa suerte de contar siempre con magníficos profesionales de atención primaria, como la Dra. Outeiral o el Dr. Siquier, o Dª Elena Malillos, la enfermera que logró que yo ganara en salud -y en felicidad-. Vale la pena nombrarlos, porque muchas veces nos olvidamos de ellos. El trato recibido tanto por ellos como por los profesionales de distintas especialidades tanto en el HGMO como en el HCIN ha sido fabuloso pese a las condiciones en las que muchas veces trabajan. La situación de estrés a la que se ven sometidos nuestros profesionales sanitarios es totalmente contraproducente para con los pacientes: saturación de pacientes y de horarios, listas de espera interminables, equipos insuficientes, etc. Mejore la situación de médicos, enfermeros, auxiliares, celadores, administrativos, etc., y mejorará todo el sistema. Dótelos de lo que necesitan -como más personal, tal vez- y, además, se acabarán las listas de espera. No olvide Menorca e Ibiza, que carecen de muchas especialidades y servicios y dependen, para casi todo lo importante, de los hospitales de Mallorca.

EMPLEO. Vivimos en una comunidad estacional. Lo sé. Pero formo parte de ese colectivo de jóvenes que, si no ve mejores perspectivas, tendrá que emigrar. A Dios gracias, sé inglés y alemán, pero yo estudié con beca -algo que pronto pasará a la historia- y quiero que mi potencial se quede en mi país, a poder ser en mi comunidad. Creo que tanto yo como toda mi generación tenemos muchos para dar; nuestra contribución es esencial para el desarrollo de nuestra sociedad. Por otra parte, es del todo intolerable que haya familias completas en paro y que, además, se vean obligadas a subsistir con 400 euros al mes. Los mayores de 50/55 años también son otro grupo de riesgo: ¿A dónde se va su experiencia? ¿Acaso, siendo aún jóvenes, ya no se les valora? No quieren ayudas, quieren trabajar.

TERRITORIO. Vivimos en islas. Reducidas. Rodeadas de mar. Que viven de su sol y de sus playas. No permita que las destrocen. Carreteras, rotondas, hoteles, parques acuáticos... dejan cicatrices imposibles de borrar. Soy consciente de que se deben hacer mejoras, y de que éstas revierten en la comodidad y la seguridad de los ciudadanos, pero no veo por qué una cosa debe estar reñida con la otra. Cuidado, además, con las megaestructuras. Algo que se antoja grandioso no es siempre lo que parece. Además, creo que los turistas que vienen quieren ver nuestra naturaleza, nuestras playas, paisajes mediterráneos, no moles de cemento. De la "euromerda" prefiero no hablar. De Es Milà mejor tampoco hablo.

Los turistas quieren ver esto. AUCANADA
No esto. MENORCA

EDUCACIÓN. Tranquilo, presidente, no le voy a hablar del TIL ni de la LOMCE, puesto que ello me daría para varias tesis doctorales y otros tantos tratados sobre legislación educativa. Le voy a hablar de lo que me encuentro en clase. ¿Qué se supone que tengo que hacer con los alumnos con dificultades si el gobierno no me da ni la formación ni los medios para ayudarle en su proceso de aprendizaje? Yo se lo digo: soy autodidacta, hago más horas que un reloj y rezo para que alguna de mis intervenciones funcione y ese muchacho o muchacha aprenda algo tras haber pasado un curso conmigo. Me conformo con poco: Me basta que aprendan a decir "Buenos días", "Por favor" y "Gracias". Si además sonríen, ya entro en éxtasis. Creo que una clase con 10 alumnos está desaprovechada, pero con 30 está saturada. ¿Y si lo dejamos en 20? Por otra parte, hay otras clases en las que se precisan grupos pequeños para facilitar la implicación del alumnado, es el caso de la Diversificación Curricular o la ESPA (adultos). Tenga en cuenta que muchos de mis alumnos vienen del fracaso escolar. Meterlos en aulas masificadas por culpa de los recortes sólo va a provocar que vuelvan a fracasar. El trato cercano y personalizado es la clave. Necesitamos los medios y el tiempo, sobre todo el tiempo, especialmente en los institutos. Sobre este tema también podríamos hablar durante horas. Si quiere, pásese un martes por la mañana por el CEPA Mancomunitat des Pla, un centro modélico -a mi juicio-, y lo hablamos. O mejor, vaya a algunos institutos de Menorca y vea el frío que pasan. O acérquese a Ibiza y vea lo que es la masificación de las aulas. O pregúntele a jefes estudio y a policías tutores lo que de verdad supone un problema en nuestros centros. Como diría alguno de mis alumnos: ¡Fliparías!

Soy consciente de que me dejo muchas cosas en el tintero, pero tampoco era mi intención atosigarle con todos los aspectos con los que tiene que lidiar como presidente de una de las comunidades autónomas más ricas y expoliadas, y empobrecidas, y con más desigualdad de España. Sin más, agradeciéndole su tiempo, me gustaría que tomara el consideración algunas de las situaciones que he sacado a colación en mi carta para que, al menos, podamos mejorar la vida de alguno de nuestros conciudadanos, aunque sea uno solo.

Atentamente,

Isabel.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Los profesores deberíamos dominar el mundo.

Los profesores deberíamos dominar el mundo. Bueno, las profesoras. Ésta es la conclusión a la que he llegado después de una noche toledana de frío bajo el edredón porque mi chico anda trabajando. Pero bueno, antes de que este post se vuelva más verde que el blog, me centraré. Analizándolo bien, creo que si nos dejan durante 15 días o un mes el gobierno de España a algunas de mis amigas (la mayoría de ellas profes) y a mí, no sólo salimos de la crisis, sino que pagamos todo lo que se debe, mejoramos los sistemas sociales y administramos y gestionamos muchísimo mejor el dinero de las arcas públicas. 100% seguro. Sólo 15 o 30 días, luego si eso ya le pasamos el mando a nuestras madres, que tienen más aguante.

Pensaréis que es una idea peregrina, pero después de lo que se ve hoy en día por las televisiones y por los periódicos... Y hablando de ello. Ayer dimitió Miguel Deyá, nuestro director general. Parece que la Conselleria de des-Educació se está quedando en cuadro y que se mantiene a flote por aquello que reza el dicho popular de que la m****a flota. 

No conozco mucho al señor Deyá, sólo de haberlo escuchado en algunas tertulias de bar en la UIB y de las anécdotas que cuentan quienes fueron sus alumnos. Por lo que sé, se trata de una persona honrada, con unas férreas convicciones. Que no os engañe el hecho de que sus convicciones no coincidan con las vuestras; al parecer, Deyá, profesor de vocación, dimite para no verse obligado a cometer una irregularidad y, en mayor medida, para no ser el responsable de ella. A mí, esto, en este país nuestro, me parece loable. ¿Acaso habéis oído hablar de alguna dimisión reciente que hubiera sido voluntaria y/o para prevenir una posible irregularidad? Probablemente se habrá equivocado en alguna ocasión a lo largo de su trayectoria política, pero este mero hecho, el de su dimisión, hace que respete aún más su figura, aunque no coincida con buena parte de sus ideas.

El respeto en democracia -ahora que andamos en días de Constitución- no consiste en votar y que gane la mayoría. La verdadera democracia y la verdadera libertad de expresión radican en la capacidad de dos personas de dialogar, de entenderse -y de no entenderse-, de buscar puntos de unión dentro de la desunión y llegar a acuerdos. Eso, que a simple vista parece tan fácil, resulta harto complicado a nuestros representantes docentes (políticos, sindicatos, asambleas y la madre superiora). 

Si sólo nos dejaran el gobierno unos días... Y un fusil. Yo necesito un fusil. ¡Y lo sabéis! :D 




lunes, 1 de diciembre de 2014

La dichosa camiseta verde

Muchos son los compañeros que me preguntan por qué no tengo una camiseta verde que reivindique la escuela pública. Pues bien, aquí va mi explicación. Hace tres cursos, cuando se comenzó a hablar de los recortes más severos en educación, adquirí una camiseta verde en el instituto en el que trabajaba, y aunque es verdad que me la ponía poco, sí la usaba en algunas concentraciones.

Mi camiseta era como ésta:

¡Esta camiseta sí!



¿Por qué dejé de usarla? Básicamente porque era una XL (o más) y hacia final de curso ya llevaba una talla M (luego menor) después de una estricta dieta de adelgazamiento. Como ya ni me sentía cómoda con esa camiseta ni me la iba a poner (por cuestiones estéticas), se la regalé a una compañera mía. Pensé que ya compraría otra el curso siguiente en el instituto en el que trabajara, pero estuve casi todo el curso en paro, así que no tuve oportunidad. A mí el eslogan de "Escuela pública de todos y para todos" sí me representa, cualquier otro me pare que tiene un cariz político intolerable en un centro público. 


Con el tiempo afortunadamente volví a trabajar, pero ya no se vendían las mismas camisetas. Ahora la camiseta, pese a ser también verde y pretender fomentar la escuela pública, llevaba asociada la idea de la Plataforma Crida/de l'Embut. Sinceramente, intenté buscar el trasfondo de todo ello y me pareció tan oscuro y con tanto afán de medro por parte de ciertos personajillos, que me desilusioné. Yo quiero una escuela pública donde los profesores no huyan de las aulas hacia un puesto político, sino que estén ávidos de regresar a ellas cada mañana. Desde mi punto de vista, este tipo de asambleas y plataformas, a estas alturas de la película, lejos de beneficiarnos, nos perjudican.

Esta camiseta NO me representa.
Seguramente muchos se rasgarán las vestiduras tras leer este post, pero no es más que mi visión y, por suerte o por desgracia, la de muchos de mis compañeros cuya figura late en la sobra. Pero de profesores obligados a "vivir" en la sombra, de cazas de brujas en institutos, de bandos creados sin venir a cuento y de rivalidades pseudopolíticas os hablaré otro día, ¡que da para mucho!

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DISCLAIMER: Las camisetas se venden EN los institutos (o en el párquin, etc.), pero las venden los profesores que forman parte de la asamblea de docentes. Es algo totalmente independiente de la gestión del centro, que ya me huelo a espabilados por aquí que van a hacer cábalas y la van a liar parda.

BONUS: Tengo un blog verde en el que creo que ya doy mucha caña, ¿no creéis? :D 

jueves, 9 de octubre de 2014

Ni el ébola ni el TIL son el problema.

Ni el ébola ni el TIL son el problema, el problema son los recortes y las escasas luces dela mayoría de nuestros mandatarios. 

Y aquí podría acabar el post, pero no. Ya me conocéis. Tanto el ébola como el TIL son la mera anécdota. El problema de fondo son los recortes. A mí, sinceramente y pese al probable escándalo de algunos, la lengua en la que aprendan los niños me la trae floja... Mientras aprendan. El problema no es el inglés, ni el catalán, ni el castellano. Un posible TIL bien aplicado y a largo plazo me parece un sistema fabuloso, pero no metido con calzador y sin preparación... oh, wait, con el ébola ha pasado lo mismo: la falta de preparación de los profesionales -y la falta de medios-. 

El problema educativo no es la lengua en la que se impartan o no las clases (eso, si queréis, es una cuestión cultural). El problema actual de la educación es la masificación de las aulas, la falta de campañas y de actuaciones serias y punitivas -contra los padres- frente al abandono escolar y el absentismo, la falta de itinerarios que se adapten a todos los alumnos, la excesiva dilación del horario escolar (7 horas para uno de 14 años son simplemente el mal), la falta de personal cualificado y formado en las diferentes necesidades de aprendizaje (que levanten la mano los profesionales que saben hacer una ACI para un disléxico, para un TDA/H, para un Asperger o para un alumno con las capacidades motrices afectadas, por no hablar de síndromes de down, retrasos madurativos, esquizofrenias...). 

Hasta ahora habíamos vivido en la inopia: Departamentos de Orientación masificados con la mitad de profesionales que sólo pensaban en ir a tomar café y que no colaboraban en la creación de materiales ni en el seguimiento del alumnado para nada (la otra mitad trabajaban, algunos el doble, si no, esto no hubiera seguido su curso). Otros, profesores de secundaria, se consolaban al pensar que para qué necesitaba su alumno la ESO, mientras no le molestara podía faltar cuanto quisiera, así no le molestaba en clase. Total, pronto encontraría trabajo por un mínimo de 1000 euros, a veces incluso más. 

But, wait! ¿Qué ha sucedido? Que ya no nadamos en la abundancia, hemos vuelto a la época de vacas flacas. El profesor tiene que aguantar sí o sí a ese sujeto en su clase y el DO se ha visto drásticamente recortado (lamentablemente, sin tener en cuenta la valía de algunos de sus profesionales, que si sólo dejaran a los profes, PT, orientadores, etc. que de verdad hacen su trabajo, nos quedábamos en cuadro). El problema, como decía, no es el TIL, es no tener recursos en el aula. El problema no es renovar los baños de un edificio, el problema es que no haya papel en los baños. El problema no es que un centro no tenga sistema de calefacción, el problema es no tener dinero para pagar el gasoil para la caldera. El problema no es tener cuatro alumnos con necesidades en clase, el problema es no tener cómo atenderlos, peor aún, el problema es que el gobierno no nos forma para saber cómo hacerlo. 

Me atrevo a decir que todos los profesores que buenamente intentamos hacer las adaptaciones, acercarnos a la realidad de los alumnos, etc., lo hacemos a través de lo que hemos aprendido de manera autodidacta. Para saber cómo hacer una ACI para un disléxico he tenido que pagar de mi bolsillo la formación. Para saber qué es el síndrome de Asperger he tenido que buscar mucha información y he tenido que molestar a mi médico de cabecera para que me lo explicara. Cuando he tenido que tratar con una persona esquizofrénica en clase, he tenido que volver a dirigirme a personal sanitario amigo mío e incluso a la familia de la alumna, pues ninguna pauta se me ha dado desde el centro, así como ninguna formación se me ha ofrecido desde mi consejería de educación. 

Lo mismo sucede cuando tenemos un alumno con epilepsia en clase, o con diabetes, o con asma, o con depresión, o con un ataque de ansiedad. ¿No sería hora de que, por ejemplo, nos formaran el primeros auxilios en la infancia y la adolescencia? Por supuesto que cuando estas cosas ocurren llamamos a la ambulancia, ¿pero no sería también adecuado saber qué hacer en los primeros momentos cuando un alumno se da un golpe en la cabeza y pierde el conocimiento? O cuando sangra por la nariz, o cuando se ha clavado una grapa en el dedo -y sí, estas cosas pasan, no os riáis-. Tampoco estaría de más saber actuar frente a un alumno bajo los efectos de estupefacientes, que también los tenemos. La clave está en la falta de recursos y en la falta de formación (no quiero pensar ni por asomo en que el problema esté en la falta de ganas de formarse de algunos de mis compañeros). 

Como veis, casi todos los problemas de los últimos tiempos, lleven el nombre que lleven, se resuelven de una manera: con inversión económica y formación de los profesionales. ¿Acaso si el Carlos III no hubiera sido desmantelado tal vez seguiría siendo el hospital de referencia -de verdad- para toda España para enfermedades infecto-contagiosas? ¿Acaso si no se siguieran más escrupulosamente los protocolos de la OMS y no se escatimara en gastos todo esto no hubiera sucedido? ¿Acaso si los profesionales no trabajaran bajo tanta presión y con mayor seguridad hubiera sido menos probable un contagio accidental por error humano? Pero claro, es que el ébola mata. Y la falta de una educación también, aunque eso, como se ve a largo plazo y no parece muy contagioso, pues hacemos como que no lo vemos. 

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Otro día os hablaré de por qué creo que en los centros se debería de ofrecer TODO el material de manera gratuita y de la necesidad de dar cada día, a todos los alumnos de primaria y secundaria, un desayuno saludable a expensas del sistema -recordemos que muchos niños actualmente no se nutren como deberían-. 

lunes, 15 de septiembre de 2014

PROFESORES DE SALDO



Hazañas de Villainterino en Madrid

Es una parodia, pero no deja de denunciar lo lamentable de nuestros compañeros en la capital de este cada vez más decrépito reino. En Baleares la lista funciona así más o menos, pese a que no nos suelen contratar por días (aunque de todo hay). 


domingo, 7 de septiembre de 2014

El Currunfur de los malacatones

Los que me conocéis sabéis que soy muy dada a ir al Currunfur de los malacatones con la fragoneta. Bueno, estereotipos racistas a parte, hoy os voy a hablar de mi incursión de ayer al Carrefour de Corea (un barrio de Palma, no es que me haya dado por irme a comprar a la otra punta del mundo). Como a las grandes superficies sólo voy a mirar (y comprar, si se da el caso) lo que no es comestible, ayer me hallé en medio de la zona de "Vuelta al cole" (cómo no) rodeada de papás que me hacían preguntas. Sí, sí, rodeada de papás indefensos ante sus criaturas y ante las maestras tiquismiquis que les dan tooooda una lista con material escolar a comprar.

Todo comenzó con una señora que me pidió si había visto cuadernos de espiral microperforados con líneas, no con cuadritos. Me quedé un poco extrañada, pero sacando la dependienta que hay en mí (lo fui durante seis años) le dije que no y la ayudé a buscar, pero no había (Carrefour, por cierto, podrías contratar a personal específico para estas campañas, ¿no? Rácanos, que sois unos rácanos). Luego la misma señora me preguntó si a la maestra le importaría que su hija llevara un regla de 50cm en vez de uno de 40, porque sólo había de 30 o de 50. Yo le sugerí que, ande no ande, caballo grande, y que ciertos docentes a veces son muy tocapelotas exigentes con el material a comprar, pero que de grande se puede hacer pequeño.

Al oír la conversación se nos unió un señor (y su esposa y su nene de unos 3 o 5 añitos, no me acuerdo) que era de Jaén y no entendía el catalán, y me pidió buenamente si le podía ir traduciendo la lista de cosas. Además, aprovechó para pedirme consejo acerca de qué marcas comprar. Yo le dije que si no le habían indicado marca, comprara lo más barato, ya que muchas veces lo suelen poner todo en común y hala. Lo que sí le indiqué es que, por ejemplo, el lápiz con el que debían empezar a escribir era recomendable que fuera bueno, al igual que la goma. Por lo demás, que eligiera lo que mejor que viniera en gana. Además, comparando los precios les sugerí que la próxima vez fueran a la tienda o papelería de barrio, ya que muchas veces apenas hay diferencia en el precio (algunas cosas eran incluso más caras en Carrefour) y, además, el servicio es impecable. Algunos así lo hicieron con las cosas más específicas. A la primera señora también le recomendé que revisara las cosas que tenía su hija de cursos anteriores, ya que se podía ahorrar un buen dinero (efectivamente, dejó de comprar ciertos productos que ya tenía en casa).

La vuelta al cole es cara, muy cara, y más para las familias humildes y/o para aquellas que tienen varios hijos. Sinceramente, voy a sugerir aquí ciertos puntos a los docentes y a los centros en general:


  • No hagáis comprar material a los papás. Si es una escuela pública o concertada, se supone que eso ya está pagado. El "repago" en el material me parece una estafa. Si el centro no tiene dinero, que solicite más. 
  • En caso de que lo anterior no sea posible, creo que es preferible que el centro/profes pidan una aportación económica a modo de matrícula/pago por material a fin de evitar esos quebraderos de cabeza a los padres (no es lo mismo comprar cuadernos que ir a comprar "ceres toves" -ceras blandas-, ni comprar varios lápices a tener que llevar un paquete de folios o cartulinas. Simplemente me parece indignante). 
  • A menos que sea indispensable por motivos de salud o de psicomotricidad (o de aprendizaje), no especifiquéis una marca. A parte de ser poco ortodoxo, me parece que en los tiempos que corren es ser muy poco conscientes de que hay gente que no tiene ni para pagar el alquiler, cuanto menos para comprar una marca determinada. Reconozco que a veces se puede hacer una sugerencia, o incluso que hay determinadas marcas que sí ofrecen mejor calidad que otras, pero seamos sinceros: en estos momentos hay que primar el bolsillo. 
  • Si hace falta, poned una foto del material que pedís, especialmente en el caso de materiales específicos (no es lo mismo comprar un simple compás, a comprar el juego completo, por ejemplo). 
  • Jamás, jamás, jamás de los jamases pongáis el material en común. Por mucho que os cueste -que tampoco cuesta tanto-, cada alumno puede tener su caja de materiales en el aula. Eso evita que muchas familias que sí hacen el esfuerzo paguen el material de los hijos de otras que no lo hacen y pasan de todo. Reconozco que de todo hay en la viña del Señor, pero si un alumno no tiene materiales debe proporcionárselo el centro, no los otros padres. Si hace falta, a final de curso cada alumno debería poder llevarse a casa lo que le ha sobrado, ¿no creéis? Reconozco que algunas maestras de infantil y de primaria pondrán el grito en el cielo por lo que acabo de decir, pero hay padres que llevan un teléfono móvil supersónico y tienen una tele de plasma que no hay comprado ni un mísero cuaderno a sus hijos y se aprovechan de la gente humilde que prima el bienestar y la educación de los pequeños. A esos padres, a los aprovechados, hay que eliminarlos de la faz de la tierra, así, sin más. He dicho. 
Dicho todo esto:

1. Papás del mundo, relax: Si no lo tenéis todo el primer día, ya lo iréis comprando durante la primera quincena. 
2. Docentes: Antes de acribillarme, pensad en la situación de las familias de los nenes que tendréis en el aula. Reclamad al gobierno el dinero que le pertenece al centro y a vuestros alumnos (veis, por eso SÍ que vale la pena protestar) y por favor: sed clementes. Con semejante lista de material para comprar vi carros enteros llenos de ceras de colores (Plastidécor, obviously), paquetes de folios, cuadernos de todas las clases y colores...  Buff! 

¡La de dinero que cuesta educar a un niño! Libros, material, lecturas, clases de refuerzo, chándales para la clase de EF... ¿Y encima pedimos más esfuerzos a las familias? Yo, si fuera ellas, me encerraba en la Consejería. Aunque sea, les robaba los bolis. Todos. Ya serían varios euros de ahorro. :D 


AVISO A PERSONAS QUE SE ESCANDALIZAN POR TODO: 
ESTE POST, AUNQUE TIENE MUCHO DE VERDAD, ESTÁ ESCRITO EN "IRONIC MODE ON"


viernes, 17 de enero de 2014

Volando con la Consellera

Sí, amigos, habéis leído bien: Hoy he compartido avión con la Consellera d'Educació, Joana Maria Camps, y con el President de les Illes Balears, José Ramón Bauzá, pero ahora no me interesa este último. Os cuento.

Hoy cogía el avión con Biel, un compañero de trabajo, y cuál es nuestra sorpresa al ver que en nuestra misma cola de embarque estaban la Consellera y el President (alias Joserra). Sencillamente nos quedamos un poco flipados de encontrárnoslos entre el populacho, entre viles interinos como nosotros, pero ahí estaban. Creemos que también estaba el Rector de la UIB -no llegamos a reconocerlo-, auque este señor, sólo por su vertiente académica, ya merece nuestros respetos. A Biel se le cambió un poco la cara, y lo cierto es que lamentó no haberse puesto la camiseta verde, pero enseguida empezamos a comentar qué les diríamos si tuviéramos la ocasión.

Durante el vuelo a mí me tocó poner mis cosas con las de la Consellera, pero sin más. Durante toda la travesía mi compañero de tecno y yo comentábamos qué cosas cambiaríamos y qué situaciones hemos vivido por culpa de los recortes, entre ellas, un año en el paro. Después de un vuelo fabuloso y tranquilo, al aterrizar nos esperaba el bus para llegar a la terminal, y ahí, circunstancias de la vida, nos tuvimos que poner justo al lado de estos representantes políticos. A ella le molestaba mi maleta y a mí me molestaba su bolso, pero nada del otro mundo. Fue ahí cuando yo ya no podía más, y tenía que contarle de primera mano y de una manera desafectada la situación por la que pasamos los docentes de las islas, y concretamente, la nuestra.

No niego que muchas veces he fantaseado con bombardear la Conselleria, pero esta vez tenía la oportunidad de explicarme y no la quería desaprovechar. Saludamos amablemente tanto al President como a la Consellera y les deseamos un feliz Sant Antoni, patrón de Menorca y honrado además en muchos pueblos de Mallorca y de Ibiza. Al explicarle que era "nuestra jefa" y que éramos docentes, Joserra desconectó (me imagino que no le apetecía hablar con unos camisetas verdes revolucionarios y reaccionarios como nosotros). Ella, sin embargo, nos prestó toda su atención. Y no bromeo. Yo creo que se sorprendió de que nos dirigiéramos a ella con amabilidad y explicándole que entendemos que ella tiene que hacer su trabajo, aunque éste a veces no sólo no nos guste, sino que llegue a disgustarnos en demasía. Entonces aún nos prestó más atención si cabe. Estoy intentando ser todo lo objetiva que puedo, ya que creo que es lo mínimo que puedo hacer con una persona que, al menos, tiene la amabilidad de escucharme (si bien es cierto que también entra en su sueldo, pero ahora no hablaré de ello).



No había lugar a revindicaciones, puesto que tanto la posición de los políticos que actualmente nos gobiernan como la de los docentes es de sobra conocida por todos. Cuando los argumentos objetivos o numéricos no funcionan, y mucho menos lo hacen aquellos que pretenden arrastrar masas sociales, lo mejor es ceñirse a la experiencia propia y compartir los sentimientos y el malestar de uno. La empatía y la ética son, en fin, buenas herramientas para el diálogo. Le explicamos que somos interinos itinerantes, y que la terminal B es como nuestra segunda casa. Biel le planteó ciertas circunstancias y problemas que se  encuentra al tener que dar clases de Tecnología en un taller con 30 chiquimonsters en plena efervescencia hormonal: accidentes, incapadidad de atenderlos a todos, la figura del profesor como responsable último de todo lo que sucede en el aula, escasez de materiales, ínfimo presupuesto... Yo, por mi parte, me centré en el malestar que toda esta tensión nos supone a los docentes: no damos abasto. Yo, en mi caso, no doy abasto. No puedo. Y es cierto: física y mentalmente estoy agotada. Bajo mínimos. No llego a corregirlo todo a tiempo, enfermo, me frustro, hay mal ambiente entre compañeros (esto lo explicaré más adelante), cada uno va a sobrevivir como puede, y así no se puede trabajar. En ese momento creí estar hablando también en nombre de muchos compañeros de secundaria, y no sólo mío. Espero que así fuera.

Al llegar a la terminal nos preguntó acerca de nuestra situación administrativa: la figura del interino. Ella lamentaba el hecho que tuviéramos que ir de isla en isla, pero nosotros le respondimos que intentamos ver la parte positiva: nuevas experiencias, conocimientos de diversos centros y de diferentes maneras de trabajar... y, sobre todo, tener trabajo. También le dijimos que ambos habíamos estado el curso anterior en el paro. La Consellera nos preguntó qué opinábamos sobre el pacto de estabilidad y sobre el baremo de méritos en la lista, sólo a modo de tener un acercamiento a lo que podemos pensar algunos profesores rasos. Biel apuntó que el hecho de guiarnos sólo por elementos académicos no es ni mucho menos indicativo de la aptitud para la docencia, y yo asentí a su afirmación. Yo planteé el hecho de un análisis de la labor docente, una especie de "auditoría" del profesorado por parte de inspección, no punitiva, sino a modo de guía y de formación. Biel cuestionó su idoneidad, puesto que eso supondría un elemento unilateral de evaluación, lo cual es cierto. Ella nos escuchaba atenta y nos dijo que le gustaría convocar oposiciones, pero que aún no se sabe para qué curso (esta información, queridos docentes, lamentablemente no es nueva).  En este punto Biel se despidió puesto que en la misma terminal B había quedado con una compañera. Ella le respondió con dos besos y yo seguí con ella el camino hacia la salida.

Como me estaba atendiendo de manera extraoficial, no quería incomodarla, así que obvié ciertas cosas que tal vez le hubiera echado en cara, pero no era el momento. Ella me reiteró que sentía mucho el malestar que había entre el profesorado, pero que tiene que velar por todos los componentes del entorno educativo (familias, alumnos...). En ese punto fue cuando comenzamos a hablar de la repercusión de la huelga indefinida. Puso el ejemplo de los alumnos de 2º de bachillerato que se tienen que presentar a selectividad y a eso añadió que, en el caso de nuestra profesión, concurren dos derechos y ambos deben respetarse: el derecho a huelga y el derecho a la educación. Aunque en ese momento ella hubiera sacado su retórica política, en ese momento tenía razón.

La amena charla nos llevó a hablar del papel de nuestros representantes. Yo, particularmente, no me siento representada por asambleas y mucho menos por sindicatos. La Consellera lamentaba que hubiera una cerrazón de miras por parte de estos a la hora de dialogar, y yo, tan de soslayo como pude, le hice ver que cualquier postura absoluta no nos lleva por ningún camino. Ni la de unos, ni la de otros. Fue en ese instante cuando ella me dijo que creía que había miedo entre el profesorado. Y lo hay. ¡Vaya si lo hay! Y viene de por todas partes. Le dije bien claramente que algunos profesores tienen miedo a represalias -políticas y laborales- si hacen huelga, algo que a ella le sorprendió muchísimo. Para ser justos, otros profesores tienen miedo de no hacer huelga por el vacío que puedan sufrir des del colectivo de huelguistas de su centro -que de todo hay en la viña del Señor-.

Sin embargo, también le trasladé que más que miedo (que a priori es una palabra muy fuerte) lo que sí había era mal ambiente, recelo: entre huelguistas y no huelguistas, entre profesores con B2 y profesores sin B2, entre interinos de pacto y de no-pacto. Claramente le dije que así no se puede vivir. La tensión es tanta que se palpa en el ambiente y no permite un desarrollo normal de la labor docente. Ellos ya saben que nos tienen divididos, no me pareció estar precisamente ante una persona ignorante y falta de ideas, sino ante alguien que debe gestionar un conflicto pero que ocupa uno de los bandos, lo que hace prácticamente imposible solucionarlo.

Yo le expliqué que lamentaba todas estas circunstancias: el malestar entre el profesorado, la mayor carga de alumnado y los recortes en puestos de trabajo, la educación de los alumnos, la organización de las familias, que a veces tiene que hacer malabarismos para colocar a los niños los días de huelga, etc. También le dejé claro que sabía cual era mi situación con respecto al estado. Como funcionaria interina sé que estoy de algún modo obligada a cumplir órdenes, pero que como funcionaria civil -interina, en mi caso- también tengo derecho a cuestionarlas, y como trabajadora a pedir mejoras laborales, claro está. En ese momento la parte política de la Sra. Camps se refirió a las elecciones como medio de cambio democrático, y me rendí a la evidencia que ella me mostaba. Si bien tener una mayoría no acredita para soliviantar a todo un colectivo, hay una herramienta que está al alcance de todos para mostrar desacuerdo: el voto. Cierto es.

Aquí acabó nuestro encuentro. Yo creo que de él todos agradecimos algo: Biel poderle hacer llegar el hecho de que hay ciertas asignaturas desprestigiadas y faltas de presupuesto, como el caso de Tecnología en algunos centros; la consellera, que le habláramos con cordialidad y que le hiciéramos llegar dos puntos de vista individuales de profesores rasos, interinos, peones de la educación que hacen llegar a su patrón sus condiciones laborales; y yo... Yo agradecí que me escuchara y que tuviera el valor de, al menos, prestarnos atención  respondernos en la medida en la que le era posible en un entorno informal.

Es cierto que en tan breve conversación muchas son las cosas que quedaron en el tintero (TIL, ley de símbolos, expedientes a directores, menosprecio del catalán, errores a la hora de adjudicar plazas, la reivindicación de un centro nuevo para el CEPA Joan Mir i Mir, etc.), pero creo que el hecho de que nos prestara atención y de que pudiéramos hablar en calma y hasta de manera divertida en algún momento (algo raro en nuestros días) hizo que una aproximación entre dos posturas tan enfrentadas fuera posible. Lo que me apena es que le sorprendiera que dos profesores nos dirigiéramos a ella de manera cordial -que es lo que debería ser siempre-, ya que eso, como colectivo, nos deja a la altura del betún (la misma a la que quedó Joserra al no dirigirnos la palabra, ya se sabe que los extremos opuestos se tocan), pero bien está lo que bien acaba. Mentiría si dijera que fue un encuentro desagradable. Fue una charla tranquila y hasta agradable, sin embargo, mucho es el camino que nos queda aún por recorrer para mejorar la administración educativa y, sobre todo, la calidad de la educación y la adecuación de la misma a TODOS los alumnos del sistema.

jueves, 22 de agosto de 2013

Os tengo abandonados...

Os tengo abandonados... ¡y esto no puede ser!

Bueeeeeeno, por partes y resumiendo:

1. La vida en pareja la llevo mejor de lo que pensaba, aún no ha corrido la sangre. :P

2. Este año me han adjudicado plaza en el proceso de julio/agosto. ¡Bien!

3. Tengo un bono en CEPA Joan Mir i Mir. :D Sí, amigos... No hay dos sin tres. Vuelvo a la escuela de adultos de Mahón para dar castellano e inglés.

4. Sí, prefiero un PQPI en cualquier instituto, peeeeero, tengo todo el material de castellano de todos los cursos, amén de un libro que ha publicado una compañera y demás material didáctico, así que va a ser un año facilito, puesto que para preparar las clases no empezaré de cero, que no es poco. Creedme, cuando lo tienes que hacer tú todo, cualquier ayuda es poca.

5. Mirémoslo por el lado positivo: conozco el centro y a los compañeros. ¡Y conozco el pueblo la ciudad! :P

6. Ando atareadísima con las clases de repaso. ¡Buuuuf! He pasado de no tener nada a ir saturadísima. ¡Una semanita y acabamos!

7. Por cierto, y al hilo de lo de Mahón: ¡Ya tengo piso! ¡Y vuelo de Iberia! -No había muchas más alternativas-.

Ya os iré contando mis peripecias haciendo la maleta, preparando las cosas, los primeros días... ¡Seguro que no tendrán desperdicio!

jueves, 25 de abril de 2013

¿Cómo hacer que los de la Conselleria te llamen para ofrecerte trabajo?

Pequeña guía para conseguir la soñada llamada de la Conselleria a fin de obtener una sustitución.

¿Cómo hacer que los de la Conselleria te llamen para ofrecerte trabajo?


1. Sea feliz y pase del teléfono.
2. No espere llamada alguna desde por lo menos el mes de octubre.
3. Haga planes.
4. Apúntese a exámenes oficiales.
5. Enamórese y sea muy, muy pero que muy feliz. Asquerosamente feliz. :D
6. Concierte todo tipo de citas.
7. Intente conseguir un trabajo en otro ámbito.
8. Planifique un viaje.
9. Intente mantener la línea.
10. Olvídese de la docencia.

Y es entonces cuando...

¡RIIIIIING!

Sí, amigos, os llaman de la Conselleria y os mandan a Ibiza, con lo que el decálogo anterior se va a la mierda pero sois estúpidamente felices de volver a entrar en un aula con treina monstruitos a los que, confesadlo, echabais de menos. Entonces lo anterior se convierte en:


1. Sea feliz y pase del teléfono.
Vuélvase una histérica pegada al teléfono.

2. No espere llamada alguna desde por lo menos el mes de octubre.
Quédese pegada al ordenador y al teléfono buscando pisos, organizando los primeros días, contactando con el centro...

3. Haga planes.
Deshaga todos los planes y reorganice su vida en 20 minutos.

4. Apúntese a exámenes oficiales.
En el mejor de los casos podrá correr para anularlos o podrá pedir un día en el trabajo, en el peor, perderá la convocatoria y el dinero.

5. Enamórese y sea muy, muy pero que muy feliz. Asquerosamente feliz. :D
 Bueno, ésta puede seguir igual, porque el amor no conoce distancias, y siempre espera a los apasionados reencuentros. Ya me entendéis... jejejeje.

6. Concierte todo tipo de citas.
Anule todo tipo de citas -médicas, laborales...- y posponga su salud, su vida social, etc. hasta que acabe el curso.

7. Intente conseguir un trabajo en otro ámbito.
Cuando tenga algo medianamente apalabrado, zas, le llamarán. No falla.

8. Planifique un viaje. Cómprese un billete de avión o barco para echarse una escapadita de placer. Esta tampoco falla: la Conselleria le llamará y tendrá que cambiarlo o anularlo todo.

9. Intente mantener la línea.
El histerismo se apoderará de usted y devorará todo el chocolate de su casa y cualquier otro 'alimento' guarreril con un montón de calorías. 

10. Olvídese de la docencia.
Tendrá que rebuscar entre sus materiales didácticos todo aquello que pueda serle útil según los cursos que vaya a impartir. 

Hala pues. A partir del lunes este blog retomará su nombre y, al menos durante dos meses, ya no seré una interina en paro y os podré ir contando historias de día a día, y no sólo las anécdotas que recuerdo o mis cruzadas contra la burrocracia educativa y sus gerifaltes.

PD: Desempolvar la Iberia Plus de tanto en tanto no viene mal.

martes, 23 de abril de 2013

Fuuuuuu, alimentando a los ladrones.





Vosotros os preguntaréis qué es todo esto de la imagen; pues yo os lo respondo rápido: Se ve que en septiembre de 2011 -WTF? Sí, hace ya más de un año y medio- cobré, según la Conselleria d'Educació, 79'97 euros de más, y los tengo que devolver.

Hasta ahí todo bien, cumpliré como ciudadana, pero obviamente, a parte de hacer caso a esos papelacos con los cuales hay que comulgar -entre los cuales, cómo no, se encuentra el formulario para pagar-, antes he llamado a la Conselleria para que me informaran de qué pasó realmente: UN ERROR SUYO. Así que de acuerdo, yo cobré 80 euros que no me tocaban, pero por un error suyo. Lo triste es que los errores de la administración los pagamos entre todos. Y las langostas de los consellers en Cabrera también.

miércoles, 30 de enero de 2013

Lengua, atención a la diversidad y TIC

Tal vez algunos de vosotros recordéis que hace un tiempo os pedí que me hicierais el favor de rellenar un formulario on-line para poder llevar a cabo un artículo de blog un tanto polémico. Pues bien, el momento ha llegador, pero he procurado ser bastante neutra. Siento decepcionaros, aunque agradezco vuestra colaboración con todo mi corazón (y fíjate, tiene rima interna).

El cuestionario, cuyo título es el mismo que el de este post, lo podéis encontrar aquí, y se enmarcaba dentro de una actividad de un curso de formación a distancia de la Conselleria. Ahora, sin más dilación, paso a comentaros las conclusiones que saco de todo ello, no sin antes comentar que 26 voluntarios han colaborado con este miniproyecto desinteresamente. 

Pincha sobre las imágenes y las verás ampliadas,
una por una o como una secuencia de diapositivas.


Tanto el nombre de la persona que realizaba el cuestionario como el del centro de trabajo eran de aportación voluntaria, así que, aunque no los tenemos todos, sí os puedo decir que predominan los docentes de Menorca y de Ibiza y que también participaron algunos profesionales en paro (como mi menda lerenda). La mayoría de los cooperantes pertenecen al ámbito de la educación pública, aunque también han colaborado docentes de diferentes etapas de la educación concertada y privada. Siguiendo en esta línea, cabe destacar que, después de los funcionarios del cuerpo de profesores de educación secundaria, el grupo más numeroso está compuesto por profesores en paro, seguidos de interinos sustitutos y de vacante, como podéis observar en el gráfico.

Situación administrativa

Por especialidades, prácticamente la mitad de los voluntarios que elaboraron el cuestionario pertenecen a las áreas de lengua o son profesionales de audición y lenguaje; algo que podemos deducir de esto es que, a veces, muchos profesionales cuyo foco de atención/estudio no es la lengua abandonan este aspecto a la hora de planificar, impartir o valorar sus clases y sus medidas de atención a la diversidad en aspectos de lengua. El 81% lo constituyen personas entre 26 y 35 años, hecho que nos hace pensar que es el grupo que más se preocupa por su formación y por colaborar en proyectos novedosos, como este blog :) Cuatro personas pertenecían al grupo de 36-45 años y solamente una al que compredía las edades entre los 46 y los 55. 

Especialidades

Un rasgo muy preocupante es que más del 70% de los docentes afirman que su relación con las TIC durante su formación académica fue escasa o nula. Esto pone en el punto de mira a los gurús de la pedagogía que se empeñan en impartir el Mastercap aun a sabiendas de que están dando soluciones caducas a problemas que no son los que un profesor se encuentra en una clase real, tal vez porque precisamente ellos nunca se han alejado del entorno universitario. Ojo, aquí no ataco a aquellos que desempeñan su labor con diligencia en diferentes centros y que tratan día a día con alumnos, que estamos todos muy susceptibles, y hay que desgranar el trigo de la paja. En todas las especialidades, empezando por la mía. Eso sí, no me resulta de recibo que se vanaglorien de currículums, de unidades didácticas y de pepinillos en vinagre cuando no se dignan en trabajar y enseñar las diferentes aplicaciones didácticas que se pueden llevar a cabo don TIC en las diferentes especialidades y etapas. 

Relación con las TIC durante la formación académica

También preocupa el hecho de que un 40% del profesorado nunca ha llevado a cabo formación específica sobre la atención a la diversidad. Me parece un número muy elevado si tenemos en cuenta lo variopintas que son las clases hoy en día, tanto en la enseñanza pública como en la concertada. Por contra, sí que me sorprende que 9 de cada 10 profesores sí han llevado a cabo actividades formativas acerca del uso de las TIC. Vamos avanzando, aunque sea tecnológicamente, pese a que lo ideal sería una formación y un reciclaje integral que atendiera a las necesidades de nuestros alumnos. 

Por lo que a la familiarización con las dificultades específicas de apredizaje relacionadas con aspectos lingüísticos, un tercio de los docentes afirman estar poco o nada familiarizados con ellas. Esta cifra presenta cierto grado de correlación con la de las especialidades impartidas, pese a que no es determinante. Aun así, parece obligatorio preguntarnos si estos docentes intentan paliar estas deficiencias, es decir, del mismo modo que uno intenta empaparse de nuevas tecnologías para no quedar rezagado con respecto a sus alumnos o a otros compañeros, ¿se preocupará el docente medio de formarse para evitar que una DEA lingüística sea un impedimento en el aprendizaje de cualquier alumno? Si seguimos con este apartado de conocimientos y formación del docente nos encontramos con que dos tercios del colectivo participante en la encuesta no conoce ninguna herramienta TIC para hacer adaptaciones en su asignatura. ¿Desconocimiento, falta de reciclaje, falta de propaganda por parte de las empresas, falta de formación por parte de la consejería? La red es un recurso inagotable de materiales didácticos de cualquier índole. Si bien a veces la búsqueda es tediosa, a buen seguro siempre hay un material bueno para una situación concreta. Y si no, ¿por qué no somos nosotros los primeros en crearlo y compartirlo? El 38% que respondió afirmativamente a esta cuestión citan actividades de JClic, recursos de XTec, programas que leen los textos directamente, recursos de páginas institucionales como la del MEC, CMaps, uso activo de la PDI, uso de fuentes concretas específicas para alumnos con dislexia (Opendyslex, Sassoon, Verdana...), Moodle...

Pese a las cifras citadas anteriormente, todos los profesionales coinciden en señalar que las TIC podrían facilitar el aprendizaje de los alumnos dislexicos (principal DEA relacionada con aspectos lingüísticos). Esta revelación nos muestra que, si bien puedan poseer una formación deficiente o parcial, todos los docentes, al 100%, son conscientes de la importancia de las TIC para mejorar el aprendizaje de todos los alumnos en general y de aquellos con dislexia en particular. La cifra vuelve a rebajarse a la mitad por lo que a las adaptaciones que única y exclusivamente lingüísticas se refiere. Esto puede deberse a varios factores, entre ellos el cariz experimental de una asignatura concreta o el hecho de que se trate de una adaptación que aborda diferentes aspectos. Esta pregunta debería ser perfilada y acotada en cuestionarios posteriores. 

La cifra también está al 50% por lo que a la coordinación entre docentes se refiere. En la pregunta se explicitaba que las coordinaciones debían ser por lo que a aspectos relativos a la adaptación y al uso de las mismas TIC se refiere, puesto que desde Diario de una profesora interina creemos (y digo creemos, porque recibo muchas ideas y reflexiones de muchos compañeros, que considero de mi equipo) que unificar acciones, materiales, etc. redunda en un gran beneficio para el alumno. Es decir, pese a que es bueno que un alumno sea multidisciplinar en todos los aspectos, a veces se hace necesario pautarlo y guiarlo de una manera muy marcada para que pueda llevar a cabo un aprendizaje de éxito. Usar menos recursos -o los mismos recursos en diferentes asignaturas, como CMapTools- no implica que el alumno vaya a aprender menos, sino que aprenderá de la misma manera en todas las áreas para que así adquiera un hábito de estudio y de trabajo con el que sentirse a gusto. La mayoría de comentarios a esta pregunta giran en torno a la coordinación entre los diferentes departamentos y los diferentes profesionales (DO, PT, AL, profesores de lenguas, profesores de otras áreas, tutores, familias...) a fin de saber qué hay que pedirle específicamente al alumno. 

Para finalizar el cuestionario, se pedía a los voluntarios que dieran su opinión sobre lo que creen que representa el uso de las TIC/TAC hoy en día, y podían elegir entre ocho opiniones que, a nuestro juicio, ejemplifican bastante bien los comentarios que se oyen en las salas de profesores de muchos centros. A saber: 

  • Están sobrevaloradas. Se habla mucho de ellas pero es muy difícil aplicarlas a una sesión lectiva.
  • No se usan como toca por falta de formación.
  • No se usan como toca por falta de tiempo y/o por la presión del currículum
  • Sólo sirven para aparentar, los métodos tradicionales también son útiles.
  • Son un gran mundo aún por descubrir.
  • Cada vez se usan más porque nuestros alumnos las requieren.
  • Ayudan a fijar conocimientos y a que el ritmo de la clase fluya.
  • Son la base de mi labor docente. 

Como es una pregunta valorativa, a continuación os ofrecemos el resumen de respuestas; las opciones más marcadas fueron la tercera y la quinta. Debo decir que me alegro de que nadie marcara la opción 4, aunque, desde mi humilde opinión, aunque no sólo sirven para aparentar, sí que deberían combinarse con algunos métodos tradicionales, pero ésta, amigos, es mi opinión personal. 


Finalmente, se pedía a los docentes colaboradores que, de manera resumida, nos explicaran cómo aplicarían las TIC a su asignatura para tratar de paliar las necesidades que tienen que ver con la lectoescritura que puedan presentar algunos alumnos. Algunas de las respuestas ofrecidas son las siguientes:

  1. Realizar ejercicios prácticos muy visuales.
  2. Adaptándose a cada caso en particular.
  3. Combinar las TIC con la destreza manual. 
  4. Uso de la PDI y de programas de reproducción automática de voz (lectura), para así poder asociar sonido y grafía.
  5. Actividades interactivas.
  6. Otras de ámbito genérico: uso de ClaroRead, Powerpoint, Glogster...
Así pues, aquí tenéis un breve esbozo del estado de las TIC, las DEA y todo junto dentro de la educación actual y visto directamente desde el punto de vista de los docentes, y no desde políticos, comisiones y demás malas hierbas que sólo nos contaminan, nos hacen perder el tiempo e impiden que nuestra labor fluya correctamente. Y sí, esto también es mío. 

Podéis hacer cuantas aportaciones y matices creáis oportunos en los comentarios. Recordad que éste es un blog abierto a todos mientras se mantengan las formas y se guarde respeto. Este blog se nutre de vuestros comentarios. ¡Alimentadlo!













domingo, 20 de enero de 2013

Al funcionario anónimo

Hoy, por una vez y sin que sirva de precedente, voy a hablar bien de los funcionarios que se encargan de papeleo. También es cierto que lo hago a partir de la idea/petición de mi amiga Victoria, después de haber sido tratadas tan estupendamente por este chico. Os cuento:

Como estamos como chotas y desesperadas por trabajar, vamos a solicitar una plaza como profesoras visitantes en Estados Unidos. Hasta donde yo sé, ella ha solicitado Texas, así que no os extrañéis si el año que viene la veis con unas botas de ranchera y un sombrero de ala ancha con toda una colección de armas de asalto. Yo, por mi parte, he pedido Washington D.C., así que o bien acabo en un guetto afroamericano rapeando y/o cantando gospel, o me vuelvo una conspiranoica de la seguridad nacional. Pero primero nos deberían preseleccionar, seleccionar y contratar, y eso, amigos, es harina de otro costal.

Si la burrocracia ya es tediosa de por sí, imaginaros si tenéis que conseguir que diferentes instituciones os traduzcan títulos y certificados del catalán al castellano. Pues bien, es aquí donde entra nuestro funcionario majo, que trabaja en el edificio de la Conselleria d'Educació que está en Los Geranios. No sólo nos recibió con una sonrisa y evitando poner cara de susto cuando lo asaltamos para pedirle que porfaplis nos tradujera nuestro certificado de formación permanente. Y no sólo lo hizo, sino que lo hizo rápido. Y no sólo lo hizo rápido, sino que cuando nos aparecieron nuevos cursos actualizados en nuestro portal del personal, nos modificó el certificado el mismo día, porque le dimos pena y porque vio que teníamos prisa.

Funcionario anónimo y no tan anónimo, porque sabemos que te llamas Miquel T., vaya para ti este reconocimiento al trabajo bien hecho y a las muestras de humanidad para con las interinas en paro. ¡¡Otro día ya te haremos llegar más chocolatinas!!


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Extra: Señor Poseidón y señores de Balearia, haced el favor de empezar a sacar barcos ya, que mi amigo Joan V. tiene que estar mañana en Ibiza para poder tomar posesión de su plaza como sustituto y no se lo estáis poniendo fácil. ¡Que en AirNostrum no caben coches, almas de cántaro!

sábado, 19 de enero de 2013

Cosas que se aprenden en un CEPA

Como todos sabéis, si hay un tipo de centros que odio con todas mis fuerzas son los CEPA. A ver, que si me toca ir a trabajar a uno iré y santas pascuas, pero qué queréis que os diga, yo prefiero la ESO. Aunque a lo largo de mi paso por el Joan Mir i Mir me encontré con alumnos y compañeros maravillosos, no es lo mío. No lo es. No cabe duda. Aun así, debo decir que aprendí muchas cosas (tanto las que se deben hacer como muy especialmente las que NO se deben hacer), y la primera de ellas consistió en un bofetada al ver que un CEPA no era el paraíso terrenal prometido al docente, ni mucho menos.

Una de las cosas buenas que sí saco de mis casi dos cursos ahí es la elaboración de materiales propios; como no existen libros que se adapten al currículum de ESPA de las Islas Baleares, nos toca pringar y rezar por que alguien nos preste algo que nos sirva. En ese centro coincidí con Ana y con Juana Mari (quien la sustituyó en su baja por maternidad), y a ellas debo muchísimas ideas y muchísimos materiales, así que aprovecho para darles las gracias. Curiosamente las dos han acabado haciendo cuentas: una como secretaria del CEPA y la otra como concejal de hacienda del ayuntamiento de su pueblo. ¡Y son las reinas de la eficiencia! ¡Os lo prometo!

Con este post os quiero enlazar al blog de Ana, en el que encontraréis una entrada que explica bastante bien qué es realmente la educación para adultos y qué nos podemos encontrar en un CEPA. Aunque a veces tengamos visiones muy distintas del mundo educativo y gustos muy distintos por lo que a las clases se refiere, coincidimos en lo básico, así que aquí os lo dejo.

En esta casucha fría e inhóspita del barrio del Carmen se encuentra el CEPA.

*Mariluz, si lees esto, te diré que de ti ni hablo, porque sin tu incansable ayuda no sé cómo hubiera pasado el curso en el Cap de Llevant. Jamás he visto materiales más cucos y más bien organizaditos tanto para ESO como para Bachillerato. Una maravilla.

martes, 27 de noviembre de 2012

"Tiro al Conseller"

Hoy, mi ética, mi moral y mi sentido común me obligan a compartir con todos vosotros la actualización de estado de Facebook de VB, una amiga que conocí haciendo el CAP y con quien a penas coincido -insularidad, ya sabéis-, pero cuyas ocurrencias son lo más de lo más.

Es una profe de inglés muy apañada con todo lo que se le ponga por delante, y ha tenido la suerte (o la desgracia) de conocer muchos centros y muchas maneras de hacer, así que dentro del mundo de los interinos ella es una experta en la materia. Os dejo con su propuesta, que seguro que os gusta:

He inventado un deporte nuevo, se llama "Tiro al Conseller". 
Consiste en tirar pieles de mandarina a la TV al grito de pocavergonya-sinvergüensa! cuando sale el Sr. Bosch en las noticias de IB3 de mediodía.
Se me da muy bien.

¿Os apuntáis a lo de "Tiro al Conseller"? Yo creo que en eso siempre ganaríamos las Olimpiadas, fíjate tú. Los interinos en paro podríamos montar una liguilla y ganarnos así la vida, que con la que está cayendo, cualquier idea se tiene que aprovechar.

lunes, 1 de octubre de 2012

A mis compañeros

Hoy dedico este post a mis compañeros, de quienes estoy tan orgullosa.


A algunos os conozco, a otros no. Con unos he trabajado directamente, con otros no. Esta foto es del IES Cap de Llevant y está sacada del blog de Plataforma en defensa de l'escola pública, si pincháis en el enlace veréis la labor que se lleva a cabo en Menorca. 

A todos ellos les mando mis saludos, mis besos y mis abrazos, porque de todos aprendí mucho, tanto de aquellos con los que tenía más afinidades como -y sobretodo- de aquellos con los que tenía menos. Les deseo toda la suerte del mundo este curso, en el que su trabajo se verá multiplicado en cantidad y dividido en reconocimiento. Mucha suerte y muchos ánimos para seguir con vuestra labor, ¡sois una maravilla! 

martes, 3 de julio de 2012

La cola del paro

Sí, amigos. Ha llegado el aciago día en el que yo he vuelto a la cola del paro. Esta mañana me he ido a Inca, donde me toca la oficina de ocupación (cosas de los códigos postales), a pedir información para saber cuándo puedo comenzar los trámites. Aunque ya esté dada de baja, se supone que hasta que no haya disfrutado las vacaciones no puedo inscribirme en el SOIB. FUUUU. Me parece muy bien que todo conste a efectos de la fecha en que acabo las vacaciones, ¿pero no podríamos ir aligerando trámites?



(Lo de "trabajamos para ti" creo que ya es recochineo)



No me quejaré, puesto que cuando he llegado a la oficina me han citado para casi dos horas después, con lo que he podido comenzar mi temporada de rebajas. Sí, señores, me voy al paro, pero con todo el glamour del mundo. Porque yo lo valgo. He vuelto después de adquirir un bolso y un bikini y me han atendido puntualmente. Tanto el segurata como la chica han sido amabilísimos (y lo digo de verdad) y me han dado toda la información que precisaba (aunque ya la había contrastado previamente con el sindicato y con la Conselleria d'Educació - DG Recursos Humans - Seguretat Social).

Pues nada, hasta día 25 no puedo tramitar nada, ni SOIB, ni SEPE (antiguo INEM), pero por lo menos lo puedo tener todo preparadísimo para acudir rauda y veloz a la oficina de ocupación a "hacerme la tarjeta del paro", salir, irme al INEM a la oficina de al lado y tramitar la prestación. ¿Qué os parece?

No me voy a amargar. Sin más, he seguido mi camino hacia Palma con el tren (que por cierto se ha encarecido muchísimo) y he seguido rodando por las tiendas en busca de ropa que me guste y que me siente bien -algo dificilísimo-. He tenido un éxito moderado. No me quejo.



Se me olvida una cosita: Como habréis podido comprobar, este blog ha cambiado de nombre (esperemos que sólo temporalmente) para ajustarse a la realidad de quien escribe y a la de muchos más que se ahorran tamaña verborrea. Vaya con ellos mi solidaridad.

Por cierto, pese al paro, ¡somos EUROCAMPEONES!

Este hombre, vasco para más señas y con un elevado índice de follabilidad, levanta en mí un alto espíritu patriótico. Dicho de otra manera (más basta): ME LO FOLLABA. I prou. 



lunes, 25 de junio de 2012

Cosas bonitas

Cosas bonitas que ocurren el día de la fiesta de fin de curso:

· Que Enric, un nene de Procesos de Comunicación, venga a buscarme para desearme un feliz verano y decirme que me echará de menos.

· Que los alumnos participen activamente en el taller de canapés que hemos organizado P. y yo.

· Que mis chiquimonsters de 2ºD se hayan acordado de venir vestidos de blanco -yo soy una despistada y fui de azul marino-.

· Que los alumnos de la tutoría de P. (compinchados con O.) le organicen una sorpresa y le regalen una orquídea y una foto de grupo.

· Que Sara, una alumna muy maja y muy revoltosa de primero de Procesos, diga que no quiere que me vaya y que va a ir a protestar a Consellería mientras el director pasa por detrás. Sí, el mismo director que cree que soy una sargento de infantería, jejejejejeje. ¡Me puse colorá!


A todos, alumnos y profesores, os deseo que tengáis un "verano azul". Suerte a aquellos que tendrán "vacaciones santillana".

¿Cuántas veces habremos silbado ésta? 
Yo tenía una bici parecida a las que salen.

Cantar ésta era un mal presagio, 
pero hay que reconocer que era muy pegadiza.



sábado, 12 de mayo de 2012

Escuela pública

Yo fui a una escuela concertada (de monjas, para más señas) hasta que acabé la ESO. Creo que ése fue uno de los grandes errores de mis padres. Jamás podré explicar la emoción que sentí ante el recibimiento en el instituto público de mi pueblo. Recibí de los profesores de la pública mucho más apoyo y orientación que de los de la concertada, y también recibí de ellos más autonomía y más humanidad. Me juzgaban por ser yo, YO, no hija de ni hermana de. Me estimularon para tomar siempre mis propias decisiones, fueran cuales fueran las consecuencias, y me prepararon para afrontarlas.

Pese a ser un producto Logse con el título de borrega (llámese graduado en ESO), creo que llegué dignamente a un Bachillerato de Humanidades, del que salí con notas mediocres pero sobradamente preparada para llegar a la universidad -en la cual estudié Filología con un plan antiguo, pero eso os lo contaré otro día-. Y obviamente llegué a una universidad pública y estudié con beca los cinco años de carrera. Probablemente mis actuales alumnos no vayan a poder decir lo mismo, aunque no haya pasado aún mucho tiempo desde aquel 1 de octubre -miércoles- en el que empezaba a las 8 de la mañana mis clases universitarias (esto también os lo contaré otro día).

Mis alumnos tampoco podrán contar que tuvieron unas condiciones dignas para estudiar en la escuela pública, pues el año que viene serán más de 30 en aulas muy pequeñas. Tampoco podrán experimentar la sensación de saber, de haber aprendido, de estar preparados, puesto que los profesores -saturados de horas y de trabajo- estarán demasiado ocupados en cubrir un currículum que se debe impartir por ley y no podrán prestar atención al aprendizaje significativo ni a individualidades (olvidémonos de los NESE, ACI, etc.).



Cuando la gente oye protestas a favor de la educación pública automáticamente piensa: "Los profesores quieren cobrar más, son unos vagos, con lo bien que viven siendo funcionarios..." Pues ni todos los profesores son funcionarios de carrera (ni muchísimo menos), ni todos tienen el "espíritu del funcionario", ni precisamente nos quejamos para cobrar más (que no estaría mal, pero no, no van por ahí los tiros). Los profesores -y la comunidad educativa en general- nos quejamos de que cada vez trabajamos en peores condiciones y, por ende, la situación nos obliga a ofrecer un peor "servicio".

Y es precisamente ese "servicio precario" (uso términos de la empresa privada para que la gente me entienda) el que llega a nuestros alumnos, vuestros hijos, vamos... ¡quienes pagarán nuestras pensiones! Bueno, no, a nosotros ya no nos llegarán las pensiones. A lo que íbamos: la calidad de los alumnos de hoy será mucho menor que la que recibí yo, y casi me atrevería a decir que será incluso peor que la que recibió mi madre en las postrimerías del franquismo en un pueblo del sur de Tenerife.

No sabrán ni sabrán hacer. Porque claro, hoy en día dar "contenidos" no está de moda, no es molón, no es "cool" pedagógicamente hablando. Hoy, por contra, debemos enseñar a saber hacer. ¿Pero a saber hacer qué? Eso que en el anterior currículum se llamaban conceptos, procedimientos y actitudes hoy se llama "competencias básicas" (cómo no, otro día os hablaré de ellas). De tanta competencia nos han hinchado que han hecho de nuestros alumnos unos incompetentes, y más incompetentes aún son los políticos que se supone que lo tienen que arreglar.

Aunque personalmente sea partidaria del aprendizaje tradicional (a lo largo de miles de años ha dado frutos), también veo las virtudes del trabajo por proyectos, siempre y cuando implique un esfuerzo por parte del alumno y desarrolle en él la capacidad de organización, la autonomía y el aprendizaje de nuevos contenidos, y nunca como sustituto lúdico del proceso de enseñanza. Esto supone mucho trabajo por parte del profesorado y muchas horas de coordinación que escasean ahora y serán inexistentes en los cursos venideros. El aprendizaje tradicional sólo es realmente apto en aquellas clases con una conducta más o menos aceptable en las que todos los alumnos sean capaces de trabajar autónomamente y puedan aprender a buscar información en libros, en apuntes, etc. No hace falta que os diga que la disciplina es precisamente uno de los aspectos más abandonados hoy en día dentro de la enseñanza.

Habíamos llegado a un punto de estabilidad en el que, dentro de las zozobras que se sufrían cada cuatro años por el cambio de gobierno, se resistía y se podía llevar a cabo un trabajo continuo. Hoy en día la educación ya no zozobra. Se va directamente a pique.

Desengañémonos. España no es como el resto de Europa. No podemos aplicar aquí métodos de Finlandia porque estamos hablando de sociedades muy diferentes. Hace poco, en un bar de Mahón, me encontré con unos padres preocupados por la futura enseñanza de su hija de dos añitos. Ante la pregunta de "¿Pero cuál es el mejor sistema?" que se cernió sobre mí y sobre mi estupefacta compañera de trabajo no se me ocurrió cosa más sensata que decir "Pues el que necesite cada alumno y el que le vaya mejor a cada uno".

No creo que nadie tenga recetas mágicas para el éxito escolar en particular ni para la salvación del sistema educativo en general, y quien diga que sí o miente o es político (vaya redundancia). Siempre decimos que los alumnos necesitan estabilidad: emocional, económica, familiar, etc. ¿Qué hay de la estabilidad educativa? ¿A dónde van a parar los impuestos de los papás? ¿Cómo explicaremos dentro de 10 o 15 años a los adolescentes de hoy que permitimos que se jugara con su educación?

Así estarán las clases el curso que viene, con alumnos por el suelo.


No me molesta tener 36 alumnos por clase, me molesta no poderlos atender individualmente. No me molesta que los centros educativos se conviertan en centros de reclusión matutina, me molesta que no seremos capaces de ver conflictos subyacentes o de controlar una clase de 20 energúmenos de 1'80 que tienen intimidados a los otros 20. No me molesta quedarme en el paro, me molesta que personas formadas pierdan su empleo y encima se vean desprestigiadas. No me molesta que me aumenten las horas y me bajen el sueldo, me molesta no poder dar abasto a todo mi trabajo y no poder satisfacer las necesidades de mis alumnos (esto es particularmente frustrante). No me molesta que se creen materias afines, me molesta tener que dar clase de una materia que no es la mía puesto que no podré ofrecer calidad. No me molesta que no haya PT, AL, etc, me molesta que un alumno no pueda avanzar en su aprendizaje porque alguien le ha privado de sus derechos. No me molesta que volvamos a un sistema educativo antiguo, me molesta que implantemos un sistema desfasado para la sociedad actual. No me molesta poner orden en clase -es algo que me encanta-, me fastidia sobremanera que mi labor se vea reducida a la de domadora de fieras. No me molesta que no se cubran las bajas, me revienta que varios grupos de alumnos se queden casi un mes (o más) sin tener clases de una asignatura. No me molesta que quieran eliminar el catalán de las aulas, me apena que se estén cargando la cultura de más del 20% de la población española con total impunidad. No me molesta que hagan recortes, me cabrea que se pasen la Constitución por donde no se puede mentar y que el dinero que es de mis alumnos se lo lleven los señores de Bankia. No me molesta que se reajuste el sistema educativo, me indigna que señalen al colectivo de profesores como culpable. No me molesta todo lo que sale en los periódicos, me molesta la mentira y la demagogia. No me molesta que se carguen un sistema que, pese a que muchos digan lo contrario, es eficaz y casi ejemplar (véase una generación entera de titulados universitarios que emigra a por ofertas de trabajo en otro país), me repatea que se carguen dos generaciones. Porque sólo quieren eso: eliminar cualquier atisbo de pensamiento crítico.

Grande Mafalda, grande.


Siento que hayáis tenido que leer este párrafo tan grande, pero no os podéis imaginar la satisfacción que he sentido hoy cuando alumnas del IES en el que trabajo, desde primero de la ESO hasta segundo de Bachillerato, informaban a los viandantes sobre los recortes y les pedían un poco de solidaridad para con su futuro, independientemente de ideas políticas. La educación es un acto de sensatez y responsabilidad y son precisamente muchos alumnos los que la demuestran, y no quienes quieren impedírselo. No sé cómo contestarle a un alumno mío ACI significativa cada vez que me pregunta por qué no tiene una maestra de apoyo que sustituya a la compañera que está de baja por maternidad. No sé  cómo contestarle. Tal vez algún gerifalte de la Conselleria o del Ministerio pueda venir a mi clase de 2º y responderle con un poco de sensatez. Los alumnos no son tontos, gracias a Dios se dan cuenta de todo y, tarde o temprano, castigarán a aquellos que les han negado un futuro.

No es una cuestión política, es una cuestión de sensatez, de responsabilidad, de no destruir un sistema público de calidad que nos ha costado años conseguir (bueno, a quienes son 10 o 15 años mayores que yo; yo tuve la suerte de encontrármelo montado). Invito desde aquí a cualquier político, periodista, personaje dicharachero, tertuliano, director general, inspector, etc. a que acuda a una de mis clases, pueda auditar mi trabajo, vea y conozca a mis alumnos, hable con ellos, les permita preguntas y que, si puede y tiene un poco de vergüenza, se las conteste.