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miércoles, 13 de julio de 2016

Balance de un curso maravilloso

Hace mucho tiempo que no escribo, no sé si porque no encontraba el momento, o porque a veces no soy capaz de moderar el lenguaje y por eso prefiero dejar enfriar ciertas situaciones. Así pues, hoy, en pleno mes de julio, cuando hace ya casi dos semanas que ha acabado el curso, creo que puedo hacer un balance más que positivo de este año en el IES Santanyí.

Santanyí está a 80 km de mi casa, lo que hablando en peninsular es como ir de Barcelona a La Coruña (y volver) cada día. Cosas de los isleños, que en cuanto nos sacan de nuestra zona de confort "carreteril" ya parece que tenemos que hacernos el hara-kiri. A todo esto tenemos que sumarle el gasto de gasolina que, estando una como ha estado a media jornada, pues es más que significativo. ¡Y eso que en septiembre estrené coche! ¡Olé mi Corsita!

Ya habéis visto que la parte mala de la media jornada es el sueldo; la parte buena es que una no va tan ajetreada y puede disfrutar más del trabajo y de esos chiquimonsters de 2º de ESO a los que tanto echaba de menos. Este curso me ha tocado pleno de segunditos: dos clases más la optativa de Taller de Teatro, también de segundo. Si bien es cierto que son agotadores, porque lo son (cansinos que son los adolescentes), también es verdad que es un curso muy bonito porque es en el que se experimentan ciertos cambios... Ya me entendéis. Que en septiembre tenemos a niños que juegan a Pokémon y en junio tenemos a hombres de voz grave y pelos en todas las partes de su cuerpo que quieren jugar a las Barbies... Cosas de la edad. :D

Qué queréis que os diga... Ahora que ya llevo un tiempo sin ellos los echo de menos. Echo de menos sus rabietas, sus gritos y mis gritos, sus caras de complicidad, sus ganas de hacer una trastada, entrar en clase (uhmmm... ese olor de humanidad...), usar los libros, la PDI, tener una clase de profeconsejos... Lo echo de menos. Los echo de menos. Es lo que tiene la vida del interino, que en la mayoría de ocasiones no vuelves a ver a los que han sido TUS alumnos, TUS niños, porque el destino no os vuelve a cruzar. ¿Qué habrá sido de los que tuve en Manacor, en Mahón o en Sant Antoni? ¿Qué será de mis nenes de Santanyí? De todo corazón espero que les vaya bien y que algún día alguno de ellos también se pregunte qué ha sido de mí, porque eso significará que algo de lo que han aprendido conmigo (bueno o malo) ha quedado en su memoria. Y me sentiré orgullosa de ello. Y de ellos. 

Algunas de mis alumnas de Mahón, que de tanto en tanto se acuerdan de mí.
"Mis nenas"


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En los próximos días iré publicando algunas de las experiencias que hemos vivido este curso, así, a salto de mata, pero espero que os gusten. :D

jueves, 14 de abril de 2016

El trabajo sucio.

Llevo muchísimo tiempo sin publicar en el blog. Lo sé. Soy consciente de ello. No es que no haya tenido nada que decir, aun al contrario, pero ni el tiempo ni las fuerzas me han acompañado para dedicarle un poquito de tiempo al Diario. Hoy sí. Hoy me veo en la necesidad de escribir, de quejarme (como siempre, diréis), de decir unas cuantas verdades o, más que de decirlas, de hacerlas públicas.

Probablemente yo soy la profesora más mediocre que tienen mis alumnos. No voy a discutir este hecho ni lo voy a poner en duda, os daré ese placer. Sin embargo, también os puedo decir que mis clases son de las más disciplinadas de todo el centro. Se habla cuando se tiene que hablar, se calla cuando se tiene que callar y los alumnos normalmente tienen de 10 a 30 minutos para realizar sus actividades en clase, así les puedo resolver dudas. Y trabajan. Mucho. En orden. En ese silencio relativo que se crea en un entorno de trabajo tranquilo, productivo. También, de un modo u otro, les intento premiar por ello.

Sin embargo, la labor educativa es mucho más que esos 55 minutos por sesión que pasamos en el aula. El centro es mucho mayor y nos implica a todos, y no hablemos ya de la comunidad educativa. ¿De qué sirve un profesor excelente en su materia pero que se esconde en los despachos para eludir cualquier responsabilidad? ¿De qué sirve que en la sala de profesores haya seis docentes corrigiendo o preparando clases (algo importantísimo) si ninguno de ellos es capaz de salir cuando se produce un altercado o cuando hay un alumno expulsado? Hay momentos en los que la responsabilidad no recae sobre un único profesional, sino que nos afecta a todos. O al menos debería afectarnos a todos.



Ser profesor es mucho más que dar la clase, y nuestra profesión no se acredita sólo con ganar la oposición. Eso te certifica administrativa y académicamente como funcionario de carrera, pero no serás profesor hasta que no vivas tu centro y tus alumnos y te impliques en su funcionamiento, en su aprendizaje, en todos y cada uno de los pequeños aspectos, por minúsculos que sean, que forman parte de la labor docente.

Es lamentable ver como algunos profesores, y esto pasa en todos los centros, no se levantan de la silla si no tienen una hora específica asignado y/o se les pide expresamente su colaboración. Es algo deplorable. Así de claro lo digo, aunque me gane mil y una enemistades. Por poner un ejemplo, no me parece normal que haya una pelea en el pasillo y que nadie se dé cuenta, menos normal me parece que algunos escurran el bulto. Que luego cuando sucede una desgracia nos rasgamos las vestiduras, y son cosas que se pueden evitar con la colaboración y el trabajo de todos y haciendo un ejercicio de corresponsabilidad.

Muchos me dirán que "lo hago porque quiero". ¡Por supuesto! ¡Faltaría más! Ahí reside el problema: muchos no quieren. No quieren ver esa parte de nuestro trabajo, la de mediadores, la de agentes de prevención de la violencia. O arrimamos todos el hombro, o tendremos que poner a la policía a vigilar los pasillos en los cambios de clase y durante los recreos. Se habla mucho de la violencia en las aulas y de la irascibilidad de los alumnos, ¿pero qué se hace para neutralizar esto? Si algunos docentes son incapaces de llamar la atención a un alumno que está rompiendo algo, ¿cómo podemos pretender que ese mismo "profesional" se ponga en alerta ante un acto violento? Las grandes cosas empiezan con gestos pequeños, pero hay que empezar.

Que luego los que más se quejan son los que menos hacen. Y así nos luce el pelo. Os lo dice media interinucha.

viernes, 27 de febrero de 2015

¡Aló, presidente!

Realmente quería titular el post "Tengo una carta para usted", pero ahora que los populismos venezolanos están tan de moda he decidido encabezar así esta entrada y dedicársela -no sé si afectuosamente- a José Ramón Bauzá, el presidente de mi comunidad autónoma. Así pues, como dijo Jack el Destripador, voy a ir por partes.

¿POR QUÉ ESCRIBO EL POST?

1. Porque me he cruzado con el Sr. Bauzá varias veces en alguno de los aeropuertos de las islas e incluso un día estuve sentada a su lado en el avión. No sólo no fue capaz de dirigirme la palabra sino que ni siquiera se digno a devolverme mi más que educado y sonriente "Buenos días". Eso puede deberse a dos motivos: 1. No ha venido a mis clases. 2. No conoció la chola de mi madre cuando pequeño. ¡Educación ante todo, please!

La chola de mi madre no era tan estilosa, pero ésta es la primera que he encontrado en Google.

2. Porque parece que los profesores le damos alergia. ¡Incluso los de Lengua Castellana! Inaudito, señor presidente, inaudito...

3. Porque uno de esos días en que nos cruzamos en el aeropuerto "se me escapó". No dudo de lo apretado de su agenda, peeeeeero, votante o no, soy una de los ciudadanos a los que él representa. En honor a la verdad, he de decir que la anterior consellera, Juana María Camps, sí dio la cara. Lo podéis leer aquí.

4. Porque soy una interinucha que poco tiene que perder al decir lo que piensa.

5. Porque considero que todas las cosas se pueden hablar y debatir dentro de un marco de respeto y buena voluntad y siempre, siempre, teniendo en cuenta la legalidad vigente.

6. Porque no represento a ningún colectivo y, a la vez, represento a muchos: docentes de la enseñanza pública, mujeres (no públicas, mentes sucias), jóvenes en precariedad laboral, paciente de la sanidad pública, alumna de un centro público, usuaria del transporte público, etc.

7. Porque el Sr. Presidente se ha ofrecido a que los ciudadanos se pongan en contacto con él. No quiero pensar que esto se debe a que hay unas elecciones a la vuelta de la esquina; prefiero creer que se debe a un cambio en el talante del Sr. Bauzá.



Y AQUÍ MI CARTA DE AMOR AL PRESIDENT DE LA CAIB:

Apreciado Sr. Bauzá:

Soy Isabel Pascual y actualmente trabajo como profesora de Lengua Castellana a media jornada en el CEPA Mancomunitat des Pla de Vilafranca de Bonany. Un día, si quiere, quedamos y le hablo de la importancia de las escuelas de adultos rurales, pero no es éste el asunto principal que ahora me ocupa. Le escribo para comentarle ciertas situaciones que a usted tal vez le pasen desapercibidas, ya sea porque éstas acaecen en los pueblos -territorio hostil para cualquier persona de Palma o de su área metropolitana- o porque se trata de problemas que sólo atañen a la clase trabajadora (o no trabajadora, tal y como van las cosas). Voy a intentar ceñirme a un párrafo por asunto, como si fuera usted uno de mis alumnos y tuviéramos que hacer el repaso de todo lo que entra a un examen. Encabezaré cada uno de ellos con su tema.

LENGUA. Si es usted buen observador, se habrá percatado de que me dirijo a usted en castellano. No sólo lo hago porque es la lengua habitual de mi blog, la lengua en/de la que imparto clases y la lengua en la que aprendí a hablar, sino porque intuyo -sólo intuyo- que usted la prefiere en la comunicación. Además, quiero obviar las diferentes maneras de designar la lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tan propia y tan nuestra que la llamamos mallorquín, menorquín o ibicenco. Como filóloga -hispánica- le ruego, le suplico, le imploro, que deje de hablar de lenguas, de gramáticas y de cualesquiera salvajadas que a este respecto se le ocurran a cualquier político. Nos harían un enorme favor, a nosotros y a nuestra disciplina, que tan maltrecha está.

SOCIEDAD. Lo primero para conocer una sociedad es observarla, hablar con ella, ver cuáles son sus costumbres, cuál es su potencial y cuáles son sus necesidades, para poder satisfacerlas a la mayor brevedad. Me alegro de que se muestre más receptivo a los ciudadanos de las islas. Aunque lo más probable es que usted no vaya a ser el receptor de esta misiva, me alegro profundamente de ello, con el corazón en la mano se lo digo, créame. Si me acepta un consejo de pardilla inexperta, respete a sus conciudadanos. Respete la cultura propia y no la folklorice. Respete la lengua propia y no se empeñe en fragmentarla -usted hable como le dé la gana, contra eso no tengo nada que decir-. Respete a los habitantes de las islas y muéstrese empático con las situaciones que muchos se ven forzados a vivir. A fin de cuentas, a nadie le gusta subsistir gracias a la caridad.

MOVILIDAD. El transporte público se debería fomentar sobremanera. No sólo se deben abaratar sus costes drásticamente, sino que también se debe mejorar su funcionamiento: horarios, fiabilidad, creación de empleos, seguridad, bonos, etc. Por poner un ejemplo, SFM no se caracteriza por su eficiencia y pierde pasajeros día a día. Ir de Alcudia a Palma me sale más económico -y rápido- en coche que en autobús. El tren Sa Pobla-Palma es también carísimo y muy incómodo, ¿8€ ida y vuelta y encima tener que cambiar de tren y ahora hacer también el paripé del bus hasta Muro? Es algo ilógico. De los vuelos interislas no hablamos, ¿verdad? Más y más económicos.

SANIDAD. Creo que he tenido la maravillosa suerte de contar siempre con magníficos profesionales de atención primaria, como la Dra. Outeiral o el Dr. Siquier, o Dª Elena Malillos, la enfermera que logró que yo ganara en salud -y en felicidad-. Vale la pena nombrarlos, porque muchas veces nos olvidamos de ellos. El trato recibido tanto por ellos como por los profesionales de distintas especialidades tanto en el HGMO como en el HCIN ha sido fabuloso pese a las condiciones en las que muchas veces trabajan. La situación de estrés a la que se ven sometidos nuestros profesionales sanitarios es totalmente contraproducente para con los pacientes: saturación de pacientes y de horarios, listas de espera interminables, equipos insuficientes, etc. Mejore la situación de médicos, enfermeros, auxiliares, celadores, administrativos, etc., y mejorará todo el sistema. Dótelos de lo que necesitan -como más personal, tal vez- y, además, se acabarán las listas de espera. No olvide Menorca e Ibiza, que carecen de muchas especialidades y servicios y dependen, para casi todo lo importante, de los hospitales de Mallorca.

EMPLEO. Vivimos en una comunidad estacional. Lo sé. Pero formo parte de ese colectivo de jóvenes que, si no ve mejores perspectivas, tendrá que emigrar. A Dios gracias, sé inglés y alemán, pero yo estudié con beca -algo que pronto pasará a la historia- y quiero que mi potencial se quede en mi país, a poder ser en mi comunidad. Creo que tanto yo como toda mi generación tenemos muchos para dar; nuestra contribución es esencial para el desarrollo de nuestra sociedad. Por otra parte, es del todo intolerable que haya familias completas en paro y que, además, se vean obligadas a subsistir con 400 euros al mes. Los mayores de 50/55 años también son otro grupo de riesgo: ¿A dónde se va su experiencia? ¿Acaso, siendo aún jóvenes, ya no se les valora? No quieren ayudas, quieren trabajar.

TERRITORIO. Vivimos en islas. Reducidas. Rodeadas de mar. Que viven de su sol y de sus playas. No permita que las destrocen. Carreteras, rotondas, hoteles, parques acuáticos... dejan cicatrices imposibles de borrar. Soy consciente de que se deben hacer mejoras, y de que éstas revierten en la comodidad y la seguridad de los ciudadanos, pero no veo por qué una cosa debe estar reñida con la otra. Cuidado, además, con las megaestructuras. Algo que se antoja grandioso no es siempre lo que parece. Además, creo que los turistas que vienen quieren ver nuestra naturaleza, nuestras playas, paisajes mediterráneos, no moles de cemento. De la "euromerda" prefiero no hablar. De Es Milà mejor tampoco hablo.

Los turistas quieren ver esto. AUCANADA
No esto. MENORCA

EDUCACIÓN. Tranquilo, presidente, no le voy a hablar del TIL ni de la LOMCE, puesto que ello me daría para varias tesis doctorales y otros tantos tratados sobre legislación educativa. Le voy a hablar de lo que me encuentro en clase. ¿Qué se supone que tengo que hacer con los alumnos con dificultades si el gobierno no me da ni la formación ni los medios para ayudarle en su proceso de aprendizaje? Yo se lo digo: soy autodidacta, hago más horas que un reloj y rezo para que alguna de mis intervenciones funcione y ese muchacho o muchacha aprenda algo tras haber pasado un curso conmigo. Me conformo con poco: Me basta que aprendan a decir "Buenos días", "Por favor" y "Gracias". Si además sonríen, ya entro en éxtasis. Creo que una clase con 10 alumnos está desaprovechada, pero con 30 está saturada. ¿Y si lo dejamos en 20? Por otra parte, hay otras clases en las que se precisan grupos pequeños para facilitar la implicación del alumnado, es el caso de la Diversificación Curricular o la ESPA (adultos). Tenga en cuenta que muchos de mis alumnos vienen del fracaso escolar. Meterlos en aulas masificadas por culpa de los recortes sólo va a provocar que vuelvan a fracasar. El trato cercano y personalizado es la clave. Necesitamos los medios y el tiempo, sobre todo el tiempo, especialmente en los institutos. Sobre este tema también podríamos hablar durante horas. Si quiere, pásese un martes por la mañana por el CEPA Mancomunitat des Pla, un centro modélico -a mi juicio-, y lo hablamos. O mejor, vaya a algunos institutos de Menorca y vea el frío que pasan. O acérquese a Ibiza y vea lo que es la masificación de las aulas. O pregúntele a jefes estudio y a policías tutores lo que de verdad supone un problema en nuestros centros. Como diría alguno de mis alumnos: ¡Fliparías!

Soy consciente de que me dejo muchas cosas en el tintero, pero tampoco era mi intención atosigarle con todos los aspectos con los que tiene que lidiar como presidente de una de las comunidades autónomas más ricas y expoliadas, y empobrecidas, y con más desigualdad de España. Sin más, agradeciéndole su tiempo, me gustaría que tomara el consideración algunas de las situaciones que he sacado a colación en mi carta para que, al menos, podamos mejorar la vida de alguno de nuestros conciudadanos, aunque sea uno solo.

Atentamente,

Isabel.

lunes, 15 de septiembre de 2014

PROFESORES DE SALDO



Hazañas de Villainterino en Madrid

Es una parodia, pero no deja de denunciar lo lamentable de nuestros compañeros en la capital de este cada vez más decrépito reino. En Baleares la lista funciona así más o menos, pese a que no nos suelen contratar por días (aunque de todo hay). 


lunes, 1 de septiembre de 2014

Mi particular inicio de curso

Al igual que muchos profes interinos, yo hoy no me he incorporado a ningún centro. Hoy estoy en casa, esperando una llamada que Dios sabe cuándo llegará. Sin embargo, hoy ha sido un inicio de curso fabuloso: He recibido un e-mail de un antiguo alumno que me ha emocionado y conmovido a partes iguales. Es escueto, sencillo, escrito desde el móvil, seguramente. Se trata de unas palabras sinceras de alguien que se acuerda de mí, ¡y parece que para bien!

CARTA DE ALUMNO

Hola isa que tal ?? Como te van las vacaciones ?? Este año al final donde estaras ?? Yo me quedo a vivir a bcn..me he apuntado a la escuela de adultos de aqui es una pasada !! Muchos besos y recuerdos a la mejor profesora. :D


RESPUESTA DE PROFE

¡Qué alegría recibir tu e-mail! 

Este curso de momento estoy en el paro, a ver si me llaman pronto, aunque tal y como va la cosa auguro que me llamaran entre octubre-noviembre para sustituciones o ya me tocará esperar a ver qué sale... ¡Igual hasta me quedo en Mallorca! :D 

Aprovecha la oportunidad de estudiar en una escuela de adultos de Barcelona, seguro que es otro rollo mucho más abierto y muy diferente a lo que teníamos en Menorca. Espero que disfrutes mucho y, sobre todo, que lo apruebes todo y te saques cuarto con nota, ¡que tú puedes! 

¡Besines... al mejor alumno! :P 

¿No me digáis que ésta no es una buena manera de empezar el curso, eh? La verdad es que cartas como ésta, y como las de otros y otras, son las que me hacen menos pesarosa mi etapa de parada en Rajoy Enterprise. Ahora toca reciclarse, estudiar oposiciones, hacer punto de cruz y dieta. Toca hacer dieta. Creedme. Es necesario. DIETA.

sábado, 22 de marzo de 2014

Supercursos de superformación del superprofesorado

Porque en el CEPA Joan Mir i Mir somos así: súper. :D

Éste ha sido el primer año de CEPA en el que me he podido librar de hacer cursos de centro un tanto absurdos, insulsos e inútiles (léase todo lo que tiene que ver con TIC -si cada uno se pusiera un poquito y fuera un poco más autodidácta, otro gallo cantaría-, competencias básicas y su puta madre o aprendizaje colaborativo, sobre el cual hablamos mucho y trabajamos poco, yo la primera).

Este año participo en algo que sería... no sé como llamarlo... ¿Clases de inglés? No... no son clases de inglés... ¿Tertulia en inglés? Tampoco. ¿TIL? Bueno, la cosa es que seis desertores del claustro nos hemos aliado en pos del B2 que nos solicita nuestra tan amada consellera para reciclarnos en el idioma de Shakespeare. A la mierda Shakespeare. Shakespeare es una mierda, para mí el inglés es el idioma de Dickens, de las hermanas Brontë o de Hemingway.

Al lío, que me pierdo. La cuestión es que de los 6, 3 ya tenemos el B2, unos desde hace porrocientos años, otros de hace menos, pero bueno, siempre va bien refrescar vocabulario, gramática y, sobre todo, hablar. Si una lengua no se usa con asiduidad se pierde, o se va perdiendo, porque ya se sabe eso que se dice que "quien tuvo, retuvo".

Pues bien, las sesiones las hemos dividido y a todos nos ha tocado preparar 1 y media. Sí, media. Aquí os pongo las que yo he preparado. La de "fashion", o moda, para los que no ven Sexo en Nueva York, la hice yo solita, pero para hacer la de comida y restaurantes (si es que esto del morapio es todo un vicio...) trabajé con Biel Calvó, un puterino de sustitución compañero mío que también es profesor interino, ingeniero agrónomo para más señas.

Por si vosotros os estáis preparando el B2 de inglés, aquí os dejamos el enlace de Slideshare para que os podáis descargar estos dos cuadernillos, que cuentan con un solucionario al final y las fuentes y los recursos bibliográficos de los cuales hemos sacado los materiales.






lunes, 3 de marzo de 2014

Las lágrimas más amargas

Hoy se acaba un puente que ha durado cuatro fabulosos días. Digo fabulosos por decir algo, ya me entendéis. Con cada regreso a Menorca no dejo de sentir esa congoja que hace que siempre tenga una lagrimita ahí, a punto de escaparse. Viviendo en Mallorca tengo más vuelos a Alemania que a Menorca, así que tan "extranjero" es para mí un lugar como otro, salvando las distancias, que ya sabéis que hay gente que sólo entiende lo que le da la gana entender.

El día antes de tener que cambiar de isla por primera vez en Cine de Barrio -ese programa de TVE que ya está tan desvirtuado- echaban la película El Emigrante, con Juanito Valderrama. La situación era irónica y no sabía si reír o llorar, porque uno se enfrenta a lo desconocido siempre con cierto temor. Obviamente no es lo mismo emigrar por trabajo ahora que antes, ¿o sí? La cuestión es que uno se va de casa por compromisos laborales y depende de multitud de factores y transportes para poder regresar. Por no hablar del dineral que se lleva Iberia.

Aquí os dejo la canción del emigrante, que por muy denostada que esté, no dejaba de ser en su día una malinterpretada crítica al franquismo por los estragos sociales que su política autárquica provocaba (pero ya sabéis que éstos, como otros muchos, sólo entienden lo que les conviene). A ver quién es el valiente que no se emociona.


Ya volviendo a nuestros días, hace unos meses se propagó por internet el vídeo "Las lágrimas más amargas". No tiene desperdicio. ¡Fabuloso! Espero que un día sean otros quienes tengan que derramar esas lágrimas y que les duela, al menos, una décima parte de lo que les duele a todas las madres ver partir a sus hijos a tierra extraña. 


viernes, 17 de enero de 2014

Volando con la Consellera

Sí, amigos, habéis leído bien: Hoy he compartido avión con la Consellera d'Educació, Joana Maria Camps, y con el President de les Illes Balears, José Ramón Bauzá, pero ahora no me interesa este último. Os cuento.

Hoy cogía el avión con Biel, un compañero de trabajo, y cuál es nuestra sorpresa al ver que en nuestra misma cola de embarque estaban la Consellera y el President (alias Joserra). Sencillamente nos quedamos un poco flipados de encontrárnoslos entre el populacho, entre viles interinos como nosotros, pero ahí estaban. Creemos que también estaba el Rector de la UIB -no llegamos a reconocerlo-, auque este señor, sólo por su vertiente académica, ya merece nuestros respetos. A Biel se le cambió un poco la cara, y lo cierto es que lamentó no haberse puesto la camiseta verde, pero enseguida empezamos a comentar qué les diríamos si tuviéramos la ocasión.

Durante el vuelo a mí me tocó poner mis cosas con las de la Consellera, pero sin más. Durante toda la travesía mi compañero de tecno y yo comentábamos qué cosas cambiaríamos y qué situaciones hemos vivido por culpa de los recortes, entre ellas, un año en el paro. Después de un vuelo fabuloso y tranquilo, al aterrizar nos esperaba el bus para llegar a la terminal, y ahí, circunstancias de la vida, nos tuvimos que poner justo al lado de estos representantes políticos. A ella le molestaba mi maleta y a mí me molestaba su bolso, pero nada del otro mundo. Fue ahí cuando yo ya no podía más, y tenía que contarle de primera mano y de una manera desafectada la situación por la que pasamos los docentes de las islas, y concretamente, la nuestra.

No niego que muchas veces he fantaseado con bombardear la Conselleria, pero esta vez tenía la oportunidad de explicarme y no la quería desaprovechar. Saludamos amablemente tanto al President como a la Consellera y les deseamos un feliz Sant Antoni, patrón de Menorca y honrado además en muchos pueblos de Mallorca y de Ibiza. Al explicarle que era "nuestra jefa" y que éramos docentes, Joserra desconectó (me imagino que no le apetecía hablar con unos camisetas verdes revolucionarios y reaccionarios como nosotros). Ella, sin embargo, nos prestó toda su atención. Y no bromeo. Yo creo que se sorprendió de que nos dirigiéramos a ella con amabilidad y explicándole que entendemos que ella tiene que hacer su trabajo, aunque éste a veces no sólo no nos guste, sino que llegue a disgustarnos en demasía. Entonces aún nos prestó más atención si cabe. Estoy intentando ser todo lo objetiva que puedo, ya que creo que es lo mínimo que puedo hacer con una persona que, al menos, tiene la amabilidad de escucharme (si bien es cierto que también entra en su sueldo, pero ahora no hablaré de ello).



No había lugar a revindicaciones, puesto que tanto la posición de los políticos que actualmente nos gobiernan como la de los docentes es de sobra conocida por todos. Cuando los argumentos objetivos o numéricos no funcionan, y mucho menos lo hacen aquellos que pretenden arrastrar masas sociales, lo mejor es ceñirse a la experiencia propia y compartir los sentimientos y el malestar de uno. La empatía y la ética son, en fin, buenas herramientas para el diálogo. Le explicamos que somos interinos itinerantes, y que la terminal B es como nuestra segunda casa. Biel le planteó ciertas circunstancias y problemas que se  encuentra al tener que dar clases de Tecnología en un taller con 30 chiquimonsters en plena efervescencia hormonal: accidentes, incapadidad de atenderlos a todos, la figura del profesor como responsable último de todo lo que sucede en el aula, escasez de materiales, ínfimo presupuesto... Yo, por mi parte, me centré en el malestar que toda esta tensión nos supone a los docentes: no damos abasto. Yo, en mi caso, no doy abasto. No puedo. Y es cierto: física y mentalmente estoy agotada. Bajo mínimos. No llego a corregirlo todo a tiempo, enfermo, me frustro, hay mal ambiente entre compañeros (esto lo explicaré más adelante), cada uno va a sobrevivir como puede, y así no se puede trabajar. En ese momento creí estar hablando también en nombre de muchos compañeros de secundaria, y no sólo mío. Espero que así fuera.

Al llegar a la terminal nos preguntó acerca de nuestra situación administrativa: la figura del interino. Ella lamentaba el hecho que tuviéramos que ir de isla en isla, pero nosotros le respondimos que intentamos ver la parte positiva: nuevas experiencias, conocimientos de diversos centros y de diferentes maneras de trabajar... y, sobre todo, tener trabajo. También le dijimos que ambos habíamos estado el curso anterior en el paro. La Consellera nos preguntó qué opinábamos sobre el pacto de estabilidad y sobre el baremo de méritos en la lista, sólo a modo de tener un acercamiento a lo que podemos pensar algunos profesores rasos. Biel apuntó que el hecho de guiarnos sólo por elementos académicos no es ni mucho menos indicativo de la aptitud para la docencia, y yo asentí a su afirmación. Yo planteé el hecho de un análisis de la labor docente, una especie de "auditoría" del profesorado por parte de inspección, no punitiva, sino a modo de guía y de formación. Biel cuestionó su idoneidad, puesto que eso supondría un elemento unilateral de evaluación, lo cual es cierto. Ella nos escuchaba atenta y nos dijo que le gustaría convocar oposiciones, pero que aún no se sabe para qué curso (esta información, queridos docentes, lamentablemente no es nueva).  En este punto Biel se despidió puesto que en la misma terminal B había quedado con una compañera. Ella le respondió con dos besos y yo seguí con ella el camino hacia la salida.

Como me estaba atendiendo de manera extraoficial, no quería incomodarla, así que obvié ciertas cosas que tal vez le hubiera echado en cara, pero no era el momento. Ella me reiteró que sentía mucho el malestar que había entre el profesorado, pero que tiene que velar por todos los componentes del entorno educativo (familias, alumnos...). En ese punto fue cuando comenzamos a hablar de la repercusión de la huelga indefinida. Puso el ejemplo de los alumnos de 2º de bachillerato que se tienen que presentar a selectividad y a eso añadió que, en el caso de nuestra profesión, concurren dos derechos y ambos deben respetarse: el derecho a huelga y el derecho a la educación. Aunque en ese momento ella hubiera sacado su retórica política, en ese momento tenía razón.

La amena charla nos llevó a hablar del papel de nuestros representantes. Yo, particularmente, no me siento representada por asambleas y mucho menos por sindicatos. La Consellera lamentaba que hubiera una cerrazón de miras por parte de estos a la hora de dialogar, y yo, tan de soslayo como pude, le hice ver que cualquier postura absoluta no nos lleva por ningún camino. Ni la de unos, ni la de otros. Fue en ese instante cuando ella me dijo que creía que había miedo entre el profesorado. Y lo hay. ¡Vaya si lo hay! Y viene de por todas partes. Le dije bien claramente que algunos profesores tienen miedo a represalias -políticas y laborales- si hacen huelga, algo que a ella le sorprendió muchísimo. Para ser justos, otros profesores tienen miedo de no hacer huelga por el vacío que puedan sufrir des del colectivo de huelguistas de su centro -que de todo hay en la viña del Señor-.

Sin embargo, también le trasladé que más que miedo (que a priori es una palabra muy fuerte) lo que sí había era mal ambiente, recelo: entre huelguistas y no huelguistas, entre profesores con B2 y profesores sin B2, entre interinos de pacto y de no-pacto. Claramente le dije que así no se puede vivir. La tensión es tanta que se palpa en el ambiente y no permite un desarrollo normal de la labor docente. Ellos ya saben que nos tienen divididos, no me pareció estar precisamente ante una persona ignorante y falta de ideas, sino ante alguien que debe gestionar un conflicto pero que ocupa uno de los bandos, lo que hace prácticamente imposible solucionarlo.

Yo le expliqué que lamentaba todas estas circunstancias: el malestar entre el profesorado, la mayor carga de alumnado y los recortes en puestos de trabajo, la educación de los alumnos, la organización de las familias, que a veces tiene que hacer malabarismos para colocar a los niños los días de huelga, etc. También le dejé claro que sabía cual era mi situación con respecto al estado. Como funcionaria interina sé que estoy de algún modo obligada a cumplir órdenes, pero que como funcionaria civil -interina, en mi caso- también tengo derecho a cuestionarlas, y como trabajadora a pedir mejoras laborales, claro está. En ese momento la parte política de la Sra. Camps se refirió a las elecciones como medio de cambio democrático, y me rendí a la evidencia que ella me mostaba. Si bien tener una mayoría no acredita para soliviantar a todo un colectivo, hay una herramienta que está al alcance de todos para mostrar desacuerdo: el voto. Cierto es.

Aquí acabó nuestro encuentro. Yo creo que de él todos agradecimos algo: Biel poderle hacer llegar el hecho de que hay ciertas asignaturas desprestigiadas y faltas de presupuesto, como el caso de Tecnología en algunos centros; la consellera, que le habláramos con cordialidad y que le hiciéramos llegar dos puntos de vista individuales de profesores rasos, interinos, peones de la educación que hacen llegar a su patrón sus condiciones laborales; y yo... Yo agradecí que me escuchara y que tuviera el valor de, al menos, prestarnos atención  respondernos en la medida en la que le era posible en un entorno informal.

Es cierto que en tan breve conversación muchas son las cosas que quedaron en el tintero (TIL, ley de símbolos, expedientes a directores, menosprecio del catalán, errores a la hora de adjudicar plazas, la reivindicación de un centro nuevo para el CEPA Joan Mir i Mir, etc.), pero creo que el hecho de que nos prestara atención y de que pudiéramos hablar en calma y hasta de manera divertida en algún momento (algo raro en nuestros días) hizo que una aproximación entre dos posturas tan enfrentadas fuera posible. Lo que me apena es que le sorprendiera que dos profesores nos dirigiéramos a ella de manera cordial -que es lo que debería ser siempre-, ya que eso, como colectivo, nos deja a la altura del betún (la misma a la que quedó Joserra al no dirigirnos la palabra, ya se sabe que los extremos opuestos se tocan), pero bien está lo que bien acaba. Mentiría si dijera que fue un encuentro desagradable. Fue una charla tranquila y hasta agradable, sin embargo, mucho es el camino que nos queda aún por recorrer para mejorar la administración educativa y, sobre todo, la calidad de la educación y la adecuación de la misma a TODOS los alumnos del sistema.

jueves, 22 de agosto de 2013

Os tengo abandonados...

Os tengo abandonados... ¡y esto no puede ser!

Bueeeeeeno, por partes y resumiendo:

1. La vida en pareja la llevo mejor de lo que pensaba, aún no ha corrido la sangre. :P

2. Este año me han adjudicado plaza en el proceso de julio/agosto. ¡Bien!

3. Tengo un bono en CEPA Joan Mir i Mir. :D Sí, amigos... No hay dos sin tres. Vuelvo a la escuela de adultos de Mahón para dar castellano e inglés.

4. Sí, prefiero un PQPI en cualquier instituto, peeeeero, tengo todo el material de castellano de todos los cursos, amén de un libro que ha publicado una compañera y demás material didáctico, así que va a ser un año facilito, puesto que para preparar las clases no empezaré de cero, que no es poco. Creedme, cuando lo tienes que hacer tú todo, cualquier ayuda es poca.

5. Mirémoslo por el lado positivo: conozco el centro y a los compañeros. ¡Y conozco el pueblo la ciudad! :P

6. Ando atareadísima con las clases de repaso. ¡Buuuuf! He pasado de no tener nada a ir saturadísima. ¡Una semanita y acabamos!

7. Por cierto, y al hilo de lo de Mahón: ¡Ya tengo piso! ¡Y vuelo de Iberia! -No había muchas más alternativas-.

Ya os iré contando mis peripecias haciendo la maleta, preparando las cosas, los primeros días... ¡Seguro que no tendrán desperdicio!

martes, 25 de junio de 2013

Los últimos días

Este curso para mí ha pasado de manera fugaz, ya que sólo he trabajado los dos últimos meses. Después del estrés de la llegada y el posterior estrés de final de curso -que, obviamente, casi se me han solapado-, llegan los últimos días de permanencia.

Como soy una chica muy buena y muy responsable (sí, tengo muuuuy mal genio y a veces soy una malcarada, pero si una cosa tengo es que soy cumplidora, y no sólo lo dice mi madre), ya tengo hecho todo el papeleo de final de curso: actas, memorias, inventarios, exámenes de septiembre... Es cierto que me he quedado algunos días unas horitas más, pero vale la pena, porque aunque ahora me muero de aburrimiento, lo hago con la conciencia limpia y con la tranquilidad y el desahogo del que lo tiene todo listo a punto de partir.

Los últimos días del curso son un poco lúgubres, no sólo porque este año el tiempo no acompaña, sino porque ya no hay chiquimonsters incordiando por los pasillos. Seamos sinceros: un colegio sin niños es de todo menos un colegio. Es un edificio de la administración pública, pero hasta que los renacuajos y no tan renacuajos regresen a las aulas no será un colegio o instituto. Y sí, a veces nos gusta perder a los alumnos de vista, no lo negaré, o tener menos clases y con menos niños por clase -eso ya sería pedir un milagro, tal y como estamos-, pero estar en el instituto sin niños, sólo para hacer papeleo administrativo (aka: 'burrocracia'), pues no tiene gracia. Ninguna.

Peeeeeeeero bueno, mañana hay claustro, el jueves volverá a ser como hoy y el viernes despedida y para casita, que AirBerlin me espera.

¿Qué tal vuestros últimos días de curso? ¿Vosotros también os dedicáis a leer correos y a calentar la silla? Ah, y para que conste, me he ofrecido tanto a mi jefa de departamento -que es un amor- como al jefe de estudios -que también es un amor, porque es de mi mismo departamento :P- por si me necesitaban para cualquier cosa, así que no vayáis diciendo por ahí que soy una holgazana, ¡lo que pasa es que vivo de rentas! Jajajaja.

jueves, 23 de mayo de 2013

La maldición de la sustituta

No me lo neguéis porque todos sabéis que existe: es la maldición de la sustituta. Esa sensación que te hacen llegar tus alumnos de que eres "la otra", "la nueva", "la bruja", "la mala"... LA USURPADORA.

A ver, con esto una cuenta siempre que llega a un centro ya empezado el curso, cualquiera que sea el momento. No es lo mismo empezar el curso con los alumnos a encontrártelos "a medio hacer", y mucho menos hacia el final, cuando se acercan las notas definitivas.

Mucho peor lo tienes cuando hay un grupo que te odia, que te desprecia y que, definitivamente, te dice claramente y a la cara que preferirían que volviera la titular. A ver, que todo esto me parece estupendo que lo pienses, pero sé un poco listo y no me lo digas.

Hoy, después de mil y una batallas a cuentas del sistema de evaluación y de hacer valer la todopoderosa programación -qué haríamos sin ella en caso de duda-, y de haber escuchado mil y un desprecios hacia mí, me he armado de valor y les he dicho que no estamos obligados a caernos bien, ni yo a ellos ni ellos a mí, pero que sí nos tenemos que tolerar para, al menos, crear un clima de respeto y de cordialidad para que puedan aprender, que yo puedo ser muy bruja, muy mala, una usurpadora, pero que estoy aquí para que aprendan, que por mala malísima que sea, seguro que aprenderán algo.

Sí, amigos lectores, después de haberla capeado dos veces a la tercera ha caído sobre mí la maldición de la sustituta. Como usurpadora que soy, creo que me sentaré en un trono de hierro y comenzaré a aplicar justicia desde ahí, muy a lo Juego de Tronos, ¿qué os parece?

Menos mal que esto sólo me pasa con un grupo, y sólo con la mitad, que si no, íbamos 'apañaos'.

martes, 21 de mayo de 2013

Amar en tiempos revueltos style

No, amigos, no os voy hablar de una de mis series favoritas, que también, hoy os voy a hablar de cómo me las apaño en Ibiza. Si alguien ha decidido venir a la isla en verano -o sus proximidades- sabrá que es un lugar carísimo. Pero caro caro. Muy caro. Extremadamente caro. Por poneros un ejemplo, ya no quedaban minipisos de una habitación a 500 euros -que para una habitación ya me parece una barbaridad-, y por el último al que llamé ya me pidieron 800, más luz y agua. Total, 800 euracos por un cuchitril de una habitación. Inadmisible. Bueno, si tú me dices que tiene vistas al mar a la puesta de sol en Sant Antoni, y es un minipiso de pero nuevo y de superlujo, pues oye, una se lo piensa, pero no, no hablamos de esto, hablamos de una cosa más bien normalita.

Ser profesora y decir que te vas en junio no arregla nada, ni siquiera sirve para decirles que los meses fuertes pueden seguir cobrando un pastizal a los italianos que accedan a pagarlo. Descartada la opción de una vivienda al uso, y comparando los precios con los de cualquier hotelito de 2 o 3 estrellas cercano al centro (un punto a favor de Sant Antoni es que tiene muchísimos tipos de alojamiento), me salía mucho más a cuenta la vida de hotel. Por su proximidad, por sus referencias, por su limpieza y porque son muy majos, me decanté por el Hostal Tarba, que os recomiendo si deseáis venir un fin de semana a Ibiza. A parte de que está muy cerca del instituto, es un lugar más que decente para vivir. Además, sólo es para dos meses, incluso menos, así que una se apaña como puede. Para un curso completo, y con las vacas flacas del invierno para los propietarios de pisos, otro gallo nos hubiera cantado.

Como en cualquier hotel, en este caso de dos estrellas, la habitación no tiene cocina -ni neverita- ni lavadora, pero mi instinto de supervivencia y mi kettle, junto con una amplia terraza, han ayudado a paliar la situación. Obviamente las sábanas y las toallas me las ponen ellos, así que las cosas grandes no las tengo que lavar, y aprovecho para lavar los vaqueros y demás cuando voy a Mallorca, que es muy frecuentemente. Problema de lavandería solucionado. Por lo que a la comida se refiere... pues una se apaña. Es cierto que en Mallorca tengo 2 fogones eléctricos y un microondas viejito que me iría muy bien, pero para tan poco tiempo paso de tanto trajín. Kettle al canto, leche al baño maría o leche en polvo, cafés y tés, purés al baño maría, sopinstant, ensaladas, ensaladas de rúcula, queso, quelitas y fruta. Éste es mi menú. Además, si me apetece algo especial, en la sala de profes hay microondas, así que mal menor, pero vamos, que esa es una opción muy remota. ¿Qué os parece?

Ya podéis ver que mi vida se asemeja mucho a la de la que se muestra en la pensión de Amar (con huevos revueltos o para siempre, como queráis) en las sobremesas de Antena 3, y además el hostal tiene una terraza y una piscina que son una gozada -para corregir-, y a parte de una carta a precios asequibles también tienen un menú diario, del que tiro cuando no he ido a hacer la compra o cuando me apetece ser un poco señora. Otro puntazo del hotel son sus desayunos: por 3'50 tienes café con leche, cruasán y zumo de naranja, ideal para los fines de semana. ¡Los cruasanes están riquísimos!

¿Que no os apetece esto? Pues tiráis del bar del instituto. En el Quartó de Portmany tenemos una cafetería genial, con pizzas, tostadas de queso, bocadillos, unos cafés deliciosos, mil y una guarrerías, zumitos de naranja naturales, diferentes tipos de zumos embotellados, napolitanas... Y dos hornitos para que siempre que quieras te puedas tomar las tostadas o la bollería calentitos, sin que se reblandezcan en el microondas. Si ninguna de las tres opciones os motiva, siempre podéis tirar de restaurantes, aunque por menos de 15 euros dudo que comáis, aquí en Ibiza. Bueno, siempre os quedan el Burguer King, el McDonald's y el KFC.

Bonus track

Me he comprado una preciosa tacita decorada con cupcakes para tomarme la leche por las mañanas, porque ya que es leche en polvo desnatada Sveltesse (de Nestlé), al menos que el recipiente tenga consistencia. Os informo de que era de las más caras y valía 1'50. :D Postguerra style.

Mi taza y mi leche en polvo. También tengo minibricks de leche de la normal.





miércoles, 1 de mayo de 2013

La vida del interino caracol

Yo, sonriendo.
El interino caracol vive con la casa a cuestas. La casa puede ser un coche repleto hasta los topes que hasta la Guardia Civil del puerto pasa de inspeccionar por pereza o dos maletas llenas de cosas tan inverosímiles como un hervidor de agua.



Burrointerino
Yo soy una interina caracol. Esta vez un caracol con pocas cositas, porque en nada se acaba el curso, pero caracol a fin de cuentas. Tienes que llevar un poco de todo: a parte de lo normal que te llevarías de viaje, también tienes que coger cosas que usas en tu vida diaria en tu casa pero que no sabes que usas, como por ejemplo una cafetera. Un, dos, tres, responda otra vez: una cafetera, un cuchillo que corte, un vaso medidor, una mantita para la tele, un vaso de plástico, un enchufe adaptador...

Pues eso, que soy una interina caracol. Definitivamente soy una interina caracol. Pero bueno, nada que Iberia, Air Berlín o Balearia no solucionen. Eso sí, temo el día del regreso porque voy a parecer una gitana yendo a vender al mercadillo.


jueves, 25 de abril de 2013

¿Cómo hacer que los de la Conselleria te llamen para ofrecerte trabajo?

Pequeña guía para conseguir la soñada llamada de la Conselleria a fin de obtener una sustitución.

¿Cómo hacer que los de la Conselleria te llamen para ofrecerte trabajo?


1. Sea feliz y pase del teléfono.
2. No espere llamada alguna desde por lo menos el mes de octubre.
3. Haga planes.
4. Apúntese a exámenes oficiales.
5. Enamórese y sea muy, muy pero que muy feliz. Asquerosamente feliz. :D
6. Concierte todo tipo de citas.
7. Intente conseguir un trabajo en otro ámbito.
8. Planifique un viaje.
9. Intente mantener la línea.
10. Olvídese de la docencia.

Y es entonces cuando...

¡RIIIIIING!

Sí, amigos, os llaman de la Conselleria y os mandan a Ibiza, con lo que el decálogo anterior se va a la mierda pero sois estúpidamente felices de volver a entrar en un aula con treina monstruitos a los que, confesadlo, echabais de menos. Entonces lo anterior se convierte en:


1. Sea feliz y pase del teléfono.
Vuélvase una histérica pegada al teléfono.

2. No espere llamada alguna desde por lo menos el mes de octubre.
Quédese pegada al ordenador y al teléfono buscando pisos, organizando los primeros días, contactando con el centro...

3. Haga planes.
Deshaga todos los planes y reorganice su vida en 20 minutos.

4. Apúntese a exámenes oficiales.
En el mejor de los casos podrá correr para anularlos o podrá pedir un día en el trabajo, en el peor, perderá la convocatoria y el dinero.

5. Enamórese y sea muy, muy pero que muy feliz. Asquerosamente feliz. :D
 Bueno, ésta puede seguir igual, porque el amor no conoce distancias, y siempre espera a los apasionados reencuentros. Ya me entendéis... jejejeje.

6. Concierte todo tipo de citas.
Anule todo tipo de citas -médicas, laborales...- y posponga su salud, su vida social, etc. hasta que acabe el curso.

7. Intente conseguir un trabajo en otro ámbito.
Cuando tenga algo medianamente apalabrado, zas, le llamarán. No falla.

8. Planifique un viaje. Cómprese un billete de avión o barco para echarse una escapadita de placer. Esta tampoco falla: la Conselleria le llamará y tendrá que cambiarlo o anularlo todo.

9. Intente mantener la línea.
El histerismo se apoderará de usted y devorará todo el chocolate de su casa y cualquier otro 'alimento' guarreril con un montón de calorías. 

10. Olvídese de la docencia.
Tendrá que rebuscar entre sus materiales didácticos todo aquello que pueda serle útil según los cursos que vaya a impartir. 

Hala pues. A partir del lunes este blog retomará su nombre y, al menos durante dos meses, ya no seré una interina en paro y os podré ir contando historias de día a día, y no sólo las anécdotas que recuerdo o mis cruzadas contra la burrocracia educativa y sus gerifaltes.

PD: Desempolvar la Iberia Plus de tanto en tanto no viene mal.

martes, 26 de febrero de 2013

De cuando fui profesora de lenguas extranjeras

Actualmente estoy haciendo un curso de fomación online que organiza la Conselleria d'Educació y una de las actividades es explicar una experiencia educativa que hayamos tenido para con la enseñanza de lenguas extranjeras y adjuntar una fotografía. Así pues, me he propuesto explicar algunas cosas de mi vida que, por sí solas, quedarían inconexas en el blog. Aunque me he excedido un poco en extensión y en pretensiones, creo que mi experiencia como profesora de lenguas extranjeras en tres idiomas queda bien plasmada. ¡Ojalá que pueda aumentarla en breve!

A lo largo de mi vida, y desde los 17 años, he realizado varios trabajos y no todos ellos tenían que ver con la docencia. A parte de las típicas clases particulares que salen de tanto en tanto, me pasé 6 temporadas trabajando en un souvenir. Eso suponía que acababa las clases el 31 de mayo y el 1 de junio ya empezaba a trabajar; libraba los días que tenía examen. Y así hasta el 30 de septiembre, para volver a la UIB el 1 de octubre. Había cosas que me gustaban mucho del trabajo, como estar todo el día hablando -ya me conocéis- y el hecho de practicar idiomas mientras hacía paquetitos de regalo, asesorar sobre moda y calzado (ironía, bueno, sobre calzado sí) y quitar el polvo a las figuritas NAO de Lladró sin romper ninguna. Hay que ver lo que gusta Lladró a los ingleses, ¡una locura, oiga! Recuerdo que me encantaba vender NAO a las señoras mayores del centro de Inglaterra, eran un encanto, más majas ellas... Y gastaban, eso es lo importante, jejeje. Ahí estuve todos los veranos del 2003 al 2008.

En cuarto y quinto empecé mis contacto directo como docente de lenguas extranjeras. No era exactamente clase lo que yo impartía, sino más bien horas de conversación y de contexto cultural, un bloque de 6 horas para cada grupo. El trabajo de verdad venia bajo la etiqueta de "guardian angel" o "student helper". Colaboré, pues, con CIEE a la hora de integrar a los alumnos americanos no sólo en la universidad, sino también en la ciudad de Palma. Íbamos a comer, a cenar, a tomar un aperitivo, de excursión, ¡incluso de viaje a Barcelona! Me lo pasé pipa. Además, como eran colaboraciones más informales, me lo tomaba más como un hobbie que como un trabajo. Aprendí muchísimo de Antonia Ferriol, la directora del centro, quien me dio muchos trucos para procurar enmendar errores y evitar el choque cultural. Recuerdo aquella etapa con mucho cariño, no en vano, los mejores años de mi vida se los debo a la universidad.

Una de las actividades en las que colaboré fue una excursión a Petra. ¿Y por qué Petra? Porque de ese pequeño pueblo mallorquín es Fray Junípero Serra, que fundó la mayoría de ciudades del suroeste de Estados Unidos. Allí visitamos unas bodegas, la casa/museo de Fra Juníper y comimos en un restaurante de la plaza. Aquí tenéis unas fotitos*.

DE PETRA A CALIFORNIA


Mirad qué atentos, escuchando la explicación sobre la elaboración del vino.

Uno de los rinconcitos que visitamos en Petra

Ésta última es de la cena de despedida: tres profes/asistentes y tres alumnos.

En quinto, antes de acabar la carrera, se salió mi primer trabajito de docencia directa con alumnos. Se trataba de impartir dos horas seguidas de clases extraescolares de inglés en un colegio de Palma, Montision. Ahí descubrí que lo mío era secundaria y no primaria, porque tuve a unos 20 nenes de 1º a 3º de primaria, que después reestructuramos, y me quedé con unos 15 sólo de 2º de primaria. Os aseguro que los miércoles de 3 a 5 yo me cansaba más que en toda la semana, jajajaja. Eran muy majos -salvo excepciones-, pero el trabajo de maestra no es lo mío. Eso sí, os aseguro que aprendieron pintando, recortando y pegando un montón. Trabajábamos por temas: los animales, la familia, la ropa, los juguetes... Las clases eran básicamente de vocabulario, aunque intercalaba algunas frases básicas. Desde luego, dar gramática en 2º de primaria no es lo suyo... Me gustó mucho la experiencia, pero sin duda alguna prefiero un 2º de ESO.

Al acabar la licenciatura, en junio de 2008, seguí trabajando una temporada más en la tienda, pero en septiembre me surgió la oportunidad de trabajar en una beca de colaboración / investigación en la universidad. Además, era de fonética. Todo un lujazo. Por si eso fuera poco, además era un estudio sobre el vocalismo balear aplicado al aprendizaje del inglés, así que era fonética aplicada en vena con un propósito didáctico. Ahí mi vertiente friki se desarrolló más aún, hecho del que me enorgullezco hasta la saciedad, jejeje. Mientras, estaba estudiando el CAP del diablo, esto es, una formación "pedagógica" que no sirve para nada. Yo creo que muchos pedagogos tienen un complejo histórico que les llega de la antigua Grecia, cuando su labor se basaba en acompañar a los hijos de casas buenas al gimnasio (colegio) y velar por su integridad física y sexual (vamos, tenían que impedir que sus profesores se los beneficiaran). Eso para mí era un trámite, porque pronto me di cuenta que, en clase, tenía que hacer exactamente lo contrario a lo que ellos me decían si quería tener suerte, orden y, sobre todo, si quería que mis alumnos aprendieran y se desarrollaran como personitas. El verano de 2009 me tomé un descanso en el souvenir y seguí trabajando en la beca de la universidad.

A principios de septiembre, y por cosas del destino, recibí varias llamadas de compañeras mías que habían estudiado Filología Catalana diciéndome que tenían unas cuantas horitas de lengua catalana para mí, puesto que tengo el Nivell D (C2). Por falta de tiempo, a ellas les era imposible realizar esas clases. Aquí empieza mi etapa en el Ejército. No, no es broma. Se trataba de impartir clases de lengua catalana y literatura a nivel de 3º y 4º de ESPA (ESO) para militares de tropa que necesitaran sacarse el graduado, bien porque fueran de la antigua etapa de EGB, bien porque no habían podido acabar sus estudios. Como veis, seguí trabajando con las lenguas extranjeras. Sí, con las lenguas extranjeras, puesto que el 95% de mi auditorio lo conformaban alumnos que desconocían totalmente el catalán, así pues, tuvieron que ponerse las pilas para, en un curso, llegar a un nivel como de 4º de ESO o, al menos, prepararse para el curso siguiente y perfeccionar las demás asignaturas.

Lo tengo que confesar: Llegué a la base militar con cierto miedo. Aunque siempre diga que voy a comprar una arma y a cargarme a alguien, lo cierto es que sólo de verlas de lejos me dan pavor. Además, el hecho de que alguien de mi misma edad -o mayor- me tratara de usted me desconcertaba. La verdad es que fueron todos muy majos, desde el teniente que se encargaba de organizar el curso hasta el último soldado de la clase. En esos tiempos se me conoció somo "sa mestra", pronunciado a la castellana. Aunque en un principio no lo pareciera, ésta ha sido una de mis mejores experiencias dando clase, no sólo porque suponía todo un reto enfrentarse a 40 hombres corpulentos en clase que me miraban con cara de susto / desconcierto / desconfianza en los primeros días (en los últimos días sólo había unos 10 o 12 como mucho), sino porque, lejos de lo que uno se pueda imaginar, me dieron TOTAL LIBERTAD para organizar las clases, el temario, etc. Mientras los alumnos aprendieran lo que entraba al examen (el recién inaugurado por aquel entonces currículum de ESPA), no había problemas. No os voy a contar cómo fue la parte de explicar sociolingüística y lo de catalán/malloquín/valenciano y su p... madre, porque al final hice valer mi autoridad académica y todos tan contentos, pero os puedo asegurar que me lo pasaba pipa llevándoles noticias del victorioso Barça de Guardiola -a ellos, que eran prácticamente todos del Madrid- y leyéndolas en clase. Era una práctica de lectura en catalán como cualquier otra, pero os aseguro que prestaban más atención a eso que a cualquier otra chorrada. Si el Barça había jugado Champions en miércoles y había ganado, los jueves a las 7 me temían: tocaban las puyitas Barça-Madrid.

Como veis, una vez superados los primeros días en los que se repetía la siguiente situación de:

PROFESORA: Meam, tu, Antonio, d'on ets?
ALUMNO: De Graná.
PROFESORA: Sí, d'acord, però que me podries dir d'on ets? Jo sóc de Mallorca.
ALUMNO: De ande voy a ser, hija, de Graná!

Grigrigri

PROFESORA: Que m'ho podries dir en català?
ALUMNO: -Con cara de pocos amigos pero intentándolo hacer lo mejor posible para conservar su orgullo de macho- "Jo sóc de Granada".
PROFESORA: Molt bé! Ho has fet beníssim! Melassa! (Y era cierto, lo hizo divinamente, era sólo un poquito de timidez.

La cosa se relajó y las clases empezaban a ser más distendidas, no en vano, venían voluntariamente por las tardes y después de haber trabajado por las mañanas. Al tiempo que impartía mis tres horitas semanales de catalán me llamaron de la Consellería y empecé a trabajar en Manacor, donde conocí a gente fabulosa, así que cruzaba mallorca casi a diario para dar clase y el tren se convirtió en mi despacho particular para corregir, preparar clases, etc.

Tras acabar mi sustitución en el IES Mossèn Alcover, en enero la Conselleria me manda a un CEPA a Menorca, donde seguiría trabajando con adultos aunque desde el ámbito de la lengua castellana. Me apenó mucho dejar las clases en Palma, pero no tenía alternativa. Una compañera de catalán ocupó mi lugar y los chavales estaban más encantados aún si cabe. ¡Gracias Xisca! Bueno, sigamos: Como llegaba a Menorca con unas altas expectativas, la realidad me chocó bastante. Como ya he dicho otras veces no me gustó nada ese tipo de enseñanza para adultos. ¡Era todo taaaaan distinto de los niños de la base! Eso sí, para hacer honor a la verdad, también tengo que decir que tuve alumnos y grupos fabulosos con los que aún mantengo el contacto. Luego la suerte volvió a llamar a mi puerta y estuve el curso anterior (2011-2012) en un IES todo el curso. La experiencia como tutora de 2º de ESO en el Cap de Llevant es de lo mejorcito que me ha pasado en la vida, tampoco se quedan atrás los otros grupos de segundo, ni mi primerito de procesos de comunicación, ni mis terceros de chiquimonsters, especialmente mi 3º C.

Mi tutoría de 2º - Falta Júlia

De los chiquimonsters de 3º ya os he hablado muchas veces, jejeje.

Ahora espero que la suerte, en su camino, se vuelva a pasar por aquí. Dios sabe que la persigo, le mando cartas, e-mails y currículums, pero se hace de rogar. ¡Pronto llegará!


__________
*Si alguien se reconoce en las fotos y no quiere aparecer, que me lo comunique por e-mail y eliminaré la imagen o pixelaré su rostro. 

lunes, 21 de enero de 2013

¡Cómo pasa el tiempo!

Aunque no os lo creáis, hoy Diario de una profesora interina (en paro) cumple un año. Un año lleno de posts  y con más de 12.000 visitas. Un año en el que he soltado de todo: cosas acertadas y burradas, cosas profundas y cosas triviales, experiencias e inexperiencias... Pero sobre todo ha sido un año muy movido, en el que me he acordado de mucha gente, como mis primeros compañeros del Mossèn Alcover, y también de muchos alumnos, que también son gente, pero de otra manera: ¡Son chiquimonsters! xD Jejejeje.

Ha sido un año lleno de experiencias y de nuevas amistades cuya forja permanecerá inalterable en el tiempo, un año en el que he disfrutado de estar en un instituto, en el que he aprendido mucho, en el que he adelgazado, en el que he mejorado mi humor (aunque mi madre me diga que no), un año en el que he aprovechado el paro para formarme y para mejorar, un año en el que me fui a un curso de 15 días a Mánchester a perfeccionar el inglés y en el que conocí a un montón de gente maravillosa.

Han pasado 366 días, porque 2012 fue bisiesto, en los que me habéis leído, me habéis dado vuestro apoyo, me habéis odiado y me habéis criticado -cosa que me encante-. 366 días de tener un lugar en el que desahogarme o en el que soltar mis chorradas. Un año del que os debo muchos posts, tranquilos, lo recuerdo, pero estoy intentando suavizar algunos... Un año, a fin de cuentas, en el que habéis estado conmigo, y por eso os doy las gracias.


¿Qué tal una tarta como ésta, de charhadas.com, para celebrarlo de una manera dulce?



domingo, 20 de enero de 2013

Al funcionario anónimo

Hoy, por una vez y sin que sirva de precedente, voy a hablar bien de los funcionarios que se encargan de papeleo. También es cierto que lo hago a partir de la idea/petición de mi amiga Victoria, después de haber sido tratadas tan estupendamente por este chico. Os cuento:

Como estamos como chotas y desesperadas por trabajar, vamos a solicitar una plaza como profesoras visitantes en Estados Unidos. Hasta donde yo sé, ella ha solicitado Texas, así que no os extrañéis si el año que viene la veis con unas botas de ranchera y un sombrero de ala ancha con toda una colección de armas de asalto. Yo, por mi parte, he pedido Washington D.C., así que o bien acabo en un guetto afroamericano rapeando y/o cantando gospel, o me vuelvo una conspiranoica de la seguridad nacional. Pero primero nos deberían preseleccionar, seleccionar y contratar, y eso, amigos, es harina de otro costal.

Si la burrocracia ya es tediosa de por sí, imaginaros si tenéis que conseguir que diferentes instituciones os traduzcan títulos y certificados del catalán al castellano. Pues bien, es aquí donde entra nuestro funcionario majo, que trabaja en el edificio de la Conselleria d'Educació que está en Los Geranios. No sólo nos recibió con una sonrisa y evitando poner cara de susto cuando lo asaltamos para pedirle que porfaplis nos tradujera nuestro certificado de formación permanente. Y no sólo lo hizo, sino que lo hizo rápido. Y no sólo lo hizo rápido, sino que cuando nos aparecieron nuevos cursos actualizados en nuestro portal del personal, nos modificó el certificado el mismo día, porque le dimos pena y porque vio que teníamos prisa.

Funcionario anónimo y no tan anónimo, porque sabemos que te llamas Miquel T., vaya para ti este reconocimiento al trabajo bien hecho y a las muestras de humanidad para con las interinas en paro. ¡¡Otro día ya te haremos llegar más chocolatinas!!


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Extra: Señor Poseidón y señores de Balearia, haced el favor de empezar a sacar barcos ya, que mi amigo Joan V. tiene que estar mañana en Ibiza para poder tomar posesión de su plaza como sustituto y no se lo estáis poniendo fácil. ¡Que en AirNostrum no caben coches, almas de cántaro!

sábado, 19 de enero de 2013

Cosas que se aprenden en un CEPA

Como todos sabéis, si hay un tipo de centros que odio con todas mis fuerzas son los CEPA. A ver, que si me toca ir a trabajar a uno iré y santas pascuas, pero qué queréis que os diga, yo prefiero la ESO. Aunque a lo largo de mi paso por el Joan Mir i Mir me encontré con alumnos y compañeros maravillosos, no es lo mío. No lo es. No cabe duda. Aun así, debo decir que aprendí muchas cosas (tanto las que se deben hacer como muy especialmente las que NO se deben hacer), y la primera de ellas consistió en un bofetada al ver que un CEPA no era el paraíso terrenal prometido al docente, ni mucho menos.

Una de las cosas buenas que sí saco de mis casi dos cursos ahí es la elaboración de materiales propios; como no existen libros que se adapten al currículum de ESPA de las Islas Baleares, nos toca pringar y rezar por que alguien nos preste algo que nos sirva. En ese centro coincidí con Ana y con Juana Mari (quien la sustituyó en su baja por maternidad), y a ellas debo muchísimas ideas y muchísimos materiales, así que aprovecho para darles las gracias. Curiosamente las dos han acabado haciendo cuentas: una como secretaria del CEPA y la otra como concejal de hacienda del ayuntamiento de su pueblo. ¡Y son las reinas de la eficiencia! ¡Os lo prometo!

Con este post os quiero enlazar al blog de Ana, en el que encontraréis una entrada que explica bastante bien qué es realmente la educación para adultos y qué nos podemos encontrar en un CEPA. Aunque a veces tengamos visiones muy distintas del mundo educativo y gustos muy distintos por lo que a las clases se refiere, coincidimos en lo básico, así que aquí os lo dejo.

En esta casucha fría e inhóspita del barrio del Carmen se encuentra el CEPA.

*Mariluz, si lees esto, te diré que de ti ni hablo, porque sin tu incansable ayuda no sé cómo hubiera pasado el curso en el Cap de Llevant. Jamás he visto materiales más cucos y más bien organizaditos tanto para ESO como para Bachillerato. Una maravilla.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Enseñar el arte de vivir. Aprender el arte de enseñar.

Creo que es justicia que hoy os transcriba una conversación que he tenido en Facebook al hilo de un comentario de Jéssica Brid en su muro a cuentas de un vídeo que a continuación os copiaré. Coincidí con Jéssica en la carrera. Ella es -bastante- más joven que yo, pero siempre teníamos un ratito para charlar en el bar e incluso puede que llegáramos a coincidir en alguna optativa. Es una chica dicharachera y muy curiosa que ahora es alumna del Máster de Formación del Profesorado, lo que viene siendo el antiguo CAP. A partir de ahora lo llamaremos Mastercap.

Pues eso, se ve que para algún trabajo del Mastercap les han hecho ver este vídeo, que yo vi íntegramente en un curso de formación del profesorado que versaba sobre las competencias básicas. El documental se titula Pensando en los demás y se desarrolla en Japón. No os cuento más, es mejor que lo veáis:


Una de las expresiones que más me gustan la pronuncia el locutor: "el arte de vivir". ¿Acaso no es la enseñanza un desarrollo, un aflorar de lo que va a ser el arte de vivir hasta el fin de nuestros días? Reflexiones filosóficas a parte, dos cosas me fastidian de la formación del profesorado: 1. Dan ejemplos de primaria a profesores de secundaria. ¿Acaso querríais que un ginecólogo os operara el cerebro? Y sí, sé que todos somos docentes y bla, bla, bla... pero cada uno con lo suyo. 2. Creo que no son muy conscientes de la realidad de los centros: o lo ven todo "happy flower" o son muy catastrofistas. Dicho esto, os copio la conversación, que no tiene desperdicio.


Y aquí tenéis el resto. Os lo transcribo para que os sea más cómodo leerlo:


Puterina en paro (PEP), o sea, yo: Jajaja, no lloré, pero me impactó. Eso sí, cada vez tengo más presente que el trabajo base debe hacerse en primaria (que es justo lo que se descuida). Luego, cuando las bases ya están sentadas, es muy difícil cambiar a una persona. La bondad debe salir pronto, si no, ¡queda cubierta de hormonas adolescentes! xD

Alumna de Mastercap (AM), o sea, Jéssica:  Exacto. Es lo mismo que pensé yo. Sobre todo porque, del mismo modo que estos alumnos cambian de compañeros cada dos años, en nuestras aulas hay también alumnos que van y vienen a lo largo de su escolarización. Si esto no está trabajado desde pequeños, es muy dífícil que establezcan los vínculos de la amistad tan rápido entre ellos con compañeros que cambian constantemente por X motivos. ¡Ojalá todo empezará desde la base y nos llegarán alumnos así! 

PEP: Ya verás que de la teoría a la práctica hay una diferencia brutal... Y que los documentales sólo muestran la cara amable de la educación... Hay de todo, pero prepárate para una clase como la de mentes peligrosas, aunque debo reconocer que los alumnos majos ¡también existen! xD

AM: En el máster de lo que más se encargan es de enseñarnos toda la parte negativa que existe. Creo que la idea que nos han creado o bien se aproximará bastante a la realidad o bien habrán sido tan catastrofistas que nos parecerán angelitos. xD De hecho, mi máxima desmotivación ahora reside en que me han destrozado por completo la visión idealista que tenía de lo que era ser docente y de lo que sucede realmente...

PEP: Hombre, catastrofista, catastrofista... A mí en en CAP los profesores me parecían muy cumbayás todos. En una clase normal te encontrarás de todo: niños con problemas de aprendizaje, niños con problemas en casa, niños que te causan problemas, niños que sean una combinación de las tres, futuros maltratadores, madres adolescentes en potencia, gallitos prepotentes, alumnos buenos pero que no estudian, alumnos buenos que se lo creen más de lo que son, alumnas que pasan desapercibidas pese a sus buenas notas, alumnos que te caigan mal, alumnos a los que quieras matar, alumnos que te den pena y te los quieras llevar a casa... De los papás no hablamos. Eso sí, te aseguro que no cambio este trabajo por nada del mundo.

AM: Pues ahora no son nada cumbayás... te aseguro que a TODOS (porque yo soy una sensiblera sin remedio) se nos eriza la piel y se nos llenan los ojos de lágrimas cuando nos cuentan la realidad de hoy (los alumnos de este mismo curso, con sus problemas de estos mismos meses y días). Está siendo bastante duro darse cuenta de todo esto. Es como las guerras, el hambre, etc., que vivimos con ello pero no nos afecta a nuestro quehacer diario. Ahora es ser consciente de los problemas de todos estos pobres niños que son nuestros alumnos, saber que muchas veces sólo te tienen a ti y que todo ello te va a afectar de lleno. Creo que no estoy preparada para tanto. Tendré que aprender mucho.

PEP:  Aprenderás, aprenderás rápido, porque a ser profe se aprende con el corazón. Aprenderás a comprar un bocadillo a aquel alumno que no trae merienda y le guardarás el secreto, porque nadie puede saber que en su casa, además de no tener comida, está desatendido. Aprenderás a aconsejar y a consolar con una sonrisa cómplice a una niña a la que le ha venido su primera regla. Aprenderás a comprender a ese alumno al que los bancos han echado de su casa y que ahora vive con sus abuelos y que cuida los libros como si fueran su tesoro más preciado. También aprenderás a ser la camarada del alumno que intimida a los demás y comete pequeños delitos fuera del centro, porque en el fondo es un niño que sólo busca llamar la atención para obtener un poco de cariño. Aprenderás peluquería y estética, porque esa alumna que se maquilla en clase esconde una severa dificultad de aprendizaje que nunca ha sido diagnosticada, pero leerá con entusiasmo los consejos de belleza del Pronto. Otra cosa que aprenderás es que eres un eslabón de una cadena, y que si tú te quiebras también se quiebra todo lo demás. Aprenderás a no matar a un compañero que te ha hecho una faena, porque lo necesitas, porque él es otro eslabón imprescindible para que tus chiquimonsters aprendan. Aprenderás a ser mamá, hermana, amiga, tía, prima, porque ser profesora no basta. Aprenderás a explicar las categorías gramaticales como si fueran una casa con 8 pisos y un ático para no aburrir al auditorio, y será algo que ellos siempre recordarán. Aprenderás que, a veces, la policía debe intervenir para evitar un mal mayor. Aprenderás a ver y a reconocer a un niño víctima de bullying, y tendrás que buscar estrategias para ayudarlo, aun cuando eso pueda suponer un mal mayor. Aprenderás a lidiar con los padres del agresor. También aprenderás a explicar a una alumna qué es una IVE, y cómo se coloca un condón, pero aún más importante es que aprendas a enseñarle a decir no cuando no le apetezca estar con un chico. Aprenderás que el choque cultural entre religiones es brutal. Aprenderás que para que te escuchen los 20 o 30 alumnos de una clase tienes que hacer un poco de teatro, y ni por esas. En fin, poco a poco aprenderás a disfrutar con este trabajo, al que, ya te digo desde ahora, deberás consagrar tu vida, porque el aprendizaje, como bien decimos a nuestros alumnos, es un goteo constante de experiencias a lo largo de la vida.

AM: ¡Me ha encantado lo que me has escrito! ¿Me dejas que copie este texto en mi carpeta de aprendizaje para una asignatura? (Diciendo, por supuesto, que es de una gran amiga y gran profe xD) 

PEP: Jajajaja. ¡¡Todo tuyo!! ¿¿¿¿Me dejas a mí poner nuestra conversación el el blog???? ¡¡¡Mantendré tu anonimato si lo prefieres!!!



Y obviamente no mantuve su anonimato, ¡pero porque ella me dio permiso! Le agradezco a Jéssica también su 'momento pelota' en el último comentario, jejejejeje. Bromas a parte, no quiero acabar esta entrada sin dedicársela por supuesto a Jéssica, que no ve el momento de trabajar de profesora, a todos sus compañeros, que se forman con afán y ahínco para mejorar la educación venidera -si les dejan-, a todos mis compañeros, a los que trabajan y a los que no, a todos los alumnos, a los que nos incordian y a los que nos hacen la vida más fácil, pero sobre todo quiero dedicar estas palabras a todos aquellos que, en un momento determinado, supieron que ser docentes implicaba mucho más que dar clase.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Mundo interino

Antes de empezar os aviso de que tengo un severo SPM y dolor de muelas a partes iguales. Y hace frío. Y tengo hambre y no puedo comer guarradas. Asco de genes. Bueno, dicho esto, voy a procurar que nadie muera mientras perpetro este post, así que me animo con él y hoy os cuento qué es "Mundo interino".

Mundo interino es todo el colectivo de profesores interinos (la mayoría de ellos en paro) que se dan consuelo mutuo real o virtualmente. Viven en un mundo de fantasía que se llama Villainterino, en el que todos los profesores tienen trabajo y pueden desempeñar su labor docente. Muchos de ellos han desarrollado el síndrome del profesor estresado y van preparando materiales como si estuvieran planificando clases pese a hacer meses ya que están en paro. ¡Éstos son los más peligrosos! ¡Huid de ellos, insensatos!

Para agradar al Ministro Wert y a su futura contrarreforma, Mundo interino también se segrega por sexos para llevar a cabo sus actividades cotidianas, que podríamos reflejar en "Los lunes al sol" para ellos y "Usos amorosos de la posguerra española" para ellas.

LOS LUNES AL SOL
Y los martes, y los miércoles, y los jueves...


El interino macho lee, lee mucho, ve todos los documentales de La 2, es asiduo a las entrevistas de TV3 y escucha música underground. Además, es un friki de la informática. Pese a todo ello, y como buen macho que es, también le preocupa su aspecto físico; es por eso por lo que procura ir al gimnasio unas tres veces por semana y a correr varios kilómetros otras tantas.

El interino macho mantiene contacto con sus congéneres en un lugar inhóspito llamado "bar". Ahí consulta la prensa diaria y, con suerte, tendrá un euro para tomarse un café. El interino macho también lleva a cabo otras actividades inclusión grupal de género entre las que se encuentran "los partidos", ya sean reales o televisados. De cualquier deporte, eso no importa.


USOS AMOROSOS DE LA POSGUERRA ESPAÑOLA
Si no habéis leído este ensayo de C. Martín Gaite, leedlo. Os encantará. 
La interina hembra es una histérica por naturaleza. Estar desocupada la pone de los nervios y para paliar esa situación procura entretenerse con cualquier cosa que tenga a mano. Voraz lectora, necesita realizar otras actividades para desarrollarse en su vida diaria. El frío y la comodidad del pijama hacen que salga menos, así que la mayoría de sus tareas se desarrollan en el ámbito doméstico.

Entre sus múltiples aficiones redescubiertas se hallan la cocina, el punto de cruz, la calceta y hasta la limpieza. ¡La limpieza! La interina hembra se ha convertido en el adalid del orden y la pulcritud domésticos. No es capaz de sentarse a coser tranquilamente en la mesa camilla mientras ve alguna serie de sobremesa hasta que su casa no luce impecable.

La interina más díscola también se decanta por otros menesteres que, si bien son igual de femeninos, resultan más propios de aquellas congéneres de zonas industriales (lo que vienen siendo las poligoneras, vamos). Uno de esos menesteres es el maquillaje que, junto a la manicura, pueden hacer que una tarde aburrida se convierta en un momento de creación y realización personal siempre que no se acabe con la cara como un cuadro de Picasso o con las manos como las de un camionero.

La interina hembra a menudo se plantea si fueron necesario cinco años de carrera y uno de CAP para acabar haciendo magdalenas, coulants de chocolate, empanadas de pollo o berenjenas rellenas... Pero es que el mundo universitario era tan "cool" que estudiábamos por puro gusto. ¡Qué más da si luego vas a acabar en tu casa mirándote las lorzas debajo de la combinación del pijama! Eres una interina hembra en paro y tu misión vital es hacer bufandas, mantelitos de punto de cruz y bizcochos de anís.

Pero no os creáis que la interina hembra sólo se desenvuelve en el ámbito doméstico, no. La interina también sale de casa para reunirse con sus congéneres. Lo suele hacer en un entorno amable llamado "cafetería" y suelen pedir una infusión, puesto que mantener la figura es lo primero. En esas ocasiones la interina saca lo mejor de sí y se atavía con sus mejores atuendos para darse un paseo por las calles cercanas. Ya sabéis que una tiene que ir mona hasta a comprar el pan.


Así pues, esta viene siendo la configuración de Mundo interino. Algo malo me hace presagiar que, como esto siga así, vamos a saturar los servicios de salud mental de la sanidad pública. Ah, no, espera, que sanidad pública ya no vamos a tener... ¡Mejor! Así acabamos todos como la vieja de los gatos. Hala pues.

* Nadie ha sido asesinado durante la elaboración de esta entrada. Dormid tranquilos.