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lunes, 8 de diciembre de 2014

La Patrona - A Homage to Our Servicemen

APUNTE DESPUÉS DE HABER ESCRITO LA ENTRADA Y AVISO A LOS LECTORES: CREO QUE ME HE METIDO EN UN BERENJENAL DEL QUE NO SÉ CÓMO VOY A SALIR, JAJAJA. 

Hoy voy a vestir mi blog de verde, pero hoy no toca el verde-educación pública, sino que hoy toca el verde militar. Nota preliminar: Para aquellos que no lo sepáis, la Inmaculada es la patrona de infantería, de ahí el día de la publicación del post y su título, que no va acompañado de una postilla en inglés por casualidad, como ya veréis.

Resultaría burdo y simplista por mi parte reclamar que se destinara más inversión pública a educación -que falta hace-, sanidad -que falta hace- o investigación -que falta hace- que a defensa, y hasta absurdo reclamar la desaparición del Ejército. Mucha gente piensa de esa manera, y es respetable, pero en muchos casos su opinión se debe a que están muy desinformados sobre quiénes forman la que, después del paro, creo que es la empresa más grande de España.

Para comenzar, cualquier país del mundo tiene un ejército, hasta la neutral Suiza y los harto educadísimos países nórdicos. ¿Por qué no lo íbamos a tener nosotros? La última vez que descuidamos nuestra defensa fue por la mala gestión de los visigodos y nos invadieron los moros, no os digo más (ironic mode on). Y eso de que en España se vivió una dictadura militar durante cuatro largas décadas que siguieron a una cruenta guerra civil, por muy cierto que sea, no me sirve. Tampoco me sirve que se hable de corruptelas, porque podríamos empezar por cualquier ministerio o consejería autonómica, como sucede con la de des-Educación en Baleares (y muy especialmente en los últimos días). Yo siempre digo que un instituto es una representación de la sociedad heterogénea en la que vivimos, pues bien, el Ejército también. Así que, obviamente, me imagino que se encontrará de todo.

Sin embargo, esta entrada no la quiero dedicar a las Fuerzas Armadas a gran escala, sino a cada uno de sus integrantes, muy especialmente a la tropa. Aquí me gustaría mostraros lo que yo veo en ellos, cómo son, cómo viven, cómo actúan, cómo piensan. Cierto es que los estereotipos han hecho mucho daño, puesto que, como todos sabéis, los profesores somos unos vagos que apenas trabajamos y que cobramos un dineral con el que arruinamos al Estado, los pilotos siempre están en huelga y los funcionarios de la administración sólo saben ir a tomar café, ¿verdad? Lejos de los estereotipos que todos conocemos sobre el militar español (y sobre todos en general), os dejo con la lista (quienes me leéis asiduamente ya sabéis que adoro las listas) de lo que yo veo cuando me topo con alguno de ellos; obviamente es una generalización, porque de todo hay en la viña del Señor, pero a grandes rasgos, son así:

  • Son personas extremadamente disciplinadas prácticamente en todos los aspectos de su vida. 
  • Saben distinguir las relaciones personales de las profesionales. 
  • Respetan sobremanera a sus compañeros. 
  • Tienen el instinto de protección extremadamente desarrollado. 
  • Trabajan en equipo de una manera formidable (y rápida). La jerarquía también ayuda a ello, puesto que cada uno sabe cuál es su sitio. 
  • Muchos de ellos estudian por las tardes y/o por las noches, puesto que consideran que la formación es algo fundamental. 
  • Pueden vivir con muy poco, con lo básico (si sólo tienen un jersey y unos pantalones no necesitan más).
  • Forman todos juntos una familia, saben que si se presentan malos momentos su único apoyo será el de quienes estén con ellos: sus compañeros (¿Profes interinos desplazados, os suena?)
  • Valoran las obligaciones profesionales como un añadido a la experiencia personal (misiones). 
  • Saben amortizar los recursos con los que cuentan.
  • Son sumamente respetuosos (tal vez sea por su trabajo, pero creo que es de los pocos colectivos que, en general, mantienen y fomentan las normas de educación de toda la vida). 
¿Qué es lo que me da pena de todo ello? Que un militar a veces no se sienta seguro de revelar cuál es su profesión. Tal vez se deba a que hasta hace no mucho en España padecíamos la lacra del terrorismo; pero siendo sincera, creo que todo ello se debe más al miedo de sentirse rechazados por la sociedad, debido precisamente a los estereotipos de los que antes hablábamos, que a cualquier amenaza terrorista de antaño. A mí todo esto no me extraña: Vivimos en una sociedad que, lejos de agradecer la labor de quienes prestan y prestamos un servicio público, criminalizan a su colectivo. Si no es así, ¿dónde se ha visto que una sociedad critique y ponga de vuelta y media a sus maestros y profesores? ¿dónde, sino en España, se menosprecia la sanidad pública que tanto nos ha costado lograr? -y algunos se empeñan en destruir, pero eso es harina de otro costal. Todo esto lo podemos aplicar tanto al Ejército como a demás personas que velan por nosotros (médicos, policías, barrenderos, maestros, celadores, administrativos, etc.)

El otro día me comentaban la anécdota de una soldado (del aire, en este caso) que acababa de regresar de Afganistán después de largos meses de ausencia, dejando en casa a su marido con una bebé. Llegaban a la terminal del aeropuerto sin pena ni gloria, de manera discreta, reservada, sin aspavientos mayores que aquellos que les dedicaron sus familiares. Nadie supo de su trabajo. No salieron en la televisión, nadie les dedicó el minuto de gloria que se tenían más que merecido. Sin embargo, cuando ya se hallaba con su familia en el ascensor, una ciudadana anónima, de esas que hace falta que surjan más a menudo, la miró sonriente y le dedicó un cálido "Bienvenida". Su marido, quien tiempo atrás también había sido militar, me relataba la escena emocionado, perplejo, agradecido.  Claro está que no esperaban una recibida como la que el pueblo ofrece a sus "servicemen" en los Estados Unidos, o como la que sí que apareció en Antena3Canarias, que podéis encontrar en Youtube, pero también me horroriza que estén tan acostumbrados al menosprecio que hasta se sorprendan por un simple "gracias" o un "bienvenida". Simplemente me horroriza y me avergüenza. 

Otro de los sambenitos con los que tienen que batallar es el hecho de que se dedican única y exclusivamente a la guerra. ¡ERROR! Os aseguro que ahí dentro hay profesionales de todos los ámbitos y, aunque así fuera, os remito al dicho latino que reza que si quieres la paz, debes prepararte para la guerra: Si vis pacem, para bellum. (Este párrafo no responde a un hecho observado, sino a una suposición mía, que quede claro). 

¿Por qué sucede todo ello? Pues porque de cuestiones de defensa saben mucho, muchísimo, pero de márquetin saben más bien poco. Y cuando hablo de márquetin no me refiero a propaganda visual al uso, sino a mostrar lo que son. Una idea que me parece genial es que acudan a los diferentes pueblos cuando los ayuntamientos piden su colaboración para una feria. Es una manera fabulosa de acercarse a los ciudadanos, puesto que no sólo muestran su trabajo en pósteres y fotos, sino que se muestran a sí mismos e interactúan con la gente: se dan a conocer. Otra cosa sensacional es la celebración del Día de las Fuerzas Armadas en el Parc de la Mar, cerca de la gente. Salir de los cuarteles es, desde mi punto de vista, lo mejor que pueden hacer. Normalizar su presencia es básico para que se les vea como personas cercanas (evidentemente, sin descuidar el trabajo). Pese a mi opinión, seguramente no va a faltar quien me diga que el contacto de los militares con la calle es una agresión a la democracia. Son precisamente los que, detrás de una fachada de progresismo, a mi juicio, ocultan una severa intransigencia contra todo lo que no va con sus convicciones. 

Aunque a veces parezcan autómatas, detrás de esos rostros serios de nuestros militares hay personas como tú y como yo, con una gran vocación de servicio como la que pueda tener cualquier docente de los que pasáis por aquí. O mayor. 


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PD. ¿Se nota que mi corazoncito lo ocupa uno de ellos, no? :D

lunes, 17 de noviembre de 2014

La media jornada

Como muchos ya sabréis, este año me han adjudicado una vacante de media jornada. Lo mejor de todo es que me quedo en Mallorca, en casa, que me han compactado el horario al máximo y que tengo tranquilidad y estabilidad hasta el 31 de agosto de 2015. Sin embargo, no todo es tan bonito. Si bien es cierto que media jornada también implica la mitad del trabajo (a lo largo del curso, porque a principio de curso se pringa igual) y la mitad de alumnos de los que encargarte, lo más negro de la media jornada es la mitad del sueldo. (NOTA: expertos en pragmática, no es que sea redundante, es que quiero remarcar el concepto MEDIA JORNADA por si a alguien no le había quedado claro; cualquier indicio de falta de léxico por mi parte a ciertas horas del día/la noche/la madrugada es sólo eso: un indicio). 

Volvamos a la media jornada. Mi objetivo de hoy es haceros una lista de pros y contras de la misma, a la que podréis añadir todo lo que os venga en gana en los comentarios, si os apetece. Lo hago a modo de lista no sólo porque sea más cómodo y más grafico, sino porque me encantan las listas. Me he hecho adicta a ellas cual fashion victim estadounidense. Por cierto, no viene a cuento, pero os comento que en El Corte Inglés de Jaime III tienen los libros al lado de los zapatos, y eso, amigas, es amor absoluto. Lo meto aquí en medio como si tal cosa porque sé que no podíais vivir sin este dato. :D 

PROS DE LA MEDIA JORNADA:
  • La mitad del trabajo.
  • El porrón de tiempo libre para hacer otras cosas.
  • Las ganas con que vas a trabajar, puesto que no estás agotado/-a.
  • La mejora de salud, puesto que puedes descansar más. 
  • La estabilidad -sólo en el caso de que se trate de una vacante; una sustitución de media jornada es una putada, básicamente, así, con todas las letras y sin tachar-. 
  • Das envidia a tus compañeros -al menos en mi caso, porque son buena gente, seguro que otros habrá que me deseen una muerte lenta y dolorosa, jajajaja.-
  • Tienes tiempo para cocinar y realizar tareas creativas. 
  • La casa está más limpia (en teoría). 

CONTRAS DE LA MEDIA JORNADA:
  • La mitad del sueldo. 
  • Tener que recortar los gastos en ropa y calzado (según mi chico, esto es una ventaja, aunque aún no hemos llegado a un acuerdo sobre ello). 
  • Todo el tiempo libre que te queda, en caso de que no te lo sepas administrar o de que no busques actividades productivas para ocuparlo. Dormir es una buena actividad. :D 
  • ¿Os he hablado ya del sueldo?
  • Reducción de las opciones de ocio: Seleccionas más y mejor los actos a los que asistes, y primas aquellos de mejor calidad y/o de entrada gratuita, aunque no necesariamente. 
  • Cambias el gimnasio por la calle. No, no es que me haya metido a puta, es que voy a caminar. Bueno, debería ir a caminar, y a correr, pero de momento me estoy mentalizando con esto
  • Tienes DEMASIADO tiempo para cocinar, con lo que te comes las guarrerías deliciosas que preparas y luego engordas. En este punto: revisar ítem anterior. 
  • Tu casa está hecha una mierda hasta que tiene que venir alguien. En ese momento te pones a limpiar cual camarera de pisos estresada en plena temporada alta. 
  • Procrastinas demasiado, luego escribes posts en el blog. 

¿No sabes qué es la procrastinación? Mira este vídeo:


domingo, 17 de agosto de 2014

La ventana indiscreta

Se lo debo, y se lo debo desde hace tiempo (como mes y medio o así). Se trata de una misión íntima que me ha encomendado Eulàlia, del blog Princess and Owl Stories. En ella debemos descubrir un rincón de nuestra casa que simbolice algo para nosotros, que sea especial, y usar nuestro blog como una ventana desde el mundo digital a nuestro pequeño escondite para compartirlo con todos vosotros. 

Mi rincón favorito es mi área secreta y oculta de trabajo. Se trata de una esquinita de mi salón, junto a la chimenea, en la que guardo, tras las portezuelas inferiores, toda clase de materiales, libros, bolígrafos, carpetas, etc. Aunque no lo podáis ver, los que me conocen ya intuyen que todo eso es preferentemente de color rosa. :D 


En las diferentes estanterías tengo mi material de estudio de oposiciones (que tan olvidado tengo), fotos y libros, una caja con una labor de punto de cruz que va para largo, pues es un mantel decorado con cupcakes y, arriba del todo, para que no se me olvide que por y para ello trabajo, una foto que me regaló un grupo de alumnos de Menorca, en su marco original. Podrían ser ellos o cualquier otro grupo, pero ver esa foto me recuerda que tarde o temprano sonará "la llamada del ahorro" de la Conselleria que, más tarde que temprano, ha de destinarme a un IES de Baleares. 

Éste es mi rincón, con sus lamparitas, su sofá y su chimenea, porque la chimenea es esencial en el duro y húmedo invierno mallorquín. ¡Qué sería de mí sin las lecturas y los bordados junto al fuego!

domingo, 2 de febrero de 2014

Como Antonio Gala, "Ahora hablaré de mí".

Hoy ha sido uno de esos días para mí. Un domingo de los de hacer lo que a uno le da la gana. Ayer me quedé sopa en el sofá, pero muy sopa, y para cuando me di cuenta ya eran las 8 de la mañana. Shit. Bueno, no ha sido del todo malo. Me he levantado y he desayunado. A continuación, como no sabía qué hacer pero quería permanecer calentita junto a la mesa camilla, retomé el libro con el que me dormí plácidamente la noche anterior. Llevaba mucho tiempo sin leer. Sin leer a gusto. Sin leer imaginándome los lugares y los personajes, sin leer despacito, esa lectura en la que puedes volver atrás cuando quieres para volver a gozar una y otra vez de ese párrafo tan hermoso. Hoy también me he dado cuenta de que cada vez más voy necesitando las gafas para mis tareas del día a día.

Últimamente he estado bastante pachucha, tanto físicamente como de ánimo, así que no he entrado mucho al blog. El hecho de que en el 95% de las veces que lo intento mi ordenador no arranque tampoco ayuda. Cuando se llega a la saturación mental lo más importante es no alcanzar el "punto de no retorno". El estrés en muchos casos es el precursor de enfermedades muchísimo más graves, tanto físicas como mentales, así que me he hecho el firme propósito de decir lo que realmente pienso en el momento en el que lo pienso (puesto que los demás hacen lo mismo sin importarles las consecuencias). Ha llegado el momento de pensar en mí, y si alguien lo quiere llamar así, ha llegado el momento de ser egoísta. Que nadie se lo tome a mal, es pura cuestión de supervivencia. Y si alguien pensaba que ya digo TODO lo que pienso, jamás se había equivocado tanto.

Dentro de ese propósito entra el poner mi salud por delante (incluso -y sobre todo- por delante de la de los demás -ya sabéis, eso de la supervivencia-), no dedicar al trabajo más de las 37'5 horas que me pagan, ser más maleni y hacer cupcakes y cositas molonas de estas que engordan con sólo mirarlas, coser y bordar más y acabar esas toallas que empecé en Ibiza y se me están eternizando, intentar no hacer rabiar a mi madre (sólo intentarlo), decirle a mi churri que lo quiero mucho una media de cinco veces al día :D, pasar más tiempo con las amigas e ir más al gimnasio, que mola mucho y sirve para quemar todas esas boniteces gastronómicas que tengo en mente cocinar.

Hoy, de momento, he empezado a funcionar por "arranques": he puesto una lavadora, he desmontado la campana extractora, la he limpiado y la he dejado como los chorros del oro, y encima he arreglado la lucecita interior y tengo una cocina vintage aún más cuca. Además, estoy leyendo Un viejo que leía novelas de amor, de Luis Sepúlveda. La lectura, combinada con la manicura, es un gran pasatiempo. No os digo cómo tenía las uñas de débiles y astilladas, pero ahora al menos parecen las de una señorita. Las de una señorita que ha regresado a sus buenos hábitos lectores y va a mandar a todo el mundo a la porra cuando le venga en gana. :D

Y por cierto, to whom it may concern: las actas de las RED las hacen los tutores, no el miembro más joven del equipo. (Y aquí voy a ahorrarme una blasfemia, porque si una no es fina, al menos tiene que parecerlo).

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Bonus: Casi todos mis alumnos de este primer cuatrimestre han aprobado y, además, muchos de ellos ha sacado notazas. Quieras que no, esto alegra. Tener más de 10.000 visitas en Slideshare y porrocientas descargas de mis materiales, también. Saber que mi mami se va a Tenerife a ver a la familia y que mi churri-love viene a verme el fin de semana que viene, pues también, para qué nos vamos a enganar. :D

martes, 25 de junio de 2013

Los últimos días

Este curso para mí ha pasado de manera fugaz, ya que sólo he trabajado los dos últimos meses. Después del estrés de la llegada y el posterior estrés de final de curso -que, obviamente, casi se me han solapado-, llegan los últimos días de permanencia.

Como soy una chica muy buena y muy responsable (sí, tengo muuuuy mal genio y a veces soy una malcarada, pero si una cosa tengo es que soy cumplidora, y no sólo lo dice mi madre), ya tengo hecho todo el papeleo de final de curso: actas, memorias, inventarios, exámenes de septiembre... Es cierto que me he quedado algunos días unas horitas más, pero vale la pena, porque aunque ahora me muero de aburrimiento, lo hago con la conciencia limpia y con la tranquilidad y el desahogo del que lo tiene todo listo a punto de partir.

Los últimos días del curso son un poco lúgubres, no sólo porque este año el tiempo no acompaña, sino porque ya no hay chiquimonsters incordiando por los pasillos. Seamos sinceros: un colegio sin niños es de todo menos un colegio. Es un edificio de la administración pública, pero hasta que los renacuajos y no tan renacuajos regresen a las aulas no será un colegio o instituto. Y sí, a veces nos gusta perder a los alumnos de vista, no lo negaré, o tener menos clases y con menos niños por clase -eso ya sería pedir un milagro, tal y como estamos-, pero estar en el instituto sin niños, sólo para hacer papeleo administrativo (aka: 'burrocracia'), pues no tiene gracia. Ninguna.

Peeeeeeeero bueno, mañana hay claustro, el jueves volverá a ser como hoy y el viernes despedida y para casita, que AirBerlin me espera.

¿Qué tal vuestros últimos días de curso? ¿Vosotros también os dedicáis a leer correos y a calentar la silla? Ah, y para que conste, me he ofrecido tanto a mi jefa de departamento -que es un amor- como al jefe de estudios -que también es un amor, porque es de mi mismo departamento :P- por si me necesitaban para cualquier cosa, así que no vayáis diciendo por ahí que soy una holgazana, ¡lo que pasa es que vivo de rentas! Jajajaja.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Mundo interino

Antes de empezar os aviso de que tengo un severo SPM y dolor de muelas a partes iguales. Y hace frío. Y tengo hambre y no puedo comer guarradas. Asco de genes. Bueno, dicho esto, voy a procurar que nadie muera mientras perpetro este post, así que me animo con él y hoy os cuento qué es "Mundo interino".

Mundo interino es todo el colectivo de profesores interinos (la mayoría de ellos en paro) que se dan consuelo mutuo real o virtualmente. Viven en un mundo de fantasía que se llama Villainterino, en el que todos los profesores tienen trabajo y pueden desempeñar su labor docente. Muchos de ellos han desarrollado el síndrome del profesor estresado y van preparando materiales como si estuvieran planificando clases pese a hacer meses ya que están en paro. ¡Éstos son los más peligrosos! ¡Huid de ellos, insensatos!

Para agradar al Ministro Wert y a su futura contrarreforma, Mundo interino también se segrega por sexos para llevar a cabo sus actividades cotidianas, que podríamos reflejar en "Los lunes al sol" para ellos y "Usos amorosos de la posguerra española" para ellas.

LOS LUNES AL SOL
Y los martes, y los miércoles, y los jueves...


El interino macho lee, lee mucho, ve todos los documentales de La 2, es asiduo a las entrevistas de TV3 y escucha música underground. Además, es un friki de la informática. Pese a todo ello, y como buen macho que es, también le preocupa su aspecto físico; es por eso por lo que procura ir al gimnasio unas tres veces por semana y a correr varios kilómetros otras tantas.

El interino macho mantiene contacto con sus congéneres en un lugar inhóspito llamado "bar". Ahí consulta la prensa diaria y, con suerte, tendrá un euro para tomarse un café. El interino macho también lleva a cabo otras actividades inclusión grupal de género entre las que se encuentran "los partidos", ya sean reales o televisados. De cualquier deporte, eso no importa.


USOS AMOROSOS DE LA POSGUERRA ESPAÑOLA
Si no habéis leído este ensayo de C. Martín Gaite, leedlo. Os encantará. 
La interina hembra es una histérica por naturaleza. Estar desocupada la pone de los nervios y para paliar esa situación procura entretenerse con cualquier cosa que tenga a mano. Voraz lectora, necesita realizar otras actividades para desarrollarse en su vida diaria. El frío y la comodidad del pijama hacen que salga menos, así que la mayoría de sus tareas se desarrollan en el ámbito doméstico.

Entre sus múltiples aficiones redescubiertas se hallan la cocina, el punto de cruz, la calceta y hasta la limpieza. ¡La limpieza! La interina hembra se ha convertido en el adalid del orden y la pulcritud domésticos. No es capaz de sentarse a coser tranquilamente en la mesa camilla mientras ve alguna serie de sobremesa hasta que su casa no luce impecable.

La interina más díscola también se decanta por otros menesteres que, si bien son igual de femeninos, resultan más propios de aquellas congéneres de zonas industriales (lo que vienen siendo las poligoneras, vamos). Uno de esos menesteres es el maquillaje que, junto a la manicura, pueden hacer que una tarde aburrida se convierta en un momento de creación y realización personal siempre que no se acabe con la cara como un cuadro de Picasso o con las manos como las de un camionero.

La interina hembra a menudo se plantea si fueron necesario cinco años de carrera y uno de CAP para acabar haciendo magdalenas, coulants de chocolate, empanadas de pollo o berenjenas rellenas... Pero es que el mundo universitario era tan "cool" que estudiábamos por puro gusto. ¡Qué más da si luego vas a acabar en tu casa mirándote las lorzas debajo de la combinación del pijama! Eres una interina hembra en paro y tu misión vital es hacer bufandas, mantelitos de punto de cruz y bizcochos de anís.

Pero no os creáis que la interina hembra sólo se desenvuelve en el ámbito doméstico, no. La interina también sale de casa para reunirse con sus congéneres. Lo suele hacer en un entorno amable llamado "cafetería" y suelen pedir una infusión, puesto que mantener la figura es lo primero. En esas ocasiones la interina saca lo mejor de sí y se atavía con sus mejores atuendos para darse un paseo por las calles cercanas. Ya sabéis que una tiene que ir mona hasta a comprar el pan.


Así pues, esta viene siendo la configuración de Mundo interino. Algo malo me hace presagiar que, como esto siga así, vamos a saturar los servicios de salud mental de la sanidad pública. Ah, no, espera, que sanidad pública ya no vamos a tener... ¡Mejor! Así acabamos todos como la vieja de los gatos. Hala pues.

* Nadie ha sido asesinado durante la elaboración de esta entrada. Dormid tranquilos. 

lunes, 26 de noviembre de 2012

Errare humanum est

sed perseverare diabolicum. Clásicos grecolatinos, os odio. Bueno no, pero hoy sí. No aprendo. No aprendo ni a tiros. Soy peor que todos mis alumnos juntos. Soy obstinada y caprichosa -y dudo mucho que esto vaya a cambiar-. No, no soy obstinada y caprichosa en general, sólo en ciertos aspectos de mi vida, pero me equivoco con más frecuencia de la que me gustaría poder admitir. Y lo pago caro, Dios sabe que lo pago caro. Bueno, mi cuerpo también lo sabe.

Resulta que tras una alimentación - dieta con la que he perdido 20 kilos para volver a un estadio normal para mi estatura, complexión, etc., mi cuerpo ha decidido que va a seguir un modo de vida austero cueste lo que cueste. Además, se ve que piensa cobrarme una alta factura por cualquier exceso que me permita. Ni una grasa, nada de trasnochar (mucho), nada de humo, nada de frío.

¿Qué pasa si "no me porto bien"? Pues que escribo este post a base de manzanilla templadita, mesa-camilla y sofá. A parte de eso, mi cuerpo ha decidido que, según él, lo más sabio es que me suba la temperatura de golpe, me quede en cama, y poco a poco -muy, muy, muy poco a poco- se me pase. Asco de todo...

¿Por qué no aprenderé a la primera? ¿Por qué me obstino en seguir comiendo cosas que sé que me provocarán esto? ¿Por qué? Yo os lo diré: GULA. Sí, la gula es un pecado capital, así que arderé eternamente en las calderas del infierno. Eso lo tengo asumido, pero ya que va a ser así, que sea con un brownie, ¿no? Ah, y ya de paso, con unas tartas de limón, unos crespells y robiols, y un buen pedazo de lomo de cerdo aderezado.

Mantequilla, manteca y cerdo es lo que peor me sienta. No, no por ello me voy a convertir al islam ni al judaísmo. Tranquilos. En estos momentos me siento como las nenas que van en shorts en pleno mes de enero, con una supersudadera XL porque es muy cool, congeladas de frío, pero incapaces de ponerse unos pantalones largos, porque eso, amigos, no mola. Se congelan día tras otro y saben por qué, pero insisten en ello y persisten en su particular error de congelación. Yo soy como ellas, pero con los dulces.

Otro día os hablaré de este tipo de alumnos/-as, que también se merecen un espacio en este nuestro blog. Yo, mientras, pagaré la penitencia de perseverar en el error. ¿Algún truco para no sucumbir?

lunes, 1 de octubre de 2012

Esta noche soñaré

Esta noche soñaré que mañana madrugo y que me visto para ir a trabajar. Soñaré que me reencuentro con mis compañeros y que tengo clase a las 8 con un 2º de ESO, que me espera medio adormilado. Soñaré que tengo una jornada de las buenas, de esas de 8 a 3 non-stop. Soñaré que me pongo a hacer juegos de lengua en primero de procesos de comunicación, que tengo reuniones en las que se abren arduos debates y discrepancias con los compañeros, pero siempre desde el respeto. Soñaré que repito la misma clase de las 8 con otro segundo. Soñaré que me olvido unos exámenes y tengo que volver atrás. Soñaré que la clase de 2 a 3 se me hace imposible, y es un tercero... Soñaré que el timbre suena antes de lo esperado porque, milagrosamente, la clase no ha ido mal del todo. Soñaré que me encuentro con una compañera y nos vamos a comer a algún sitio, porque nuestra nevera está vacía porque el día antes nos quedamos corrigiendo en el centro para después hacer formación permanente y no fuimos a comprar. Soñaré que llego a casa e intento sentarme un rato. Soñaré que me echo una siesta tardía de la que levanto con sentimiento de culpa porque me queda trabajo. Soñaré que me pongo a preparar una reunión con unos padres, trabajos de tutoría y las clases de procesos de comunicación de la semana siguiente. Soñaré que se hacen las 12 de la noche y que aún me queda un poco para acabar. Soñaré que mi cuerpo sólo aguanta 20 minutos más, porque al día siguiente vuelvo a madrugar. Soñaré que me levanto y me voy a la cama a leer un rato la lectura obligatoria del 3º. En fin, soñaré que tengo una rutina, un estrés, una vida, unos compañeros y unos chiquimonsters a los que adorar. Y mañana es lunes.

jueves, 12 de julio de 2012

A quien madruga...

... pues no sé si Dios le ayuda, pero le cunde la mañana. Doy fe. En primer lugar pido disculpas por no haber actualizado el blog mientras estaba en Tenerife, pero pese a no salir del barrio tuve mucha vida social ¡Y aún así no daba abasto!

Ayer regresé y mi cuñada me vino a buscar al aeropuerto. Aunque resulte irónico, nos fuimos en busca y captura de un maletón para mi futuro viaje a Mánchester (es esdrújula y la acentúo porque me sale de la peineta. Y punto), ya que no tengo maletas grandes que me basten para 15 días. La única que tengo -tenía-, un poquito menor que la que me he comprado, causó baja en el último viaje de la mudanza desde Menorca. Lo más genial de todo es que la nueva me hace el conjuntito con la que tengo de cabina. ¡Estoy contentísima! ¡Y por sólo 15 euros, oiga! 

Estoy en Aucanada y, como somos un poco maripuris para la casa, estamos pintando la terraza. Corrijo: tenemos a dos pintores que nos pintan la terraza. Ilusa de mí, pensé que llegarían a las 8, pero a las 7'30 ha sonado el timbre. Cagüentóooooo. Me levanté y me puse el chándal con la mayor dignidad que pude y les abrí.

Arreglé dos cositas y me fui a caminar por la urbanización. Mi paseo matutino se prolongó a lo largo de una nutrida hora y media en la que pude constatar los siguientes puntos:


  • Soy la más pobre de la urbanización. Con diferencia. Tengo un Porsche descapotable negro aparcado enfrente de mi garaje, pero huelga decir que no es mío. Mi ciclomotor está dentro y el Citroën C2 de mi madre suele preferir estar debajo de los pinos. Ya os digo: somos los pobres del barrio, pero también os puedo aseverar (y no creo que me equivoque) que también somos los que mejor dormimos por las noches. Los chalés que hay por la parte alta son casi obscenos. 
  • Los ricos consienten demasiado a sus animales domésticos. De acuerdo, no me van demasiado los bichos, pero si están tranquilos no me molestan. Lo que no consiento bajo ningún concepto es que tengan la puerta abierta y salgan perros a atacarme mientras voy paseando por la calle, es decir, por un lugar PÚBLICO. 
  • Siguiendo con los bichos, los perros grandes y/o de raza peligrosa cuando vayan por la calle deben ir atados y con bozal. Señora inglesa que me dice que su pedazo boxer enorme no hace nada, tome nota o la próxima vez llamo a la policía. Si quiere un perro grande "que no hace nada", la próxima vez me lo dice y vengo acompañada del de mi hermano. No hace nada, nunca ha hecho nada, pero un chucho enorme, por bueno que sea, nunca sabes cómo va a reaccionar. Cumpla la ley o no saque a sus bichos de su casa. Como lo quiere tener suelto, mi hermano no saca al perro de la finca y punto. Yo no le veo el drama, ni el trauma, ni la complicación.  
    • Al hilo de esto: señores dueños de perros, grandes y chicos, cuando su animalito haga sus necesidades en la calle, por favor, recójanlas con una bolsa y depositen los restos en el contenedor más cercano. Él no puede hacerlo y, además, no es consciente; ustedes sí. No sean guarros y hagan un acto de responsabilidad diario: La sociedad y el vecindario se lo agradecerán.

  • No entiendo por qué la gente tira la basura en solares. No lo entiendo, y menos cuando tienen un poco más allá un contenedor. Fliparíais con la de cosas que se ven. 
  • La gente no sólo ensucia solares, es hedionda por naturaleza. Me he descorazonado al ver a un señor mayor paseando con una bolsita de basura y recogiendo la basura de la playa y de los bancos de posidonia oceánica que mantienen el agua limpia (aunque los humanos nos esforcemos en ensuciarla). 
  • El ayuntamiento de Alcudia sólo tiene servicio de limpieza donde le interesa. Creo que deberíamos montar una brigada vecinal de recogida de residuos pequeños y medianos. Yo no quiero vivir rodeada de basura y si nadie lo limpia, tendremos que hacerlo nosotros. Eso sí, espero por lo menos sacarle los colores al ayuntamiento, al servicio de limpieza (seguro que también ha sufrido recortes, y por eso no los culpo del todo) y, sobre todo, a la gente guarra que no es capaz de recoger su lata de cerveza después de habérsela bebido. Hay mucha diferencia entre encontrarte hojas de pinos, etc. (natural) en el suelo a encontrarte BA-SU-RA. 
Esto no es del paseo, es de lo que he hecho después, pero también os loc uento. 
  • Sigo siendo víctima de la perfumería de Mercadona. Os lo juro. Me tiene absorbida. Cada vez que voy cae algo.
Hoy han caído estas dos cosas: la cremita antiacné (es la que mejor me ha funcionado) y el corrector. Es el mismo de la foto, pero en el tono 2. Ahora viene con la tapita negra. También han caído los monogotas de vainilla: bodymilk y gel.

  • Me pesé el lunes de la semana pasada y me volví a pesar ayer. Resultado: + 1 kilo. Consecuencia: Doble caminata diaria durante una semana. Si puedo, la de esta tarde será por la bahía, que tengo ganitas de pisar arena. De momento he empezado, que no es poco. Para ayudar a la mejora también he comprado melón, sandía y piña. Junto a la ensalada serán mi alimento de esta semana.: HAY QUE DEPURARSE. 

  • Al regresar me he llevado la grata sorpresa de que los pintores, después de unos días, parece que están empezando a acabar de pintar (es enrevesado, lo sé). Tengo ganas de limpiar la terraza y de poder colocar la hamaca playera que me ha regalado mi hermano para poder tumbarme al sol como los lagartos. Bueno, de limpiar no tengo ganas, pero ya me entendéis. 
  • En el portal del personal de la Consejería de Educación ya consta que mi certificado de empresa está enviado al SOIB. Ya tengo toda la documentación para poder ir día 26 a la oficina de ocupación a inscribirme como demandante y que me den mi tarjetita y, acto seguido, irme a la oficina vecina, al SEPE, a solicitar la prestación. 
  • Estoy repasando vocabulario específico de inglés porque me he dado cuenta de que lo entiendo todo pero he olvidado muchísimas palabras y expresiones, especialmente por lo que concierne a la expresión (oral y escrita). Conclusión: hay que estudiar siempre para que el cerebro no se oxide y no volverse palurdos. Como toda buena alumna que se precie, ahora no estoy repasando ni trabajando, sino perdiendo el tiempo en el blog y a la vez haciendo también que vosotros perdáis el vuestro. Pero mola, ¿eh? xD
Ales, guapos y guapas, por hoy os dejo. Me he despachado a gusto y no ha acabado el día. En breve tendréis más hazañas mías relatadas en forma de post. 

sábado, 16 de junio de 2012

Melancolía

Melancolía, malenconia en catalán, saudade en gallego. Eso es precisamente lo que siento en estos últimos días de curso en Menorca. Todos los finales son tristes, pero lo son aún más cuando éstos ponen un punto (y a parte, nunca un punto final) a un período lleno de vivencias, a la relación diaria con gente maravillosa, a un trabajo fabuloso con el que disfruto día sí y día también, a las noches de 'manolitos', a las tardes de playa, a las fiestas, a las chorradas...

Me quedan menos de quince días aquí, y los pienso disfrutar como si no hubiera mañana, como si fuera lo último que fuera a hacer en la vida. La vida del profesor (y más si es interino, como podéis ver en este post) empieza en septiembre -con suerte- y acaba en junio. Ése es nuestro año. Las vacaciones -o el paro, en mi caso- son un extenso período de tiempo que se aprovecha para hacer miles de cosas.

A mí no es que las vacaciones se me hagan excesivamente largas, pero necesito rutinas. Las necesito como dormir o comer cada día. Reconozco que 15 días o un mes no están mal, pero más... En cualquier caso, sería imposible meter a 30 nenes hormonados en un aula en pleno mes de julio o agosto. Sería una sauna infernal. Es lo que tiene el clima mediterráneo. Para que la espera de la llamada de la Conselleria no se me haga excesivamente larga, en agosto me voy 15 días a Manchester, hazaña que ya os iré contando.

Mientras tanto, me da cierta penica acabar este curso, dejar Menorca, dejar de ver a mis nuevos amigos por caprichos del destino (Oh fortuna, velut luna), aunque por otra parte también tengo ganas de regresar a casa y estar cerca de los míos. La sensación de desazón que esta situación me crea es totalmente desalentadora. ¿Cómo decidir entre dos cosas buenas? ¿Cómo apartar algo bueno? En cualquier caso, la consejería ya se encarga de ello...

El poblado talayótico de Trepucó está al lado del instituto.
¿Cuántos centros pueden gozar de ese lujo?

Bueno, queridos lectores, una vez que ya he "vomitado" todo este lío mental que tengo y puestas de manifiesto las ganas de seguir pasándomelo bien hasta el día 29 a las 20'35 (Air Nostrum mediante), "sus dejo", que me voy a comprar para preparar la cenica de esta noche en Ciutadella. Avui vetlarem es be i demà anirem a nes Primer Toc de Flabiol des Diumenge des Be. Lo siento. Esto es intraducible. Ya os iré contando cómo hemos acabado.

martes, 17 de abril de 2012

Y de repente, la vida

La jornada de reincorporación ha pasado sin pena ni gloria, ni para mí ni para mis alumnos. Volvemos al día a día. Hoy el comportamiento ha sido puntualmente excelente, y espero que así siga, pero vamos, no le vamos a pedir peras al olmo. 

Ha sido un día gris en Menorca, lluvioso y ventoso. La Tramontana no da tregua. Tal vez el agua llegue para barrer todas las impurezas y empezar esta nueva última etapa con más vida y más nitidez. 

NOTA MENTAL: No volver a escribir de noche. No me he fumado nada, tranquilos, es que me da por pensar, leer y ponerme canciones melancólicas y así estoy. 

NOTA METEOROLÓGICA: Necesito sol y ausencia de viento. YA. 

domingo, 15 de abril de 2012

Vuelta a la rutina

Ya con las maletas preparadas, sentada en la mesa camilla de mi casa -casa de mi madre- en Mallorca, reflexiono. Soy una apátrida. Ni de aquí ni de allí. Otros prefieren llamarlo "ciudadana del mundo", pero la palabra exacta es "apátrida". Con la tarjeta de embarque ya lista pongo en una balanza lo bueno y lo malo de cada lugar: está equilibrada... Lo mismo me pasa cuando junto Baleares con Canarias. No fue fácil criarse a la manera de Tenerife viviendo en Mallorca. Saquemos una conclusión positiva de todo ello: uno conoce muchas culturas y las siente todas como propias. Sin exclusión.

Es por esto por lo que esta tarde, cuando llegue a casa (a mi casa de Menorca), volveré a mi rutina, ésa que tanto necesito. También en este estadio de divagación me acuerdo de todos mis compañeros: los que dejan familias atrás para irse a trabajar a otra isla o a otra comunidad, los que no se incorporarán porque están de baja tras haber sufrido un accidente y, sobre todo, tengo muy en mente a aquellos que aún no han recibido la tan ansiada llamada para comunicarles que tienen una sustitución, unos meses de trabajo para poder ir saliendo del paso. Muy especialmente pienso en aquellos que mañana no se incorporarán porque aún no tienen ningún centro al que acudir a trabajar, y doy gracias día a día de poder disfrutar de un trabajo que me apasiona. Al menos hasta el treinta de junio.

¡A disfrutar del tercer trimestre!

Libro de una profesora que, desde una playa menorquina, se prepara las lecturas obligatorias de la ESO.
¡No todo iba a ser malo!

jueves, 12 de abril de 2012

"Zapatos andadores"

Soy torpe, torpe, toooooorpe. Esta mañana he hecho una "parada estratégica" en mi paseo matutino para comprarme unas deportivas/merceditas que me han encantado. Hasta aquí todo bien. Por la tarde las he estrenado para mi caminata vespertina y, oh, sorpresa, a los cinco minutos ya tenían un zarpazo... No tengo remedio. No me extraña que luego los zapatos me hayan rozado en el talón como venganza, pero bueno, bendito sea el Compeed...

Hablando por el Facebook con mi amiga Marina le he explicado la anécdota y, obviamente -y para variar-, se ha reído de mí todo lo que ha podido y más... Además, durante la conversación los zapatos de marras han sido bautizados como "zapatos andadores" o, en catalán, "sabates caminadores". No porque sólo con el hecho de ponérmelas me vayan a poner el culo de Jénnifer López y me vayan a quitar toooooodos los kilos que me sobran, sino porque quedan designadas oficialmente como las deportivas de ir a caminar (sobre asfalto, que los 20 km que me hicieron hacer mis amigos del clan menorquín por camí de cavalls las merceditas blancas no los iban a aguantar, y por qué negarlo, yo, otra vez, tampoco).

Buaaaaaaaa... Quiero volver a clase ya, necesito rutina, gastar energía, estar con mis chiquimonsters; que Sylvia me diga "Profe, ¡qué guapa vienes hoy!" -aunque sea mentira- para levantarme el ánimo y hacerme reír al entrar a clase; que Gibet pille mi sarcasmo; ir a tomar el café de media mañana con las porteras -es una suerte tener casi siempre complementaria/libre a tercera hora, así siempre tengo con quien hablar durante 15 o 20 minutitos-; echarme una siesta como recompensa a un día duro; ir a  caminar con las profes más molonas del IES -esto lo digo de verdad, porque L.y P. son siempre las que amenizan mis preceptivas caminatas-; preparar las cosas para el día siguiente, llegar a clase con mi tutoría, a las 8 de la mañana, y que me digan "Profeeeeeeeee, tenemos sueeeeeeñooo"... en fin, necesito todas esas pequeñas grandes cosas que me hacen feliz. Y mis zapatos andadores. Y Compeed.

Señores de Compeed, si me queréis pagar algo por anunciaros en mi blog, yo no me voy a oponer... xD ¡Gracias por evitar que mis talones acaben hechos unos zorros cada vez que estreno zapatos! ¡Gracias, gracias, gracias!