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martes, 15 de diciembre de 2015

Crónica de un final de trimestre

La profesora corrige.
La profesora muere.
                               FIN.

Porque a estas alturas de la vida y del curso todos sabemos que dormir está sobrevalorado, y que el boli rojo tiene más trabajo que los loteros de la Puerta del Sol. Sin embargo, como todos sabéis que los profesores somos unos vagos y maleantes que cobramos demasiado y nos quejamos aún más, no os voy a hablar de las horas que he pasado corrigiendo segunditos de ESO ni las perlas que me he encontrado en el desarollo de tan ardua labor.

Hoy mi objetivo es reafirmaros que no soy muy espabilada, porque sólo a mí se me ocurre montar un belén viviente en plena época de evaluaciones. Sí, amigos, mi chiquimonsters/cabras montesas de 2º de ESO van a estar en la piel de las diferentes figuritas del belén. No me atrevo a augurar un desenlace. Sólo os diré que lo vamos a representar en la residencia del pueblo y que temo por la salud de esos pobres ancianitos.

Fuente: aquí.


Seguiremos informando. Si sobrevivo.

martes, 30 de junio de 2015

Se ha cerrado un ciclo

Se ha cerrado un ciclo. Los que son docentes saben que el año empieza el 1 de septiembre y acaba el 30 de junio. No hay más año que ese para nosotros. Por lo general, el año se empieza con alegría, motivación, ilusión... y suele acabar con buenos deseos para los compañeros y un poco de morriña por dejar atrás un centro, unos alumnos, etc. Otras veces la experiencia ha sido tan mala que uno solamente tiene ganas de que el 30 de junio llegue cuanto antes mejor. Yo he vivido los dos extremos y este año, afortunadamente, vuelvo a sentir algo de penita al acabar el curso.

Esta desazón que me acompaña desde hace ya dos semanitas no sólo se debe a los fantásticos compañeros con los que he compartido momentos increíbles. Con Maite hemos seguido rutas gastronómicas de vicio y perdición; con Xisca he salido "a fumar" sin la necesidad de prender un cigarrillo, sólo por el puro placer de conversar; a Albert lo tengo fascinado con los sobrecitos de leche condensada, que sé que va a echar de menos el año que viene, y así todos ellos, como el imperturbable Jaume -alias "el hombre del yogur"- o Montse, mi jefa de departamento que tantas dudas me ha resuelto y tanto me ha facilitado mi trabajo a lo largo del curso.

También sé que voy a echar mucho de menos a este equipo directivo, que se ha desvivido por mejorar las condiciones laborales de los miembros del claustro y por ofrecer a los alumnos todas las posibilidades habidas y por haber para que lleven sus estudios a buen término. A los siempre discretos Raúl y Xavier hay que añadir a Damià, el director, un gran conversador que sé que me va a echar de menos porque no tendrá a quién chinchar, jejeje. El director, ese hombre, esa persona que no necesitaba recordar que lo era para que sus decisiones se asumieran entre nosotros por su sensatez. Creo que la grandeza de un director está en no hacer nunca patente que lo es, he aquí un ejemplo. Con Damià he vuelto a recobrar la fe en la función directiva que yo creía perdida, es un gran gestor del centro y de sus recursos humanos que ha sabido poner a su lado a dos personas eficientes para desarrollar su labor.*

Alumnos y profesores del CEPA Mancomunitat des Pla - Vilafranca

Voy a echar de menos un centro limpísimo (olé por el personal de limpieza, Miquela y Cati) que está muy bien acondicionado para la labor docente, con espacios cómodos tanto para profesores como para alumnos, con recursos TIC, y con algo tan básico como calefacción en el crudo y húmedo invierno del Pla de Mallorca. ¿Y qué hay de los cafés en el bar? Nunca había apreciado tanto que un centro contara con una cafetería al lado hasta que estuve tres años sin ella.

Recordaré con añoranza a mis alumnos, quienes me han facilitado un montón mi trabajo: mis gamberros de 3º del primer cuatrimestre, mis alumnos de español para extranjeros que me dejaron cubierta de dulces para que yo también pudiera hacer el ramadán si hace falta, mis chicas y mi chico del grupo de inglés, que tanto han aprendido y tanto han mejorado y, cómo no, a mis alumnos de acceso a CFGS, que el año que viene podrán continuar con sus estudios en diferentes institutos de Mallorca. **

Agradezco la oportunidad que me ha brindado el CEPA Mancomunitat des Pla de llevarme una impresión diferente de la enseñanza de adultos y de su gestión, que en tan mal concepto tenía después de mi triple experiencia en años anteriores. Por todo ello, a todos los que me han acompañado durante este curso, a todos los que han colaborado en la mejora de mi salud física y mental, a todos los que han tenido una palabra de ánimo en un momento oportuno, a todos ellos, sólo les dirijo unas simples palabras: GRACIAS, OS ECHARÉ DE MENOS. Y NO OS IMAGINÁIS CUÁNTO.

_____________________

*Digo esto al acabar el curso porque luego me dice que le hago la pelota porque seguro que quiero algo. Jajajaja.
** De ellos os hablaré mañana en otro post: COSAS QUE TE PASAN EN VILAFRANCA CUANDO ERES UNA PROFESORA DE MENOS DE 30.

viernes, 5 de junio de 2015

Pincha aquí, pincha allá, vacúnate, vacúnate... Un poquito de inmunidad y sálvate, y sálvate...

Seeeeee, es imaginarme cantar esto en plan ochentero y me da un subidón. Hahahaa. Bueno, al loro, que luego me despisto. El tema de hoy es sumamente serio, y más después del reciente caso de difteria en un niño de Olot (¿por negligencia de los padres?) a quien le deseamos todo lo mejor del mundo y mucho cariño para que se recupere pronto. Como os decía...

Hoy Diario de una profesora interina se desplaza a otro blog para hablar sobre las vacunas. ¿Y quién soy yo para hablar sobre las vacunas? Básicamente nadie, por eso me he dedicado a recoger las opiniones de una enfermera con una amplia trayectoria y de una futura doctora que está especialmente implicada con la salud infantil. Son Marga Ferrer y Laura Villalonga. ¡¡Dos encantos!! ¿Y por qué hablo yo de vacunas? 1. Porque Eulàlia, una mamá bloguera muy concienciada con la salud y la educación infantiles me lo ha pedido, 2. Porque hace un añito que la pobre Princess, su peque, contrajo la varicela -afortunadamente pasó rápido- y 3. Porque por el trabajo de mi chico últimamente le han tenido que poner un recordatorio de todas las vacunas existentes en el mundo mundial -TODAS- y estamos muy concienciados con la prevención de enfermedades. Cuando digo todas, digo todas: fiebre amarilla, tifus, cólera (oral), meningitis... Todas. Menos la de la rabia, las tiene todas. ;)

Aquí tenéis el enlace al post en el blog Princess and Owl Stories, que está estructurado en breves apartados, según lo que le interese a cada uno. Personalmente, me quedo con la opinión de Eulàlia, la mamá que nos ha dado voz en su blog para difundir este tema (que empezamos antes de que fuera noticia), que comparte en su introducción: "Personalmente pienso que la vacunación es un derecho de los niños, no de los padres. Aunque al fin y al cabo sean los niños, y toda la sociedad, quien paga las consecuencias. Respeto todos los modos de crianza y las formas de vivir la maternidad/paternidad de todo el mundo, pero no puedo entender que unos padres pongan en riesgo la vida de sus hijos y de todos los que están en contacto con ellos." 





Cartilla de salud y vacunación para las niñas de 1985.
Si hay algo de lo que estoy especialmente orgullosa es de que mi madre -como tantas otras- velara por mi salud y por la de mi hermano. Como mi hermano ha sido siempre un niño sanísimo con el que sólo tuvimos que lamentar varias decenas de huesos rotos durante su infancia porque estaba un poco asilvestrado :D (y aún le dura, jejeje), mi madre tuvo que asegurarse de que yo no pillara nada, porque era un imán para virus y bacterias de toda clase y condición. Afortunadamente ya desde los primeros meses me vacunó de todo lo vacunable, al igual que hizo con mi hermano, y siguió con nuestro calendario vacunal hasta completarlo. Como veréis, en esa época no se vacunaba de la varicela... y la pillé. A los 8 años, después de mi comunión. La recuerdo como una de las peores semanas de mi vida: baños de almidón, fiebre altísima, picor, la mente que se me iba... ¡Ojalá hubiera existido vacuna!

Asimismo, tanto mi hermano como yo hemos seguido actualizando nuestro calendario vacunal adulto, especialmente con las dosis recomendadas de tétanos-difteria (sí, esa enfermedad evitable por la que un niño está muy grave en el Vall d'Hebrón), en el caso de mi 'broder' porque sigue siendo un desastrillo que se corta con todo y la lía parda, y yo creo que con tantas dosis que tiene está inmunizado de por vida. En mi caso, como dosis de recuerdo. Y me queda una -prácticamente última- a los 35 o 36 años.




Lo tengo tooooodo, toooooooodo... ;)


Algo que realmente me preocupa es que todos los padres tienen acceso a las vacunas de las enfermedades más severas (pese a que otras sí son de pago), puesto que ni los politicastros que nos gobiernan se han atrevido a quitarlas de la seguridad social porque, obviamente, tanto su vida como la de los suyos, en caso de epidemia, también estaría en juego (no son tontos, no...). Cualquier niño que resida o reciba asistencia en España no sólo tiene sanidad gratuita independientemente de su situación legal en nuestro país, sino que, por el bien de toda la sociedad, también tiene su vacunación garantizada. Es decir, si no les ponen las vacunas es 1. por desconocimiento (los menos), 2. porque no quieren (la mayoría). ¿Sería esto segundo una negligencia? Para mí, sí. Es como tener a un niño con 40 de fiebre y no darle un antitérmico, o a otro con una herida abierta e infectada y no llevarlo al médico. De locos.

Aunque os recomiendo fervientemente que os leáis la entrada de Princess and Owl Stories, en la que a continuación de la introducción de Eulàlia aparece el artículo, aquí os lo dejo en formato descargable, así como también el artículo más profundo y documentado, con una marcada aportación médica, que nos hizo llegar Laura Villalonga.


lunes, 20 de abril de 2015

Matan a un profesor en Barcelona y no pasa nada.

AA ver, que yo me entere. Un puto niñato de mierda de 13 años mata a un profesor con una ballesta, y dentro del centro, y resulta que no pasa nada precisamente porque es un puto niñato de mierda de 13 años, y no de 14, y resulta que no tiene edad penal para ser incluido en el código de menores y por ello no se le juzgará, sino que sólo se le pondrá bajo supervisión de un organismo????? Vamos, hombre, no me jodas. Que me lo manden a casa y va a saber este bicharraco lo que es cumplir condena.

Aquí os dejo un enlace a la noticia: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2015/04/20/catalunya/1429517734_522794.html

Analicemos los hechos, pese a que reconozco que estoy en caliente y que seguramente aún no tenemos todos los datos.

1. ¿Qué coño hace un mocoso de 13 años con una ballesta? Puede que la use para tiro deportivo. Si es así, sus padres son los responsables de custodiarla bajo llave mientras no está en uso para esa disciplina y nadie debería tener acceso a ella salvo sus tutores legales, al igual que sucede con las armas de los cazadores, por ejemplo. Además, en teoría se deberían esconder las diferentes partes del arma en diferentes sitios. Esto a todas luces no ha sucedido. Pero no os preocupéis, no voy a juzgar a los padres (o sí, aún no lo sé), suficiente martirio tienen ya con el hijo que les ha tocado como para encima recriminarles lo poco ortodoxo de su actuación. Lo de la fabricación casera da para todo un tratado a parte.

2. ¿Y una escopeta de balines? Volvemos al punto anterior. No me creo que en la misma casa haya tantas armas, y no por la cantidad de armas, sino porque estén a la libre disposición de un niño de 13 años. Seguramente en su momento les pareció divertido que el niño tuviese un arma en las manos y que la supiese disparar. Ahora no se lo debe de parecer tanto. Como pareja de un miembro de las Fuerzas Armadas doy fe del celo con que ellos cuidan, mantienen y devuelven sus armas después de usarlas. A menos que se trate de una feria o de una exhibición, jamás están a disposición de nadie que no sean ellos. Con eso no se juega. Saben muy bien que un arma en manos de quien no corresponde no sólo es peligrosa por ser un arma en sí, sino por el uso que se le pueda dar.

3. Lo del puñal es lo único que entiendo. Todos tenemos cuchillo en casa. Lo que me llama más la atención es que alguien haya podido ver a ese chico por la calle pertrechado de puñal, escopeta y ballesta y no haya dicho nada. ¿Responsabilidad social? ¿Dónde? ¿Sentimiento de comunidad educativa? ¿Eso qué es?

4. ¿Puede que el menor tuviera una enfermedad mental no diagnosticada? Sinceramente, aunque en el país en que vivimos y en nuestros tiempos afortunadamente el diagnóstico de trastornos a menores es cada vez más afinado, es algo poco probable que un muchacho así hubiera pasado desapercibido. Por el bien de todos, y por el suyo propio, desearía que fuera este el caso, ya que al menos daría una "justificación" a las víctimas.

Como he dicho antes, este post lo escribo "en caliente", ojalá los datos de la investigación me puedan contradecir y yo ande sumamente equivocada (aunque me temo que no voy del todo desencaminada con mis elucubraciones).

NOTA FINAL: La ley del menor española tampoco es gran cosa... Ni nuestro código penal ordinario para adultos. País de pandereta.

lunes, 26 de enero de 2015

Los cuidados de la piel

Realmente el título de este post es el siguiente:

LOS CUIDADOS DE LA PIEL DE UNA PROFESORA INTERINA QUE RONDA LA TREINTENA Y QUE AÚNA ACNÉ CON ARRUGAS Y, POR SI FUERA POCO, VIVE EN PERMANENTE CRISIS PERO LE GUSTAN LAS MARCAS CARAS. 

Pero me pareció muy largo. :D

Los que me conocéis sabéis que padezco brotes de acné que pueden ir desde el típico granito premenstrual a brotes enormes que hacen que mi cara parezca más un mapa en relieve. No sé si ello se debe a que aún no he acabado la adolescencia, motivo que empiezo a descartar debido a mis incipientes arrugas, o a que la naturaleza es una hija de la grandísima fruta y me juega malas pasadas.

Así pues, en muchas ocasiones me maquillo para disimularlo. Otras veces, el acné es tan severo que debo usar cremas/toallitas farmacológicas con antibiótico (eritromicina) para curarlo y dejar que las pápulas se sequen, así que nada de maquillaje. Otras veces uso el make-up porque me da la gana, porque yo lo valgo, y porque me gusta verme guapa! :P Desde el momento en el que alumnas adolescentes me piden consejo a mí sobre cómo curar y tapar los granitos, creo que soy una autoridad en ello, jejejeje. *

¿Qué productos recomiendo? 

Principalmente cualquier cosa que sea Oil-free.

1. Agua y jabón. Punto. La higiene es básica. Recordad también limpiar el móvil cada día con una servilleta o con un pañuelo desechable. Cuando digo jabón, no sólo me refiero a los jabones específicos para rostro. Si no tenéis uno a vuestro alcance, cualquier jabón neutro os servirá. Y si no, una toalla humedecida en agua caliente. Hay otros trucos caseros como el limón, la aspirina molida, el agua con sal (este sí funciona, pero sólo para limpiar), pero vamos... Tampoco son la pera limonera.

2. Si tenéis dineritos, podéis optar por los productos Mary Kay específicos para pieles propensas al acné. La versión de tallas pequeñas para probar cuesta 28 euros. A mí me duró todo un mes mientras estuve en Ibiza (me la recomendó otra profe), y es genial. Mejor calidad que muchos productos de farmacia.


3. También si tenéis dineritos, la gama Antiblemish Solutions de Clinique, muy similar a la anterior, pero en un formato mayor. Los precios de las tallas individuales son parecidos. Ahora han sacado su base de maquillaje, pero aún no la he probado. Cunde mucho, pero la crema no tanto. Un producto fabuloso es el concealer, del que os hablaré más adelante.


4. Si no tenéis muchos dineritos, que es mi caso, os recomiendo una cosa: ir alternado tratamientos. Hay una línea de productos antigranitos fabulosa en Mercadona, en su marca cosmética Deliplus. Yo lo he probado todo, y además de ser muy económica, es muy ligera. Obviamente la calidad no se puede comparar con la de las dos anteriores, pero es bastante aceptable. Yo la uso especiamente cuando llega el buen tiempo, que es cuando más me tengo que limpiar (más que nada, para abaratar costes, para qué lo vamos a negar). Puesto que las pieles con granitos suelen ser extremadamente sensibles, descartad su exfoliante y las toallitas.

Imagen: Beautytipsmania


¿Y EL DRAMA DEL MAQUILLAJE? 

Don't panic!!! ¡¡¡Tenemos la solución para todo!!!

1. Ponte una crema hidratante para tu tipo de piel, que sea Oil-Free y que tenga un FPS+20. Yo uso la Superdefense CC cream de Clinique, que en perfumería vale unos 25eur, o su crema hidratante FPS+20 según vuestro tipo de piel. Cuesta unos 40eur. y cunde muchísimo. La ventaja de usar la CC Cream es que ya aporta color. La hay en diferentes tonos. Esparcid bien la crema de color, que si no os pasará lo que a mí alguna que otra vez con las prisas: que se ve el brochazo, jajaja.

2. Aplica los correctores. Hay personas que los aplican antes de la crema, de hecho, yo lo hago a veces, pero así la piel no queda tan cuidada. Por eso, primero la crema y luego el corrector. Hay miles de opciones, pero siempre debe ser OIL-FREE. Hay un concealer fabuloso de Clinique por unos 18 euros. Es carillo, lo sé, pero tiene la ventaja de que 1. Cura el granito, 2. Es del mismo color de la piel -de hecho, podéis elegir tono-. Si usáis este corrector, da igual si lo ponéis antes o después de la base, pues es un producto que también "trabaja". Cuidado de no comprar el de la crema verde, fijaos en que sea siempre de vuestro tono de piel. Si la opción de Clinique os parece muy cara, en última instancia podéis optar por cualquier corrector, incluso si es un antiojeras de vuestro tono, pero no abuséis de ello, pues no son el producto ideal para los granitos. Eso sí, cobertura al 100% y resultado fabuloso garantizado: yo uso el de Deliplús. Al acabar este paso ya estarás con una cara muuuuy diferente, jejeje.



3. Píntate los ojos, si te apetece. Es el momento ideal para también hacerse la raya. Deja las pestañas para el final.

4. Ponte el resto de masilla maquillaje. Yo suelo usar o bien una base líquida oil-free de Clinique, o polvos compactos (ojo, no se trata de maquillaje en crema, pues el formato se parece, pero no es lo mismo). Si optáis por los polvos compactos os sirven los de cualquier marca. Yo tengo unos de Clinique para ocasiones extremadamente especiales. Los de Maybelline, Catrice, e incluso Deliplús, para cada día, van genial. Si los aplicáis con una brocha muy grande os quedarán sensacionales, pues tendréis un resultado muy natural. No escatiméis dinero en brochas, son una buena inversión y, bien cuidadas (lavadas, higienizadas y secadas), duran la vida.

5. Aplica un poco de rubor (colorete) en pómulos y mandíbula. Yo también aplico un poquito en la frente, pues la tengo muy ancha y no quiero que se note. Yo uso uno de Dior (que me regalaron). Realmente se nota la marca, es ¡FA-BU-LO-SO! Llevo un porrón de años con él y cunde muchísimo; además, su brochita es maravillosa. Otra opción es el de Mary Kay, que también lo tengo. También dura mucho, pero hay que comprar la brocha a parte o tener una ya en casa.


6. Ahora ya, al final, y después de tanto polvo (de maquillaje, guarrillos), os podéis poner la máscara de pestañas. Es muy importante que sea de calidad, puesto que un granito se puede curar fácilmente -o no, pero bueno-, sin embargo, es de lógica evitar cualquier problema oftalmológico derivado de un cosmético malo. Pese a que yo uso Clinique -por las promociones-, hay otros muy buenos de cualquier marca: MAC, B. Brown, Lancome, Maxfactor... Duran entre un año o un año y medio, pero si os maquilláis a menudo, vale la pena gastar unos 20 o 30 euros en este producto.



7. Dejad los labios para el final, pues con un simple brillito ya vale. Aunque adore los labiales mate, últimamente tengo los labios muy secos y me he tirado otra vez a los Glossy. No duran tanto, pero quedan sensacionales y muy frescos. Si por culpa del viento tenéis los labios agrietados y os llegan a sangrar y os duelen, combinad todo lo anterior con Letibalm. Yo uso el botecito, puesto que además de poder controlar mejor dónde pongo el producto, también me sirve para la nariz cuando estoy resfriada. Es un producto fabuloso que encontraréis en la farmacia en múltiples formatos. A falta de gloss, bueno es Letibalm, ¡y más cuando hay viento y frío!



A estas alturas ya debéis de tener una piel maravillosa libre de granitos -al menos visualmente-. Después de tantos años, aún no he encontrado un remedio definitivo. Sólo hay algo que a veces los cura o mitiga: el sol -extremadamente moderado- y el agua del mar. No tener estrés, ni nervios, ni ansiedad también ayuda a que poco a poco vayan desapareciendo.


Y por favor, no olvidéis desmaquillaros. Yo he descubierto el agua micelar y es maravillosa: uno o dos algodoncitos y piel limpia en un tris-tras.




¿Y si necesito un remedio extremo? 

Dios te ayude.

Si el granito ya se te ha infectado te recomiendo dos cosas: 1. Lávalo bien . 2. Desinféctalo como cualquier herida. Yo uso Betadine, aun a riesgo de dejar amarillas todas las toallas de casa. Como algo excepcional, es un muy buen remedio. El aceite de rosa mosqueta también es muy bueno para curar las costras y para que no quede cicatriz o para disimularla, pero no se debe abusar de él, pues no deja de ser un aceite. Maravilloso y natural, eso sí.


¿Estás al borde de los 30 o ya has cruzado la barrera? Te recomiendo este post de Womenonblog.

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*Siempre recomiendo ir al dermatólogo, pero muchos de ellos siempre recurren al recurso fácil de administrar fármacos que deben usarse junto a anticonceptivos (hormonas). En mi humilde y poco científica opinión, a menos que sea algo que realmente os duele y os impide llevar una vida normal, huid de los fármacos orales como del mismísimo diablo: No sólo no garantizan una solución de por vida (de ahí la inutilidad de tomarlos), sino que sus efectos secundarios son terribles: sequedad, caída de la piel de los labios, afección a los riñones, prohibición de tener niños en dos años... Creo que es mejor lucir granos, que es algo natural, a lucir/padecer efectos secundarios.

domingo, 18 de enero de 2015

El bucle infinito creador de lorzas y los propósitos de año nuevo

Pronto hará dos años que comparto mi vida con "MAN". A Man le gusta comer, pero a mí me gusta más, comer, digo, bueno, y Man también, para qué negarlo. La cosa, desde aproximadamente el 20 de diciembre, viene siendo así:

  • Man come. 
  • Lo veo comer.
  • Me entra hambre.
  • Yo como. 
  • Man me ve comer a mí. 
  • Man come. 
  • Lo veo comer. 
  • Me entra hambre.
  • Yo como.
  • Y así infinitamente. 
Nos estamos poniendo fondones. Corrección: MAN tiene una tripita sexy porque más o menos hace ejercicio cada día y se mantiene. No creáis que hace ejercicio por voluntad propia, sino porque es parte de su trabajo, pero a fin de cuentas, hace bastante ejercicio.

Yo, por mi parte... Yo me estoy volviendo a poner fondona. Concretamente me han salido unas eróticas lorzas por lo que viene siendo la zona abdominal. Vamos, que tengo tableta de chocolate, sí, pero derretida por dentro. 

Sin embargo, los Reyes, tan majos ellos, velaron por mi salud y me trajeron dos cositas a modo de indirecta: juzgad vosotros mismos. 


Prometo manteros informados. Si sobrevivo, claro. Ahora, a la ardua tarea que supone el mero hecho de solamente pensar en correr, se añade que tengo que cambiar toda la fontanería de la casa por un problemilla y, por ende, me van a tener que alicatar de nuevo todo el baño. ¡Eso sí que será un deporte de riesgo! ¡Sobre todo la limpieza! Modo eliminación de lorzas ON!!

jueves, 25 de diciembre de 2014

Un milagro de Navidad

A veces, cuando todo parece perdido, cuando estamos al borde del abismo, sucede un milagro. Hoy ha sucedido uno. De hecho, han sido dos: Ha nacido una bebé preciosa y su mamá, que se ha puesto muy malita durante el parto y está en la UCI, parece que mejora para poder estar cuanto antes con su nena. 

Este no va a ser un post cínico ni hiriente, ni siquiera me planteo ser el azote de nadie. Hoy sólo necesitaba compartir que los milagros existen y que las amistades forjadas durante años, desde la infancia, perviven para siempre. Las protagonistas de esta historia son la hermana y la sobrina de una de mis mejores amigas, quien desgraciadamente tampoco pasa por uno de sus mejores momentos (aunque, modestia a parte, sabe que cuenta con varias amigas como yo, jejeje), y creedme si os digo que he sentido todos y cada uno de los momentos de angustia que ha vivido hoy mi amiga. También, afortunadamente, he sentido el alivio de saber que todo se estabilizaba y que las aguas volvían a su cauce. 

Hoy esta estrella se ha posado sobre el Hospital de Inca.

Hoy sólo me pregunto qué hubiera pasado si esa mamá o esa bebé de las que os hablo no hubieran tenido acceso a una prestación sanitaria que garantizara su seguridad durante el parto y que tuviera preparados todos los dispositivos necesarios en caso de emergencia, una sanidad pública que funciona gracias a la labor de profesionales abnegados -aunque muchos políticos se encarguen de dinamitarla y de menospreciarla-. Todas las mamás deberían poder elegir cómo traer a sus bebés al mundo sin verse limitadas por circunstancias totalmente ajenas a la maternidad. 

También me pregunto qué sentirían esa mamá y esa bebé si no tuvieran el cariño de una familia que las ha arropado en todo momento, velando por su bienestar y esperando noticias sobre su evolución. ¿Os imagináis una bebé solita mientras su mami intenta recuperarse? ¿Y cómo estaría el corazoncito de esa mamá si no supiera que su hija está 100% atendida y recibe las innumerables muestras de afecto y cariño que siempre damos a los recién nacidos? ¿Os lo imagináis? A mí se me parte el alma sólo de pensarlo. Desafortunadamente no todas las mamás ni todos los bebés tienen la suerte que ha tenido la hermana de mi amiga de tener a su lado a una familia maravillosa. A veces lo que más cura son los buenos pensamientos y los sentimientos y el cariño de quienes nos quieren. 

Ojalá en el mundo no debieran suceder milagros porque todo funcionara bien. Quién sabe... tal vez algún día. Mientras, pediré mi particular deseo de Navidad: Deseo que todas las mamás del mundo puedan tener a sus hijos en las mejores condiciones y puedan ser asistidas por los mejores profesionales; además, también deseo que tanto ellas como sus bebés tengan todo el amor, el cariño y la protección de sus seres queridos. Porque a veces los milagros también suceden. 

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Un buen momento para plantearse ayudar

Yo no soy muy amiga de grandes maratones solidarios ni de galas benéficas. Creo más en el trabajo reglado y estructurado en pro de un objetivo (pese a que considero que cualquier iniciativa es loable y digna de recibir todo nuestro apoyo). Siempre he pensado que "zapatero, a tus zapatos", así que si los docentes lleváramos las riendas de la educación, los médicos y enfermeros las de sanidad, los jueces y fiscales las de justicia, los ingenieros las de fomento y así sucesivamente, tal vez, y sólo tal vez, las cosas nos irían mucho mejor.

Hace poco más de un mes recibí una emotiva llamada de Médicos Sin Fronteras. En ella preguntaban por la persona que mandaba periódicamente SMS de colaboración. Me quedé perpleja cuando el operador me indicó en qué campañas había colaborado a través de algo tan simple como un mensaje de texto. ¡Hasta nos echamos unas risas! A parte de comentar cómo -de mal- está el mundo, me encomió a colaborar con ellos de una manera más significativa. Mi intención era hacer un donativo puntual, pero cambié de opinión y me hice socia por la simbólica cantidad de 6 euros al mes, que en mi economía de profe interina a media jornada no se nota mucho. Os parecerá poco, pero por poco que sea, yo creo que algo es.

Lo importante no radica en la cantidad, sino en el hecho. Me consta que muchas de mis amigas -y amigos- colaboran con ONGs de comercio justo, educativas, sanitarias, con el banco de alimentos, con comedores sociales... Incluso algunas -y algunos- han hecho los bártulos y han partido a lugares como Guatemala, Perú o Kenia. Si queréis colaborar con pequeños gestos y ahora no se os ocurre ninguno, pasad por este post de Women on Blog.

Si no sabéis qué regalarle a algún familiar o amigo, queréis ser solidarios en un amigo invisible o, simplemente, queréis sentiros realizados con un pequeño gesto, haceros socios de una ONG. ¿Que no lo veis claro? Conocedlas, leed sus páginas web, mirad cómo trabajan y qué tipo de labor desempeñan. Seguro que hay alguna con la que os sintáis identificados. En mi caso, me he decantado por Médicos Sin Fronteras, pese a que hay muchas otras con las que me apetecería colaborar -aunque mi ajustada economía no me permite llegar a todo-.

Mi carné de socia

¿Por qué Médicos Sin Fronteras?

1. En primer lugar me decanté por una colaboración más comprometida con ellos porque siempre que hacían campañas publicitarias pidiendo nuestra ayuda frente a alguna epidemia o emergencia humanitaria colaboraba con ellos mandando un SMS.

2. Acuden donde es preciso, sin implicaciones políticas.

3. Las personas que trabajan con ellos lo hacen contratadas para un cierto período de tiempo, lo que les da estabilidad y protección. Aunque considero que el voluntariado es muy valioso, ante ciertas situaciones es preferible la actuación de profesionales formados que desempeñen su labor de una manera más o menos extendida en el tiempo.

4. Porque creo que la sanidad es universal, y considero que cada uno debe tener derecho a ella plenamente en su lugar de origen y, desgraciadamente, también en el lugar en el que se haya tenido que refugiar huyendo de una guerra.

5. Porque muestran sus cuentas.

6. Porque no funcionan con donaciones materiales. Aunque os parezca contradictorio, sí, lo considero un punto a favor. Ellos adquieren lo que precisan para cada una de sus misiones, de este modo se aseguran de amortizar todo el material y de que éste se adapta plenamente a sus necesidades.

7. Porque en España también muere gente de tuberculosis, de sarampión o de varicela bien por no estar correctamente inmunizados con vacunación, bien por falta de atención sanitaria. Sólo con una buena salud se puede comenzar una nueva vida o se puede retomar la que parecía haberse perdido.

8. Porque es una organización que tiene sede en muchísimos países.

9. Porque tal vez mañana seamos nosotros quienes precisemos ayuda humanitaria.

10. Porque me hace feliz.

MSF en Twitter - @MSF_espana

¡Por unas Navidades responsables y solidarias!


domingo, 30 de noviembre de 2014

Aún hay gente buena

A veces recobro mi fe en la humanidad. Son pocas veces, pero ocurren. Os pondré un ejemplo. El otro día iba por la calle y empecé a sentirme mal (a veces me pasa), comencé a tener sudores fríos, a tener la vista nublada, etc., hasta que perdí el equilibro y caí semiinconsciente. Afortunadamente una señora que pasaba se preocupó por mí y me ayudó a llamar a un taxi para regresar a casa, mientras otro señor fue a por una botellita de agua. Sinceramente, pese a que estaba malísima y a duras penas podía tenerme en pie, sus actos me conmovieron.

¿Pero me conmovió la situación en sí? Realmente no, lo que me conmovió fue compararla con la última vez que esto me sucedió fuera de casa. Me pasó en Palma, en la estación de autobuses. Notaba que iba a quedarme inconsciente y me tumbé en uno de esos gélidos bancos metálicos, con el bolso debajo de la cabeza para evitar que me robaran. En más o menos media hora, nadie, nadie, ni los de seguridad, se acercaron a preguntarme siquiera como estaba, y eso que el flujo de gente era continuo. En Alcudia, sin embargo, fue diferente. Pese a ser un pueblo grande y eminentemente turístico, las dos personas que pasaron se pararon a ayudarme. No sé quiénes son, casi no recuerdo sus caras, pero si algún día se reconocen leyendo la historia de este post, vaya para ellos mi más sincero agradecimiento; para ellos, y para todas las personas que ayudan al prójimo desinteresadamente.

jueves, 12 de junio de 2014

It's the final countdown!!!!

Ninonino, ninoninoninoni....

Pues eso, ya va quedando menos. Los finales de curso no suelen gustarme por el hecho de tener que despedirme de mis alumnos, aquellos con quienes he difrutado, con quienes he aprendido y cuya evolución he seguido de cerca. Bueno, gracias a Dios no muy de cerca, porque según uno de mis no-tan-chiquimonsters de 3º... a ver, no sé cómo explicarlo... Mejor os lo cito textualmente: "Profe, eres la única mujer que me ha dado placer sin tocarme".

WTF? Jajaja, ¿y esto cómo me lo tomo? La verdad es que si no hubiera sido por los alumnos este curso se me hubiera hecho aún más cuesta arriba (si es eso posible).

Pero el final de curso, y especialmente este año, tiene muchas cosas buenas: llega el veranito y el calorcito, después de un pico de trabajo con los exámenes empiezan los días más relajados, la concentración horaria... y la vuelta a casa. Y no sólo la vuelta a casa, sino a las buenas rutinas: comer ensaladitas, leer, bordar (y limpiar, que casi he acabado viviendo en la inmundicia). ¿Sabéis la de tiempo que hacía que no leía? ¡Un porrón!

Como lo primero es empezar, ayer, ya de tardecita, me fui en busca y captura de un libro, y no capturé uno, no, fueron dos: "En ocasiones veo frikis", de Sara Escudero, y "El coraje de Miss Redfield", de Ana Ramírez Cañil. También cayeron unos bermudas y una camiseta, pero sólo, y sólo porque tenía un descuento del 30% para Springfield. :D

Bueno, y llevo ya para 15 días afónica, pero, bah... De algo hay que morir, ¿no? ¡Pues que no sea de CEPA! :D Jajajaja.