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martes, 30 de junio de 2015

Se ha cerrado un ciclo

Se ha cerrado un ciclo. Los que son docentes saben que el año empieza el 1 de septiembre y acaba el 30 de junio. No hay más año que ese para nosotros. Por lo general, el año se empieza con alegría, motivación, ilusión... y suele acabar con buenos deseos para los compañeros y un poco de morriña por dejar atrás un centro, unos alumnos, etc. Otras veces la experiencia ha sido tan mala que uno solamente tiene ganas de que el 30 de junio llegue cuanto antes mejor. Yo he vivido los dos extremos y este año, afortunadamente, vuelvo a sentir algo de penita al acabar el curso.

Esta desazón que me acompaña desde hace ya dos semanitas no sólo se debe a los fantásticos compañeros con los que he compartido momentos increíbles. Con Maite hemos seguido rutas gastronómicas de vicio y perdición; con Xisca he salido "a fumar" sin la necesidad de prender un cigarrillo, sólo por el puro placer de conversar; a Albert lo tengo fascinado con los sobrecitos de leche condensada, que sé que va a echar de menos el año que viene, y así todos ellos, como el imperturbable Jaume -alias "el hombre del yogur"- o Montse, mi jefa de departamento que tantas dudas me ha resuelto y tanto me ha facilitado mi trabajo a lo largo del curso.

También sé que voy a echar mucho de menos a este equipo directivo, que se ha desvivido por mejorar las condiciones laborales de los miembros del claustro y por ofrecer a los alumnos todas las posibilidades habidas y por haber para que lleven sus estudios a buen término. A los siempre discretos Raúl y Xavier hay que añadir a Damià, el director, un gran conversador que sé que me va a echar de menos porque no tendrá a quién chinchar, jejeje. El director, ese hombre, esa persona que no necesitaba recordar que lo era para que sus decisiones se asumieran entre nosotros por su sensatez. Creo que la grandeza de un director está en no hacer nunca patente que lo es, he aquí un ejemplo. Con Damià he vuelto a recobrar la fe en la función directiva que yo creía perdida, es un gran gestor del centro y de sus recursos humanos que ha sabido poner a su lado a dos personas eficientes para desarrollar su labor.*

Alumnos y profesores del CEPA Mancomunitat des Pla - Vilafranca

Voy a echar de menos un centro limpísimo (olé por el personal de limpieza, Miquela y Cati) que está muy bien acondicionado para la labor docente, con espacios cómodos tanto para profesores como para alumnos, con recursos TIC, y con algo tan básico como calefacción en el crudo y húmedo invierno del Pla de Mallorca. ¿Y qué hay de los cafés en el bar? Nunca había apreciado tanto que un centro contara con una cafetería al lado hasta que estuve tres años sin ella.

Recordaré con añoranza a mis alumnos, quienes me han facilitado un montón mi trabajo: mis gamberros de 3º del primer cuatrimestre, mis alumnos de español para extranjeros que me dejaron cubierta de dulces para que yo también pudiera hacer el ramadán si hace falta, mis chicas y mi chico del grupo de inglés, que tanto han aprendido y tanto han mejorado y, cómo no, a mis alumnos de acceso a CFGS, que el año que viene podrán continuar con sus estudios en diferentes institutos de Mallorca. **

Agradezco la oportunidad que me ha brindado el CEPA Mancomunitat des Pla de llevarme una impresión diferente de la enseñanza de adultos y de su gestión, que en tan mal concepto tenía después de mi triple experiencia en años anteriores. Por todo ello, a todos los que me han acompañado durante este curso, a todos los que han colaborado en la mejora de mi salud física y mental, a todos los que han tenido una palabra de ánimo en un momento oportuno, a todos ellos, sólo les dirijo unas simples palabras: GRACIAS, OS ECHARÉ DE MENOS. Y NO OS IMAGINÁIS CUÁNTO.

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*Digo esto al acabar el curso porque luego me dice que le hago la pelota porque seguro que quiero algo. Jajajaja.
** De ellos os hablaré mañana en otro post: COSAS QUE TE PASAN EN VILAFRANCA CUANDO ERES UNA PROFESORA DE MENOS DE 30.

viernes, 27 de febrero de 2015

¡Aló, presidente!

Realmente quería titular el post "Tengo una carta para usted", pero ahora que los populismos venezolanos están tan de moda he decidido encabezar así esta entrada y dedicársela -no sé si afectuosamente- a José Ramón Bauzá, el presidente de mi comunidad autónoma. Así pues, como dijo Jack el Destripador, voy a ir por partes.

¿POR QUÉ ESCRIBO EL POST?

1. Porque me he cruzado con el Sr. Bauzá varias veces en alguno de los aeropuertos de las islas e incluso un día estuve sentada a su lado en el avión. No sólo no fue capaz de dirigirme la palabra sino que ni siquiera se digno a devolverme mi más que educado y sonriente "Buenos días". Eso puede deberse a dos motivos: 1. No ha venido a mis clases. 2. No conoció la chola de mi madre cuando pequeño. ¡Educación ante todo, please!

La chola de mi madre no era tan estilosa, pero ésta es la primera que he encontrado en Google.

2. Porque parece que los profesores le damos alergia. ¡Incluso los de Lengua Castellana! Inaudito, señor presidente, inaudito...

3. Porque uno de esos días en que nos cruzamos en el aeropuerto "se me escapó". No dudo de lo apretado de su agenda, peeeeeero, votante o no, soy una de los ciudadanos a los que él representa. En honor a la verdad, he de decir que la anterior consellera, Juana María Camps, sí dio la cara. Lo podéis leer aquí.

4. Porque soy una interinucha que poco tiene que perder al decir lo que piensa.

5. Porque considero que todas las cosas se pueden hablar y debatir dentro de un marco de respeto y buena voluntad y siempre, siempre, teniendo en cuenta la legalidad vigente.

6. Porque no represento a ningún colectivo y, a la vez, represento a muchos: docentes de la enseñanza pública, mujeres (no públicas, mentes sucias), jóvenes en precariedad laboral, paciente de la sanidad pública, alumna de un centro público, usuaria del transporte público, etc.

7. Porque el Sr. Presidente se ha ofrecido a que los ciudadanos se pongan en contacto con él. No quiero pensar que esto se debe a que hay unas elecciones a la vuelta de la esquina; prefiero creer que se debe a un cambio en el talante del Sr. Bauzá.



Y AQUÍ MI CARTA DE AMOR AL PRESIDENT DE LA CAIB:

Apreciado Sr. Bauzá:

Soy Isabel Pascual y actualmente trabajo como profesora de Lengua Castellana a media jornada en el CEPA Mancomunitat des Pla de Vilafranca de Bonany. Un día, si quiere, quedamos y le hablo de la importancia de las escuelas de adultos rurales, pero no es éste el asunto principal que ahora me ocupa. Le escribo para comentarle ciertas situaciones que a usted tal vez le pasen desapercibidas, ya sea porque éstas acaecen en los pueblos -territorio hostil para cualquier persona de Palma o de su área metropolitana- o porque se trata de problemas que sólo atañen a la clase trabajadora (o no trabajadora, tal y como van las cosas). Voy a intentar ceñirme a un párrafo por asunto, como si fuera usted uno de mis alumnos y tuviéramos que hacer el repaso de todo lo que entra a un examen. Encabezaré cada uno de ellos con su tema.

LENGUA. Si es usted buen observador, se habrá percatado de que me dirijo a usted en castellano. No sólo lo hago porque es la lengua habitual de mi blog, la lengua en/de la que imparto clases y la lengua en la que aprendí a hablar, sino porque intuyo -sólo intuyo- que usted la prefiere en la comunicación. Además, quiero obviar las diferentes maneras de designar la lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tan propia y tan nuestra que la llamamos mallorquín, menorquín o ibicenco. Como filóloga -hispánica- le ruego, le suplico, le imploro, que deje de hablar de lenguas, de gramáticas y de cualesquiera salvajadas que a este respecto se le ocurran a cualquier político. Nos harían un enorme favor, a nosotros y a nuestra disciplina, que tan maltrecha está.

SOCIEDAD. Lo primero para conocer una sociedad es observarla, hablar con ella, ver cuáles son sus costumbres, cuál es su potencial y cuáles son sus necesidades, para poder satisfacerlas a la mayor brevedad. Me alegro de que se muestre más receptivo a los ciudadanos de las islas. Aunque lo más probable es que usted no vaya a ser el receptor de esta misiva, me alegro profundamente de ello, con el corazón en la mano se lo digo, créame. Si me acepta un consejo de pardilla inexperta, respete a sus conciudadanos. Respete la cultura propia y no la folklorice. Respete la lengua propia y no se empeñe en fragmentarla -usted hable como le dé la gana, contra eso no tengo nada que decir-. Respete a los habitantes de las islas y muéstrese empático con las situaciones que muchos se ven forzados a vivir. A fin de cuentas, a nadie le gusta subsistir gracias a la caridad.

MOVILIDAD. El transporte público se debería fomentar sobremanera. No sólo se deben abaratar sus costes drásticamente, sino que también se debe mejorar su funcionamiento: horarios, fiabilidad, creación de empleos, seguridad, bonos, etc. Por poner un ejemplo, SFM no se caracteriza por su eficiencia y pierde pasajeros día a día. Ir de Alcudia a Palma me sale más económico -y rápido- en coche que en autobús. El tren Sa Pobla-Palma es también carísimo y muy incómodo, ¿8€ ida y vuelta y encima tener que cambiar de tren y ahora hacer también el paripé del bus hasta Muro? Es algo ilógico. De los vuelos interislas no hablamos, ¿verdad? Más y más económicos.

SANIDAD. Creo que he tenido la maravillosa suerte de contar siempre con magníficos profesionales de atención primaria, como la Dra. Outeiral o el Dr. Siquier, o Dª Elena Malillos, la enfermera que logró que yo ganara en salud -y en felicidad-. Vale la pena nombrarlos, porque muchas veces nos olvidamos de ellos. El trato recibido tanto por ellos como por los profesionales de distintas especialidades tanto en el HGMO como en el HCIN ha sido fabuloso pese a las condiciones en las que muchas veces trabajan. La situación de estrés a la que se ven sometidos nuestros profesionales sanitarios es totalmente contraproducente para con los pacientes: saturación de pacientes y de horarios, listas de espera interminables, equipos insuficientes, etc. Mejore la situación de médicos, enfermeros, auxiliares, celadores, administrativos, etc., y mejorará todo el sistema. Dótelos de lo que necesitan -como más personal, tal vez- y, además, se acabarán las listas de espera. No olvide Menorca e Ibiza, que carecen de muchas especialidades y servicios y dependen, para casi todo lo importante, de los hospitales de Mallorca.

EMPLEO. Vivimos en una comunidad estacional. Lo sé. Pero formo parte de ese colectivo de jóvenes que, si no ve mejores perspectivas, tendrá que emigrar. A Dios gracias, sé inglés y alemán, pero yo estudié con beca -algo que pronto pasará a la historia- y quiero que mi potencial se quede en mi país, a poder ser en mi comunidad. Creo que tanto yo como toda mi generación tenemos muchos para dar; nuestra contribución es esencial para el desarrollo de nuestra sociedad. Por otra parte, es del todo intolerable que haya familias completas en paro y que, además, se vean obligadas a subsistir con 400 euros al mes. Los mayores de 50/55 años también son otro grupo de riesgo: ¿A dónde se va su experiencia? ¿Acaso, siendo aún jóvenes, ya no se les valora? No quieren ayudas, quieren trabajar.

TERRITORIO. Vivimos en islas. Reducidas. Rodeadas de mar. Que viven de su sol y de sus playas. No permita que las destrocen. Carreteras, rotondas, hoteles, parques acuáticos... dejan cicatrices imposibles de borrar. Soy consciente de que se deben hacer mejoras, y de que éstas revierten en la comodidad y la seguridad de los ciudadanos, pero no veo por qué una cosa debe estar reñida con la otra. Cuidado, además, con las megaestructuras. Algo que se antoja grandioso no es siempre lo que parece. Además, creo que los turistas que vienen quieren ver nuestra naturaleza, nuestras playas, paisajes mediterráneos, no moles de cemento. De la "euromerda" prefiero no hablar. De Es Milà mejor tampoco hablo.

Los turistas quieren ver esto. AUCANADA
No esto. MENORCA

EDUCACIÓN. Tranquilo, presidente, no le voy a hablar del TIL ni de la LOMCE, puesto que ello me daría para varias tesis doctorales y otros tantos tratados sobre legislación educativa. Le voy a hablar de lo que me encuentro en clase. ¿Qué se supone que tengo que hacer con los alumnos con dificultades si el gobierno no me da ni la formación ni los medios para ayudarle en su proceso de aprendizaje? Yo se lo digo: soy autodidacta, hago más horas que un reloj y rezo para que alguna de mis intervenciones funcione y ese muchacho o muchacha aprenda algo tras haber pasado un curso conmigo. Me conformo con poco: Me basta que aprendan a decir "Buenos días", "Por favor" y "Gracias". Si además sonríen, ya entro en éxtasis. Creo que una clase con 10 alumnos está desaprovechada, pero con 30 está saturada. ¿Y si lo dejamos en 20? Por otra parte, hay otras clases en las que se precisan grupos pequeños para facilitar la implicación del alumnado, es el caso de la Diversificación Curricular o la ESPA (adultos). Tenga en cuenta que muchos de mis alumnos vienen del fracaso escolar. Meterlos en aulas masificadas por culpa de los recortes sólo va a provocar que vuelvan a fracasar. El trato cercano y personalizado es la clave. Necesitamos los medios y el tiempo, sobre todo el tiempo, especialmente en los institutos. Sobre este tema también podríamos hablar durante horas. Si quiere, pásese un martes por la mañana por el CEPA Mancomunitat des Pla, un centro modélico -a mi juicio-, y lo hablamos. O mejor, vaya a algunos institutos de Menorca y vea el frío que pasan. O acérquese a Ibiza y vea lo que es la masificación de las aulas. O pregúntele a jefes estudio y a policías tutores lo que de verdad supone un problema en nuestros centros. Como diría alguno de mis alumnos: ¡Fliparías!

Soy consciente de que me dejo muchas cosas en el tintero, pero tampoco era mi intención atosigarle con todos los aspectos con los que tiene que lidiar como presidente de una de las comunidades autónomas más ricas y expoliadas, y empobrecidas, y con más desigualdad de España. Sin más, agradeciéndole su tiempo, me gustaría que tomara el consideración algunas de las situaciones que he sacado a colación en mi carta para que, al menos, podamos mejorar la vida de alguno de nuestros conciudadanos, aunque sea uno solo.

Atentamente,

Isabel.

sábado, 20 de septiembre de 2014

¡Hoy voy a hablar de mi libro!

No exactamente, pero sí. Como este año trabajo en un centro en el que no dispondré de libro para 3º de ESPA por criterio de departamento, y como tengo ya el culo pelado llevo ya muchos años haciendo este mismo nivel (si la memoria no me falla este será el tercero o el cuarto), tengo muchísimo material y me he dispuesto a ordenarlo y a crear cuadernillos según las unidades didácticas que establece el currículum.

Mi idea es que sea un material gratuito al alcance de todos (que en los tiempos que corren la economía no está muy allá, ya lo sabemos), siempre y cuando se cite la fuente. Es de ser muy mal profesional no citar las fuentes. Una cosa es que sea por despiste u omisión y la otra hacer una fusilada total de materiales que ha creado otra persona. Como veis, no busco dinero ni publicar para tener más puntos (aunque esto último lo tengo en mente, ya voy camino de tener una especie de depósito legal electrónico para algunas publicaciones, pero es todo taaaaan complicado), sólo busco la justicia de citar al negro que hace el trabajo. :D

En estos pequeños dossiers (que están pensados para imprimir a modo de libreto en hojas DIN-A3, para que cada página sea un A4), a parte de haber información de aquí y de allí, lo que encontraréis serán explicaciones al nivel que requieren los alumnos. Hoy en día todo está en Santa Wikipedia, pero lo que hace falta es poner palabras sencillas a todos esos vocablos técnicos.

Así pues, tenéis a vuestro alcance y totalmente descargables en SlideShare las siguientes unidades del currículum:

UD 1: Aprender a Aprender



UD2: Escribir y entender textos instructivos



UD3: Entender y utilizar los medios de comunicación


UD4.1: La literatura en la Edad Media



UD4.2: La literatura de los Siglos de Oro



UD4.3: La literatura del Siglo XVIII - EN CONSTRUCCIÓN


Como veis, algunos son más largos y precisan de índice y otros son más cortitos. He procurado que en todos haya alguna actividad, pero ése no ha sido el objetivo principal, pues cuanto más general es una cosa, más puede adaptarse a todos (cada profesor puede poner, pues, sus propios ejercicios o plantear actividades y proyectos).

Asimismo, para que no tengáis problemas para visualizar enlaces a vídeos, etc., os pongo aquí debajo también los enlaces al documento en Dropbox:

DROPBOX:

UNIDAD 1
UNIDAD 2
UNIDAD 3
UNIDAD 4.1.
UNIDAD 4.2.
UNIDAD 4.3. - EN CONSTRUCCIÓN

Por cierto, si algún espabilado de los que andan por estos lares tiene pensado "robarme" el material y presentarlo en unas oposiciones bajo su nombre, ya puede ir olvidándose de ello o encargando una caja de pino. Todo se acaba sabiendo. Aunque yo no tengo una programación de adultos (la mía es de 2º de ESO), no me apetece para nada que se apropien de materiales de mi autoría, y mucho menos de mi trabajo. Recordad que Baleares es muy pequeño, que yo tengo muchos contactos y que todo se acaba sabiendo. Me parece estupendo que los uséis -donde y cuando queráis-, pero siempre citando que son míos, miiiiii.... tesoooooooooro!!!! No, ahora en serio, tengo el fusil preparado. :D Pero sin acritud, ¿eh? :D

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Si alguien lo precisa, también tengo las unidades didácticas desarrolladas (objetivos, CCBB, criterios de evaluación, sesiones...) y un cronograma orientativo para un cuatrimestre. Si estáis interesados, escribidme y os lo paso.


viernes, 11 de abril de 2014

Son como niños.

Cosas que hacen los alumnos adultos en clase que hacen que dudes de su adultez:

  • Comer chuches.
  • Usar el móvil y wasapear. 
  • Hacerle fotos a la profe. 
  • Protestar y patalear.
  • Rebufar.
  • Hacer chuletas.
  • Intentar copiar en los exámenes.
  • Regatear el contenido de las pruebas. 
  • Pedir lo mismo dos mil quinientas veces.
  • Rebotarse cual adolescente frustado (aunque también tenemos adolescentes frustrados). 
  • Contravenir cualquier norma. 
  • Intentar postponer el examen. 
  • Intentar eliminar el examen. 
  • Hacerle chantaje emocional a la profesora. 
  • No guardar márgenes. 
  • No leer los enunciados. 
  • Tirarse papelitos y gomitas. 
  • Reírse sin motivo aparente. 
  • Llevar los materiales descuidados. 
  • Perder el boli.
  • Decir "profe, profe". 
  • Querer que se lo corrijas todo a ellos primero y al momento. 
  • No estudiar. 
  • Procurar elegir un libro de lectura fácil y cortito, a ser posible con dibujos. 
  • Sobornar a la profesora con comida. 
  • Preguntas indiscretas. 
Y muchas otras más que ahora no me vienen a la cabeza. 

jueves, 10 de abril de 2014

Profesora, psicóloga, hermana, mamá y asesora legal, entre otras funciones.

Pues sí, amigos, todo eso acabamos desempeñando los profesores. Hoy me siento especialmente realizada. Hoy un alumno ha confiado en mí para decirme cómo se siente y para pedirme ayuda. Creo que lo único que necesitaba era hablar y poder tener a alguien con quien exteriorizar sus sentimientos y sus pensamientos, alguien que sepa que le cuesta verbalizar las cosas y que no siempre atina con lo que dice -poco tacto-, pero sí que al menos va aprendiendo a comunicarse mejor y a crecer como persona.

Si sólo eso ya me llenaba profesional y personalmente, otra alumna se ha dirigido a mí para que le facilitara la documentación precisa acerca de su formación lingüística para poder renovar su tarjeta de residencia en España. Algo tan sencillo como sacar una copia simple y rasa de su horario personal de Gestib e imprimirle dos BOIB (uno con la organización de los períodos lectivos y otro con las instrucciones para este curso) para que así pueda justificar no sólo su matrícula, sino también su competencia tanto en catalán como en castellano -de la que, además, doy fe-. No se necesitan grandes papeles, ni certificados, ni firmas, ni sellos, sólo tener toda la información que le atañe a uno -como alumno, como personita y como ciudadano-. Facilitar esa información creo que es también nuestro deber, y el de cualquier funcionario.

Aunque hoy aún me quedan sesiones hasta las 9, creo que, pase lo que pase, me podré ir a dormir tranquila con la maravillosa sensación que le reporta a uno el saberse con el deber cumplido. A fin de cuentas, si aguanto este año aquí es porque este curso me han  tocado alumnos maravillosos (los de este año no hablan de extraterrestres), por los que no sólo vale la pena hacer este trabajo, sino por los que, además, vale la pena luchar y pelear.

lunes, 7 de abril de 2014

Columbainera por cinco minutos, ¿y qué? :D

Yo creo que voy camino de ser la próxima columbainera de Baleares, pero no en la UIB. Nuestra uni mola, y mucho. Lo seré en el CEPA Joan Mir y Mir de Mahón (añadid a esto una sonrisa maléfica). Yo no es que apoye la violencia, es que soy muy de los refranes, y si hay uno que dice "muerto el perro, se acabó la rabia", por algo será.

A mí mi profesión me gusta, me encanta, me fascina y me apasiona, pero no es mi vida. Ahora saldrán los típicos que dicen que los profesores somos unos vagos, y tal... Pues me da igual. Si el que trabaja en una fábrica al cumplir sus horas semanales se va a casa, pues yo también. Por ley tengo 37.5 horas laborales, de las cuales 28 períodos lectivos hay que pasarlos en el centro. Esto da un cómputo de unas 25.5 horas en el centro. Los descansos, tanto si son los típicos "patios" del instituto, de 15 o 20 minutos, como mis ridículos y poco recomendables 5 entre clase y clase (que te pasas de camino en una itinerancia que no te pagan y no puedes ni mear tranquila, mucho menos tomarte un café que no arda en las claderas del infierno), no computan en este total. Así que yo en casa tengo que trabajar unas 12 horas. Clama al cielo que son más, muchas más.

A veces suelo quedarme una hora extra en el centro para suplir, pero en general trabajo 2 horitas cada día (formándome, corrigiendo, preparando clases, buscando materiales, elaborando dossiers, etc.) y dos más el fin de semana. Eso cuando "no" hay trabajo. Cuando lo hay acabo antes si cuento las horas que duermo. Me he propuesto firmemente no trabajar más de esas horas. Y si las cosas no se han acabado, pues mala tarde. Tampoco nos tratan tan bien -ni la Conselleria ni otras esferas- como para que vayamos regalando horas extra por ahí.

En mi horario personal pone que empiezo al minuto '05 de cada hora, es decir, por las mañanas a las 9'05 y por las tardes a las 17'05. Entonces... ¿Por qué coño se convocan reuniones a las 5 en punto? ¿Somos tontos o es que nos gusta serlo? Si regalo los primeros cinco minutos de cada jornada o fragmento de jornada, que son 8 en total, me salen 40 minutos... y oiga, pues no. Ya, claro, y vosotros me diréis: ¡Pero si son sólo cinco minutos! Sí, cinco de aquí, cinco de ahí... Invertir MI descanso en una itinerancia no pagada, porque como no cabemos, nos vamos a un centro que está cerca (a 7 minutos yendo deprisa, entre que recoges, llegas y tal), no poder casi ir al baño (riñones míos, perdonadme) y apenas tener tiempo para tomarme un café para poder llegar con los ojos abiertos a las 10 de la noche del viernes no puede ser sano.

También me diréis: ¿Por qué no propones un cambio? Jajajaa. Perdonadme, sólo con imaginármelo me entra la risa. Todo lo que podría suponer un cambio en mi centro de buenas a primeras es un NO rotundo. ¿Y lo que molaría "arrejuntar" esos minutillos en bloques de 10, 15 o 20 minutos? ¿Eh? ¡Hasta te podrías comer un bocadillo! ¡Qué los alumnos me vienen a clase con las chuches para aguantar! Además, si necesitáis un criterio/aval científico, mi enfermera dice que eso es de locos, que, acabando a las 9 o las 10 de la noche eso no es sano. Y tampoco es sano pasarse toda la mañana sin tener tiempo para un triste tentempié.

Cierto es que cada persona tiene su biorritmo y sus costumbres. Algunos necesitan fumar cada hora, yo necesito comer a media mañana y a media tarde. Nunca estaremos todos contentos. Eso sí, yo no pienso dejar que esto afecte a mi salud. Si hay que comer en clase, se come. Y si hay que empezar 3 o 4 minutos tarde porque hay cola en el baño -sólo hay uno, y me refiero a un triste retrete para todos-, pues... los alumnos lo agradecen. :D

¿Tengo remordimientos por ello? Ninguno. Más remordimientos tengo cuando no puedo rendir por falta de condiciones. Puede resultar algo brusco que me niegue a llegar antes de mi hora a clase o a una reunión, pero pondré un ejemplo de instituto: si un profesor tiene en su horario que debe empezar a segunda hora, es decir, a las 8'55, puede estar antes en el centro, pero se dirige a clase en cuanto toca el timbre, no está acechando a los alumnos ni presionando al profesor anterior. Del mismo modo, las 8'55 no son las 9. Esos cinco minutos tarde en un instituto implican movilizar a los profesores de guardia. Los cinco minutos más temprano en el CEPA me suponen un incordio y una falta de tiempo para otros menesteres.

En la enseñanza de adultos preparamos para pruebas de acceso, tanto a Grado Superior como a la Universidad. Una vez que hemos acabado estos cursos nos dedicamos a hacer horas de refuerzo educativos (en las que se nos derivan alumnos con ciertas dificultades) y también a elaborar y reorganizar materiales. Si alguien duda de ello puede pasarse por mi slideshare. ¡A veces hasta incluso prefiero dar clases! Es mucho más organizado, metódico y satisfactorio. De hecho, creo que los alumnos que hayan aprobado las pruebas libres de bachillerato van a seguir viniendo hasta la selectividad. :D

Y por cierto, por si alguien creía que somos unos vagos de bar, en nuestro centro no hay bar, ni cantina, ni cafetería ni ná de ná. Una mísera máquina de café...

miércoles, 2 de abril de 2014

Adaptaciones curriculares en la enseñanza de adultos

Hoy os voy a pedir vuestro consejo y vuestro criterio profesional. Os pongo en antecedentes: En la enseñanza de adultos sólo podemos hacer ACIs NO-Significativas (toda la ESPA ya es una adaptación de último recurso para poder titular, por decirlo de alguna manera).

A fin de mejorar la actuación como equipo me he medio ofrecido a explicar qué son los transtornos más frecuentes con los que nos encontramos y qué cuatro cosas básicas podemos hacer para elaborar las adaptaciones y facilitar el aprendizaje a los alumnos. Como en 12 o 15 minutos que voy a tener para exponerlo todo no me va a dar tiempo de nada, he elaborado este pequeño dossier (lo he hecho, de manera gráfica, como si se dirigiera a un disléxico: letra sassoon 12, interlineado 1'5, apartados delimitados por colores, recuadros, listas, etc. y sí, ya sé que también hay otras maneras de hacerlo, pero hijos, ¡hay que elegir una!).

En el dossier hay diferentes apartados y en él no me baso en mi criterio, sino en fuentes fundamentadas y fiables, así como en mi material de estudio, o sea, que esas cosas no me las invento yo, sino que hay gente mucho más lista que yo -eso tampoco es muy difícil- que se ha preocupado por estudiar estas DEA. Yo sólo lo he resumido y esquematizado "a mi manera", como Frank Sinatra.

Lo dicho. Vuestra opinión será más que bien recibida.

jueves, 6 de marzo de 2014

La acción tutorial o cómo hacer de consejeros sentimentales en Mordor

Que el CEPA donde trabajo es Mordor es algo que hace años que ya sabíais. Eso no es nada nuevo. Así pues, si el CEPA es Mordor yo creo que la Torre de Sauron sería el Departamento de Orientación, no por nada en particular, sino porque lo es en todos los centros. En todos. Sin excepción. Sorry bitches! :D La zona de entretenimiento de los orcos, por si aún no lo habíais descubierto, es la sala de profesores. A ver cuándo nos mudamos a un lugar que, sin ser Rivendel, se parezca un poquito más a La Comarca o incluso me conformaría con La Ciudad Blanca, Minas Tirith para los entendidos, lo que pasa que ahí las cuestas deben de ser infernales y casi que prefiero las escaleras del CP Antoni Joan, pero bueno, eso es otro cantar, que me lío.

Orco ávido de abrir las ventanas de la sala de profesores

Al igual que El Señor de los Anillos, esta historia se desarrolla en tres entregas. En la primera, la hermandad de tutores se reunió para debatir, discernir, discutir y contemplar cual reliquia valiosísima el Plan de Acción Tutorial, de ahora en adelante: PAT. Como el tutor -tanto de grupo como individual- tiene a bien ser muy cansino, la cosa no acabó ahí, y se convocó una segunda entrega. Estas entregas son las fabulosas RED, o reuniones de equipo docente (es que para que los orcos no nos entiendan los medianos tenemos que hablar en clave).

En la segunda parte de esta saga, que también llamaremos "Las dos torres", al igual que en la saga literaria y cinematográfica, se libra la batalla del Abismo de Helm. En este caso el Abismo de Helm es una de las aulas del centro donde hacemos las reuniones. No le doy este nombre porque sea una batalla en sí, que también, sino porque estas reuniones son interminables, soporíferas y estériles -si a alguien no le gusta mi opinión no tiene más que ignorarla, pero eh, no me digáis que no mola lo del Abismo de Helm, ¿eh? :D-.

La batalla del Abismo de Helm hoy ha versado sobre el PAT y entre las diferentes flechas que se han lanzado desde el bando de los Uruk-Hai se encontraba el hecho de mantener reuniones individuales con los alumnos y la de regular la acción tutorial individual. Oh, wait! Esto se lleva haciendo desde hace mil años en el centro. Y claro, luego llega la primera luz del quinto día, miramos al alba y resulta que se acaba la reunión, así que tenemos que esperar al Retorno del Rey. O de la Reina. :D Prometo manteneros informados de si la saga ceporril sigue el mismo curso que la de Tolkien; de momento, no tiene desperdicio.

No hay nada como un poco de luz para poner orden.


AHORA LO SERIO:

Cuando sois tutores me imagino que empatizáis más con unos alumnos que con otros, eso es inevitable. Además, puede suceder que a alguno de vuestros tutorandos le caigáis como el culo mal y esa relación sea un tanto forzada. No obstante, siempre realizaréis vuestra labor administrativa e informativa de manera impecable, de eso no me cabe duda. ¿Qué es, pues, la acción tutorial?

Para mí la acción tutorial es todo el proceso de acompañamiento a un alumno a lo largo de su aprendizaje y su estancia en el centro, seas tú su tutor o no. A veces vendrá un antiguo alumno a pedirte consejo o a contarte sus problemas y tú le escucharás, ayudarás, guiarás o consolarás, porque el mero hecho de que haya confiado en ti es importantísimo, ya que es lo que de verdad te convierte en docente. Otras veces vendrá un monstruito de una de tus clases, que tal vez sea un poco cafre, pero que es encantador, y como se ríe contigo y le caes simpática, te pedirá un favor o te contará que su novia lo ha dejado, o que se le ha averiado la moto, vaya usted a saber.

También puede pasar lo contrario, que ese alumno de vuestra tutoría al que le caéis como el culo mal se vaya a hablar con otro profe con el que tiene buen rollito para que le ayude, y ese profesor, como tiene dos dedos de frente, es buena persona y, además, precisamente es profesor, será quien le ayude en ese caso. No hay más. Entonces, ¿por qué liamos las cosas? Me da mí que todo esto es cosa del Ojo de Sauron... :D

Es cierto que administrativamente todo alumno debe tener un tutor, tanto de grupo como individual (en el caso de la enseñanza de adultos). El tutor individual es el profesor de referencia para cuestiones académicas y administrativas, y si hace falta también personales o de otra índole; es, en fin, una persona que está para escuchar a los alumnos cuando lo necesiten y para guiarlos si lo precisan. Sin embargo, a veces el profesor de referencia sólo lleva a cabo lo que puramente le corresponde, que es la parte administrativa y académica, y el alumno confía en otro miembro del equipo educativo para solicitarle consejo laboral, confiarle un problema, etc. ¿Qué hay de malo en ello? ¿A fin de cuentas, no acabamos todos siendo tutores/amigos/papás/hermanos/colegas/primos/shurmanos de todos nuestros alumnos?

Yo no le veo el problema por ninguna parte, y si alguien no lo quiere entender es porque no le da la gana o quiere tergiversar mi opinión o atacarme (a mí o a mis palabras) con cosas que poco o nada tienen que ver con mis aportaciones. Es lo que tiene vivir trabajar en Mordor.

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Si a alguien le sirve de consuelo, al igual que en la batalla del Abismo de Helm, en este caso todos los pueblos de la Tierra Media se han unido para luchar, ¡hasta los fantasmas en tránsito! :D ¡Hay que mantener en pie el último bastión de Rohan!

Gollum se nos ha perdido, si alguien lo encuentra, que nos lo mande. Calle Sant Joan, 10, Mahón. Puede ser contra reembolso.

Foto de carné de Gollum, que se nos ha perdido.

martes, 26 de febrero de 2013

De cuando fui profesora de lenguas extranjeras

Actualmente estoy haciendo un curso de fomación online que organiza la Conselleria d'Educació y una de las actividades es explicar una experiencia educativa que hayamos tenido para con la enseñanza de lenguas extranjeras y adjuntar una fotografía. Así pues, me he propuesto explicar algunas cosas de mi vida que, por sí solas, quedarían inconexas en el blog. Aunque me he excedido un poco en extensión y en pretensiones, creo que mi experiencia como profesora de lenguas extranjeras en tres idiomas queda bien plasmada. ¡Ojalá que pueda aumentarla en breve!

A lo largo de mi vida, y desde los 17 años, he realizado varios trabajos y no todos ellos tenían que ver con la docencia. A parte de las típicas clases particulares que salen de tanto en tanto, me pasé 6 temporadas trabajando en un souvenir. Eso suponía que acababa las clases el 31 de mayo y el 1 de junio ya empezaba a trabajar; libraba los días que tenía examen. Y así hasta el 30 de septiembre, para volver a la UIB el 1 de octubre. Había cosas que me gustaban mucho del trabajo, como estar todo el día hablando -ya me conocéis- y el hecho de practicar idiomas mientras hacía paquetitos de regalo, asesorar sobre moda y calzado (ironía, bueno, sobre calzado sí) y quitar el polvo a las figuritas NAO de Lladró sin romper ninguna. Hay que ver lo que gusta Lladró a los ingleses, ¡una locura, oiga! Recuerdo que me encantaba vender NAO a las señoras mayores del centro de Inglaterra, eran un encanto, más majas ellas... Y gastaban, eso es lo importante, jejeje. Ahí estuve todos los veranos del 2003 al 2008.

En cuarto y quinto empecé mis contacto directo como docente de lenguas extranjeras. No era exactamente clase lo que yo impartía, sino más bien horas de conversación y de contexto cultural, un bloque de 6 horas para cada grupo. El trabajo de verdad venia bajo la etiqueta de "guardian angel" o "student helper". Colaboré, pues, con CIEE a la hora de integrar a los alumnos americanos no sólo en la universidad, sino también en la ciudad de Palma. Íbamos a comer, a cenar, a tomar un aperitivo, de excursión, ¡incluso de viaje a Barcelona! Me lo pasé pipa. Además, como eran colaboraciones más informales, me lo tomaba más como un hobbie que como un trabajo. Aprendí muchísimo de Antonia Ferriol, la directora del centro, quien me dio muchos trucos para procurar enmendar errores y evitar el choque cultural. Recuerdo aquella etapa con mucho cariño, no en vano, los mejores años de mi vida se los debo a la universidad.

Una de las actividades en las que colaboré fue una excursión a Petra. ¿Y por qué Petra? Porque de ese pequeño pueblo mallorquín es Fray Junípero Serra, que fundó la mayoría de ciudades del suroeste de Estados Unidos. Allí visitamos unas bodegas, la casa/museo de Fra Juníper y comimos en un restaurante de la plaza. Aquí tenéis unas fotitos*.

DE PETRA A CALIFORNIA


Mirad qué atentos, escuchando la explicación sobre la elaboración del vino.

Uno de los rinconcitos que visitamos en Petra

Ésta última es de la cena de despedida: tres profes/asistentes y tres alumnos.

En quinto, antes de acabar la carrera, se salió mi primer trabajito de docencia directa con alumnos. Se trataba de impartir dos horas seguidas de clases extraescolares de inglés en un colegio de Palma, Montision. Ahí descubrí que lo mío era secundaria y no primaria, porque tuve a unos 20 nenes de 1º a 3º de primaria, que después reestructuramos, y me quedé con unos 15 sólo de 2º de primaria. Os aseguro que los miércoles de 3 a 5 yo me cansaba más que en toda la semana, jajajaja. Eran muy majos -salvo excepciones-, pero el trabajo de maestra no es lo mío. Eso sí, os aseguro que aprendieron pintando, recortando y pegando un montón. Trabajábamos por temas: los animales, la familia, la ropa, los juguetes... Las clases eran básicamente de vocabulario, aunque intercalaba algunas frases básicas. Desde luego, dar gramática en 2º de primaria no es lo suyo... Me gustó mucho la experiencia, pero sin duda alguna prefiero un 2º de ESO.

Al acabar la licenciatura, en junio de 2008, seguí trabajando una temporada más en la tienda, pero en septiembre me surgió la oportunidad de trabajar en una beca de colaboración / investigación en la universidad. Además, era de fonética. Todo un lujazo. Por si eso fuera poco, además era un estudio sobre el vocalismo balear aplicado al aprendizaje del inglés, así que era fonética aplicada en vena con un propósito didáctico. Ahí mi vertiente friki se desarrolló más aún, hecho del que me enorgullezco hasta la saciedad, jejeje. Mientras, estaba estudiando el CAP del diablo, esto es, una formación "pedagógica" que no sirve para nada. Yo creo que muchos pedagogos tienen un complejo histórico que les llega de la antigua Grecia, cuando su labor se basaba en acompañar a los hijos de casas buenas al gimnasio (colegio) y velar por su integridad física y sexual (vamos, tenían que impedir que sus profesores se los beneficiaran). Eso para mí era un trámite, porque pronto me di cuenta que, en clase, tenía que hacer exactamente lo contrario a lo que ellos me decían si quería tener suerte, orden y, sobre todo, si quería que mis alumnos aprendieran y se desarrollaran como personitas. El verano de 2009 me tomé un descanso en el souvenir y seguí trabajando en la beca de la universidad.

A principios de septiembre, y por cosas del destino, recibí varias llamadas de compañeras mías que habían estudiado Filología Catalana diciéndome que tenían unas cuantas horitas de lengua catalana para mí, puesto que tengo el Nivell D (C2). Por falta de tiempo, a ellas les era imposible realizar esas clases. Aquí empieza mi etapa en el Ejército. No, no es broma. Se trataba de impartir clases de lengua catalana y literatura a nivel de 3º y 4º de ESPA (ESO) para militares de tropa que necesitaran sacarse el graduado, bien porque fueran de la antigua etapa de EGB, bien porque no habían podido acabar sus estudios. Como veis, seguí trabajando con las lenguas extranjeras. Sí, con las lenguas extranjeras, puesto que el 95% de mi auditorio lo conformaban alumnos que desconocían totalmente el catalán, así pues, tuvieron que ponerse las pilas para, en un curso, llegar a un nivel como de 4º de ESO o, al menos, prepararse para el curso siguiente y perfeccionar las demás asignaturas.

Lo tengo que confesar: Llegué a la base militar con cierto miedo. Aunque siempre diga que voy a comprar una arma y a cargarme a alguien, lo cierto es que sólo de verlas de lejos me dan pavor. Además, el hecho de que alguien de mi misma edad -o mayor- me tratara de usted me desconcertaba. La verdad es que fueron todos muy majos, desde el teniente que se encargaba de organizar el curso hasta el último soldado de la clase. En esos tiempos se me conoció somo "sa mestra", pronunciado a la castellana. Aunque en un principio no lo pareciera, ésta ha sido una de mis mejores experiencias dando clase, no sólo porque suponía todo un reto enfrentarse a 40 hombres corpulentos en clase que me miraban con cara de susto / desconcierto / desconfianza en los primeros días (en los últimos días sólo había unos 10 o 12 como mucho), sino porque, lejos de lo que uno se pueda imaginar, me dieron TOTAL LIBERTAD para organizar las clases, el temario, etc. Mientras los alumnos aprendieran lo que entraba al examen (el recién inaugurado por aquel entonces currículum de ESPA), no había problemas. No os voy a contar cómo fue la parte de explicar sociolingüística y lo de catalán/malloquín/valenciano y su p... madre, porque al final hice valer mi autoridad académica y todos tan contentos, pero os puedo asegurar que me lo pasaba pipa llevándoles noticias del victorioso Barça de Guardiola -a ellos, que eran prácticamente todos del Madrid- y leyéndolas en clase. Era una práctica de lectura en catalán como cualquier otra, pero os aseguro que prestaban más atención a eso que a cualquier otra chorrada. Si el Barça había jugado Champions en miércoles y había ganado, los jueves a las 7 me temían: tocaban las puyitas Barça-Madrid.

Como veis, una vez superados los primeros días en los que se repetía la siguiente situación de:

PROFESORA: Meam, tu, Antonio, d'on ets?
ALUMNO: De Graná.
PROFESORA: Sí, d'acord, però que me podries dir d'on ets? Jo sóc de Mallorca.
ALUMNO: De ande voy a ser, hija, de Graná!

Grigrigri

PROFESORA: Que m'ho podries dir en català?
ALUMNO: -Con cara de pocos amigos pero intentándolo hacer lo mejor posible para conservar su orgullo de macho- "Jo sóc de Granada".
PROFESORA: Molt bé! Ho has fet beníssim! Melassa! (Y era cierto, lo hizo divinamente, era sólo un poquito de timidez.

La cosa se relajó y las clases empezaban a ser más distendidas, no en vano, venían voluntariamente por las tardes y después de haber trabajado por las mañanas. Al tiempo que impartía mis tres horitas semanales de catalán me llamaron de la Consellería y empecé a trabajar en Manacor, donde conocí a gente fabulosa, así que cruzaba mallorca casi a diario para dar clase y el tren se convirtió en mi despacho particular para corregir, preparar clases, etc.

Tras acabar mi sustitución en el IES Mossèn Alcover, en enero la Conselleria me manda a un CEPA a Menorca, donde seguiría trabajando con adultos aunque desde el ámbito de la lengua castellana. Me apenó mucho dejar las clases en Palma, pero no tenía alternativa. Una compañera de catalán ocupó mi lugar y los chavales estaban más encantados aún si cabe. ¡Gracias Xisca! Bueno, sigamos: Como llegaba a Menorca con unas altas expectativas, la realidad me chocó bastante. Como ya he dicho otras veces no me gustó nada ese tipo de enseñanza para adultos. ¡Era todo taaaaan distinto de los niños de la base! Eso sí, para hacer honor a la verdad, también tengo que decir que tuve alumnos y grupos fabulosos con los que aún mantengo el contacto. Luego la suerte volvió a llamar a mi puerta y estuve el curso anterior (2011-2012) en un IES todo el curso. La experiencia como tutora de 2º de ESO en el Cap de Llevant es de lo mejorcito que me ha pasado en la vida, tampoco se quedan atrás los otros grupos de segundo, ni mi primerito de procesos de comunicación, ni mis terceros de chiquimonsters, especialmente mi 3º C.

Mi tutoría de 2º - Falta Júlia

De los chiquimonsters de 3º ya os he hablado muchas veces, jejeje.

Ahora espero que la suerte, en su camino, se vuelva a pasar por aquí. Dios sabe que la persigo, le mando cartas, e-mails y currículums, pero se hace de rogar. ¡Pronto llegará!


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*Si alguien se reconoce en las fotos y no quiere aparecer, que me lo comunique por e-mail y eliminaré la imagen o pixelaré su rostro. 

sábado, 19 de enero de 2013

Cosas que se aprenden en un CEPA

Como todos sabéis, si hay un tipo de centros que odio con todas mis fuerzas son los CEPA. A ver, que si me toca ir a trabajar a uno iré y santas pascuas, pero qué queréis que os diga, yo prefiero la ESO. Aunque a lo largo de mi paso por el Joan Mir i Mir me encontré con alumnos y compañeros maravillosos, no es lo mío. No lo es. No cabe duda. Aun así, debo decir que aprendí muchas cosas (tanto las que se deben hacer como muy especialmente las que NO se deben hacer), y la primera de ellas consistió en un bofetada al ver que un CEPA no era el paraíso terrenal prometido al docente, ni mucho menos.

Una de las cosas buenas que sí saco de mis casi dos cursos ahí es la elaboración de materiales propios; como no existen libros que se adapten al currículum de ESPA de las Islas Baleares, nos toca pringar y rezar por que alguien nos preste algo que nos sirva. En ese centro coincidí con Ana y con Juana Mari (quien la sustituyó en su baja por maternidad), y a ellas debo muchísimas ideas y muchísimos materiales, así que aprovecho para darles las gracias. Curiosamente las dos han acabado haciendo cuentas: una como secretaria del CEPA y la otra como concejal de hacienda del ayuntamiento de su pueblo. ¡Y son las reinas de la eficiencia! ¡Os lo prometo!

Con este post os quiero enlazar al blog de Ana, en el que encontraréis una entrada que explica bastante bien qué es realmente la educación para adultos y qué nos podemos encontrar en un CEPA. Aunque a veces tengamos visiones muy distintas del mundo educativo y gustos muy distintos por lo que a las clases se refiere, coincidimos en lo básico, así que aquí os lo dejo.

En esta casucha fría e inhóspita del barrio del Carmen se encuentra el CEPA.

*Mariluz, si lees esto, te diré que de ti ni hablo, porque sin tu incansable ayuda no sé cómo hubiera pasado el curso en el Cap de Llevant. Jamás he visto materiales más cucos y más bien organizaditos tanto para ESO como para Bachillerato. Una maravilla.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Los vascos y los extraterrestres

Creo que ya he puesto varias veces por el blog que estuve trabajando en un CEPA durante casi dos cursos; esto es, daba clases a adultos. Como todos los alumnos, unos me caían mejor y otros me caían peor, pero este tipo de enseñanza no es precisamente la que más me gusta. Y lo digo así, a bocajarro, le pese a quien le pese, que para gustos, los colores.

¿Por qué no me gustó trabajar en la escuela de adultos? Elementos administrativos y organizativos a parte, debo decir que la calidad humana de todos los que fueron mis compañeros es excelente, aunque a veces discrepábamos en aspectos básicos de la enseñanza. No por ser adulto un alumno directamente tiene razón, además, a mi juicio, jamás se debe quitar la "autoridad" al profesor, jamás (excepto causa de fuerza mayor). Para no aburriros con lo que yo pienso de ESPA y de la regulación de los CEPAs (que pondría fino a más de uno, oiga), os voy a contar una de las primeras anécdotas que me sucedieron y que he titulado "Los vascos y los extraterrestres".

El primer año que llegué al CEPA, junto con mi inexperiencia fuera de Mallorca, me llevé todo lo que ya había aprendido dando clases a adultos durante 4 meses (esto os lo contaré otro día). Como allí se funciona por cuatrimestres, me encontré con que tenía que dar una semana de clases y evaluar a los alumnos. TERROR. Auténtico terror. Ésta es la mayor putada que le puede pasar a cualquier interinucho que llega de novatillo a un centro. Intenté salvar esto como pude, pero en el centro no gustó que el día del examen final, al que se presentaron alumnos que yo no conocía, yo les pidiera el DNI para confirmar su identidad. A mí en algunos exámenes me pedían el DNI profesores que me habían visto en clase día sí y día también y sabían quién era yo perfectamente, y no por eso ponía el grito en el cielo. De hecho, me parece lo más justo y lo más normal. De la selectividad ni hablamos.

Éste fue uno de mis primeros "encontronazos", así que os podéis figurar cómo se avecinaba el 2º cuatrimestre... Al menos me lo pude preparar, que no es poco. Entre todos los grupos que me tocaron, tuve el placer de impartir un 4º de ESPA a unos alumnos maravillosos. ¿Todos? ¡No! Todos no... Siempre hay una oveja negra... Era una clase MUY heterogénea, y cuando digo "muy" quiero decir "muy mucho", pero todos nos llevábamos bien. Voy a procurar no dar muchos datos, porque Menorca para estas cosas es un pueblo y "nos" conocemos todos... Así pues, la alumna en cuestión -cuya situación no voy a relatar- se va pasar a llamar oficialmente "Oveja Negra", ON de ahora en adelante.

Clase de sociolingüística a finales del mes de marzo: el origen de las lenguas, la situación del Español en el mundo y las lenguas de España.

Profesora: Bueno, como el otro día ya vimos las principales variedades del español y dónde se ubican en el mapa, hoy nos vamos a quedar en casa. Supongo que todos sabéis cuáles son las lenguas oficiales de España, ¿verdad?
Alumnos: Sí, claro.
Profesora: ¿Alguien sabe si se habla alguna otra lengua?
Alumnos: El bable, la fabla... (si es que eran muy buenos, yo os lo digo).
Profesora: Como del castellano ya hemos hablado, voy a empezar por el Euskera y dejaré el gallego y el catalán para después. ¿Sabéis dónde se habla?
Alumnos: En el País Vasco.
Profesora: ¿Sólo? A ver, mirad el mapa y pensad...
Alumnos: Navarra.
Profesora: ¡Bingo! ¿Y fuera de España?
Alumnos: ¡Pues como no sea en Francia!
Profesora: ¡Efectivamente! En la zona de Francia más cercana a España y que limita con el País Vasco. Ahora viene lo difícil. ¿Alguien entiende el Euskera?
Alumnos: ¡Eso no lo entiende nadie!
Profesora: ¿Seguro?
Alumnos: Bueno, entre ellos sí, pero es muy diferente al castellano o al catalán. A un gallego cuando habla en gallego más o menos se le entiende, como a un francés o a un italiano.
Profesora: Así, es, ¿y eso por qué? ¿De qué lengua ya sabemos que NO deriva?
Alumnos: No viene del latín. No es romance.
Profesora: Efectivamente, lo habéis acertado. Pero el ruso tampoco es una lengua romance, pero sí hay otros idiomas que se le parecen...
Alumnos: Es que el vasco es raro.
Profesora: ¿Raro?
Alumnos: Bueno, raro, raro, no; es diferente a todas las lenguas (yo os lo digo, eran muy buenos).
Profesora: Sí, es una lengua aislada. Ya se encontraba en la Península Ibérica mucho antes de que llegaran los romanos y no se le conoce ninguna lengua con la que esté emparentada. Además, se cree que puede ser una de las lenguas más antiguas de Europa. Aunque no tiene una historia de la literatura extensa (como sí la tienen el castellano o el catalán), su uso nunca se ha interrumpido. Eso sí, es una lengua que puede tender a desaparecer precisamente por su diferencia con sus vecinas, el castellano y el francés, aunque también adopta de éstas -principalmente del castellano- muchas palabras. Ni siquiera es una lengua indoeuropea, es una lengua aislada. No tiene alrededor ningún idioma que se le parezca. ¿Entendéis este concepto?
Alumnos: Sí, profe.
Profesora: Estupendo, entonces, ahora... (interrupción de Oveja Negra. Nervios en el aula, que se la vienen venir...)

Oveja Negra: Perdona que te interrumpa, Isabel, pero esto no es así.
Yo, al borde de un ataque de nervios: Ah, ¿no? ¿Y entonces? ¿Conoces algún estudio más moderno?
ON: Es que esto no es así.
Yo: Bueno, en cualquier caso, como yo soy la profesora, creo que tengo cierta autoridad académica como para poder elegir los contenidos de la asignatura (dentro del currículum) y en qué manera os los hago llegar. Yo os ofrezco la teoría más aceptada a un nivel que crea que os pueda resultar sencillo. (Aquí temía una arenga pseudolingüística en la que me dijera que el vasco es un dialecto del español, pero ¿afortunadamente? no fue así). En cualquier caso, si nos quieres decir lo que piensas, adelante. (Craso error).
ON: El vasco sí que es una lengua muy antigua, pero es tan antigua porque ya la conocían los antiguos mayas porque se la transmitieron los contactos con los extraterrestes y después la hicieron llegar hasta aquí.
Yo (y toda la clase): Gri, gri, gri...

Se produjo un incomodísimo silencio, en el que no sabía si partirme de la risa o enervarme. Miré las caras de mis alumnos, cuyos ojos me decían a gritos "está loca, déjala", y me armé de valor, así que contesté: "Muy bien, Oveja Negra, esta es tu teoría, pero en clase vamos a estudiar y a dar como buena la que yo os he explicado antes, ¿de acuerdo, chicos?"

Menos mal que todos me apoyaron, porque esta situación fue muy, muy, muy friki. Os juro que esta respuesta es verdad y es textual, porque me quedó garabada a fuego. No sólo lo recuerdo por las miles de veces que lo he contado `para echarnos unas risas sobre lo surrealista del caso, sino porque también trajo cola...

Resulta que la susodicha Oveja Negra se presentó en el despacho de dirección para soltar sobre mí una retahíla de mentiras. Entre todo lo que dijo solamente había dos verdades que, gusten o no, forman parte de mi manera de dar clases y son totalmente legales; además, estos dos aspectos me los habían solicitado explicitamente dos alumnos diferentes del grupo, así que... A mi plin.

Lo peor no es que se fuera a dirección, lo peor de todo es que allí le dieron crédito y aceptaron todo lo que decía a pies juntillas. A fin de cuentas, ella tenía razón y yo no. Mi cara fue de circunstancias cuando me lo comunicaron al llamarme a una reunión. Fui rebatiendo una a una las cosas, pero claro, era su palabra contra la mía, y a mí no me iban a dar la razón. Eso me dio aún más rabia, no porque no me dieran la razón, porque es algo subjetivo, sino porque no se dignaron a investigar si lo que decía la alumna era cierto: Nadie vino a ver mis clases, nadie consultó a los demás alumnos, nadie consultó el expediente de la alumna en cuestión.

Huelga decir que "Oveja Negra" vivía en una situación social desvaforable y había tenido una vida no muy común, rasgos que se unían a un severo trastorno psiquiátrico. Así que ya sabéis, como los locos y los niños siempre tienen la razón (o así lo creyeron en el centro), el vasco o euskera proviene de los extraterrestres que nos lo hicieron llegar a través de los antiguos mayas. Ah, y cualquier cosa difamatoria que diga un alumno sobre cualquier profesor es cierta sólo por el mero hecho de haberlo dicho. La versión del profesor no cuenta, porque a fin de cuentas, ¿para qué estamos aquí? ¡Si ni siquiera sabemos que el euskera es la lingua franca interplanetaria!