domingo, 9 de diciembre de 2012

Los vascos y los extraterrestres

Creo que ya he puesto varias veces por el blog que estuve trabajando en un CEPA durante casi dos cursos; esto es, daba clases a adultos. Como todos los alumnos, unos me caían mejor y otros me caían peor, pero este tipo de enseñanza no es precisamente la que más me gusta. Y lo digo así, a bocajarro, le pese a quien le pese, que para gustos, los colores.

¿Por qué no me gustó trabajar en la escuela de adultos? Elementos administrativos y organizativos a parte, debo decir que la calidad humana de todos los que fueron mis compañeros es excelente, aunque a veces discrepábamos en aspectos básicos de la enseñanza. No por ser adulto un alumno directamente tiene razón, además, a mi juicio, jamás se debe quitar la "autoridad" al profesor, jamás (excepto causa de fuerza mayor). Para no aburriros con lo que yo pienso de ESPA y de la regulación de los CEPAs (que pondría fino a más de uno, oiga), os voy a contar una de las primeras anécdotas que me sucedieron y que he titulado "Los vascos y los extraterrestres".

El primer año que llegué al CEPA, junto con mi inexperiencia fuera de Mallorca, me llevé todo lo que ya había aprendido dando clases a adultos durante 4 meses (esto os lo contaré otro día). Como allí se funciona por cuatrimestres, me encontré con que tenía que dar una semana de clases y evaluar a los alumnos. TERROR. Auténtico terror. Ésta es la mayor putada que le puede pasar a cualquier interinucho que llega de novatillo a un centro. Intenté salvar esto como pude, pero en el centro no gustó que el día del examen final, al que se presentaron alumnos que yo no conocía, yo les pidiera el DNI para confirmar su identidad. A mí en algunos exámenes me pedían el DNI profesores que me habían visto en clase día sí y día también y sabían quién era yo perfectamente, y no por eso ponía el grito en el cielo. De hecho, me parece lo más justo y lo más normal. De la selectividad ni hablamos.

Éste fue uno de mis primeros "encontronazos", así que os podéis figurar cómo se avecinaba el 2º cuatrimestre... Al menos me lo pude preparar, que no es poco. Entre todos los grupos que me tocaron, tuve el placer de impartir un 4º de ESPA a unos alumnos maravillosos. ¿Todos? ¡No! Todos no... Siempre hay una oveja negra... Era una clase MUY heterogénea, y cuando digo "muy" quiero decir "muy mucho", pero todos nos llevábamos bien. Voy a procurar no dar muchos datos, porque Menorca para estas cosas es un pueblo y "nos" conocemos todos... Así pues, la alumna en cuestión -cuya situación no voy a relatar- se va pasar a llamar oficialmente "Oveja Negra", ON de ahora en adelante.

Clase de sociolingüística a finales del mes de marzo: el origen de las lenguas, la situación del Español en el mundo y las lenguas de España.

Profesora: Bueno, como el otro día ya vimos las principales variedades del español y dónde se ubican en el mapa, hoy nos vamos a quedar en casa. Supongo que todos sabéis cuáles son las lenguas oficiales de España, ¿verdad?
Alumnos: Sí, claro.
Profesora: ¿Alguien sabe si se habla alguna otra lengua?
Alumnos: El bable, la fabla... (si es que eran muy buenos, yo os lo digo).
Profesora: Como del castellano ya hemos hablado, voy a empezar por el Euskera y dejaré el gallego y el catalán para después. ¿Sabéis dónde se habla?
Alumnos: En el País Vasco.
Profesora: ¿Sólo? A ver, mirad el mapa y pensad...
Alumnos: Navarra.
Profesora: ¡Bingo! ¿Y fuera de España?
Alumnos: ¡Pues como no sea en Francia!
Profesora: ¡Efectivamente! En la zona de Francia más cercana a España y que limita con el País Vasco. Ahora viene lo difícil. ¿Alguien entiende el Euskera?
Alumnos: ¡Eso no lo entiende nadie!
Profesora: ¿Seguro?
Alumnos: Bueno, entre ellos sí, pero es muy diferente al castellano o al catalán. A un gallego cuando habla en gallego más o menos se le entiende, como a un francés o a un italiano.
Profesora: Así, es, ¿y eso por qué? ¿De qué lengua ya sabemos que NO deriva?
Alumnos: No viene del latín. No es romance.
Profesora: Efectivamente, lo habéis acertado. Pero el ruso tampoco es una lengua romance, pero sí hay otros idiomas que se le parecen...
Alumnos: Es que el vasco es raro.
Profesora: ¿Raro?
Alumnos: Bueno, raro, raro, no; es diferente a todas las lenguas (yo os lo digo, eran muy buenos).
Profesora: Sí, es una lengua aislada. Ya se encontraba en la Península Ibérica mucho antes de que llegaran los romanos y no se le conoce ninguna lengua con la que esté emparentada. Además, se cree que puede ser una de las lenguas más antiguas de Europa. Aunque no tiene una historia de la literatura extensa (como sí la tienen el castellano o el catalán), su uso nunca se ha interrumpido. Eso sí, es una lengua que puede tender a desaparecer precisamente por su diferencia con sus vecinas, el castellano y el francés, aunque también adopta de éstas -principalmente del castellano- muchas palabras. Ni siquiera es una lengua indoeuropea, es una lengua aislada. No tiene alrededor ningún idioma que se le parezca. ¿Entendéis este concepto?
Alumnos: Sí, profe.
Profesora: Estupendo, entonces, ahora... (interrupción de Oveja Negra. Nervios en el aula, que se la vienen venir...)

Oveja Negra: Perdona que te interrumpa, Isabel, pero esto no es así.
Yo, al borde de un ataque de nervios: Ah, ¿no? ¿Y entonces? ¿Conoces algún estudio más moderno?
ON: Es que esto no es así.
Yo: Bueno, en cualquier caso, como yo soy la profesora, creo que tengo cierta autoridad académica como para poder elegir los contenidos de la asignatura (dentro del currículum) y en qué manera os los hago llegar. Yo os ofrezco la teoría más aceptada a un nivel que crea que os pueda resultar sencillo. (Aquí temía una arenga pseudolingüística en la que me dijera que el vasco es un dialecto del español, pero ¿afortunadamente? no fue así). En cualquier caso, si nos quieres decir lo que piensas, adelante. (Craso error).
ON: El vasco sí que es una lengua muy antigua, pero es tan antigua porque ya la conocían los antiguos mayas porque se la transmitieron los contactos con los extraterrestes y después la hicieron llegar hasta aquí.
Yo (y toda la clase): Gri, gri, gri...

Se produjo un incomodísimo silencio, en el que no sabía si partirme de la risa o enervarme. Miré las caras de mis alumnos, cuyos ojos me decían a gritos "está loca, déjala", y me armé de valor, así que contesté: "Muy bien, Oveja Negra, esta es tu teoría, pero en clase vamos a estudiar y a dar como buena la que yo os he explicado antes, ¿de acuerdo, chicos?"

Menos mal que todos me apoyaron, porque esta situación fue muy, muy, muy friki. Os juro que esta respuesta es verdad y es textual, porque me quedó garabada a fuego. No sólo lo recuerdo por las miles de veces que lo he contado `para echarnos unas risas sobre lo surrealista del caso, sino porque también trajo cola...

Resulta que la susodicha Oveja Negra se presentó en el despacho de dirección para soltar sobre mí una retahíla de mentiras. Entre todo lo que dijo solamente había dos verdades que, gusten o no, forman parte de mi manera de dar clases y son totalmente legales; además, estos dos aspectos me los habían solicitado explicitamente dos alumnos diferentes del grupo, así que... A mi plin.

Lo peor no es que se fuera a dirección, lo peor de todo es que allí le dieron crédito y aceptaron todo lo que decía a pies juntillas. A fin de cuentas, ella tenía razón y yo no. Mi cara fue de circunstancias cuando me lo comunicaron al llamarme a una reunión. Fui rebatiendo una a una las cosas, pero claro, era su palabra contra la mía, y a mí no me iban a dar la razón. Eso me dio aún más rabia, no porque no me dieran la razón, porque es algo subjetivo, sino porque no se dignaron a investigar si lo que decía la alumna era cierto: Nadie vino a ver mis clases, nadie consultó a los demás alumnos, nadie consultó el expediente de la alumna en cuestión.

Huelga decir que "Oveja Negra" vivía en una situación social desvaforable y había tenido una vida no muy común, rasgos que se unían a un severo trastorno psiquiátrico. Así que ya sabéis, como los locos y los niños siempre tienen la razón (o así lo creyeron en el centro), el vasco o euskera proviene de los extraterrestres que nos lo hicieron llegar a través de los antiguos mayas. Ah, y cualquier cosa difamatoria que diga un alumno sobre cualquier profesor es cierta sólo por el mero hecho de haberlo dicho. La versión del profesor no cuenta, porque a fin de cuentas, ¿para qué estamos aquí? ¡Si ni siquiera sabemos que el euskera es la lingua franca interplanetaria!



5 comentarios:

  1. A LU CI NA
    ¡No me lo puedo creer!

    V.

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    1. Increíble pero cierto. Tengo alumnos que lo pueden atestiguar. No sé qué es peor, si lo de los vascos de origen extraterrestre o que le dieran coba desde arriba...

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  2. De tot hi ha en la vinya del senyor!!! (alumnes i directives) Jessy

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  3. No me cabe duda, los vascos llevan un platillo volante en forma de boina en la cabeza, parece ser que lo hacen para usarlos de parabólica en caso de conectarse de nuevo con el planeta de procedencia y las pirámides las hiceron aizcolaris aburridos un fin de semana...

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    1. Tantos años de estudios filológicos... ¡para nada! Jajajaja.

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