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domingo, 29 de enero de 2017

La sala de profesores

Si bien este espacio podría dar mucho que hablar en cualquier instituto, hoy me limitaré a ofreceros una recomendación literaria: La sala de profesores, de Markus Orths, publicado en español por Seix Barral.


Aunque en el libro aparecen algunas situaciones surrealistas y exageradas, muchas sí se parecen a nuestro día a día. Fue el primer libro del que disfruté al regresar de Menorca, y ojalá lo hubiera leído antes: seguramente hubiera vivido ciertas situaciones de manera diferente. No os cuento más y os dejo aquí una reseña.

En mi opinión, La sala de profesores sirve de terapia para cualquier profesor frustrado en algún momento de su carrera, pues logrará esbozar una sonrisa sarcástica y socarrona a cualquier docente que se sienta identificado con alguno de los pasajes de la obra, desde los más extremos a los más cotidianos. 100% recomendable.

martes, 8 de noviembre de 2016

El estuche de emergencia

Este año me he dado cuenta no sólo de algo de lo que vengo apercibiéndome desde hace ya un tiempo, como son aquellos alumnos con necesidades económicas severas, sino también de que tenemos un grupo significativo de alumnos que no son lo suficientemente maduros y autónomos como para autogestionarse cosas tan básicas como sus necesidades fisiológicas, cuanto menos para organizarse su material y su trabajo. Antes de que me apedreéis, os diré que hablo de chavales de 11 o 12 años como mínimo, edades en las que creo que esto ya tendría que estar más que superado.

Así pues, cansada de prestarles mi material, he decidido crear un "estuche de emergencia" del que poder tirar sin tener que quedarme yo sin lápiz, bolis o goma. Ya sabéis que el material escolar tiene tendencia a desaparecer y/o volatilizarse...



¿Qué os parece la idea? ¿Cómo lo solucionaríais vosotros para que la falta de material interfiriera lo mínimo posible en vuestra asignatura?

miércoles, 5 de octubre de 2016

Día mundial del docente

En el día mundial del docente os dejo dos cosas: un tuit y un vídeo.





*Activad subtítulos

domingo, 21 de agosto de 2016

De sobornos y de sistemas educativos.

¡Qué difícil es reflotar un blog cuando se lleva tanto tiempo sin publicar nada en él! La verdad es que no será que no tenga cosas que decir. Los que me conocéis sabéis que soy muy parlanchina. :D Lo que sucede es que a veces cuesta poner orden a todas las ideas que le vuelan a una por la cabeza, pero me he propuesto ir liberándolas aquí poco a poco. A veces compartir una experiencia no sólo enriquece a quien la escucha, sino también a quien la cuenta, pues la comprensión de nuestros semejantes es a veces lo único que necesitamos.

Hoy os voy a contar una de las historias de Rosa. Rosa fue alumna mía el curso pasado en Santanyí. Un bombón de alumna: estudiosa, respetuosa, obediente, crítica, con espíritu emprendedor, capaz de razonar y de sacar sus propias conclusiones, trabajadora... La verdad es que todos los alumnos en ese grupo compartían en mayor o menor medida sus características (lo que hacía de ellos un tipo de grupo que probablemente no vaya a encontrarme en mucho, mucho tiempo), pero había un conjunto de niñas que eran TOP. De esos alumnos que marcan, pero para bien. De los que te hacen disfrutar día a día de tu profesión y que hacen que ir a tu clase merezca la pena minuto a minuto. De los que te emocionan con su compromiso. De ese tipo de alumnos y alumnas hablo. De ese que no abunda, pero sí que existe, y que también necesita nuestro cariño, pues a veces se sienten un poco abandonaditos, porque como son responsables, pues ya se sabe...

Pues bien, cierto día Rosa y sus compañeras estaban harto enfadadas con una de sus profesoras pues, tras haber tenido un detalle con ella (como podéis imaginar, se trata del tipo de alumnas que siempre tienen detalles con sus profesores, en este caso, un cachito de tarta), las acusó de hacerle la pelota para tener más nota. Si bien el comentario de mi compañera no fue para nada fuera de tono, y seguramente estuvo hecho en plan de broma con el mayor de los cariños, estas chicas se lo tomaron bastante a mal, pues ellas creyeron que la profesora sí estaba entendiendo ese gesto como un soborno en toda regla. Os juro que les dolió en el alma, si hubierais visto sus ojitos, me creeríais.

Como estaban muy alteradas y muy dolidas, me tocó hacer lo que tenemos que hacer todos en algún momento en vez de dar clase: pararnos, escuchar, explicar, hacer razonar, hablar, explicar... En definitiva: relajar el ambiente. Cuál es mi sorpresa cuando, en una de sus intervenciones, Rosa, con todo su aplomo y entereza, la espalda y la cabeza erguidas, afirma con seriedad: "Profe, yo no necesito sobornar a nadie para sacar un diez, me basta con mi trabajo y con lo que estudio. No es que quiera sonar sobrada, pero es que es verdad: si trabajas y estudias, mejores o peores, ahí están los resultados".

TOMA YA. En ese momento esta adolescente era la viva imagen de la palabra dignidad.

¿Cómo os quedáis? En ese momento yo no sabía si ir a abrazarla y llenarla de besos o ponerme a aplaudir (cosa que casi hicieron sus compañeros), pero la verdad es que me dejó descolocada.Ver a una chica de 13 años con las ideas tan claras, con tanto compromiso y con tanto aplomo no es sólo poco usual, por desgracia, sino que por otra parte también es una luz de esperanza en nuestro sistema educativo. 

¿Qué queréis que os diga? Ni somos Finlandia ni lo seremos nunca, no sólo por los cafres de nuestros políticos que nos cambian el sistema educativo y a quienes hay que echar de comer a parte, sino también porque somos una cultura diferente, la mediterránea, con más horas de luz, con alumnos que pasan antes la adolescencia (regla a los 11 años vs. regla a los 14 o 15, de media, en los países nórdicos). Sí que es verdad que se debería de invertir el triple en educación de lo que se invierte ahora y que la caverna política y demás gurús que no han pisado una aula en su vida deberían dejar trabajar a los docentes sin fastidiarnos más el panorama, pero como dijo Laporta: ¡Al loro, que no estamos tan mal!

Tan mal no lo hacemos aquí cuando hay científicos españoles por medio mundo, y tan bien no lo harán en Finlandia cuando su tasa de suicidios es de las más elevadas del mundo, aunque de esto ya hablaremos otro día, pero ni aquí todo es un desastre, ni allí todo es oro. Tenemos una materia prima fabulosa, no dejemos que se eche a perder. Está en nuestras manos, las de los profes, no las de los políticos, hacer de nuestros alumnos los adultos responsables del mañana. Valoremos e incentivemos más a alumnos como Rosa, busquémosles actividades que les estimulen y que, a su vez, también motiven al resto de sus compañeros para mejorar. Os aseguro que se puede hacer y que no es tan difícil, y que incluso se puede hacer con métodos tradicionales. Creedme. Se trata de no perderlos. Se trata de no perder a ninguno por el camino. A ninguno.

martes, 26 de enero de 2016

De cómo La Rancia dejó de serlo - pero sólo un poco. ;)

Como ya os dije en el post anterior, a principio de curso mis alumnos me tienen por una rancia de cuidado, alguien en cuyas clases el comportamiento debe ser impecable y a quien se debe prestar atención y obedecer. Fair enough. Siempre he creído que antes que la enseñanza de conocimientos vienen el orden, la disciplina y los valores, sobre todo los valores. La única manera de que un alumno aprenda es con disciplina, y no os alarméis, la disciplina no tiene por qué ser la que siempre vemos en las películas. Disciplina es autogestión, capacidad de mantener un orden en clase, respeto a los compañeros, respeto a los profesores, etc.

La disciplina también implica un alto sentido de la justicia. No hay cosa que los adolescentes valoren más que la justicia. Si bien el orden y la disciplina son las primeras bases a sentar, éstas se mantienen con los hechos de quien tienen enfrente. Os pongo algunos ejemplos:
  • informarles exactamente de qué entra al examen y de qué tipo de ejercicios se les plantearán (ya sabéis que los exámenes son ese monstruo temido por todos ellos); 
  • afearles las malas conductas pero ALABARLES LAS BUENAS, y hacerlo todo públicamente, especialmente lo segundo (no os podéis imaginar el orgullo que sienten); 
  • permitirles que comiencen los deberes en clase y procurar que la carga en casa no supere los 15 o 20 minutos (según las semanas); 
  • relacionado con lo anterior, si unos deberes son muy largos, darlos de una semana para otra y no poner nada más entre medias (así generalmente todos realizan su labor); 
  • mediar en conflictos fácilmente solucionables si se atajan al momento y se trabajan en clase; 
  • buscar alternativas a todos los alumnos para que su aprendizaje sea el que mejor se adapta a ellos.

Fuente: La Profe Raquel

Y como lo anterior, tantas otras cosas. Qué queréis que os diga, igual suena a maripurismo del bueno, pero que una nena me venga y me diga que necesita llamar a casa porque le ha venido la regla y necesita cambiarse o que le traigan medicación (en el centro no podemos suministrársela), me hace ver que confían en mí. Que un chaval (de diez) me cuente que está apurado con todo lo del instituto y que necesita tiempo para él y para poner la mente en blanco me llena de orgullo, al ver que me consideran un puntal de su educación, alguien en quien confiar. Que varios alumnos muestren la libertad de decirme que no han realizado los deberes porque preferían dormir ya que estaban cansados me hace ver que no me tienen miedo -aunque algunos compañeros míos lo crean-; lo mismo sucede cuando un chico me pide que le repita algo y me suelta, tan alegremente y tan tranquilo: "profe, es que me he empanao y no te estaba escuchando". Cuando un alumno te explica las cosas tal y como son, va de frente y muestra su valentía porque sabe que no hay nada que temer es porque tal vez, y sólo tal vez, algo esté funcionando dentro de la educación.

Los alumnos quieren disciplina, la exigen, un día de clase distendida y de reír está bien, pero cuando eso se repite día a día la cosa se desmadra y hacer volver las ovejas al redil es algo prácticamente imposible. A partir del orden y del respeto (aunque éste sea forzado al principio, no lo niego) es como se afianzan los valores y los conocimientos. Quien diga lo contrario miente como un bellaco. O tiene mucha suerte. Aunque para suerte, de momento, la mía. ¿Acaso hay premio mejor que el cariño y la confianza de tus alumnos?

Ay... lo voy a dejar, que me estoy poniendo demasiado sentimental. Malditas hormonas... Ya no soy lo que era. Jajajajaja. A decir verdad, también tengo algún que otro chiquimonster que me odia, pero también estoy orgullosísima de ellos. ;)

lunes, 2 de marzo de 2015

Mamás ojipláticas ante nuestro maravilloso sistema educativo.

Si el otro día era yo quien escribía una carta al presidente de mi comunidad autónoma, carta que, por cierto, me respondieron casi todos los representantes políticos por Twitter excepto él o cualquiera de su partido, hoy es una mamá la que analiza lo que ha observado en el mundo de la enseñanza. Como tiene una peque que el curso que viene empieza el cole, ha decidido buscar cuál es el mejor para su nena, pero lo que se ha encontrado no tiene desperdicio.

Estupefacta como me quedé ante la dosis de realidad que yo, por verla desde dentro, ya tengo como normal, no puedo sentir sino una pizca de vergüenza por lo que pasa en nuestros centros. Probablemente no sea yo, ni ningún docente, quien tenga que avergonzarse de la la lamentable situación -de la educación infantil en este caso-, pero aquellos que deberían responder ante estos ataques a los derechos de los niños y a su desarrollo completo tanto físico como emocional y social dudo mucho que tengan corazón alguno para sentir vergüenza, cuanto menos lástima, empatía o la necesidad de tomar un camino responsable para con nuestros peques.

Aquí os dejo la entrada de @lorzagirl quien, por cierto, tiene un blog fabuloso: Carta a un político español. O a varios. 

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Aquí tenéis un texto similar, humano, cercano, real, analítico, pero del mundo de la sanidad. Es breve pero intenso, disfrutadlo: Lágrimas de vergüenza.

lunes, 1 de diciembre de 2014

La dichosa camiseta verde

Muchos son los compañeros que me preguntan por qué no tengo una camiseta verde que reivindique la escuela pública. Pues bien, aquí va mi explicación. Hace tres cursos, cuando se comenzó a hablar de los recortes más severos en educación, adquirí una camiseta verde en el instituto en el que trabajaba, y aunque es verdad que me la ponía poco, sí la usaba en algunas concentraciones.

Mi camiseta era como ésta:

¡Esta camiseta sí!



¿Por qué dejé de usarla? Básicamente porque era una XL (o más) y hacia final de curso ya llevaba una talla M (luego menor) después de una estricta dieta de adelgazamiento. Como ya ni me sentía cómoda con esa camiseta ni me la iba a poner (por cuestiones estéticas), se la regalé a una compañera mía. Pensé que ya compraría otra el curso siguiente en el instituto en el que trabajara, pero estuve casi todo el curso en paro, así que no tuve oportunidad. A mí el eslogan de "Escuela pública de todos y para todos" sí me representa, cualquier otro me pare que tiene un cariz político intolerable en un centro público. 


Con el tiempo afortunadamente volví a trabajar, pero ya no se vendían las mismas camisetas. Ahora la camiseta, pese a ser también verde y pretender fomentar la escuela pública, llevaba asociada la idea de la Plataforma Crida/de l'Embut. Sinceramente, intenté buscar el trasfondo de todo ello y me pareció tan oscuro y con tanto afán de medro por parte de ciertos personajillos, que me desilusioné. Yo quiero una escuela pública donde los profesores no huyan de las aulas hacia un puesto político, sino que estén ávidos de regresar a ellas cada mañana. Desde mi punto de vista, este tipo de asambleas y plataformas, a estas alturas de la película, lejos de beneficiarnos, nos perjudican.

Esta camiseta NO me representa.
Seguramente muchos se rasgarán las vestiduras tras leer este post, pero no es más que mi visión y, por suerte o por desgracia, la de muchos de mis compañeros cuya figura late en la sobra. Pero de profesores obligados a "vivir" en la sombra, de cazas de brujas en institutos, de bandos creados sin venir a cuento y de rivalidades pseudopolíticas os hablaré otro día, ¡que da para mucho!

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DISCLAIMER: Las camisetas se venden EN los institutos (o en el párquin, etc.), pero las venden los profesores que forman parte de la asamblea de docentes. Es algo totalmente independiente de la gestión del centro, que ya me huelo a espabilados por aquí que van a hacer cábalas y la van a liar parda.

BONUS: Tengo un blog verde en el que creo que ya doy mucha caña, ¿no creéis? :D 

jueves, 9 de octubre de 2014

Ni el ébola ni el TIL son el problema.

Ni el ébola ni el TIL son el problema, el problema son los recortes y las escasas luces dela mayoría de nuestros mandatarios. 

Y aquí podría acabar el post, pero no. Ya me conocéis. Tanto el ébola como el TIL son la mera anécdota. El problema de fondo son los recortes. A mí, sinceramente y pese al probable escándalo de algunos, la lengua en la que aprendan los niños me la trae floja... Mientras aprendan. El problema no es el inglés, ni el catalán, ni el castellano. Un posible TIL bien aplicado y a largo plazo me parece un sistema fabuloso, pero no metido con calzador y sin preparación... oh, wait, con el ébola ha pasado lo mismo: la falta de preparación de los profesionales -y la falta de medios-. 

El problema educativo no es la lengua en la que se impartan o no las clases (eso, si queréis, es una cuestión cultural). El problema actual de la educación es la masificación de las aulas, la falta de campañas y de actuaciones serias y punitivas -contra los padres- frente al abandono escolar y el absentismo, la falta de itinerarios que se adapten a todos los alumnos, la excesiva dilación del horario escolar (7 horas para uno de 14 años son simplemente el mal), la falta de personal cualificado y formado en las diferentes necesidades de aprendizaje (que levanten la mano los profesionales que saben hacer una ACI para un disléxico, para un TDA/H, para un Asperger o para un alumno con las capacidades motrices afectadas, por no hablar de síndromes de down, retrasos madurativos, esquizofrenias...). 

Hasta ahora habíamos vivido en la inopia: Departamentos de Orientación masificados con la mitad de profesionales que sólo pensaban en ir a tomar café y que no colaboraban en la creación de materiales ni en el seguimiento del alumnado para nada (la otra mitad trabajaban, algunos el doble, si no, esto no hubiera seguido su curso). Otros, profesores de secundaria, se consolaban al pensar que para qué necesitaba su alumno la ESO, mientras no le molestara podía faltar cuanto quisiera, así no le molestaba en clase. Total, pronto encontraría trabajo por un mínimo de 1000 euros, a veces incluso más. 

But, wait! ¿Qué ha sucedido? Que ya no nadamos en la abundancia, hemos vuelto a la época de vacas flacas. El profesor tiene que aguantar sí o sí a ese sujeto en su clase y el DO se ha visto drásticamente recortado (lamentablemente, sin tener en cuenta la valía de algunos de sus profesionales, que si sólo dejaran a los profes, PT, orientadores, etc. que de verdad hacen su trabajo, nos quedábamos en cuadro). El problema, como decía, no es el TIL, es no tener recursos en el aula. El problema no es renovar los baños de un edificio, el problema es que no haya papel en los baños. El problema no es que un centro no tenga sistema de calefacción, el problema es no tener dinero para pagar el gasoil para la caldera. El problema no es tener cuatro alumnos con necesidades en clase, el problema es no tener cómo atenderlos, peor aún, el problema es que el gobierno no nos forma para saber cómo hacerlo. 

Me atrevo a decir que todos los profesores que buenamente intentamos hacer las adaptaciones, acercarnos a la realidad de los alumnos, etc., lo hacemos a través de lo que hemos aprendido de manera autodidacta. Para saber cómo hacer una ACI para un disléxico he tenido que pagar de mi bolsillo la formación. Para saber qué es el síndrome de Asperger he tenido que buscar mucha información y he tenido que molestar a mi médico de cabecera para que me lo explicara. Cuando he tenido que tratar con una persona esquizofrénica en clase, he tenido que volver a dirigirme a personal sanitario amigo mío e incluso a la familia de la alumna, pues ninguna pauta se me ha dado desde el centro, así como ninguna formación se me ha ofrecido desde mi consejería de educación. 

Lo mismo sucede cuando tenemos un alumno con epilepsia en clase, o con diabetes, o con asma, o con depresión, o con un ataque de ansiedad. ¿No sería hora de que, por ejemplo, nos formaran el primeros auxilios en la infancia y la adolescencia? Por supuesto que cuando estas cosas ocurren llamamos a la ambulancia, ¿pero no sería también adecuado saber qué hacer en los primeros momentos cuando un alumno se da un golpe en la cabeza y pierde el conocimiento? O cuando sangra por la nariz, o cuando se ha clavado una grapa en el dedo -y sí, estas cosas pasan, no os riáis-. Tampoco estaría de más saber actuar frente a un alumno bajo los efectos de estupefacientes, que también los tenemos. La clave está en la falta de recursos y en la falta de formación (no quiero pensar ni por asomo en que el problema esté en la falta de ganas de formarse de algunos de mis compañeros). 

Como veis, casi todos los problemas de los últimos tiempos, lleven el nombre que lleven, se resuelven de una manera: con inversión económica y formación de los profesionales. ¿Acaso si el Carlos III no hubiera sido desmantelado tal vez seguiría siendo el hospital de referencia -de verdad- para toda España para enfermedades infecto-contagiosas? ¿Acaso si no se siguieran más escrupulosamente los protocolos de la OMS y no se escatimara en gastos todo esto no hubiera sucedido? ¿Acaso si los profesionales no trabajaran bajo tanta presión y con mayor seguridad hubiera sido menos probable un contagio accidental por error humano? Pero claro, es que el ébola mata. Y la falta de una educación también, aunque eso, como se ve a largo plazo y no parece muy contagioso, pues hacemos como que no lo vemos. 

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Otro día os hablaré de por qué creo que en los centros se debería de ofrecer TODO el material de manera gratuita y de la necesidad de dar cada día, a todos los alumnos de primaria y secundaria, un desayuno saludable a expensas del sistema -recordemos que muchos niños actualmente no se nutren como deberían-. 

lunes, 15 de septiembre de 2014

PROFESORES DE SALDO



Hazañas de Villainterino en Madrid

Es una parodia, pero no deja de denunciar lo lamentable de nuestros compañeros en la capital de este cada vez más decrépito reino. En Baleares la lista funciona así más o menos, pese a que no nos suelen contratar por días (aunque de todo hay). 


domingo, 7 de septiembre de 2014

El Currunfur de los malacatones

Los que me conocéis sabéis que soy muy dada a ir al Currunfur de los malacatones con la fragoneta. Bueno, estereotipos racistas a parte, hoy os voy a hablar de mi incursión de ayer al Carrefour de Corea (un barrio de Palma, no es que me haya dado por irme a comprar a la otra punta del mundo). Como a las grandes superficies sólo voy a mirar (y comprar, si se da el caso) lo que no es comestible, ayer me hallé en medio de la zona de "Vuelta al cole" (cómo no) rodeada de papás que me hacían preguntas. Sí, sí, rodeada de papás indefensos ante sus criaturas y ante las maestras tiquismiquis que les dan tooooda una lista con material escolar a comprar.

Todo comenzó con una señora que me pidió si había visto cuadernos de espiral microperforados con líneas, no con cuadritos. Me quedé un poco extrañada, pero sacando la dependienta que hay en mí (lo fui durante seis años) le dije que no y la ayudé a buscar, pero no había (Carrefour, por cierto, podrías contratar a personal específico para estas campañas, ¿no? Rácanos, que sois unos rácanos). Luego la misma señora me preguntó si a la maestra le importaría que su hija llevara un regla de 50cm en vez de uno de 40, porque sólo había de 30 o de 50. Yo le sugerí que, ande no ande, caballo grande, y que ciertos docentes a veces son muy tocapelotas exigentes con el material a comprar, pero que de grande se puede hacer pequeño.

Al oír la conversación se nos unió un señor (y su esposa y su nene de unos 3 o 5 añitos, no me acuerdo) que era de Jaén y no entendía el catalán, y me pidió buenamente si le podía ir traduciendo la lista de cosas. Además, aprovechó para pedirme consejo acerca de qué marcas comprar. Yo le dije que si no le habían indicado marca, comprara lo más barato, ya que muchas veces lo suelen poner todo en común y hala. Lo que sí le indiqué es que, por ejemplo, el lápiz con el que debían empezar a escribir era recomendable que fuera bueno, al igual que la goma. Por lo demás, que eligiera lo que mejor que viniera en gana. Además, comparando los precios les sugerí que la próxima vez fueran a la tienda o papelería de barrio, ya que muchas veces apenas hay diferencia en el precio (algunas cosas eran incluso más caras en Carrefour) y, además, el servicio es impecable. Algunos así lo hicieron con las cosas más específicas. A la primera señora también le recomendé que revisara las cosas que tenía su hija de cursos anteriores, ya que se podía ahorrar un buen dinero (efectivamente, dejó de comprar ciertos productos que ya tenía en casa).

La vuelta al cole es cara, muy cara, y más para las familias humildes y/o para aquellas que tienen varios hijos. Sinceramente, voy a sugerir aquí ciertos puntos a los docentes y a los centros en general:


  • No hagáis comprar material a los papás. Si es una escuela pública o concertada, se supone que eso ya está pagado. El "repago" en el material me parece una estafa. Si el centro no tiene dinero, que solicite más. 
  • En caso de que lo anterior no sea posible, creo que es preferible que el centro/profes pidan una aportación económica a modo de matrícula/pago por material a fin de evitar esos quebraderos de cabeza a los padres (no es lo mismo comprar cuadernos que ir a comprar "ceres toves" -ceras blandas-, ni comprar varios lápices a tener que llevar un paquete de folios o cartulinas. Simplemente me parece indignante). 
  • A menos que sea indispensable por motivos de salud o de psicomotricidad (o de aprendizaje), no especifiquéis una marca. A parte de ser poco ortodoxo, me parece que en los tiempos que corren es ser muy poco conscientes de que hay gente que no tiene ni para pagar el alquiler, cuanto menos para comprar una marca determinada. Reconozco que a veces se puede hacer una sugerencia, o incluso que hay determinadas marcas que sí ofrecen mejor calidad que otras, pero seamos sinceros: en estos momentos hay que primar el bolsillo. 
  • Si hace falta, poned una foto del material que pedís, especialmente en el caso de materiales específicos (no es lo mismo comprar un simple compás, a comprar el juego completo, por ejemplo). 
  • Jamás, jamás, jamás de los jamases pongáis el material en común. Por mucho que os cueste -que tampoco cuesta tanto-, cada alumno puede tener su caja de materiales en el aula. Eso evita que muchas familias que sí hacen el esfuerzo paguen el material de los hijos de otras que no lo hacen y pasan de todo. Reconozco que de todo hay en la viña del Señor, pero si un alumno no tiene materiales debe proporcionárselo el centro, no los otros padres. Si hace falta, a final de curso cada alumno debería poder llevarse a casa lo que le ha sobrado, ¿no creéis? Reconozco que algunas maestras de infantil y de primaria pondrán el grito en el cielo por lo que acabo de decir, pero hay padres que llevan un teléfono móvil supersónico y tienen una tele de plasma que no hay comprado ni un mísero cuaderno a sus hijos y se aprovechan de la gente humilde que prima el bienestar y la educación de los pequeños. A esos padres, a los aprovechados, hay que eliminarlos de la faz de la tierra, así, sin más. He dicho. 
Dicho todo esto:

1. Papás del mundo, relax: Si no lo tenéis todo el primer día, ya lo iréis comprando durante la primera quincena. 
2. Docentes: Antes de acribillarme, pensad en la situación de las familias de los nenes que tendréis en el aula. Reclamad al gobierno el dinero que le pertenece al centro y a vuestros alumnos (veis, por eso SÍ que vale la pena protestar) y por favor: sed clementes. Con semejante lista de material para comprar vi carros enteros llenos de ceras de colores (Plastidécor, obviously), paquetes de folios, cuadernos de todas las clases y colores...  Buff! 

¡La de dinero que cuesta educar a un niño! Libros, material, lecturas, clases de refuerzo, chándales para la clase de EF... ¿Y encima pedimos más esfuerzos a las familias? Yo, si fuera ellas, me encerraba en la Consejería. Aunque sea, les robaba los bolis. Todos. Ya serían varios euros de ahorro. :D 


AVISO A PERSONAS QUE SE ESCANDALIZAN POR TODO: 
ESTE POST, AUNQUE TIENE MUCHO DE VERDAD, ESTÁ ESCRITO EN "IRONIC MODE ON"


miércoles, 2 de abril de 2014

Adaptaciones curriculares en la enseñanza de adultos

Hoy os voy a pedir vuestro consejo y vuestro criterio profesional. Os pongo en antecedentes: En la enseñanza de adultos sólo podemos hacer ACIs NO-Significativas (toda la ESPA ya es una adaptación de último recurso para poder titular, por decirlo de alguna manera).

A fin de mejorar la actuación como equipo me he medio ofrecido a explicar qué son los transtornos más frecuentes con los que nos encontramos y qué cuatro cosas básicas podemos hacer para elaborar las adaptaciones y facilitar el aprendizaje a los alumnos. Como en 12 o 15 minutos que voy a tener para exponerlo todo no me va a dar tiempo de nada, he elaborado este pequeño dossier (lo he hecho, de manera gráfica, como si se dirigiera a un disléxico: letra sassoon 12, interlineado 1'5, apartados delimitados por colores, recuadros, listas, etc. y sí, ya sé que también hay otras maneras de hacerlo, pero hijos, ¡hay que elegir una!).

En el dossier hay diferentes apartados y en él no me baso en mi criterio, sino en fuentes fundamentadas y fiables, así como en mi material de estudio, o sea, que esas cosas no me las invento yo, sino que hay gente mucho más lista que yo -eso tampoco es muy difícil- que se ha preocupado por estudiar estas DEA. Yo sólo lo he resumido y esquematizado "a mi manera", como Frank Sinatra.

Lo dicho. Vuestra opinión será más que bien recibida.

jueves, 12 de diciembre de 2013

¡Últimas noticias!

Sí, people de estos lares... He andado un poco perdida, pero la razón no ha sido otra que la edición de la revista que han elaborado los alumnos del CEPA Joan Mir i Mir. Aquí tenéis su obra. Merece la pena que la leáis, porque han hecho unos trabajos preciosos.


martes, 25 de junio de 2013

Los últimos días

Este curso para mí ha pasado de manera fugaz, ya que sólo he trabajado los dos últimos meses. Después del estrés de la llegada y el posterior estrés de final de curso -que, obviamente, casi se me han solapado-, llegan los últimos días de permanencia.

Como soy una chica muy buena y muy responsable (sí, tengo muuuuy mal genio y a veces soy una malcarada, pero si una cosa tengo es que soy cumplidora, y no sólo lo dice mi madre), ya tengo hecho todo el papeleo de final de curso: actas, memorias, inventarios, exámenes de septiembre... Es cierto que me he quedado algunos días unas horitas más, pero vale la pena, porque aunque ahora me muero de aburrimiento, lo hago con la conciencia limpia y con la tranquilidad y el desahogo del que lo tiene todo listo a punto de partir.

Los últimos días del curso son un poco lúgubres, no sólo porque este año el tiempo no acompaña, sino porque ya no hay chiquimonsters incordiando por los pasillos. Seamos sinceros: un colegio sin niños es de todo menos un colegio. Es un edificio de la administración pública, pero hasta que los renacuajos y no tan renacuajos regresen a las aulas no será un colegio o instituto. Y sí, a veces nos gusta perder a los alumnos de vista, no lo negaré, o tener menos clases y con menos niños por clase -eso ya sería pedir un milagro, tal y como estamos-, pero estar en el instituto sin niños, sólo para hacer papeleo administrativo (aka: 'burrocracia'), pues no tiene gracia. Ninguna.

Peeeeeeeero bueno, mañana hay claustro, el jueves volverá a ser como hoy y el viernes despedida y para casita, que AirBerlin me espera.

¿Qué tal vuestros últimos días de curso? ¿Vosotros también os dedicáis a leer correos y a calentar la silla? Ah, y para que conste, me he ofrecido tanto a mi jefa de departamento -que es un amor- como al jefe de estudios -que también es un amor, porque es de mi mismo departamento :P- por si me necesitaban para cualquier cosa, así que no vayáis diciendo por ahí que soy una holgazana, ¡lo que pasa es que vivo de rentas! Jajajaja.

jueves, 25 de abril de 2013

¿Cómo hacer que los de la Conselleria te llamen para ofrecerte trabajo?

Pequeña guía para conseguir la soñada llamada de la Conselleria a fin de obtener una sustitución.

¿Cómo hacer que los de la Conselleria te llamen para ofrecerte trabajo?


1. Sea feliz y pase del teléfono.
2. No espere llamada alguna desde por lo menos el mes de octubre.
3. Haga planes.
4. Apúntese a exámenes oficiales.
5. Enamórese y sea muy, muy pero que muy feliz. Asquerosamente feliz. :D
6. Concierte todo tipo de citas.
7. Intente conseguir un trabajo en otro ámbito.
8. Planifique un viaje.
9. Intente mantener la línea.
10. Olvídese de la docencia.

Y es entonces cuando...

¡RIIIIIING!

Sí, amigos, os llaman de la Conselleria y os mandan a Ibiza, con lo que el decálogo anterior se va a la mierda pero sois estúpidamente felices de volver a entrar en un aula con treina monstruitos a los que, confesadlo, echabais de menos. Entonces lo anterior se convierte en:


1. Sea feliz y pase del teléfono.
Vuélvase una histérica pegada al teléfono.

2. No espere llamada alguna desde por lo menos el mes de octubre.
Quédese pegada al ordenador y al teléfono buscando pisos, organizando los primeros días, contactando con el centro...

3. Haga planes.
Deshaga todos los planes y reorganice su vida en 20 minutos.

4. Apúntese a exámenes oficiales.
En el mejor de los casos podrá correr para anularlos o podrá pedir un día en el trabajo, en el peor, perderá la convocatoria y el dinero.

5. Enamórese y sea muy, muy pero que muy feliz. Asquerosamente feliz. :D
 Bueno, ésta puede seguir igual, porque el amor no conoce distancias, y siempre espera a los apasionados reencuentros. Ya me entendéis... jejejeje.

6. Concierte todo tipo de citas.
Anule todo tipo de citas -médicas, laborales...- y posponga su salud, su vida social, etc. hasta que acabe el curso.

7. Intente conseguir un trabajo en otro ámbito.
Cuando tenga algo medianamente apalabrado, zas, le llamarán. No falla.

8. Planifique un viaje. Cómprese un billete de avión o barco para echarse una escapadita de placer. Esta tampoco falla: la Conselleria le llamará y tendrá que cambiarlo o anularlo todo.

9. Intente mantener la línea.
El histerismo se apoderará de usted y devorará todo el chocolate de su casa y cualquier otro 'alimento' guarreril con un montón de calorías. 

10. Olvídese de la docencia.
Tendrá que rebuscar entre sus materiales didácticos todo aquello que pueda serle útil según los cursos que vaya a impartir. 

Hala pues. A partir del lunes este blog retomará su nombre y, al menos durante dos meses, ya no seré una interina en paro y os podré ir contando historias de día a día, y no sólo las anécdotas que recuerdo o mis cruzadas contra la burrocracia educativa y sus gerifaltes.

PD: Desempolvar la Iberia Plus de tanto en tanto no viene mal.

martes, 26 de febrero de 2013

De cuando fui profesora de lenguas extranjeras

Actualmente estoy haciendo un curso de fomación online que organiza la Conselleria d'Educació y una de las actividades es explicar una experiencia educativa que hayamos tenido para con la enseñanza de lenguas extranjeras y adjuntar una fotografía. Así pues, me he propuesto explicar algunas cosas de mi vida que, por sí solas, quedarían inconexas en el blog. Aunque me he excedido un poco en extensión y en pretensiones, creo que mi experiencia como profesora de lenguas extranjeras en tres idiomas queda bien plasmada. ¡Ojalá que pueda aumentarla en breve!

A lo largo de mi vida, y desde los 17 años, he realizado varios trabajos y no todos ellos tenían que ver con la docencia. A parte de las típicas clases particulares que salen de tanto en tanto, me pasé 6 temporadas trabajando en un souvenir. Eso suponía que acababa las clases el 31 de mayo y el 1 de junio ya empezaba a trabajar; libraba los días que tenía examen. Y así hasta el 30 de septiembre, para volver a la UIB el 1 de octubre. Había cosas que me gustaban mucho del trabajo, como estar todo el día hablando -ya me conocéis- y el hecho de practicar idiomas mientras hacía paquetitos de regalo, asesorar sobre moda y calzado (ironía, bueno, sobre calzado sí) y quitar el polvo a las figuritas NAO de Lladró sin romper ninguna. Hay que ver lo que gusta Lladró a los ingleses, ¡una locura, oiga! Recuerdo que me encantaba vender NAO a las señoras mayores del centro de Inglaterra, eran un encanto, más majas ellas... Y gastaban, eso es lo importante, jejeje. Ahí estuve todos los veranos del 2003 al 2008.

En cuarto y quinto empecé mis contacto directo como docente de lenguas extranjeras. No era exactamente clase lo que yo impartía, sino más bien horas de conversación y de contexto cultural, un bloque de 6 horas para cada grupo. El trabajo de verdad venia bajo la etiqueta de "guardian angel" o "student helper". Colaboré, pues, con CIEE a la hora de integrar a los alumnos americanos no sólo en la universidad, sino también en la ciudad de Palma. Íbamos a comer, a cenar, a tomar un aperitivo, de excursión, ¡incluso de viaje a Barcelona! Me lo pasé pipa. Además, como eran colaboraciones más informales, me lo tomaba más como un hobbie que como un trabajo. Aprendí muchísimo de Antonia Ferriol, la directora del centro, quien me dio muchos trucos para procurar enmendar errores y evitar el choque cultural. Recuerdo aquella etapa con mucho cariño, no en vano, los mejores años de mi vida se los debo a la universidad.

Una de las actividades en las que colaboré fue una excursión a Petra. ¿Y por qué Petra? Porque de ese pequeño pueblo mallorquín es Fray Junípero Serra, que fundó la mayoría de ciudades del suroeste de Estados Unidos. Allí visitamos unas bodegas, la casa/museo de Fra Juníper y comimos en un restaurante de la plaza. Aquí tenéis unas fotitos*.

DE PETRA A CALIFORNIA


Mirad qué atentos, escuchando la explicación sobre la elaboración del vino.

Uno de los rinconcitos que visitamos en Petra

Ésta última es de la cena de despedida: tres profes/asistentes y tres alumnos.

En quinto, antes de acabar la carrera, se salió mi primer trabajito de docencia directa con alumnos. Se trataba de impartir dos horas seguidas de clases extraescolares de inglés en un colegio de Palma, Montision. Ahí descubrí que lo mío era secundaria y no primaria, porque tuve a unos 20 nenes de 1º a 3º de primaria, que después reestructuramos, y me quedé con unos 15 sólo de 2º de primaria. Os aseguro que los miércoles de 3 a 5 yo me cansaba más que en toda la semana, jajajaja. Eran muy majos -salvo excepciones-, pero el trabajo de maestra no es lo mío. Eso sí, os aseguro que aprendieron pintando, recortando y pegando un montón. Trabajábamos por temas: los animales, la familia, la ropa, los juguetes... Las clases eran básicamente de vocabulario, aunque intercalaba algunas frases básicas. Desde luego, dar gramática en 2º de primaria no es lo suyo... Me gustó mucho la experiencia, pero sin duda alguna prefiero un 2º de ESO.

Al acabar la licenciatura, en junio de 2008, seguí trabajando una temporada más en la tienda, pero en septiembre me surgió la oportunidad de trabajar en una beca de colaboración / investigación en la universidad. Además, era de fonética. Todo un lujazo. Por si eso fuera poco, además era un estudio sobre el vocalismo balear aplicado al aprendizaje del inglés, así que era fonética aplicada en vena con un propósito didáctico. Ahí mi vertiente friki se desarrolló más aún, hecho del que me enorgullezco hasta la saciedad, jejeje. Mientras, estaba estudiando el CAP del diablo, esto es, una formación "pedagógica" que no sirve para nada. Yo creo que muchos pedagogos tienen un complejo histórico que les llega de la antigua Grecia, cuando su labor se basaba en acompañar a los hijos de casas buenas al gimnasio (colegio) y velar por su integridad física y sexual (vamos, tenían que impedir que sus profesores se los beneficiaran). Eso para mí era un trámite, porque pronto me di cuenta que, en clase, tenía que hacer exactamente lo contrario a lo que ellos me decían si quería tener suerte, orden y, sobre todo, si quería que mis alumnos aprendieran y se desarrollaran como personitas. El verano de 2009 me tomé un descanso en el souvenir y seguí trabajando en la beca de la universidad.

A principios de septiembre, y por cosas del destino, recibí varias llamadas de compañeras mías que habían estudiado Filología Catalana diciéndome que tenían unas cuantas horitas de lengua catalana para mí, puesto que tengo el Nivell D (C2). Por falta de tiempo, a ellas les era imposible realizar esas clases. Aquí empieza mi etapa en el Ejército. No, no es broma. Se trataba de impartir clases de lengua catalana y literatura a nivel de 3º y 4º de ESPA (ESO) para militares de tropa que necesitaran sacarse el graduado, bien porque fueran de la antigua etapa de EGB, bien porque no habían podido acabar sus estudios. Como veis, seguí trabajando con las lenguas extranjeras. Sí, con las lenguas extranjeras, puesto que el 95% de mi auditorio lo conformaban alumnos que desconocían totalmente el catalán, así pues, tuvieron que ponerse las pilas para, en un curso, llegar a un nivel como de 4º de ESO o, al menos, prepararse para el curso siguiente y perfeccionar las demás asignaturas.

Lo tengo que confesar: Llegué a la base militar con cierto miedo. Aunque siempre diga que voy a comprar una arma y a cargarme a alguien, lo cierto es que sólo de verlas de lejos me dan pavor. Además, el hecho de que alguien de mi misma edad -o mayor- me tratara de usted me desconcertaba. La verdad es que fueron todos muy majos, desde el teniente que se encargaba de organizar el curso hasta el último soldado de la clase. En esos tiempos se me conoció somo "sa mestra", pronunciado a la castellana. Aunque en un principio no lo pareciera, ésta ha sido una de mis mejores experiencias dando clase, no sólo porque suponía todo un reto enfrentarse a 40 hombres corpulentos en clase que me miraban con cara de susto / desconcierto / desconfianza en los primeros días (en los últimos días sólo había unos 10 o 12 como mucho), sino porque, lejos de lo que uno se pueda imaginar, me dieron TOTAL LIBERTAD para organizar las clases, el temario, etc. Mientras los alumnos aprendieran lo que entraba al examen (el recién inaugurado por aquel entonces currículum de ESPA), no había problemas. No os voy a contar cómo fue la parte de explicar sociolingüística y lo de catalán/malloquín/valenciano y su p... madre, porque al final hice valer mi autoridad académica y todos tan contentos, pero os puedo asegurar que me lo pasaba pipa llevándoles noticias del victorioso Barça de Guardiola -a ellos, que eran prácticamente todos del Madrid- y leyéndolas en clase. Era una práctica de lectura en catalán como cualquier otra, pero os aseguro que prestaban más atención a eso que a cualquier otra chorrada. Si el Barça había jugado Champions en miércoles y había ganado, los jueves a las 7 me temían: tocaban las puyitas Barça-Madrid.

Como veis, una vez superados los primeros días en los que se repetía la siguiente situación de:

PROFESORA: Meam, tu, Antonio, d'on ets?
ALUMNO: De Graná.
PROFESORA: Sí, d'acord, però que me podries dir d'on ets? Jo sóc de Mallorca.
ALUMNO: De ande voy a ser, hija, de Graná!

Grigrigri

PROFESORA: Que m'ho podries dir en català?
ALUMNO: -Con cara de pocos amigos pero intentándolo hacer lo mejor posible para conservar su orgullo de macho- "Jo sóc de Granada".
PROFESORA: Molt bé! Ho has fet beníssim! Melassa! (Y era cierto, lo hizo divinamente, era sólo un poquito de timidez.

La cosa se relajó y las clases empezaban a ser más distendidas, no en vano, venían voluntariamente por las tardes y después de haber trabajado por las mañanas. Al tiempo que impartía mis tres horitas semanales de catalán me llamaron de la Consellería y empecé a trabajar en Manacor, donde conocí a gente fabulosa, así que cruzaba mallorca casi a diario para dar clase y el tren se convirtió en mi despacho particular para corregir, preparar clases, etc.

Tras acabar mi sustitución en el IES Mossèn Alcover, en enero la Conselleria me manda a un CEPA a Menorca, donde seguiría trabajando con adultos aunque desde el ámbito de la lengua castellana. Me apenó mucho dejar las clases en Palma, pero no tenía alternativa. Una compañera de catalán ocupó mi lugar y los chavales estaban más encantados aún si cabe. ¡Gracias Xisca! Bueno, sigamos: Como llegaba a Menorca con unas altas expectativas, la realidad me chocó bastante. Como ya he dicho otras veces no me gustó nada ese tipo de enseñanza para adultos. ¡Era todo taaaaan distinto de los niños de la base! Eso sí, para hacer honor a la verdad, también tengo que decir que tuve alumnos y grupos fabulosos con los que aún mantengo el contacto. Luego la suerte volvió a llamar a mi puerta y estuve el curso anterior (2011-2012) en un IES todo el curso. La experiencia como tutora de 2º de ESO en el Cap de Llevant es de lo mejorcito que me ha pasado en la vida, tampoco se quedan atrás los otros grupos de segundo, ni mi primerito de procesos de comunicación, ni mis terceros de chiquimonsters, especialmente mi 3º C.

Mi tutoría de 2º - Falta Júlia

De los chiquimonsters de 3º ya os he hablado muchas veces, jejeje.

Ahora espero que la suerte, en su camino, se vuelva a pasar por aquí. Dios sabe que la persigo, le mando cartas, e-mails y currículums, pero se hace de rogar. ¡Pronto llegará!


__________
*Si alguien se reconoce en las fotos y no quiere aparecer, que me lo comunique por e-mail y eliminaré la imagen o pixelaré su rostro. 

miércoles, 30 de enero de 2013

Lengua, atención a la diversidad y TIC

Tal vez algunos de vosotros recordéis que hace un tiempo os pedí que me hicierais el favor de rellenar un formulario on-line para poder llevar a cabo un artículo de blog un tanto polémico. Pues bien, el momento ha llegador, pero he procurado ser bastante neutra. Siento decepcionaros, aunque agradezco vuestra colaboración con todo mi corazón (y fíjate, tiene rima interna).

El cuestionario, cuyo título es el mismo que el de este post, lo podéis encontrar aquí, y se enmarcaba dentro de una actividad de un curso de formación a distancia de la Conselleria. Ahora, sin más dilación, paso a comentaros las conclusiones que saco de todo ello, no sin antes comentar que 26 voluntarios han colaborado con este miniproyecto desinteresamente. 

Pincha sobre las imágenes y las verás ampliadas,
una por una o como una secuencia de diapositivas.


Tanto el nombre de la persona que realizaba el cuestionario como el del centro de trabajo eran de aportación voluntaria, así que, aunque no los tenemos todos, sí os puedo decir que predominan los docentes de Menorca y de Ibiza y que también participaron algunos profesionales en paro (como mi menda lerenda). La mayoría de los cooperantes pertenecen al ámbito de la educación pública, aunque también han colaborado docentes de diferentes etapas de la educación concertada y privada. Siguiendo en esta línea, cabe destacar que, después de los funcionarios del cuerpo de profesores de educación secundaria, el grupo más numeroso está compuesto por profesores en paro, seguidos de interinos sustitutos y de vacante, como podéis observar en el gráfico.

Situación administrativa

Por especialidades, prácticamente la mitad de los voluntarios que elaboraron el cuestionario pertenecen a las áreas de lengua o son profesionales de audición y lenguaje; algo que podemos deducir de esto es que, a veces, muchos profesionales cuyo foco de atención/estudio no es la lengua abandonan este aspecto a la hora de planificar, impartir o valorar sus clases y sus medidas de atención a la diversidad en aspectos de lengua. El 81% lo constituyen personas entre 26 y 35 años, hecho que nos hace pensar que es el grupo que más se preocupa por su formación y por colaborar en proyectos novedosos, como este blog :) Cuatro personas pertenecían al grupo de 36-45 años y solamente una al que compredía las edades entre los 46 y los 55. 

Especialidades

Un rasgo muy preocupante es que más del 70% de los docentes afirman que su relación con las TIC durante su formación académica fue escasa o nula. Esto pone en el punto de mira a los gurús de la pedagogía que se empeñan en impartir el Mastercap aun a sabiendas de que están dando soluciones caducas a problemas que no son los que un profesor se encuentra en una clase real, tal vez porque precisamente ellos nunca se han alejado del entorno universitario. Ojo, aquí no ataco a aquellos que desempeñan su labor con diligencia en diferentes centros y que tratan día a día con alumnos, que estamos todos muy susceptibles, y hay que desgranar el trigo de la paja. En todas las especialidades, empezando por la mía. Eso sí, no me resulta de recibo que se vanaglorien de currículums, de unidades didácticas y de pepinillos en vinagre cuando no se dignan en trabajar y enseñar las diferentes aplicaciones didácticas que se pueden llevar a cabo don TIC en las diferentes especialidades y etapas. 

Relación con las TIC durante la formación académica

También preocupa el hecho de que un 40% del profesorado nunca ha llevado a cabo formación específica sobre la atención a la diversidad. Me parece un número muy elevado si tenemos en cuenta lo variopintas que son las clases hoy en día, tanto en la enseñanza pública como en la concertada. Por contra, sí que me sorprende que 9 de cada 10 profesores sí han llevado a cabo actividades formativas acerca del uso de las TIC. Vamos avanzando, aunque sea tecnológicamente, pese a que lo ideal sería una formación y un reciclaje integral que atendiera a las necesidades de nuestros alumnos. 

Por lo que a la familiarización con las dificultades específicas de apredizaje relacionadas con aspectos lingüísticos, un tercio de los docentes afirman estar poco o nada familiarizados con ellas. Esta cifra presenta cierto grado de correlación con la de las especialidades impartidas, pese a que no es determinante. Aun así, parece obligatorio preguntarnos si estos docentes intentan paliar estas deficiencias, es decir, del mismo modo que uno intenta empaparse de nuevas tecnologías para no quedar rezagado con respecto a sus alumnos o a otros compañeros, ¿se preocupará el docente medio de formarse para evitar que una DEA lingüística sea un impedimento en el aprendizaje de cualquier alumno? Si seguimos con este apartado de conocimientos y formación del docente nos encontramos con que dos tercios del colectivo participante en la encuesta no conoce ninguna herramienta TIC para hacer adaptaciones en su asignatura. ¿Desconocimiento, falta de reciclaje, falta de propaganda por parte de las empresas, falta de formación por parte de la consejería? La red es un recurso inagotable de materiales didácticos de cualquier índole. Si bien a veces la búsqueda es tediosa, a buen seguro siempre hay un material bueno para una situación concreta. Y si no, ¿por qué no somos nosotros los primeros en crearlo y compartirlo? El 38% que respondió afirmativamente a esta cuestión citan actividades de JClic, recursos de XTec, programas que leen los textos directamente, recursos de páginas institucionales como la del MEC, CMaps, uso activo de la PDI, uso de fuentes concretas específicas para alumnos con dislexia (Opendyslex, Sassoon, Verdana...), Moodle...

Pese a las cifras citadas anteriormente, todos los profesionales coinciden en señalar que las TIC podrían facilitar el aprendizaje de los alumnos dislexicos (principal DEA relacionada con aspectos lingüísticos). Esta revelación nos muestra que, si bien puedan poseer una formación deficiente o parcial, todos los docentes, al 100%, son conscientes de la importancia de las TIC para mejorar el aprendizaje de todos los alumnos en general y de aquellos con dislexia en particular. La cifra vuelve a rebajarse a la mitad por lo que a las adaptaciones que única y exclusivamente lingüísticas se refiere. Esto puede deberse a varios factores, entre ellos el cariz experimental de una asignatura concreta o el hecho de que se trate de una adaptación que aborda diferentes aspectos. Esta pregunta debería ser perfilada y acotada en cuestionarios posteriores. 

La cifra también está al 50% por lo que a la coordinación entre docentes se refiere. En la pregunta se explicitaba que las coordinaciones debían ser por lo que a aspectos relativos a la adaptación y al uso de las mismas TIC se refiere, puesto que desde Diario de una profesora interina creemos (y digo creemos, porque recibo muchas ideas y reflexiones de muchos compañeros, que considero de mi equipo) que unificar acciones, materiales, etc. redunda en un gran beneficio para el alumno. Es decir, pese a que es bueno que un alumno sea multidisciplinar en todos los aspectos, a veces se hace necesario pautarlo y guiarlo de una manera muy marcada para que pueda llevar a cabo un aprendizaje de éxito. Usar menos recursos -o los mismos recursos en diferentes asignaturas, como CMapTools- no implica que el alumno vaya a aprender menos, sino que aprenderá de la misma manera en todas las áreas para que así adquiera un hábito de estudio y de trabajo con el que sentirse a gusto. La mayoría de comentarios a esta pregunta giran en torno a la coordinación entre los diferentes departamentos y los diferentes profesionales (DO, PT, AL, profesores de lenguas, profesores de otras áreas, tutores, familias...) a fin de saber qué hay que pedirle específicamente al alumno. 

Para finalizar el cuestionario, se pedía a los voluntarios que dieran su opinión sobre lo que creen que representa el uso de las TIC/TAC hoy en día, y podían elegir entre ocho opiniones que, a nuestro juicio, ejemplifican bastante bien los comentarios que se oyen en las salas de profesores de muchos centros. A saber: 

  • Están sobrevaloradas. Se habla mucho de ellas pero es muy difícil aplicarlas a una sesión lectiva.
  • No se usan como toca por falta de formación.
  • No se usan como toca por falta de tiempo y/o por la presión del currículum
  • Sólo sirven para aparentar, los métodos tradicionales también son útiles.
  • Son un gran mundo aún por descubrir.
  • Cada vez se usan más porque nuestros alumnos las requieren.
  • Ayudan a fijar conocimientos y a que el ritmo de la clase fluya.
  • Son la base de mi labor docente. 

Como es una pregunta valorativa, a continuación os ofrecemos el resumen de respuestas; las opciones más marcadas fueron la tercera y la quinta. Debo decir que me alegro de que nadie marcara la opción 4, aunque, desde mi humilde opinión, aunque no sólo sirven para aparentar, sí que deberían combinarse con algunos métodos tradicionales, pero ésta, amigos, es mi opinión personal. 


Finalmente, se pedía a los docentes colaboradores que, de manera resumida, nos explicaran cómo aplicarían las TIC a su asignatura para tratar de paliar las necesidades que tienen que ver con la lectoescritura que puedan presentar algunos alumnos. Algunas de las respuestas ofrecidas son las siguientes:

  1. Realizar ejercicios prácticos muy visuales.
  2. Adaptándose a cada caso en particular.
  3. Combinar las TIC con la destreza manual. 
  4. Uso de la PDI y de programas de reproducción automática de voz (lectura), para así poder asociar sonido y grafía.
  5. Actividades interactivas.
  6. Otras de ámbito genérico: uso de ClaroRead, Powerpoint, Glogster...
Así pues, aquí tenéis un breve esbozo del estado de las TIC, las DEA y todo junto dentro de la educación actual y visto directamente desde el punto de vista de los docentes, y no desde políticos, comisiones y demás malas hierbas que sólo nos contaminan, nos hacen perder el tiempo e impiden que nuestra labor fluya correctamente. Y sí, esto también es mío. 

Podéis hacer cuantas aportaciones y matices creáis oportunos en los comentarios. Recordad que éste es un blog abierto a todos mientras se mantengan las formas y se guarde respeto. Este blog se nutre de vuestros comentarios. ¡Alimentadlo!













jueves, 20 de diciembre de 2012

Enseñar el arte de vivir. Aprender el arte de enseñar.

Creo que es justicia que hoy os transcriba una conversación que he tenido en Facebook al hilo de un comentario de Jéssica Brid en su muro a cuentas de un vídeo que a continuación os copiaré. Coincidí con Jéssica en la carrera. Ella es -bastante- más joven que yo, pero siempre teníamos un ratito para charlar en el bar e incluso puede que llegáramos a coincidir en alguna optativa. Es una chica dicharachera y muy curiosa que ahora es alumna del Máster de Formación del Profesorado, lo que viene siendo el antiguo CAP. A partir de ahora lo llamaremos Mastercap.

Pues eso, se ve que para algún trabajo del Mastercap les han hecho ver este vídeo, que yo vi íntegramente en un curso de formación del profesorado que versaba sobre las competencias básicas. El documental se titula Pensando en los demás y se desarrolla en Japón. No os cuento más, es mejor que lo veáis:


Una de las expresiones que más me gustan la pronuncia el locutor: "el arte de vivir". ¿Acaso no es la enseñanza un desarrollo, un aflorar de lo que va a ser el arte de vivir hasta el fin de nuestros días? Reflexiones filosóficas a parte, dos cosas me fastidian de la formación del profesorado: 1. Dan ejemplos de primaria a profesores de secundaria. ¿Acaso querríais que un ginecólogo os operara el cerebro? Y sí, sé que todos somos docentes y bla, bla, bla... pero cada uno con lo suyo. 2. Creo que no son muy conscientes de la realidad de los centros: o lo ven todo "happy flower" o son muy catastrofistas. Dicho esto, os copio la conversación, que no tiene desperdicio.


Y aquí tenéis el resto. Os lo transcribo para que os sea más cómodo leerlo:


Puterina en paro (PEP), o sea, yo: Jajaja, no lloré, pero me impactó. Eso sí, cada vez tengo más presente que el trabajo base debe hacerse en primaria (que es justo lo que se descuida). Luego, cuando las bases ya están sentadas, es muy difícil cambiar a una persona. La bondad debe salir pronto, si no, ¡queda cubierta de hormonas adolescentes! xD

Alumna de Mastercap (AM), o sea, Jéssica:  Exacto. Es lo mismo que pensé yo. Sobre todo porque, del mismo modo que estos alumnos cambian de compañeros cada dos años, en nuestras aulas hay también alumnos que van y vienen a lo largo de su escolarización. Si esto no está trabajado desde pequeños, es muy dífícil que establezcan los vínculos de la amistad tan rápido entre ellos con compañeros que cambian constantemente por X motivos. ¡Ojalá todo empezará desde la base y nos llegarán alumnos así! 

PEP: Ya verás que de la teoría a la práctica hay una diferencia brutal... Y que los documentales sólo muestran la cara amable de la educación... Hay de todo, pero prepárate para una clase como la de mentes peligrosas, aunque debo reconocer que los alumnos majos ¡también existen! xD

AM: En el máster de lo que más se encargan es de enseñarnos toda la parte negativa que existe. Creo que la idea que nos han creado o bien se aproximará bastante a la realidad o bien habrán sido tan catastrofistas que nos parecerán angelitos. xD De hecho, mi máxima desmotivación ahora reside en que me han destrozado por completo la visión idealista que tenía de lo que era ser docente y de lo que sucede realmente...

PEP: Hombre, catastrofista, catastrofista... A mí en en CAP los profesores me parecían muy cumbayás todos. En una clase normal te encontrarás de todo: niños con problemas de aprendizaje, niños con problemas en casa, niños que te causan problemas, niños que sean una combinación de las tres, futuros maltratadores, madres adolescentes en potencia, gallitos prepotentes, alumnos buenos pero que no estudian, alumnos buenos que se lo creen más de lo que son, alumnas que pasan desapercibidas pese a sus buenas notas, alumnos que te caigan mal, alumnos a los que quieras matar, alumnos que te den pena y te los quieras llevar a casa... De los papás no hablamos. Eso sí, te aseguro que no cambio este trabajo por nada del mundo.

AM: Pues ahora no son nada cumbayás... te aseguro que a TODOS (porque yo soy una sensiblera sin remedio) se nos eriza la piel y se nos llenan los ojos de lágrimas cuando nos cuentan la realidad de hoy (los alumnos de este mismo curso, con sus problemas de estos mismos meses y días). Está siendo bastante duro darse cuenta de todo esto. Es como las guerras, el hambre, etc., que vivimos con ello pero no nos afecta a nuestro quehacer diario. Ahora es ser consciente de los problemas de todos estos pobres niños que son nuestros alumnos, saber que muchas veces sólo te tienen a ti y que todo ello te va a afectar de lleno. Creo que no estoy preparada para tanto. Tendré que aprender mucho.

PEP:  Aprenderás, aprenderás rápido, porque a ser profe se aprende con el corazón. Aprenderás a comprar un bocadillo a aquel alumno que no trae merienda y le guardarás el secreto, porque nadie puede saber que en su casa, además de no tener comida, está desatendido. Aprenderás a aconsejar y a consolar con una sonrisa cómplice a una niña a la que le ha venido su primera regla. Aprenderás a comprender a ese alumno al que los bancos han echado de su casa y que ahora vive con sus abuelos y que cuida los libros como si fueran su tesoro más preciado. También aprenderás a ser la camarada del alumno que intimida a los demás y comete pequeños delitos fuera del centro, porque en el fondo es un niño que sólo busca llamar la atención para obtener un poco de cariño. Aprenderás peluquería y estética, porque esa alumna que se maquilla en clase esconde una severa dificultad de aprendizaje que nunca ha sido diagnosticada, pero leerá con entusiasmo los consejos de belleza del Pronto. Otra cosa que aprenderás es que eres un eslabón de una cadena, y que si tú te quiebras también se quiebra todo lo demás. Aprenderás a no matar a un compañero que te ha hecho una faena, porque lo necesitas, porque él es otro eslabón imprescindible para que tus chiquimonsters aprendan. Aprenderás a ser mamá, hermana, amiga, tía, prima, porque ser profesora no basta. Aprenderás a explicar las categorías gramaticales como si fueran una casa con 8 pisos y un ático para no aburrir al auditorio, y será algo que ellos siempre recordarán. Aprenderás que, a veces, la policía debe intervenir para evitar un mal mayor. Aprenderás a ver y a reconocer a un niño víctima de bullying, y tendrás que buscar estrategias para ayudarlo, aun cuando eso pueda suponer un mal mayor. Aprenderás a lidiar con los padres del agresor. También aprenderás a explicar a una alumna qué es una IVE, y cómo se coloca un condón, pero aún más importante es que aprendas a enseñarle a decir no cuando no le apetezca estar con un chico. Aprenderás que el choque cultural entre religiones es brutal. Aprenderás que para que te escuchen los 20 o 30 alumnos de una clase tienes que hacer un poco de teatro, y ni por esas. En fin, poco a poco aprenderás a disfrutar con este trabajo, al que, ya te digo desde ahora, deberás consagrar tu vida, porque el aprendizaje, como bien decimos a nuestros alumnos, es un goteo constante de experiencias a lo largo de la vida.

AM: ¡Me ha encantado lo que me has escrito! ¿Me dejas que copie este texto en mi carpeta de aprendizaje para una asignatura? (Diciendo, por supuesto, que es de una gran amiga y gran profe xD) 

PEP: Jajajaja. ¡¡Todo tuyo!! ¿¿¿¿Me dejas a mí poner nuestra conversación el el blog???? ¡¡¡Mantendré tu anonimato si lo prefieres!!!



Y obviamente no mantuve su anonimato, ¡pero porque ella me dio permiso! Le agradezco a Jéssica también su 'momento pelota' en el último comentario, jejejejeje. Bromas a parte, no quiero acabar esta entrada sin dedicársela por supuesto a Jéssica, que no ve el momento de trabajar de profesora, a todos sus compañeros, que se forman con afán y ahínco para mejorar la educación venidera -si les dejan-, a todos mis compañeros, a los que trabajan y a los que no, a todos los alumnos, a los que nos incordian y a los que nos hacen la vida más fácil, pero sobre todo quiero dedicar estas palabras a todos aquellos que, en un momento determinado, supieron que ser docentes implicaba mucho más que dar clase.

domingo, 11 de noviembre de 2012

No me juzgues

Antes de empezar a leer esta nueva entrada del blog, me gustaría que dedicarais un poquito de tiempo de vuestra vida a ver este vídeo que seguramente recordáis. A mí me sigue emocionando.


No os voy a explicar qué paso en Britain's Got Talent porque todos lo habéis visto y la mayoría ya lo conocíais de antes, sólo quiero hacer hincapié en el prejuicio: una mujer rural no puede dar nada bello, del mismo modo que un niño con DEA (un alumno NESE) nunca aprenderá, ¿verdad? Craso error.

Tampoco quiero entrar aquí a valorar cómo tratamos a nuestros alumnos y si les damos todas las oportunidades que se merecen, ni siquiera si les damos la oportunidad de que se muestren ante nosotros como realmente son. Pero hoy no hablaré de alumnos. Hoy no. Como diría Antonio Gala: "Ahora hablaré de mí".

No me juzgues. No puedes juzgarme. No tienes autoridad para ello. Qué más da lo que parezca que soy, lo que aparente. Qué más da que te parezca una persona bruta e insensible. Es irrelevante que te parezca agresiva. Me patina que creas que soy arisca y desagradable. Me ofende que me creas mala profesional. ¿Tú te has mirado al espejo, campeón? Y permíteme la licencia de que te llame campeón, porque lo eres, eres un campeón del escarnio público. A eso, majete, no te gana ni Dios.

¿Me has visto en mi entorno real? ¿Me has visto trabajando? ¿Me has visto hablando con los padres? ¿Me has visto preparando clases o corrigiendo redacciones? ¿Me has visto interactuando día a día con mis alumnos? ¿Sí? ¿Estás seguro de que no me has visto sólo un día y de que no tienes una visión sesgada de mí y de mi labor? Ah, bueno, vale, ahora piensas, ahora vienen los "Es que..."

Ten cuidado, ten mucho cuidado. Te lo digo por experiencia. La última vez que se me ocurrió juzgar a alguien como listillo, soberbio, etc. me equivoqué de tal manera que aún me siento mal y tengo remordimientos por ello. Esa persona no lo sabe, pero es de las que más me ha enseñado y de las que más me ha aportado para mejorar mi labor docente. No es ni siquiera un amigo, apenas hablaba con él y  ya he perdido casi todo el contacto. Era un compañero, y de los buenos. Buen compañero y buen profesional. Me equivoqué tanto y metí la pata tan hasta el fondo que sentía vergüenza cada vez que tenía que dirigirle la palabra. No es la alegría de la huerta, pero tiene otras muchas cualidades. Me equivoqué, mis prejuicios me traicionaron.

Yo soy una vil mortal y también sucumbo a juzgar a la gente a simple vista. Todo el mundo nos causa una primera impresión, esto es así y no podemos hacer nada para cambiarlo, pero de nosotros depende cerrar o no la mente a conocer a esa persona. La última vez que yo cerré la mente me di cuenta de todo lo que me había perdido y hubiera podido aprender... Una oportunidad perdida, pero al menos llegué a tiempo de enmendar mi error.

No me juzgues. Puede que te hayas creado una primera impresión de mí, pero tal vez puede que sea falsa o, al menos, no cierta del todo. No sabes si después de mi orden en clase están mis comeduras de olla con los problemas familiares de mis alumnos, o si después de decir "no voy a trabajar más de lo que me pagan" están mis conversaciones telefónicas nocturnas y extraoficiales con alguna mamá apurada que ya no aguanta más y necesita a alguien con quien desahogarse confidencialmente. No sabes si después de ser estricta con las fechas de entrega y con la diligencia en el trabajo diario tengo manga ancha para corregir o permito ciertas licencias. No sabes si detrás de mi juventud -cosa que se cura con la edad- hay una gran formación y una amplia experiencia. No sabes si detrás de mis dictados se hallan historias apasionantes que hacen que los alumnos se partan de risa. No sabes si después de mis gritos vienen las tutorías individuales y los bocadillos compartidos con un alumno o con una alumna que necesita a alguien que le escuche.

No lo sabes, pero yo te lo digo. De ti depende creerme, aunque, bien mirado, me da igual. ¿Sabes por qué? Porque todas las noches duermo a pierna suelta. ¿Y tú? ¿Puedes conciliar el sueño con tranquilidad? Piénsalo un rato y luego me cuentas. Igual hasta te sorprendes y nos parecemos. O no. No me juzgues. Respétame. Tal vez a mí no me gusten tus métodos o directamente no me gustes tú, pero te respeto y te respetaré e intentaré ser cordial en todo momento. ¿Tú podrías decir lo mismo? 






lunes, 5 de noviembre de 2012

Lengua es más que escribir.

Cuando era alumna de la universidad aún conservaba esas ideas de que hay que tener una lectura y una escritura impolutas para aprobar lengua. Cuando empecé a dar clases me topé de morros con la realidad y me di cuenta de mi mayúsculo error. No todos los niños tienen las mismas habilidades ni aptitudes, y del mismo modo no podemos reducir las habilidades lingüísticas solamente a dos.

Si básicamente la lengua puede reducirse a hablar, escuchar, leer y escribir, ¿por qué nos limitamos siempre a las dos últimas? Con ello abocamos a los niños que tienen dificultades en lectura y escritura a suspender lengua in aeternum, y no es ni justo ni profesional.

Si bien es cierto que en una clase debe haber orden y silencio cuando sea preciso (escuchar explicaciones, concentrarse...), es del todo contradictorio que un profesor de lengua no permita hablar a sus alumnos. ¿Estamos locos o qué? ¿Cómo podemos evaluar -y si es preciso corregir- la expresión oral si ésta no se produce? Y no, no me digáis que con presentaciones y exposiciones porque no, no es lo mismo. No me podéis comparar la oralidad espontánea con un discurso planificado rodeado de timidez, nervios e inseguridad en el mejor de los casos. Se pueden evaluar las dos cosas, pero de manera muy distinta.

El habla queda muchas veces relegada ya no a un segundo plano, sino a un tercero, un cuarto o un quinto, y la escucha mucho más. ¿Por qué no hacemos comprensión de textos orales en clase? Ah, no, resulta que eso sólo lo pueden hacer en inglés, que si no, uf, no vaya a ser que innovemos y demos una oportunidad a los alumnos, uf, qué horror, ¿no? Eso es porque no le damos a esa habilidad la importancia que realmente tiene. ¿Cuántas veces hemos dicho "este niño no escucha"? Bien, y tú, ¿haces algo para que aprenda a escuchar? Ahí tienes la respuesta.

Desde mi punto de vista y desde mi -escasa- trayectoria profesional puedo aseverar que los ejercicios de comprensión oral suelen gustar mucho a los alumnos, puesto que les implican poco "esfuerzo activo", es decir, no tienen que escribir mucho -a priori-, y profes carcas, animaros, ¡qué ésta es una buena manera de conseguir silencio! Poner una canción y preguntar de qué trata, rellenar huecos, poner un informativo de la radio o un programa sobre cualquier tema, puede ser un gran pretexto para una miniunidad didáctica. Eso sí, cuidado, 5 minutos como mucho, que tenemos a adolescentes en clase, no a grandes doctores de las mejores universidades. También hay que adaptar el tema. La física cuántica -que no sé qué es- no cuenta, y la estabilización del déficit tampoco.

Encontrar el justo medio entre mantener el orden en clase y proponer actividades novedosas que exploren otras habilidades y potencien las habilidades de TODOS los alumnos es difícil, pero os prometo que es reconfortante, especialmente cuando se ven los resultados y las caritas de satisfacción, porque amigos, ¡eso no tiene precio! Así que ya sabéis: ¡potenciad la oralidad!



¿Cómo podemos hacerlo?

IDEAS PARA ACTIVIDADES

· Hacer un show & tell estilo pelis americanas. Por ejemplo, pueden traer un juguete de cuando eran pequeños y explicar a sus compañeros por qué lo recuerdan.

· Declamar poemas. Es muy bonito ver que un alumno se aprende unos versos y se los dedica a su enamorada. Además, ¿y el buen rollito que da hablar de amores? Ayyyyy... Jajajaja.

· Role plays. Simular que están en una situación a la que no se suelen enfrentar -todavía-, como por ejemplo ir a hacienda, hablar con un médico (ay, mamás, ¿por qué no dejáis hablar a los niños?), etc. Esto implica todo lo que tiene que ver con registros y formas de respeto, así que se puede aprovechar en esa unidad.

· Debates, coloquios y mesas redondas. Si sois tutores, aprovechad la hora de tutoría. Truco: los temas sobre sexualidad, alcohol y drogas les encantan, así que se puede aprovechar el formarles en la prevención de riesgos con el uso de la lengua oral.

· Poner una canción y después hacer preguntas sobre la letra.

· Plantear cuestiones sobre un texto expositivo que posteriormente los alumnos oirán, para que así presten más atención a aquello más relevante.

· Al estudiar las variedades del español, poner audiciones de diferentes zonas y que las tengan que reconocer. Se puede hacer en grupos, como si fuera un concurso, y tener chocolatinas para los vencedores.

Hay muchas más, pero éstas son las que se me han ocurrido mientras escribo. ¿A vosotros se os ocurre algo? Espero que sí, porque así todos los chavalines tendrán la oportunidad de aprender, de mejorar y de ver unos buenos resultados en su aprendizaje. Esto potenciará su autoestima, así estarán más felices. Resultado: tendrán un mejor comportamiento y un rendimiento óptimo. Es un círculo vicioso: lo innovador y positivo genera bucles de "buenrollismo". It's so easy!