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jueves, 18 de febrero de 2016

A vueltas con las lenguas... ¿extranjeras?

Llevo unos días entre disgustada e incrédula. No hace falta hurgar el motivo ni las circunstancias en las que se produjo el comentario, pero resulta que ahora soy profesora de una lengua extranjera. Sí, como lo oís. Hay centros de primaria que han aseverado que otorgan a la lengua castellana el estatus de lengua extranjera. Así, sin vaselina.

Afortunadamente la interlocutora de la persona que soltó semejante salvajada era bastante más educada y bien hablada que yo, además de ser una señora y una grandísima profesional como la copa de un pino, como todos mis compañeros de departamento, pero de haber sido yo la persona que hubiera escuchado ese "desafortunado" comentario le hubiera contestado varias cosas. No me preguntéis dónde hubiera dejado la educación que me ha dado mi madre, porque no creo que los exabruptos precisamente hubieran brillado por su ausencia.

Respuesta a quienes creen que el castellano es una lengua extranjera en Baleares (y le dan ese tratamiento en la educación).

1. Lingüística, histórica y socialmente, efectivamente el castellano fue lengua extranjera en Baleares. Eso sucedió en el siglo XVIII. Ir tres siglos atrás me parece, cuanto menos, de perogrullo, más aún hoy en día, cuando los movimientos sociales nos permiten gozar de decenas de lenguas en un entorno tan pequeño como es Mallorca. Os voy a poner una comparación algo cogida con pinzas: el inglés también es una lengua extranjera en Norteamérica, ¿no?

2. Sí es cierto que vivimos en un contexto bilingüe y que en algunas zonas el catalán es la lengua predominante, como en los pueblos, y en otras los es el castellano, como en la ciudad y muchas de las zonas turísticas de la costa. Tengo la suerte de trabajar en un centro con un alumnado muy heterogéneo, y sean de donde sean, todos dominan ambas lenguas, aunque una de ellas sea su L1. Con el inglés desafortunadamente no les suele suceder lo mismo. ¿Será que sí es una lengua extranjera?

3. Me parece de gran bajeza profesional quitarle valor a una asignatura, me da igual cuál sea. ¿Cómo una persona que menosprecia la asignatura de castellano luego puede defender materias que sí están corriendo serio riesgo como la pástica, la música o la tecnología? No voy a entrar a valorar otras implicaciones de este hecho porque no quiero ni sospechar que entren factores políticos en juego. Un docente ante todo es un profesional, un educador, alguien que debe aportar valores y conocimientos a sus alumnos. Y ya.

4. Ninguna lengua merece ser menospreciada. Ninguna. Por ningún motivo. Si uno pretende que se respete su idioma, parte esencial de la cultura propia, lo que debe de hacer es facilitar su aprendizaje y usarlo. Dedicarse a apartar otras lenguas o a menospreciarlas no sólo no sirve para mejorar el estatus de la tuya, sino que, además de ser poco productivo, es de bastante mal gusto. ¿No os da la sensación de que hay personas que hacen lo que precisamente criticaban hace un tiempo en otros? No sé... igual mi memoria me falla...

No quiero acabar esta entrada sin antes dedicar un cariñoso abrazo a quienes me han hecho, de la noche a la mañana, profesora de lenguas extranjeras. Llegan un poco tarde. También les ofrezco una clase gratis sobre la evolución del castellano en Baleares que, por cierto, constituye una variedad dentro de la dialectología de la lengua española. Mal que les pese.

multiglotte.org

No es éste un texto sobre la situación de bilingüismo y de diglosia en Baleares, se trata de una simple reflexión sobre el respeto a TODAS las lenguas, ya sean primera, segunda o extranjera, en el ámbito docente para que este respeto se haga extensible a todos los ámbitos de la sociedad.

Asimismo, aprovecho para hacer hincapié en el hecho de que en este post me he moderado mucho. Muchísimo. Hasta la coronilla me tienen. Menos mal que trabajo en un centro en el que la enorme mayoría de los compañeros respeta nuestro trabajo y nuestra asignatura. En ese concepto, en el respeto, radica todo. A los que van a empezar a atacarme por mil motivos más políticos que lingüísticos, les recuerdo este post: Enllaçats pel català!

sábado, 12 de abril de 2014

Póster de las lenguas de la Península Ibérica

Son las seis de la mañana y aún no me he acostado. ¿El motivo? Lo tenéis aquí debajo:




Se trata de un póster-mapa interactivo que enlaza a canciones para que los alumnos puedan tener una referencia acústica de cada una de las lenguas, en la mayoría de casos he intentado elegir canciones que, por un motivo u otro, son y han sido representativas de la zona y os pueden servir para explicar, por ejemplo, la Revolución de los Claveles en Portugal o el final del franquismo en España. Ya me diréis qué os parece mi elección musical. ¡No dudéis en pinchar en los enlaces!

Y ahora viene donde lo acabáis de flipar: El mapa lo he "tuneado" de http://www.barbastella.org/mastozoologia/vernaculos/vernaculo_introduccion.htm, por lo que les doy las gracias. Es de vergüenza que el único mapa lingüístico actual de la península que haya sido más o menos aceptable de todo lo que hay en la red tenga que ser de una página de zoología. Los filólogos nos lo tenemos bien merecido. Como veréis, yo lo he "filologizado" todo lo que he podido, pero teniendo cuidado de que no quedara todo un pegote (y aún así el País Vasco francés y la Cataluña Norte no se libran de mi ñorder-edición, porque no aparecían). Si lo queréis ver mejor y descargároslo como imagen, lo encontraréis en el site de 4º. Ya os digo ahora que el aranés parece que está en Andorra, pero no, aunque bueno, como anda por ahí, por los Pirineos, pues mira... Bueno, lo dicho, que lo he intentado "apañar" un poco.

Espero que no veáis en el póster un panfleto político, porque entonces moriréis entre terribles sufrimientos, sino una muestra social y lingüística de nuestro entorno (aunque Magdalena Romera desaprobaría mi elección -soy consciente de ello-, tenía que hacer algo didáctico). No es un mapa de los dialectos del español, ése ya lo haré otro día, ¿vale? :P Entonces creo que me acordaré de Colón y de toda su estirpe...

Por cierto, es un A3, así que tendréis que reducir la impresión. ;)




ACTUALIZACIÓN

PÓSTER EN PDFDESCARGABLE Y CON ENLACES HABILITADOS AQUÍ:

https://www.dropbox.com/s/l4hzg1acrncbzn8/Lenguas_de_Espa%C3%B1a.pdf

viernes, 17 de enero de 2014

Volando con la Consellera

Sí, amigos, habéis leído bien: Hoy he compartido avión con la Consellera d'Educació, Joana Maria Camps, y con el President de les Illes Balears, José Ramón Bauzá, pero ahora no me interesa este último. Os cuento.

Hoy cogía el avión con Biel, un compañero de trabajo, y cuál es nuestra sorpresa al ver que en nuestra misma cola de embarque estaban la Consellera y el President (alias Joserra). Sencillamente nos quedamos un poco flipados de encontrárnoslos entre el populacho, entre viles interinos como nosotros, pero ahí estaban. Creemos que también estaba el Rector de la UIB -no llegamos a reconocerlo-, auque este señor, sólo por su vertiente académica, ya merece nuestros respetos. A Biel se le cambió un poco la cara, y lo cierto es que lamentó no haberse puesto la camiseta verde, pero enseguida empezamos a comentar qué les diríamos si tuviéramos la ocasión.

Durante el vuelo a mí me tocó poner mis cosas con las de la Consellera, pero sin más. Durante toda la travesía mi compañero de tecno y yo comentábamos qué cosas cambiaríamos y qué situaciones hemos vivido por culpa de los recortes, entre ellas, un año en el paro. Después de un vuelo fabuloso y tranquilo, al aterrizar nos esperaba el bus para llegar a la terminal, y ahí, circunstancias de la vida, nos tuvimos que poner justo al lado de estos representantes políticos. A ella le molestaba mi maleta y a mí me molestaba su bolso, pero nada del otro mundo. Fue ahí cuando yo ya no podía más, y tenía que contarle de primera mano y de una manera desafectada la situación por la que pasamos los docentes de las islas, y concretamente, la nuestra.

No niego que muchas veces he fantaseado con bombardear la Conselleria, pero esta vez tenía la oportunidad de explicarme y no la quería desaprovechar. Saludamos amablemente tanto al President como a la Consellera y les deseamos un feliz Sant Antoni, patrón de Menorca y honrado además en muchos pueblos de Mallorca y de Ibiza. Al explicarle que era "nuestra jefa" y que éramos docentes, Joserra desconectó (me imagino que no le apetecía hablar con unos camisetas verdes revolucionarios y reaccionarios como nosotros). Ella, sin embargo, nos prestó toda su atención. Y no bromeo. Yo creo que se sorprendió de que nos dirigiéramos a ella con amabilidad y explicándole que entendemos que ella tiene que hacer su trabajo, aunque éste a veces no sólo no nos guste, sino que llegue a disgustarnos en demasía. Entonces aún nos prestó más atención si cabe. Estoy intentando ser todo lo objetiva que puedo, ya que creo que es lo mínimo que puedo hacer con una persona que, al menos, tiene la amabilidad de escucharme (si bien es cierto que también entra en su sueldo, pero ahora no hablaré de ello).



No había lugar a revindicaciones, puesto que tanto la posición de los políticos que actualmente nos gobiernan como la de los docentes es de sobra conocida por todos. Cuando los argumentos objetivos o numéricos no funcionan, y mucho menos lo hacen aquellos que pretenden arrastrar masas sociales, lo mejor es ceñirse a la experiencia propia y compartir los sentimientos y el malestar de uno. La empatía y la ética son, en fin, buenas herramientas para el diálogo. Le explicamos que somos interinos itinerantes, y que la terminal B es como nuestra segunda casa. Biel le planteó ciertas circunstancias y problemas que se  encuentra al tener que dar clases de Tecnología en un taller con 30 chiquimonsters en plena efervescencia hormonal: accidentes, incapadidad de atenderlos a todos, la figura del profesor como responsable último de todo lo que sucede en el aula, escasez de materiales, ínfimo presupuesto... Yo, por mi parte, me centré en el malestar que toda esta tensión nos supone a los docentes: no damos abasto. Yo, en mi caso, no doy abasto. No puedo. Y es cierto: física y mentalmente estoy agotada. Bajo mínimos. No llego a corregirlo todo a tiempo, enfermo, me frustro, hay mal ambiente entre compañeros (esto lo explicaré más adelante), cada uno va a sobrevivir como puede, y así no se puede trabajar. En ese momento creí estar hablando también en nombre de muchos compañeros de secundaria, y no sólo mío. Espero que así fuera.

Al llegar a la terminal nos preguntó acerca de nuestra situación administrativa: la figura del interino. Ella lamentaba el hecho que tuviéramos que ir de isla en isla, pero nosotros le respondimos que intentamos ver la parte positiva: nuevas experiencias, conocimientos de diversos centros y de diferentes maneras de trabajar... y, sobre todo, tener trabajo. También le dijimos que ambos habíamos estado el curso anterior en el paro. La Consellera nos preguntó qué opinábamos sobre el pacto de estabilidad y sobre el baremo de méritos en la lista, sólo a modo de tener un acercamiento a lo que podemos pensar algunos profesores rasos. Biel apuntó que el hecho de guiarnos sólo por elementos académicos no es ni mucho menos indicativo de la aptitud para la docencia, y yo asentí a su afirmación. Yo planteé el hecho de un análisis de la labor docente, una especie de "auditoría" del profesorado por parte de inspección, no punitiva, sino a modo de guía y de formación. Biel cuestionó su idoneidad, puesto que eso supondría un elemento unilateral de evaluación, lo cual es cierto. Ella nos escuchaba atenta y nos dijo que le gustaría convocar oposiciones, pero que aún no se sabe para qué curso (esta información, queridos docentes, lamentablemente no es nueva).  En este punto Biel se despidió puesto que en la misma terminal B había quedado con una compañera. Ella le respondió con dos besos y yo seguí con ella el camino hacia la salida.

Como me estaba atendiendo de manera extraoficial, no quería incomodarla, así que obvié ciertas cosas que tal vez le hubiera echado en cara, pero no era el momento. Ella me reiteró que sentía mucho el malestar que había entre el profesorado, pero que tiene que velar por todos los componentes del entorno educativo (familias, alumnos...). En ese punto fue cuando comenzamos a hablar de la repercusión de la huelga indefinida. Puso el ejemplo de los alumnos de 2º de bachillerato que se tienen que presentar a selectividad y a eso añadió que, en el caso de nuestra profesión, concurren dos derechos y ambos deben respetarse: el derecho a huelga y el derecho a la educación. Aunque en ese momento ella hubiera sacado su retórica política, en ese momento tenía razón.

La amena charla nos llevó a hablar del papel de nuestros representantes. Yo, particularmente, no me siento representada por asambleas y mucho menos por sindicatos. La Consellera lamentaba que hubiera una cerrazón de miras por parte de estos a la hora de dialogar, y yo, tan de soslayo como pude, le hice ver que cualquier postura absoluta no nos lleva por ningún camino. Ni la de unos, ni la de otros. Fue en ese instante cuando ella me dijo que creía que había miedo entre el profesorado. Y lo hay. ¡Vaya si lo hay! Y viene de por todas partes. Le dije bien claramente que algunos profesores tienen miedo a represalias -políticas y laborales- si hacen huelga, algo que a ella le sorprendió muchísimo. Para ser justos, otros profesores tienen miedo de no hacer huelga por el vacío que puedan sufrir des del colectivo de huelguistas de su centro -que de todo hay en la viña del Señor-.

Sin embargo, también le trasladé que más que miedo (que a priori es una palabra muy fuerte) lo que sí había era mal ambiente, recelo: entre huelguistas y no huelguistas, entre profesores con B2 y profesores sin B2, entre interinos de pacto y de no-pacto. Claramente le dije que así no se puede vivir. La tensión es tanta que se palpa en el ambiente y no permite un desarrollo normal de la labor docente. Ellos ya saben que nos tienen divididos, no me pareció estar precisamente ante una persona ignorante y falta de ideas, sino ante alguien que debe gestionar un conflicto pero que ocupa uno de los bandos, lo que hace prácticamente imposible solucionarlo.

Yo le expliqué que lamentaba todas estas circunstancias: el malestar entre el profesorado, la mayor carga de alumnado y los recortes en puestos de trabajo, la educación de los alumnos, la organización de las familias, que a veces tiene que hacer malabarismos para colocar a los niños los días de huelga, etc. También le dejé claro que sabía cual era mi situación con respecto al estado. Como funcionaria interina sé que estoy de algún modo obligada a cumplir órdenes, pero que como funcionaria civil -interina, en mi caso- también tengo derecho a cuestionarlas, y como trabajadora a pedir mejoras laborales, claro está. En ese momento la parte política de la Sra. Camps se refirió a las elecciones como medio de cambio democrático, y me rendí a la evidencia que ella me mostaba. Si bien tener una mayoría no acredita para soliviantar a todo un colectivo, hay una herramienta que está al alcance de todos para mostrar desacuerdo: el voto. Cierto es.

Aquí acabó nuestro encuentro. Yo creo que de él todos agradecimos algo: Biel poderle hacer llegar el hecho de que hay ciertas asignaturas desprestigiadas y faltas de presupuesto, como el caso de Tecnología en algunos centros; la consellera, que le habláramos con cordialidad y que le hiciéramos llegar dos puntos de vista individuales de profesores rasos, interinos, peones de la educación que hacen llegar a su patrón sus condiciones laborales; y yo... Yo agradecí que me escuchara y que tuviera el valor de, al menos, prestarnos atención  respondernos en la medida en la que le era posible en un entorno informal.

Es cierto que en tan breve conversación muchas son las cosas que quedaron en el tintero (TIL, ley de símbolos, expedientes a directores, menosprecio del catalán, errores a la hora de adjudicar plazas, la reivindicación de un centro nuevo para el CEPA Joan Mir i Mir, etc.), pero creo que el hecho de que nos prestara atención y de que pudiéramos hablar en calma y hasta de manera divertida en algún momento (algo raro en nuestros días) hizo que una aproximación entre dos posturas tan enfrentadas fuera posible. Lo que me apena es que le sorprendiera que dos profesores nos dirigiéramos a ella de manera cordial -que es lo que debería ser siempre-, ya que eso, como colectivo, nos deja a la altura del betún (la misma a la que quedó Joserra al no dirigirnos la palabra, ya se sabe que los extremos opuestos se tocan), pero bien está lo que bien acaba. Mentiría si dijera que fue un encuentro desagradable. Fue una charla tranquila y hasta agradable, sin embargo, mucho es el camino que nos queda aún por recorrer para mejorar la administración educativa y, sobre todo, la calidad de la educación y la adecuación de la misma a TODOS los alumnos del sistema.

sábado, 13 de abril de 2013

CATALANOFOBIA

Hoy no voy a escribir, sólo voy a compartir con vosotros el vídeo de esta chica cuya opinión comparto al 100%.



En Baleares es aun peor, porque hay gente que a parte de no entender de lengua, tampoco entiende de historia ni de geografía. Por suerte mi familia de Canarias es sensacional y entienden que haya lenguas diferentes. ¡Si hasta tengo una prima enganchadísima al trempó y una vez cada tanto cuando vamos hay que hacer un arroz brut! Lo de las ensaimadas es evidente e indiscutible.

martes, 26 de febrero de 2013

De cuando fui profesora de lenguas extranjeras

Actualmente estoy haciendo un curso de fomación online que organiza la Conselleria d'Educació y una de las actividades es explicar una experiencia educativa que hayamos tenido para con la enseñanza de lenguas extranjeras y adjuntar una fotografía. Así pues, me he propuesto explicar algunas cosas de mi vida que, por sí solas, quedarían inconexas en el blog. Aunque me he excedido un poco en extensión y en pretensiones, creo que mi experiencia como profesora de lenguas extranjeras en tres idiomas queda bien plasmada. ¡Ojalá que pueda aumentarla en breve!

A lo largo de mi vida, y desde los 17 años, he realizado varios trabajos y no todos ellos tenían que ver con la docencia. A parte de las típicas clases particulares que salen de tanto en tanto, me pasé 6 temporadas trabajando en un souvenir. Eso suponía que acababa las clases el 31 de mayo y el 1 de junio ya empezaba a trabajar; libraba los días que tenía examen. Y así hasta el 30 de septiembre, para volver a la UIB el 1 de octubre. Había cosas que me gustaban mucho del trabajo, como estar todo el día hablando -ya me conocéis- y el hecho de practicar idiomas mientras hacía paquetitos de regalo, asesorar sobre moda y calzado (ironía, bueno, sobre calzado sí) y quitar el polvo a las figuritas NAO de Lladró sin romper ninguna. Hay que ver lo que gusta Lladró a los ingleses, ¡una locura, oiga! Recuerdo que me encantaba vender NAO a las señoras mayores del centro de Inglaterra, eran un encanto, más majas ellas... Y gastaban, eso es lo importante, jejeje. Ahí estuve todos los veranos del 2003 al 2008.

En cuarto y quinto empecé mis contacto directo como docente de lenguas extranjeras. No era exactamente clase lo que yo impartía, sino más bien horas de conversación y de contexto cultural, un bloque de 6 horas para cada grupo. El trabajo de verdad venia bajo la etiqueta de "guardian angel" o "student helper". Colaboré, pues, con CIEE a la hora de integrar a los alumnos americanos no sólo en la universidad, sino también en la ciudad de Palma. Íbamos a comer, a cenar, a tomar un aperitivo, de excursión, ¡incluso de viaje a Barcelona! Me lo pasé pipa. Además, como eran colaboraciones más informales, me lo tomaba más como un hobbie que como un trabajo. Aprendí muchísimo de Antonia Ferriol, la directora del centro, quien me dio muchos trucos para procurar enmendar errores y evitar el choque cultural. Recuerdo aquella etapa con mucho cariño, no en vano, los mejores años de mi vida se los debo a la universidad.

Una de las actividades en las que colaboré fue una excursión a Petra. ¿Y por qué Petra? Porque de ese pequeño pueblo mallorquín es Fray Junípero Serra, que fundó la mayoría de ciudades del suroeste de Estados Unidos. Allí visitamos unas bodegas, la casa/museo de Fra Juníper y comimos en un restaurante de la plaza. Aquí tenéis unas fotitos*.

DE PETRA A CALIFORNIA


Mirad qué atentos, escuchando la explicación sobre la elaboración del vino.

Uno de los rinconcitos que visitamos en Petra

Ésta última es de la cena de despedida: tres profes/asistentes y tres alumnos.

En quinto, antes de acabar la carrera, se salió mi primer trabajito de docencia directa con alumnos. Se trataba de impartir dos horas seguidas de clases extraescolares de inglés en un colegio de Palma, Montision. Ahí descubrí que lo mío era secundaria y no primaria, porque tuve a unos 20 nenes de 1º a 3º de primaria, que después reestructuramos, y me quedé con unos 15 sólo de 2º de primaria. Os aseguro que los miércoles de 3 a 5 yo me cansaba más que en toda la semana, jajajaja. Eran muy majos -salvo excepciones-, pero el trabajo de maestra no es lo mío. Eso sí, os aseguro que aprendieron pintando, recortando y pegando un montón. Trabajábamos por temas: los animales, la familia, la ropa, los juguetes... Las clases eran básicamente de vocabulario, aunque intercalaba algunas frases básicas. Desde luego, dar gramática en 2º de primaria no es lo suyo... Me gustó mucho la experiencia, pero sin duda alguna prefiero un 2º de ESO.

Al acabar la licenciatura, en junio de 2008, seguí trabajando una temporada más en la tienda, pero en septiembre me surgió la oportunidad de trabajar en una beca de colaboración / investigación en la universidad. Además, era de fonética. Todo un lujazo. Por si eso fuera poco, además era un estudio sobre el vocalismo balear aplicado al aprendizaje del inglés, así que era fonética aplicada en vena con un propósito didáctico. Ahí mi vertiente friki se desarrolló más aún, hecho del que me enorgullezco hasta la saciedad, jejeje. Mientras, estaba estudiando el CAP del diablo, esto es, una formación "pedagógica" que no sirve para nada. Yo creo que muchos pedagogos tienen un complejo histórico que les llega de la antigua Grecia, cuando su labor se basaba en acompañar a los hijos de casas buenas al gimnasio (colegio) y velar por su integridad física y sexual (vamos, tenían que impedir que sus profesores se los beneficiaran). Eso para mí era un trámite, porque pronto me di cuenta que, en clase, tenía que hacer exactamente lo contrario a lo que ellos me decían si quería tener suerte, orden y, sobre todo, si quería que mis alumnos aprendieran y se desarrollaran como personitas. El verano de 2009 me tomé un descanso en el souvenir y seguí trabajando en la beca de la universidad.

A principios de septiembre, y por cosas del destino, recibí varias llamadas de compañeras mías que habían estudiado Filología Catalana diciéndome que tenían unas cuantas horitas de lengua catalana para mí, puesto que tengo el Nivell D (C2). Por falta de tiempo, a ellas les era imposible realizar esas clases. Aquí empieza mi etapa en el Ejército. No, no es broma. Se trataba de impartir clases de lengua catalana y literatura a nivel de 3º y 4º de ESPA (ESO) para militares de tropa que necesitaran sacarse el graduado, bien porque fueran de la antigua etapa de EGB, bien porque no habían podido acabar sus estudios. Como veis, seguí trabajando con las lenguas extranjeras. Sí, con las lenguas extranjeras, puesto que el 95% de mi auditorio lo conformaban alumnos que desconocían totalmente el catalán, así pues, tuvieron que ponerse las pilas para, en un curso, llegar a un nivel como de 4º de ESO o, al menos, prepararse para el curso siguiente y perfeccionar las demás asignaturas.

Lo tengo que confesar: Llegué a la base militar con cierto miedo. Aunque siempre diga que voy a comprar una arma y a cargarme a alguien, lo cierto es que sólo de verlas de lejos me dan pavor. Además, el hecho de que alguien de mi misma edad -o mayor- me tratara de usted me desconcertaba. La verdad es que fueron todos muy majos, desde el teniente que se encargaba de organizar el curso hasta el último soldado de la clase. En esos tiempos se me conoció somo "sa mestra", pronunciado a la castellana. Aunque en un principio no lo pareciera, ésta ha sido una de mis mejores experiencias dando clase, no sólo porque suponía todo un reto enfrentarse a 40 hombres corpulentos en clase que me miraban con cara de susto / desconcierto / desconfianza en los primeros días (en los últimos días sólo había unos 10 o 12 como mucho), sino porque, lejos de lo que uno se pueda imaginar, me dieron TOTAL LIBERTAD para organizar las clases, el temario, etc. Mientras los alumnos aprendieran lo que entraba al examen (el recién inaugurado por aquel entonces currículum de ESPA), no había problemas. No os voy a contar cómo fue la parte de explicar sociolingüística y lo de catalán/malloquín/valenciano y su p... madre, porque al final hice valer mi autoridad académica y todos tan contentos, pero os puedo asegurar que me lo pasaba pipa llevándoles noticias del victorioso Barça de Guardiola -a ellos, que eran prácticamente todos del Madrid- y leyéndolas en clase. Era una práctica de lectura en catalán como cualquier otra, pero os aseguro que prestaban más atención a eso que a cualquier otra chorrada. Si el Barça había jugado Champions en miércoles y había ganado, los jueves a las 7 me temían: tocaban las puyitas Barça-Madrid.

Como veis, una vez superados los primeros días en los que se repetía la siguiente situación de:

PROFESORA: Meam, tu, Antonio, d'on ets?
ALUMNO: De Graná.
PROFESORA: Sí, d'acord, però que me podries dir d'on ets? Jo sóc de Mallorca.
ALUMNO: De ande voy a ser, hija, de Graná!

Grigrigri

PROFESORA: Que m'ho podries dir en català?
ALUMNO: -Con cara de pocos amigos pero intentándolo hacer lo mejor posible para conservar su orgullo de macho- "Jo sóc de Granada".
PROFESORA: Molt bé! Ho has fet beníssim! Melassa! (Y era cierto, lo hizo divinamente, era sólo un poquito de timidez.

La cosa se relajó y las clases empezaban a ser más distendidas, no en vano, venían voluntariamente por las tardes y después de haber trabajado por las mañanas. Al tiempo que impartía mis tres horitas semanales de catalán me llamaron de la Consellería y empecé a trabajar en Manacor, donde conocí a gente fabulosa, así que cruzaba mallorca casi a diario para dar clase y el tren se convirtió en mi despacho particular para corregir, preparar clases, etc.

Tras acabar mi sustitución en el IES Mossèn Alcover, en enero la Conselleria me manda a un CEPA a Menorca, donde seguiría trabajando con adultos aunque desde el ámbito de la lengua castellana. Me apenó mucho dejar las clases en Palma, pero no tenía alternativa. Una compañera de catalán ocupó mi lugar y los chavales estaban más encantados aún si cabe. ¡Gracias Xisca! Bueno, sigamos: Como llegaba a Menorca con unas altas expectativas, la realidad me chocó bastante. Como ya he dicho otras veces no me gustó nada ese tipo de enseñanza para adultos. ¡Era todo taaaaan distinto de los niños de la base! Eso sí, para hacer honor a la verdad, también tengo que decir que tuve alumnos y grupos fabulosos con los que aún mantengo el contacto. Luego la suerte volvió a llamar a mi puerta y estuve el curso anterior (2011-2012) en un IES todo el curso. La experiencia como tutora de 2º de ESO en el Cap de Llevant es de lo mejorcito que me ha pasado en la vida, tampoco se quedan atrás los otros grupos de segundo, ni mi primerito de procesos de comunicación, ni mis terceros de chiquimonsters, especialmente mi 3º C.

Mi tutoría de 2º - Falta Júlia

De los chiquimonsters de 3º ya os he hablado muchas veces, jejeje.

Ahora espero que la suerte, en su camino, se vuelva a pasar por aquí. Dios sabe que la persigo, le mando cartas, e-mails y currículums, pero se hace de rogar. ¡Pronto llegará!


__________
*Si alguien se reconoce en las fotos y no quiere aparecer, que me lo comunique por e-mail y eliminaré la imagen o pixelaré su rostro. 

jueves, 17 de enero de 2013

Crónica de una noche de fiesta

Seeee, ayer se celebraba la Víspera de San Antón, que dicho así no tiene mucha gracia, pero mejora si lo decimos en catalán: la Revetla de Sant Antoni. Si añadimos que estuve en Sa Pobla con familiares y amigos después de mucho tiempo fuera, la cosa se desmadra, y eso que yo no es que tenga un superorgullo pobler ni nada de eso, pero no soy tonta y me arrimo a fiesta, jajajaja.


Me pasé la tarde cocinando, como atestigua la foto que os adjunto, y luego me vestí decentemente  y fui a ver el Ball des Caparrots. Bueno, ver, ver, lo que se dice ver... Lo escuché. Lo dejaremos así. Lo que sí vi con una perspectiva envidiable fue el piromusical, que estuvo bastante bien.



Como os he dicho, no abunda en mí el "poblera-pride", hecho que se demuestra viendo que me he ido a vivir al pueblo de al lado, pero sí que me encantan el folklore y la cultura popular, así que no sólo me animé cocinando, en lo que más o menos tengo experiencia, sino que tomé mano de internet y me animé a vociferar con voz ronca algunas "gloses". 

Si esto ya es de por sí deprimente y un atentado en toda regla contra el buen gusto, a la hora de cambiar de fogueró -sí, a ver, un fogueró es una superhipermegahoguera, en plan bestia, y no, no son como las hogueritas de San Juan-, mientras iba yo cruzando el pueblo de punta a punta y calentándome con las brasas del fuego de las hogueras que iba encontrándome, un grupo de chavales jóvenes me suelta: "Tu saps gloses?" Vamos, que si sé algunas 'gloses' para enseñárselas. El hecho de que ese grupo lo formaran unos 10 o 12 alumnos de primero de bachillerato me animó a reprenderles por no haberse preparado algunas fotocopias o no tirar de TIC: ¿Acaso no se les había ocurrido buscar gloses por internet con sus super smartphones? Endevé... Pero la liamos parda cuando me encontré con que entre ellos estaba un primo lejano mío. Naaaaaaaaaa... Me lié y me quedé un rato con ellos, enseñándoles las gloses más guarras, verdes y obscenas populares que conozco. Alma de profe interina en paro hasta de fiesta... Endevé...

Al fin llegué a donde me esperaban mis amigos, y seguimos haciendo el gamba. Eso sí, tras los cánticos populares y luchar contra el viento y el humo, se puso a llover. Si es que ya lo digo yo, que es mejor que no cante... Jajajajaja. La lié parda, pero menos mal que la fiesta en sí ya estaba más que cumplida. Desde aquí animo a todos los profesores/padres/jóvenes/aliens/chiquimonsters del mundo a enseñar y a conocer la cultura popular -de cualquier parte del mundo- y a ponerla en práctica siempre que tengan la ocasión; es la única manera de que no se pierda: transmitiéndola.

Os dejo mi glosa de hoy:

 Sant Antoni de Viana
es vespre va anar de traca
llevau-me aquesta ressaca
i feis-me venir sa gana!!!

 

martes, 28 de agosto de 2012

Soy golosa

Soy golosa. Esto es un hecho totalmente empírico y comprobable. Tal vez por esa razón, y porque tengo ganas de enseñar algo, aunque sea a cocinar, me he propuesto empezar un blog, en cuya creación pienso contar con la ayuda de mi madre y de mis primas. En él encontraréis recetas y cosas relativas a la alimentación y a la gastronomía. En el menú de la derecha aparecen las recetas agrupadas temáticamente, para que os sea más fácil llegar a ellas. Aquí os dejo el link a "Historias de un delantal", así que estáis más que invitados a hacerme llegar vuestras recetas para que las publique junto con la valiosa fuente que me las haga llegar.

¡¡Disfrutad de las recetas!!

Historias de un delantal


sábado, 12 de mayo de 2012

Escuela pública

Yo fui a una escuela concertada (de monjas, para más señas) hasta que acabé la ESO. Creo que ése fue uno de los grandes errores de mis padres. Jamás podré explicar la emoción que sentí ante el recibimiento en el instituto público de mi pueblo. Recibí de los profesores de la pública mucho más apoyo y orientación que de los de la concertada, y también recibí de ellos más autonomía y más humanidad. Me juzgaban por ser yo, YO, no hija de ni hermana de. Me estimularon para tomar siempre mis propias decisiones, fueran cuales fueran las consecuencias, y me prepararon para afrontarlas.

Pese a ser un producto Logse con el título de borrega (llámese graduado en ESO), creo que llegué dignamente a un Bachillerato de Humanidades, del que salí con notas mediocres pero sobradamente preparada para llegar a la universidad -en la cual estudié Filología con un plan antiguo, pero eso os lo contaré otro día-. Y obviamente llegué a una universidad pública y estudié con beca los cinco años de carrera. Probablemente mis actuales alumnos no vayan a poder decir lo mismo, aunque no haya pasado aún mucho tiempo desde aquel 1 de octubre -miércoles- en el que empezaba a las 8 de la mañana mis clases universitarias (esto también os lo contaré otro día).

Mis alumnos tampoco podrán contar que tuvieron unas condiciones dignas para estudiar en la escuela pública, pues el año que viene serán más de 30 en aulas muy pequeñas. Tampoco podrán experimentar la sensación de saber, de haber aprendido, de estar preparados, puesto que los profesores -saturados de horas y de trabajo- estarán demasiado ocupados en cubrir un currículum que se debe impartir por ley y no podrán prestar atención al aprendizaje significativo ni a individualidades (olvidémonos de los NESE, ACI, etc.).



Cuando la gente oye protestas a favor de la educación pública automáticamente piensa: "Los profesores quieren cobrar más, son unos vagos, con lo bien que viven siendo funcionarios..." Pues ni todos los profesores son funcionarios de carrera (ni muchísimo menos), ni todos tienen el "espíritu del funcionario", ni precisamente nos quejamos para cobrar más (que no estaría mal, pero no, no van por ahí los tiros). Los profesores -y la comunidad educativa en general- nos quejamos de que cada vez trabajamos en peores condiciones y, por ende, la situación nos obliga a ofrecer un peor "servicio".

Y es precisamente ese "servicio precario" (uso términos de la empresa privada para que la gente me entienda) el que llega a nuestros alumnos, vuestros hijos, vamos... ¡quienes pagarán nuestras pensiones! Bueno, no, a nosotros ya no nos llegarán las pensiones. A lo que íbamos: la calidad de los alumnos de hoy será mucho menor que la que recibí yo, y casi me atrevería a decir que será incluso peor que la que recibió mi madre en las postrimerías del franquismo en un pueblo del sur de Tenerife.

No sabrán ni sabrán hacer. Porque claro, hoy en día dar "contenidos" no está de moda, no es molón, no es "cool" pedagógicamente hablando. Hoy, por contra, debemos enseñar a saber hacer. ¿Pero a saber hacer qué? Eso que en el anterior currículum se llamaban conceptos, procedimientos y actitudes hoy se llama "competencias básicas" (cómo no, otro día os hablaré de ellas). De tanta competencia nos han hinchado que han hecho de nuestros alumnos unos incompetentes, y más incompetentes aún son los políticos que se supone que lo tienen que arreglar.

Aunque personalmente sea partidaria del aprendizaje tradicional (a lo largo de miles de años ha dado frutos), también veo las virtudes del trabajo por proyectos, siempre y cuando implique un esfuerzo por parte del alumno y desarrolle en él la capacidad de organización, la autonomía y el aprendizaje de nuevos contenidos, y nunca como sustituto lúdico del proceso de enseñanza. Esto supone mucho trabajo por parte del profesorado y muchas horas de coordinación que escasean ahora y serán inexistentes en los cursos venideros. El aprendizaje tradicional sólo es realmente apto en aquellas clases con una conducta más o menos aceptable en las que todos los alumnos sean capaces de trabajar autónomamente y puedan aprender a buscar información en libros, en apuntes, etc. No hace falta que os diga que la disciplina es precisamente uno de los aspectos más abandonados hoy en día dentro de la enseñanza.

Habíamos llegado a un punto de estabilidad en el que, dentro de las zozobras que se sufrían cada cuatro años por el cambio de gobierno, se resistía y se podía llevar a cabo un trabajo continuo. Hoy en día la educación ya no zozobra. Se va directamente a pique.

Desengañémonos. España no es como el resto de Europa. No podemos aplicar aquí métodos de Finlandia porque estamos hablando de sociedades muy diferentes. Hace poco, en un bar de Mahón, me encontré con unos padres preocupados por la futura enseñanza de su hija de dos añitos. Ante la pregunta de "¿Pero cuál es el mejor sistema?" que se cernió sobre mí y sobre mi estupefacta compañera de trabajo no se me ocurrió cosa más sensata que decir "Pues el que necesite cada alumno y el que le vaya mejor a cada uno".

No creo que nadie tenga recetas mágicas para el éxito escolar en particular ni para la salvación del sistema educativo en general, y quien diga que sí o miente o es político (vaya redundancia). Siempre decimos que los alumnos necesitan estabilidad: emocional, económica, familiar, etc. ¿Qué hay de la estabilidad educativa? ¿A dónde van a parar los impuestos de los papás? ¿Cómo explicaremos dentro de 10 o 15 años a los adolescentes de hoy que permitimos que se jugara con su educación?

Así estarán las clases el curso que viene, con alumnos por el suelo.


No me molesta tener 36 alumnos por clase, me molesta no poderlos atender individualmente. No me molesta que los centros educativos se conviertan en centros de reclusión matutina, me molesta que no seremos capaces de ver conflictos subyacentes o de controlar una clase de 20 energúmenos de 1'80 que tienen intimidados a los otros 20. No me molesta quedarme en el paro, me molesta que personas formadas pierdan su empleo y encima se vean desprestigiadas. No me molesta que me aumenten las horas y me bajen el sueldo, me molesta no poder dar abasto a todo mi trabajo y no poder satisfacer las necesidades de mis alumnos (esto es particularmente frustrante). No me molesta que se creen materias afines, me molesta tener que dar clase de una materia que no es la mía puesto que no podré ofrecer calidad. No me molesta que no haya PT, AL, etc, me molesta que un alumno no pueda avanzar en su aprendizaje porque alguien le ha privado de sus derechos. No me molesta que volvamos a un sistema educativo antiguo, me molesta que implantemos un sistema desfasado para la sociedad actual. No me molesta poner orden en clase -es algo que me encanta-, me fastidia sobremanera que mi labor se vea reducida a la de domadora de fieras. No me molesta que no se cubran las bajas, me revienta que varios grupos de alumnos se queden casi un mes (o más) sin tener clases de una asignatura. No me molesta que quieran eliminar el catalán de las aulas, me apena que se estén cargando la cultura de más del 20% de la población española con total impunidad. No me molesta que hagan recortes, me cabrea que se pasen la Constitución por donde no se puede mentar y que el dinero que es de mis alumnos se lo lleven los señores de Bankia. No me molesta que se reajuste el sistema educativo, me indigna que señalen al colectivo de profesores como culpable. No me molesta todo lo que sale en los periódicos, me molesta la mentira y la demagogia. No me molesta que se carguen un sistema que, pese a que muchos digan lo contrario, es eficaz y casi ejemplar (véase una generación entera de titulados universitarios que emigra a por ofertas de trabajo en otro país), me repatea que se carguen dos generaciones. Porque sólo quieren eso: eliminar cualquier atisbo de pensamiento crítico.

Grande Mafalda, grande.


Siento que hayáis tenido que leer este párrafo tan grande, pero no os podéis imaginar la satisfacción que he sentido hoy cuando alumnas del IES en el que trabajo, desde primero de la ESO hasta segundo de Bachillerato, informaban a los viandantes sobre los recortes y les pedían un poco de solidaridad para con su futuro, independientemente de ideas políticas. La educación es un acto de sensatez y responsabilidad y son precisamente muchos alumnos los que la demuestran, y no quienes quieren impedírselo. No sé cómo contestarle a un alumno mío ACI significativa cada vez que me pregunta por qué no tiene una maestra de apoyo que sustituya a la compañera que está de baja por maternidad. No sé  cómo contestarle. Tal vez algún gerifalte de la Conselleria o del Ministerio pueda venir a mi clase de 2º y responderle con un poco de sensatez. Los alumnos no son tontos, gracias a Dios se dan cuenta de todo y, tarde o temprano, castigarán a aquellos que les han negado un futuro.

No es una cuestión política, es una cuestión de sensatez, de responsabilidad, de no destruir un sistema público de calidad que nos ha costado años conseguir (bueno, a quienes son 10 o 15 años mayores que yo; yo tuve la suerte de encontrármelo montado). Invito desde aquí a cualquier político, periodista, personaje dicharachero, tertuliano, director general, inspector, etc. a que acuda a una de mis clases, pueda auditar mi trabajo, vea y conozca a mis alumnos, hable con ellos, les permita preguntas y que, si puede y tiene un poco de vergüenza, se las conteste.






viernes, 30 de marzo de 2012

En riesgo de expediente por colaborar con el pensamiento y el fomento de la cultura

Son muchos los motivos que pueden llevar a abrir un expediente a un profesor, entre ellos destaca la mala praxis, la violencia con los alumnos, el incumplimiento del horario personal, etc. En los últimos días me he enterado de que a mis colegas del IES Marratxí les pueden abrir un expediente por haber participado de las reivindicaciones en pos del catalán y de su protección, aunque éstas hubieran sido organizadas por alumnos.

¿Dónde está la libertad de enseñanza? -La libertad de cátedra sólo concierne a las universidades-. ¿Dónde queda aquello de que pensar nos haría libres? ¿Cuándo nos olvidamos de que el espíritu crítico es la base de la educación? ¿Desde cuándo los técnicos de la consejería, lejos de arreglar los desperfectos de los centros, se dedican a descolgar crespones aprovechando la ausencia del profesorado en un día de huelga? ¿Desde cuándo se prohíbe que los centros educativos sean los impulsores de las movilizaciones culturales? Precisamente eso, la cultura, es lo que nos falta. Y mucho.

Desde mi humilde posición poco puedo hacer por la situación administrativa a la que se enfrentan mis compañeros, pero para solidarizarme con ellos voy a compartir con vosotros el vídeo que elaboraron y cantaron los alumnos:

IES Marratxí: Enllaçats pel català!


Y de regalo, el vídeo que hicieron los profesores del IES Binissalem, entre los que se encuentra el que fue mi primer jefe de estudios. Este vídeo me gusta especialmente porque explica, con claridad, los motivos de las protestas:



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Extra del mes de abril: "Oh, José Ramón!", del IES Felanitx (Mallorca) ¡Maravilloso!


martes, 27 de marzo de 2012

Enllaçats pel català!

Probablemente a la gente que no convive diariamente entre dos lenguas este post se le hará extraño o tomará un posicionamiento radical al respecto. Sinceramente prefiero lo primero, pero como dice el bolero: a fuerza no se va.

 Enllaçats pel català es una campaña que nace principalmente en los centros educativos de Baleares a raíz de los ataques del PP a la política lingüística actual en las islas. Resulta paradójico que fuera bajo este mismo grupo parlamentario cuando se aprobó dicha ley, y también fueron ellos mismos quienes la habían ido mejorando. Hasta ahora. Son las mismas siglas, pero es gente diferente. Dentro del PP se ha pasado de que tome la batuta la gente de pueblo, los vecinos de toda la vida, quienes conocen bien su tierra, a que las riendas las lleven burócratas de la ciudad. Y aquí tenemos las consecuencias. Pero no hablaré ahora de ello.

Tampoco voy a hablar de la polémica que se ha creado con la colocación de crespones con los colores de las Islas Baleares y de las diferentes palabras que han utilizado para designarlos. No son "senyeres", son los colores de la Corona de Aragón, y los colores del Estandarte del rey Jaime I el Conquistador y, por tanto, la marca distintiva de estos territorios históricos. Ni más, ni menos.

El asunto que sí me gustaría tocar aquí es el de la separación de los alumnos según la lengua en la que quieran ser escolarizados (una aberración pedagógica que promueve el secesionismo, y esto os lo dice una profesora de castellano, española para más señas). También os voy a hablar del agravio comparativo que se establecerá entre los distintos funcionarios según tuvieran (o no) el catalán como para acceder a la función pública. Y no me quiero olvidar de esos abuelos de pueblo, monolingües en catalán, en variedades rurales, y de la dificultad que les supone hacerse entender usando una lengua a la que no están habituados.

Sí, es cierto, tanto el catalán como el castellano son oficiales. Y deben seguir siéndolo. Con un poco de mano izquierda y de sentido común todos nos entendemos sin que haya más problemas: es una cuestión de actitud frente a la comunicación lingüística. No hay más. Es una cuestión de ganas de entenderte con el prójimo en una u otra lengua, o en las dos. No hay más. Es una cuestión de no buscar problemas donde no los hay desde hace años y de no poner cortinas de humo para que no nos fijemos en los problemas que de verdad lo son. No hay más. Es una cuestión de respeto para con uno mismo y para con el lugar en el que vive y sus raíces y de no cometer un suicidio cultural. No hay más.

Y todo esto lo escribo en castellano, y lo explico en clase hablando en castellano. ¿Cuál es el problema? Yo ya me he enlazado por el catalán, ¿y vosotros?

Enllaça't pel català!





sábado, 21 de enero de 2012

¿Hay crispación lingüística en las aulas?

Pues no, señores, no hay. Siento decepcionar a aquellos que esperaban una batalla campal entre las profesoras de catalán y las de castellano, pero lo cierto es que, además de llevarnos muy bien, nos ayudamos siempre que podemos. Siento decepcionar también a quienes esperaban vernos en bikini dentro de un rink (en castellano, cuadrilátero) peleándonos y embadurnándonos de barro. No. Afortunadamente la situación no es ésta.



Para quienes la desconozcan, la situación lingüística en Baleares es la siguiente: Los pueblos suelen ser monolingües en catalán (lo siento, mahoneses, os incluyo como pueblo ;P) y sólo en Palma nos encontramos con personas cuya lengua predominante es el castellano. Aún así, rara es la vez en la que no nos entendemos. Uno puede hablar en catalán y el otro en castellano y, oh, milagros de la lengua del César, ¡nos entendemos! Sería estúpido no entender a nuestros vecinos y sí saber de cabo a rabo qué dice y qué significa la canción de Michel Teló "Ai se eu te pego", que está en portugués, otro de los retoños del latín.

¿Y mis alumnos, en qué lengua hablan? Pues a veces no lo sabemos muy bien, ya que la jerga adolescente es tan opaca que se nos hace imposible distinguir el idioma que usan, pero bueno, generalmente os puedo decir que hablan catalán en un 80% y castellano en un 20%. Y sí, os aseguro que, pese a ello, dominan las dos lenguas por igual (incluso a veces más el castellano que el catalán, eso os lo corroborarán mis compañeras de lengua cooficial). ¿Se hacen un lío los chavales? NO. O no al menos por cuestiones lingüísticas. Si les cuesta mejorar la ortografía, en ambas lenguas, es por falta de hábito y de práctica, aunque generalmente en lo que más se lían es en lo conceptual -porque no estudian,  no hay secreto-, no en lo instrumental, como la lengua. Una vez más, siento tirar ciertas teorías conspiranoicas por los suelos.


¿Qué es el bilingüismo? Según la RAE: " Uso habitual de dos lenguas en una misma región o por una misma persona." Y por si alguien se me pone quejoso, según el DLC: "Coexistència de dues llengües en un mateix parlant o en un grup social determinat."


En un caso nos habla de "uso habitual" y en el otro de "coexistencia". Ambas definiciones no sólo vienen a decir lo mismo, sino que además se complementan. Así que no, señor Isern, ser bilingüe no significa ir alternando las dos lenguas. Eso es una salvajada (que yo sí cometo en el entorno familiar y exclusivamente con mi madre, que, pese a ser de allende los mares y hablar en castellano, domina el catalán como cualquiera de sus vecinos del pueblo). Eso, además de ser una salvajada, es un alarde de incultura y un intento de confundir al pueblo. 


Siempre me sorprende que mis chiquimonsters me digan "Profe, tu saps rallar català?" cuando me escuchan en una lengua que no es la de mi asignatura. Incluso a veces les hace gracia cómo hablo: milagros de la dialectología, entre Mallorca y Menorca hay ciertas diferencias que a ellos les parecen totalmente novedosas. Y sí, qué os voy a decir, me parece que ésta es una manera preciosa de que los alumnos aprendan que una lengua presenta distintas variedades dialectales. (Para que no me entre acidez no voy a hablar de baléà, del mallorquín, del menorquín, del ibicenco y de la madre que los parió). Ah, se me olvidaba deciros que a los valencianos también los entendemos -y nos entienden a nosotros-, por si a alguien se le ocurre decir que es una lengua diferente... 


Como filóloga, me duele que usen las lenguas como arma arrojadiza para buscar un problema donde no lo hay ni lo ha habido nunca. Recuerden, pues, que fue la derecha mallorquina más recalcitrante la impulsora de la Llei de Normalització Lingüística del 1986. Cada uno en su casa y con sus amigos habla como le da la gana, y en la clase se adapta a su asignatura y a las directrices que marca el centro de acuerdo con la legislación vigente (mínimo el 50% de las asignaturas en catalán, y entre esas materias figurarán obligatoriamente Ciencias Naturales y Ciencias Sociales. Véase el llamado "Decret de mínims", de 1997, también bajo gobierno del PP, si no recuerdo mal). 


Y es que lo de atender a la razón, a la lógica y a cuestiones de peso como el no hacer alarde de estupidez o, lo que es más importante, respetar la legislación vigente, no es algo que abunde en ciertos políticos, que por arañar un voto se destruyen mil. Y hablo de votos, porque otro día ya os hablaré de la situación de la gente, esas situaciones -a veces límite- de las que los gerifaltes del gobierno pasan olímpicamente.



Dos apuntes finales:

1. ¿Por qué este blog está en castellano? Pues para tocar la moral. El castellano es la lengua en la que imparto clases, y fue mi primera lengua, la lengua en la que aprendí a hablar. Hablo un "mallorquí de potada", así que no dudéis de que soy bilingüe al 100%, además, entre mis más preciadas posesiones está el título del Nivell D, ese todopoderoso Nivell D, de lo que antaño era la Direcció General de Política Lingüística, hoy desaparecida.

2. Aviso a navegantes sobre toponimia:

Cuando un topónimo se traduce porque es recurrente -se usa frecuentemente- en una lengua que no es la de su entorno se llama topónimo exónimo, como en el caso de London - Londres o München - Múnich. Así pues:

      CATALÁN     -      CASTELLANO

Palma                       Palma
  Maó                        Mahón

Palma de Mallorca es un invento. No existe. Mallorca es la isla. Ciutat de Mallorca o Palma -a secas- (o una o la otra, no un híbrido) es el nombre de la capital. Mahó es otra aberración, por mucho que salga en la bandera de la ciudad. #ésMaó #ésPalma