Hoy os voy a pedir vuestro consejo y vuestro criterio profesional. Os pongo en antecedentes: En la enseñanza de adultos sólo podemos hacer ACIs NO-Significativas (toda la ESPA ya es una adaptación de último recurso para poder titular, por decirlo de alguna manera).
A fin de mejorar la actuación como equipo me he medio ofrecido a explicar qué son los transtornos más frecuentes con los que nos encontramos y qué cuatro cosas básicas podemos hacer para elaborar las adaptaciones y facilitar el aprendizaje a los alumnos. Como en 12 o 15 minutos que voy a tener para exponerlo todo no me va a dar tiempo de nada, he elaborado este pequeño dossier (lo he hecho, de manera gráfica, como si se dirigiera a un disléxico: letra sassoon 12, interlineado 1'5, apartados delimitados por colores, recuadros, listas, etc. y sí, ya sé que también hay otras maneras de hacerlo, pero hijos, ¡hay que elegir una!).
En el dossier hay diferentes apartados y en él no me baso en mi criterio, sino en fuentes fundamentadas y fiables, así como en mi material de estudio, o sea, que esas cosas no me las invento yo, sino que hay gente mucho más lista que yo -eso tampoco es muy difícil- que se ha preocupado por estudiar estas DEA. Yo sólo lo he resumido y esquematizado "a mi manera", como Frank Sinatra.
Lo dicho. Vuestra opinión será más que bien recibida.
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miércoles, 2 de abril de 2014
Adaptaciones curriculares en la enseñanza de adultos
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miércoles, 20 de noviembre de 2013
Conductora novel
¿Os he contado ya que aprobé el carné de coche? No es por nada, pero hice un examen impecable: ¡La hoja estaba en blanco! ¡Completamente! Mi estreno como conductora sola ha sido este fin de semana, con lluvia, en plena vía de cintura de Palma. Not bad at all!
Este llavero tan cuco me lo regaló una antigua alumna el mismo día que aprobé. :D
Este llavero tan cuco me lo regaló una antigua alumna el mismo día que aprobé. :D
miércoles, 1 de mayo de 2013
Tengo un pretendiente
Y no, no me refiero a mi pretendiente oficial, sino a un alumno del instituto en el que he empezado a trabajar. ¡Es que son taaaaaan monos! No os imagináis lo reconfortante que es que después de un agotador primer día un ANEE le diga a su ATE "Esta profe es muy guapa". Jajajaja. ¡Qué moooono!
Aunque no lo tenga en ninguna de mis clases, ya sabéis cual va a ser mi alumno favorito, ¿no? Jajajajajajaja. ¡Ay, cuánto echaba de menos mis clases! ¡Y a mis chiquimonsters! :D
Aunque no lo tenga en ninguna de mis clases, ya sabéis cual va a ser mi alumno favorito, ¿no? Jajajajajajaja. ¡Ay, cuánto echaba de menos mis clases! ¡Y a mis chiquimonsters! :D
domingo, 3 de febrero de 2013
Los blogs que sigo
Como ya os habréis dado cuenta, soy un poco maripuri de la blogosfera. Me encanta leer, y últimamente he abandonado la literatura (G. Martin y Rowyn Oliver seguro que me lo perdonan) y me he tirado a este mundo paralelo de los blogs. Me encantan. Eso sí, soy muy quisquillosa con ello. Quiero páginas con las que me entretenga, que me hagan reír, con las que me sienta identificada o que me aporten información relevante tanto para mí como para mi profesión. Aunque en el menú izquierdo de mi "casita digital" podéis encontrar un listado de blogs que suelo mirar con mayor o menor frecuencia, os dejo mi lista de lectura actual, con algunos comentarios, obviamente . ;)
Lista de blogs molones
1. Blogs de compañeros de profesión, de los que tomo ideas y materiales.
2. Blogs de profesiones: diarios, experiencias, anécdotas
3. Blogs varios:
MENCIÓN ESPECIAL
Lista de blogs molones
1. Blogs de compañeros de profesión, de los que tomo ideas y materiales.
- Es racó des PT. De este blog saco muchíiiiiisimos materiales para llevar a cabo adaptaciones. Pero muchos-muchos, ¿eh? Gracias a la labor de Eduard, con quien tengo pendiente un café para conocernos -es un interino más de los que navegamos los interneses-, muchos profesores tenemos materiales para llevar a cabo nuestras adaptaciones más significativas. Obviamente un docente de secundaria no tiene las mismas herramientas que uno de primaria, ni viceversa, así que este blog se convierte en una ayuda inestimable no sólo por su cantidad, selección y presentación, sino también por la calidad de sus trabajos y por las diferentes directrices que en él podemos encontrar.
- Educación e ingeniería. De acuerdo, el nombre lo dice todo: divertido, divertido, no va a ser. Pero qué queréis, Luis es así, un pelín soso, como todos los ingenieros, pero el rey de la eficiencia, además de ser una fuente inagotable de recursos 2.0. ¿Qué ventajas tiene esto? Que, a diferencia de lo que sucede en este blog, él no se va por los cerros de Úbeda. Así pues, aunque no seáis de Tecnología, en su página podréis encontrar miles de ideas para llevar a cabo trabajos con herramientas de internet, ideas para gestionar la clase -tanto presencialmente como en entornos virtuales-, enlaces a páginas interesantes, recomendaciones muy pautadas... De todo. Os lo recomiendo, especialmente si sois profes de ESO con poco tiempo y necesitáis cosas claras y concisas.
2. Blogs de profesiones: diarios, experiencias, anécdotas
- Català a Hèlsinki. Por méritos propios Joan debe ocupar el primer puesto de este apartado. Fue compañero mío en la universidad, y siendo un año menor, ya tiene de todo: 2 carreras, un máster, ¡y está ejerciendo de lector en una universidad de Finlandia! Joan es un crack, lástima que no se me pegara nada de él, pero bueno, de momento, disfruto leyendo sus experiencias como profesor de lengua extranjera. Os lo recomiendo, tanto si queréis conocer aplicaciones en clase como si queréis practicar vuestro catalán: hay anécdotas, recetas, reseñas culturales... ¡Una maravilla!
- El mundo de la aviación. Sí, señores, desde que de chiquitina tenía que usar mil y un aviones para llegar de Mallorca a Tenerife, he visto en ellos la fábrica de ilusiones que me llevaba a casa de mi abuela. Siento debilidad por la aviación, aunque a veces me pierdan la maleta, tenga que pagar exceso de equipaje o existan "compañías" como Racanair. Sigo este mundillo desde dos blogs: el de Heather Poole, al que llegué buscando un blog de viajes para leer de carrerilla en inglés -obviamente no voy a leer física cuántica en inglés, I'm sorry!-, y el de Lucía Taboada. Éste último ya no es lo que era, puesto que ha crecido mucho, pero sí sigue teniendo artículos muy interesantes y graciosos, que son los más entretenidos.
- Ciencia en la cocina es lo que nos ofrece Gominolas de petróleo. Papyrus, su autor, nos obsequia periódicamente con blogs sobre la industria alimentaria que fundamenta sobre experimentos que casi cualquiera puede llevar a cabo en casa o en el cole: la leche, el pardeamiento de la carne, la reutilización de botellas... ¡Es genial para leer con los chavales! Ya sabéis que a los de la ESO les encanta todo lo escatológico, así que probad con lo de la regla de los 5 segundos y los gérmenes y esas guarradillas. Al hacer una lectura conjunta a través de la PDI comentando párrafo a párrafo el contenido no sólo estaréis haciendo una actividad global de comprensión lectora, sino que también despertaréis el interés de los chiquimonsters por la ciencia y por buscar cosas -interesantes- en internet.
3. Blogs varios:
- Lorzagirl y Patch solian ser chicas normales hasta que tuvieron un bebé. Yo pensé que entonces sus blogs decaerían, pero no, la verdad es que me troncho con sus vivencias y su manera tan pragmática de ver las cosas, e incluso me he enganchado más si cabe a sus bitácoras. Su escritura fluye como si fueran las palabras de una amiga en el bar, disfruto leyéndolas, no sólo por su cotidianidad, sino también por el estilo impecable que demuestran tanto gramatical como ortográficamente (sé de la segunda que es periodista, así que creo que le deberían subir el sueldo sólo por enganchar al auditorio). ¿Lo mejor de todo? El pobre Fujur.
- Yo no soy mucho de seguir a los famosos, pero si hay una actriz que me encanta tanto dentro como fuera de la escena es Ana Milán. Cuál fue mi sorpresa cuando descubrí que tenía un blog sensacional, no sólo en forma, sino también en contenidos: belleza, cocina, compras, viajes, pequeños lujos... ¡Me encanta! Simplemente sensacional, breve, clara, íntima.
- Secretos de chicas. Éste me encanta, y más ahora que estoy en paro, jajajajajaja. Disfruto de hacerme moños -que no me salen-, de coger ideas para ejercicios caseros, aprender nuevas técnicas de maquillaje... Si es que soy una maripuri en toda regla, lo reconozco. Aún así, si algún día estáis en apuros, aquí encontraréis miles de tutoriales colgados en youtube con explicaciones claras e imágenes paso a paso. Obviamente también sigo páginas de recetas, etc., pero esas son más variadas, así que no os las detallo aquí, sino que ya hablaré algún día de ellas en mi blog de cocina, en el que no escribo tan regularmente como me gustaría.
MENCIÓN ESPECIAL
- Por tabajadores, por majos, por renovarse y aprender día a día, porque una de sus maestras antaño fue de las pocas formadoras de profesores en las que confié, porque ella sí pisaba las aulas y veía la REALIDAD educativa. Porque Nuria y sus compañeros son unos currantes, porque sus alumnos se esfuerzan día a día por mejorar y por incorporar a sus vivencias una manera nueva de aprender y sacar de ello unos productos fabulosos, que podréis ver en su blog, la MENCIÓN DE HONOR de esta lista de blogs es para el blog del Centre Socioeducatiu Es Fusteret. Altamente recomendable. Aprenderéis un montón y podréis tomar miles de ideas para aplicar en clase a modo de proyectos.
Espero que os haya gustado mi selección de blogs habituales y que, si os apetece, compartáis aquí los que os gustan a vosotros. ¡Felices blogolecturas!
miércoles, 30 de enero de 2013
Lengua, atención a la diversidad y TIC
Tal vez algunos de vosotros recordéis que hace un tiempo os pedí que me hicierais el favor de rellenar un formulario on-line para poder llevar a cabo un artículo de blog un tanto polémico. Pues bien, el momento ha llegador, pero he procurado ser bastante neutra. Siento decepcionaros, aunque agradezco vuestra colaboración con todo mi corazón (y fíjate, tiene rima interna).
Tanto el nombre de la persona que realizaba el cuestionario como el del centro de trabajo eran de aportación voluntaria, así que, aunque no los tenemos todos, sí os puedo decir que predominan los docentes de Menorca y de Ibiza y que también participaron algunos profesionales en paro (como mi menda lerenda). La mayoría de los cooperantes pertenecen al ámbito de la educación pública, aunque también han colaborado docentes de diferentes etapas de la educación concertada y privada. Siguiendo en esta línea, cabe destacar que, después de los funcionarios del cuerpo de profesores de educación secundaria, el grupo más numeroso está compuesto por profesores en paro, seguidos de interinos sustitutos y de vacante, como podéis observar en el gráfico.
También preocupa el hecho de que un 40% del profesorado nunca ha llevado a cabo formación específica sobre la atención a la diversidad. Me parece un número muy elevado si tenemos en cuenta lo variopintas que son las clases hoy en día, tanto en la enseñanza pública como en la concertada. Por contra, sí que me sorprende que 9 de cada 10 profesores sí han llevado a cabo actividades formativas acerca del uso de las TIC. Vamos avanzando, aunque sea tecnológicamente, pese a que lo ideal sería una formación y un reciclaje integral que atendiera a las necesidades de nuestros alumnos.
Por lo que a la familiarización con las dificultades específicas de apredizaje relacionadas con aspectos lingüísticos, un tercio de los docentes afirman estar poco o nada familiarizados con ellas. Esta cifra presenta cierto grado de correlación con la de las especialidades impartidas, pese a que no es determinante. Aun así, parece obligatorio preguntarnos si estos docentes intentan paliar estas deficiencias, es decir, del mismo modo que uno intenta empaparse de nuevas tecnologías para no quedar rezagado con respecto a sus alumnos o a otros compañeros, ¿se preocupará el docente medio de formarse para evitar que una DEA lingüística sea un impedimento en el aprendizaje de cualquier alumno? Si seguimos con este apartado de conocimientos y formación del docente nos encontramos con que dos tercios del colectivo participante en la encuesta no conoce ninguna herramienta TIC para hacer adaptaciones en su asignatura. ¿Desconocimiento, falta de reciclaje, falta de propaganda por parte de las empresas, falta de formación por parte de la consejería? La red es un recurso inagotable de materiales didácticos de cualquier índole. Si bien a veces la búsqueda es tediosa, a buen seguro siempre hay un material bueno para una situación concreta. Y si no, ¿por qué no somos nosotros los primeros en crearlo y compartirlo? El 38% que respondió afirmativamente a esta cuestión citan actividades de JClic, recursos de XTec, programas que leen los textos directamente, recursos de páginas institucionales como la del MEC, CMaps, uso activo de la PDI, uso de fuentes concretas específicas para alumnos con dislexia (Opendyslex, Sassoon, Verdana...), Moodle...
Pese a las cifras citadas anteriormente, todos los profesionales coinciden en señalar que las TIC podrían facilitar el aprendizaje de los alumnos dislexicos (principal DEA relacionada con aspectos lingüísticos). Esta revelación nos muestra que, si bien puedan poseer una formación deficiente o parcial, todos los docentes, al 100%, son conscientes de la importancia de las TIC para mejorar el aprendizaje de todos los alumnos en general y de aquellos con dislexia en particular. La cifra vuelve a rebajarse a la mitad por lo que a las adaptaciones que única y exclusivamente lingüísticas se refiere. Esto puede deberse a varios factores, entre ellos el cariz experimental de una asignatura concreta o el hecho de que se trate de una adaptación que aborda diferentes aspectos. Esta pregunta debería ser perfilada y acotada en cuestionarios posteriores.
La cifra también está al 50% por lo que a la coordinación entre docentes se refiere. En la pregunta se explicitaba que las coordinaciones debían ser por lo que a aspectos relativos a la adaptación y al uso de las mismas TIC se refiere, puesto que desde Diario de una profesora interina creemos (y digo creemos, porque recibo muchas ideas y reflexiones de muchos compañeros, que considero de mi equipo) que unificar acciones, materiales, etc. redunda en un gran beneficio para el alumno. Es decir, pese a que es bueno que un alumno sea multidisciplinar en todos los aspectos, a veces se hace necesario pautarlo y guiarlo de una manera muy marcada para que pueda llevar a cabo un aprendizaje de éxito. Usar menos recursos -o los mismos recursos en diferentes asignaturas, como CMapTools- no implica que el alumno vaya a aprender menos, sino que aprenderá de la misma manera en todas las áreas para que así adquiera un hábito de estudio y de trabajo con el que sentirse a gusto. La mayoría de comentarios a esta pregunta giran en torno a la coordinación entre los diferentes departamentos y los diferentes profesionales (DO, PT, AL, profesores de lenguas, profesores de otras áreas, tutores, familias...) a fin de saber qué hay que pedirle específicamente al alumno.
El cuestionario, cuyo título es el mismo que el de este post, lo podéis encontrar aquí, y se enmarcaba dentro de una actividad de un curso de formación a distancia de la Conselleria. Ahora, sin más dilación, paso a comentaros las conclusiones que saco de todo ello, no sin antes comentar que 26 voluntarios han colaborado con este miniproyecto desinteresamente.
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| Pincha sobre las imágenes y las verás ampliadas, una por una o como una secuencia de diapositivas. |
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| Situación administrativa |
Por especialidades, prácticamente la mitad de los voluntarios que elaboraron el cuestionario pertenecen a las áreas de lengua o son profesionales de audición y lenguaje; algo que podemos deducir de esto es que, a veces, muchos profesionales cuyo foco de atención/estudio no es la lengua abandonan este aspecto a la hora de planificar, impartir o valorar sus clases y sus medidas de atención a la diversidad en aspectos de lengua. El 81% lo constituyen personas entre 26 y 35 años, hecho que nos hace pensar que es el grupo que más se preocupa por su formación y por colaborar en proyectos novedosos, como este blog :) Cuatro personas pertenecían al grupo de 36-45 años y solamente una al que compredía las edades entre los 46 y los 55.
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| Especialidades |
Un rasgo muy preocupante es que más del 70% de los docentes afirman que su relación con las TIC durante su formación académica fue escasa o nula. Esto pone en el punto de mira a los gurús de la pedagogía que se empeñan en impartir el Mastercap aun a sabiendas de que están dando soluciones caducas a problemas que no son los que un profesor se encuentra en una clase real, tal vez porque precisamente ellos nunca se han alejado del entorno universitario. Ojo, aquí no ataco a aquellos que desempeñan su labor con diligencia en diferentes centros y que tratan día a día con alumnos, que estamos todos muy susceptibles, y hay que desgranar el trigo de la paja. En todas las especialidades, empezando por la mía. Eso sí, no me resulta de recibo que se vanaglorien de currículums, de unidades didácticas y de pepinillos en vinagre cuando no se dignan en trabajar y enseñar las diferentes aplicaciones didácticas que se pueden llevar a cabo don TIC en las diferentes especialidades y etapas.
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| Relación con las TIC durante la formación académica |
También preocupa el hecho de que un 40% del profesorado nunca ha llevado a cabo formación específica sobre la atención a la diversidad. Me parece un número muy elevado si tenemos en cuenta lo variopintas que son las clases hoy en día, tanto en la enseñanza pública como en la concertada. Por contra, sí que me sorprende que 9 de cada 10 profesores sí han llevado a cabo actividades formativas acerca del uso de las TIC. Vamos avanzando, aunque sea tecnológicamente, pese a que lo ideal sería una formación y un reciclaje integral que atendiera a las necesidades de nuestros alumnos.
Por lo que a la familiarización con las dificultades específicas de apredizaje relacionadas con aspectos lingüísticos, un tercio de los docentes afirman estar poco o nada familiarizados con ellas. Esta cifra presenta cierto grado de correlación con la de las especialidades impartidas, pese a que no es determinante. Aun así, parece obligatorio preguntarnos si estos docentes intentan paliar estas deficiencias, es decir, del mismo modo que uno intenta empaparse de nuevas tecnologías para no quedar rezagado con respecto a sus alumnos o a otros compañeros, ¿se preocupará el docente medio de formarse para evitar que una DEA lingüística sea un impedimento en el aprendizaje de cualquier alumno? Si seguimos con este apartado de conocimientos y formación del docente nos encontramos con que dos tercios del colectivo participante en la encuesta no conoce ninguna herramienta TIC para hacer adaptaciones en su asignatura. ¿Desconocimiento, falta de reciclaje, falta de propaganda por parte de las empresas, falta de formación por parte de la consejería? La red es un recurso inagotable de materiales didácticos de cualquier índole. Si bien a veces la búsqueda es tediosa, a buen seguro siempre hay un material bueno para una situación concreta. Y si no, ¿por qué no somos nosotros los primeros en crearlo y compartirlo? El 38% que respondió afirmativamente a esta cuestión citan actividades de JClic, recursos de XTec, programas que leen los textos directamente, recursos de páginas institucionales como la del MEC, CMaps, uso activo de la PDI, uso de fuentes concretas específicas para alumnos con dislexia (Opendyslex, Sassoon, Verdana...), Moodle...
Pese a las cifras citadas anteriormente, todos los profesionales coinciden en señalar que las TIC podrían facilitar el aprendizaje de los alumnos dislexicos (principal DEA relacionada con aspectos lingüísticos). Esta revelación nos muestra que, si bien puedan poseer una formación deficiente o parcial, todos los docentes, al 100%, son conscientes de la importancia de las TIC para mejorar el aprendizaje de todos los alumnos en general y de aquellos con dislexia en particular. La cifra vuelve a rebajarse a la mitad por lo que a las adaptaciones que única y exclusivamente lingüísticas se refiere. Esto puede deberse a varios factores, entre ellos el cariz experimental de una asignatura concreta o el hecho de que se trate de una adaptación que aborda diferentes aspectos. Esta pregunta debería ser perfilada y acotada en cuestionarios posteriores.
La cifra también está al 50% por lo que a la coordinación entre docentes se refiere. En la pregunta se explicitaba que las coordinaciones debían ser por lo que a aspectos relativos a la adaptación y al uso de las mismas TIC se refiere, puesto que desde Diario de una profesora interina creemos (y digo creemos, porque recibo muchas ideas y reflexiones de muchos compañeros, que considero de mi equipo) que unificar acciones, materiales, etc. redunda en un gran beneficio para el alumno. Es decir, pese a que es bueno que un alumno sea multidisciplinar en todos los aspectos, a veces se hace necesario pautarlo y guiarlo de una manera muy marcada para que pueda llevar a cabo un aprendizaje de éxito. Usar menos recursos -o los mismos recursos en diferentes asignaturas, como CMapTools- no implica que el alumno vaya a aprender menos, sino que aprenderá de la misma manera en todas las áreas para que así adquiera un hábito de estudio y de trabajo con el que sentirse a gusto. La mayoría de comentarios a esta pregunta giran en torno a la coordinación entre los diferentes departamentos y los diferentes profesionales (DO, PT, AL, profesores de lenguas, profesores de otras áreas, tutores, familias...) a fin de saber qué hay que pedirle específicamente al alumno.
Para finalizar el cuestionario, se pedía a los voluntarios que dieran su opinión sobre lo que creen que representa el uso de las TIC/TAC hoy en día, y podían elegir entre ocho opiniones que, a nuestro juicio, ejemplifican bastante bien los comentarios que se oyen en las salas de profesores de muchos centros. A saber:
- Están sobrevaloradas. Se habla mucho de ellas pero es muy difícil aplicarlas a una sesión lectiva.
- No se usan como toca por falta de formación.
- No se usan como toca por falta de tiempo y/o por la presión del currículum
- Sólo sirven para aparentar, los métodos tradicionales también son útiles.
- Son un gran mundo aún por descubrir.
- Cada vez se usan más porque nuestros alumnos las requieren.
- Ayudan a fijar conocimientos y a que el ritmo de la clase fluya.
- Son la base de mi labor docente.
Como es una pregunta valorativa, a continuación os ofrecemos el resumen de respuestas; las opciones más marcadas fueron la tercera y la quinta. Debo decir que me alegro de que nadie marcara la opción 4, aunque, desde mi humilde opinión, aunque no sólo sirven para aparentar, sí que deberían combinarse con algunos métodos tradicionales, pero ésta, amigos, es mi opinión personal.
Finalmente, se pedía a los docentes colaboradores que, de manera resumida, nos explicaran cómo aplicarían las TIC a su asignatura para tratar de paliar las necesidades que tienen que ver con la lectoescritura que puedan presentar algunos alumnos. Algunas de las respuestas ofrecidas son las siguientes:
- Realizar ejercicios prácticos muy visuales.
- Adaptándose a cada caso en particular.
- Combinar las TIC con la destreza manual.
- Uso de la PDI y de programas de reproducción automática de voz (lectura), para así poder asociar sonido y grafía.
- Actividades interactivas.
- Otras de ámbito genérico: uso de ClaroRead, Powerpoint, Glogster...
Así pues, aquí tenéis un breve esbozo del estado de las TIC, las DEA y todo junto dentro de la educación actual y visto directamente desde el punto de vista de los docentes, y no desde políticos, comisiones y demás malas hierbas que sólo nos contaminan, nos hacen perder el tiempo e impiden que nuestra labor fluya correctamente. Y sí, esto también es mío.
Podéis hacer cuantas aportaciones y matices creáis oportunos en los comentarios. Recordad que éste es un blog abierto a todos mientras se mantengan las formas y se guarde respeto. Este blog se nutre de vuestros comentarios. ¡Alimentadlo!
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miércoles, 14 de noviembre de 2012
¿Me ayudáis con un cuestionario?
En el marco de un curso de formación de la Conselleria una de las actividades consistía en realizar un cuestionario. Sólo en realizarlo. Pero yo cuando hago algo quiero que tenga una utilidad, y me he propuesto compartirlo con todos vosotros para, una vez extraídos los resultados, elaborar una entrada en el blog aportando mis (¿controvertidos y polémicos?) comentarios.
Si os apetece colaborar y os dedicáis a la labor docente, podéis realizar el cuestionario aquí. ¡Animaros, que es muy cortito!
Por cierto, el cuestionario está en catalán, aunque se entiende perfectamente si habláis cualquier otra lengua románica. Asimismo, Google tiene un traductor fabuloso.
CUESTIONARIO: Llengua, atenció a la diversitat i TIC
Si os apetece colaborar y os dedicáis a la labor docente, podéis realizar el cuestionario aquí. ¡Animaros, que es muy cortito!
Por cierto, el cuestionario está en catalán, aunque se entiende perfectamente si habláis cualquier otra lengua románica. Asimismo, Google tiene un traductor fabuloso.
CUESTIONARIO: Llengua, atenció a la diversitat i TIC
domingo, 11 de noviembre de 2012
De la oratoria: entender y tratar el TDAH y motivar al alumnado
De acuerdo, este título carece completamente de sentido -a primera vista- y es un poco ambiguo. Hace dos semanas tuve el placer de escuchar dos fabulosas conferencias. No sólo eran fabulosas por su temática, sino también por el dominio de la oratoria de los ponentes. No se limitaban a leer o a presentar estudios, ni siquiera a hacer reflexiones con ciertos toques de humor. No. Ellos interactuaban con el auditorio, y lo hacían de una manera tan emotiva, tan profunda, tan hermosa, tan expresiva, que al final los aplausos parecían no cesar.
La primera conferencia la presentó Javier Bahón* e iba sobre cómo motivar al profesorado para que éste a su vez pueda motivar a los alumnos. Parece una chorrada, pero es obvio que si alguien no está feliz con lo que hace difícilmente va a contagiar entusiasmo por lo que hace o por lo que enseña. Así de claro. Si estás amargado sólo conseguirás amargar a los alumnos, y esto os lo digo por propia experiencia. Os aseguro que cuando llego (mejor dicho, "llegaba") a clase a las 8 de la mañana con energía, sonriente y con ganas de trabajar los alumnos, aunque soñolientos, responden. Cuando entraba en una clase con pocas ganas, todo se desmoronaba automáticamente. Son cosas que el cuerpo no puede controlar, pero se pueden intentar reeducar (aunque a veces es imposible al 100%).
Os volveré a hablar de esta ponencia en otro post que se titulará "No me juzgues", pero sí que quiero remarcar aquí lo importante que es vivir el momento, disfrutar con lo que uno hace, sentirse respaldado por un equipo de profesorado y por un equipo directivo (esto último muy importante), sentirse valorado, no ser víctima de prejuicios, etc.
Ya os hablé en la entrada anterior -sobre lengua y lenguaje- lo importante que es la comunicación en todas sus dimensiones, y es por eso por lo que una de mis premisas para aprobar la optativa de Procesos de Comunicación era sonreír y ser buenos con los compañeros. Alucinaríais de ver el cambio que experimentaron esos alumnos personal y académicamente a lo largo del curso. Pasaron de ser bestias pardas y alumnos con muchas reticencias a trabajar y a convivir y aprender en un entorno tranquilo a ser personitas que eran capaces de autoregularse, de concentrarse, de trabajar y de valorar su esfuerzo y, sobre todo, de pasárselo bien, de reír, de disfrutar, de hacer bromas, de hablar, de preguntar todo tipo de dudas -y me refiero a "todo tipo" de dudas-, de disfrutar de estar juntos y de aprender cosas nuevas sin darse cuenta. ¿Tal vez porque no tenían la presión del examen? Puede ser... Pero os aseguro que aprendieron mil, leyeron libros e hicieron mogollón de trabajos... (los exploté un poco, pero no se daban cuenta, jejejejeje). En definitiva, les apetecía venir a clase (0% absentismo), disfrutaban, eran parte de un colectivo y sabían que si fallaba uno, fallaba todo, porque todos y cada uno eran imprescindibles, un eslabón de una gran cadena de aprendizaje. Me diréis que esto es muy bonito, y sí, lo es, especialmente cuando dos nenas maravillosas te dicen a final de curso que no quieren que te vayas... (Señor Bosch, ¿esto se lo dicen las langostas de Cabrera a las que acosa haciendo submarinismo con dinero público?).
¿Por qué me funcionaba esa clase y otras no? Porque a esa clase yo iba con muchísimas ganas, iba a "jugar" con la lengua, a estar con ellos, a escucharlos, a solucionar problemas, a crear proyectos, a reír, a ver películas y a debatirlas después. Iba motivada, y eso, directa o indirectamente, motivaba a mis chiquimonsters. Más majos ellos... ¡Ay, cuánto los echo de menos!
Otro factor muy importante dentro de la educación -y de la vida en general- que está íntimamente ligado a la motivación es la empatía, ponerse en el lugar del otro, ver con ojos ajenos la misma situación que uno experimenta. En la conferencia sobre TDAH (Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad) la ponente, Isabel Chávez**, de la Fundación Adana, nos hizo ponernos en el lugar de los alumnos con esa dificultad específica. Puede que imitar a un niño con TDAH nos haga gracia al principio, pero cuando analizamos la situación con frialdad nos damos cuenta de lo frustrados que pueden llegar a sentirse por su "limitación". Nuestra función será, pues, transformar esa limitación en una oportunidad: fomentar sus habilidades y no echar caso de los defectos. Poco a poco las primeras irán ganando terreno a los segundos.
No podemos matar moscas a cañonazos, del mismo modo no podemos tratar a un TDAH como al alumno con Síndrome de Asperger, como al de Altas Capacidades o como al de escolaridad ordinaria. Todos son diferentes y todos precisan atenciones especializadas. Pero por favor, no corramos el riesgo de creer que eso se palía sólo con una unidad didáctica adaptada, no seamos tan simplistas. A veces las mejores adaptaciones son las emocionales: suelen ser las más efectivas y las más duraderas.
Nos hartamos de hablar de competencias básicas, ¿pero acaso no es más importante que nuestros alumnos sean felices y sean "aptos" para la vida en sociedad que el hecho de que aprueben o suspendan, o tengan tal o cual dificultad? A todos los papás de la tutoría del año pasado -tuve la suerte de poder trabajar con 21 familias absolutamente colaboradoras y maravillosas- siempre les decía que si sus hijos eran buenos, cariñosos y les respetaban, no dieran tanta importancia a las notas, que seguro que iban a ser gente de bien y tarde o temprano los resultados llegarían, fueran en forma de notas o en forma de proyectos, trabajos, etc. El "problema" hubiera sido que algunos de mis alumnos hubieran tenido, además de fracaso escolar -en pocos casos-, fracaso familiar y social, algo que, lamentablemente, suele ir unido. Ellos tuvieron la suerte de cara, y la mayoría tuvieron un éxito personal más que suficiente para que éste les reportara éxito académico (y no al revés)***.
*Este vídeo es de otra conferencia, pero es igual de interesante.
** Cuando acabe esta serie de posts, o cuando tenga tiempo, que viene a ser más o menos lo mismo, os pondré la foto de algunas de las diapositivas que ella presentó. Un montón de ideas fabulosas, por cierto.
**Por cierto, los que no lograron pasar de curso siguen igual de felices, puesto que todo fue culpa de un amor adolescente... Oh, l'amour!
La primera conferencia la presentó Javier Bahón* e iba sobre cómo motivar al profesorado para que éste a su vez pueda motivar a los alumnos. Parece una chorrada, pero es obvio que si alguien no está feliz con lo que hace difícilmente va a contagiar entusiasmo por lo que hace o por lo que enseña. Así de claro. Si estás amargado sólo conseguirás amargar a los alumnos, y esto os lo digo por propia experiencia. Os aseguro que cuando llego (mejor dicho, "llegaba") a clase a las 8 de la mañana con energía, sonriente y con ganas de trabajar los alumnos, aunque soñolientos, responden. Cuando entraba en una clase con pocas ganas, todo se desmoronaba automáticamente. Son cosas que el cuerpo no puede controlar, pero se pueden intentar reeducar (aunque a veces es imposible al 100%).
Os volveré a hablar de esta ponencia en otro post que se titulará "No me juzgues", pero sí que quiero remarcar aquí lo importante que es vivir el momento, disfrutar con lo que uno hace, sentirse respaldado por un equipo de profesorado y por un equipo directivo (esto último muy importante), sentirse valorado, no ser víctima de prejuicios, etc.
Ya os hablé en la entrada anterior -sobre lengua y lenguaje- lo importante que es la comunicación en todas sus dimensiones, y es por eso por lo que una de mis premisas para aprobar la optativa de Procesos de Comunicación era sonreír y ser buenos con los compañeros. Alucinaríais de ver el cambio que experimentaron esos alumnos personal y académicamente a lo largo del curso. Pasaron de ser bestias pardas y alumnos con muchas reticencias a trabajar y a convivir y aprender en un entorno tranquilo a ser personitas que eran capaces de autoregularse, de concentrarse, de trabajar y de valorar su esfuerzo y, sobre todo, de pasárselo bien, de reír, de disfrutar, de hacer bromas, de hablar, de preguntar todo tipo de dudas -y me refiero a "todo tipo" de dudas-, de disfrutar de estar juntos y de aprender cosas nuevas sin darse cuenta. ¿Tal vez porque no tenían la presión del examen? Puede ser... Pero os aseguro que aprendieron mil, leyeron libros e hicieron mogollón de trabajos... (los exploté un poco, pero no se daban cuenta, jejejejeje). En definitiva, les apetecía venir a clase (0% absentismo), disfrutaban, eran parte de un colectivo y sabían que si fallaba uno, fallaba todo, porque todos y cada uno eran imprescindibles, un eslabón de una gran cadena de aprendizaje. Me diréis que esto es muy bonito, y sí, lo es, especialmente cuando dos nenas maravillosas te dicen a final de curso que no quieren que te vayas... (Señor Bosch, ¿esto se lo dicen las langostas de Cabrera a las que acosa haciendo submarinismo con dinero público?).
¿Por qué me funcionaba esa clase y otras no? Porque a esa clase yo iba con muchísimas ganas, iba a "jugar" con la lengua, a estar con ellos, a escucharlos, a solucionar problemas, a crear proyectos, a reír, a ver películas y a debatirlas después. Iba motivada, y eso, directa o indirectamente, motivaba a mis chiquimonsters. Más majos ellos... ¡Ay, cuánto los echo de menos!
Otro factor muy importante dentro de la educación -y de la vida en general- que está íntimamente ligado a la motivación es la empatía, ponerse en el lugar del otro, ver con ojos ajenos la misma situación que uno experimenta. En la conferencia sobre TDAH (Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad) la ponente, Isabel Chávez**, de la Fundación Adana, nos hizo ponernos en el lugar de los alumnos con esa dificultad específica. Puede que imitar a un niño con TDAH nos haga gracia al principio, pero cuando analizamos la situación con frialdad nos damos cuenta de lo frustrados que pueden llegar a sentirse por su "limitación". Nuestra función será, pues, transformar esa limitación en una oportunidad: fomentar sus habilidades y no echar caso de los defectos. Poco a poco las primeras irán ganando terreno a los segundos.
No podemos matar moscas a cañonazos, del mismo modo no podemos tratar a un TDAH como al alumno con Síndrome de Asperger, como al de Altas Capacidades o como al de escolaridad ordinaria. Todos son diferentes y todos precisan atenciones especializadas. Pero por favor, no corramos el riesgo de creer que eso se palía sólo con una unidad didáctica adaptada, no seamos tan simplistas. A veces las mejores adaptaciones son las emocionales: suelen ser las más efectivas y las más duraderas.
Nos hartamos de hablar de competencias básicas, ¿pero acaso no es más importante que nuestros alumnos sean felices y sean "aptos" para la vida en sociedad que el hecho de que aprueben o suspendan, o tengan tal o cual dificultad? A todos los papás de la tutoría del año pasado -tuve la suerte de poder trabajar con 21 familias absolutamente colaboradoras y maravillosas- siempre les decía que si sus hijos eran buenos, cariñosos y les respetaban, no dieran tanta importancia a las notas, que seguro que iban a ser gente de bien y tarde o temprano los resultados llegarían, fueran en forma de notas o en forma de proyectos, trabajos, etc. El "problema" hubiera sido que algunos de mis alumnos hubieran tenido, además de fracaso escolar -en pocos casos-, fracaso familiar y social, algo que, lamentablemente, suele ir unido. Ellos tuvieron la suerte de cara, y la mayoría tuvieron un éxito personal más que suficiente para que éste les reportara éxito académico (y no al revés)***.
*Este vídeo es de otra conferencia, pero es igual de interesante.
** Cuando acabe esta serie de posts, o cuando tenga tiempo, que viene a ser más o menos lo mismo, os pondré la foto de algunas de las diapositivas que ella presentó. Un montón de ideas fabulosas, por cierto.
**Por cierto, los que no lograron pasar de curso siguen igual de felices, puesto que todo fue culpa de un amor adolescente... Oh, l'amour!
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lunes, 5 de noviembre de 2012
Lengua es más que escribir.
Cuando era alumna de la universidad aún conservaba esas ideas de que hay que tener una lectura y una escritura impolutas para aprobar lengua. Cuando empecé a dar clases me topé de morros con la realidad y me di cuenta de mi mayúsculo error. No todos los niños tienen las mismas habilidades ni aptitudes, y del mismo modo no podemos reducir las habilidades lingüísticas solamente a dos.
Si básicamente la lengua puede reducirse a hablar, escuchar, leer y escribir, ¿por qué nos limitamos siempre a las dos últimas? Con ello abocamos a los niños que tienen dificultades en lectura y escritura a suspender lengua in aeternum, y no es ni justo ni profesional.
Si bien es cierto que en una clase debe haber orden y silencio cuando sea preciso (escuchar explicaciones, concentrarse...), es del todo contradictorio que un profesor de lengua no permita hablar a sus alumnos. ¿Estamos locos o qué? ¿Cómo podemos evaluar -y si es preciso corregir- la expresión oral si ésta no se produce? Y no, no me digáis que con presentaciones y exposiciones porque no, no es lo mismo. No me podéis comparar la oralidad espontánea con un discurso planificado rodeado de timidez, nervios e inseguridad en el mejor de los casos. Se pueden evaluar las dos cosas, pero de manera muy distinta.
El habla queda muchas veces relegada ya no a un segundo plano, sino a un tercero, un cuarto o un quinto, y la escucha mucho más. ¿Por qué no hacemos comprensión de textos orales en clase? Ah, no, resulta que eso sólo lo pueden hacer en inglés, que si no, uf, no vaya a ser que innovemos y demos una oportunidad a los alumnos, uf, qué horror, ¿no? Eso es porque no le damos a esa habilidad la importancia que realmente tiene. ¿Cuántas veces hemos dicho "este niño no escucha"? Bien, y tú, ¿haces algo para que aprenda a escuchar? Ahí tienes la respuesta.
Desde mi punto de vista y desde mi -escasa- trayectoria profesional puedo aseverar que los ejercicios de comprensión oral suelen gustar mucho a los alumnos, puesto que les implican poco "esfuerzo activo", es decir, no tienen que escribir mucho -a priori-, y profes carcas, animaros, ¡qué ésta es una buena manera de conseguir silencio! Poner una canción y preguntar de qué trata, rellenar huecos, poner un informativo de la radio o un programa sobre cualquier tema, puede ser un gran pretexto para una miniunidad didáctica. Eso sí, cuidado, 5 minutos como mucho, que tenemos a adolescentes en clase, no a grandes doctores de las mejores universidades. También hay que adaptar el tema. La física cuántica -que no sé qué es- no cuenta, y la estabilización del déficit tampoco.
Encontrar el justo medio entre mantener el orden en clase y proponer actividades novedosas que exploren otras habilidades y potencien las habilidades de TODOS los alumnos es difícil, pero os prometo que es reconfortante, especialmente cuando se ven los resultados y las caritas de satisfacción, porque amigos, ¡eso no tiene precio! Así que ya sabéis: ¡potenciad la oralidad!
¿Cómo podemos hacerlo?
IDEAS PARA ACTIVIDADES
· Hacer un show & tell estilo pelis americanas. Por ejemplo, pueden traer un juguete de cuando eran pequeños y explicar a sus compañeros por qué lo recuerdan.
· Declamar poemas. Es muy bonito ver que un alumno se aprende unos versos y se los dedica a su enamorada. Además, ¿y el buen rollito que da hablar de amores? Ayyyyy... Jajajaja.
· Role plays. Simular que están en una situación a la que no se suelen enfrentar -todavía-, como por ejemplo ir a hacienda, hablar con un médico (ay, mamás, ¿por qué no dejáis hablar a los niños?), etc. Esto implica todo lo que tiene que ver con registros y formas de respeto, así que se puede aprovechar en esa unidad.
· Debates, coloquios y mesas redondas. Si sois tutores, aprovechad la hora de tutoría. Truco: los temas sobre sexualidad, alcohol y drogas les encantan, así que se puede aprovechar el formarles en la prevención de riesgos con el uso de la lengua oral.
· Poner una canción y después hacer preguntas sobre la letra.
· Plantear cuestiones sobre un texto expositivo que posteriormente los alumnos oirán, para que así presten más atención a aquello más relevante.
· Al estudiar las variedades del español, poner audiciones de diferentes zonas y que las tengan que reconocer. Se puede hacer en grupos, como si fuera un concurso, y tener chocolatinas para los vencedores.
Hay muchas más, pero éstas son las que se me han ocurrido mientras escribo. ¿A vosotros se os ocurre algo? Espero que sí, porque así todos los chavalines tendrán la oportunidad de aprender, de mejorar y de ver unos buenos resultados en su aprendizaje. Esto potenciará su autoestima, así estarán más felices. Resultado: tendrán un mejor comportamiento y un rendimiento óptimo. Es un círculo vicioso: lo innovador y positivo genera bucles de "buenrollismo". It's so easy!
Si básicamente la lengua puede reducirse a hablar, escuchar, leer y escribir, ¿por qué nos limitamos siempre a las dos últimas? Con ello abocamos a los niños que tienen dificultades en lectura y escritura a suspender lengua in aeternum, y no es ni justo ni profesional.
Si bien es cierto que en una clase debe haber orden y silencio cuando sea preciso (escuchar explicaciones, concentrarse...), es del todo contradictorio que un profesor de lengua no permita hablar a sus alumnos. ¿Estamos locos o qué? ¿Cómo podemos evaluar -y si es preciso corregir- la expresión oral si ésta no se produce? Y no, no me digáis que con presentaciones y exposiciones porque no, no es lo mismo. No me podéis comparar la oralidad espontánea con un discurso planificado rodeado de timidez, nervios e inseguridad en el mejor de los casos. Se pueden evaluar las dos cosas, pero de manera muy distinta.
El habla queda muchas veces relegada ya no a un segundo plano, sino a un tercero, un cuarto o un quinto, y la escucha mucho más. ¿Por qué no hacemos comprensión de textos orales en clase? Ah, no, resulta que eso sólo lo pueden hacer en inglés, que si no, uf, no vaya a ser que innovemos y demos una oportunidad a los alumnos, uf, qué horror, ¿no? Eso es porque no le damos a esa habilidad la importancia que realmente tiene. ¿Cuántas veces hemos dicho "este niño no escucha"? Bien, y tú, ¿haces algo para que aprenda a escuchar? Ahí tienes la respuesta.
Desde mi punto de vista y desde mi -escasa- trayectoria profesional puedo aseverar que los ejercicios de comprensión oral suelen gustar mucho a los alumnos, puesto que les implican poco "esfuerzo activo", es decir, no tienen que escribir mucho -a priori-, y profes carcas, animaros, ¡qué ésta es una buena manera de conseguir silencio! Poner una canción y preguntar de qué trata, rellenar huecos, poner un informativo de la radio o un programa sobre cualquier tema, puede ser un gran pretexto para una miniunidad didáctica. Eso sí, cuidado, 5 minutos como mucho, que tenemos a adolescentes en clase, no a grandes doctores de las mejores universidades. También hay que adaptar el tema. La física cuántica -que no sé qué es- no cuenta, y la estabilización del déficit tampoco.
Encontrar el justo medio entre mantener el orden en clase y proponer actividades novedosas que exploren otras habilidades y potencien las habilidades de TODOS los alumnos es difícil, pero os prometo que es reconfortante, especialmente cuando se ven los resultados y las caritas de satisfacción, porque amigos, ¡eso no tiene precio! Así que ya sabéis: ¡potenciad la oralidad!
¿Cómo podemos hacerlo?
IDEAS PARA ACTIVIDADES
· Hacer un show & tell estilo pelis americanas. Por ejemplo, pueden traer un juguete de cuando eran pequeños y explicar a sus compañeros por qué lo recuerdan.
· Declamar poemas. Es muy bonito ver que un alumno se aprende unos versos y se los dedica a su enamorada. Además, ¿y el buen rollito que da hablar de amores? Ayyyyy... Jajajaja.
· Role plays. Simular que están en una situación a la que no se suelen enfrentar -todavía-, como por ejemplo ir a hacienda, hablar con un médico (ay, mamás, ¿por qué no dejáis hablar a los niños?), etc. Esto implica todo lo que tiene que ver con registros y formas de respeto, así que se puede aprovechar en esa unidad.
· Debates, coloquios y mesas redondas. Si sois tutores, aprovechad la hora de tutoría. Truco: los temas sobre sexualidad, alcohol y drogas les encantan, así que se puede aprovechar el formarles en la prevención de riesgos con el uso de la lengua oral.
· Poner una canción y después hacer preguntas sobre la letra.
· Plantear cuestiones sobre un texto expositivo que posteriormente los alumnos oirán, para que así presten más atención a aquello más relevante.
· Al estudiar las variedades del español, poner audiciones de diferentes zonas y que las tengan que reconocer. Se puede hacer en grupos, como si fuera un concurso, y tener chocolatinas para los vencedores.
Hay muchas más, pero éstas son las que se me han ocurrido mientras escribo. ¿A vosotros se os ocurre algo? Espero que sí, porque así todos los chavalines tendrán la oportunidad de aprender, de mejorar y de ver unos buenos resultados en su aprendizaje. Esto potenciará su autoestima, así estarán más felices. Resultado: tendrán un mejor comportamiento y un rendimiento óptimo. Es un círculo vicioso: lo innovador y positivo genera bucles de "buenrollismo". It's so easy!
martes, 30 de octubre de 2012
Las DEA: los diagnósticos (y los falsos diagnósticos, en los dos sentidos)
Ya hablé de los NESE en el post ¿Qué es un NESE?, que es de lo más leído del blog. Allí expuse mis aventuras y desventuras con los diagnósticos y con los profesionales (y no tan profesionales) que forman parte del Departamento de Orientación. Ahí mismo podéis leer algo básico: tener una dificultad de aprendizaje no implica no poseer otras habilidades que te permitan saltarla, siempre y cuando uno reciba los estímulos y la educación que mejor se adapte a sus características.
Puesto que en esa entrada ya hablé mucho del asunto, no voy a repetirme aquí. Esta entrada sólo sirve para completar aquélla y para poner de manifiesto que tan malo es que un niño con una DEA no reciba las ayudas/adaptaciones necesaria como que se "etiquete" a un niño de disléxico/TDA/TDAH/etc. cuando no lo es. ¿Por qué? Por los siguientes motivos:
1. Los falsos positivos pueden hacer que un niño que no presenta dificultad se crea que la tiene y merme en su capacidad de esfuerzo, vamos: los falsos positivos crean holgazanes y comodones. Ya hablé en el otro post de los papás y orientadores obsesionados en encontrar algo donde no lo hay.
2. El hecho de que haya alumnos catalogados como falsos NESE hace que los que de verdad necesitan las adaptaciones y ayudas no las reciban tanto como debieran.
3. Tener a un alumno con una DEA no diagnosticada/identificada hace que el alumno crezca creyéndose inferior a los demás y con un severo problema de falta de autoestima, rasgo que puede desembocar en problemas de exclusión social de mayor envergadura.
4. Un alumno con una DEA sin identificar no recibe todas las ayudas que (legal, moral y profesionalmente) le corresponderían, y si por "buena voluntad" del profesorado las recibe, tal vez no vayan encaminadas en la dirección correcta.
He intentado resumir todo lo que podría suceder sólo en cuatro puntos, dos sobre los falsos positivos y dos sobre los falsos negativos. Esto es como un test de embarazo: tan malo es creerte embarazada y esperar con ansias un bebé que en realidad no existe como creer que no estás embarazada y que empieces a engordar misteriosamente (y no sea por las napolitanas de chocolate).
Bromas a parte, la profesionalidad y el trabajo preciso es lo que marcarán la diferencia en la educación de un niño o un adolescente en cualquier sentido. Un niño debe adaptarse a la escuela, pero la escuela también debe adaptarse un porquitín al niño, ¿no creéis?
Cuando un profesor vislumbra que puede haber algún trastorno de aprendizaje debe prestar especial atención a ese alumno para descartar o verificar que lo sea. Una vez puesto en marcha el protocolo, éste se debe revisar periódicamente para ver los avances del chaval en su modo de aprender, etc. No creo que haga falta decir que tener un informe completo del alumno que se revise anualmente y que pueda ser consultado en su expediente personal no sólo es ley, sino que además marca la diferencia entre un buen y un mal profesional y entre un alumno bien atendido y otro desatendido (e incluso mal atendido).
Dentro de clase yo sólo tengo una premisa: todos los alumnos pueden aprender. De una manera o de otra, todos pueden aprender; de mí depende que tengan éxito en ello o que fracasen. De mí depende hacerles llegar nuevas experiencias y conocimientos a través de todas las vías que sean necesarias (convencionales o alternativas) para que mejoren día a día y lleguen a ser personitas de provecho y con buen corazón. Todo lo demás, sobra.
-----
Por cierto, antes de que lleguen los salvapatrias de la educación a lapidarme: el post "¿Qué es un NESE?" está escrito con una mezcla de verdad e ironía, así que, por favor, leedlo desde ese punto de vista. Creo al 100% en lo que dije, pero debéis poner en marcha vuestras neuronas y vuestra inteligencia para desgranar el trigo de la paja... Que hay cada uno... ¡Qué madre mía!
Puesto que en esa entrada ya hablé mucho del asunto, no voy a repetirme aquí. Esta entrada sólo sirve para completar aquélla y para poner de manifiesto que tan malo es que un niño con una DEA no reciba las ayudas/adaptaciones necesaria como que se "etiquete" a un niño de disléxico/TDA/TDAH/etc. cuando no lo es. ¿Por qué? Por los siguientes motivos:
1. Los falsos positivos pueden hacer que un niño que no presenta dificultad se crea que la tiene y merme en su capacidad de esfuerzo, vamos: los falsos positivos crean holgazanes y comodones. Ya hablé en el otro post de los papás y orientadores obsesionados en encontrar algo donde no lo hay.
2. El hecho de que haya alumnos catalogados como falsos NESE hace que los que de verdad necesitan las adaptaciones y ayudas no las reciban tanto como debieran.
3. Tener a un alumno con una DEA no diagnosticada/identificada hace que el alumno crezca creyéndose inferior a los demás y con un severo problema de falta de autoestima, rasgo que puede desembocar en problemas de exclusión social de mayor envergadura.
4. Un alumno con una DEA sin identificar no recibe todas las ayudas que (legal, moral y profesionalmente) le corresponderían, y si por "buena voluntad" del profesorado las recibe, tal vez no vayan encaminadas en la dirección correcta.
He intentado resumir todo lo que podría suceder sólo en cuatro puntos, dos sobre los falsos positivos y dos sobre los falsos negativos. Esto es como un test de embarazo: tan malo es creerte embarazada y esperar con ansias un bebé que en realidad no existe como creer que no estás embarazada y que empieces a engordar misteriosamente (y no sea por las napolitanas de chocolate).
Bromas a parte, la profesionalidad y el trabajo preciso es lo que marcarán la diferencia en la educación de un niño o un adolescente en cualquier sentido. Un niño debe adaptarse a la escuela, pero la escuela también debe adaptarse un porquitín al niño, ¿no creéis?
Cuando un profesor vislumbra que puede haber algún trastorno de aprendizaje debe prestar especial atención a ese alumno para descartar o verificar que lo sea. Una vez puesto en marcha el protocolo, éste se debe revisar periódicamente para ver los avances del chaval en su modo de aprender, etc. No creo que haga falta decir que tener un informe completo del alumno que se revise anualmente y que pueda ser consultado en su expediente personal no sólo es ley, sino que además marca la diferencia entre un buen y un mal profesional y entre un alumno bien atendido y otro desatendido (e incluso mal atendido).
Dentro de clase yo sólo tengo una premisa: todos los alumnos pueden aprender. De una manera o de otra, todos pueden aprender; de mí depende que tengan éxito en ello o que fracasen. De mí depende hacerles llegar nuevas experiencias y conocimientos a través de todas las vías que sean necesarias (convencionales o alternativas) para que mejoren día a día y lleguen a ser personitas de provecho y con buen corazón. Todo lo demás, sobra.
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Por cierto, antes de que lleguen los salvapatrias de la educación a lapidarme: el post "¿Qué es un NESE?" está escrito con una mezcla de verdad e ironía, así que, por favor, leedlo desde ese punto de vista. Creo al 100% en lo que dije, pero debéis poner en marcha vuestras neuronas y vuestra inteligencia para desgranar el trigo de la paja... Que hay cada uno... ¡Qué madre mía!
domingo, 28 de octubre de 2012
Reflexiones de un fin de semana
Este fin de semana he asistido al I Congreso Iberoamericano de las Dificultades Específicas de Aprendizaje. He sido un poco cansina con ello en Facebook, pero la verdad es que la mayoría de ponencias me han sorprendido gratamente. He disfrutado oyendo las experiencias de otros y viendo sus trabajos, y pensando en cómo podría aplicar yo algo así a mi día a día (cuando vuelva a dar clase, si es que los astros se conjuran para que un día no muy lejano vuelva a las aulas).
Mi objetivo esta semana es escribiros varios posts sobre los siguientes asuntos:
1. La formación del profesorado o de cómo pasé vergüenza ajena.
2. Maestro de maestrillos o dime de qué presumes y te diré de qué careces.
3. Las DEA: los diagnosticos (y los falsos diagnósticos, en los dos sentidos).
4. Lengua es más que escribir.
5. De la oratoria: entender y tratar el TDAH y motivar al alumnado.
6. No me juzgues.
7. Tres mamás.
Si antes de ponerme a escribir sobre todo lo anteriormente citado me preguntarais qué es lo que más me ha sorprendido, gustado, conmovido, etc. del congreso os diría, sin duda alguna, que ha sido la intervención de los niños -y no tan niños- en el acto de clausura. Ver cómo son plenamente conscientes de su situación y de cómo necesitan trabajar es fabuloso; ver cómo claman por sus derechos a una educación de calidad lo es más aún. Tiernamente conmovedor, profesionalmente demoledor.
Podemos hacer muchísimas bromas sobre las dificultades de aprendizaje y podemos reírnos de alguna situación, al igual que nos reímos de cualquier otra cosa cotidiana: uno que es hortera, el que siempre come bocadillos de queso, etc. Aún así, mentes críticas, os pido que no confundáis la ironía del análisis de la AD en el sistema educativo que he hecho en posts anteriores, que está hecho desde un punto de vista jocoso, con ganas de arrancar una sonrisa, con un tratamiento serio del asunto. Si me queréis juzgar por ello no os lo puedo prohibir y, además, me patina un poco... Ya lo veréis.
----
Por cierto, el concurso sobre el Cid lo ha ganado Jessy y el candidato seleccionado ha sido Russell Crowe en Gladiator, con su voto y el mío! xD
Mi objetivo esta semana es escribiros varios posts sobre los siguientes asuntos:
1. La formación del profesorado o de cómo pasé vergüenza ajena.
2. Maestro de maestrillos o dime de qué presumes y te diré de qué careces.
3. Las DEA: los diagnosticos (y los falsos diagnósticos, en los dos sentidos).
4. Lengua es más que escribir.
5. De la oratoria: entender y tratar el TDAH y motivar al alumnado.
6. No me juzgues.
7. Tres mamás.
Si antes de ponerme a escribir sobre todo lo anteriormente citado me preguntarais qué es lo que más me ha sorprendido, gustado, conmovido, etc. del congreso os diría, sin duda alguna, que ha sido la intervención de los niños -y no tan niños- en el acto de clausura. Ver cómo son plenamente conscientes de su situación y de cómo necesitan trabajar es fabuloso; ver cómo claman por sus derechos a una educación de calidad lo es más aún. Tiernamente conmovedor, profesionalmente demoledor.
Podemos hacer muchísimas bromas sobre las dificultades de aprendizaje y podemos reírnos de alguna situación, al igual que nos reímos de cualquier otra cosa cotidiana: uno que es hortera, el que siempre come bocadillos de queso, etc. Aún así, mentes críticas, os pido que no confundáis la ironía del análisis de la AD en el sistema educativo que he hecho en posts anteriores, que está hecho desde un punto de vista jocoso, con ganas de arrancar una sonrisa, con un tratamiento serio del asunto. Si me queréis juzgar por ello no os lo puedo prohibir y, además, me patina un poco... Ya lo veréis.
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Por cierto, el concurso sobre el Cid lo ha ganado Jessy y el candidato seleccionado ha sido Russell Crowe en Gladiator, con su voto y el mío! xD
sábado, 6 de octubre de 2012
Impactada por la "Sobredosis de realidad"
Hoy no voy a escribir, no os voy a contar mis venturas y desventuras dentro del mundo de la educación. Hoy os voy a redireccionar al blog Valles y cumbres para que, si os apetece, leáis la entrada "Sobredosis de realidad". Creo que todos los docentes de a pie nos sentiremos muy identificados. Yo aún estoy impactada no sólo por la realidad que describe, sino por el hecho de que la sociedad y los gobiernos no hagan nada al respecto para paliar esta situación.
miércoles, 19 de septiembre de 2012
Aprender a aprender
Sí, compañeros: Hoy os voy a hablar de las competencias básicas. Tranquilos, no os voy a hablar de ellas desde un punto de vista teórico ni os voy a decir lo que son para mí, porque como me contestó (de muy malas maneras) una miembro de mi último tribunal de oposiciones la teoría nos la sabemos todos.
La necesidad agudiza el ingenio, y aunque yo aún no estoy totalmente depauperada gracias a mi situación de desempleada, sí que procuro ahorrar unos eurillos. Mi afán de chica ahorradora ha hecho que hoy recordara mis conocimientos de Tecnología de mis tiempos de ESP y me pusiera a arreglar/modernizar/tunear/acondicionar dos lámparas de mesa. He reutilizado un par de pies de lámpara de madera que hacían juego con mi habitación y he ido a por unas campanas, para no tenerlos que tirar. Aunque tengan 30 años son bien dignos y quedan bien monos. Resulta que las tulipas eran muy baratas, pero sólo las había de rosca pequeña, por lo que he decidido comprar un portalámparas para ahorrarme la gasolina de ir a Palma y al llegar a casa me he puesto manos a la obra:
1. Corta cable. Quita portalámparas viejo.
2. Pela cable. Coloca portalámparas nuevo.
3. Comprueba que funciona. Funciona a la primera. OK. No funciona. Repite el proceso mejorándolo.
4. Coloca todas las piezas y la tulipa.
Esto que aquí parece tan simple conlleva toda una técnica. Con la primera lámpara he estado media hora y he tenido que pelar el cable tres veces porque me lo cargaba. Esto de pelar los cables es todo un arte. Luego no se me abrían los tornillos del portalámparas y a punto he estado de desistir, pero a fuerza de persistir y de ir cambiando de destornillador el tornillito ha girado y voilà! he podido colocar el cobre dentro. Pero vaya, la lié parda, y me olvidé una pieza, así que tuve que volver a repetir el proceso. Fatigoso, sí, pero la ilusión que se me puso en la cara al colocar la bombilla, enchufar el cable y ver que la luz resplandecía es algo difícil de explicar. Lo había logrado. Ahora tocaba la segunda lamparita. Con ésta todo fue rodado y estuve menos de 5 minutos. Si no fuera por mis ganas de aprender algo nuevo, de crear, de indagar, de elaborar, de manufacturar, de ilusionarme... ahora mismo no tendría lucecitas en el cuarto. Y las tengo, vaya si las tengo.
De acuerdo: mi futuro como manitas de la electricidad y la iluminación os importa bien poco. Lo entiendo. ¿Pero acaso no es el mío el mismo sentimiento inefable que experimentan los alumnos al lograr algo que para ellos parecía imposible o, cuanto menos, fuera de lo común? Aprender a aprender se basa en la curiosidad, en la necesidad, en aplicar todos los conocimientos y habilidades que uno tiene para mejorar su entorno y seguir aprendiendo. Aprender a aprender implica descubrir, tocar, practicar, equivocarse, errar, fallar, logar un éxito, hacer camino y llegar a puerto, o no, o simplemente detenerse a disfrutar de una de las posadas con las que uno se encuentra a lo largo de la caminata porque ése es un lugar afable, un lugar que, bien pensado, también podría ser un destino.
Si hay algo que difícilmente puedo borrar de mi memoria es la cara de satisfacción de los alumnos cuando consiguen un éxito que se les antojaba imposible o, cuanto menos, lejano. Es un éxito a su nivel que les permite seguir avanzando y mejorar porque se dan cuenta de que "ellos pueden". Recuerdo con especial cariño la carita de un alumno mío, ANEE para más señas, con severas dificultades de lenguaje que, tras lograr leer un libro adaptado a su nivel de manera totalmente autónoma realizó un trabajo digno de elogiar y sacó 8. Lo fantástico no fue que sacara un 8. Lo fantástico fue que leyó una obrita él solito, por sí mismo, porque él sabía que era capaz, porque él sabía que yo sabía que él sería capaz, porque se propuso una meta y la cruzó de sobras, porque sacó lo mejor de sí mismo, porque aprendió el verdadero significado de la palabra "descubrir", porque se equivocó y repitió miles de veces algunas de las páginas del trabajo sin que nadie se lo pidiera, porque buscaba la perfección, su perfección, su realización, su éxito, su aprendizaje, sus ganas de seguir aprendiendo. Buscaba reconocimiento. Buscaba cariño. Buscaba sentirse válido. Buscaba una nota que se ajustara a su esfuerzo más que a su resultado.
Pero este chaval encontró mucho más: encontró una nota que era justa para con su trabajo; encontró que "misteriosamente", el boli de la profesora se había "olvidado" de marcar algunos errores; encontró que él había sido capaz de crear algo bello; encontró que, si había logrado leer un libro él solito por primera vez, bien podía hacerlo una segunda vez. Y así fue.
Este chico no pidió ayuda a nadie durante el proceso, no por cabezonería, no, esta vez no era cabezonería, esta vez era orgullo propio. Era un "YO PUEDO, Y YO PUEDO SOLO". Era un "YO SOY CAPAZ". Era un "SI ME EQUIVOCO, AL MENOS LO HABRÉ INTENTADO". Era un "SI LO INTENTO, TAL VEZ PUEDA LOGRAR ALGÚN RESULTADO". Era un "¿Y SI ESE RESULTADO ES BUENO?". Y lo fue.
Él sabía que tenía un plan B, alguien a quien preguntar, pero no lo hizo. Nos mostró a todos su esfuerzo y su trabajo. Nos demostró que cuando se quiere, se puede. También nos demostró que ante la necesidad uno no tiene más remedio que luchar. Esto es aprender a aprender, y no las estupideces que tengo que poner en la programación y aparecen en cientos y cientos de documentos administrativos de la Consejería. Aprender a aprender es espabilarse. No hay más. Autonomía e iniciativa personal es buscar soluciones en vez de ver problemas. Si las juntamos y las desarrollamos en nuestros alumnos tendremos ciudadanos perfectos.
Os aseguro que todos mis alumnos son personitas perfectas y maravillosas. No en vano una de mis nenas siempre me decía "Profe, tú a veces nos gritas mucho, pero también nos quieres mucho, ¿verdad?" Jajajaja. Me parto. ¡Cómo me calaron! Les soltaba algún berrido -para que espabilaran, y os aseguro que funcionan-, pero os aseguro que eran de las pocas clases que, cuando estuve de baja y coincidió con las bajas de muchos otros profesores, supieron organizarse autónomamente, arreglar la clase, hacer los deberes y mantener el orden ¡AH! ¡Y tenerme informada vía e-mail! ¿¡Qué más les podía pedir?! Habían aprendido a superarse. Habían adquirido técnicas que les permitían mejorar. Habían madurado.
Me estoy poniendo ñoña. Necesito volver a dar clase. Echo de menos a mis chiquimonsters. Mucho.
La necesidad agudiza el ingenio, y aunque yo aún no estoy totalmente depauperada gracias a mi situación de desempleada, sí que procuro ahorrar unos eurillos. Mi afán de chica ahorradora ha hecho que hoy recordara mis conocimientos de Tecnología de mis tiempos de ESP y me pusiera a arreglar/modernizar/tunear/acondicionar dos lámparas de mesa. He reutilizado un par de pies de lámpara de madera que hacían juego con mi habitación y he ido a por unas campanas, para no tenerlos que tirar. Aunque tengan 30 años son bien dignos y quedan bien monos. Resulta que las tulipas eran muy baratas, pero sólo las había de rosca pequeña, por lo que he decidido comprar un portalámparas para ahorrarme la gasolina de ir a Palma y al llegar a casa me he puesto manos a la obra:
1. Corta cable. Quita portalámparas viejo.
2. Pela cable. Coloca portalámparas nuevo.
3. Comprueba que funciona. Funciona a la primera. OK. No funciona. Repite el proceso mejorándolo.
4. Coloca todas las piezas y la tulipa.
Esto que aquí parece tan simple conlleva toda una técnica. Con la primera lámpara he estado media hora y he tenido que pelar el cable tres veces porque me lo cargaba. Esto de pelar los cables es todo un arte. Luego no se me abrían los tornillos del portalámparas y a punto he estado de desistir, pero a fuerza de persistir y de ir cambiando de destornillador el tornillito ha girado y voilà! he podido colocar el cobre dentro. Pero vaya, la lié parda, y me olvidé una pieza, así que tuve que volver a repetir el proceso. Fatigoso, sí, pero la ilusión que se me puso en la cara al colocar la bombilla, enchufar el cable y ver que la luz resplandecía es algo difícil de explicar. Lo había logrado. Ahora tocaba la segunda lamparita. Con ésta todo fue rodado y estuve menos de 5 minutos. Si no fuera por mis ganas de aprender algo nuevo, de crear, de indagar, de elaborar, de manufacturar, de ilusionarme... ahora mismo no tendría lucecitas en el cuarto. Y las tengo, vaya si las tengo.
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| Una de mis lamparitas, brillando en la oscuridad por primera vez. |
De acuerdo: mi futuro como manitas de la electricidad y la iluminación os importa bien poco. Lo entiendo. ¿Pero acaso no es el mío el mismo sentimiento inefable que experimentan los alumnos al lograr algo que para ellos parecía imposible o, cuanto menos, fuera de lo común? Aprender a aprender se basa en la curiosidad, en la necesidad, en aplicar todos los conocimientos y habilidades que uno tiene para mejorar su entorno y seguir aprendiendo. Aprender a aprender implica descubrir, tocar, practicar, equivocarse, errar, fallar, logar un éxito, hacer camino y llegar a puerto, o no, o simplemente detenerse a disfrutar de una de las posadas con las que uno se encuentra a lo largo de la caminata porque ése es un lugar afable, un lugar que, bien pensado, también podría ser un destino.
Si hay algo que difícilmente puedo borrar de mi memoria es la cara de satisfacción de los alumnos cuando consiguen un éxito que se les antojaba imposible o, cuanto menos, lejano. Es un éxito a su nivel que les permite seguir avanzando y mejorar porque se dan cuenta de que "ellos pueden". Recuerdo con especial cariño la carita de un alumno mío, ANEE para más señas, con severas dificultades de lenguaje que, tras lograr leer un libro adaptado a su nivel de manera totalmente autónoma realizó un trabajo digno de elogiar y sacó 8. Lo fantástico no fue que sacara un 8. Lo fantástico fue que leyó una obrita él solito, por sí mismo, porque él sabía que era capaz, porque él sabía que yo sabía que él sería capaz, porque se propuso una meta y la cruzó de sobras, porque sacó lo mejor de sí mismo, porque aprendió el verdadero significado de la palabra "descubrir", porque se equivocó y repitió miles de veces algunas de las páginas del trabajo sin que nadie se lo pidiera, porque buscaba la perfección, su perfección, su realización, su éxito, su aprendizaje, sus ganas de seguir aprendiendo. Buscaba reconocimiento. Buscaba cariño. Buscaba sentirse válido. Buscaba una nota que se ajustara a su esfuerzo más que a su resultado.
Pero este chaval encontró mucho más: encontró una nota que era justa para con su trabajo; encontró que "misteriosamente", el boli de la profesora se había "olvidado" de marcar algunos errores; encontró que él había sido capaz de crear algo bello; encontró que, si había logrado leer un libro él solito por primera vez, bien podía hacerlo una segunda vez. Y así fue.
Este chico no pidió ayuda a nadie durante el proceso, no por cabezonería, no, esta vez no era cabezonería, esta vez era orgullo propio. Era un "YO PUEDO, Y YO PUEDO SOLO". Era un "YO SOY CAPAZ". Era un "SI ME EQUIVOCO, AL MENOS LO HABRÉ INTENTADO". Era un "SI LO INTENTO, TAL VEZ PUEDA LOGRAR ALGÚN RESULTADO". Era un "¿Y SI ESE RESULTADO ES BUENO?". Y lo fue.
Él sabía que tenía un plan B, alguien a quien preguntar, pero no lo hizo. Nos mostró a todos su esfuerzo y su trabajo. Nos demostró que cuando se quiere, se puede. También nos demostró que ante la necesidad uno no tiene más remedio que luchar. Esto es aprender a aprender, y no las estupideces que tengo que poner en la programación y aparecen en cientos y cientos de documentos administrativos de la Consejería. Aprender a aprender es espabilarse. No hay más. Autonomía e iniciativa personal es buscar soluciones en vez de ver problemas. Si las juntamos y las desarrollamos en nuestros alumnos tendremos ciudadanos perfectos.
Os aseguro que todos mis alumnos son personitas perfectas y maravillosas. No en vano una de mis nenas siempre me decía "Profe, tú a veces nos gritas mucho, pero también nos quieres mucho, ¿verdad?" Jajajaja. Me parto. ¡Cómo me calaron! Les soltaba algún berrido -para que espabilaran, y os aseguro que funcionan-, pero os aseguro que eran de las pocas clases que, cuando estuve de baja y coincidió con las bajas de muchos otros profesores, supieron organizarse autónomamente, arreglar la clase, hacer los deberes y mantener el orden ¡AH! ¡Y tenerme informada vía e-mail! ¿¡Qué más les podía pedir?! Habían aprendido a superarse. Habían adquirido técnicas que les permitían mejorar. Habían madurado.
Me estoy poniendo ñoña. Necesito volver a dar clase. Echo de menos a mis chiquimonsters. Mucho.
miércoles, 15 de febrero de 2012
Los riesgos de catalogar a un NESE
A través de un PT (sí, esos a los que tengo tanta tirria xD), pero un PT de los buenos, de los que trabajan y preparan material, he podido leer un artículo del Diario de Mallorca que se titulaba de la siguiente manera: "Las presuntas dislexias: consecuencias negativas de un falso positivo". Este artículo reafirma mi visión sobre este asunto, que ya ofrecí, no sin polémica, en el post ¿Qué es un NESE?
Aquí lo podéis leer en catalán:
http://medias.diariodemallorca.es/suplementos/2012-02-21_SUP_2012-02-15_00_45_13_diariescola-15.pdf
Lo que más me ha gustado ha sido la puntualización de que muchos padres buscan en el diagnóstico una justificación a los malos resultados de sus hijos y que, cuando se busca algo a toda costa, se hace lo posible y lo imposible por encontrarlo. Sobra decir que podéis usar la sección de comentarios para dar vuestra opinión al respecto.
Aquí lo podéis leer en catalán:
http://medias.diariodemallorca.es/suplementos/2012-02-21_SUP_2012-02-15_00_45_13_diariescola-15.pdf
Lo que más me ha gustado ha sido la puntualización de que muchos padres buscan en el diagnóstico una justificación a los malos resultados de sus hijos y que, cuando se busca algo a toda costa, se hace lo posible y lo imposible por encontrarlo. Sobra decir que podéis usar la sección de comentarios para dar vuestra opinión al respecto.
sábado, 11 de febrero de 2012
¿Qué es un NESE?
NESE (por sus siglas en catalán: Necessitats Educatives de Suport Específic) es todo aquel alumno que, teniendo unas capacidades cognitivas/intelectuales medias, presenta dificultades en alguna materia (o varias) por uno o varios condicionantes (dislexia, trastorno de aprendizaje, historia personal, trastorno emocional...). Sé que a los pedagogos no les va a gustar esta definición, pero las cosas son así. No hay más. Si no les gusta, lo que tienen que hacer es su trabajo, que en algunos casos no vendría mal.
¿Por qué hablo hoy de los NESE? Pues porque corrigiendo redacciones estoy viendo que, según sus parámetros, todos mis alumnos lo serían. Hoy en día confundimos la falta de esfuerzo por aprender ortografía con una dislexia, una separación conyugal con un trastorno emocional, y que un niño no tenga una "average intelligence" (lo pongo en inglés, que es menos ofensivo) con un trastorno de aprendizaje. Si todos los niños de padres separados tuvieran un trastorno emocional severo, no ganaríamos para psicólogos -otro día hablaré de esta subespecie, que va de la mano de los pedagogos-. Hay demasiado cuento y demasiado niño consentido al que nunca que han dicho un NO bien rotundo.
Antes de que me lluevan las críticas, me quiero curar en salud diciendo que seguramente son muchos los profesionales que desarrollan con ortodoxia su labor dentro del ámbito de la pedagogía, y me consta que es así, porque conozco algunos; pero, a mi ver, la mayoría de pedagogos no saben muy bien cuál es su función. Yo soy profesora de educación secundaria, por la especialidad de Lengua Castellana y Literatura. Soy docente especializada en mi materia, no en los diferentes tipos de inteligencia, maneras, trastornos, etc. Y aún así, yo, como cualquier compañero, acabamos siendo expertos en toda clase de lides didácticas. No quiero, pues, confundir la pedagogía con la didáctica, porque de la primera sobra, y de la segunda, falta, y mucho.
A lo largo de mi corta experiencia profesional, he tenido a tres PT en clase. Ninguna de ellas era pedagoga de formación, y creo que precisamente por eso todas ellas llevaron/llevan a cabo una labor inmaculada para con los alumnos. Ha sido y sigue siendo un placer coordinarme con ellas, puesto que sí que tanto yo como los alumnos vemos el producto de su trabajo: clases específicas con los alumnos, atenciones especiales, creación de materiales individualizados... Dos de ellas son maestras de lenguas extranjeras (francés e inglés), maestras de formación de antes, de esas a las que da gusto escuchar y a las que da gusto ver cómo trabajan con los alumnos, porque de ellas sí que aprendo, de ellas sí que adquiero nuevas habilidades. La otra PT con la que he trabajado es, de formación, profesora de Lengua Catalana, pero que conoce sobradamente cómo trabajar con alumnos con necesidades específicas porque, a parte de ser profesora, es mamá de dos niños maravillosos -pronto tres-, y eso hace que tenga un dulzor y una paciencia que maravilla a los alumnos. (Para los legos en la materia, estas PT ocupan una plaza en el departamento de orientación, bien por adjudicación de plazas, bien por comisión de servicios).
Ahora me diréis: ¿Y tú por qué hablas de los pedagogos, si no conoces a ninguno? Craso error. Conozco a demasiados. Fueron los que me querían adoctrinar durante el CAP (ya hablé en otro post de las dos honrosas excepciones) diciéndome que aun 'niño' de quince años que se porte mal le tengo que poner un 'gomet' rojo en la frente. A los psicopedagogos los meto en el mismo saco, porque son iguales o peores.
Entre los que he mencionado y los que he visto de lejos tengo suficiente. Su lema podría ser "consejos vendo que para mí no tengo", quieren enseñarte cómo gestionar una clase de 25 alumnos sin haberse enfrentado nunca a esa situación, o peor aún, quieren tomarte tu clase y te interrumpen constantemente... Y así nos luce el pelo. Y me da igual que me lluevan las críticas, es lo que pienso y lo que he visto, y si alguien me quiere hacer cambiar de opinión, que sepa que el movimiento se demuestra andando.
¿Y los alumnos? Los alumnos son los principales perjudicados por diversos motivos: 1, porque el PT no lleva a cabo su labor, 2, porque el profesor está saturado y tiene que realzar el trabajo de dos personas -insisto en que ése no ha sido nunca mi caso, pero lo he visto en compañeros, y 3, porque no tiene la atención individualizada que se merece. Pongo por caso una dislexia -sí, eso que ahora está tan de moda...-. Todo el mundo diagnostica de dislexia, pero nadie se pone a trabajar para ver si es sólo una falta de hábito de uso de la ortografía o si realmente se trata de ese trastorno. Además, primer error fatal: nadie comunica al alumno y a sus familias que la dislexia se puede mitigar. Y sí, se puede mitigar, aunque ciertos gabinetes privados nunca hablen de ello. Además, alguien con dislexia puede ser muy trabajador -como es el caso de mis alumnos, que son maravillosos y muy cumplidores- y, con su constancia y su capacidad de comprensión llegar a lograr un título universitario. No se trata de cortar las alas de los alumnos, sino de mostrarles cómo expandirlas para volar más alto.
Veamos la siguiente situación, que se produjo ¡EL PRIMER DÍA DE CLASE!:
ALUMNO: Profe, yo tengo dislexia.
YO: Muy bien, ¿y?
ALUMNO: Que lo sepas, porque no puedo estudiar tanto y no voy a aprobar.
YO: ¿Perdón? Mira ALUMNO X, la dislexia se mitiga, es decir, puedes trabajar para que no se note tanto, pero la clave es esa, trabajar. Además, tienes que pensar que tener dislexia no significa no comprender algo. Es completamente distinto. La dislexia sólo tiene que ver con la lectura y con la escritura, pero oralmente, seguro que lo comprendes todo. ¿O no? Ah, y se me olvidaba. Tener dislexia no te exime de tener que hacer lo mismo que hacen los demás, y seré yo, porque soy la profesora ¿verdad?, quien, según crea, te adaptaré los materiales o no. ¿De acuerdo?
ALUMNO: Pero a mí...
YO: Pero a ti, lo que te pasa, es que buscas excusas antes de empezar a estudiar. Yo tendré en cuenta tu dislexia, pero tú tienes que trabajar, estudiar y, sobre todo, esforzarte. Te aseguro que el hecho de que tengas dislexia, si de verdad "te lo curras", no hará que tus notas se resientan lo más mínimo.
Creo que sobran las palabras. A esa personita le habían puesto una barrera mental, que ella había aprovechado para justificar su falta de estudio y otros posibles problemas. ¡Y cómo ha ido mejorando, oigan! Y que conste que soy una persona altamente sensible a los trastornos del lenguaje, en primer lugar porque los he visto en mi familia, en segundo lugar porque los he estudiado y, por último, porque veo el esfuerzo casi sobrehumano que hacen algunos alumnos por mejorar día a día y superarse a sí mismos, aprobar las asignaturas y, sobre todo, veo en ellos la cara de satisfacción cuando presentan un trabajo precioso, aprueban un examen o logran entender algo que, en la escritura, les era incomprensible.
MENOS TONTERÍA Y MÁS TRABAJO. MÁS PROFESORES/MAESTROS Y MENOS CANTAMAÑANAS -tengan la titulación que tengan-.
Otro día os hablo de las ACIs... que también traen tela.
----
Aquí os dejo el blog de un PT que sí que lleva a cabo su trabajo. A las pruebas me remito:
http://pedagogoterapeuta.blogspot.com/
Ha creado un material excelente, muy bien seleccionado y muy bien ordenado. ¡Ojalá cundiera su ejemplo!
¿Por qué hablo hoy de los NESE? Pues porque corrigiendo redacciones estoy viendo que, según sus parámetros, todos mis alumnos lo serían. Hoy en día confundimos la falta de esfuerzo por aprender ortografía con una dislexia, una separación conyugal con un trastorno emocional, y que un niño no tenga una "average intelligence" (lo pongo en inglés, que es menos ofensivo) con un trastorno de aprendizaje. Si todos los niños de padres separados tuvieran un trastorno emocional severo, no ganaríamos para psicólogos -otro día hablaré de esta subespecie, que va de la mano de los pedagogos-. Hay demasiado cuento y demasiado niño consentido al que nunca que han dicho un NO bien rotundo.
Antes de que me lluevan las críticas, me quiero curar en salud diciendo que seguramente son muchos los profesionales que desarrollan con ortodoxia su labor dentro del ámbito de la pedagogía, y me consta que es así, porque conozco algunos; pero, a mi ver, la mayoría de pedagogos no saben muy bien cuál es su función. Yo soy profesora de educación secundaria, por la especialidad de Lengua Castellana y Literatura. Soy docente especializada en mi materia, no en los diferentes tipos de inteligencia, maneras, trastornos, etc. Y aún así, yo, como cualquier compañero, acabamos siendo expertos en toda clase de lides didácticas. No quiero, pues, confundir la pedagogía con la didáctica, porque de la primera sobra, y de la segunda, falta, y mucho.
A lo largo de mi corta experiencia profesional, he tenido a tres PT en clase. Ninguna de ellas era pedagoga de formación, y creo que precisamente por eso todas ellas llevaron/llevan a cabo una labor inmaculada para con los alumnos. Ha sido y sigue siendo un placer coordinarme con ellas, puesto que sí que tanto yo como los alumnos vemos el producto de su trabajo: clases específicas con los alumnos, atenciones especiales, creación de materiales individualizados... Dos de ellas son maestras de lenguas extranjeras (francés e inglés), maestras de formación de antes, de esas a las que da gusto escuchar y a las que da gusto ver cómo trabajan con los alumnos, porque de ellas sí que aprendo, de ellas sí que adquiero nuevas habilidades. La otra PT con la que he trabajado es, de formación, profesora de Lengua Catalana, pero que conoce sobradamente cómo trabajar con alumnos con necesidades específicas porque, a parte de ser profesora, es mamá de dos niños maravillosos -pronto tres-, y eso hace que tenga un dulzor y una paciencia que maravilla a los alumnos. (Para los legos en la materia, estas PT ocupan una plaza en el departamento de orientación, bien por adjudicación de plazas, bien por comisión de servicios).
Ahora me diréis: ¿Y tú por qué hablas de los pedagogos, si no conoces a ninguno? Craso error. Conozco a demasiados. Fueron los que me querían adoctrinar durante el CAP (ya hablé en otro post de las dos honrosas excepciones) diciéndome que aun 'niño' de quince años que se porte mal le tengo que poner un 'gomet' rojo en la frente. A los psicopedagogos los meto en el mismo saco, porque son iguales o peores.
Entre los que he mencionado y los que he visto de lejos tengo suficiente. Su lema podría ser "consejos vendo que para mí no tengo", quieren enseñarte cómo gestionar una clase de 25 alumnos sin haberse enfrentado nunca a esa situación, o peor aún, quieren tomarte tu clase y te interrumpen constantemente... Y así nos luce el pelo. Y me da igual que me lluevan las críticas, es lo que pienso y lo que he visto, y si alguien me quiere hacer cambiar de opinión, que sepa que el movimiento se demuestra andando.
¿Y los alumnos? Los alumnos son los principales perjudicados por diversos motivos: 1, porque el PT no lleva a cabo su labor, 2, porque el profesor está saturado y tiene que realzar el trabajo de dos personas -insisto en que ése no ha sido nunca mi caso, pero lo he visto en compañeros, y 3, porque no tiene la atención individualizada que se merece. Pongo por caso una dislexia -sí, eso que ahora está tan de moda...-. Todo el mundo diagnostica de dislexia, pero nadie se pone a trabajar para ver si es sólo una falta de hábito de uso de la ortografía o si realmente se trata de ese trastorno. Además, primer error fatal: nadie comunica al alumno y a sus familias que la dislexia se puede mitigar. Y sí, se puede mitigar, aunque ciertos gabinetes privados nunca hablen de ello. Además, alguien con dislexia puede ser muy trabajador -como es el caso de mis alumnos, que son maravillosos y muy cumplidores- y, con su constancia y su capacidad de comprensión llegar a lograr un título universitario. No se trata de cortar las alas de los alumnos, sino de mostrarles cómo expandirlas para volar más alto.
Veamos la siguiente situación, que se produjo ¡EL PRIMER DÍA DE CLASE!:
ALUMNO: Profe, yo tengo dislexia.
YO: Muy bien, ¿y?
ALUMNO: Que lo sepas, porque no puedo estudiar tanto y no voy a aprobar.
YO: ¿Perdón? Mira ALUMNO X, la dislexia se mitiga, es decir, puedes trabajar para que no se note tanto, pero la clave es esa, trabajar. Además, tienes que pensar que tener dislexia no significa no comprender algo. Es completamente distinto. La dislexia sólo tiene que ver con la lectura y con la escritura, pero oralmente, seguro que lo comprendes todo. ¿O no? Ah, y se me olvidaba. Tener dislexia no te exime de tener que hacer lo mismo que hacen los demás, y seré yo, porque soy la profesora ¿verdad?, quien, según crea, te adaptaré los materiales o no. ¿De acuerdo?
ALUMNO: Pero a mí...
YO: Pero a ti, lo que te pasa, es que buscas excusas antes de empezar a estudiar. Yo tendré en cuenta tu dislexia, pero tú tienes que trabajar, estudiar y, sobre todo, esforzarte. Te aseguro que el hecho de que tengas dislexia, si de verdad "te lo curras", no hará que tus notas se resientan lo más mínimo.
Creo que sobran las palabras. A esa personita le habían puesto una barrera mental, que ella había aprovechado para justificar su falta de estudio y otros posibles problemas. ¡Y cómo ha ido mejorando, oigan! Y que conste que soy una persona altamente sensible a los trastornos del lenguaje, en primer lugar porque los he visto en mi familia, en segundo lugar porque los he estudiado y, por último, porque veo el esfuerzo casi sobrehumano que hacen algunos alumnos por mejorar día a día y superarse a sí mismos, aprobar las asignaturas y, sobre todo, veo en ellos la cara de satisfacción cuando presentan un trabajo precioso, aprueban un examen o logran entender algo que, en la escritura, les era incomprensible.
MENOS TONTERÍA Y MÁS TRABAJO. MÁS PROFESORES/MAESTROS Y MENOS CANTAMAÑANAS -tengan la titulación que tengan-.
Otro día os hablo de las ACIs... que también traen tela.
----
Aquí os dejo el blog de un PT que sí que lleva a cabo su trabajo. A las pruebas me remito:
http://pedagogoterapeuta.blogspot.com/
Ha creado un material excelente, muy bien seleccionado y muy bien ordenado. ¡Ojalá cundiera su ejemplo!
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