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martes, 8 de noviembre de 2016

El estuche de emergencia

Este año me he dado cuenta no sólo de algo de lo que vengo apercibiéndome desde hace ya un tiempo, como son aquellos alumnos con necesidades económicas severas, sino también de que tenemos un grupo significativo de alumnos que no son lo suficientemente maduros y autónomos como para autogestionarse cosas tan básicas como sus necesidades fisiológicas, cuanto menos para organizarse su material y su trabajo. Antes de que me apedreéis, os diré que hablo de chavales de 11 o 12 años como mínimo, edades en las que creo que esto ya tendría que estar más que superado.

Así pues, cansada de prestarles mi material, he decidido crear un "estuche de emergencia" del que poder tirar sin tener que quedarme yo sin lápiz, bolis o goma. Ya sabéis que el material escolar tiene tendencia a desaparecer y/o volatilizarse...



¿Qué os parece la idea? ¿Cómo lo solucionaríais vosotros para que la falta de material interfiriera lo mínimo posible en vuestra asignatura?

domingo, 19 de abril de 2015

Las aguas vuelven a su cauce. O no.

Últimamente no he tenido demasiado tiempo para escribir y, sinceramente, tampoco he estado muy inspirada. La culpa la tiene el trabajo de mi chico, y no voy a entrar más en ello que me caliento y digo cosas feas que no debería decir una señorita tan fina y educada como yo, me cago en la puta. Básicamente iban a mandarlo a tomar por culo al fin del mundo y al final, por problemas médicos -fácilmente solucionables en un par de meses, no os preocupéis, todo apunta a que se queda en casa. Al menos de momento.

Mientras todo este estrés corría por mis venas, por mi casa y por mi entorno, han pasado muchas cosas en el mundillo educativo: sindicatos cada vez más ineficientes, electoralismo gubernamental y de los partidos de la oposición, habilitación -o no- para impartir materias lingüísticas, pactos de estabilidad... Vayamos por partes.

1. De los sindicatos no voy a hablar porque cada vez que veo a los representantes por la tele me dan arcadas. Así, sin más. Cierto es que algunos pueden salvarse en algún momento, pero hace ya años que dejé de pertenecer a un sindicato porque me di cuenta de que me resultaba más económico leer yo misma los BOE y BOIB y/o pagar un abogado en caso de que fuera necesario -que esperemos que no-. Asco me dan. Si no les conviene a ellos no te ayudan, por mucha cuota que pagues.

2. De los políticos y politicastros que nos acechan cual leones a su presa en este año "multielectoral" tampoco voy a hablar. Se definen por sí solos. Como me llegue una puta carta de campaña o algún panfleto no os digo lo que voy a hacer con él. Semejante gasto de papel me parece ridículo en la era de internet y de las comunicaciones. Y si quiero elegir una papeleta, para eso está la cabina en el colegio electoral, cansinos, no hace falta que me la mandéis a casa.

3. Sobre la habilitación de licenciados en humanidades + B2 para impartir materias lingüísticas sí me voy a pronunciar. En este caso puedo opinar desde las dos partes y, por goleada, ganan filólogos y traductores. Os explico: Soy Licenciada en Filología Hispánica y tengo el C1 de inglés. Aunque puedo mantener largas conversaciones en inglés en cualquier ámbito y registro -con algunos errores, cierto- y hasta pertenezco -desde hace poco- a una asociación de residentes de habla inglesa, considero que un filólogo de la lengua en cuestión (inglés, alemán o francés) o un traductor no sólo está más capacitado para impartir dicha lengua, sino que la conoce con mayor profundidad.

No digo con ello que los de humanidades+B2 no sean estupendos docentes y no realicen su labor con esmero, pero un B2 (Upper-Intermediate, independent user, según el MECR) no supone, ni de lejos, el dominio de una lengua. Conozco a muy buenos profesores con esas características que han impartido inglés sin problemas, sin embargo, son muchos más lo que conozco que, en las mismas condiciones, han tenido severas dificultades que, además, han provocado las quejas de alumnos y padres. No eran malos profesores, pero sí cometían algunos errores lingüísticos que, con ciertos alumnos o a ciertos niveles, son imperdonables. Yo misma este año imparto sólo 3 horas de inglés. No se trata de enseñanza formal, sino de un curso de idiomas A2/B1 dentro de la formación complementaria para adultos. Si bien considero que no tengo ningún problema "lingüístico", debo ser honesta y decir que muchas veces no sé como explicar ciertas estructuras de la lengua o cómo justificar el uso de un verbo y no de otro, por ejemplo. Eso, señores, no me pasa explicando contenido de lengua castellana ni siquiera a nivel universitario.

Muchos de estos profesores (humanidades+B2) esgrimen cuestiones de experiencia o de pedagogía para poder conservar su plaza (no los culpo, tal y como está el mundo laboral hoy en día, y muy especialmente el de la docencia, perder el trabajo es, cuanto menos, una condena al ostracismo). Sin embargo, ese mismo argumento se les puede tornar en su contra si observamos el deplorable nivel de lenguas extranjeras de la mayoría de nuestros alumnos. Alguien podría pensar (nótese el uso del condicional) que este paupérrimo nivel se produce como consecuencia del poco adecuado (nótese que no digo ni bueno ni malo) nivel de sus profesores. Todos sabéis -y el que lo niegue, miente-, que la enseñanza de lenguas extranjeras en el instituto no se caracteriza por ser en grupos pequeños ni por fomentar la lengua oral. Falta de cualificación, acomodación del profesorado, falta de innovación, masificación de las clases, etc., son factores que juegan en nuestra contra.

Pese a que la situación me haya podido beneficiar particularmente en algunas ocasiones, considero que los filólogos y los traductores deben prevalecer por delante de las demás titulaciones. A fin de no herir sensibilidades, me explicaré: Como es evidente que hay falta de filólogos en ciertas lenguas, creo que, a fin de acceder a una plaza, deberían primar estos y los traductores. Luego, al agotarse los titulados, sí se podría proceder a suplir esta carencia con Humanidades+C2 y luego C1. Un B2 me parece totalmente insuficiente. No me juzguéis por ello: Sé que hay personas con un B2 que hablan inglés como si fueran nativos y otras con un C2 que cometen errores básicos y que nos hacen plantearnos que el día del examen tuvieron un golpe de suerte. Igual sucede también con algunos filólogos, por qué no decirlo. Sin irnos al inglés, yo misma me encontré hace unos años que un compañero de departamento, que acababa de aprobar las oposiciones, era incapaz de distinguir un complemento directo pronominalizado en una oración simple. ¡Agüita!

Cierto es que nunca llueve a gusto de todos, pero algún rasero tenemos que poner. Y que no os engañen: Un avanzado 2 de la EOI no es ni un B2+ (que NO existe en el MECR) ni mucho menos un nivel Advanced del British Council. Un B2 es un Upper Intermediate, un C1 es un Advanced y un C2 Proficiency. Nivel este último dificilísimo de conseguir por la maestría del idioma que supone. Yo estoy en ello, pero me quedan unos añitos. Es una cuestión de orgullo. ;) Como ya he dicho, será difícil contentar a todo el profesorado, pero si yo no quiero que alguien de Humanidades con 40 créditos de Hispánicas pueda ocupar mi plaza (cosa que sé que ha sucedido), tampoco quiero yo ocupar la plaza de un compañero de filología inglesa. Aunque si me la ofrecen, la aceptaré. Más cornás da el hambre, y las leyes y las convocatorias no las propongo yo. Triste pero cierto. Lo siento, compañeros. Sé que debería ser ecuánime, pero como ya he dicho, trabajo es trabajo. :( Si os sirve de consuelo, siempre he tenido plazas bajo la función de Lengua Castellana. -- El inglés es la manzana de la discordia.

4. Por lo que al pacto de estabilidad y a su posible cambio se refiere, me remito al párrafo anterior. A unos beneficia, a otros perjudica, pero... ¿quién es el que tiene los arrestos y la ecuanimidad para renunciar a una plaza fija por unos cuantos años? Si estuviera en esa situación, yo, desde luego, querría mantener mi trabajo independientemente de que me desplazaran o me cambiaran de función. Otra vez con el Más cornadas da el hambre. En este mundo, siempre, siempre, para que unos puedan estar bien otros tienen que estar perjudicados, y los gobiernos no parecen hacer nada para solucionarlo, ni en el entorno laboral educativo, ni en el resto de ámbitos, seguramente mucho más trascendentales que el nuestro.

La verdad es que estoy que muerdo. Menos mal que creo que mi chico ya está vacunado de la rabia. ;)

viernes, 27 de febrero de 2015

¡Aló, presidente!

Realmente quería titular el post "Tengo una carta para usted", pero ahora que los populismos venezolanos están tan de moda he decidido encabezar así esta entrada y dedicársela -no sé si afectuosamente- a José Ramón Bauzá, el presidente de mi comunidad autónoma. Así pues, como dijo Jack el Destripador, voy a ir por partes.

¿POR QUÉ ESCRIBO EL POST?

1. Porque me he cruzado con el Sr. Bauzá varias veces en alguno de los aeropuertos de las islas e incluso un día estuve sentada a su lado en el avión. No sólo no fue capaz de dirigirme la palabra sino que ni siquiera se digno a devolverme mi más que educado y sonriente "Buenos días". Eso puede deberse a dos motivos: 1. No ha venido a mis clases. 2. No conoció la chola de mi madre cuando pequeño. ¡Educación ante todo, please!

La chola de mi madre no era tan estilosa, pero ésta es la primera que he encontrado en Google.

2. Porque parece que los profesores le damos alergia. ¡Incluso los de Lengua Castellana! Inaudito, señor presidente, inaudito...

3. Porque uno de esos días en que nos cruzamos en el aeropuerto "se me escapó". No dudo de lo apretado de su agenda, peeeeeero, votante o no, soy una de los ciudadanos a los que él representa. En honor a la verdad, he de decir que la anterior consellera, Juana María Camps, sí dio la cara. Lo podéis leer aquí.

4. Porque soy una interinucha que poco tiene que perder al decir lo que piensa.

5. Porque considero que todas las cosas se pueden hablar y debatir dentro de un marco de respeto y buena voluntad y siempre, siempre, teniendo en cuenta la legalidad vigente.

6. Porque no represento a ningún colectivo y, a la vez, represento a muchos: docentes de la enseñanza pública, mujeres (no públicas, mentes sucias), jóvenes en precariedad laboral, paciente de la sanidad pública, alumna de un centro público, usuaria del transporte público, etc.

7. Porque el Sr. Presidente se ha ofrecido a que los ciudadanos se pongan en contacto con él. No quiero pensar que esto se debe a que hay unas elecciones a la vuelta de la esquina; prefiero creer que se debe a un cambio en el talante del Sr. Bauzá.



Y AQUÍ MI CARTA DE AMOR AL PRESIDENT DE LA CAIB:

Apreciado Sr. Bauzá:

Soy Isabel Pascual y actualmente trabajo como profesora de Lengua Castellana a media jornada en el CEPA Mancomunitat des Pla de Vilafranca de Bonany. Un día, si quiere, quedamos y le hablo de la importancia de las escuelas de adultos rurales, pero no es éste el asunto principal que ahora me ocupa. Le escribo para comentarle ciertas situaciones que a usted tal vez le pasen desapercibidas, ya sea porque éstas acaecen en los pueblos -territorio hostil para cualquier persona de Palma o de su área metropolitana- o porque se trata de problemas que sólo atañen a la clase trabajadora (o no trabajadora, tal y como van las cosas). Voy a intentar ceñirme a un párrafo por asunto, como si fuera usted uno de mis alumnos y tuviéramos que hacer el repaso de todo lo que entra a un examen. Encabezaré cada uno de ellos con su tema.

LENGUA. Si es usted buen observador, se habrá percatado de que me dirijo a usted en castellano. No sólo lo hago porque es la lengua habitual de mi blog, la lengua en/de la que imparto clases y la lengua en la que aprendí a hablar, sino porque intuyo -sólo intuyo- que usted la prefiere en la comunicación. Además, quiero obviar las diferentes maneras de designar la lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tan propia y tan nuestra que la llamamos mallorquín, menorquín o ibicenco. Como filóloga -hispánica- le ruego, le suplico, le imploro, que deje de hablar de lenguas, de gramáticas y de cualesquiera salvajadas que a este respecto se le ocurran a cualquier político. Nos harían un enorme favor, a nosotros y a nuestra disciplina, que tan maltrecha está.

SOCIEDAD. Lo primero para conocer una sociedad es observarla, hablar con ella, ver cuáles son sus costumbres, cuál es su potencial y cuáles son sus necesidades, para poder satisfacerlas a la mayor brevedad. Me alegro de que se muestre más receptivo a los ciudadanos de las islas. Aunque lo más probable es que usted no vaya a ser el receptor de esta misiva, me alegro profundamente de ello, con el corazón en la mano se lo digo, créame. Si me acepta un consejo de pardilla inexperta, respete a sus conciudadanos. Respete la cultura propia y no la folklorice. Respete la lengua propia y no se empeñe en fragmentarla -usted hable como le dé la gana, contra eso no tengo nada que decir-. Respete a los habitantes de las islas y muéstrese empático con las situaciones que muchos se ven forzados a vivir. A fin de cuentas, a nadie le gusta subsistir gracias a la caridad.

MOVILIDAD. El transporte público se debería fomentar sobremanera. No sólo se deben abaratar sus costes drásticamente, sino que también se debe mejorar su funcionamiento: horarios, fiabilidad, creación de empleos, seguridad, bonos, etc. Por poner un ejemplo, SFM no se caracteriza por su eficiencia y pierde pasajeros día a día. Ir de Alcudia a Palma me sale más económico -y rápido- en coche que en autobús. El tren Sa Pobla-Palma es también carísimo y muy incómodo, ¿8€ ida y vuelta y encima tener que cambiar de tren y ahora hacer también el paripé del bus hasta Muro? Es algo ilógico. De los vuelos interislas no hablamos, ¿verdad? Más y más económicos.

SANIDAD. Creo que he tenido la maravillosa suerte de contar siempre con magníficos profesionales de atención primaria, como la Dra. Outeiral o el Dr. Siquier, o Dª Elena Malillos, la enfermera que logró que yo ganara en salud -y en felicidad-. Vale la pena nombrarlos, porque muchas veces nos olvidamos de ellos. El trato recibido tanto por ellos como por los profesionales de distintas especialidades tanto en el HGMO como en el HCIN ha sido fabuloso pese a las condiciones en las que muchas veces trabajan. La situación de estrés a la que se ven sometidos nuestros profesionales sanitarios es totalmente contraproducente para con los pacientes: saturación de pacientes y de horarios, listas de espera interminables, equipos insuficientes, etc. Mejore la situación de médicos, enfermeros, auxiliares, celadores, administrativos, etc., y mejorará todo el sistema. Dótelos de lo que necesitan -como más personal, tal vez- y, además, se acabarán las listas de espera. No olvide Menorca e Ibiza, que carecen de muchas especialidades y servicios y dependen, para casi todo lo importante, de los hospitales de Mallorca.

EMPLEO. Vivimos en una comunidad estacional. Lo sé. Pero formo parte de ese colectivo de jóvenes que, si no ve mejores perspectivas, tendrá que emigrar. A Dios gracias, sé inglés y alemán, pero yo estudié con beca -algo que pronto pasará a la historia- y quiero que mi potencial se quede en mi país, a poder ser en mi comunidad. Creo que tanto yo como toda mi generación tenemos muchos para dar; nuestra contribución es esencial para el desarrollo de nuestra sociedad. Por otra parte, es del todo intolerable que haya familias completas en paro y que, además, se vean obligadas a subsistir con 400 euros al mes. Los mayores de 50/55 años también son otro grupo de riesgo: ¿A dónde se va su experiencia? ¿Acaso, siendo aún jóvenes, ya no se les valora? No quieren ayudas, quieren trabajar.

TERRITORIO. Vivimos en islas. Reducidas. Rodeadas de mar. Que viven de su sol y de sus playas. No permita que las destrocen. Carreteras, rotondas, hoteles, parques acuáticos... dejan cicatrices imposibles de borrar. Soy consciente de que se deben hacer mejoras, y de que éstas revierten en la comodidad y la seguridad de los ciudadanos, pero no veo por qué una cosa debe estar reñida con la otra. Cuidado, además, con las megaestructuras. Algo que se antoja grandioso no es siempre lo que parece. Además, creo que los turistas que vienen quieren ver nuestra naturaleza, nuestras playas, paisajes mediterráneos, no moles de cemento. De la "euromerda" prefiero no hablar. De Es Milà mejor tampoco hablo.

Los turistas quieren ver esto. AUCANADA
No esto. MENORCA

EDUCACIÓN. Tranquilo, presidente, no le voy a hablar del TIL ni de la LOMCE, puesto que ello me daría para varias tesis doctorales y otros tantos tratados sobre legislación educativa. Le voy a hablar de lo que me encuentro en clase. ¿Qué se supone que tengo que hacer con los alumnos con dificultades si el gobierno no me da ni la formación ni los medios para ayudarle en su proceso de aprendizaje? Yo se lo digo: soy autodidacta, hago más horas que un reloj y rezo para que alguna de mis intervenciones funcione y ese muchacho o muchacha aprenda algo tras haber pasado un curso conmigo. Me conformo con poco: Me basta que aprendan a decir "Buenos días", "Por favor" y "Gracias". Si además sonríen, ya entro en éxtasis. Creo que una clase con 10 alumnos está desaprovechada, pero con 30 está saturada. ¿Y si lo dejamos en 20? Por otra parte, hay otras clases en las que se precisan grupos pequeños para facilitar la implicación del alumnado, es el caso de la Diversificación Curricular o la ESPA (adultos). Tenga en cuenta que muchos de mis alumnos vienen del fracaso escolar. Meterlos en aulas masificadas por culpa de los recortes sólo va a provocar que vuelvan a fracasar. El trato cercano y personalizado es la clave. Necesitamos los medios y el tiempo, sobre todo el tiempo, especialmente en los institutos. Sobre este tema también podríamos hablar durante horas. Si quiere, pásese un martes por la mañana por el CEPA Mancomunitat des Pla, un centro modélico -a mi juicio-, y lo hablamos. O mejor, vaya a algunos institutos de Menorca y vea el frío que pasan. O acérquese a Ibiza y vea lo que es la masificación de las aulas. O pregúntele a jefes estudio y a policías tutores lo que de verdad supone un problema en nuestros centros. Como diría alguno de mis alumnos: ¡Fliparías!

Soy consciente de que me dejo muchas cosas en el tintero, pero tampoco era mi intención atosigarle con todos los aspectos con los que tiene que lidiar como presidente de una de las comunidades autónomas más ricas y expoliadas, y empobrecidas, y con más desigualdad de España. Sin más, agradeciéndole su tiempo, me gustaría que tomara el consideración algunas de las situaciones que he sacado a colación en mi carta para que, al menos, podamos mejorar la vida de alguno de nuestros conciudadanos, aunque sea uno solo.

Atentamente,

Isabel.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Un buen momento para plantearse ayudar

Yo no soy muy amiga de grandes maratones solidarios ni de galas benéficas. Creo más en el trabajo reglado y estructurado en pro de un objetivo (pese a que considero que cualquier iniciativa es loable y digna de recibir todo nuestro apoyo). Siempre he pensado que "zapatero, a tus zapatos", así que si los docentes lleváramos las riendas de la educación, los médicos y enfermeros las de sanidad, los jueces y fiscales las de justicia, los ingenieros las de fomento y así sucesivamente, tal vez, y sólo tal vez, las cosas nos irían mucho mejor.

Hace poco más de un mes recibí una emotiva llamada de Médicos Sin Fronteras. En ella preguntaban por la persona que mandaba periódicamente SMS de colaboración. Me quedé perpleja cuando el operador me indicó en qué campañas había colaborado a través de algo tan simple como un mensaje de texto. ¡Hasta nos echamos unas risas! A parte de comentar cómo -de mal- está el mundo, me encomió a colaborar con ellos de una manera más significativa. Mi intención era hacer un donativo puntual, pero cambié de opinión y me hice socia por la simbólica cantidad de 6 euros al mes, que en mi economía de profe interina a media jornada no se nota mucho. Os parecerá poco, pero por poco que sea, yo creo que algo es.

Lo importante no radica en la cantidad, sino en el hecho. Me consta que muchas de mis amigas -y amigos- colaboran con ONGs de comercio justo, educativas, sanitarias, con el banco de alimentos, con comedores sociales... Incluso algunas -y algunos- han hecho los bártulos y han partido a lugares como Guatemala, Perú o Kenia. Si queréis colaborar con pequeños gestos y ahora no se os ocurre ninguno, pasad por este post de Women on Blog.

Si no sabéis qué regalarle a algún familiar o amigo, queréis ser solidarios en un amigo invisible o, simplemente, queréis sentiros realizados con un pequeño gesto, haceros socios de una ONG. ¿Que no lo veis claro? Conocedlas, leed sus páginas web, mirad cómo trabajan y qué tipo de labor desempeñan. Seguro que hay alguna con la que os sintáis identificados. En mi caso, me he decantado por Médicos Sin Fronteras, pese a que hay muchas otras con las que me apetecería colaborar -aunque mi ajustada economía no me permite llegar a todo-.

Mi carné de socia

¿Por qué Médicos Sin Fronteras?

1. En primer lugar me decanté por una colaboración más comprometida con ellos porque siempre que hacían campañas publicitarias pidiendo nuestra ayuda frente a alguna epidemia o emergencia humanitaria colaboraba con ellos mandando un SMS.

2. Acuden donde es preciso, sin implicaciones políticas.

3. Las personas que trabajan con ellos lo hacen contratadas para un cierto período de tiempo, lo que les da estabilidad y protección. Aunque considero que el voluntariado es muy valioso, ante ciertas situaciones es preferible la actuación de profesionales formados que desempeñen su labor de una manera más o menos extendida en el tiempo.

4. Porque creo que la sanidad es universal, y considero que cada uno debe tener derecho a ella plenamente en su lugar de origen y, desgraciadamente, también en el lugar en el que se haya tenido que refugiar huyendo de una guerra.

5. Porque muestran sus cuentas.

6. Porque no funcionan con donaciones materiales. Aunque os parezca contradictorio, sí, lo considero un punto a favor. Ellos adquieren lo que precisan para cada una de sus misiones, de este modo se aseguran de amortizar todo el material y de que éste se adapta plenamente a sus necesidades.

7. Porque en España también muere gente de tuberculosis, de sarampión o de varicela bien por no estar correctamente inmunizados con vacunación, bien por falta de atención sanitaria. Sólo con una buena salud se puede comenzar una nueva vida o se puede retomar la que parecía haberse perdido.

8. Porque es una organización que tiene sede en muchísimos países.

9. Porque tal vez mañana seamos nosotros quienes precisemos ayuda humanitaria.

10. Porque me hace feliz.

MSF en Twitter - @MSF_espana

¡Por unas Navidades responsables y solidarias!


miércoles, 19 de noviembre de 2014

A vueltas con la doble insularidad... y los monopolios.

Hoy, una vez más, me solidarizo con quienes padecen la doble insularidad. En este caso le ha vuelto a tocar a Menorca, y la verdad, no sólo estoy indignada por los precios abusivos, sino por la falta de empatía de ciertos peninsulares. No entraré aquí a juzgar la lacra del déficit fiscal de Baleares, y tampoco voy a hablar mucho más. Os voy a copiar la publicación de Facebook (puesto que está colocada de manera abierta) y toda la retahíla de comentarios que se ha generado (puesto que quienes comentan lo hacen en una página pública). Juzgad vosotros mismos.

A fin de no saturar el blog, os enlazo a los comentarios de la foto de Faceboo, pues no tienen despercidio. Para leerlos, pinchad aquí: LA FOTO DE LA DISCORDIA.

He revisado los precios para otras fechas cercanas a la Navidad para un MAH-BCN-MAH (para comprobar con mis propios ojos si esto era cierto), y con horarios dignos no te escapas de los 100 euros. Adaptándote bajas unos 10 eurillos, que algo es algo, y eso seleccionando siempre la tarifa sin equipaje. Si queréis facturar una maleta subimos a 120 o 150 eur, y eso saliendo dos días antes y regresando un día después, con lo que puede haber personas que pierdan días de trabajo y tal.

sábado, 22 de marzo de 2014

Supercursos de superformación del superprofesorado

Porque en el CEPA Joan Mir i Mir somos así: súper. :D

Éste ha sido el primer año de CEPA en el que me he podido librar de hacer cursos de centro un tanto absurdos, insulsos e inútiles (léase todo lo que tiene que ver con TIC -si cada uno se pusiera un poquito y fuera un poco más autodidácta, otro gallo cantaría-, competencias básicas y su puta madre o aprendizaje colaborativo, sobre el cual hablamos mucho y trabajamos poco, yo la primera).

Este año participo en algo que sería... no sé como llamarlo... ¿Clases de inglés? No... no son clases de inglés... ¿Tertulia en inglés? Tampoco. ¿TIL? Bueno, la cosa es que seis desertores del claustro nos hemos aliado en pos del B2 que nos solicita nuestra tan amada consellera para reciclarnos en el idioma de Shakespeare. A la mierda Shakespeare. Shakespeare es una mierda, para mí el inglés es el idioma de Dickens, de las hermanas Brontë o de Hemingway.

Al lío, que me pierdo. La cuestión es que de los 6, 3 ya tenemos el B2, unos desde hace porrocientos años, otros de hace menos, pero bueno, siempre va bien refrescar vocabulario, gramática y, sobre todo, hablar. Si una lengua no se usa con asiduidad se pierde, o se va perdiendo, porque ya se sabe eso que se dice que "quien tuvo, retuvo".

Pues bien, las sesiones las hemos dividido y a todos nos ha tocado preparar 1 y media. Sí, media. Aquí os pongo las que yo he preparado. La de "fashion", o moda, para los que no ven Sexo en Nueva York, la hice yo solita, pero para hacer la de comida y restaurantes (si es que esto del morapio es todo un vicio...) trabajé con Biel Calvó, un puterino de sustitución compañero mío que también es profesor interino, ingeniero agrónomo para más señas.

Por si vosotros os estáis preparando el B2 de inglés, aquí os dejamos el enlace de Slideshare para que os podáis descargar estos dos cuadernillos, que cuentan con un solucionario al final y las fuentes y los recursos bibliográficos de los cuales hemos sacado los materiales.






miércoles, 12 de febrero de 2014

La importancia de compartir materiales (y de tirar cosas desfasadas)

Cuando trabajaba en el Cap de Llevant un compañero de Tecnología dijo una gran frase: Si cada profesor compartiera aunque fuera sólo un material de creación propia, probablemente tendríamos la mayor base de datos del mundo. Pero aquí estamos, tirando de fotocopias obsoletas en las que aún aparecen los nueve planetas o que incluso ya amarillean y se resquebrajan al tocarlas.

Vosotros me diréis que la B y la V siguen siendo las mismas, y que el trabajo de cada profesor en clase es lo importante. Cierto. Lleváis razón. Además, tener unos materiales de base siempre es algo práctico y cómodo, aunque no me negaréis que es aburridísimo usar los mismos año tras año, sin cambiar siquiera una coma. El hastío en estado puro.

Por otra parte, existe también cierto celo a compartir. Entiendo que a veces nuestros materiales forman parte de una programación que posteriormente podemos presentar a oposiciones, pero qué queréis que os diga... ¿Qué hay de malo en que dos o veinte personas usen los mismos materiales? ¿Acaso no se usa el mismo libro en diferentes centro y por multitud de profesores? ¿No es diferente el enfoque de todas y cada una de esas clases? Hablamos a los alumnos de compartir, pero nosotros no predicamos con el ejemplo. Considero que eso nos enriquece aunque, eso sí, no debemos olvidarnos de citar la fuente, que somos muy listos, y luego nos apropiamos de lo que no es nuestro. Compartir, ¡sí, siempre! Pero citando la autoría. Citando al autor o la fuente no solamente hacemos honor a la verdad, sino que además mostramos nuestra honestidad ante alumnos, compañeros y, si fuera el caso, un tribunal de oposiciones (espero, por el bien de la educación en general y por el mío propio, que los miembros de los tribunales también estén a favor de compartir materiales y de usar materiales de compañeros).

Yo, por mi parte, contribuyo a nuestra "base de datos docente" con documentos y diapositivas que cuelgo en Slideshare, donde hasta el mes pasado había recibido la nada desdeñable cantidad de 10.000 visitas y porrocientas descargas de mis documentos. Si puedo ayudar en algo a un compañero y mis materiales pueden servir para que haga un poco de copy-paste de aquí y de allí, ¡genial! Y si me pueden ayudar a mí ¡mucho mejor!

Otras maneras de compartir son Google Drive, Google Sites, Dropbox o Calaméo, esta última muy usada por Es racó des PT, una web fabulosa en la que encontraréis un montón de recursos tanto para primaria como para secundaria, eso sí, especializados en adaptaciones.

Luego diréis: "Ya, pero es que cada uno tiene su estilo" o "Yo no comparto esa postura" o mil chorradas más. ¡Y qué más da! Al menos ya tenéis -tenemos- un punto de apoyo para empezar materiales nuevos o vemos nuevas maneras de enseñar en las que nunca habríamos caído y que tal vez sean mucho mejores para facilitar el aprendizaje de nuestros alumnos. No estoy diciendo que se tenga que usar el 100% de un material, ni que lo tengamos que sacar todo de la red, ni que los libros de hace 30 años no sean buenos. No, no estoy diciendo eso. Lo que trato de transmitir es que todas estas fuentes son un punto de partida valiosísimo sobre el que trabajar. ¿No creéis?

Y por el amor de Dios, almas en pena, haced el favor de tirar los materiales obsoletos y desfasados (de qué me sirve una noticia de los años ochenta si ya ha perdido su actualidad -hablo de lengua-), que acabáis acumulando fotocopias que nunca volveréis a usar y eso echa un tufillo a Diógenes que da miedo. Y ocupáis espacio. Eso me molesta especialmente si se ocupa mi espacio. Más aún si no se me pide permiso. Y todavía más si no se lee el cartelaco de "CASTELLANO" (una vez más, to whom it may concern). Reciclad el papel -o mejor, haced sólo las copias justas y necesarias-, ordenad vuestras cosas, revisad materiales antiguos y seleccionad los que aún son válidos y tirad los demás, conservad las cosas en formato digital, en vuestro PC o en la nube, pero por el amor de Dios, no saquéis fotocopias amarillentas hechas de recorta-pega de hace 20 años ni lleguéis al límite del síndrome de Diógenes, que nos conocemos.

Para que os hagáis una idea de cómo queda, os pongo uno de mis materiales colgados en Slideshare. Se trata de una actividad sobre la publicidad subliminal dirigida a adultos (o a adolescentes guarrillos en plena efervescencia hormonal).




miércoles, 18 de diciembre de 2013

Creaciones cumpleañiles

Esta deliciosa tarta de zanahoria rellena de crema de chocolate blanco y decorada con fondant será lo que degusten mis compañeros del CEPA para celebrar mi cumple. ¿Qué os parece?





jueves, 12 de diciembre de 2013

¡Últimas noticias!

Sí, people de estos lares... He andado un poco perdida, pero la razón no ha sido otra que la edición de la revista que han elaborado los alumnos del CEPA Joan Mir i Mir. Aquí tenéis su obra. Merece la pena que la leáis, porque han hecho unos trabajos preciosos.


miércoles, 20 de noviembre de 2013

Conductora novel

¿Os he contado ya que aprobé el carné de coche? No es por nada, pero hice un examen impecable: ¡La hoja estaba en blanco! ¡Completamente! Mi estreno como conductora sola ha sido este fin de semana, con lluvia, en plena vía de cintura de Palma. Not bad at all!

Este llavero tan cuco me lo regaló una antigua alumna el mismo día que aprobé. :D


lunes, 17 de junio de 2013

Ordenadores que...

Ordenadores que...

-Se ponen en huelga indefinida no convocada.
-Te boicotean que puedas poner las notas.
-Te impiden actualizar el blog.
-Sólo funcionan cuando se bajan de aviones alemanes.
-Hacen que gastes aceleradamente el consumo de datos de tu tarifa de móvil.
-Te impiden llegar a tus documentos y archivos (vivan las copias en los discos duros externos y el Dropbox).
-Actualmente sólo son un mueble inútil más.
-Deciden no encenderse cuando el técnico está lejos.

Vamos, lo que viene siendo un ordenador hijo de puta, con todas las letras.

martes, 21 de mayo de 2013

Amar en tiempos revueltos style

No, amigos, no os voy hablar de una de mis series favoritas, que también, hoy os voy a hablar de cómo me las apaño en Ibiza. Si alguien ha decidido venir a la isla en verano -o sus proximidades- sabrá que es un lugar carísimo. Pero caro caro. Muy caro. Extremadamente caro. Por poneros un ejemplo, ya no quedaban minipisos de una habitación a 500 euros -que para una habitación ya me parece una barbaridad-, y por el último al que llamé ya me pidieron 800, más luz y agua. Total, 800 euracos por un cuchitril de una habitación. Inadmisible. Bueno, si tú me dices que tiene vistas al mar a la puesta de sol en Sant Antoni, y es un minipiso de pero nuevo y de superlujo, pues oye, una se lo piensa, pero no, no hablamos de esto, hablamos de una cosa más bien normalita.

Ser profesora y decir que te vas en junio no arregla nada, ni siquiera sirve para decirles que los meses fuertes pueden seguir cobrando un pastizal a los italianos que accedan a pagarlo. Descartada la opción de una vivienda al uso, y comparando los precios con los de cualquier hotelito de 2 o 3 estrellas cercano al centro (un punto a favor de Sant Antoni es que tiene muchísimos tipos de alojamiento), me salía mucho más a cuenta la vida de hotel. Por su proximidad, por sus referencias, por su limpieza y porque son muy majos, me decanté por el Hostal Tarba, que os recomiendo si deseáis venir un fin de semana a Ibiza. A parte de que está muy cerca del instituto, es un lugar más que decente para vivir. Además, sólo es para dos meses, incluso menos, así que una se apaña como puede. Para un curso completo, y con las vacas flacas del invierno para los propietarios de pisos, otro gallo nos hubiera cantado.

Como en cualquier hotel, en este caso de dos estrellas, la habitación no tiene cocina -ni neverita- ni lavadora, pero mi instinto de supervivencia y mi kettle, junto con una amplia terraza, han ayudado a paliar la situación. Obviamente las sábanas y las toallas me las ponen ellos, así que las cosas grandes no las tengo que lavar, y aprovecho para lavar los vaqueros y demás cuando voy a Mallorca, que es muy frecuentemente. Problema de lavandería solucionado. Por lo que a la comida se refiere... pues una se apaña. Es cierto que en Mallorca tengo 2 fogones eléctricos y un microondas viejito que me iría muy bien, pero para tan poco tiempo paso de tanto trajín. Kettle al canto, leche al baño maría o leche en polvo, cafés y tés, purés al baño maría, sopinstant, ensaladas, ensaladas de rúcula, queso, quelitas y fruta. Éste es mi menú. Además, si me apetece algo especial, en la sala de profes hay microondas, así que mal menor, pero vamos, que esa es una opción muy remota. ¿Qué os parece?

Ya podéis ver que mi vida se asemeja mucho a la de la que se muestra en la pensión de Amar (con huevos revueltos o para siempre, como queráis) en las sobremesas de Antena 3, y además el hostal tiene una terraza y una piscina que son una gozada -para corregir-, y a parte de una carta a precios asequibles también tienen un menú diario, del que tiro cuando no he ido a hacer la compra o cuando me apetece ser un poco señora. Otro puntazo del hotel son sus desayunos: por 3'50 tienes café con leche, cruasán y zumo de naranja, ideal para los fines de semana. ¡Los cruasanes están riquísimos!

¿Que no os apetece esto? Pues tiráis del bar del instituto. En el Quartó de Portmany tenemos una cafetería genial, con pizzas, tostadas de queso, bocadillos, unos cafés deliciosos, mil y una guarrerías, zumitos de naranja naturales, diferentes tipos de zumos embotellados, napolitanas... Y dos hornitos para que siempre que quieras te puedas tomar las tostadas o la bollería calentitos, sin que se reblandezcan en el microondas. Si ninguna de las tres opciones os motiva, siempre podéis tirar de restaurantes, aunque por menos de 15 euros dudo que comáis, aquí en Ibiza. Bueno, siempre os quedan el Burguer King, el McDonald's y el KFC.

Bonus track

Me he comprado una preciosa tacita decorada con cupcakes para tomarme la leche por las mañanas, porque ya que es leche en polvo desnatada Sveltesse (de Nestlé), al menos que el recipiente tenga consistencia. Os informo de que era de las más caras y valía 1'50. :D Postguerra style.

Mi taza y mi leche en polvo. También tengo minibricks de leche de la normal.





miércoles, 30 de enero de 2013

Lengua, atención a la diversidad y TIC

Tal vez algunos de vosotros recordéis que hace un tiempo os pedí que me hicierais el favor de rellenar un formulario on-line para poder llevar a cabo un artículo de blog un tanto polémico. Pues bien, el momento ha llegador, pero he procurado ser bastante neutra. Siento decepcionaros, aunque agradezco vuestra colaboración con todo mi corazón (y fíjate, tiene rima interna).

El cuestionario, cuyo título es el mismo que el de este post, lo podéis encontrar aquí, y se enmarcaba dentro de una actividad de un curso de formación a distancia de la Conselleria. Ahora, sin más dilación, paso a comentaros las conclusiones que saco de todo ello, no sin antes comentar que 26 voluntarios han colaborado con este miniproyecto desinteresamente. 

Pincha sobre las imágenes y las verás ampliadas,
una por una o como una secuencia de diapositivas.


Tanto el nombre de la persona que realizaba el cuestionario como el del centro de trabajo eran de aportación voluntaria, así que, aunque no los tenemos todos, sí os puedo decir que predominan los docentes de Menorca y de Ibiza y que también participaron algunos profesionales en paro (como mi menda lerenda). La mayoría de los cooperantes pertenecen al ámbito de la educación pública, aunque también han colaborado docentes de diferentes etapas de la educación concertada y privada. Siguiendo en esta línea, cabe destacar que, después de los funcionarios del cuerpo de profesores de educación secundaria, el grupo más numeroso está compuesto por profesores en paro, seguidos de interinos sustitutos y de vacante, como podéis observar en el gráfico.

Situación administrativa

Por especialidades, prácticamente la mitad de los voluntarios que elaboraron el cuestionario pertenecen a las áreas de lengua o son profesionales de audición y lenguaje; algo que podemos deducir de esto es que, a veces, muchos profesionales cuyo foco de atención/estudio no es la lengua abandonan este aspecto a la hora de planificar, impartir o valorar sus clases y sus medidas de atención a la diversidad en aspectos de lengua. El 81% lo constituyen personas entre 26 y 35 años, hecho que nos hace pensar que es el grupo que más se preocupa por su formación y por colaborar en proyectos novedosos, como este blog :) Cuatro personas pertenecían al grupo de 36-45 años y solamente una al que compredía las edades entre los 46 y los 55. 

Especialidades

Un rasgo muy preocupante es que más del 70% de los docentes afirman que su relación con las TIC durante su formación académica fue escasa o nula. Esto pone en el punto de mira a los gurús de la pedagogía que se empeñan en impartir el Mastercap aun a sabiendas de que están dando soluciones caducas a problemas que no son los que un profesor se encuentra en una clase real, tal vez porque precisamente ellos nunca se han alejado del entorno universitario. Ojo, aquí no ataco a aquellos que desempeñan su labor con diligencia en diferentes centros y que tratan día a día con alumnos, que estamos todos muy susceptibles, y hay que desgranar el trigo de la paja. En todas las especialidades, empezando por la mía. Eso sí, no me resulta de recibo que se vanaglorien de currículums, de unidades didácticas y de pepinillos en vinagre cuando no se dignan en trabajar y enseñar las diferentes aplicaciones didácticas que se pueden llevar a cabo don TIC en las diferentes especialidades y etapas. 

Relación con las TIC durante la formación académica

También preocupa el hecho de que un 40% del profesorado nunca ha llevado a cabo formación específica sobre la atención a la diversidad. Me parece un número muy elevado si tenemos en cuenta lo variopintas que son las clases hoy en día, tanto en la enseñanza pública como en la concertada. Por contra, sí que me sorprende que 9 de cada 10 profesores sí han llevado a cabo actividades formativas acerca del uso de las TIC. Vamos avanzando, aunque sea tecnológicamente, pese a que lo ideal sería una formación y un reciclaje integral que atendiera a las necesidades de nuestros alumnos. 

Por lo que a la familiarización con las dificultades específicas de apredizaje relacionadas con aspectos lingüísticos, un tercio de los docentes afirman estar poco o nada familiarizados con ellas. Esta cifra presenta cierto grado de correlación con la de las especialidades impartidas, pese a que no es determinante. Aun así, parece obligatorio preguntarnos si estos docentes intentan paliar estas deficiencias, es decir, del mismo modo que uno intenta empaparse de nuevas tecnologías para no quedar rezagado con respecto a sus alumnos o a otros compañeros, ¿se preocupará el docente medio de formarse para evitar que una DEA lingüística sea un impedimento en el aprendizaje de cualquier alumno? Si seguimos con este apartado de conocimientos y formación del docente nos encontramos con que dos tercios del colectivo participante en la encuesta no conoce ninguna herramienta TIC para hacer adaptaciones en su asignatura. ¿Desconocimiento, falta de reciclaje, falta de propaganda por parte de las empresas, falta de formación por parte de la consejería? La red es un recurso inagotable de materiales didácticos de cualquier índole. Si bien a veces la búsqueda es tediosa, a buen seguro siempre hay un material bueno para una situación concreta. Y si no, ¿por qué no somos nosotros los primeros en crearlo y compartirlo? El 38% que respondió afirmativamente a esta cuestión citan actividades de JClic, recursos de XTec, programas que leen los textos directamente, recursos de páginas institucionales como la del MEC, CMaps, uso activo de la PDI, uso de fuentes concretas específicas para alumnos con dislexia (Opendyslex, Sassoon, Verdana...), Moodle...

Pese a las cifras citadas anteriormente, todos los profesionales coinciden en señalar que las TIC podrían facilitar el aprendizaje de los alumnos dislexicos (principal DEA relacionada con aspectos lingüísticos). Esta revelación nos muestra que, si bien puedan poseer una formación deficiente o parcial, todos los docentes, al 100%, son conscientes de la importancia de las TIC para mejorar el aprendizaje de todos los alumnos en general y de aquellos con dislexia en particular. La cifra vuelve a rebajarse a la mitad por lo que a las adaptaciones que única y exclusivamente lingüísticas se refiere. Esto puede deberse a varios factores, entre ellos el cariz experimental de una asignatura concreta o el hecho de que se trate de una adaptación que aborda diferentes aspectos. Esta pregunta debería ser perfilada y acotada en cuestionarios posteriores. 

La cifra también está al 50% por lo que a la coordinación entre docentes se refiere. En la pregunta se explicitaba que las coordinaciones debían ser por lo que a aspectos relativos a la adaptación y al uso de las mismas TIC se refiere, puesto que desde Diario de una profesora interina creemos (y digo creemos, porque recibo muchas ideas y reflexiones de muchos compañeros, que considero de mi equipo) que unificar acciones, materiales, etc. redunda en un gran beneficio para el alumno. Es decir, pese a que es bueno que un alumno sea multidisciplinar en todos los aspectos, a veces se hace necesario pautarlo y guiarlo de una manera muy marcada para que pueda llevar a cabo un aprendizaje de éxito. Usar menos recursos -o los mismos recursos en diferentes asignaturas, como CMapTools- no implica que el alumno vaya a aprender menos, sino que aprenderá de la misma manera en todas las áreas para que así adquiera un hábito de estudio y de trabajo con el que sentirse a gusto. La mayoría de comentarios a esta pregunta giran en torno a la coordinación entre los diferentes departamentos y los diferentes profesionales (DO, PT, AL, profesores de lenguas, profesores de otras áreas, tutores, familias...) a fin de saber qué hay que pedirle específicamente al alumno. 

Para finalizar el cuestionario, se pedía a los voluntarios que dieran su opinión sobre lo que creen que representa el uso de las TIC/TAC hoy en día, y podían elegir entre ocho opiniones que, a nuestro juicio, ejemplifican bastante bien los comentarios que se oyen en las salas de profesores de muchos centros. A saber: 

  • Están sobrevaloradas. Se habla mucho de ellas pero es muy difícil aplicarlas a una sesión lectiva.
  • No se usan como toca por falta de formación.
  • No se usan como toca por falta de tiempo y/o por la presión del currículum
  • Sólo sirven para aparentar, los métodos tradicionales también son útiles.
  • Son un gran mundo aún por descubrir.
  • Cada vez se usan más porque nuestros alumnos las requieren.
  • Ayudan a fijar conocimientos y a que el ritmo de la clase fluya.
  • Son la base de mi labor docente. 

Como es una pregunta valorativa, a continuación os ofrecemos el resumen de respuestas; las opciones más marcadas fueron la tercera y la quinta. Debo decir que me alegro de que nadie marcara la opción 4, aunque, desde mi humilde opinión, aunque no sólo sirven para aparentar, sí que deberían combinarse con algunos métodos tradicionales, pero ésta, amigos, es mi opinión personal. 


Finalmente, se pedía a los docentes colaboradores que, de manera resumida, nos explicaran cómo aplicarían las TIC a su asignatura para tratar de paliar las necesidades que tienen que ver con la lectoescritura que puedan presentar algunos alumnos. Algunas de las respuestas ofrecidas son las siguientes:

  1. Realizar ejercicios prácticos muy visuales.
  2. Adaptándose a cada caso en particular.
  3. Combinar las TIC con la destreza manual. 
  4. Uso de la PDI y de programas de reproducción automática de voz (lectura), para así poder asociar sonido y grafía.
  5. Actividades interactivas.
  6. Otras de ámbito genérico: uso de ClaroRead, Powerpoint, Glogster...
Así pues, aquí tenéis un breve esbozo del estado de las TIC, las DEA y todo junto dentro de la educación actual y visto directamente desde el punto de vista de los docentes, y no desde políticos, comisiones y demás malas hierbas que sólo nos contaminan, nos hacen perder el tiempo e impiden que nuestra labor fluya correctamente. Y sí, esto también es mío. 

Podéis hacer cuantas aportaciones y matices creáis oportunos en los comentarios. Recordad que éste es un blog abierto a todos mientras se mantengan las formas y se guarde respeto. Este blog se nutre de vuestros comentarios. ¡Alimentadlo!













miércoles, 9 de enero de 2013

Vuelta a la uni

Hoy he regresado a mi universidad, a mi alma mater, a la UIB. El motivo de mi visita a la Universitas Baliarica no ha sido otro que el temido papeleo: la burrocracia.

Al llegar me he percatado de que algunas cosas habían cambiado y de que otras seguían exactamente igual. Mi facultad, el edificio Ramón Llull, sigue siendo el más viejo, el más feo y el más frío de todos, pero también sigue siendo el más limpio. También me he dado cuenta de que formo parte de otra época y de otra generación universitaria: la prebolonia. Me he sentido vieja, pero también me he sentido querida al ver que el personal de administración y servicios se acordaba de mí. 

Me he reído mucho al coincidir con una antigua administrativa de la facultad en otro edificio al que acudí a por un certificado. Hemos recordado viejos tiempos y algunas anécdotas. También me ha emocionado que Marisa la del bar me hiciera un zumito de naranja y coincidir en muchas cosas durante la breve conversación con el entrañable conductor de bus de la línea 19. ¡Y qué decir de la amena charla con Toni, del Servicio de Información!

¡Cómo hemos cambiado y cómo pasa el tiempo! De tanto en tanto es bueno recordar que las personas vamos y venimos, que tenemos unos orígenes, unas vivencias y un entorno que han forjado nuestra manera de ser. Aún asi, cabe recordar eso de "no pases sólo por la universidad, deja que la universidad también pase por ti", porque señores, en la facultad aprendemos a "saber" muchas cosas, pero en la vida real son las collejas de la experiencia las que se encargan de que aprendamos a hacer y a "ser", rasgos estos dos que son, básicamente, los que permitirán que nos saquemos las castañas del fuego, que a fin de cuentas, es lo que vale. 

lunes, 5 de noviembre de 2012

Lengua es más que escribir.

Cuando era alumna de la universidad aún conservaba esas ideas de que hay que tener una lectura y una escritura impolutas para aprobar lengua. Cuando empecé a dar clases me topé de morros con la realidad y me di cuenta de mi mayúsculo error. No todos los niños tienen las mismas habilidades ni aptitudes, y del mismo modo no podemos reducir las habilidades lingüísticas solamente a dos.

Si básicamente la lengua puede reducirse a hablar, escuchar, leer y escribir, ¿por qué nos limitamos siempre a las dos últimas? Con ello abocamos a los niños que tienen dificultades en lectura y escritura a suspender lengua in aeternum, y no es ni justo ni profesional.

Si bien es cierto que en una clase debe haber orden y silencio cuando sea preciso (escuchar explicaciones, concentrarse...), es del todo contradictorio que un profesor de lengua no permita hablar a sus alumnos. ¿Estamos locos o qué? ¿Cómo podemos evaluar -y si es preciso corregir- la expresión oral si ésta no se produce? Y no, no me digáis que con presentaciones y exposiciones porque no, no es lo mismo. No me podéis comparar la oralidad espontánea con un discurso planificado rodeado de timidez, nervios e inseguridad en el mejor de los casos. Se pueden evaluar las dos cosas, pero de manera muy distinta.

El habla queda muchas veces relegada ya no a un segundo plano, sino a un tercero, un cuarto o un quinto, y la escucha mucho más. ¿Por qué no hacemos comprensión de textos orales en clase? Ah, no, resulta que eso sólo lo pueden hacer en inglés, que si no, uf, no vaya a ser que innovemos y demos una oportunidad a los alumnos, uf, qué horror, ¿no? Eso es porque no le damos a esa habilidad la importancia que realmente tiene. ¿Cuántas veces hemos dicho "este niño no escucha"? Bien, y tú, ¿haces algo para que aprenda a escuchar? Ahí tienes la respuesta.

Desde mi punto de vista y desde mi -escasa- trayectoria profesional puedo aseverar que los ejercicios de comprensión oral suelen gustar mucho a los alumnos, puesto que les implican poco "esfuerzo activo", es decir, no tienen que escribir mucho -a priori-, y profes carcas, animaros, ¡qué ésta es una buena manera de conseguir silencio! Poner una canción y preguntar de qué trata, rellenar huecos, poner un informativo de la radio o un programa sobre cualquier tema, puede ser un gran pretexto para una miniunidad didáctica. Eso sí, cuidado, 5 minutos como mucho, que tenemos a adolescentes en clase, no a grandes doctores de las mejores universidades. También hay que adaptar el tema. La física cuántica -que no sé qué es- no cuenta, y la estabilización del déficit tampoco.

Encontrar el justo medio entre mantener el orden en clase y proponer actividades novedosas que exploren otras habilidades y potencien las habilidades de TODOS los alumnos es difícil, pero os prometo que es reconfortante, especialmente cuando se ven los resultados y las caritas de satisfacción, porque amigos, ¡eso no tiene precio! Así que ya sabéis: ¡potenciad la oralidad!



¿Cómo podemos hacerlo?

IDEAS PARA ACTIVIDADES

· Hacer un show & tell estilo pelis americanas. Por ejemplo, pueden traer un juguete de cuando eran pequeños y explicar a sus compañeros por qué lo recuerdan.

· Declamar poemas. Es muy bonito ver que un alumno se aprende unos versos y se los dedica a su enamorada. Además, ¿y el buen rollito que da hablar de amores? Ayyyyy... Jajajaja.

· Role plays. Simular que están en una situación a la que no se suelen enfrentar -todavía-, como por ejemplo ir a hacienda, hablar con un médico (ay, mamás, ¿por qué no dejáis hablar a los niños?), etc. Esto implica todo lo que tiene que ver con registros y formas de respeto, así que se puede aprovechar en esa unidad.

· Debates, coloquios y mesas redondas. Si sois tutores, aprovechad la hora de tutoría. Truco: los temas sobre sexualidad, alcohol y drogas les encantan, así que se puede aprovechar el formarles en la prevención de riesgos con el uso de la lengua oral.

· Poner una canción y después hacer preguntas sobre la letra.

· Plantear cuestiones sobre un texto expositivo que posteriormente los alumnos oirán, para que así presten más atención a aquello más relevante.

· Al estudiar las variedades del español, poner audiciones de diferentes zonas y que las tengan que reconocer. Se puede hacer en grupos, como si fuera un concurso, y tener chocolatinas para los vencedores.

Hay muchas más, pero éstas son las que se me han ocurrido mientras escribo. ¿A vosotros se os ocurre algo? Espero que sí, porque así todos los chavalines tendrán la oportunidad de aprender, de mejorar y de ver unos buenos resultados en su aprendizaje. Esto potenciará su autoestima, así estarán más felices. Resultado: tendrán un mejor comportamiento y un rendimiento óptimo. Es un círculo vicioso: lo innovador y positivo genera bucles de "buenrollismo". It's so easy!

jueves, 11 de octubre de 2012

Cuando ser fuerte es la única opción

A raíz de este blog y de otras páginas en las que participo, muchos son los que me juzgan sin conocerme. Sinceramente, sus opiniones sobre mí me patinan y mucho. Cuando necesito oír algo que no me gustará tengo a mis amigos, que al menos me dicen las cosas con cierta base y fundamento. No os voy a contar mi vida, en primer lugar porque no tengo tiempo y en segundo porque no creo que os vaya a interesar mucho, pero ya desde bien jovencita aprendí que ser fuerte (o al menos aparentarlo) era la única opción para sobrevivir.

No me voy a poner trascendental, sólo quiero hacer hincapié una vez más en la diferencia entre aquellas personas que sólo ven el problema y aquéllas que buscan la solución. No importa cuantas veces uno fracase por el camino, porque todos esos intentos nos harán más fuertes; esto, amigos míos, me lo ha acabado de enseñar un alumno de 2º de ESO que tuve el año pasado, Dani, de quien tanto aprendí y al que tanto cariño le tengo. Intentarlo en sí ya es, en cierto modo, lograrlo. El camino hacia la fortaleza está plagado de intentos frustrados, pero la satisfacción que uno obtiene de sí mismo cuando logra algo que antaño le resultaba imposible es algo inconmensurable.

Como a veces las palabras no bastan para explicar un sentimiento, un pensamiento, una idea, os dejo no sólo la voz de Nick Vujicic, sino también su ejemplo de vida. Sin duda Nick, nacido en 1982, es un claro ejemplo de tenacidad y de superación. Me encanta ver cómo los alumnos se emocionan con sus ponencias. Les llega. Les toca. Les enseña.




miércoles, 19 de septiembre de 2012

La competencia social y ciudadana o cómo no ser un harapo de la vida

Hoy sigo con mi serie "Competencias Básicas" y le toca el turno a la social y ciudadana. Ésta es muy fácil. Se trata de seguir las siguientes premisas, que no son excluyentes a otras que las puedan complementar. Si uno no se comporta como un orangután y es capaz de seguir ciertas normas podemos decir que es apto para vivir en sociedad. Hasta las hormigas lo son, no es tan difícil. 

Proceso para adquirir la competencia social y ciudadana:

- Saluda. Decir hola y adiós no es tan difícil. 
- Por favor y gracias son las palabras mágicas, no seas becerro. 
- No escupas en el suelo. 
- No pegues chicles en el pelo de los compañeros. 
- Usa los baños como un humano, no como un perro.
- Al usar el transporte público, deja bajar antes de subirte. Y paga tu billete, claro. 
- Intenta ser buena persona: no hagas a los demás lo que no te gustaría que te hiciesen a ti. 
- Sonríe. Es gratis. 

Estos ocho puntos se resumen en uno: Respeta y serás respetado. 

Os aseguro que los alumnos que realizan estos ocho ítems consiguen, al menos, un 6 en mi asignatura. Pensad que sonreír y que te devuelvan la sonrisa ya te pone de buen humor, y con buen humor se trabaja mejor, ¿verdad? Ayyyy... ¡Cuánto garrulo suelto en el mundo de los adultos! 

"La lista" y la (falta de) autonomía e iniciativa personal

Sí, amigüitos que me seguís por la blogosfera. El post de hoy promete. No pretendo herir sensibilidades, pero si alguien cree que se va a sentir aludido es mejor que no lo lea. Es mi opinión y si os gusta bien y si no la pintáis de rosa y le ponéis un lacito.

"LA LISTA", así, en mayúsculas, es la Lista de aspirantes a interinidades dentro del personal docente de las Islas Baleares. Tiene otro nombre mucho más bonito, pero yo le pongo éste. Aún así, de todos modos, la voy a llamar "la lista", así que poco importa su nombre oficial. La lista es un elemento temido al que cualquier aspirante a profesor o maestro de la educación pública debe apuntarse masivamente en el mes de mayo, mes de las flores, mes de María. A finales de junio o a principios de julio saldrá la lista definitiva en la que uno comprueba que, tras haber hecho todo lo posible, tiene una puntuación de mierda y está a años luz de poder trabajar. La lista te permite seleccionar centro a finales de julio aun sabiendo que debería de haber tropecientas mil quinientas veintiocho plazas de tu especialidad para que obtuvieras una vacante a media jornada en Formentera.

¡Ah, la lista! ¡Qué cruel! Se actualiza cada viernes y ahí nos tenéis a nosotros, viles mortales desempleados deseando coger una tiza y un boli rojo, contando cuántas personas tenemos por delante para así calcular en qué curso podremos volver a trabajar. La lista se va de finde. Sería un buen título para una película de terror al más puro estilo años 30, con los pasillos de la Consellería d'Educació, Cultura i Universitats como escenario y una telefonista al más puro niña del exorcista como protagonista. También puede haber una interina rollo la chica de la curva diciendo eso de "a mí una vez me llamaron y logré trabajar". Al señor Bosch le dejo ser Freddy Krueger, por lo de los cuchillos y los recortes...

Una vez que ya sabemos qué es "la lista", que ya quisiera Schindler tener una como la nuestra, porque nosotros somos un porrón, pero un porrón de los buenos, ¿eh? ¡No se vaya usted a creer!, pues eso, una vez que ya sabemos qué es la lista de interinos y cómo gusta de putear a la gente voy a pasar a relataros su relación con la autonomía y la iniciativa personal de los aspirantes a docentes o, para ser más exactos, la falta de las mismas en algunos de los futuros maestros y profesores. Vamos, que voy a usar la vieja técnica del "éste hace esto, pero tú no lo hagas, porque no es bien!!!! está mal y no debes demostrar tu estupidez ante el mundo". Ya lo hizo en cierto modo el Arcipreste de Hita y no le fue mal del todo, aunque quedó de guarrillo perverso para arriba, pero bueno... (Por favor, si mi profesora de Literatura Medieval ve esto que haga ver que no lo ha leído, sé que ha sido todo un sacrilegio literario).

Pues bien, en un post anterior dije que "autonomía e iniciativa personal" era la competencia que se encargaba de "buscar soluciones en vez de ver problemas" y lo sigo manteniendo porque no sólo creo que es cierto, sino que además lo es. De nada te sirve decir que estás a oscuras si no buscas la clavija de la luz, un fósforo o una linterna para remediarlo. De nada sirve decir que te duele la tripa si sigues comiendo como un animal y no te cuidas. De nada sirve decir "yo no sé hacer..." si no preguntas "cómo se hace...".

Para evitar que cualquier miembro de la lista pueda despistarse, el año pasado dos compañeras pusieron en marcha en Facebook una página de ayuda desinteresada que sirviera de lugar de puesta en común. Obviamente se trata de una página personal y no oficial, pero ciertos elementos subversivos quisieran que les resolvieran los problemas aquí y ahora y de manera altruista. No son una ONG, son una página de encuentro de docentes para mejorar nuestra situación y calmar nuestros nervios. Aquí os la pongo, porque se merecen que les hagamos propaganda, que son unas maravillas:

https://www.facebook.com/pages/Llista-dInterins-Personal-Docent-Illes-Balears/197933106935532



Si tienes un problema está bien pedir la solución si te ves muy apurado, pero no de manera sistemática. No puedes pedir cosas absurdas que han sido contestadas mil veces: eres adulto, tienes una carrera y eres docente. ¡Demuestra tus habilidades! Si no, hijo mío, no sé qué haces aquí... Tampoco puedes pedir cosas que puedes resolver tú mismo buscándolas en Google y clicando en la primera opción o haciendo una simple llamada de teléfono. Eso sólo demuestra que eres un vago y un inepto, vamos, para ser políticamente correctos, eso sólo demuestra que no eres autónomo y que no tienes iniciativa. Bueno, realmente puedes hacer lo que te dé la gana, otra cosa será cómo quedes a ojos de tus compañeros y colegas de profesión. Sí, lo sé, yo soy una amargada en el paro y sin pareja a la que, además, le gusta hacer de metomentodo. ¿Y? Yo lo asumo. ¿Y tú? ¿Tú asumes que eres tonto, inútil, inepto?

Odio ver ahí preguntas del tipo:

¿Qué hago si me pica el brazo izquierdo y soy zurda?

A ver, bonita, ¿no te puedes rascar con el brazo derecho? Hay gente que, desde luego, no ve más allá de sus narices. O con un boli, o con una pared como los perros, me da igual. Si te pica te rascas. No veas el picor: ¡busca cómo rascarte! (Vale, es un ejemplo un tanto escatológico, pero se entiende, ¿verdad?)

Busca la solución. ¿Tienes hambre? Busca comida. ¿Tienes sed? Busca agua. ¿No sabes hacer algo? Averigua cómo hacerlo. ¿Nadie ha empezado un proyecto? ¡Empiézalo tú! ¿No te gusta el verde de las cortinas de tu casa? ¡Cámbialas! ¿Te sientes deprimido? ¡Sal a caminar! ¿No sabes cómo cobrar una ayuda? Infórmate, lee, busca. ¿No sabes cómo preparar una clase? ¡Aprende de tus compañeros!

Claro que uno siempre puede pedir ayuda, pero cuántas veces nos habremos quejado de que los alumnos ni siquiera intentan buscar la solución de un problema, ni lo leen... ¿Cuántas? ¡Miles! Para plantear una duda primero tiene que haber algo consistente sobre lo que dudar.

Situación hipotética 1:

- Tengo 20 manzanas en un saco y 30 peras en otro. ¿Cuántas frutas tengo en total?
- Profe, yo no lo sé hacer.
- ¿Pero lo has intentado?
- Si, pero no, pero...
- Inténtalo y, cuando tengas dudas, luego te ayudo.

Situación hipotética 2

- Tengo 20 manzanas en un saco y 30 peras en otro. ¿Cuántas frutas tengo en total?
- Profe, aquí qué tengo que hacer: ¿sumar o restar?
- A ver, Julito, si te pide en total, ¿crees que tienes que quitar o añadir cosas?
- ¿Añadir?
- Muy bien, entonces...
- ¿Sumar?
- ¡Claro! Anda, sigue y luego nos dices el resultado.

¿Cuál preferís? ¿Cuál es mejor alumno? ¿Cuál piensa? Activar el cerebro y mover el culo es la premisa básica de la autonomía y la iniciativa personal, que como ya he dicho está muy ligada con aprender a aprender por lo que a averiguar, investigar, probar, etc. se refiere.

¿Cómo podemos hacer de nuestros alumnos personitas autónomas y con iniciativa si buena parte del personal docente aún no tiene adquirida esa competencia pese a tener una carrera y dedicarse a la enseñanza? Y si la tienen hacen un soez alarde de la garrulería y la vagancia patrias, y no sé qué es peor, si no ser autónomo o ser vago, aunque a menudo son dos aspectos que van de la mano.

FFFUUUUUU, y aquí lo dejo, que me enervo.



Aprender a aprender

Sí, compañeros: Hoy os voy a hablar de las competencias básicas. Tranquilos, no os voy a hablar de ellas desde un punto de vista teórico ni os voy a decir lo que son para mí, porque como me contestó (de muy malas maneras) una miembro de mi último tribunal de oposiciones la teoría nos la sabemos todos.

La necesidad agudiza el ingenio, y aunque yo aún no estoy totalmente depauperada gracias a mi situación de desempleada, sí que procuro ahorrar unos eurillos. Mi afán de chica ahorradora ha hecho que hoy recordara mis conocimientos de Tecnología de mis tiempos de ESP y me pusiera a arreglar/modernizar/tunear/acondicionar dos lámparas de mesa. He reutilizado un par de pies de lámpara de madera que hacían juego con mi habitación y he ido a por unas campanas, para no tenerlos que tirar. Aunque tengan 30 años son bien dignos y quedan bien monos. Resulta que las tulipas eran muy baratas, pero sólo las había de rosca pequeña, por lo que he decidido comprar un portalámparas para ahorrarme la gasolina de ir a Palma y al llegar a casa me he puesto manos a la obra:

1. Corta cable. Quita portalámparas viejo.
2. Pela cable. Coloca portalámparas nuevo.
3. Comprueba que funciona. Funciona a la primera. OK. No funciona. Repite el proceso mejorándolo.
4. Coloca todas las piezas y la tulipa.

Esto que aquí parece tan simple conlleva toda una técnica. Con la primera lámpara he estado media hora y he tenido que pelar el cable tres veces porque me lo cargaba. Esto de pelar los cables es todo un arte. Luego no se me abrían los tornillos del portalámparas y a punto he estado de desistir, pero a fuerza de persistir y de ir cambiando de destornillador el tornillito ha girado y voilà! he podido colocar el cobre dentro. Pero vaya, la lié parda, y me olvidé una pieza, así que tuve que volver a repetir el proceso. Fatigoso, sí, pero la ilusión que se me puso en la cara al colocar la bombilla, enchufar el cable y ver que la luz resplandecía es algo difícil de explicar. Lo había logrado. Ahora tocaba la segunda lamparita. Con ésta todo fue rodado y estuve menos de 5 minutos. Si no fuera por mis ganas de aprender algo nuevo, de crear, de indagar, de elaborar, de manufacturar, de ilusionarme... ahora mismo no tendría lucecitas en el cuarto. Y las tengo, vaya si las tengo.

Una de mis lamparitas, brillando en la oscuridad por primera vez.


De acuerdo: mi futuro como manitas de la electricidad y la iluminación os importa bien poco. Lo entiendo. ¿Pero acaso no es el mío el mismo sentimiento inefable que experimentan los alumnos al lograr algo que para ellos parecía imposible o, cuanto menos, fuera de lo común? Aprender a aprender se basa en la curiosidad, en la necesidad, en aplicar todos los conocimientos y habilidades que uno tiene para mejorar su entorno y seguir aprendiendo. Aprender a aprender implica descubrir, tocar, practicar, equivocarse, errar, fallar, logar un éxito, hacer camino y llegar a puerto, o no, o simplemente detenerse a disfrutar de una de las posadas con las que uno se encuentra a lo largo de la caminata porque ése es un lugar afable, un lugar que, bien pensado, también podría ser un destino.

Si hay algo que difícilmente puedo borrar de mi memoria es la cara de satisfacción de los alumnos cuando consiguen un éxito que se les antojaba imposible o, cuanto menos, lejano. Es un éxito a su nivel que les permite seguir avanzando y mejorar porque se dan cuenta de que "ellos pueden". Recuerdo con especial cariño la carita de un alumno mío, ANEE para más señas, con severas dificultades de lenguaje que, tras lograr leer un libro adaptado a su nivel de manera totalmente autónoma realizó un trabajo digno de elogiar y sacó 8. Lo fantástico no fue que sacara un 8. Lo fantástico fue que leyó una obrita él solito, por sí mismo, porque él sabía que era capaz, porque él sabía que yo sabía que él sería capaz, porque se propuso una meta y la cruzó de sobras, porque sacó lo mejor de sí mismo, porque aprendió el verdadero significado de la palabra "descubrir", porque se equivocó y repitió miles de veces algunas de las páginas del trabajo sin que nadie se lo pidiera, porque buscaba la perfección, su perfección, su realización, su éxito, su aprendizaje, sus ganas de seguir aprendiendo. Buscaba reconocimiento. Buscaba cariño. Buscaba sentirse válido. Buscaba una nota que se ajustara a su esfuerzo más que a su resultado.

Pero este chaval encontró mucho más: encontró una nota que era justa para con su trabajo; encontró que "misteriosamente", el boli de la profesora se había "olvidado" de marcar algunos errores; encontró que él había sido capaz de crear algo bello; encontró que, si había logrado leer un libro él solito por primera vez, bien podía hacerlo una segunda vez. Y así fue.

Este chico no pidió ayuda a nadie durante el proceso, no por cabezonería, no, esta vez no era cabezonería, esta vez era orgullo propio. Era un "YO PUEDO, Y YO PUEDO SOLO". Era un "YO SOY CAPAZ". Era un "SI ME EQUIVOCO, AL MENOS LO HABRÉ INTENTADO". Era un "SI LO INTENTO, TAL VEZ PUEDA LOGRAR ALGÚN RESULTADO". Era un "¿Y SI ESE RESULTADO ES BUENO?". Y lo fue.

Él sabía que tenía un plan B, alguien a quien preguntar, pero no lo hizo. Nos mostró a todos su esfuerzo y su trabajo. Nos demostró que cuando se quiere, se puede. También nos demostró que ante la necesidad uno no tiene más remedio que luchar. Esto es aprender a aprender, y no las estupideces que tengo que poner en la programación y aparecen en cientos y cientos de documentos administrativos de la Consejería. Aprender a aprender es espabilarse. No hay más. Autonomía e iniciativa personal es buscar soluciones en vez de ver problemas. Si las juntamos y las desarrollamos en nuestros alumnos tendremos ciudadanos perfectos.

Os aseguro que todos mis alumnos son personitas perfectas y maravillosas. No en vano una de mis nenas siempre me decía "Profe, tú a veces nos gritas mucho, pero también nos quieres mucho, ¿verdad?" Jajajaja. Me parto. ¡Cómo me calaron! Les soltaba algún berrido -para que espabilaran, y os aseguro que funcionan-, pero os aseguro que eran de las pocas clases que, cuando estuve de baja y coincidió con las bajas de muchos otros profesores, supieron organizarse autónomamente, arreglar la clase, hacer los deberes y mantener el orden ¡AH! ¡Y tenerme informada vía e-mail! ¿¡Qué más les podía pedir?! Habían aprendido a superarse. Habían adquirido técnicas que les permitían mejorar. Habían madurado.

Me estoy poniendo ñoña. Necesito volver a dar clase. Echo de menos a mis chiquimonsters. Mucho.

domingo, 26 de agosto de 2012

La inmersión lingüística

Antes de empezar con lo que sería el asunto principal del post me gustaría aclarar que no ofrezco aquí una visión profesional de ello (aunque visiones profesionales puede haber muchas y muy dispares) y tampoco pretendo apoyar o rechazar sistemas que se estén implantando en la actualidad en ciertos lugares de España, así que no os pongáis susceptibles antes de empezar y no veáis más allá de lo que está escrito. Os dolerá menos el hígado.

LA INMERSIÓN LINGÜÍSTICA

No os voy a dar aquí una definición de lo que es la inmersión lingüística en primer lugar porque me parece una chorrada, porque los términos pueden ser muy elásticos, y en segundo porque la red está llena de información que podéis consultar y contrastar. ¿Una definición "paleta" de inmersión lingüística? Poner a una persona dentro de un entorno que se comunique totalmente en una lengua para que ese individuo la aprenda a partir de lo que le rodea.

Hay muchas situaciones de inmersión:

- Los inmigrantes que llegan a un país.
- Los niños que se desplazan a otro lugar y son colocados en centros con líneas en la lengua oficial o cooficial de esa región.
- Los cursos / campamentos que, dentro de un país de lengua X, se desarrollan por completo en la lengua Y.
- Los cursos de idiomas en el extranjero.

De los únicos que os puedo hablar fehacientemente es de los tres últimos, y me voy a centrar en el cuarto: los cursos de idiomas en el extranjero. Si bien es cierto que suponen un alto desembolso económico, cada vez van siendo más asequibles y uno los puede ajustar a su bolsillo (en características, duración, alojamiento, destinos...). Si uno los aprovecha y procura usar siempre la lengua que ha ido a aprender suponen un gran avance personal y académico en la adquisición de un idioma, y ni que decir cabe que las ganancias que uno obtiene a la larga superan con creces la cantidad invertida. Porque para mí todo lo que tiene que ver con la educación nunca es un gasto, es una inversión, y de las más seguras que existen.

Mi habitación en la residencia de Mánchester, mi primera experiencia en residencia, 
las demás fueron en host family.


Pero desengañémonos: Todos, absolutamente todos, tenemos tendencia a juntarnos con otras personas (estudiantes, en este caso) de nuestros propios países o de nuestro propio idioma. Sí, por mucho que lo neguemos, somos viles mortales que sucumbimos a los patrones de conducta social: formamos guetos más o menos elásticos para crear un entorno cercano en un territorio hostil. Llamémosle entorno cercano en un territorio hostil o llamémosle formar un grupo con ciertas similitudes para poder ir a liarla parda por ahí, con la seguridad de ser muchos y de tener la jarana y la fiesta garantizadas. Porque esto es así: uno va a estudiar idiomas al extranjero no sólo para aprender, sino también para pasárselo bien. Son unas vacaciones culturales (queda muy bien llamarlo así).

No os voy a contar mis peripecias en Cambridge (15 añitos), Frankfurt, Dublín y Mánchester porque no acabaría hoy, especialmente con las de Dublín y Mánchester, que ya me pillaron en mis 20, con dinero propio, con muchas ganas de salir y con compañeros maravillosos; lo que sí que os puedo recomendar es que os forméis, ahorréis, invirtáis en vosotros o en vuestros hijos... Siempre es una garantía. Ninguna empresa me paga por hacer propaganda (que si quieren, ya lo saben), pero aunque una persona no acabe usando la lengua que ha ido a aprender más que en clase y en las tiendas, lo que sí que se le asegura es una experiencia única de la que va a aprender mucho en muchos aspectos: convivencia, interculturalidad, costumbres, historia, arte, gastronomía... vamos, que se aprende eso que no se puede enseñar en los colegios ni en casa: MUNDOLOGÍA.

Yo, en la excursión a Chester, con el uniforme de batalla: gabardína, paraguas y pañuelo al cuello.


Se dice que los consejos sólo deben darse en caso de vida o muerte o cuando son solicitados, pero yo me atreveré a daros uno: FORMAROS, haced cursos, aumentad vuestros conocimientos académicos, culturales y personales. Las épocas de crisis deben servir para mejorar. Hay que ver lo positivo dentro de lo negativo, el diamante en la negra roca. No os podéis imaginar cuánta gente me he encontrado en Mánchester que estaba en paro o que tenían trabajo y que, por miedo, por interés, por  el motivo que sea, invertían sus vacaciones, todo el tiempo libre del que disponen en un año, en realizar un curso de idiomas. El centro estaba especializado en personas de más de 25 años, así que el panorama que a veces una contemplaba era desolador, pero siempre, de entre esa oscuridad, salía la llama del positivismo, del buen rollo, de las ganas de mejorar, la esperanza de encontrar trabajo a través de la formación, las ganas de afrontar el síndrome postvacacional con los recuerdos de unas semanas diferentes, lejos del sol y de la playa.

A modo de conclusión sólo os recordaré una cosa que ya he dicho: cuando veáis que un curso, una matrícula, un proyecto de investigación es caro pensad que no es un gasto: es la mayor inversión que podéis hacer y cuyos beneficios revertirán siempre directamente sobre vosotros. ¡Ánimos!

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Comentario final: Esto no quita que los HdP del gobierno no se hayan lucido incrementando los precios de las matrículas y subiendo el IVA de los artículos escolares y de la cultura. Son unos garrulos.

Comentario final II: Acabo de volver y ya tengo ganas de irme a hacer otro curso. A donde sea: la cuestión es partir.