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viernes, 27 de febrero de 2015

¡Aló, presidente!

Realmente quería titular el post "Tengo una carta para usted", pero ahora que los populismos venezolanos están tan de moda he decidido encabezar así esta entrada y dedicársela -no sé si afectuosamente- a José Ramón Bauzá, el presidente de mi comunidad autónoma. Así pues, como dijo Jack el Destripador, voy a ir por partes.

¿POR QUÉ ESCRIBO EL POST?

1. Porque me he cruzado con el Sr. Bauzá varias veces en alguno de los aeropuertos de las islas e incluso un día estuve sentada a su lado en el avión. No sólo no fue capaz de dirigirme la palabra sino que ni siquiera se digno a devolverme mi más que educado y sonriente "Buenos días". Eso puede deberse a dos motivos: 1. No ha venido a mis clases. 2. No conoció la chola de mi madre cuando pequeño. ¡Educación ante todo, please!

La chola de mi madre no era tan estilosa, pero ésta es la primera que he encontrado en Google.

2. Porque parece que los profesores le damos alergia. ¡Incluso los de Lengua Castellana! Inaudito, señor presidente, inaudito...

3. Porque uno de esos días en que nos cruzamos en el aeropuerto "se me escapó". No dudo de lo apretado de su agenda, peeeeeero, votante o no, soy una de los ciudadanos a los que él representa. En honor a la verdad, he de decir que la anterior consellera, Juana María Camps, sí dio la cara. Lo podéis leer aquí.

4. Porque soy una interinucha que poco tiene que perder al decir lo que piensa.

5. Porque considero que todas las cosas se pueden hablar y debatir dentro de un marco de respeto y buena voluntad y siempre, siempre, teniendo en cuenta la legalidad vigente.

6. Porque no represento a ningún colectivo y, a la vez, represento a muchos: docentes de la enseñanza pública, mujeres (no públicas, mentes sucias), jóvenes en precariedad laboral, paciente de la sanidad pública, alumna de un centro público, usuaria del transporte público, etc.

7. Porque el Sr. Presidente se ha ofrecido a que los ciudadanos se pongan en contacto con él. No quiero pensar que esto se debe a que hay unas elecciones a la vuelta de la esquina; prefiero creer que se debe a un cambio en el talante del Sr. Bauzá.



Y AQUÍ MI CARTA DE AMOR AL PRESIDENT DE LA CAIB:

Apreciado Sr. Bauzá:

Soy Isabel Pascual y actualmente trabajo como profesora de Lengua Castellana a media jornada en el CEPA Mancomunitat des Pla de Vilafranca de Bonany. Un día, si quiere, quedamos y le hablo de la importancia de las escuelas de adultos rurales, pero no es éste el asunto principal que ahora me ocupa. Le escribo para comentarle ciertas situaciones que a usted tal vez le pasen desapercibidas, ya sea porque éstas acaecen en los pueblos -territorio hostil para cualquier persona de Palma o de su área metropolitana- o porque se trata de problemas que sólo atañen a la clase trabajadora (o no trabajadora, tal y como van las cosas). Voy a intentar ceñirme a un párrafo por asunto, como si fuera usted uno de mis alumnos y tuviéramos que hacer el repaso de todo lo que entra a un examen. Encabezaré cada uno de ellos con su tema.

LENGUA. Si es usted buen observador, se habrá percatado de que me dirijo a usted en castellano. No sólo lo hago porque es la lengua habitual de mi blog, la lengua en/de la que imparto clases y la lengua en la que aprendí a hablar, sino porque intuyo -sólo intuyo- que usted la prefiere en la comunicación. Además, quiero obviar las diferentes maneras de designar la lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tan propia y tan nuestra que la llamamos mallorquín, menorquín o ibicenco. Como filóloga -hispánica- le ruego, le suplico, le imploro, que deje de hablar de lenguas, de gramáticas y de cualesquiera salvajadas que a este respecto se le ocurran a cualquier político. Nos harían un enorme favor, a nosotros y a nuestra disciplina, que tan maltrecha está.

SOCIEDAD. Lo primero para conocer una sociedad es observarla, hablar con ella, ver cuáles son sus costumbres, cuál es su potencial y cuáles son sus necesidades, para poder satisfacerlas a la mayor brevedad. Me alegro de que se muestre más receptivo a los ciudadanos de las islas. Aunque lo más probable es que usted no vaya a ser el receptor de esta misiva, me alegro profundamente de ello, con el corazón en la mano se lo digo, créame. Si me acepta un consejo de pardilla inexperta, respete a sus conciudadanos. Respete la cultura propia y no la folklorice. Respete la lengua propia y no se empeñe en fragmentarla -usted hable como le dé la gana, contra eso no tengo nada que decir-. Respete a los habitantes de las islas y muéstrese empático con las situaciones que muchos se ven forzados a vivir. A fin de cuentas, a nadie le gusta subsistir gracias a la caridad.

MOVILIDAD. El transporte público se debería fomentar sobremanera. No sólo se deben abaratar sus costes drásticamente, sino que también se debe mejorar su funcionamiento: horarios, fiabilidad, creación de empleos, seguridad, bonos, etc. Por poner un ejemplo, SFM no se caracteriza por su eficiencia y pierde pasajeros día a día. Ir de Alcudia a Palma me sale más económico -y rápido- en coche que en autobús. El tren Sa Pobla-Palma es también carísimo y muy incómodo, ¿8€ ida y vuelta y encima tener que cambiar de tren y ahora hacer también el paripé del bus hasta Muro? Es algo ilógico. De los vuelos interislas no hablamos, ¿verdad? Más y más económicos.

SANIDAD. Creo que he tenido la maravillosa suerte de contar siempre con magníficos profesionales de atención primaria, como la Dra. Outeiral o el Dr. Siquier, o Dª Elena Malillos, la enfermera que logró que yo ganara en salud -y en felicidad-. Vale la pena nombrarlos, porque muchas veces nos olvidamos de ellos. El trato recibido tanto por ellos como por los profesionales de distintas especialidades tanto en el HGMO como en el HCIN ha sido fabuloso pese a las condiciones en las que muchas veces trabajan. La situación de estrés a la que se ven sometidos nuestros profesionales sanitarios es totalmente contraproducente para con los pacientes: saturación de pacientes y de horarios, listas de espera interminables, equipos insuficientes, etc. Mejore la situación de médicos, enfermeros, auxiliares, celadores, administrativos, etc., y mejorará todo el sistema. Dótelos de lo que necesitan -como más personal, tal vez- y, además, se acabarán las listas de espera. No olvide Menorca e Ibiza, que carecen de muchas especialidades y servicios y dependen, para casi todo lo importante, de los hospitales de Mallorca.

EMPLEO. Vivimos en una comunidad estacional. Lo sé. Pero formo parte de ese colectivo de jóvenes que, si no ve mejores perspectivas, tendrá que emigrar. A Dios gracias, sé inglés y alemán, pero yo estudié con beca -algo que pronto pasará a la historia- y quiero que mi potencial se quede en mi país, a poder ser en mi comunidad. Creo que tanto yo como toda mi generación tenemos muchos para dar; nuestra contribución es esencial para el desarrollo de nuestra sociedad. Por otra parte, es del todo intolerable que haya familias completas en paro y que, además, se vean obligadas a subsistir con 400 euros al mes. Los mayores de 50/55 años también son otro grupo de riesgo: ¿A dónde se va su experiencia? ¿Acaso, siendo aún jóvenes, ya no se les valora? No quieren ayudas, quieren trabajar.

TERRITORIO. Vivimos en islas. Reducidas. Rodeadas de mar. Que viven de su sol y de sus playas. No permita que las destrocen. Carreteras, rotondas, hoteles, parques acuáticos... dejan cicatrices imposibles de borrar. Soy consciente de que se deben hacer mejoras, y de que éstas revierten en la comodidad y la seguridad de los ciudadanos, pero no veo por qué una cosa debe estar reñida con la otra. Cuidado, además, con las megaestructuras. Algo que se antoja grandioso no es siempre lo que parece. Además, creo que los turistas que vienen quieren ver nuestra naturaleza, nuestras playas, paisajes mediterráneos, no moles de cemento. De la "euromerda" prefiero no hablar. De Es Milà mejor tampoco hablo.

Los turistas quieren ver esto. AUCANADA
No esto. MENORCA

EDUCACIÓN. Tranquilo, presidente, no le voy a hablar del TIL ni de la LOMCE, puesto que ello me daría para varias tesis doctorales y otros tantos tratados sobre legislación educativa. Le voy a hablar de lo que me encuentro en clase. ¿Qué se supone que tengo que hacer con los alumnos con dificultades si el gobierno no me da ni la formación ni los medios para ayudarle en su proceso de aprendizaje? Yo se lo digo: soy autodidacta, hago más horas que un reloj y rezo para que alguna de mis intervenciones funcione y ese muchacho o muchacha aprenda algo tras haber pasado un curso conmigo. Me conformo con poco: Me basta que aprendan a decir "Buenos días", "Por favor" y "Gracias". Si además sonríen, ya entro en éxtasis. Creo que una clase con 10 alumnos está desaprovechada, pero con 30 está saturada. ¿Y si lo dejamos en 20? Por otra parte, hay otras clases en las que se precisan grupos pequeños para facilitar la implicación del alumnado, es el caso de la Diversificación Curricular o la ESPA (adultos). Tenga en cuenta que muchos de mis alumnos vienen del fracaso escolar. Meterlos en aulas masificadas por culpa de los recortes sólo va a provocar que vuelvan a fracasar. El trato cercano y personalizado es la clave. Necesitamos los medios y el tiempo, sobre todo el tiempo, especialmente en los institutos. Sobre este tema también podríamos hablar durante horas. Si quiere, pásese un martes por la mañana por el CEPA Mancomunitat des Pla, un centro modélico -a mi juicio-, y lo hablamos. O mejor, vaya a algunos institutos de Menorca y vea el frío que pasan. O acérquese a Ibiza y vea lo que es la masificación de las aulas. O pregúntele a jefes estudio y a policías tutores lo que de verdad supone un problema en nuestros centros. Como diría alguno de mis alumnos: ¡Fliparías!

Soy consciente de que me dejo muchas cosas en el tintero, pero tampoco era mi intención atosigarle con todos los aspectos con los que tiene que lidiar como presidente de una de las comunidades autónomas más ricas y expoliadas, y empobrecidas, y con más desigualdad de España. Sin más, agradeciéndole su tiempo, me gustaría que tomara el consideración algunas de las situaciones que he sacado a colación en mi carta para que, al menos, podamos mejorar la vida de alguno de nuestros conciudadanos, aunque sea uno solo.

Atentamente,

Isabel.

jueves, 4 de diciembre de 2014

¡Me citan en el periódico!

Queridos amigos, lectores, admiradores y detractores, me llena de orgullo y satisfacción comunicaros que me han citado en el periódico. Sin embargo, no se trata de una cita al uso, no, se trata de mi intervención en el blog de Ana Gomila a cuentas de las estampas literarias y, muy especialmente, de los protagonistas más oscuros y más atractivos de la literatura anglosajona.

Ana fue mi compañera de "subdepartamento" de Lengua Castellana en el CEPA de Mahón y, sin duda alguna, debo agradecerle que, pese a nuestras diferencias, fuese mi sustento durante el curso pasado y no me dejase caer. A ella le debo, pues, no haber acabado de perder la poquita salud que me quedaba y, muy especialmente, también le debo haberme permitido ver las cosas desde otra perspectiva, una visión más alejada y objetiva que hizo que me centrara en mis alumnos y en mis clases. Sin duda, eso, junto con la ayuda de algunos de mis compañeros a quienes ya llamo amigos, fue lo que me permitió no acabar de caer por el precipicio, poder asirme a una rama y comenzar a trepar para salir de él. Con todo este trasfondo ya os podréis imaginar la ilusión que me hace que me cite no sólo por mis gustos sobre hombres, sino también por mi opinión/crítica sobre personajes literarios (aun teniendo ella una dilatadísima experiencia en este campo -frente a mi inexperiencia).

Sin duda alguna, el más atractivo es Mr. Rochester. ¡He dicho!
Podéis encontrar el artículo publicado hoy en el Diario Menorca en este enlace. Asimismo, también aparece en la entrada de blog a la que os remití más arriba. Espero que disfrutéis de leer las conversaciones erótico-literarias de dos profes de lengua. ¡No tienen desperdicio!

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El artículo al que hace referencia Ana Gomila en su texto es éste: It's English Time! Podréis encontrarlo también en el Diario Menorca, pero sin comentarios.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

A vueltas con la doble insularidad... y los monopolios.

Hoy, una vez más, me solidarizo con quienes padecen la doble insularidad. En este caso le ha vuelto a tocar a Menorca, y la verdad, no sólo estoy indignada por los precios abusivos, sino por la falta de empatía de ciertos peninsulares. No entraré aquí a juzgar la lacra del déficit fiscal de Baleares, y tampoco voy a hablar mucho más. Os voy a copiar la publicación de Facebook (puesto que está colocada de manera abierta) y toda la retahíla de comentarios que se ha generado (puesto que quienes comentan lo hacen en una página pública). Juzgad vosotros mismos.

A fin de no saturar el blog, os enlazo a los comentarios de la foto de Faceboo, pues no tienen despercidio. Para leerlos, pinchad aquí: LA FOTO DE LA DISCORDIA.

He revisado los precios para otras fechas cercanas a la Navidad para un MAH-BCN-MAH (para comprobar con mis propios ojos si esto era cierto), y con horarios dignos no te escapas de los 100 euros. Adaptándote bajas unos 10 eurillos, que algo es algo, y eso seleccionando siempre la tarifa sin equipaje. Si queréis facturar una maleta subimos a 120 o 150 eur, y eso saliendo dos días antes y regresando un día después, con lo que puede haber personas que pierdan días de trabajo y tal.

domingo, 16 de noviembre de 2014

A veces ser profe mola.

A veces ser profe mola. Y no digo eso de molar por molar, porque sí, sino porque en ocasiones, de la nada, aparecen antiguas alumnas que se acuerdan de ti. Hará unos diez días recibí un emotivo e-mail de una alumna que tuve en Ibiza. Si tenemos en cuenta que en Ibiza solamente cubrí una sustitución de dos meses y que me tocaron cursos en los que, generalmente, el carácter ya está forjado, no os podéis imaginar lo feliz que me hizo que dos cursos después una de mis chiquimonsters favoritas se acordara de mí.

Para hacer honor a la verdad, estoy pasando un momento plácido laboralmente, y estos pequeños gestos lo acaban de culminar y hacen que todo repercuta en un estado perpetuo de bienestar y una sonrisa estúpida que no se me borra de la cara. Además, hoy mismo una alumna menorquina del curso pasado me ha mandado un mensaje y me ha dicho que fuera a tomar café, porque estaba en el Puerto de Alcudia esperando el barco después de un fin de semana de compras y se había acordado de mí. ¿No os parece simplemente fabuloso? :D

La importancia de estos gestos no sólo radica en que alguien se acuerde de ti porque empatizasteis o porque le caíste bien. Lo verdaderamente relevante para mí es que en ambos casos se trata de personas adultas que han valorado mi trabajo y mi implicación en el mismo. ¿Acaso no es fabuloso que un alumno os dé las gracias al final de una clase? Pues bien, este año es lo que me encuentro en Vilafranca. No hay grupo que no se despida dándome las gracias o deseándome un buen fin de semana. Sinceramente, la primera vez que lo oí este curso casi se me saltaron las lágrimas -pues hacía mucho que ese dulce recuerdo de otros tiempos ya se había difuminado-. Ese "gracias" es mucho más que un agradecimiento, es una muestra de respeto y de reconocimiento, y hasta de cariño por la persona que tienen enfrente.

A veces me pregunto a mí misma si tal vez, y sólo tal vez, no sería necesario volver a la antigua figura del maestro de pueblo, ese referente en la formación y el aprendizaje de una comunidad para quien cuyo mayor pago es ese "gracias" de un alumno esbozando una sonrisa.

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De lo de estar a media jornada no os hablo, que el post creo que me ha quedado muy bonito y sentimentaloide y lo iba a "espichar". :D


domingo, 27 de abril de 2014

Aeropuertos

Los aeropuertos son lugares un tanto irónicos, precursores de gran felicidad pero también templos de honda desdicha.

Ya desde pequeña llegar al aeropuerto el día antes de Navidad para viajar a Tenerife a ver a la familia era toda una fiesta. Por más escalas que tuviéramos que hacer, la recompensa de ver los rostros de mis tíos y primos, risueños en la sala de llegadas, era algo inefable, o por decirlo en plata: a mi hermano y a mí nos salían estrellitas de los ojos!

Toda esa dicha se rompía bruscamente en un segundo. Como un jarro de agua fría después de un cálido baño, después de pasar la mañana de Reyes entre roscones y regalos, regresábamos a aquel lugar que un día fue la fuente de la felicidad y que esa tarde se nos antojaba el peor de todos los males.

Hoy sigo teniendo esa sensación cada vez que regreso a Menorca a trabajar. Por más habituada que esté, hoy Son Sant Joan me parece el lugar más frío, austero y desangelado del mundo. 

Será que dejo a la familia atrás, será que mañana no me esperan mis chiquimonsters.










sábado, 22 de marzo de 2014

Supercursos de superformación del superprofesorado

Porque en el CEPA Joan Mir i Mir somos así: súper. :D

Éste ha sido el primer año de CEPA en el que me he podido librar de hacer cursos de centro un tanto absurdos, insulsos e inútiles (léase todo lo que tiene que ver con TIC -si cada uno se pusiera un poquito y fuera un poco más autodidácta, otro gallo cantaría-, competencias básicas y su puta madre o aprendizaje colaborativo, sobre el cual hablamos mucho y trabajamos poco, yo la primera).

Este año participo en algo que sería... no sé como llamarlo... ¿Clases de inglés? No... no son clases de inglés... ¿Tertulia en inglés? Tampoco. ¿TIL? Bueno, la cosa es que seis desertores del claustro nos hemos aliado en pos del B2 que nos solicita nuestra tan amada consellera para reciclarnos en el idioma de Shakespeare. A la mierda Shakespeare. Shakespeare es una mierda, para mí el inglés es el idioma de Dickens, de las hermanas Brontë o de Hemingway.

Al lío, que me pierdo. La cuestión es que de los 6, 3 ya tenemos el B2, unos desde hace porrocientos años, otros de hace menos, pero bueno, siempre va bien refrescar vocabulario, gramática y, sobre todo, hablar. Si una lengua no se usa con asiduidad se pierde, o se va perdiendo, porque ya se sabe eso que se dice que "quien tuvo, retuvo".

Pues bien, las sesiones las hemos dividido y a todos nos ha tocado preparar 1 y media. Sí, media. Aquí os pongo las que yo he preparado. La de "fashion", o moda, para los que no ven Sexo en Nueva York, la hice yo solita, pero para hacer la de comida y restaurantes (si es que esto del morapio es todo un vicio...) trabajé con Biel Calvó, un puterino de sustitución compañero mío que también es profesor interino, ingeniero agrónomo para más señas.

Por si vosotros os estáis preparando el B2 de inglés, aquí os dejamos el enlace de Slideshare para que os podáis descargar estos dos cuadernillos, que cuentan con un solucionario al final y las fuentes y los recursos bibliográficos de los cuales hemos sacado los materiales.






lunes, 3 de marzo de 2014

Las lágrimas más amargas

Hoy se acaba un puente que ha durado cuatro fabulosos días. Digo fabulosos por decir algo, ya me entendéis. Con cada regreso a Menorca no dejo de sentir esa congoja que hace que siempre tenga una lagrimita ahí, a punto de escaparse. Viviendo en Mallorca tengo más vuelos a Alemania que a Menorca, así que tan "extranjero" es para mí un lugar como otro, salvando las distancias, que ya sabéis que hay gente que sólo entiende lo que le da la gana entender.

El día antes de tener que cambiar de isla por primera vez en Cine de Barrio -ese programa de TVE que ya está tan desvirtuado- echaban la película El Emigrante, con Juanito Valderrama. La situación era irónica y no sabía si reír o llorar, porque uno se enfrenta a lo desconocido siempre con cierto temor. Obviamente no es lo mismo emigrar por trabajo ahora que antes, ¿o sí? La cuestión es que uno se va de casa por compromisos laborales y depende de multitud de factores y transportes para poder regresar. Por no hablar del dineral que se lleva Iberia.

Aquí os dejo la canción del emigrante, que por muy denostada que esté, no dejaba de ser en su día una malinterpretada crítica al franquismo por los estragos sociales que su política autárquica provocaba (pero ya sabéis que éstos, como otros muchos, sólo entienden lo que les conviene). A ver quién es el valiente que no se emociona.


Ya volviendo a nuestros días, hace unos meses se propagó por internet el vídeo "Las lágrimas más amargas". No tiene desperdicio. ¡Fabuloso! Espero que un día sean otros quienes tengan que derramar esas lágrimas y que les duela, al menos, una décima parte de lo que les duele a todas las madres ver partir a sus hijos a tierra extraña. 


viernes, 17 de enero de 2014

Volando con la Consellera

Sí, amigos, habéis leído bien: Hoy he compartido avión con la Consellera d'Educació, Joana Maria Camps, y con el President de les Illes Balears, José Ramón Bauzá, pero ahora no me interesa este último. Os cuento.

Hoy cogía el avión con Biel, un compañero de trabajo, y cuál es nuestra sorpresa al ver que en nuestra misma cola de embarque estaban la Consellera y el President (alias Joserra). Sencillamente nos quedamos un poco flipados de encontrárnoslos entre el populacho, entre viles interinos como nosotros, pero ahí estaban. Creemos que también estaba el Rector de la UIB -no llegamos a reconocerlo-, auque este señor, sólo por su vertiente académica, ya merece nuestros respetos. A Biel se le cambió un poco la cara, y lo cierto es que lamentó no haberse puesto la camiseta verde, pero enseguida empezamos a comentar qué les diríamos si tuviéramos la ocasión.

Durante el vuelo a mí me tocó poner mis cosas con las de la Consellera, pero sin más. Durante toda la travesía mi compañero de tecno y yo comentábamos qué cosas cambiaríamos y qué situaciones hemos vivido por culpa de los recortes, entre ellas, un año en el paro. Después de un vuelo fabuloso y tranquilo, al aterrizar nos esperaba el bus para llegar a la terminal, y ahí, circunstancias de la vida, nos tuvimos que poner justo al lado de estos representantes políticos. A ella le molestaba mi maleta y a mí me molestaba su bolso, pero nada del otro mundo. Fue ahí cuando yo ya no podía más, y tenía que contarle de primera mano y de una manera desafectada la situación por la que pasamos los docentes de las islas, y concretamente, la nuestra.

No niego que muchas veces he fantaseado con bombardear la Conselleria, pero esta vez tenía la oportunidad de explicarme y no la quería desaprovechar. Saludamos amablemente tanto al President como a la Consellera y les deseamos un feliz Sant Antoni, patrón de Menorca y honrado además en muchos pueblos de Mallorca y de Ibiza. Al explicarle que era "nuestra jefa" y que éramos docentes, Joserra desconectó (me imagino que no le apetecía hablar con unos camisetas verdes revolucionarios y reaccionarios como nosotros). Ella, sin embargo, nos prestó toda su atención. Y no bromeo. Yo creo que se sorprendió de que nos dirigiéramos a ella con amabilidad y explicándole que entendemos que ella tiene que hacer su trabajo, aunque éste a veces no sólo no nos guste, sino que llegue a disgustarnos en demasía. Entonces aún nos prestó más atención si cabe. Estoy intentando ser todo lo objetiva que puedo, ya que creo que es lo mínimo que puedo hacer con una persona que, al menos, tiene la amabilidad de escucharme (si bien es cierto que también entra en su sueldo, pero ahora no hablaré de ello).



No había lugar a revindicaciones, puesto que tanto la posición de los políticos que actualmente nos gobiernan como la de los docentes es de sobra conocida por todos. Cuando los argumentos objetivos o numéricos no funcionan, y mucho menos lo hacen aquellos que pretenden arrastrar masas sociales, lo mejor es ceñirse a la experiencia propia y compartir los sentimientos y el malestar de uno. La empatía y la ética son, en fin, buenas herramientas para el diálogo. Le explicamos que somos interinos itinerantes, y que la terminal B es como nuestra segunda casa. Biel le planteó ciertas circunstancias y problemas que se  encuentra al tener que dar clases de Tecnología en un taller con 30 chiquimonsters en plena efervescencia hormonal: accidentes, incapadidad de atenderlos a todos, la figura del profesor como responsable último de todo lo que sucede en el aula, escasez de materiales, ínfimo presupuesto... Yo, por mi parte, me centré en el malestar que toda esta tensión nos supone a los docentes: no damos abasto. Yo, en mi caso, no doy abasto. No puedo. Y es cierto: física y mentalmente estoy agotada. Bajo mínimos. No llego a corregirlo todo a tiempo, enfermo, me frustro, hay mal ambiente entre compañeros (esto lo explicaré más adelante), cada uno va a sobrevivir como puede, y así no se puede trabajar. En ese momento creí estar hablando también en nombre de muchos compañeros de secundaria, y no sólo mío. Espero que así fuera.

Al llegar a la terminal nos preguntó acerca de nuestra situación administrativa: la figura del interino. Ella lamentaba el hecho que tuviéramos que ir de isla en isla, pero nosotros le respondimos que intentamos ver la parte positiva: nuevas experiencias, conocimientos de diversos centros y de diferentes maneras de trabajar... y, sobre todo, tener trabajo. También le dijimos que ambos habíamos estado el curso anterior en el paro. La Consellera nos preguntó qué opinábamos sobre el pacto de estabilidad y sobre el baremo de méritos en la lista, sólo a modo de tener un acercamiento a lo que podemos pensar algunos profesores rasos. Biel apuntó que el hecho de guiarnos sólo por elementos académicos no es ni mucho menos indicativo de la aptitud para la docencia, y yo asentí a su afirmación. Yo planteé el hecho de un análisis de la labor docente, una especie de "auditoría" del profesorado por parte de inspección, no punitiva, sino a modo de guía y de formación. Biel cuestionó su idoneidad, puesto que eso supondría un elemento unilateral de evaluación, lo cual es cierto. Ella nos escuchaba atenta y nos dijo que le gustaría convocar oposiciones, pero que aún no se sabe para qué curso (esta información, queridos docentes, lamentablemente no es nueva).  En este punto Biel se despidió puesto que en la misma terminal B había quedado con una compañera. Ella le respondió con dos besos y yo seguí con ella el camino hacia la salida.

Como me estaba atendiendo de manera extraoficial, no quería incomodarla, así que obvié ciertas cosas que tal vez le hubiera echado en cara, pero no era el momento. Ella me reiteró que sentía mucho el malestar que había entre el profesorado, pero que tiene que velar por todos los componentes del entorno educativo (familias, alumnos...). En ese punto fue cuando comenzamos a hablar de la repercusión de la huelga indefinida. Puso el ejemplo de los alumnos de 2º de bachillerato que se tienen que presentar a selectividad y a eso añadió que, en el caso de nuestra profesión, concurren dos derechos y ambos deben respetarse: el derecho a huelga y el derecho a la educación. Aunque en ese momento ella hubiera sacado su retórica política, en ese momento tenía razón.

La amena charla nos llevó a hablar del papel de nuestros representantes. Yo, particularmente, no me siento representada por asambleas y mucho menos por sindicatos. La Consellera lamentaba que hubiera una cerrazón de miras por parte de estos a la hora de dialogar, y yo, tan de soslayo como pude, le hice ver que cualquier postura absoluta no nos lleva por ningún camino. Ni la de unos, ni la de otros. Fue en ese instante cuando ella me dijo que creía que había miedo entre el profesorado. Y lo hay. ¡Vaya si lo hay! Y viene de por todas partes. Le dije bien claramente que algunos profesores tienen miedo a represalias -políticas y laborales- si hacen huelga, algo que a ella le sorprendió muchísimo. Para ser justos, otros profesores tienen miedo de no hacer huelga por el vacío que puedan sufrir des del colectivo de huelguistas de su centro -que de todo hay en la viña del Señor-.

Sin embargo, también le trasladé que más que miedo (que a priori es una palabra muy fuerte) lo que sí había era mal ambiente, recelo: entre huelguistas y no huelguistas, entre profesores con B2 y profesores sin B2, entre interinos de pacto y de no-pacto. Claramente le dije que así no se puede vivir. La tensión es tanta que se palpa en el ambiente y no permite un desarrollo normal de la labor docente. Ellos ya saben que nos tienen divididos, no me pareció estar precisamente ante una persona ignorante y falta de ideas, sino ante alguien que debe gestionar un conflicto pero que ocupa uno de los bandos, lo que hace prácticamente imposible solucionarlo.

Yo le expliqué que lamentaba todas estas circunstancias: el malestar entre el profesorado, la mayor carga de alumnado y los recortes en puestos de trabajo, la educación de los alumnos, la organización de las familias, que a veces tiene que hacer malabarismos para colocar a los niños los días de huelga, etc. También le dejé claro que sabía cual era mi situación con respecto al estado. Como funcionaria interina sé que estoy de algún modo obligada a cumplir órdenes, pero que como funcionaria civil -interina, en mi caso- también tengo derecho a cuestionarlas, y como trabajadora a pedir mejoras laborales, claro está. En ese momento la parte política de la Sra. Camps se refirió a las elecciones como medio de cambio democrático, y me rendí a la evidencia que ella me mostaba. Si bien tener una mayoría no acredita para soliviantar a todo un colectivo, hay una herramienta que está al alcance de todos para mostrar desacuerdo: el voto. Cierto es.

Aquí acabó nuestro encuentro. Yo creo que de él todos agradecimos algo: Biel poderle hacer llegar el hecho de que hay ciertas asignaturas desprestigiadas y faltas de presupuesto, como el caso de Tecnología en algunos centros; la consellera, que le habláramos con cordialidad y que le hiciéramos llegar dos puntos de vista individuales de profesores rasos, interinos, peones de la educación que hacen llegar a su patrón sus condiciones laborales; y yo... Yo agradecí que me escuchara y que tuviera el valor de, al menos, prestarnos atención  respondernos en la medida en la que le era posible en un entorno informal.

Es cierto que en tan breve conversación muchas son las cosas que quedaron en el tintero (TIL, ley de símbolos, expedientes a directores, menosprecio del catalán, errores a la hora de adjudicar plazas, la reivindicación de un centro nuevo para el CEPA Joan Mir i Mir, etc.), pero creo que el hecho de que nos prestara atención y de que pudiéramos hablar en calma y hasta de manera divertida en algún momento (algo raro en nuestros días) hizo que una aproximación entre dos posturas tan enfrentadas fuera posible. Lo que me apena es que le sorprendiera que dos profesores nos dirigiéramos a ella de manera cordial -que es lo que debería ser siempre-, ya que eso, como colectivo, nos deja a la altura del betún (la misma a la que quedó Joserra al no dirigirnos la palabra, ya se sabe que los extremos opuestos se tocan), pero bien está lo que bien acaba. Mentiría si dijera que fue un encuentro desagradable. Fue una charla tranquila y hasta agradable, sin embargo, mucho es el camino que nos queda aún por recorrer para mejorar la administración educativa y, sobre todo, la calidad de la educación y la adecuación de la misma a TODOS los alumnos del sistema.

sábado, 4 de enero de 2014

O no pongo título, o empiezo a despotricar.

Señoras y señores, odio el CEPA. Esto no es nuevo, lo sé, pero casi que prefería que me hablaran de extraterrestres a pasar el frío inmundo que vengo padeciendo este curso. Desde que acucia el frío todos los martes me pongo mala, y eso provoca que los miércoles y los jueves esté hecha un cuerpo-escombro. Y vosotros os preguntaréis: ¿Por qué los martes? Porque los martes son los días de permanencia y estamos tooooooodos los compañeros en la sala de profesores. Eso ha sido siempre así, pero se ve que este año los termostatos no están ajustados. Y trabajar en una puta casa vieja no ayuda. Y tener una puta mierda estufa eléctrica como toda calefacción tampoco.

De acuerdo. Yo soy friolera. Lo reconozco. En verano me llevo mi rebequita y mi pañuelito y santas pascuas. No hay más. En verano hace calor, y si yo tengo fresquito es MI problema. Lo que no han asumido mis compañeros en que en invierno hace frío. Y en Menorca más. Ergo si ellos en invierno tienen calor, deberían optar por quitarse ropa. No, señores, no digo que tengan que hacer un striptease encima de la mesa de la sala de profesores -bueno, que cada uno haga lo que le dé la gana-; sólo pido que CIERREN LA PUTA PUERTA para evitar corrientes y que NO PAREN LA PUTA ESTUFA. It's so easy!

La excusa de que yo llevo poco abrigo no se la creen ni ellos. Si llevo una camiseta térmica, camiseta o camisa y rebeca o americana, más el pañuelo o la bufanda de rigor y botas de piel con calcetines gruesos sobre medias tupidas y sigo teniendo frío, el problema ya no es mío. Si vosotros, adorables compañeros -y esto no va con sorna, la verdad es que son majos, así que cuesta enfadarse con ellos- tenéis calor y lleváis un puto jersey de lana tejido con tooooooda la lana de 23.554 putas ovejas de la campiña inglesa sobre una camiseta -o dos-, hacéroslo mirar. ¡Quitaros el puto jersey! Repito que no es que quiera ver desnudo a nadie, pero es que es de lógica.

Todo esto no viene por capricho. Dos o tres semanas antes de acabar las clases en diciembre pillé un espantoso e infernal dolor de espalda -probablemente por las corrientes y por el frío (a la humedad estoy acostumbrada, siempre he vivido al lado del mar o de una albufera, así que a otro perro con ese hueso). El dolor acabó por cesar, ¡bendito ibuprofeno!, pero el frío no. La última semana, caí severamente enferma. SEVERAMENTE. Seguí yendo a trabajar porque no estoy como para que me descuenten por días de baja -y para ver si contagiaba a alguien más, todo hay que decirlo; mal de muchos, consuelo de tontos-. Lo que más me repateó fue que se tomaran a coña que yo enfermaba por pasar frío en el CEPA. Ahí no volaron balas y latigazos por culpa de los recortes, que si hubiera habido presupuesto... Jajajaja. Bromas a parte. El martes 17 pillé un frío infernal y a partir del día 18 hasta ahora he estado enferma con una gripe que me ha dejado secuelas.

Empecé con los típicos síntomas del catarro, que para el sábado que tenía que regresar a Mallorca ya había digievolucionado a unas infernales anginas que me molestaban hasta para respirar. Después de un ciclo de mega-antibióticos y de fiebre continua des del día 18 hasta más o menos el 25 o 26, ¡bendito paracetamol!, aún no me había librado de los siempre tan divertidos mocos, que tuvieron a bien abandonar mi cuerpo para el día 30, más o menos, después de 12 días de mega-mucolítico y espráis nasales. Y no, el moco no estaba en el pecho, sino debajo de los ojos. ¡Es súper-híper-mega divertido! ¡No os lo imagináis! ¿Os creéis que aquí acaba la cosa? ¡No! La otitis se hizo más fuerte, ya que el mega-antibiótico no dio abasto entre anginas y todo lo demás, y decidió especializarse. Y mis bacterias también. Ni os imagináis lo que eran las palpitaciones en el oído derecho. Uuuuuna cosa...

Así que ya me tenéis el día 30 yendo a suplicar una visita a mi médico de cabecera. Mi médico es el puto amo. Me encanta. No se anda con chiquitas ni con rodeos. Después de poder conseguir un otoscopio decente para examinarme -ya sabéis que la sanidad pública nada en la abundancia- confirmó sus sospechas: "Niña, tienes una otitis de mil pares de cojones". Esto no sería tan grave si no hubiera tenido otitis recurrentes desde los dos años, diferentes perforaciones y fisuras en el tímpano y una retracción timpánica. Y mira que me cuido, eh, pero lo que más rabia me da es estar mala por culpa de otros. Bueno, a lo que iba, pues que me mandó oooootro ciclo de antibióticos, que son otro tipo de mega-antibióticos, porque los anteriores, pese a ser también mega, se ve que no lo eran lo suficiente, y unas gotas también con antibiótico. Y aquí estamos. Sobrevivo. Igual no os importa, pero os lo digo. :D

Haced cuentas de los días que llevo mala. Desde que cumplí 28, el 18 de diciembre, estoy enferma. Y no, no es que me vuelva vieja (porque soy la más joven del claustro, bien que se acuerdan de ello cuando hay que hacer actas), es que mis compañeros me quieren matar. Lo he descubierto. Durante los últimos días, ya siendo un moco febril andante, les dije que, con todo el dolor de mi corazón, prefería que los que estuvieran malos fueran ellos y no yo -para qué vamos a ser tontos-, porque yo ya llevaba un par de rachas de esas en las que no remontas. No acabó aquí la cosa. Una compañera tuvo a bien soltarme que eso era ser "poco solidaria". A tus huevos morenos. ¿Perdona? ¿De solidaridad me habláis? ¿Y donde está vuestra solidaridad cuando hace frío y hay corrientes en la sala de profesores? ¿Dónde está cuando me veis mala y aún así me miráis mal por encender la estufita eléctrica y ponerla a tope? ¿Dónde está cuando tengo que venir con más jerseis de casa y me veo obligada a trabajar de manera aparatosa? Lo he decidido. Os adoro, pero esto es la guerra. Antes pilláis vosotros el sarampión que yo otra gripe/catarro/dolor de espalda. Por si alguno de vosotros lee esto, aquí debajo os dejo un pacto de no-agresión. Creo que os conviene, porque si por algo soy conocida es por ser muuuuy pertinaz.

BREVE PACTO DE NO AGRESIÓN A CUENTAS DE LA TEMPERATURA EN LA SALA DE PROFESORES DEL CEPA:

1. En el clima mediterráneo en primavera-verano hace calor -no entraremos ahora en las excepciones porque podemos llegar a las manos-. :D
2. Yo llevaré rebeca y pañuelo a partir de mayo-junio para que podáis abrir las ventanas de par en par y poner el ventilador al máximo, que sé que os mola como se mueve.
3. En el clima mediterráneo en otoño-invierno hace frío (mirad lo de las excepciones del punto 1).
4. Si tenéis calor, quitaros ropa. Bajo ningún concepto dejéis la puerta abierta ni apaguéis la estufa. No es broma. Si lo hacéis moriréis entre terribles sufrimientos. A mí quien me la hace la paga. Tarde o temprano, pero me la paga (¡bendito karma!).
         4.1. En serio, cerrad la puta puerta, que semblau d'Aló!
5. Los cuatro puntos anteriores se pueden resumir en el "método cebolla". Si trabajas en una casa vieja y mal acondicionada lo mejor es ir vestido a capas, para evitar pasar frío o calor. No hay más. Yo no puedo trabajar con el abrigo puesto. Me niego.
6. Puedo prescindir de los cinco puntos anteriores si alguien consigue que nos pongan por las tardes en un instituto con calefacción, en un solo centro, sin desplazamientos. Os doy de margen hasta el 20 de enero. Se permite el secuestro de la consellera, aunque no sé si pagarían mucho por su rescate...


Por cierto, aún conservo los oídos. La garganta me ha quedado afectada, y la sensibilidad auditiva también. Lo de que prefiero que enferméis vosotros a volver a caer yo otra vez va en serio. Lo siento. Es cuestión de supervivencia.

jueves, 12 de diciembre de 2013

¡Últimas noticias!

Sí, people de estos lares... He andado un poco perdida, pero la razón no ha sido otra que la edición de la revista que han elaborado los alumnos del CEPA Joan Mir i Mir. Aquí tenéis su obra. Merece la pena que la leáis, porque han hecho unos trabajos preciosos.


jueves, 22 de agosto de 2013

Os tengo abandonados...

Os tengo abandonados... ¡y esto no puede ser!

Bueeeeeeno, por partes y resumiendo:

1. La vida en pareja la llevo mejor de lo que pensaba, aún no ha corrido la sangre. :P

2. Este año me han adjudicado plaza en el proceso de julio/agosto. ¡Bien!

3. Tengo un bono en CEPA Joan Mir i Mir. :D Sí, amigos... No hay dos sin tres. Vuelvo a la escuela de adultos de Mahón para dar castellano e inglés.

4. Sí, prefiero un PQPI en cualquier instituto, peeeeero, tengo todo el material de castellano de todos los cursos, amén de un libro que ha publicado una compañera y demás material didáctico, así que va a ser un año facilito, puesto que para preparar las clases no empezaré de cero, que no es poco. Creedme, cuando lo tienes que hacer tú todo, cualquier ayuda es poca.

5. Mirémoslo por el lado positivo: conozco el centro y a los compañeros. ¡Y conozco el pueblo la ciudad! :P

6. Ando atareadísima con las clases de repaso. ¡Buuuuf! He pasado de no tener nada a ir saturadísima. ¡Una semanita y acabamos!

7. Por cierto, y al hilo de lo de Mahón: ¡Ya tengo piso! ¡Y vuelo de Iberia! -No había muchas más alternativas-.

Ya os iré contando mis peripecias haciendo la maleta, preparando las cosas, los primeros días... ¡Seguro que no tendrán desperdicio!

miércoles, 8 de mayo de 2013

Quién me mandará a mí a decir nada...

Sí, amigos, ésta es una de esas veces en las que me lo tengo merecido. O no, pero bueno. Os explico: Ibiza, por si no lo sabíais, es un poco la ONU. Hay de todo: chinos, rusos, italianos, alemanes, ingleses, árabes, marroquíes, algún que otro español y rara vez te encuentras con un ibicenco de dos apellidos. Sí, sí, los Costa, Tur, Marí, Ribas, Torres, etc. existen.

Cuando iba pasando lista los primeros días me sorprendía el hecho de apenas poder pronunciar algunos apellidos y de encontrar a poquísimos chavales autóctonos. Obviamente, cuando llegaba a un Torres Marí, o a un Tur Costa, me emocionaba tanto que paraba la clase para hacerle la ola. Bueno, no tanto, pero sí que me hacía gracia. Además, también me sorprendía la falta de vocabulario que tienen los alumnos, y no sólo en castellano, sino también en catalán. Sobre todo en catalán. A veces sólo me entendían los especímenes autóctonos, pero, oh, cuidado, yo soy mallorquina. Para los ibicencos Mallorca es mal. Muy mal.

Aunque he estado tres años en Menorca y sí que he notado y padecido la doble insularidad y el hecho de que los de Palma -porque los de pueblo somos más majos- sólo se miran el ombligo, nunca he oído por esos lares nada despectivo contra Mallorca. Aquí lo escuché des del primer día. Sí, de broma, pero ya te la endiñan.

Yo, que fomento la cultura popular y la preservación de las costumbres locales, siempre les recomiendo que aprendan las palabras de su entorno para que no se pierdan, que conozcan las canciones tradicionales, que acudan a las fiestas y sean respetuosos con los usos y protocolos. Hoy me ha salido el tiro por la culata cuando un no-tan-chiquimonster me ha soltado, así tan pancho, la siguiente estrofita:

Mallorca terra porca,
Eivissa terra de pins.
Val més un eivissenc
que cinquanta mallorquins.

Mmmm, a ver, ¿qué se supone que tengo que hacer? ¿Suspenderlo por actitud o aprobarlo por ser capaz de conocer semejante composición? Analicémoslo. Vamos a ser bien pensados y vamos a creer que el chico en cuestión cuando dice "terra porca" se refiere a terra de porcs, por lo del porc negre, ¿verdad?. Sigamos: Eivissa terra de pins: cuantitativamente hay más pinos en Mallorca, pero aceptamos barco. A lo de los dos últimos versos... pues depende del ibicenco y del mallorquín. Si contamos como ibicenco a mi alumno, que ha tenido las agallas de soltarme esto tan campante y sin dejar de sonreír, y como mallorquín al señor Bauzá y a sus secuaces, no me queda otra que darle la razón, pero, claro está, depende de las circunstancias.

En favor del susodicho no-tan-chiquimonster debo decir que siguió los consejos de otro especimen de "alumnus autóctonus" y dejó de soltarme puyitas. Además, a final de clase vino todo preocupado a disculparse. Creo que mi amenza de "te voy a suspender hasta el fin de los días" surtió efecto. Además, ¿qué culpa tengo yo de que la geografía sea la que es y de que los gobiernos baleares, de cualquier color, sean como son?

En fin, quién me mandaría a mí a decir nada.

martes, 26 de febrero de 2013

De cuando fui profesora de lenguas extranjeras

Actualmente estoy haciendo un curso de fomación online que organiza la Conselleria d'Educació y una de las actividades es explicar una experiencia educativa que hayamos tenido para con la enseñanza de lenguas extranjeras y adjuntar una fotografía. Así pues, me he propuesto explicar algunas cosas de mi vida que, por sí solas, quedarían inconexas en el blog. Aunque me he excedido un poco en extensión y en pretensiones, creo que mi experiencia como profesora de lenguas extranjeras en tres idiomas queda bien plasmada. ¡Ojalá que pueda aumentarla en breve!

A lo largo de mi vida, y desde los 17 años, he realizado varios trabajos y no todos ellos tenían que ver con la docencia. A parte de las típicas clases particulares que salen de tanto en tanto, me pasé 6 temporadas trabajando en un souvenir. Eso suponía que acababa las clases el 31 de mayo y el 1 de junio ya empezaba a trabajar; libraba los días que tenía examen. Y así hasta el 30 de septiembre, para volver a la UIB el 1 de octubre. Había cosas que me gustaban mucho del trabajo, como estar todo el día hablando -ya me conocéis- y el hecho de practicar idiomas mientras hacía paquetitos de regalo, asesorar sobre moda y calzado (ironía, bueno, sobre calzado sí) y quitar el polvo a las figuritas NAO de Lladró sin romper ninguna. Hay que ver lo que gusta Lladró a los ingleses, ¡una locura, oiga! Recuerdo que me encantaba vender NAO a las señoras mayores del centro de Inglaterra, eran un encanto, más majas ellas... Y gastaban, eso es lo importante, jejeje. Ahí estuve todos los veranos del 2003 al 2008.

En cuarto y quinto empecé mis contacto directo como docente de lenguas extranjeras. No era exactamente clase lo que yo impartía, sino más bien horas de conversación y de contexto cultural, un bloque de 6 horas para cada grupo. El trabajo de verdad venia bajo la etiqueta de "guardian angel" o "student helper". Colaboré, pues, con CIEE a la hora de integrar a los alumnos americanos no sólo en la universidad, sino también en la ciudad de Palma. Íbamos a comer, a cenar, a tomar un aperitivo, de excursión, ¡incluso de viaje a Barcelona! Me lo pasé pipa. Además, como eran colaboraciones más informales, me lo tomaba más como un hobbie que como un trabajo. Aprendí muchísimo de Antonia Ferriol, la directora del centro, quien me dio muchos trucos para procurar enmendar errores y evitar el choque cultural. Recuerdo aquella etapa con mucho cariño, no en vano, los mejores años de mi vida se los debo a la universidad.

Una de las actividades en las que colaboré fue una excursión a Petra. ¿Y por qué Petra? Porque de ese pequeño pueblo mallorquín es Fray Junípero Serra, que fundó la mayoría de ciudades del suroeste de Estados Unidos. Allí visitamos unas bodegas, la casa/museo de Fra Juníper y comimos en un restaurante de la plaza. Aquí tenéis unas fotitos*.

DE PETRA A CALIFORNIA


Mirad qué atentos, escuchando la explicación sobre la elaboración del vino.

Uno de los rinconcitos que visitamos en Petra

Ésta última es de la cena de despedida: tres profes/asistentes y tres alumnos.

En quinto, antes de acabar la carrera, se salió mi primer trabajito de docencia directa con alumnos. Se trataba de impartir dos horas seguidas de clases extraescolares de inglés en un colegio de Palma, Montision. Ahí descubrí que lo mío era secundaria y no primaria, porque tuve a unos 20 nenes de 1º a 3º de primaria, que después reestructuramos, y me quedé con unos 15 sólo de 2º de primaria. Os aseguro que los miércoles de 3 a 5 yo me cansaba más que en toda la semana, jajajaja. Eran muy majos -salvo excepciones-, pero el trabajo de maestra no es lo mío. Eso sí, os aseguro que aprendieron pintando, recortando y pegando un montón. Trabajábamos por temas: los animales, la familia, la ropa, los juguetes... Las clases eran básicamente de vocabulario, aunque intercalaba algunas frases básicas. Desde luego, dar gramática en 2º de primaria no es lo suyo... Me gustó mucho la experiencia, pero sin duda alguna prefiero un 2º de ESO.

Al acabar la licenciatura, en junio de 2008, seguí trabajando una temporada más en la tienda, pero en septiembre me surgió la oportunidad de trabajar en una beca de colaboración / investigación en la universidad. Además, era de fonética. Todo un lujazo. Por si eso fuera poco, además era un estudio sobre el vocalismo balear aplicado al aprendizaje del inglés, así que era fonética aplicada en vena con un propósito didáctico. Ahí mi vertiente friki se desarrolló más aún, hecho del que me enorgullezco hasta la saciedad, jejeje. Mientras, estaba estudiando el CAP del diablo, esto es, una formación "pedagógica" que no sirve para nada. Yo creo que muchos pedagogos tienen un complejo histórico que les llega de la antigua Grecia, cuando su labor se basaba en acompañar a los hijos de casas buenas al gimnasio (colegio) y velar por su integridad física y sexual (vamos, tenían que impedir que sus profesores se los beneficiaran). Eso para mí era un trámite, porque pronto me di cuenta que, en clase, tenía que hacer exactamente lo contrario a lo que ellos me decían si quería tener suerte, orden y, sobre todo, si quería que mis alumnos aprendieran y se desarrollaran como personitas. El verano de 2009 me tomé un descanso en el souvenir y seguí trabajando en la beca de la universidad.

A principios de septiembre, y por cosas del destino, recibí varias llamadas de compañeras mías que habían estudiado Filología Catalana diciéndome que tenían unas cuantas horitas de lengua catalana para mí, puesto que tengo el Nivell D (C2). Por falta de tiempo, a ellas les era imposible realizar esas clases. Aquí empieza mi etapa en el Ejército. No, no es broma. Se trataba de impartir clases de lengua catalana y literatura a nivel de 3º y 4º de ESPA (ESO) para militares de tropa que necesitaran sacarse el graduado, bien porque fueran de la antigua etapa de EGB, bien porque no habían podido acabar sus estudios. Como veis, seguí trabajando con las lenguas extranjeras. Sí, con las lenguas extranjeras, puesto que el 95% de mi auditorio lo conformaban alumnos que desconocían totalmente el catalán, así pues, tuvieron que ponerse las pilas para, en un curso, llegar a un nivel como de 4º de ESO o, al menos, prepararse para el curso siguiente y perfeccionar las demás asignaturas.

Lo tengo que confesar: Llegué a la base militar con cierto miedo. Aunque siempre diga que voy a comprar una arma y a cargarme a alguien, lo cierto es que sólo de verlas de lejos me dan pavor. Además, el hecho de que alguien de mi misma edad -o mayor- me tratara de usted me desconcertaba. La verdad es que fueron todos muy majos, desde el teniente que se encargaba de organizar el curso hasta el último soldado de la clase. En esos tiempos se me conoció somo "sa mestra", pronunciado a la castellana. Aunque en un principio no lo pareciera, ésta ha sido una de mis mejores experiencias dando clase, no sólo porque suponía todo un reto enfrentarse a 40 hombres corpulentos en clase que me miraban con cara de susto / desconcierto / desconfianza en los primeros días (en los últimos días sólo había unos 10 o 12 como mucho), sino porque, lejos de lo que uno se pueda imaginar, me dieron TOTAL LIBERTAD para organizar las clases, el temario, etc. Mientras los alumnos aprendieran lo que entraba al examen (el recién inaugurado por aquel entonces currículum de ESPA), no había problemas. No os voy a contar cómo fue la parte de explicar sociolingüística y lo de catalán/malloquín/valenciano y su p... madre, porque al final hice valer mi autoridad académica y todos tan contentos, pero os puedo asegurar que me lo pasaba pipa llevándoles noticias del victorioso Barça de Guardiola -a ellos, que eran prácticamente todos del Madrid- y leyéndolas en clase. Era una práctica de lectura en catalán como cualquier otra, pero os aseguro que prestaban más atención a eso que a cualquier otra chorrada. Si el Barça había jugado Champions en miércoles y había ganado, los jueves a las 7 me temían: tocaban las puyitas Barça-Madrid.

Como veis, una vez superados los primeros días en los que se repetía la siguiente situación de:

PROFESORA: Meam, tu, Antonio, d'on ets?
ALUMNO: De Graná.
PROFESORA: Sí, d'acord, però que me podries dir d'on ets? Jo sóc de Mallorca.
ALUMNO: De ande voy a ser, hija, de Graná!

Grigrigri

PROFESORA: Que m'ho podries dir en català?
ALUMNO: -Con cara de pocos amigos pero intentándolo hacer lo mejor posible para conservar su orgullo de macho- "Jo sóc de Granada".
PROFESORA: Molt bé! Ho has fet beníssim! Melassa! (Y era cierto, lo hizo divinamente, era sólo un poquito de timidez.

La cosa se relajó y las clases empezaban a ser más distendidas, no en vano, venían voluntariamente por las tardes y después de haber trabajado por las mañanas. Al tiempo que impartía mis tres horitas semanales de catalán me llamaron de la Consellería y empecé a trabajar en Manacor, donde conocí a gente fabulosa, así que cruzaba mallorca casi a diario para dar clase y el tren se convirtió en mi despacho particular para corregir, preparar clases, etc.

Tras acabar mi sustitución en el IES Mossèn Alcover, en enero la Conselleria me manda a un CEPA a Menorca, donde seguiría trabajando con adultos aunque desde el ámbito de la lengua castellana. Me apenó mucho dejar las clases en Palma, pero no tenía alternativa. Una compañera de catalán ocupó mi lugar y los chavales estaban más encantados aún si cabe. ¡Gracias Xisca! Bueno, sigamos: Como llegaba a Menorca con unas altas expectativas, la realidad me chocó bastante. Como ya he dicho otras veces no me gustó nada ese tipo de enseñanza para adultos. ¡Era todo taaaaan distinto de los niños de la base! Eso sí, para hacer honor a la verdad, también tengo que decir que tuve alumnos y grupos fabulosos con los que aún mantengo el contacto. Luego la suerte volvió a llamar a mi puerta y estuve el curso anterior (2011-2012) en un IES todo el curso. La experiencia como tutora de 2º de ESO en el Cap de Llevant es de lo mejorcito que me ha pasado en la vida, tampoco se quedan atrás los otros grupos de segundo, ni mi primerito de procesos de comunicación, ni mis terceros de chiquimonsters, especialmente mi 3º C.

Mi tutoría de 2º - Falta Júlia

De los chiquimonsters de 3º ya os he hablado muchas veces, jejeje.

Ahora espero que la suerte, en su camino, se vuelva a pasar por aquí. Dios sabe que la persigo, le mando cartas, e-mails y currículums, pero se hace de rogar. ¡Pronto llegará!


__________
*Si alguien se reconoce en las fotos y no quiere aparecer, que me lo comunique por e-mail y eliminaré la imagen o pixelaré su rostro. 

martes, 12 de febrero de 2013

Hacienda me estafa

O de cómo se piensan que la gente es tonta, que no lee o que no se documenta.

Con todas las letras, los de la Agencia Tributaria son unos HIJOS DE PUTA (presuntamente, sólo presuntamente, ya me entendéis).

Por si os pasa a vosotros, interinos desplazados, os informo de que en el artículo 20.2b de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas dice que:

Artículo 20. Reducción por obtención de rendimientos del trabajo.
[...]
2. Se incrementará en un 100 % el importe de la reducción prevista en el apartado 1 de este artículo, en los siguientes supuestos:
[...]
b. Contribuyentes desempleados inscritos en la oficina de empleo que acepten un puesto de trabajo que exija el traslado de su residencia habitual a un nuevo municipio, en las condiciones que reglamentariamente se determinen. Este incremento se aplicará en el periodo impositivo en el que se produzca el cambio de residencia y en el siguiente.


Pese a ello, no aceptaron mi declaración de la renta, puesto que, según ellos, les faltaban datos. A ver, almas de cántaro, ¿qué datos os van a faltar si trabajaba para un ente público y lo podéis comprobar todo desde el ordenador, y si además el alquiler estaba declarado, y en él aparecía el número de referencia catastral? ¿Somos lerdos (presuntamente) o qué?

Así pues, si yo me inscribo en el SOIB y luego acepto un trabajo que implique un CAMBIO DE ISLA, eso ya es un cambio de residencia, ¿no? Pues la funcionaria que me atendió empezó por poner excusas como que era de la misma comunidad autónoma. Disculpe, señora, pero es mucho más fácil ir cada día de Alicante a Albacete, siendo de comunidades distintas, que de Mallorca a Menorca. Después empezó a decirme si declaraba el alquiler, a lo que respondí que sí, obviamente, y que le adjuntaba el contrato. Luego me pidió recibos de mensualidades, y le dije que lo pagaba por el banco, pero que si quería se los sacaba, a lo que me dijo que no hacía falta.

Después de esto -que no aparece en ningún artículo de la ley ni en ninguna parte-, y al verse desarmada, me dijo que si tenía el certificado del padrón. No, bonita, no me empadroné, en primer lugar porque no lo necesité, y en segundo lugar porque la ley que usted menciona no hace referencia alguna a estar empadronado para justificar el cambio de residencia. Además, en la "cartita de amor eterno" que me mandaron, como documentos que se me requieren, figuran los siguientes:

1. Certificado que acredite los períodos de inscripción en INEM (No saben que se llama SEPE y que, además, eso lo gestiona el SOIB, no el SEPE. Animalicos -presuntamente-). OK
2. Contrato de trabajo. OK
4. (Se saltaron el 3, o no saben contar, también presuntamente). Certificado de empadronamiento histórico en la nueva ciudad, contrato de arrendamiento o cualquier otro documento que estime conveniente. OK

Nótese la disyuntiva, que marca que sirve una cosa u otra. De momento, de gramática van mal, y esto no es presuntamente, o no saben leer, o no saben escribir, o el día que explicaban las coordinadas no asistieron a clase. Y esto es así, se pongan como se pongan. Así pues, presento el contrato de arrendamiento, todo muy bien ordenadito, muy bonito y muy bien colocadito, junto con todo lo demás, y cuál es mi sorpresa al ver que no estiman mi alegación. A ver, incompetentes (presuntamente), yo entiendo que tenéis que hacer caja, pero con la ley en la mano, la ley que vosotros mismos citáis, vosotros mismos me estáis dando la razón, así que, ¿por qué se desestima mi demanda? Que yo entiendo que estamos manteniendo a muchos chorizos (estos no son presuntamente, estos son unos desgraciados de arte mayor), pero de ahí a que, con la ley en la mano, engañéis a los contribuyentes, pues no me parece de recibo.

Si no me queréis pagar/devolver lo que me toca, decídmelo claramente, pero no me hagáis hacer el tonto ni me queráis tomar por idiota, que no hay cosa que me dé más rabia. Si me dicen "no te vamos a pagar lo que te toca porque hemos recibido órdenes de arriba de valorar las declaraciones de IRPF a la baja, y sobre todo las que son a devolver", pues me joderé, pero lo entenderé, y luego ya protestaré por otros cauces, pero hacer las cosas así, pues no me parece ni medio normal. Además, si tanta razón tuviesen, ya me hubieran citado el artículo donde aparece todo lo que ellos dicen, porque buscando en todas las leyes que me ponen como excusa/pretexto no he encontrado en ninguna la palabra padrón/empadronamiento. Y el Ctrl+F no falla.

De que devuelvan las declaraciones de 2011 en el 2013, cuando deberían ejecutarse en 2012, para que así computen como gastos de un año después y que no suba más el déficit de 2012 no vamos a decir nada... Esto es desvestir a un santo para vestir a otro. Ojo con vuestras cuentas con el Estado, siempre vais a salir perdiendo.Yo os lo digo porque no es la primera vez que me pasa, y dudo que vaya a ser la última.

Por cierto, pese a haberme encontrado con una funcionaria -supuesta y presuntamente- borde, que tanto que sabe de leyes tributarias y se olvida del artículo 34.1j "Derecho a ser tratado con el debido respeto y consideración por el personal al servicio de la Administración tributaria", también me encontré con el funcionario que se encargaba de registrar solicitudes, que me dio toda la información que ella me ocultaba (haciendo caso omiso del artículo 34.1a "Derecho a ser informado y asistido por la Administración tributaria sobre el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento de sus obligaciones tributarias"). Este señor me trató de una manera MUY correcta, aséptica pero cordial y correcta; además de darme toda la información y de tramitar el registro de mi solicitud, también me explicó cómo debía proceder en los años siguientes y me dio algunas ideas para ahorrarme varios trayectos hacia la administración de Inca y poder realizar varios trámites por internet. Todo esto en menos tiempo y con mayor eficacia que la -presuntamente- borde que estaba a la defensiva, como si el dinero -que yo y los demás contribuyentes ya hemos pagado- fuese suyo y no del pueblo.

Y luego mis amigos me preguntan por qué siempre me leo las leyes que me pueden afectar... La información es poder, aunque a veces se obre de una manera tan marrullera como ésta. Por cierto, aún no he recibido ninguna "carta de amor eterno" en la que se me explique por qué se rechaza mi alegación, sólo he visto el miniingreso en mi cuenta y he ido a la página web de la Agencia Tributaria, y he hecho un "self-service", por eso de que Hacienda somos todos.

sábado, 19 de enero de 2013

Cosas que se aprenden en un CEPA

Como todos sabéis, si hay un tipo de centros que odio con todas mis fuerzas son los CEPA. A ver, que si me toca ir a trabajar a uno iré y santas pascuas, pero qué queréis que os diga, yo prefiero la ESO. Aunque a lo largo de mi paso por el Joan Mir i Mir me encontré con alumnos y compañeros maravillosos, no es lo mío. No lo es. No cabe duda. Aun así, debo decir que aprendí muchas cosas (tanto las que se deben hacer como muy especialmente las que NO se deben hacer), y la primera de ellas consistió en un bofetada al ver que un CEPA no era el paraíso terrenal prometido al docente, ni mucho menos.

Una de las cosas buenas que sí saco de mis casi dos cursos ahí es la elaboración de materiales propios; como no existen libros que se adapten al currículum de ESPA de las Islas Baleares, nos toca pringar y rezar por que alguien nos preste algo que nos sirva. En ese centro coincidí con Ana y con Juana Mari (quien la sustituyó en su baja por maternidad), y a ellas debo muchísimas ideas y muchísimos materiales, así que aprovecho para darles las gracias. Curiosamente las dos han acabado haciendo cuentas: una como secretaria del CEPA y la otra como concejal de hacienda del ayuntamiento de su pueblo. ¡Y son las reinas de la eficiencia! ¡Os lo prometo!

Con este post os quiero enlazar al blog de Ana, en el que encontraréis una entrada que explica bastante bien qué es realmente la educación para adultos y qué nos podemos encontrar en un CEPA. Aunque a veces tengamos visiones muy distintas del mundo educativo y gustos muy distintos por lo que a las clases se refiere, coincidimos en lo básico, así que aquí os lo dejo.

En esta casucha fría e inhóspita del barrio del Carmen se encuentra el CEPA.

*Mariluz, si lees esto, te diré que de ti ni hablo, porque sin tu incansable ayuda no sé cómo hubiera pasado el curso en el Cap de Llevant. Jamás he visto materiales más cucos y más bien organizaditos tanto para ESO como para Bachillerato. Una maravilla.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Los vascos y los extraterrestres

Creo que ya he puesto varias veces por el blog que estuve trabajando en un CEPA durante casi dos cursos; esto es, daba clases a adultos. Como todos los alumnos, unos me caían mejor y otros me caían peor, pero este tipo de enseñanza no es precisamente la que más me gusta. Y lo digo así, a bocajarro, le pese a quien le pese, que para gustos, los colores.

¿Por qué no me gustó trabajar en la escuela de adultos? Elementos administrativos y organizativos a parte, debo decir que la calidad humana de todos los que fueron mis compañeros es excelente, aunque a veces discrepábamos en aspectos básicos de la enseñanza. No por ser adulto un alumno directamente tiene razón, además, a mi juicio, jamás se debe quitar la "autoridad" al profesor, jamás (excepto causa de fuerza mayor). Para no aburriros con lo que yo pienso de ESPA y de la regulación de los CEPAs (que pondría fino a más de uno, oiga), os voy a contar una de las primeras anécdotas que me sucedieron y que he titulado "Los vascos y los extraterrestres".

El primer año que llegué al CEPA, junto con mi inexperiencia fuera de Mallorca, me llevé todo lo que ya había aprendido dando clases a adultos durante 4 meses (esto os lo contaré otro día). Como allí se funciona por cuatrimestres, me encontré con que tenía que dar una semana de clases y evaluar a los alumnos. TERROR. Auténtico terror. Ésta es la mayor putada que le puede pasar a cualquier interinucho que llega de novatillo a un centro. Intenté salvar esto como pude, pero en el centro no gustó que el día del examen final, al que se presentaron alumnos que yo no conocía, yo les pidiera el DNI para confirmar su identidad. A mí en algunos exámenes me pedían el DNI profesores que me habían visto en clase día sí y día también y sabían quién era yo perfectamente, y no por eso ponía el grito en el cielo. De hecho, me parece lo más justo y lo más normal. De la selectividad ni hablamos.

Éste fue uno de mis primeros "encontronazos", así que os podéis figurar cómo se avecinaba el 2º cuatrimestre... Al menos me lo pude preparar, que no es poco. Entre todos los grupos que me tocaron, tuve el placer de impartir un 4º de ESPA a unos alumnos maravillosos. ¿Todos? ¡No! Todos no... Siempre hay una oveja negra... Era una clase MUY heterogénea, y cuando digo "muy" quiero decir "muy mucho", pero todos nos llevábamos bien. Voy a procurar no dar muchos datos, porque Menorca para estas cosas es un pueblo y "nos" conocemos todos... Así pues, la alumna en cuestión -cuya situación no voy a relatar- se va pasar a llamar oficialmente "Oveja Negra", ON de ahora en adelante.

Clase de sociolingüística a finales del mes de marzo: el origen de las lenguas, la situación del Español en el mundo y las lenguas de España.

Profesora: Bueno, como el otro día ya vimos las principales variedades del español y dónde se ubican en el mapa, hoy nos vamos a quedar en casa. Supongo que todos sabéis cuáles son las lenguas oficiales de España, ¿verdad?
Alumnos: Sí, claro.
Profesora: ¿Alguien sabe si se habla alguna otra lengua?
Alumnos: El bable, la fabla... (si es que eran muy buenos, yo os lo digo).
Profesora: Como del castellano ya hemos hablado, voy a empezar por el Euskera y dejaré el gallego y el catalán para después. ¿Sabéis dónde se habla?
Alumnos: En el País Vasco.
Profesora: ¿Sólo? A ver, mirad el mapa y pensad...
Alumnos: Navarra.
Profesora: ¡Bingo! ¿Y fuera de España?
Alumnos: ¡Pues como no sea en Francia!
Profesora: ¡Efectivamente! En la zona de Francia más cercana a España y que limita con el País Vasco. Ahora viene lo difícil. ¿Alguien entiende el Euskera?
Alumnos: ¡Eso no lo entiende nadie!
Profesora: ¿Seguro?
Alumnos: Bueno, entre ellos sí, pero es muy diferente al castellano o al catalán. A un gallego cuando habla en gallego más o menos se le entiende, como a un francés o a un italiano.
Profesora: Así, es, ¿y eso por qué? ¿De qué lengua ya sabemos que NO deriva?
Alumnos: No viene del latín. No es romance.
Profesora: Efectivamente, lo habéis acertado. Pero el ruso tampoco es una lengua romance, pero sí hay otros idiomas que se le parecen...
Alumnos: Es que el vasco es raro.
Profesora: ¿Raro?
Alumnos: Bueno, raro, raro, no; es diferente a todas las lenguas (yo os lo digo, eran muy buenos).
Profesora: Sí, es una lengua aislada. Ya se encontraba en la Península Ibérica mucho antes de que llegaran los romanos y no se le conoce ninguna lengua con la que esté emparentada. Además, se cree que puede ser una de las lenguas más antiguas de Europa. Aunque no tiene una historia de la literatura extensa (como sí la tienen el castellano o el catalán), su uso nunca se ha interrumpido. Eso sí, es una lengua que puede tender a desaparecer precisamente por su diferencia con sus vecinas, el castellano y el francés, aunque también adopta de éstas -principalmente del castellano- muchas palabras. Ni siquiera es una lengua indoeuropea, es una lengua aislada. No tiene alrededor ningún idioma que se le parezca. ¿Entendéis este concepto?
Alumnos: Sí, profe.
Profesora: Estupendo, entonces, ahora... (interrupción de Oveja Negra. Nervios en el aula, que se la vienen venir...)

Oveja Negra: Perdona que te interrumpa, Isabel, pero esto no es así.
Yo, al borde de un ataque de nervios: Ah, ¿no? ¿Y entonces? ¿Conoces algún estudio más moderno?
ON: Es que esto no es así.
Yo: Bueno, en cualquier caso, como yo soy la profesora, creo que tengo cierta autoridad académica como para poder elegir los contenidos de la asignatura (dentro del currículum) y en qué manera os los hago llegar. Yo os ofrezco la teoría más aceptada a un nivel que crea que os pueda resultar sencillo. (Aquí temía una arenga pseudolingüística en la que me dijera que el vasco es un dialecto del español, pero ¿afortunadamente? no fue así). En cualquier caso, si nos quieres decir lo que piensas, adelante. (Craso error).
ON: El vasco sí que es una lengua muy antigua, pero es tan antigua porque ya la conocían los antiguos mayas porque se la transmitieron los contactos con los extraterrestes y después la hicieron llegar hasta aquí.
Yo (y toda la clase): Gri, gri, gri...

Se produjo un incomodísimo silencio, en el que no sabía si partirme de la risa o enervarme. Miré las caras de mis alumnos, cuyos ojos me decían a gritos "está loca, déjala", y me armé de valor, así que contesté: "Muy bien, Oveja Negra, esta es tu teoría, pero en clase vamos a estudiar y a dar como buena la que yo os he explicado antes, ¿de acuerdo, chicos?"

Menos mal que todos me apoyaron, porque esta situación fue muy, muy, muy friki. Os juro que esta respuesta es verdad y es textual, porque me quedó garabada a fuego. No sólo lo recuerdo por las miles de veces que lo he contado `para echarnos unas risas sobre lo surrealista del caso, sino porque también trajo cola...

Resulta que la susodicha Oveja Negra se presentó en el despacho de dirección para soltar sobre mí una retahíla de mentiras. Entre todo lo que dijo solamente había dos verdades que, gusten o no, forman parte de mi manera de dar clases y son totalmente legales; además, estos dos aspectos me los habían solicitado explicitamente dos alumnos diferentes del grupo, así que... A mi plin.

Lo peor no es que se fuera a dirección, lo peor de todo es que allí le dieron crédito y aceptaron todo lo que decía a pies juntillas. A fin de cuentas, ella tenía razón y yo no. Mi cara fue de circunstancias cuando me lo comunicaron al llamarme a una reunión. Fui rebatiendo una a una las cosas, pero claro, era su palabra contra la mía, y a mí no me iban a dar la razón. Eso me dio aún más rabia, no porque no me dieran la razón, porque es algo subjetivo, sino porque no se dignaron a investigar si lo que decía la alumna era cierto: Nadie vino a ver mis clases, nadie consultó a los demás alumnos, nadie consultó el expediente de la alumna en cuestión.

Huelga decir que "Oveja Negra" vivía en una situación social desvaforable y había tenido una vida no muy común, rasgos que se unían a un severo trastorno psiquiátrico. Así que ya sabéis, como los locos y los niños siempre tienen la razón (o así lo creyeron en el centro), el vasco o euskera proviene de los extraterrestres que nos lo hicieron llegar a través de los antiguos mayas. Ah, y cualquier cosa difamatoria que diga un alumno sobre cualquier profesor es cierta sólo por el mero hecho de haberlo dicho. La versión del profesor no cuenta, porque a fin de cuentas, ¿para qué estamos aquí? ¡Si ni siquiera sabemos que el euskera es la lingua franca interplanetaria!



viernes, 23 de noviembre de 2012

¿Qué hacen las profes en su tiempo libre?

Si a los alumnos ya les encanta preguntar a los profesores acerca de su vida privada, esta pregunta ya es el colmo. No entienden que "leer" sea un pasatiempo, o que "estudiar" y hacer cursos de formación también lo sea. Eso, básicamente, no lo pueden concebir. Os lo voy a poner por escenas, que así es más fácil.


ESCENA 1: Sales de marcha y te encuentras con tus chiquimonsters.

¡Horror! Tú intentas ir toda mona y conservar la poca dignidad que te queda a las 3 de la madrugada con el rímel corrido y allí están ellos, con cara de asco, de incredulidad, acechando, llamándote "vieja" a gritos con la mirada. Allí están tus monstruitos de 15 años -que se creen muy mayores- que encima te recriminan que vayas a los mismos sitios a los que van ellos.

Así serían las fiestas de fin de curso si esto fuera EEUU, pero como no lo es, menos glamour, más chonismo y un poco de botellón, ¿no?
Excuse me????? Resulta que yo voy ahí todos los fines de semana y oh! Hoy es el día de fin de trimestre y mis chiquimonsters se agrupan en manada para ir a celebrar que van a estar unos dias (o meses) sin clases. ¿En qué cabeza cabe que una nena de 15 años ande suelta a esas horas de la madrugada? Bueno, yo ahí ya no entro, pero no me digáis que no es una situación un tanto incómoda. Más incomoda es aún la situación de recordárselo a nuestros jueces/elementos subversivos/alumnos en clase cuando te dicen: "Profe, te vi de marcha". Y tú sonríes, sonríes para no matarlos, porque en el fondo los quieres, aunque sea muy en el fondo.


ESCENA 2: La piscina.

Eres la profe novatilla en prácticas en el instituto de tu pueblo y, para mantener la salud, sueles ir con asiduidad a la piscina, donde pasas desapercibida. Pasas desapercibida hasta que te empiezan a conocer y empiezan a analizar cada pelo, cada michelín y cada gramo de grasa y celulitis de tu cuerpo. Del atuendo "barbie/choni deportista acuática" ni hablamos.

El vestuario de la piscina, ese gran sitio...

Ahí te debates tú, entre tu dignidad y el cloro de la piscina, entre una pulmonía o salir corriendo en pleno mes de enero. Y una, que además de ser profesional lo tiene que aparentar, hace acopio de la poca dignidad que le queda al estar en paños menores, hace como que tiene el cuerpo escultural de Bar Reffaelli, y se va para la ducha a darse una sesión de spa de cloro mezclado con champú del Mercadona, en el mejor de los casos será Pantenne. Una vez duchada, intentas secarte y vestirte procurando parecer lo menos ridícula posible y oh! Hay que pelearse con el secador. Esa máquina del demonio no funciona y fuera hace un frío glacial. No pasa nada. Te peinas y te quitas los enredos intentando no llorar y sales con la frente bien alta. Hasta que en clase te sueltan: "Profe, te vi en la piscina."


ESCENA 3: Los probadores de Stradivarius.

Se ha abierto un Stradivarius nuevo en la ciudad (o pueblo, porque el tamaño es relativo) y es como un centro de peregrinación. Todas acudimos a la tienda de moda ávidas de nuevos modelitos o de un básico para nuestro armario. Todas: de cualquier edad, tamaño, raza, clase o condición. Todas. Y ahí, cuando ya has ojeado lo que hay y has seleccionado algunas prendas que te quieres probar para decidir si te las compras, cuando has entrado en el probador y te peleas con la puñetera cortinita para no enseñar más culo del que tienes, ahí oyes unas voces que te resultan familiares...

Son ellas. También han acudido en manada a la llamada del capitalismo. Y ahí estás tú, sola -porque justo ese día se te ocurre salir sola de compras-, indefensa, sin depilar y con medio culo al aire, una vez más, intentando conservar tu dignidad. Tienes que salir del probador para tener una imagen general de la prenda, así que procuras salir "un poco mona".

Ahí están, te han visto y te analizan. Pero ¡oh, sorpresa! Parece que tienen buenas intenciones, son las chiquimonsters que se han ido convirtiendo en personas adorables a lo largo del curso (porque desengañémonos, esa es nuestra misión y el objetivo último de la educación). Os reproduzco el diálogo, que se explica solo:

- ¡Hola, profe!
+ (Con cara de circunstancias) Hola chicas. ¿Qué tal? (Craso error, ¡no les des conversación!)
- Bien, aquí, comprando, veo que tú también.
+ Sí, hija, las profes también nos vestimos. (Casualmente una de ellas ha cogido los mismos pantalones que tú y se los está probando).
- Profe, eso no te sienta bien, pero esto otro te queda superbien.

Gri, gri, gri... Cara de circunstancias.

+ Gracias, supongo-
- Oye, profe, ¿no has visto esa chaqueta? ¡Seguro que te quedaría genial! Oye, Fulanita, vete a buscarle una chaqueta a la profe.

Gri, gri, gri... Cara de circunstancias.

- Anda, profe, ¡pruébatela!
+ No sé, no sé. (Al menos han tenido la delicadeza de traerme mi talla)

Y ahí estás tú, probándote lo que te han seleccionado tus alumnas para que combine con lo que has elegido tú. El mundo al revés.

La cosa era más o menos así, pero sin tanto glamour.

- Jo, profe, qué guapa vas, te sienta superbien,  es superchula, te hace muy alegre.

Ahí sospechas y no sabes si te la están colando o lo dicen de corazón, porque en el fondo, muy en el fondo, tienen uno. Y ahí estás tú, en pleno mes de mayo, sucumbiendo a los halagos de tus chiquimonsters femeninas en pleno proceso de evolución de niña a mujer, como diría Julio Iglesias. Y te compras todo lo que ellas te han traído, y no sabes si lo has hecho por quedar bien, por los halagos, o porque en el fondo las prendas te gustaban. Eso sí, hasta pasar el juicio de otra amiga profe no le quité la etiqueta a nada y guardé el tique de caja como oro en paño. Por si las moscas.

Yo, en clase. Jajajaja, ¡qué es broma! Aunque daría el pego, ¿no?
La semana siguiente en clase resuenan los ecos de dulces vocecitas femeninas adolescentes:

- Profe, mira, ¡llevamos los mismos zapatos!
- Profe, mira, ¡llevamos los mismos pantalones!
- Profe, mira, ¡llevamos la misma chaqueta!

Y no sabes si todo eso es producto de la globalización y del capitalismo o de que, muy en el fondo, eres un modelo para ellas. No muy positivo, pero modelo a fin de cuentas.


Este post va dedicado a Jessy, avida lectora del blog y amiga, quien con un estado suyo en FB ha sido hoy mi inspiración. ¡Dulces monstruitos a los que se les perdona todo!

¿Cuáles son vuestros "encontronazos" más sonados con vuestros chiquimonsters? ¿Alguna anécdota?


lunes, 1 de octubre de 2012

A mis compañeros

Hoy dedico este post a mis compañeros, de quienes estoy tan orgullosa.


A algunos os conozco, a otros no. Con unos he trabajado directamente, con otros no. Esta foto es del IES Cap de Llevant y está sacada del blog de Plataforma en defensa de l'escola pública, si pincháis en el enlace veréis la labor que se lleva a cabo en Menorca. 

A todos ellos les mando mis saludos, mis besos y mis abrazos, porque de todos aprendí mucho, tanto de aquellos con los que tenía más afinidades como -y sobretodo- de aquellos con los que tenía menos. Les deseo toda la suerte del mundo este curso, en el que su trabajo se verá multiplicado en cantidad y dividido en reconocimiento. Mucha suerte y muchos ánimos para seguir con vuestra labor, ¡sois una maravilla! 

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Una ANEE en Vueling o de como la igualdad de oportunidades no siempre existe

¿Pagar más por ser diferente? ¿Equiparar una síndome de Down totalmente autónoma y muy espabilada a un niño? ¿Cobrar por un servicio que no presta la compañía sino que presta gratuitamente AENA? Muy rastrero.

Yo me pensaba que estas cosas sólo pasaban en Ryanair, pero al ver que se ha producido en Vueling, una compañía low-cost a la que creía seria, responsable y diligente con los aspectos legales se me ha caído un mito, y se me ha caído aún más al conocer yo a la alumna afectada. No fue alumna mía, pero sí que la conocía y la acompañé en dos excursiones. ¡Una maravilla de niña! ¡Y totalmente autónoma y capaz! Esto es una salvajada. Os dejo los enlaces para que os informéis vosotros mismos:

Diario Menorca (información de la madre vía carta al director)

Última Hora Menorca

Estoy indignada.